Vazquez Ortega v. Vazquez Ortega, 2011 WL 4007734 (2011) 2011 WL 4007734 (TCA) Ernesto Juan VÁZQUEZ ORTEGA, Demandante–Peticionario v. María Romualda VÁZQUEZ ORTEGA Y Otros, Demandados–Recurridos. EN EL TRIBUNAL DE APELACIONES Civil núm. D PE2009–0945 (505) KLCE201100698 En San Juan, Puerto Rico, a 23 de junio de 2011. June 23, 2011. Certiorari procedente del Tribunal de Primera Instancia, Sala Superior de Bayamón Sobre: Injuction, División de Comunidad Hereditaria Panel integrado por su presidenta, la Juez García García, la Jueza Varona Méndez y la Juez Gómez Córdova SENTENCIA VARONA MÉNDEZ, JUEZA PONENTE *1 El peticionario, licenciado Jaime A. Torrens Dávila, nos pide que revoquemos la Resolución del Tribunal de Primera Instancia, Sala Superior de Bayamón en la que dispuso no relevarlo como abogado de oficio del Sr. Ernesto Vázquez Ortega (señor Vázquez), pese al mandato de este Tribunal que le había ordenado relevarlo de dicha responsabilidad. Luego de revisar los argumentos del peticionario y con el beneficio de la comparecencia del Sr. Ernesto Juan Vázquez Ortega 1 , concluimos que se trata de una situación en la cual esperar a la apelación constituiría un fracaso irremediable de la justicia. Regla 52.1 de Procedimiento Civil, 32 L.P.R.A. Ap. V, R. 52.1. Considerado el recurso presentado a la luz de los criterios para la expedición del auto de certiorari, a tenor de la Regla 40 del Reglamento del Tribunal de Apelaciones, determinamos expedir el auto y revocar la resolución recurrida. I. En agosto de 2009, el señor Vázquez incoó una demanda de interdicto y división de comunidad hereditaria contra los demás comuneros de la Sucn. Vázquez Ortega. Para mayo de 2010, la representación legal del señor Vázquez solicitó que se le relevara de la representación legal. El 2 de agosto de 2010, el señor Vázquez informó mediante moción urgente al foro recurrido que sus gestiones para conseguir representación legal gratuita habían resultado infructuosas. Explicó que el programa Pro–Bono del Colegio de Abogados había rechazado representarlo en este pleito y que la Clínica de Asistencia Legal de la Universidad Interamericana, a la fecha, no le había contestado su solicitud. Además, hizo varias peticiones al foro recurrido y expresó su interés de adquirir las propiedades objeto del litigio y que se le nombrara apoderado para acondicionarlas y una vez alquiladas, se le concediera tiempo para pagarle a los demás coherederos. Además, incluyó con su escrito copia de una demanda sobre unos inmuebles propiedad de los comuneros. Atendiendo su moción, el 10 de agosto de 2010 el Tribunal de Primera Instancia dictó una orden para designar al peticionario como abogado de oficio del señor Vázquez. Ese mismo día el peticionario objetó la designación, argumentando que había sido arbitraria, pues el foro recurrido carecía de parámetros para realizarla. Adujo que el foro recurrido como primer paso, tenía que referir al señor Vázquez a las diferentes entidades que ofrecen representación legal de forma gratuita. Si ninguna de ellas aceptaba representarlo entonces procedía designarle un abogado siguiendo el orden del Registro de Abogados de la Práctica Civil. Una vez atendida su objeción a la designación como abogado de oficio, el foro recurrido denegó relevar al peticionario de la representación legal del señor Vázquez. Luego de varios incidentes procesales, el peticionario acudió ante este Tribunal mediante solicitud de certiorari 2 . En aquella ocasión este Tribunal expidió el auto solicitado y revocó la Resolución y Orden del Tribunal de Primera Instancia. En la Sentencia dictada, un hermano panel dejó sin efecto la designación del peticionario como representante legal del señor Vázquez y le ordenó al foro recurrido referir al señor Vázquez a los diferentes programas que ofrecen representación legal gratuita en casos civiles a indigentes. Si ninguna entidad asumía la representación legal del señor Vázquez, y de quedar demostrada su indigencia, entonces se designaría un abogado de oficio del Registro de Abogados de la Práctica Civil. © 2016 Thomson Reuters. No claim to original U.S. Government Works. 1 Vazquez Ortega v. Vazquez Ortega, 2011 WL 4007734 (2011) *2 Una vez devuelto el caso al Tribunal de Primera Instancia para que continuara los procedimientos según ordenados por este Tribunal, el referido foro dictó una segunda Resolución y Orden en la que mantuvo al peticionario como representante legal del señor Vázquez. En ésta, expresó que este Tribunal desconocía al dictar la Sentencia que el señor Vázquez ya le había demostrado al Tribunal de Primera Instancia que el Programa Pro– Bono del Colegio de Abogados había rechazado ofrecerle servicios y que la Clínica de Asistencia Legal de la Facultad de Derecho de la Universidad Interamericana no le había contestado. Concluyó que este Tribunal no contó con el beneficio de dicha información para llegar a su decisión y hacer sus recomendaciones. Por ello, mantuvo la designación del peticionario como representante legal del señor Vázquez. Ante la acción tomada por el foro recurrido, el peticionario presentó ante este Tribunal bajo el caso original KLCE201001429, un escrito intitulado Moción informativa y solicitando cumplimiento de sentencia, en la que solicitó que se pusiera en vigor el dictamen. Luego de atender la Moción del peticionario, se dispuso mediante Resolución lo siguiente: En estricto derecho la Resolución y Orden de 12 de abril de 2011 constituye una nueva determinación, aunque adolece de los mismos elementos de lo que ya resolvimos. Ya el Tribunal de Apelaciones dispuso del recurso KLCE201001429. La orden para “cumplimiento” de nuestra Sentencia se dispone con nuestro Mandato. Se autoriza el desglose de las copias presentadas, si fuera solicitado como corresponde. Nada más que disponer. En virtud de lo anterior, el peticionario presentó oportunamente un segundo recurso de certiorari en el que le imputa al foro recurrido haber errado al dictar una Resolución y Orden contraviniendo lo dispuesto en el mandato de este Tribunal; al mantenerlo como representante legal del señor Vázquez cuando dicha práctica no está reconocida por nuestro ordenamiento; al designarlo de forma arbitraria pues no existen parámetros para guiar dichas designaciones; al no referir al señor Vázquez a otras entidades que brindan servicios pro bono como lo son la Corporación de Servicios Legales de Puerto Rico, la Corporación de Acción Civil de Puerto Rico o los programas de servicios legales de las restantes escuelas de derecho antes de designar a un abogado de la práctica privada; y al no obtener una determinación de dichos organismos sobre su indisposición a asumir la representación legal del señor Vázquez antes de nombrarlo como su representante legal. Antes de exponer el razonamiento de nuestra decisión, repasamos el derecho aplicable a los hechos antes relacionados. II. A. Mandato El mandato se ha definido como “el medio oficial que posee un tribunal apelativo para comunicar a un tribunal inferior la disposición de la sentencia objeto de revisión y para ordenarle el cumplimiento de lo acordado”. Hiram A. Sánchez Martínez, Práctica Jurídica de Puerto Rico: Derecho Procesal Apelativo, San Juan, Lexis–Nexis, 2001, pág. 623. Véase además Pan American v. Tribunal Superior, 97 D.P.R. 447, 451 (1969). Su propósito principal es “lograr que el tribunal inferior actúe en forma consistente” con los pronunciamientos del tribunal de mayor jerarquía. Pueblo v. Tribunal de Distrito, 97 D.P.R. 241, 246–247 (1969). Esto quiere que una vez recibe el mandato, el Tribunal de Primera Instancia vuelve a adquirir jurisdicción sobre la materia para continuar los procedimientos. Hiram A. Sánchez Martínez, Práctica Jurídica de Puerto Rico: Derecho Procesal Apelativo, supra, a la pág. 624. *3 Ahora bien, el foro primario debe continuar los procedimientos de forma tal que sus determinaciones no resulten inconsistentes con lo ya resuelto por el foro de mayor jerarquía. Esto busca evitar que los litigios resulten interminables y que las decisiones de los tribunales superiores tengan la autoridad de cosa juzgada. Melón Hnos. & Co. v. R. Muñiz, Etc., y Villamil, Int., 54 D.P.R. 182, 188 (1939). Una vez recibido el mandato, el Tribunal de Primera Instancia tiene que limitarse a cumplir con lo allí ordenado, pues lo resuelto por el Tribunal de Apelaciones constituye la ley del caso. Pan American v. Tribunal Superior, supra. III. © 2016 Thomson Reuters. No claim to original U.S. Government Works. 2 Vazquez Ortega v. Vazquez Ortega, 2011 WL 4007734 (2011) En el caso ante este nos, el Tribunal de Primera Instancia mantuvo en vigor una orden que fue expresamente revocada por este Tribunal mediante Sentencia. En su Resolución y Orden el Tribunal de Primera Instancia indicó que el 22 de junio de 2010 el señor Vázquez le había informado que el programa Pro Bono del Colegio de Abogados había declinado ofrecerle representación legal gratuita. Luego, el 29 de julio de 2010, indicó que, hasta esa fecha, la Clínica de Asistencia Legal de la Universidad Interamericana no le había contestado su solicitud. Concluyó que “por los fundamentos resueltos por el Tribunal de Apelaciones, éste desconocía que el TPI ya había realizado las gestiones recomendadas. 3 ” Por consiguiente, mantuvo al peticionario como representante legal del señor Vázquez. Por otra parte, cabe resaltar que en su comparecencia ante este Tribunal el señor Vázquez sometió varias comunicaciones, que confirma la denegatoria del servicio de representación legal gratuita. La primera tiene fecha de 23 de junio de 2010, suscrita por el Lcdo. Alvin R. Couto de Jesús, Coordinador Comunitario de Pro–Bono, Inc., de la que surge que a éste se le ofreció un servicio de asesoramiento y se le comunica que no se le ofrecería ningún otro servicio. La segunda, de 30 de junio de 2010, está suscrita por Brenda Negroni, Secretaria de la Oficina Legal de la Comunidad, Inc., en la que se le notifica que su caso fue rechazado por estar fuera de las prioridades del Programa. Por último, sometió el rechazo de solicitud de servicio de Servicios Legales de Puerto Rico, de 13 de junio de 2011. Presentó además, copia de la primera página de un caso de cobro de dinero y ejecución de hipoteca, Firstbank Puerto Rico v. Librada Ortega Vázquez, DCD 2010–1828. Ante nos, el señor Vázquez nos pide que no paralicemos “otra vez” los procedimientos porque la demanda de ejecución de hipoteca se encuentra en su etapa final y la deuda sigue sumando, además de que el C.R.I.M. notificó otro proceso de ejecución. Reconocemos la situación que confronta el señor Vázquez y su necesidad de que se atienda con premura su solicitud para que se le nombre representación legal 4 . No obstante, como vimos en la relación del derecho aplicable, una vez este Tribunal dicta una sentencia y se remite el correspondiente mandato al tribunal recurrido, éste está obligado a actuar de conformidad con lo que hemos resuelto. No queda al arbitrio del foro primario dejar de poner en vigor lo ordenado, ni tiene discreción para pasar juicio sobre la corrección de la sentencia dictada. *4 En la parte dispositiva de nuestra Sentencia en el caso KLCE2010001429 se determinó revocar la resolución recurrida y se dejó sin efecto la designación del peticionario como abogado de oficio en este caso. Expedido el mandato, procedía relevar al peticionario de la representación legal que ostenta y actuar de conformidad con lo resuelto. IV. Por los fundamentos antes expuestos se expide el auto de certiorari solicitado y se revoca la Resolución impugnada. Se releva al peticionario como abogado de oficio del Sr. Ernesto Vázquez Ortega. La Juez García García concurre con el resultado sin opinión escrita. La Juez Gómez Córdova no expediría por entender que este asunto no está comprendido en lo dispuesto por la Regla 52.1 de Procedimiento Civil, 32 L.P.R.A. Ap.V, R. 52.1. Lo acordó el Tribunal y lo certifica la Secretaria del Tribunal de Apelaciones. Mildred Ivonne Rodríguez Rivera Secretaria del Tribunal de Apelaciones Interina Footnotes El 31 de mayo de 2011 este Tribunal dictó resolución ordenándole al Sr. Ernesto Juan Vázquez Ortega que se expresara 1 2 3 sobre los méritos del recurso presentado por el peticionario. Éste compareció por derecho propio dentro del término concedido. KLCE201001429. Cabe mencionar, sin embargo, que de la Sentencia dictada por el Tribunal de Apelaciones en el caso KLCE2010001429 se desprende que el hermano panel que la dictó tenía conocimiento de que el señor Vázquez había hecho gestiones para obtener representación legal y sus resultados. Ver página 2 de la Sentencia, Apéndice 28 del Peticionario. Aun así, la Sentencia concluyó que el TPI “referirá directamente el caso a las entidades que se dedican a representar indigentes © 2016 Thomson Reuters. No claim to original U.S. Government Works. 3 Vazquez Ortega v. Vazquez Ortega, 2011 WL 4007734 (2011) 4 gratuitamente. De ninguna de ellas asumir la representación legal del demandante y quedar demostrada su indigencia, el TPI designará un abogado de oficio del registro de abogados de la práctica civil”. Ver página 10 de la Sentencia. [Énfasis nuestro] Por otro lado, la controversia no debe conllevar la paralización del procedimiento, pues hasta tanto se le nombre un abogado de oficio al señor Vázquez, éste puede solicitar que se le permita comparecer por derecho propio, según lo ha hecho ante este Tribunal y en algunas instancias ante el foro primario. End of Document © 2016 Thomson Reuters. No claim to original U.S. Government Works. © 2016 Thomson Reuters. No claim to original U.S. Government Works. 4