Tiempo de zarzuela - Fundación Juan March

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Por Carlos Gomez Amat ------.
Colección Ensayos.Fundación Juan March(Madrid)
Madrileno de 1926, es critico musical,
ensayista, universitario y musico. Ase­
sor de la Cadena SER y colaborador
de diversos organismos oficiales y pri­
vados . Ha publica do una «H istorie de
la Musica Espanola en et siglo XIX» y
-Notss para conciertos tmeqinerios»,
entre otras obras.
EI enfoque de la zarzuela como genero teatral, y p
mente musical, plantea una serie de problemas cuya so
es facil, aunque el paso de los aiios, que suelen poner
en su sitio, los vayan aclarando. EI primero que se nos
es fundamental y puede extrafiar a alguien: nos pregu
forma parte de la gran musica espanola. La denominaci6
que tanto se ba utilizado, «genero lirico», tiene sus vent
tambien sus inconvenientes. Mediante esas palabras parec
en mucbas ocasiones, el castizo y tradicional nombre de «
que, aun con todos sus apartados, tiene un signific
definido. Cuando bablamos de zarzuela, 10 natural es que
sepa a 10 que nos referimos, pero el vocablo ba tenid
*
BAJO La nibrica de «Ensayo», el Boletin Informativo de la Fundaci6n
publica cada mes la eolaboraci6n original y exclusiva de un especiaLista sobr
de un tema general. Anteriormente fueron objeto de estos ensayos temas r
Ciencia, el Lenguaje, el Arte, la Historia, la Prensa, la BioLogia, la Psieologia
Europa, la Literatura, fa Cultura en las Autonomias y Ciencia modem
espaholes,
EL tema desarrollado actualmente es «Teatro espanol contemporaneo»,
anteriores se han publicado ensayos sobre L8 investigaci6n teatraJ en Espai
bisuui« de Ja esceas; por Andres Amoros, catedratico de Literatura Espanola
sidad Complutense y crftieo teatral ; L8 critics teatraJ, por Luciano Garcia Lor
tieo teatral e investigador cientlfieo en el Consejo Superior de Investigaciones
cas; L8 semiologfa del testro; por Antonio Tordera Saez, profesor titular de
3
por horas», en el que se estab
llamado «teatro
Colección Ensayos.Fundación
Juan March(Madrid)
de sesi6n continua, con renovacion del publico
cuatro veces cada tarde. Hay quien cree qu
chico» es un terrnino simpatico, como la 6pera
detalle, que nos muestra como la zarzuela pued
bajo el aspecto de un fen6meno menor. Aunqu
con carifio, no deja de ser producto de una
nacida, simplemente, de la ignorancia.
Pese a que la zarzuela nos da la fatal im
cumplido su ciclo hist6rico, renace con nuevos b
en que vivimos. No caere en el t6pico del ave
genero no ha muerto, y, por tanto, no hay c
renacer. Pero es cierto que, por una serie de
repertorio ha sufrido un parentesis, con el cons
del publico, causado sabre todo por las deficienci
e interpretaci6n. La mejor obra del genero liri
mucho si se escenifica, se canta y se toea chap
10 mismo puede suceder con la «Quinta» d
version de una murga popular. No esta en mi
Hispanica de la Universidad de Valencia; Atisptsciones teatra
autor y critico teatral ; M Usics para el testro dec/amado. MU
melo Bemaola, compositor y director de la Escuela de Mu
Vitoria-Gas teiz; Teatro infsntil, en ls etem e eacrucijsds; por M
soci61ogo y autor teatral; Mapa teetrzl, carte/era y publico, por A
critico teatral y vocal del Consejo Nacional de Teatro; La srqui
«sll« itslisas » en /a culture espsitol« moderns, por Ignasi de Sola
la Escuela Tecnica Superior de Arqu itectura de Barcelona; Los c
Perez Sierra, catedratico de Escena llrica en la Escuela Superior d
ensei1anZJI testrsl en Espana, por Ricardo Domenech , catedratic
Escuela Superior de Arte Dramatico y Danza de Madrid ; E/ s
esceaogretie en nuestro testro; por Francisco Nieva, academico
Espanola y profesor de Escenografia en Ia Escuela Superior de Art
y En tomo a cincuents ai10s de testro hist6rico, por Mana Teresa
Lengua y Literatura Espanola y directora del Departamento de Le
latinas en la Universidad degli Studi de Milan.
La Fundaci6n Juan March no se identifica necesariamente co
das por los autores de estos Ensayos.
~
4
incluso descubrirla,
ignorando quiza todo 10 q
Colecciónparecen
Ensayos.Fundación
Juan March(Madrid)
escrito sobre el asunto. Es muy sencillo decir que se ha
o que sus obras maestras han padecido alguna conspi
silencio, 0 10 que, en el lenguaje polftico de epocas bien
se llamaba un «contubernio inconfesable». La cosa n
simple. Dejando aparte las piezas inmortales que est
memoria de todos, y cuyas frases literarias 0 musicales
presentes en la comunicaci6n normal y corriente, la
decline por una interrupcion en la circulacion de su sa
debida a la inadecuacion de los libretos y a la falta de
los compositores. En su gran epoca, que abarca toda la
mitad del siglo XIX y el primer tercio del XX, fue el es
popular por excelencia.
Tal como decia el gran Barbieri, el pueblo espafio
siempre aficionado at teatro, y mas aun al teatro con m
esencia de la zarzuela puede remontarse hasta el o
nuestra escena, pero debemos pensar, con arreglo a u
disposici6n no tanto musicol6gica como sociologica
verdadera zarzuela, la que consideramos como tal en
entomo de hombres modemos, es la que, con fundam
viejos espectaculos cortesanos y en la tonadilla, toma vid
epoca decimon6nica y adquiere su esplendor poco despues
el genero grande se diera por muerto varias veces por mu
como Rafael Mitjana, Luis Villalba 0 el hispanista Hen
10 cierto es que pudo reavivarse, ya en pleno siglo XX
aciertos de Amadeo Vives y otros. Decia el buen Hilari
que los tratadistas son «gente flematica y rnachucha».
queria transmitir la idea de que quien teoriza u ordena
va siempre a remolque del creador genial, entusiasta, q
somete a las reglas establecidas. Con los musicologos
mismo. Ante el florecimiento del genero chico, consider
ahi estaba la decadencia de la zarzuela y su muerte po
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Colección Ensayos.Fundación
Juan March(Madrid)
La zarzuela
cumpli6 su misi6n social de
popular durante muchos alios, en aspectos tan
genero grande, en varios actos, con argumento d
chico, en sus diversas vertientes de sainete, dr
escena intrascendente 0 revista. Nos podemos p
en nuestro tiempo un espectaculo que cumpla e
misi6n. Quiza la zarzuela, como el teatro de ve
el impulso de fen6menos de facil difusi6n, como
y el deporte-espectaculo.
Que sufriese un eclipse, y hasta una soluci6
gravisima por prolongada, no quiere decir qu
pueda continuarse, con el mismo nombre 0 con
denominaci6n tiene su importancia, aunque pu
secundaria. Como muchas veces se ha repet
palacio que, reconstruido, es hoy el hogar d
Espana. La curiosa traslaci6n del nombre del
teatral demuestra, entre otras casas, su inequivoco
Las llamadas en un principio «fiestas de zarzue
el gusto de la Corte por 10 que tambien di
aunque en ellas encontremos temas mitol6gicos
en el esplendor del barroquismo literario y en sus
Quiza por su aire ligero 0 de diminutivo fa
mente gracioso, la palabra «zarzuela- tuvo un
desde que pas6 a designar un genero especific
compositores que figuran en su historia aceptaro
tal denominaci6n. Un ejemplo puede ser el de
que siempre evit6 el vocablo, incluso en sus d
mientras fue director del Conservatorio de
entonces Escuela Nacional de Musica por cau
comenzaron en tiempos de la Primera Republica
zarzuela siempre fue la 6pera comica espanola
6
estan a respetarlos».
Colecciónobligados
Ensayos.Fundación
Juan March(Madrid)
Muchos musicos posteriores -Chapi entre ellosindistintamente las denominaciones de 6pera c6mica 0
En algunos casos se lleg6 a la de drama lirico, que sefi
otras, a una desigual obra maestra: Curro Vargas. A
Miguel Marques a sus obras escenicas largas, que pueden
los principios del zarzuelon indigesto, hermano de sa
dram6n romantico. La influencia intemacional hace que se
ahora nornbres como el de «comedia musical» 0 «m
secas.
Antonio Pefia y Goiii fue otro de los enemigos decla
la palabra. Refiriendose a la construcci6n del teatro q
ostentando ese nombre, consideraba una extravagancia
elegido tal r6tulo. Segun su criterio, se debia haber refe
6pera c6mica, 0 mas bien, en una generalizaci6n que fav
contenido, haberlo llamado «Teatro Lirico Espaiiol».
EI caso es que el maIdito adjetivo «zarzuelero» tuv
teniendo un significado. claramente despectivo. No se pu
nada pear sobre alguna musica sinf6nica espanola que
el calificativo de «zarzuelera», pues ella implica un sign
calidad y de facil popularismo. Sin embargo, debemos p
zarzuela en su sitio y con su nombre. Se trata de un tea
popular igual 0 mejor a cualquier otro que se haya hec
mundo a traves de Ia historia. Con el antecedente de la
marca en 10 sonoro a Madrid, que es una ciudad c
musical propio, como 10 pueden tener otros centros de cu
He dicho alguna vez que 10 malo para la musica esp
fue nunca la zarzuela, como pretendfan hombres de la
de Pedrell, tan i1ustre como apasionadamente equivoc
que los demas generos musicales no cumplieran su func
esta la cumplfa. A veces se trata de atacar al genero
7
para ello-Juana March(Madrid)
proclamar esa admiracion explicit
Colección Ensayos.Fundación
reprochado - po r Espla, por Julio Gomez y p
entre ellos, no hace mucho, Francisco Nievasu deuda con el mundo de la zarzuela, y sob
estilos de Chapi y Jim enez. La fidelidad a Pedre
las virtudes de Falla, aunque a veces Ie emborro
vas, fue la causa de ello.
Tambien tuvo la zarzuela detractores en el
Famoso es el caso de Pedro Antonio de Alarco
eran feroces y llegaban a 10 pintoresco: «La
como muri6 el genero andal uz, como muri6 C
morira el mirifiaque». Repasemos brevemente. E
al que se referia el gran novelista no habia mu
apariencia, y resucit6 despues bajo otra forma.
guera se muri6 , entre otras casas, porque era u
homb res suelen ser mortales, pero su fantast
execrado por los que tambien se declaraban enem
oscuro, encontr 6 hace mucho tiempo su pues
historia del arte espafiol. La del miriiiaque se ref
a la moda. La desproporcion entre tales elemento
pero tambien hay que decir que las modas reto
aquellas sei'ialadas por el absurdo.
La que tiene mas gracia es que Alarcon
nuestro teatro musical partiendo del arte de M
admire apasionadamente, y que luego ha resulta
de vida mas corta que los zarzuelistas. Asi so
aparatosa grandilocuencia no suele ser buena
para el futuro. Por otra parte, no falto quien d
habia hecho una especie de zarzuela en su pre
sombrero de ties picos.
Lo que hace a la zarzuela ser como es, den
escenicos musicales -existe, realmente , una mus
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subyuga a algunos artistas lIegados de lejos, como
Boccberini, y muchos afios despues a Granados.
Colección Ensayos.Fundación Juan March(Madrid)
El fen6meno nacionalista se desdobl6 en un pr
recepci6n y en otro de generosa devoluci6n. La liri
recibia la cont ribuci6n del canto y la danza propios del
hacia retornar hasta ese pueblo todo un tesoro de m
ritmos que este aceptaba como suyos, asimilandolos sin di
Poco importa que Gaztambide escribiera una zarzuela «h
que ya, en tiempos relativamente cercanos, Sorozabal alca
de sus mejores exitos con una zarzuela - aunque no lIeva
nominaci6n- de ambiente ruso. Despues de la Guerra
represent6 una obra de Jesus Romo titulada VoJodia el
en la que el pobre Marcos Redondo sudaba 10 suyo v
pieles hasta las cejas. Pues bien, la fidelidad al genero
vista en cualquier caso.
La 6pera nace en Italia y desde alii se universaliza
el mundo como «opera italiana», dentro de la gran infl
esa peninsula en Occidente, pero los paises realmente
adoptaron el genero y le confirieron caracteristicas pr
zarzuela, en cambio, nace en Espana y aqui se queda, c
exce pcion del subcontinente americano, donde el influj
permanece en lengua y costumbres. Gald6s calificaba a
como «modesto», pero mas bien deberia decirse que es
co», en primer lugar por el tono local de los libretos.
mundial de la Gran Via es una singular excepci6n.
En contraposici6n a ese mundo, sin duda limitado,
mimero de musicos, con plausible ambicion e intenci
gastaron su entusiasmo y sus ilusiones en la creaci6n de
espanola. Pefia y Gofii escribi6 su libro mas importan
fin de demostrar que la 6pera espanola no existia, y te
Muchos se han preguntad o cuales deben ser las caracte
9
10 hablado.
LaMarch(Madrid)
fortuna real no se consiguio, en
Colección Ensayos.Fundación
Juan
que en la celebrada Manna de Arrieta, que in
ciones mas esenciales.
Se podria decir que la zarzuela, en el ambie
espanola, en el de los intelectuales y el publ
recuperado su gran puesto. Pero es mas cierto
alcanzado un lugar que nunca tuvo. Aunque se
meritos en el tiempo de esplendor , esta modalid
menosprecio de los mas serios y sesudos music
encima de su valor testimonial, de su significado
su azarosa historia -una historia que adquiere cie
con respecto al resto de la rmisica en Espan
ejemplos de la zarzuela adquieren un autentico
aplicar, porque 10 merecen, la condici6n de obra
mejores frutos de los Arrieta, Barbieri, Caballero
Chueca, Jimenez, Vives y tantos otros que, en n
el pasado, pusieron fe y entusiasmo en el g
algunas desconfianzas, y a veces con ciertas renun
resultar pateticas.
A proposito de esto no viene mal recordar
Amadeo Vives, hombre del 98, culto, fino escrit
he dicho otras veces, si hubiera compuesto una r
nada a su talento, podria haber sido una figura
cional. En los tiempos en que alcanzo su me
«Dona Francisquita», el nuisico escribia unas r
que, admitiendo al genera chico como sainete lir
propia existencia del genera grande, en el que
dio un nuevo impulso con ricas consecuencias.
No sabemos si, bajo el punto de vista de un
el nombre de zarzuela se puede rehabilitar. Hab
la autoridad de Francisco Asenjo Barbieri, que, a
mico de San Fernando -en la primera hornada
10
por su Juan
intencion
de continuar, de una form
ColecciónTambien
Ensayos.Fundación
March(Madrid)
con un lenguaje personal y actual, la tradicion musical
En el campo de la opera, tan pobre en Espana aun
cueste confesarlo, y aunque haya obras olvidadas 0 ine
merecerian la revision, los tiempos recientes nos presentan
diversos, desde los afortunados y originales intentos juv
Angel Arteaga hasta la renuncia a la palabra cantada p
de Tomas Marco, 0 el planteamiento de Luis de Pa
responde a una concepcion precisa de los propios fun
del teatro con rmisica, sin olvidar el trabajo personal
Ramon Encinar. En todos los casos citados es importan
el papel decisivo del libreto, que ya no puede ser, en e
en que vivimos, un pretexto para hacer una musica mas
bonita. El libretista, 0 tiene que ser un autentico dr
-en el sentido recto de la palabra, no en el que ahora,
se le da- 0 tiene que salirse por la tangente del es
musical, sin base en su argumento 0 en una historia qu
y con un enfoque bien pensado y elaborado.
Hay quien cree todavia que una mala opera es
superior a una buena zarzuela. La afirmacion es estra
pero como nunca se plantea con tan diafana claridad, p
en el fondo de muchos pensamientos. No hay que
Tambien la opera se considero durante muchos afios, y en
sectores, como un genero inferior a la rmisica pura, sin
de camara, Ya Pedrell reprochaba a Anton Rubinstein
al respecto, de las que se deducia que la opera represe
mundo secundario dentro de la musica. No hay que recu
genios drarnaticos, llamense Monteverdi, Gluck, Rossini,
Verdi, Puccini 0 Berg, para comprobar la inmensa gran
mas alto teatro musical. Mozart, en sus operas, es tan
como en sus sinfonias, y 10 mismo puede decirse de ot
los grandes en la historia del arte sonoro.
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ya periclitados.
Por otra parte, la mejor fortuna
Colección Ensayos.Fundación
Juan March(Madrid)
de los que se dedicaron, francamente y sin com
con mayor poder de difusi6n popular: Serran
Guerrero y algunos mas.
En los tiempos del Madrid del primer tercio
tiempos magnificos en muchos aspectos para l
Sociedad Filarm6nica funcionando, con la Soci
Miisica recorriendo nuevos caminos bajo el cr
como Miguel Salvador y Adolfo Salazar, con
Arb6s y la Filarm6nica de Perez Casas ejerc
cultural extraordinaria, que reunia la atenci6n
espanola con la estupenda informaci6n de 10
mundo, se produce un fen6meno curioso. A
compositores, y sobre todo de la generaci6n d
que se incluyen Conrado del Campo, Turina,
Julio Gomez, encontramos un divorcio casi t
excepciones, entre los artistas que dedicaban
musica de mayor intenci6n estetica y los zarzue
libre su natural impulso para llegar directament
ultimos eran hombres de teatro cien por cien
algunos de sus predecesores decimon6nicos, y
nada - 0 querfan saber poco- de otros emp
podian dar prestigio en el mundo intelectu
posibilidad de comer caliente todos los dias
situados, a su vez, menospreciaban olimpicamen
de supuesta segunda fila, aunque en el fonda d
tuviesen cierta envidia. Es entonces cuando el adj
tan temido, adquiere su matiz mas virulento.
EI resultado de todo esto es un tremendo
rmisicos de mayores ambiciones querian hacer z
de rebajar su alta inspiraci6n y de buscar
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conocidos no
responden
a su talento artistico.
Colecciónliricos
Ensayos.Fundación
Juan
March(Madrid)
La apreciaci6n de los verdaderos valores es algo indis
Mientras los rnusicologos espafioles se ensaiiaban con el
quisimo Cbueca, Federico Nietzsche, despues de ver
Via en Turin, observaba con visi6n certera el signif
aquella obra, como muestra de todo un espiritu, Hacia u
comparaci6n con Rossini y, quiza influido por la histor
picaresca espanola, encontraba cierta solemnidad en la c
de «los ratas», Es dificil prescindir de prejuicios y conven
que, en este como en cualquier genero artistico, 10 ma
generalizaci6n indiscriminada. Hay que separar 10 buen
menos bueno, y desde luego rechazar 10 malo, que, si y
olvido, es con plena justicia. A este respecto conviene
los peligros de meterlo todo en el mismo saco. Recu
recital de Pilar Lorengar en el Teatro Real, con una
parte dedicada a la zarzuela, en el que la ilustre
interpret6 paginas de Chapi y de Jose Serrano. Pues bie
y Serrano son zarzuela, pero zarzuela muy distinta en la
No es 10 mismo el acierto, con rasgos geniales, que se ad
10 mejor del gran maestro de Villena, que el faci l y a
sentimentalismo de aquel intuitivo, con ingenio y habili
fue el rmisico de Sueca. Desde Barbieri, que es a nues
musical 10 que los grandes nacionalistas fueron a
europea, hasta los que, ya casi en nuestro tiempo, se
llevar por el flicil sonsonete a la moda, hay mucha dis
no solo en las fechas.
La comedia 0 el drama musical espafiol, incluso 10
puede corresponder al viejo sainete, puede tener un fut
prueba esta en esas «operas rock», cuya rmisica, en gen
bien poco, y que se han constituido en una especie de
con alta rentabilidad. Algunas melodias pasan, como anta
calle. Pero comunmente el espectaculo, aquejado de un
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Colección Ensayos.Fundación
como deJuan
unaMarch(Madrid)
sociedad. Los t6picos suelen s
hechos. Hay que tener mucho cuidado con puris
autenticidades. Son conceptos peligrosos, que no
a rizar el rizo de la mixtificaci6n. Si la ma
convirti6 en jir6n de ignominia, fue porque
imprudencia y vana necedad, uniendola asi al d
estaba en Chueca, sino en muchas otras cosas.
por ese motivo es como matar al mensajero de l
Se ha dicho que vivimos en un tiempo de
concepto de crisis es relativo y se puede com
utilizado demasiadas veces, incluso en epocas qu
nos parecen florecientes. Esta claro que hoy
aqui zarzuelas ni comedias musicales, pero tam
las 6peras recientes que alcanzan exito en el m
puede decirse de otros ambitos. La zarzuela
escenarios, y el publico responde con entusias
ofrece bien cantada y representada, y aun cu
forma mediocre es algo comparable a 10 que oc
de repertorio en todos los paises cultos. El teat
por otra parte, triunfa en toda la linea, aunqu
obra pueda fallar ante los espectadores a quiene
sus temas 0 sus desarrollos. El secreto del ex
rmisica, a la que me he referido, sino en la
argumentos y del lenguaje. Es decir, en la a
libretos.
Es posible, en Espana, un genero musical
representa la revista al uso, generalmente pobr
hecha para publicos complacientes. No hay par
espectaculo que se produce sin ambiciones estetic
desear otra cosa que venga a llenar un vacio e
esfuerzos que se han hecho, algunos muy meritor
14
que encontraba
Barbieri en la zarzuela era la c
Colecciónmeritos
Ensayos.Fundación
Juan March(Madrid)
de escuchar la musica aplicada a la lengua castellana. L
bilidad del texto es siempre importante, pero sobre to
teatro musical popular. Nuestros cantantes se han acostu
cuidar la respiraci6n, la emisi6n, el color, pero no las p
incluso cuando hablan, estas se pierden muchas veces. Y
de todo es que el publico se ha acostumbrado a no en
responder al alarde vocal con sus aplausos, aunque
quedado in albis.
En el antiguo Conservatorio de Madrid se ensei
estilos internacionales, pero no se descuidaba 10 espafio
ello se utilizaba, naturalmente, la zarzuela. Hoy, nuestra
sopranos cantan zarzuela como una gracia -muchas
gracia ninguna- de propina en recitales 0 como una
ligera. En general, el texto castellano se maltrata. Se
por ahi tonadillas de Granados en las que no se sabe s
es timido, discreto 0 tonto de remate. Algo parecido
los hombres que, ademas, exhiben a veces un gusto dud
eleccion de los mimeros. S610 en representaciones zar
muy preparadas, de muchas campanillas y con visos de
puede admirar a primeras figuras. Las que no 10 son, a
voces sean excelentes, desconocen el estilo tradicional, q
tener sus inconvenientes, pero muchisimas ventajas. El
los primeros era una expresi6n exagerada, que caia muc
en extremos ridiculos. Siempre recuerdo la respuesta de
Galindo, el popular periodista y dibujante, cuando en u
vista le preguntaron que hubiera querido ser de no hab
que era: «Baritono de zarzuela, de esos que salen ve
husar y ligan una nota con una carcajada», Pero esa exp
cuando se dosifica bien, cuando se mide con la necesar
lidad, puede dar resultados extraordinarios.
Ese es el secreto de Placido Domingo, que desde
15
-
detalle zarzuelistico. Por eso puede ofrecer
populares sin ese engolamiento poco soportable
en.otras gargantas. Placido tiene el don de 10 n
directarnente y responde a una linea antigua, que p
No hay por que hablar de esas compafiias,
que mantienen el repertorio zarzuelistico a tran
Se justificaria la subvenci6n si esta ayuda s
necesaria dignidad en los resultados. Con alguna
vez en cuando, la dignidad no aparece, y el
simplemente, porque no Ie dan otra cosa mejor
las obras le gustan. Pero al fin y al cabo, es un
causa de la zarzuela.
Afortunadamente, nos podemos encontrar en
con la reconversi6n del Teatro Real, que cumpl
los que fue construido, y la eonsiguiente liberaei
la Zarzuela, tambien edificado por gentes ilustre
intenci6n que responde a su nombre. El teatro
calle de Jovellanos debera acoger al genero lirieo
estupendos medios y el buen criterio que 10 vien
en temporadas completas y con amplia visi6n, tan
actual. No debe convertirse en un centro cultura
un verdadero micleo de irradiaci6n, par medio d
admirar la buena lirica en toda Espana. Es perfe
la existencia de varias compaiUas que, con b
acnien en los teatros del pais, muchos de los
rehabilitando. La infraestructura estara pronto
debemos olvidar que el Teatro de la Zarzuela
de caracter nacional. El acierto en la politic
bacer volver los viejos tiempos de difusi6n y ex
el habito y con el esfuerzo, volveremos a ap
zarzuela como debe ser. Y entonces, segurame
nuestros musicos y nuestros posibles libretistas.
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