Hacia la prueba Enlace Unidad 1 El gran deshielo Por Brook

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Hacia la prueba Enlace
Unidad 1
El gran deshielo
Por Brook Larmer
Las nevadas cumbres del Himalaya —vistas desde la cara norte del monte Everest— son parte de una reserva
de agua dulce que corre hacia una nutrida población. Sin embargo, las temperaturas cada vez más altas y el
rápido derretimiento podrían causar un desastre río abajo. Los glaciares del corazón de Asia alimentan sus
mayores ríos y dan sustento a 2 000 millones de personas. Hoy el hielo y la nieve menguan.
Los dioses deben estar furiosos. Es la única explicación que tiene sentido para Jia Son, agricultor tibetano que
contempla la catástrofe que se despliega arriba de su aldea en la montañosa provincia china de Yunnan.
“Hemos alterado el orden natural”, afirma el devoto budista de 52 años, “y ahora los dioses nos castigan”.
En una tibia tarde de verano, Jia Son ha recorrido a pie más de dos kilómetros hasta la garganta que el glaciar
Mingyong ha tallado en el sagrado monte Kawagebo, que se alza entre las nubes a 6 740 metros. No hay señal
de hielo, sólo un río que se agita con agua deshelada cargada de limo. Durante más de un siglo, desde que su
lengua lamía el extremo de la aldea de Mingyong, el glaciar ha retrocedido como una serpiente moribunda
que se retira a su madriguera. Su ritmo se ha acelerado durante la década pasada y hoy abarca más de un
campo de fútbol americano al año, velocidad nada glacial para una antigua masa de hielo.
“Todo esto solía ser hielo hace 10 años”, dice Jia Son, mientras atraviesa penosamente pedregales y malezas.
Señala un sendero trillado por yaks en la ladera, situado unos 60 metros por arriba del fondo del valle. “El
glaciar cubría en ocasiones ese sendero, así que debíamos arriar a nuestros animales sobre el hielo para llegar
a las praderas altas”.
Al doblar por un codo del río, por fin sale a la vista el morro del glaciar: es de color negro mortecino, lleno de
roca pulverizada y tierra. El agua de su hielo, tan pura que se empleaba en rituales para simbolizar a Buda
mismo, está ahora cargada con tanto sedimento que los aldeanos no pueden beberla. Por más de un
kilómetro, la alguna vez tersa superficie del glaciar ahora es rugosa y tiene cráteres como la piel de un leproso.
Hay atisbos de hielo azul-verdoso en las fisuras, pero las grietas mismas indican problemas.
“La bestia está enferma y se está consumiendo”, menciona Jia Son. “¿Si nuestro glaciar sagrado no puede
sobrevivir, cómo podremos nosotros?”.
Tomado de: http://ngenespanol.com/2010/04/06/el-gran-deshielo-2/
1.
¿Qué tipo de texto es la lectura anterior?
a) Reportaje
b) Entrevista
c) Monografía
d) Narración
2. ¿Cuál es la intención del autor del texto anterior?
a) Describir la religiosidad de un profesante del budismo que vive temeroso de los dioses.
b) Describir las costumbres de los que profesan el budismo y su visión politeísta del mundo.
c) Contar la historia de un glaciar que se derrite por la influencia del calentamiento global.
d) Mostrar la preocupación de un hombre que ve las consecuencias del calentamiento global.
3. De acuerdo con el texto, ¿cuál de las siguientes NO es una característica de Jia Son?
a) Profesa una religión politeísta.
b) Ha vivido más de medio siglo.
c) Es un monje budista devoto.
d) Es habitante del Tíbet.
4. El glaciar descrito en la lectura es comparado con los siguientes, EXCEPTO:
a) Una serpiente.
b) Una lengua.
c) La piel de un leproso.
d) Una bestia.
Respuestas: 1.a; 2.d; 3.c; 4.b.
Unidad 2
La lucha por el poder
Los habitantes de Islandia se enfrentan a una elección difícil: explotar una riqueza de energía limpia o
preservar la pureza del paisaje.
Uno de los principales aspectos para entender a Islandia es lo pequeña que es su población y, por
consecuencia, cómo puede ser la vida aquí. La impresión general es que cada habitante de este aislado
territorio subártico conoce prácticamente a todos los demás. Imagine un país de 310 000 personas, con la
mayoría apiñada en Reikiavik y sus alrededores, una capital europea muy moderna conocida por sus cafés con
música en vivo y una vida nocturna. Allí se concentran los mejores trabajos, y las posibilidades de toparse con
algún conocido son sumamente altas.
“El ahogamiento”
En el otoño de 2006, este remoto y aislado país vivió un momento decisivo. Un remoto territorio virgen de las
tierras altas fue inundado para construir un embalse de 57 kilómetros cuadrados como fuente de energía para
una nueva fundidora de aluminio. La presa para el embalse era la más grande de su tipo en Europa, y la tierra
se modificaría de manera irreversible: la vegetación de los terrenos altos quedaría sumergida, las cascadas y
parte de un espectacular cañón se secarían, el ánsar de pico corto y el reno se verían obligados a buscar otro
hábitat. Los ambientalistas de todo el mundo condenaron la inundación como un ataque a una de las últimas
áreas naturales intactas de Europa, la llamaron “el ahogamiento”, y los propios islandeses no sabían si se
dirigían directamente a un auge económico, a la ruina financiera o al mayor desastre ambiental de la historia
europea. Esta moderna saga islandesa empezó hace millones de años, ya que está arraigada en la tierra misma
y en la forma en que la geología excepcional de la isla ha configurado el destino geológico que surge de ella.
En primer lugar, el país es en gran medida inhabitable; es un terreno rocoso, azotado por el viento, sin árboles,
poco adecuado para lo que sea, excepto criar ovejas. “Inhóspito” viene a la mente. Imponente. Extraño. Trozos
colosales de hielo azul que flotan en lagos glaciares ribeteados de fango en ebullición. Escarpadas montañas
con formaciones que parecen cabezas humanas. Volcanes, géiseres, glaciares, grietas en la tierra por donde
escapan gases y extensas zonas cubiertas por lava solidificada que trazó escabrosos paisajes visitados por los
astronautas en los sesenta para que se hicieran una idea de lo que tendrían que enfrentar en la Luna.
Aquí es donde entra el destino geológico. Da la casualidad de que Islandia está exactamente en la parte
superior de la intersección de dos placas tectónicas de la Tierra, uniendo un límite volcánico llamado la
Cordillera del Atlántico Medio. Por consiguiente, una tercera parte de toda la lava que ha arrojado la Tierra
en los últimos 500 años ha brotado en este lugar y, como hay muchos manantiales naturales de agua caliente,
casi todas las casas y edificios tienen calefacción geotérmica. En la superficie, mientras tanto, descansan
gigantescos glaciares y los abundantes ríos que manan de ellos. Esta combinación de temperaturas, de agitada
actividad bajo la superficie y los fuertes ríos sobre ésta, convierten a Islandia en una de las fuentes de energía
geotérmica e hidroeléctrica más concentrada sobre la Tierra; son energías ecológicas, renovables, no
contaminantes que el mercado mundial exige cada vez más.
Lo asombroso de este fenómeno es que muy poca de esa energía se ha explotado porque está encallada en
medio de una remota isla entre Europa continental y Groenlandia. Desde los sesenta, el gobierno de Islandia
ha tratado de atraer industria pesada prometiendo una electricidad de bajo costo, sin trámites burocráticos y
mínimas repercusiones ambientales. Pero, salvo por dos pequeñas fundidoras y una planta de ferrosilicio,
convencer a las compañías de invertir en ese país ha sido un esquema difícil de comercializar. La fuerza laboral
es muy pequeña, con salarios altos y es probable que tenga una preparación académica excesiva. Además,
hay que considerar lo remoto del lugar, los prolongados y oscuros inviernos y el clima inhóspito. Sólo una
industria que requiera el máximo uso de energía y que pueda obtener una tarifa sumamente atractiva durante
un periodo prolongado hallaría rentable montar una planta de producción hasta Islandia. La industria idónea
resultó ser la del aluminio. Y así fue como la industria y la isla estuvieron predestinadas a reunirse, para
preocupación de los ambientalistas que quieren salvar esta tierra singular e ilusión de los industriales que
quieren usar parte de esos recursos naturales, tras vivir siglos entre ellos, para producir algo finalmente.
Tomado de http://ngenespanol.com/2008/02/27/islandia/
1. ¿Qué tipo de texto es el anterior?
a) Una noticia
b) Un artículo periodístico
c) Un artículo de divulgación científica
d) Una crónica
2. De las siguientes, cuál NO era una razón por la que las compañías no querían invertir en el país:
a) Haber provocado “el ahogamiento”.
b) Por lo inhóspito del lugar.
c) Porque su fuerza laboral es muy pequeña.
d) Por sus prolongados y oscuros inviernos.
3. ¿Cuál es la intención del texto?
a) Remarcar lo inhabitable del territorio islandés.
b) Describir cómo un país administra sus recursos.
c) Hablar de la escasa población de Islandia.
d) Retratar la geografía compleja de Islandia.
4. El territorio de Islandia se compara con el de la Luna, porque:
a) Está alejado de todos los demás países.
b) Es una península.
c) Tiene una geografía complicada.
d) Tiene una cultura de preservación natural
Respuestas: 1.d; 2.b; 3.b; 4.a.
Unidad 3
La niña que silenció a la ONU por cinco minutos
“Hola; soy Severn Suzuki, representante de ECO (Environmental Children’s Organisation), Organización Infantil
del Medio Ambiente.
Somos un grupo de niños de 13 y 14 años de Canadá que intentamos lograr un cambio: Vanessa Suttie, Morgan
Geisler, Michelle Quigg y yo.
Nosotros mismos hemos recaudado el dinero para venir aquí, y deciros a vosotros, adultos, que tenéis que
cambiar vuestra forma de actuar. No he venido aquí a hablar de mis objetivos.
Lucho por mi futuro. Perder mi futuro no es como perder unas elecciones o unos puntos en el mercado de
valores.
Estoy aquí para hablar en nombre de todas las generaciones por venir.
Estoy aquí para hablar en defensa de los niños hambrientos del mundo cuyos lloros siguen sin oírse.
Estoy aquí para hablar por los incontables animales que mueren en este planeta porque no les queda ningún
lugar donde ir. No podemos soportar no ser oídos.
Tengo miedo de tomar el sol a causa de los agujeros en la capa de ozono.
Tengo miedo de respirar el aire porque no sé qué sustancias químicas hay en él. Solía ir a pescar a Vancouver,
mi hogar, con mi padre hasta que hace unos años encontramos un pez lleno de tumores. Y ahora oímos que
los animales y las plantas se extinguen cada día, desvaneciéndose para siempre.
Durante mi vida, he soñado con ver las grandes manadas de animales salvajes y las junglas y bosques repletos
de pájaros y mariposas, pero ahora me pregunto si existirán siquiera para que mis hijos los vean.
¿Se tuvieron que preguntar ustedes estas cosas cuando tenían mi edad?
Todo esto ocurre ante nuestros ojos y seguimos actuando como si tuviéramos todo el tiempo que quisiéramos
y todas las soluciones.
Soy sólo una niña y no tengo todas las soluciones, pero quiero que se den cuenta: ustedes tampoco las tienen.
No saben cómo arreglar los agujeros en nuestra capa de ozono.
No saben cómo recuperar los salmones de las aguas contaminadas.
No saben cómo resucitar un animal que se ha extinguido.
Y no pueden recuperar los bosques que antes crecían donde ahora hay desiertos.
Si no saben cómo arreglarlo, por favor dejen de estropearlo más.
Aquí, deben de estar como delegados de gobiernos, gente de negocios, organizadores, reporteros o políticos,
pero en realidad sois madres y padres, hermanos y hermanas, tías y tíos, y todos ustedes son hijos de alguien.
Aún soy sólo una niña, y sé que todos somos parte de una familia formada por cinco billones de miembros, de
hecho por treinta millones de especies, y todos compartimos el mismo aire, agua y tierra. Las fronteras y los
gobiernos nunca cambiarán eso.
Aún soy sólo una niña, y sé que todos estamos juntos en esto y debemos actuar como un único mundo tras
un único objetivo.
En mi rabia no estoy ciega, y en mi miedo no estoy asustada de decir al mundo cómo me siento. En mi país
derrochamos tanto… compramos y despilfarramos, y aún así los países del norte no compartimos con los
necesitados. Incluso teniendo más que suficiente, tenemos miedo de perder parte de nuestros bienes,
tenemos miedo de compartir.
En Canadá vivimos una vida privilegiada, plena de comida, agua y protección. Tenemos relojes, bicicletas,
ordenadores y televisión.
Hace dos días, aquí en Brasil, nos sorprendimos cuando pasamos algún tiempo con unos niños que viven en
la calle. Y uno de esos niños nos dijo: “Desearía ser rico, y si lo fuera, daría a todos los niños de la calle comida,
ropas, medicinas, hogares y amor y cariño”.
Si un niño de la calle que no tiene nada está deseoso de compartir, ¿por qué somos nosotros, que lo tenemos
todo, tan avariciosos?
No puedo dejar de pensar que esos niños tienen mi edad, que el lugar donde naces marca una diferencia
tremenda, que podría ser uno de esos niños que viven en las favelas de Río; que podría ser un niño muriéndose
de hambre en Somalia; una víctima de la guerra en Oriente Medio o un mendigo en India.
Aún soy sólo una niña, pero sé que si todo el dinero gastado en guerras se utilizara para acabar con la pobreza
y buscar soluciones medioambientales, qué lugar tan maravilloso sería la Tierra. En la escuela, incluso en la
guardería, nos enseñan a comportarnos bien en el mundo. Ustedes nos enseñan a no pelear con otros, a
arreglar las cosas, a respetarnos, a enmendar nuestras acciones, a no herir a otras criaturas, a compartir y a
no ser avariciosos. ¿Entonces por qué salen y se dedican a hacer las cosas que nos dicen que no hagamos?
No olviden por qué asisten a estas conferencias, lo hacen porque nosotros somos sus hijos. Están decidiendo
el tipo de mundo en el que creceremos. Los padres deberían poder tranquilizar a sus hijos diciendo: “todo va
a salir bien”, “esto no es el fi n del mundo” y “lo estamos haciendo lo mejor que podemos”.
Pero no creo que puedan decirnos eso más. ¿Estamos siquiera en su lista de prioridades?
Mi padre siempre dice: “Eres lo que haces, no lo que dices”.
Bueno, lo que ustedes hacen me hace llorar por las noches.
Ustedes, adultos, dicen que nos quieren.
Los reto: por favor, hagan que sus acciones reflejen sus palabras.
Gracias.
Tomado de www.mochilapastoral.com
1.
El discurso tiene una intencionalidad clara respecto al cuidado del medio ambiente, pero hace énfasis en
lo siguiente:
a) La crisis de valores que están acabando con los recursos naturales.
b) La devastación como producto del consumismo.
c) Las inclinaciones de los gobiernos totalitarios a crear una sociedad de consumo.
d) La toma de conciencia respecto a los efectos que la acción humana está produciendo en el planeta.
2. Cuando Severn Suzuki lee su discurso, se refiere en términos generales a la comunidad:
a) Científica, que se debe encargar de analizar los efectos de la contaminación en el planeta.
b) A los políticos, que deben aplicar programas para salvaguardar el planeta.
c) A la sociedad, para que analice y ponga en práctica acciones conducentes al cuidado del medio
ambiente.
d) Al secretario de la Organización de las Naciones Unidas, para que delegue acciones a los jefes de
Estado.
3. El discurso, si bien tiene claras connotaciones ambientalistas, aterriza en la siguiente idea:
a) Poner atención en la desigualdad social que es la causa principal del deterioro ambiental.
b) Abatir la brecha social y la pobreza extrema.
c) Hace un llamado a encauzar las acciones y recursos para combatir la corrupción en las altas esferas
gubernamentales.
d) Concientizar a la sociedad para que atienda necesidades primordiales como la pobreza y la
desigualdad y aminorar los recursos destinados a la guerra o el consumismo.
4. La idea ambientalista del discurso de Severn Suzuki se fundamenta en lo siguiente:
a) El llamado a la sociedad a combatir el capitalismo.
b) Reflexionar sobre los causantes de la pobreza y las consecuencias ambientales que esto conlleva.
c) Exigir a los jefes de Estado a que apliquen medidas contra la pobreza.
d) Resaltar el ideario de las organizaciones pro-ambientalistas.
Respuestas: 1.b; 2.b; 3.b; 4.c.
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