Égloga de Fileno, Zambardo y Cardonio

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Juan del Enzina
Égloga de Fileno, Zambardo y Cardonio
Égloga trobada por Juan del Enzina, en la qual se introduzen tres
pastores: FILENO, ZAMBARDO y CARDONIO. Donde se recuenta cómo este
FILENO, preso de amor d'una muger llamada Zefira, de cuyos amores
viéndose muy desfavorecido, cuenta sus penas a ZAMBARDO y CARDONIO.
El qual, no fallando en ellos remedio, por sus propias manos se
mató.
FILENO Ya pues consiente mi mala ventura
que mis males vayan sin cabo ni medio,
y quanto más pienso en darles remedio
entonces se abiva muy más la tristura;
buscar me conviene agena cordura 5
con que mitigue la pena que siento.
Provado he las fuerças de mi pensamiento,
mas no pueden darme vida segura.
(Prosigue.)
Ya no sé qué haga, ni sé qué me diga,
Zambardo, si tú remedio no pones. 10
Tanto m'acossan mis fieras passiones,
verás de mí mesmo mi vida enemiga.
Sé que en ti solo tal gracia se abriga
que puedes a vida tornar lo que es muerto,
sé que tú eres muy seguro puerto 15
do mi pensamiento sus áncoras liga.
(Responde ZAMBARDO.)
ZAMBARDO Fileno, tú sabes que mientra la vida
las fuerças del cuerpo querrá sostentar,
no me podrás en cosa mandar
do tu voluntad no sea obedescida. 20
Tu mucha virtud, de todos sabida,
a esto me obliga y estrecha amistad,
y ver que te pone en necessidad
la pena que en ti creí ser fingida.
(Prosigue.)
Mas claras señales conozco en tu gesto 25
que de tus males me hazen seguro:
flaco, amarillo, cuidoso y escuro;
a lloros, sospiros, conforme dispuesto.
En tus vestiduras no nada compuesto
te veo, y solías andar muy polido. 30
FILENOSí, do está el coraçón, Zambardo, afligido,
en hábito y cara se muestra muy presto.
(Prosigue FILENO.)
Mis crudas passiones son de tal suerte
que, si procuro tenerlas cubierto,
muestran defuera señales muy cierto 35
del corto camino que liev'a la muerte.
Mas cresce la pena en grado más fuerte
en comunicarlas con quien no las siente;
pues quise escogerte porque eres prudente
y porque mis males tu seso concierte. 40
ZAMBARDO Si quiere el enfermo remedio esperar
de médico alguno, es cosa forçada
señale la parte que está inficionada,
porque se pueda, mirando, curar.
De aquí, si te plaze, te puedes juzgar 45
que es necessario, si quies guarescer,
muestres la causa de tu padescer,
y entonce verás si sé bien obrar.
FILENO Aunque en la ley que ha dado Cupido
se escriva y predique por primo precepto 50
que nadie descubra jamás su secreto,
a ti no se deve tener ascondido.
Assí porque eres en todo sabido,
como por ser amigo tan cierto,
y más porque espero tu sabio concierto 55
concierte el reposo que en mí está perdido.
Pues oye si quieres ser certificado.
ZAMBARDOEspera, Fileno, que, juro a la fe,
del mucho camino que he hecho oy a pie
apenas me sufren los pies de cansado, 60
que un lobo hambriento entró en mi ganado
aquesta mañana, y tal daño hizo,
que el Tusadillo, el Bragado, el Mestizo,
el Cornibovillo amontó, y el Bezado.
Quedé sin aliento del mucho seguillos, 65
y aún no me es tornada entera holgura,
por do, si te plaze, en aquesta frescura
nos assentaremos sendos poquillos.
FILENOMiafé, sentemos, que aun mis omezillos
quieren reposo para ser contados. 70
ZAMBARDOAgora que estamos, Fileno, assentados,
quando quisieres, comiença a dezillos.
(Exclamación.)
FILENO ¡O montes, o valles, o sierras, o llanos,
o bosques, o prados, o fuentes, o ríos,
o yervas, o flores, o frescos rocíos, 75
o casas, o cuevas, o ninfas, o faunos,
o fieras raviosas, o cuerpos humanos,
o moradores del cielo superno,
o ánimas tristes que estáis nel infierno,
oid mis dolores si son soberanos! 80
Estad aora atentos, si en vosotros mora
alguna piedad del mísero amante.
ZAMBARDOComiença, Fileno, prosigue adelante,
que por invocar tu mal no mejora.
FILENOFortuna, mudable governadora, 85
y Amor, de quien es piedad enemiga,
hambrientos de darme perpetua fatiga,
me dieron por vida morir cada hora.
Mandáronme amar, y amando, seguir
una figura formada en el viento, 90
que, quando a los ojos más cerca la siento,
mis propios sospiros la hazen huir.
Y como en beldad excede al dezir,
assí de crueza ninguna la iguala.
ZAMBARDOTopaste con ella mucho en hora mala. 95
Si tal es qual dizes, despide el vivir.
FILENO Es lo que oyes, y aun mira qué digo:
que tuvo en los ojos fuerças tamañas
que me robó el alma y las entrañas,
y allá se lo tiene gran tiempo ha consigo. 100
Y aunque lo trata como a enemigo,
esle subjeto con fe tan leal
que quiere la muerte sufrir en su mal
más que la vida que tiene conmigo.
Sin alma la sigo, que avrás maravilla; 105
sin verla me yelo y en viéndola ardo.
¡O, Dios te duela! ¡Zambardo, Zambardo,
despierta, despierta y ave manzilla!
ZAMBARDOA fe que soñava que allá en Compasquilla
con otros pastores jugava al cayado, 110
y mientras que estava assí trasportado
passé por las mientes esta tu hablilla.
FILENO ¡O, pese mal grado! ¿Y estoyte contando
de aquella hambrienta que mis años traga,
y duérmeste tú?
ZAMBARDO¿Qué quieres que haga? 115
FILENO¡Que me oyas!
ZAMBARDOEl sueño no está a nuestro mando;
los ojos me está tan huerte cerrando
que de la luz del todo me priva.
FILENO¡O bobo! ¿Y no sabes con la saliva
fregallos, e irás la vista cobrando? 120
ZAMBARDO
Prosigue, prosigue, que ya estoy despierto.
FILENOPues guarda, no duermas al tiempo mejor,
que no menos cresce tu sueño el dolor
que [el] mal que te quiero hazer descubierto.
Con falsa esperança me muestran el puerto 125
do pienso valerme; mas luego al entrar,
Fortuna m'arroja tan dentro en el mar,
que pierde el piloto del todo el concierto.
(Prosigue.)
¡Zambardo!
ZAMBARDO¿Qué quieres?
FILENO¡Que me oyas!
ZAMBARDOBien te oyo.
FILENO¿Qué digo?
ZAMBARDOQue vino tan fuerte ventisco, 130
que cabras, ovejas, burra y aprisco
llevó hasta dar con ello en un hoyo.
FILENONo hablo en ganado, ni casa o percoyo,
mas sólo te cuento mis ásperos daños.
ZAMBARDOPodrán sin contarse entrambos rebaños 135
pacer todo el día ribera el arroyo.
FILENO ¡O sorda Fortuna, o ciego Cupido,
adúltera Venus, Vulcano cornudo!
¿Por qué contra un pobre, estando desnudo,
armáis vuestras furias, si no os ha offendido? 140
¿No os basta tenerme en fuego metido
donde en un punto me abraso y me yelo,
sino que el hombre do espero consuelo
oyendo mis males se me aya dormido?
Oye, Zambardo, que gozes el sayo 145
ametalado que ayer te vestiste,
que gozes la flauta que antaño heziste
quando a Zefira pusimos el mayo;
que gozes las mangas del tu jubón vayo,
que gozes el cinto que tiene tachones, 150
que escuches despierto mis muchas passiones,
y toma de mí, si quiés, quanto trayo.
ZAMBARDO Fileno, no cale que más me perjures,
que hablando contigo tal sueño m'acude,
que si en tus males querrás que te ayude 155
es necessario que al quanto m'endures.
Por mucho que digas, por más que procures,
no me ternás despierto un momento.
FILENODurmiendo recibas tan grande tormento
que quando despiertes una hora no dures. 160
(FILENO contra el Dios de Amor.)
Huélgate agora, Amor engañoso,
cierto trabajo, dudosa esperança,
pesar verdadero, mintrosa balança,
clara congoxa y oscuro reposo.
Prometedor franco, dador perezoso, 165
plazer fugitivo, constante dolor,
harta tu hambre en un pobre pastor
y muestra después ser dios poderoso.
Contento devrían los males hazerte
que por seguirte me siguen contino, 170
sin que buscando remedio o camino
para huillos hallase la muerte.
¿Qué te costava, pues por mi suerte
ser no podía que tuyo no fuesse,
contara mis males a hombre que hiziesse, 175
doliéndose dellos, mi mal menos huerte?
¿Por qué me topaste con este animal,
marmota o lirón, que vive en el sueño,
disforme figura formada en un leño,
de paja o de heno relleno costal? 180
Pues tú me persigues con furia infernal,
yo me delibro o darm'e al demonio
o andar noche y día llamando a Cardonio,
que sé que es amigo conforme a mi mal.
¡Cardonio, Cardonio! ¿Do estás que no sientes? 185
Aquí es tu majada ¿si mi desventura
no te ha emboscado en qualque espessura,
por que mi voz no llegue a tus mientes?
¡Cardonio, Cardonio! ¿Por qué me consientes
gridar, si me oyes, sintiendo que peno? 190
¡Cardonio!
CARDONIO¿Quién llama?
FILENOEl triste Fileno.
CARDONIO¿Qué quieres?
FILENOQue oyas mis inconvenientes.
CARDONIO Ca deves, Fileno, aver esmarrido
cabrito o cordero, o res madrigada.
Si desto me pides, yo no he visto nada. 195
FILENO¡Aosadas, Cardonio, bien me has entendido!
En cosas mayores ocupé el sentido,
que no mudaría un pie por el manso.
CARDONIOPues, ¿qué es lo que buscas?
FILENOBusco el descanso;
que empós de Zefira ando perdido. 200
CARDONIO Tampoco la he visto por estas montañas,
ni de Zefira sabré nueva darte.
FILENOParesce que burlas, Cardonio; pues guarte
de verte en el fuego do están mis entrañas.
CARDONIODiréte, Fileno, si mucho m'ensañas, 205
que tengo más parte que tú deste fuego.
FILENONo me lo muestra tu mucho sossiego.
CARDONIOAmor en el ocio abiva sus sañas.
(Prosigue.)
Si piensas, Fileno, que, porque tú vayas
quexando, tus males se muestran mayores, 210
y yo, porque calle, los sienta menores,
en falsa razón tus sesos ensayas.
Ni mengua el dolor ni passa las rayas
por ser encubierto ni mucho quexarse;
antes yo creo quexando menguarse, 215
y crescer quanto más cubierto lo trayas.
FILENO Pues dime, Cardonio, ¿cómo no quieres
oír mis dolores, siendo enamorado?
CARDONIOPorque en el tiempo que estoy trasportado
me dan grave pena agenos aferes. 220
FILENOY óyeme agora.
CARDONIOA buena fe, que eres
mudado al revés de aquel que solías.
FILENO¡Cómo! ¿No sabes que nascen porfías
donde se siembra amor de mugeres?
De aquesta mudança que en mí as conocido, 225
si quieres, Cardonio, saber las razones,
mitiga tu seso, tus propias passiones,
y escucha las mías, pues que te lo pido.
Porné con tu vista mi mal en olvido
comunicando la pena que siento. 230
CARDONIOForçado será hazerte contento.
Vesme, aquí vengo.
FILENOBien seas venido.
CARDONIO
¿Qué quieres?
FILENOContarte mis graves enojos,
los quales contava a aquel babión,
y el descoraznado, sin alma y razón, 235
jamás pudo el sueño partir de sus ojos.
Dobló su descuido mis graves cordojos.
CARDONIO¡Lobos le coman! ¿Y quién es?
FILENOZambardo.
CARDONIOQuiérole ver.
FILENOCardonio, que ardo
estando cercado de espinas y abrojos. 240
CARDONIO Pues di, di, Fileno, quiçás podrá ser
que se amortigüe aqueste tu fuego.
FILENODe ti sólo espero me venga sossiego.
CARDONIOTenlo por cierto, si está en mi poder.
FILENOCardonio, no cale hazerte saber 245
que el ciego de Amor me rige y adiestra,
porque en mi frente tan claro se muestra
que a nadie lo puedo secreto tener.
La causa por quien mi alma sospira
no te la quiero tener ascondida. 250
Sábete que es aquella omecida,
ingrata, cruel, mudable Zefira,
la qual con los ojos me roba y me tira,
mas con las obras despide y alexa;
y quando la sigo, entonces me dexa, 255
quando la huyo, entonces me mira.
Jamás tuvo hembra igual condición,
aunque de todas muy mala se lea;
que en lo secreto amar se dessea,
y fuera desprecia la fe y affición. 260
CARDONIOYo vine, Fileno, a oír tu passión,
que cierto me pesa, por ser tú quien eres;
mas no a consentir que mal de mugeres
dixesses, que nasce del mal coraçón.
FILENO La ravia, Cardonio, que mi pecho encierra 265
de ver olvidados mi muchos servicios,
haze salir la lengua de quicios
contra la ingrata que mi vida atierra.
¡Yo no sé por qué no hunde la tierra
a todas las otras por la culpa désta! 270
CARDONIOOyes, Fileno, tus dichos onesta
si quieres en paz salir desta guerra.
Quiçás que te fuera muy mucho mejor
fablar con Zambardo durmiendo, y aun muerto,
que fablar a Cardonio atento y despierto, 275
si entiendes seguir aqueste tenor.
Ni porque Zefira te causa dolor,
que no sé si viene por tu merescido,
no deven las otras entrar en partido
do pierdan por ella el devido honor. 280
FILENO ¡O, pese no a Dios! Luego ¿tú entiendes
poner contra mí tus fuerças por ellas?
CARDONIOEntiendo, a la fe; y aun favorecellas,
pues que sin justa razón las offendes.
FILENOPues no harás poco si bien las defiendes. 285
CARDONIONi tú provarás tu mala opinión,
porque, ayudado de su perfeción,
espero hazer que presto te enmiendes.
FILENO Pues oyes, Cardonio, tus sesos abiva,
que yo, oteando mis muchas passiones, 290
espero hallar tan buenas razones
que no me confunda persona que viva.
CARDONIOSi assí lo hizieres, daránte la oliva
en premio de aquesta triunfante victoria,
y pues que tú offendes, comiença la historia 295
sin más esperar notario que escriva.
FILENO Desde el comienço de su creación
torció la muger del vero camino,
que, menospreciando el mando divino,
a sí y a nosotros causó perdición. 300
De aquélla en las otras passó sucessión,
sobervia, codicia y desobediencia,
y el vicio do halla mayor resistencia,
aquel más seguir su loca opinión.
De su nascimiento son todas dispuestas 305
a ira, embidia; y aquélla es más buena
que sabe mejor causar mayor pena
a los que siguen sus crudas requestas.
Y aunque de fuera se muestran honestas,
lo verdadero te diga el Corvacho; 310
que yo en tal lugar dezirlo me empacho,
que son cosas ciertas, mas muy desonestas.
Discretas son todas a su parecer;
si yerran o no, sus obras lo digan.
Dime si viste en cosa que sigan 315
mudanças y antojos, jamás fallecer.
Si aborresciéndo nos muestran querer
y si penándonos muestran folgança,
yo y los que en ellas han puesta esperança
te pueden de aquesto bien cierto hazer. 320
No penan mucho por ser bien queridas,
tanto que hagan sobre buena prenda;
y si vergüença soltasse la rienda,
no esperarían a ser requeridas.
Vindicativas y desgradecidas, 325
nunca perdonan a quien las offende;
y el galardón de quien las defiende
es que por ellas se pierden las vidas.
El tiempo no sufre que en esto me estienda,
el qual faltaría, mas no qué dezir. 330
Sus artes cubiertas, su claro mentir
huir se devía, mas no lieva emienda.
Y aunque de todas aquesto se entienda,
sola Zefira a todas excede,
cuya crueza no sé ni se puede 335
pensar, ni ella mesma, creo, la comprenda.
¿En quál coraçón de muy cruda fiera
pudiera caber tan gran crueldad,
que siendo señora de mi libertad
por otra no suya trocarla quisiera? 340
¡O condición mudable, ligera!
¡O triste Fileno! ¿A qué eres venido,
que ni aprovecha llamarte vencido
ni para vencer remedio se espera?
La sierpe y el tigre, el osso, león, 345
a quien la natura produxo feroces,
por curso de tiempo conoscen las vozes
de quien los govierna, y humildes le son.
Mas ésta, do nunca moró compassión,
y aunque la sigo después que soy hombre 350
y soy hecho ronco llamando su nombre,
ni me oye, ni muestra sentir mi passión.
Por ésta de todas entiendo quexarme;
ellas se quexen sólo de aquésta.
A mí no me culpen, que cosa es honesta 355
dezir mal de aquella que quiere matarme.
Si tú desto quieres, Cardonio, acusarme,
ni tienes razón, ni eres amigo;
antes devrías firmar lo que digo,
pues yo te llamé para consolarme. 360
CARDONIO Mira, Fileno, si hay más que digas,
échalo fuera, que yo estaré atento.
FILENONo por agora.
CARDONIOPues mira que siento
que tú mesmo causas tus propias fatigas.
¿Quién te compele que sirvas y sigas 365
esta muger que sin intervalo
dizes ser mala? Si sigues lo malo,
¿qué razón hay que de otras mal digas?
¿Qué armas, qué fuerças pudo tener
con que ella prendiesse tu libertad? 370
¿Qué dizes? Responde.
FILENOSola beldad.
CARDONIO¡O, pobre de seso! Más que de plazer,
de sola pintura te dexas vencer
sin que otra virtud cubierta detenga.
Y si la tiene, ¿por qué tienes lengua 375
maligna contra una virtuosa muger?
Mas digo que crezcan en ésta los males,
como tú dizes, por contentarte,
y que te mata deviendo sanarte;
¿por esso se sigue que todas sean tales? 380
Si miras, Fileno, quántas y quáles
fueron entr'éstas y son excelentes,
tú mesmo quiero que digas que mientes
sin que te muestre más claras señales.
Marcia, Lucrecia, Penélope, Dido, 385
Claudia, Veturia, Porcia, Cecilia,
Julia, Cornelia, Argia, Atrisilia,
Livia, Artemisa, y otras que olvido,
y tantos millares de santas que ha avido,
que unas por castas y otras por fuertes 390
sufrieron afrentas, tormentos y muertes,
¿cabe en aquéstas el mal que has fingido?
E si de otras enxemplo faltasse,
¿Oriana no sabes que vive en el mundo,
que quando virtud se fuesse al profundo, 395
sola ella haría que resucitasse?
¿En quién viste nunca tal gracia morasse,
tal hermosura, constancia y prudencia,
tal desemboltura, tan grave presencia,
y con amor honestad se ayuntasse? 400
Si bien la contemplas, podrás claro ver
que en ella consiste tan gran perfeción,
que las mejores que fueron y son
quedan detrás de su merescer.
Y es tan subido su mucho valer, 405
que puede divino llamarse aquel hombre
que tiene en el alma escrito su nombre,
y más si se siente de aquélla querer.
Oriana me esfuerça, Oriana me obliga,
Oriana me manda culpar tu intención; 410
por sola Oriana, con mucha razón,
deves de todas perder la enemiga.
Huya, por Dios, de ti tal fatiga,
que el alma dezir enciende tal llama,
que abiva tus males y mata tu fama, 415
y no verás bueno que tal cosa diga.
FILENO Cardonio, podría muy bien replicarte,
porque Zefira me da bien que hable;
mas manda que calle Oriana loable,
y es justo que vengas, pues tienes su parte. 420
Sola una cosa quiero rogarte:
que pues me puso Fortuna diversa
debaxo el imperio de aquella perversa,
no te desplega de mí desviarte.
Déxame solo buscar mi consuelo, 425
vete, Cardonio, por Dios te lo ruego,
que si en la vida faltare sosiego,
buscarl'é en la muerte sin otro recelo.
CARDONIOYo soy contento, pues quieres, dexarte
solo contigo quexar tu passión, 430
con solo primero, Fileno, rogarte
que nunca rehuyas jamás la razón.
También porque me es, Fileno, forçado
que vaya esta noche dormir al lugar,
y, con mi ida, poner el ganado 435
do lobo ninguno lo pueda tocar.
FILENOHermano Cardonio, a Dios t'encomiendo.
CARDONIOA él ruego yo te aparte de enojos,
haziendo que olvides aquello que entiendo
avrá de cerrar muy presto tus ojos. 440
FILENO Quiçá qu'el diablo te haze adevino,
porqu'este dolor me ahínca tan fuerte,
que bien me paresce ser vero camino,
para huille el darme la muerte.
Por ser sola ella quien tengo por cierto 445
puede librarme de tanta fortuna,
y ser en quien hallan passiones el puerto
más reposado que en parte ninguna.
CARDONIO ¡A buena fe salva, que tengo temor,
hermano Fileno, de solo dexarte! 450
FILENOPor essa fe mesma, que hazes mayor
la gana que tengo.
CARDONIO¿De qué? ¿De matarte?
FILENOY vete con Dios.
CARDONIOSi me escuchas un poco
dart'é un consejo qu'es propio de amigo.
FILENONo quiero consejo.
CARDONIORespuesta de loco. 455
FILENODe loco o de cuerdo, assí te lo digo.
CARDONIO Óyeme agora, por Dios te lo ruego;
y dicho que avré, sin punto tardar
verásme huir qual rayo de fuego.
FILENOSi assí lo prometes, te quiero escuchar. 460
CARDONIOAssí lo prometo.
FILENOPues di lo que quieres.
CARDONIOEscucha, Fileno, muy bien por tu fe,
porque verás, si bien lo entendieres,
tu propia salud en lo que diré.
Dime, Fileno, si desta muger 465
muy claro sin duda supiesses quererte,
por no le causar tan gran desplazer,
¿no estudiarías huir de la muerte?
Y si te odiasse tanbién por tal vía
que claro lo viesses escrito en su frente, 470
porque tu muerte no le diesse alegría,
¿no estudiarías vivir luengamente?
¿No sabes que desto tanto se alcança
quanto hombre dessea teniendo la vida,
y que si se mata, no ay esperança 475
salvo de ver el alma perdida?
Y aún tu dicho mesmo también te condena,
que llamas mudable qualquiera muger,
el qual sólo basta a librarte de pena
creyendo Zefira se puede bolver. 480
FILENO Ya siento, Cardonio, do vas a parar,
con razones ligeras, por Dios, al dezir,
mas tanto pesadas después al obrar,
que más duras son qu'el Amor de seguir.
CARDONIO¿Quiés que te diga? Yo sé qu'es possible 485
ponellas, quiriendo, en execución.
FILENO¿Quiés que responda? A mí es impossible,
por no recebillas ya el coraçón.
CARDONIO Pues ¿qué es lo que piensas, Fileno, hazer?
FILENO¿Qué es lo que pienso? Yo me lo sé. 490
CARDONIO¿Yo no lo puedo, Fileno, saber?
FILENOSí, sólo aquesto, y tenlo por fe;
que sola una cosa tan congoxado
me tiene, y me pone el cuchillo en la mano:
en averme Zefira por otro trocado, 495
y aver tanto tiempo servídola en vano.
Que puedes, Cardonio, de cierto creer
que, aunque Zefira jamás me mirara,
si claro no viera mudar el querer
sobre otra persona, jamás me quexara. 500
Mas vete, Cardonio, como has prometido,
que yo te prometo que yo haga de suerte
que este trocarme no quede en olvido,
si bien por memoria quedasse mi muerte.
(Ido CARDONIO, dize FILENO:)
Muy claro conozco jamás reposar 505
mientra le fuere subjeto a Cupido.
Muerte, no cures de más engorrar,
ven prestamente, que alegre te pido.
No hagas que siempre te llame yo en vano,
hazme, pues puedes, tan gran beneficio; 510
mas guarda no tardes, porque mi mano
delibra de hazer muy presto el officio.
Alegre te espero, ¿cómo no vienes?
Tan justa demanda, ¿por qué me la niegas?
Muda comigo la usança que tienes 515
de entristecer doquier que tú llegas.
Mas, ¡ay!, que he temor de tu condición,
do siempre se vio crueldad conoscida;
que a quien te demanda con grave passión
le aluengas y doblas su mísera vida. 520
Por donde delibro sin más reposar,
ni menos pensar a bien o mal hecho,
el ánima triste del cuerpo arrancar
con este cuchillo hiriendo mi pecho.
¡O ciego traidor, que tú me has traído 525
a tan cruda muerte en joven edad!
¡O malo perverso, desagradescido,
do nunca jamás se vio piedad!
Mas siempre te plugo a tus enemigos,
porque te huyen, dar mill favores 530
y duros tormentos aquellos amigos
que más te procuran de ser servidores.
Y aquellos prometes dar buen galardón,
porque soporten tu pena tan huerte
dasles después tan cruda passión 535
que siempre dan vozes llamando la muerte.
Maldigo aquel día, el mes y aun el año
que a mí fue principio de tantos enojos.
Maldigo aquel ciego, el qual con engaño
me ha sido guía a quebrarme los ojos. 540
Maldigo a mí mesmo, pues mi juventud
sirviendo a una hembra he toda expendida.
Maldigo a Zefira y su ingratitud,
pues ella es la causa que pierdo la vida.
Haz presto, mano, el último officio, 545
saca aquesta alma de tanta fatiga
y harás que reciba aqueste servicio
aquella que siempre te ha sido enemiga.
Tú, alma, no pienses ni tengas temor,
que andando al infierno ternás mayor pena; 550
mas piensa, sin duda, tenerla menor
doquier que te halles sin esta cadena.
Y tú, mi rabé, pues nunca podiste
un punto mover aquella enemiga,
ni menos jamás tan dulce tañiste 555
que el alma aliviasses de alguna fatiga,
en treinta pedaços aquí quedarás
por sola memoria de mi mala suerte;
y quizá que rompido a Zefira podrás
mover a piedad de mi cruda muerte. 560
¿Qué es lo que queda en aqueste çurrón?
No me ha de quedar salvo el cuchillo,
pedernal terrena, yesca, eslavón,
que vos en dos partes iréis, caramillo.
¿Queda otra cosa, si bien la cuchar? 565
Çaticos de pan ten tú, venturado,
pues el çurrón no me ha de quedar,
ni vos en mal ora tanpoco, cayado.
Sólo el partir de tu compañía
me causa passión, ¡o pobre ganado! 570
Mas plaze a Cupido que quedes sin guía,
al qual obedezco a mal de mi grado.
Sé que los lobos hambrientos contino,
por ver si me parto, están assechando.
¡Ay, triste de mí, que fuera de tino 575
la lumbre a mis ojos se va ya quitando!
Siendo la hora que a muerte me tira
do de lloros y penas espero salir,
llegada es la hora en la qual Zefira
contenta haré con crudo morir. 580
Por ende, vos, braço, el boto cuchillo
con tanta destreza, por Dios, governad,
que nada no yerre por medio de abrillo
el vil coraçón sin ninguna piedad.
El qual so los miembros procura asconderse 585
tremando atordido con tanto temor,
pensando del golpe poder defenderse,
que al mísero cuerpo ha doblado el dolor.
¡O Júpiter magno! ¡O eterno poder!
Pues claro conosces que muero viviendo, 590
la inocente alma no dexes perder,
la qual en tus manos desde agora encomiendo.
¿Qué hazes, mano? No tengas temor.
¡O débil braço, o fuerças perdidas,
sacadme, por Dios, de tanto dolor! 595
¿Y dó sois agora del todo huidas?
Mas, pues que llamaros es pena perdida,
según claro muestra vuestra pereza,
quiero yo, triste, por darme la vida,
sacar esta fuerça de vuestra flaqueza. 600
(Muerto FILENO, torna CARDONIO y dize:)
CARDONIO ¡O Dios, quánto se es Fileno mudado
de aquello que era desde agora dos años,
y cómo le ha Zefira trocado
con sus palabrillas, burletas y engaños!
Quiero tornar, por oírle siquiera 605
quexar de Cupido y su poca fe,
y porque cierto jamás no deviera
dexarle del son que yo le dexé.
Que si tanto a Fileno soledad le plazía,
pudiera muy bien quedar ascondido 610
dentro del bosque por ver qué hazía.
¿Veslo do yaze en la yerva tendido?
¡Ay, que he tenido contino temor
que solo algún lobo no aya hallado!
Mas quiçá, durmiendo, su pena y dolor 615
mitiga, dexándole el lloro cansado.
Mejor es salir de tanto dudar,
y ver bien si duerme o qu'es lo que haze.
La boca cerrada por no resollar.
¿Y es sangre aquella que en su pecho yaze? 620
Sin duda él es muerto de algún animal,
del modo que siempre yo, triste, he temido.
¡O Vénere sancta! ¡Y aquel es puñal
que tiene en el lado siniestro metido!
¡O triste Fileno! ¿Y quál fantasía 625
te ha conduzido a tan áspera suerte?
Agora conozco que mi compañía
tú la huías por darte la muerte.
Pues dime, enemigo, ¿por qué me negaste
el último abraço, siéndote hermano, 630
o quál es la causa que no me tocaste,
como era razón, al menos la mano?
No puedo creer que fuesses amigo
a hombre del mundo, y aun es la verdad,
pues has a ti mismo como a enemigo 635
dada la muerte con tanta crueldad.
Y peor es que, siendo por sabio estimado,
luego que sea tu muerte sabida,
de todos serás por loco juzgado;
porque el fin es aquél que honra la vida. 640
¿Quál es aquel que pudiera pensar
que el amar de Fileno con tanta afición
causa le fuera de assí se matar?
Conozco que Amor no va por razón.
Por donde me acuerdo yo, triste mezquino, 645
de un viejo refrán que dobla mi enojo:
que viendo pelar la barva al vezino,
comiences a echar la tuya en remojo.
Que si por ventura pluguiesse al demonio
que aquélla que adoro assí me tratasse, 650
forçado sería que el pobre Cardonio
más cruda muerte que aquésta buscasse.
Mas vaya en los aires tal pensamiento,
que a mí no me espanta ni puede Fortuna,
porque han mis servicios tan fuerte cimiento, 655
que al mundo no temen de cosa ninguna.
Assí que no cale en tal caso pensar,
mas antes perder del todo el temor,
y llamando a Zambardo, los dos enterrar
a éste que quiso ser mártir de amor. 660
¿Oyes, Zambardo? ¿Eres tuyo o ageno?
Reniega de sueño que tanto te dura,
pues por dormir no oíste a Fileno,
despierta agora a le dar sepultura.
ZAMBARDO ¿Qué es lo que dizes? ¿Tú lo compones? 665
¿Burlas, Cardonio?
CARDONIO¡O, qué desconcierto!
Si lo que digo en duda lo pones,
levántate y veráslo cómo se es muerto.
ZAMBARDO¡O pobre Fileno! No quiero vivir
sola una hora, pues quiso mi suerte 670
que yo fuesse causa, y el negro dormir,
de tu crudelíssima y áspera muerte.
¡Quánto me fuera, Fileno, mejor
en consumar la vida durmiendo,
que despertando sentir el dolor 675
que siento yo, triste, muerto te viendo!
CARDONIODexa, Zambardo, por Dios, el llorar,
pues no le aprovecha de cosa ninguna,
y sólo entendamos en su sepultar
a dónde será, pues plaze a Fortuna. 680
ZAMBARDO Su sepultura, pues Fortuna quiere,
será en la hermita sobre esta montaña,
adonde, Cardonio, si a ti paresciere,
porné ciertos versos hechos con saña.
Puesto que sea ageno pastor, 685
la mucha passión me ayuda y me tira
a dezir de aquel falso perverso de Amor.
CARDONIOBien dizes, Zambardo, y aun toca a Zefira.
ZAMBARDO Escucha, Cardonio, que veslos aquí;
si no te pluguieren, podrás emendar. 690
¡Olvidado se me han, o cuerpo de mí!
CARDONIOTorna, torna, Zambardo, torna a pensar.
ZAMBARDO«¡O tú que passas por la sepultura
del mísero amante!...» Ya soy de fuera.
CARDONIOEl coraçón, Zambardo, assegura. 695
ZAMBARDO¡O, mala muerte, Cardonio, yo muera!
«¡O tú que passas por la sepultura
del triste Fileno, espera, si quieres,
y leyendo verás quien sirve a mugeres
quál es el fin que a su vida procura! 700
Verás como, en premio de fiel servidor,
Amor y Zefira, por mi mala suerte,
me dieron trabajos, desdeños, dolor,
lloros, sospiros y, al fin, cruda muerte.»
Deo gracias. 705
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