Los hijos “malos” de la revolución Mundo

Anuncio
26
LATERCERA Domingo 4 de enero de 2015
Mundo
[ EXILIO CUBANO ] Son cada vez más los hijos de dirigentes del gobierno cubano que han dejado la isla
para instalarse en Estados Unidos. Ese es el caso de Alina Fernández, la “hija rebelde” de Fidel Castro; de
Juan Juan Almeida, cuyo padre fue uno de los comandantes históricos, y de la hija del actual “zar” de las
reformas económicas. Por Pedro Schwarze
Los hijos “malos” de la revolución
D
isfrazada, con
una peluca, con
pasaporte falso
y fingiendo ser
una turista española, Alina
Fernández Revuelta –la hija extramarital de Fidel Castro y Natalia Revuelta- llegó hasta el Aeropuerto de La Habana, tomó un avión rumbo a
Madrid y partió al exilio. Era diciembre de 1993. Al conocerse la
noticia en todo el mundo y tras
instalarse en Miami, la mujer comenzó a ser conocida universalmente como la “hija rebelde” de Fidel Castro, una descripción que
ella misma usó en su autobiografía, publicada en 1997.
Dos décadas después, son cada
vez más los hijos de dirigentes del
gobierno cubano que han dejado la
isla para instalarse en Estados Unidos. Pese a ser “hijos o nietos de la
Revolución”, decidieron abandonar su país por múltiples razones,
desde discrepancias políticas, en
busca de una nueva vida, para huir
de la precaria situación económica o para buscar un mejor futuro
para sus familias. O tal vez porque,
como una generación posterior,
no alcanzaron a sumarse al proyecto que encabezaron sus padres.
De la misma forma como lo hizo
Svetlana Alliluyeva, la hija de Josef Stalin, quien pidió asilo en Estados Unidos en 1967, donde murió en 2011.
Después de Alina Fernández el
caso que más ha dado que hablar
es el de Juan Juan Almeida, el hijo
del popular comandante histórico de la Revolución, fallecido en
septiembre de 2009. Juan Juan
dice que él era parte de los privilegiados, de los hijos de los dirigentes. El incluso llegó a vivir en
la casa de Raúl Castro, ya que era
muy amigo y compañero de secundaria del hijo del actual Presidente cubano, Alejandro.
Debido a una enfermedad degenerativa que sufre, espondilitis anquilosante, había pasado algunas
temporadas en Bélgica, Estados
Unidos y México, para tratarse. Pero
en 2003 fue acusado de desvíos de
fondos de inversionistas, tráfico de
tabacos y participación en una red
que proporcionaba pasaportes y visas ilegales a ciudadanos cubanos
para entrar en México. Ya no hubo
marcha atrás después de publicar
un libro que no fue bien visto en La
Habana: Memorias de un guerrillero cubano desconocido.
Desde 2004 las autoridades le im-
LA FICHA
Alina, Memorias de la hija
rebelde de Fidel Castro
Alina Fernández
Editorial: Plaza & Janés
Publicación: 1997
Páginas: 251
Memorias de un guerrillero
cubano desconocido
Juan Juan Almeida
Editorial: Espuela de Plata
Publicación: 2009
Páginas: 304
RR Juan Juan Almeida, con cinco años, junto a Raúl Castro y a una reproducción del Granma. FOTO: EFE
RR Alina muestra una foto con
Castro, en mayo. FOTO: EFE
pidieron salir del país para hacerse
su tratamiento. Su padre, pese a
haber sido vicepresidente del Consejo de Estado y nombrado Héroe de
la República de Cuba, no intervino.
Raúl Castro “se encargó de minar la
relación con mi padre”, dijo Juan
Juan a La Tercera y recordó que fue
echado por las autoridades de su
funeral. Almeida denunció su situación e incluso llevó adelante una
huelga de hambre durante 69 días.
Finalmente en septiembre de 2010
pudo viajar hasta México y de ahí a
Miami para reunirse con su familia
donde vive hasta hoy.
Ramiro Valdés, quien fuera el poderoso ministro del Interior y actualmente es vicepresidente del
Consejo de Estado y del Consejo
de Ministros, también vio la partida de sus hijos. Uno de ellos, Ramiro, salió del país en 1995. Estuvo viviendo durante 12 años en España,
y en 2007 se instaló en Miami. Su
verdadera travesía no fue salir de
la isla, sino que lograr el permiso
para que su esposa y su hija pudiesen reunirse con él, algo que consiguió tras una batalla de dos años.
Más reciente es el caso Glenda
Murillo Díaz, quien en agosto de
2012, cruzó de México a Estados
Unidos. La joven, de 26 años, se
instaló en Tampa, Florida, acogiéndose a la Ley de Ajuste Cubano, que
le otorga residencia a los isleños. Sería una historia más si no fuese por
el hecho de que es hija de Marino
Murillo, conocido como el “zar de
las reformas” en Cuba, vicepresidente del Consejo de Estado.
Y como éstos están los casos de
Raquel Serguera, hija de Jorge Papito Serguera, conocido como el
“fiscal de la Revolución”, o Josué
Colomé Vázquez, hijo del actual
ministro del Interior en Cuba, Abe-
lardo Colomé Ibarra, Furry, quien
cruzó de México a Texas y llegó a
Miami a fines de febrero pasado.
Hace dos años el escritor cubano
Norberto Fuentes, quien vive en
EE.UU., escribió que la salida de los
hijos de dirigentes es “una tropita
que va creciendo. Y que augura
dos cosas: una formidable, visceral
lucha por el poder dentro de Cuba
cuando los papás desaparezcan, a
la vez que la sonriente perspectiva de que el entendimiento entre
los que se quedan allá como los
que arriban a las playas del capitalismo, sea tan rápido como fácil. En
definitiva, son los mismos”. b
latercera.com
contenidos multimedios
2
Lea un artículo sobre el regreso
de la hija de Fidel Castro a Cuba.
Descargar