CAUSA: "Merciadri de Morini, María Teresa s/impugnación listas en

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CAUSA: "Merciadri de
Morini, María Teresa
s/impugnación
listas
en elecciones internas
de la UCR” (Expte. N°
3420/01 CNE)
CORDOBA
FALLO Nº 3005/2002
///nos Aires, 28 de febrero de 2002.Y VISTOS: Los autos, “Merciadri de Morini, María
Teresa s/impugnación listas en elecciones internas de la UCR”
(Expte. 3420/01 CNE) venidos del juzgado federal electoral de
Córdoba en virtud del recurso de apelación deducido a fs.
23/29 contra la resolución de fs. 19/20, obrando la expresión
de agravios a fs. 23/29, su contestación a fs. 31/38, el
dictamen del señor fiscal actuante en la instancia a fs.
45/47, y
CONSIDERANDO:
1º) Que a fs. 1/4 se presenta la Sra.
María Teresa Merciadri de Morini impugnando las listas de
candidatos para ocupar cargos partidarios presentadas en las
elecciones internas de la UCR -distrito Córdoba- del 25 de
marzo de 2001, por entender que no respetan el mínimo de la
representación femenina establecida en la Constitución
Nacional y la ley provincial N° 8901.A fs. 6/8 corre agregada el acta de
proclamación de la Junta Electoral Partidaria del 15 de mayo
de 2001, declarando la validez de las elecciones internas
para cargos partidarios tanto nacionales como provinciales.A fs. 13/17 la actora ratifica la
impugnación incoada a fs. 1/4.A fs. 19/20 obra la resolución del juez
de
primera
instancia
haciendo
lugar
a
la
apelación
interpuesta y dejando sin efecto la proclamación llevada
adelante por la Junta Electoral Partidaria.Esta decisión motiva la interposición del
recurso de apelación incoado por el presidente de la UCR de
Córdoba, Sr. Miguel Osvaldo Nicolás, obrante a fs. 23/29 y su
contestación (fs. 31/38).A fs. 45/47 el señor fiscal actuante ante
esta instancia sostiene que debe confirmarse la resolución
apelada.2°) Que corresponde aclarar, en primer
término, que habiéndose tratado los comicios del 25 de marzo
de 2001 de una elección de autoridades partidarias únicas
para actuar simultáneamente como entidades en el orden
distrital y provincial, es la justicia nacional electoral la
que tiene plena competencia para entender acerca de la
impugnación planteada (conf. Fallos CNE 429/87, 1534/93 y
2889/01). Así lo tiene dicho, asimismo, la Corte Suprema de
Justicia de la Nación en materia de conflictos de competencia
entre la justicia federal y la justicia provincial en asuntos
electorales, a partir del precedente que se registra en
Fallos 305:926 y su aclaratoria 305:928. Expresó allí ese
Tribunal que “la elección de candidatos a cargos electivos
locales de un partido de esas características [de distrito y
provincial] queda sometida a las normas y autoridades
provinciales, en tanto que cuando se trata de actos comunes,
relacionados con ambos órdenes de partidos, como es la
elección de autoridades únicas a las que compete ejercer ...
funciones propias de partido de distrito como de partido
provincial, el principio que consagra el art. 31 de la
Constitución Nacional aconseja estar a la aplicación de las
normas federales y a su respectiva autoridad de aplicación”.3°) Que, en cuanto al fondo de la
cuestión en debate, el artículo 3° de la ley 8901 de la
Provincia de Córdoba establece que: “Toda lista de candidatos
a cargos electivos provinciales, municipales -correspondiente
a [localidades] que no hubieran sancionado Carta Orgánica- y
comunales presentada para su oficialización por un partido
político habilitado por la justicia electoral, deberá
contener porcentajes equivalentes de candidatos de ambos
géneros”, es decir, para la oferta de candidaturas a la
ciudadanía
destinada
a
ocupar
cargos
públicos;
está
excluyendo, “a contrario sensu” a los cargos partidarios que
se refieren a los órganos de representación y conducción de
las organizaciones políticas, cuya forma y condiciones de
elección se rigen por la carta orgánica correspondiente. En
tal sentido, se ha señalado que la primera regla de
interpretación de las leyes es dar pleno efecto a la
intención del legislador, y que la primera fuente para
determinar esa voluntad es la letra de la ley (Fallos
308:1745; 311:1320; 312:1098; 313:254).4°) Que del texto del art. 2° de la ley
8.901 -que establece su ámbito de aplicación- no surge la
obligatoriedad para los partidos políticos de observar el
principio de igualdad de representación de sexos respecto de
la elección de cargos partidarios. Si la intención del
legislador
provincial
hubiera
sido
incorporar
en
la
enumeración taxativa establecida en la ley a los partidos
políticos, lo hubiera hecho en forma expresa.5°) Que, por otra parte, tampoco se
desprende de la Constitución Nacional, ni de los tratados
internacionales
de
derechos
humanos
con
jerarquía
constitucional incorporados a ella (art. 75 inc. 22),
fundamento alguno que exija extender -sin miramientos- el
alcance de las normas que instrumentan el denominado “cupo
femenino”. Nuestro país ha seguido, en este punto, los
principios consagrados en el orden internacional que en
materia electoral y de partidos políticos se pronuncian
claramente en favor de una participación igualitaria y sin
discriminaciones fundadas en meros prejuicios entre varones y
mujeres, contenidos en la Convención Americana sobre Derechos
Humanos o Pacto de San José de Costa Rica (Ley 23.054), en el
Pacto de Derechos Civiles y Políticos de la Organización de
las Naciones Unidas (Ley 23.313) y en la Convención contra
toda forma de Discriminación de la Mujer (Ley 23.179).Tales prescripciones se enmarcan en una
concepción progresiva de los derechos fundamentales que no
sólo requieren del Estado una posición de mero garante
neutral o abstencionista, sino que le encomienda remover los
obstáculos para hacer verdaderamente efectiva la realización
de tales derechos, en el caso, a la participación política.6°) Que en ese marco y no en otro es que
debe interpretarse el concepto de “igualdad real de
oportunidades” que la Constitución Nacional manda asegurar
mediante la implementación de “acciones positivas” en los
textos de los arts. 37 y 75 inc. 23 de la Constitución
Nacional. En efecto, el segundo párrafo del mencionado art.
37 garantiza la igualdad real de oportunidades entre varones
y mujeres para el acceso a cargos electivos y partidarios
mediante acciones positivas en la regulación de las
agrupaciones políticas y en el régimen electoral.7°)
Que
las
acciones
afirmativas
establecen un trato formalmente desigual orientado a lograr
una igualdad material. Tanto en el derecho de los Estados
Unidos -en el que ha tenido mayor aplicación la doctrina de
las "acciones afirmativas" o "discriminación inversa"- cuanto
en el derecho comunitario europeo se ha establecido que las
acciones afirmativas deben interpretarse examinando con
precisión las circunstancias de cada caso (caso Prontiero v.
Richardson (411 US 677) y sentencia del 17 de octubre de 1995
en el caso C-450/93 "Kalanke v. Freie Hansestadt Bremen" y
sentencia del 11 de noviembre de 1997, en el caso C-409/95
"Marschall v. Land Nordhein-Westfalen").8°) Que de acuerdo a lo previsto por el
art. 29 de la ley 23.298 “las elecciones partidarias internas
se regirán por la Carta Orgánica, subsidiariamente por esta
ley, y en lo que sea aplicable, por la legislación
electoral”. Por tal motivo es la Carta Orgánica del distrito
Córdoba la que debe aplicarse a todo el proceso electoral
interno. Ésta, a su vez, prescribe en su artículo 6° que:
“Todos los organismos partidarios indicados en el art. 3° no
podrán contener más del 70% de candidatos pertenecientes a un
mismo sexo. Las proporciones establecidas en el párrafo
anterior deberán ser respetadas en orden de inclusión en la
lista de los candidatos de uno u otro sexo a fin de
garantizar una equitativa posibilidad de resultar electos a
los candidatos del grupo minoritario”.Los organismos partidarios a los que se
refiere el mencionado artículo son el Congreso Provincial, el
Comité Central de la Provincia, los Comités Departamentales,
los Comités de Circuito y Comités de Sub-Circuito.9°) Que es necesario destacar que todo lo
referente a la vida interna de los partidos políticos debe
ser apreciado con respecto a lo que se ha dado en llamar su
ámbito de reserva. En efecto, un principio rector en la
materia indica que la justicia electoral no debe “intervenir
en la vida interna de los partidos políticos para disponer la
regulación
de
su
libertad,
gobierno
propio
y
libre
funcionamiento, ni juzgar de la bondad ni oportunidad de sus
actos políticos” (conf. Fallos CNE 277/86 y 573/88).10°) Que este Tribunal ha asumido de un
modo cabal, el rol que se le ha asignado de garante del
cumplimiento de las medidas que procuran la igualdad real de
oportunidades entre varones y mujeres para el acceso a cargos
electivos y partidarios (Conf. Fallos CNE N° 1568/93;
1585/93;
1586/93;
1593/93;
1595/93;
1863/95,
1865/95;
1866/95;
1867/95;
1868/95;
1869/95;
1870/95;
1873/95;
1984/95; 2669/99; 2878/01 y 2918/2001, entre muchos otros) y
habrá de velar por su respeto en todas las causas que le sean
sometidas a su conocimiento.En el caso, del cotejo de la lista de
autoridades proclamada con la regulación interna vigente y
aplicable
al
caso,
surge
que
ella
cumple
con
la
representación femenina exigida. Tal como se ha expresado en
un sinnúmero de oportunidades, la Carta Orgánica es la norma
fundamental a la que deben sujetar su accionar tanto los
afiliados como las autoridades del partido.En mérito de lo expuesto, oído el señor
Fiscal actuante en la instancia, la Cámara Nacional
Electoral, RESUELVE: revocar la sentencia apelada.Regístrese, notifíquese y vuelvan los
autos al juzgado de origen. RODOLFO E. MUNNE - ALBERTO R.
DALLA VIA - SANTIAGO H. CORCUERA - FELIPE GONZALEZ ROURA
(Secretario).-
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