EMBARGO INSCRITO SOBRE UN BIEN RAÍZ EN EL REGISTRO

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196756. VI.4o.12 C. Tribunales Colegiados de Circuito. Novena Época. Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta. Tomo VII, Febrero de 1998, Pág. 496.
EMBARGO INSCRITO SOBRE UN BIEN RAÍZ EN EL REGISTRO PÚBLICO DE LA
PROPIEDAD. NO IMPIDE QUE SU DUEÑO PUEDA ENAJENARLO. La disposición
contenida en el artículo 567, fracción I, del Código de Procedimientos Civiles del Estado de
Puebla, en el sentido de que cuando la ejecución del secuestro judicial recae sobre bienes
raíces se comunicará al Registro Público de la Propiedad en que estén inscritos, para que se
hagan las anotaciones correspondientes "a fin de impedir que dichos bienes se vendan,
enajenen o graven, o se oculte el embargo existente", no puede tener la interpretación de que
la inscripción del embargo implica que el dueño del bien raíz no pueda venderlo, sino sólo
que la inscripción del secuestro busca impedir esas transacciones, sin que el adquirente se
entere del gravamen que pesa sobre el bien, y entonces, que dicho embargo no le pueda ser
oponible al no estar inscrito, lo que se confirma atendiendo, por un lado, a que el embargo
confiere un derecho personal, y a que si la inscripción del embargo se efectúa, no existiría
explicación lógica para justificar por qué, a pesar de esa inscripción en el Registro Público, la
citada disposición busque impedir que "se oculte el embargo existente", dado que al ya
haberse hecho el registro del secuestro, cómo se impediría que el afectado lo oculte, en tanto
que el Registro Público de la Propiedad es una institución administrativa encargada de dar
publicidad oficial del estado jurídico de la propiedad y posesión de los bienes inmuebles; de
allí, que el embargo inscrito sobre un bien raíz no impide que éste se enajene por el dueño,
caso en el cual le es oponible al futuro adquirente dicho secuestro judicial (a diferencia de
aquel que compra cuando el inmueble se encuentra libre de todo gravamen, como
consecuencia de la falta de inscripción del embargo) y, por lo mismo, que deba entenderse
que el embargo subsistirá, a pesar de la transmisión del bien, y como el nuevo adquirente
conocía de la limitación impuesta por el embargo, produce que se convierta en causahabiente
del vendedor contra quien se decretó, por lo que, incluso, de mandarlo la sentencia
pronunciada en el juicio, el remate puede llevarse a efecto por el Juez a cuya disposición se
encuentre el bien embargado.
CUARTO TRIBUNAL COLEGIADO DEL SEXTO CIRCUITO.
Amparo en revisión 515/97. Manuel Flores Hidalgo. 10 de octubre de 1997. Mayoría de
votos. Disidente: Tarcicio Obregón Lemus. Ponente: Diógenes Cruz Figueroa. Secretario:
Vicente Martínez Sánchez.
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