El rock era excitante, pero hizo infantiles sus letras: Bill Wyman

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VIERNES ¤ 20 ¤ JULIO ¤ 2001
¤ El ex Rolling Stone realiza una gira para promover su nuevo disco
El rock era excitante, pero hizo infantiles sus letras: Bill
Wyman
¤ Los Stones pueden ser una banda fantástica, pero funciona como una dictadura,
agrega
¤ Tocar y escribir, sus mejores ocupaciones; también se ha dedicado a la pintura
JUAN TRUJILLO LIMONES ESPECIAL
Londres. Bill Wyman, el legendario ex bajista del dinosáurico
grupo The Rolling Stones, hoy en día lleva una vida mucho más
satisfactoria y productiva. Después de abandonar dicha banda
inglesa por decisión propia, a causa de cansancio, a inicios de la
década pasada, se ha dedicado a escribir y publicar libros, así como
a dirigir sus restaurantes de comida rápida Sticky Fingers. Participa
en su compañía disquera y realiza excelentes grabaciones al lado de
su grupo bautizado como Rhythm Kings, en las que fusiona el jazz y
el blues, interpretando con excelente ritmo esos géneros musicales
que son su gran pasión. Su más reciente producción discográfica se
titula Double Bill.
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Nació el 24 de octubre de 1936 en Londres, y cambió su nombre
William George Perks por Bill Wyman. Tocó primero el órgano y
formó parte del coro de una iglesia; cuando hizo su servicio militar
aprendió guitarra. Influido por el rhythm & blues de Bo Diddley,
Muddy Waters y por el jazz de Ray Charles y Billie Holliday se
interesó en los movimientos y festivales que se desarrollaban en Londres. Participó en el grupo The
Cliftons y posteriormente con Charlie Watts y Eric Clapton en palomazos bluseros, con el maestro negro
Howlin'Wolf. Su integración a Sus Satánicas Majestades, gracias a un anuncio en el periódico, marcó el
primer paso de Wyman y los Rolling en el mundo de la música de principios de los sesenta, al interpretar
a Chuck Berry, Little Richard, Bo Diddley o Muddy Waters.
Toda una historia en los Rolling Stones avala la experiencia de Bill Wyman: "Cuando has vivido tanto
como yo, sólo puedes reírte al ver que se repiten los ciclos".
El músico, que toca el bajo de manera vertical por poseer manos pequeñas, aunque pasaba desapercibido
en las presentaciones del grupo, con siete años más que sus compañeros trasmitía madurez, algo que fue
muy importante para la tranquilidad y estabilidad de la banda. Casi olvidado y opacado por Mick Jagger
y Keith Richards, Bill Wyman se mantenía como miembro estable de la competencia a John Lennon y
pupilos que en la época inundaba el mundo.
Desde Dedos Pegajosos
Hoy, la vida del bajista es totalmente distinta. En una entrevista para El País desde su restaurante y
compañía disquera londinense Sticky Fingers (Dedos Pegajosos) -nombre del exitoso y excelente disco
de los Rolling producido en 1971-, el cual alberga instrumentos, fotos y otras reliquias de la banda, Bill
se muestra tranquilo, pero rechaza la industria de la música. "Ahora hemos montado una pequeña
compañía, en la que grabamos lo que se nos da la gana; también editamos a gente como Ian Anderson de
Jethro Tull." Tiene sucursales que funcionan en Cambridge y Manchester. El éxito atrajo ofertas para que
el restaurante se convirtiera en franquicia internacional, pero el músico se negó: "O dejaba todo en manos
de una multinacional o me dedicaba a viajar para supervisarlo y evitar que degenerara en un Planet
Hollywood. De hecho quiero desentenderme de ello, tengo ocupaciones mejores, como tocar o escribir."
Wyman ha mostrado amplio interés por el mundo artístico, intelectual e histórico social. Desde marzo de
1971, cuando Sus Satánicas Majestades se exiliaron a la Costa Azul para evadir impuestos, el músico se
sumergió en el mundo de la pintura con su amigo Marc Chagall: "Era tan grande su curiosidad por el
mundo del rock como la mía por su época. Mientras alguno de mis compañeros de los Stones jugaba al
gato y al ratón, yo recibía un master en arte moderno. ¡Y qué ejemplo! Chagall llegó casi a los cien años
y, como Picasso, nunca dejó de crear". Esa actividad del músico se conoció por una serie de fotografías:
Wyman shoots Chagall, acompañada por un disco de música clásica.
Wyman, de 64 años, también ha desarrollado investigaciones arqueológicas. Al respecto comenta: "Es
curioso que los ingleses, que hemos ido hasta el fin del mundo para estudiar otras civilizaciones,
descuidemos lo que tenemos en nuestro patio trasero. Un día estaba haciendo obras y aparecieron
monedas romanas, seguimos excavando y encontramos maravillas".
''Mick Jagger y Keith Richards jugaban a ser bohemios"
Sin embargo, algo que lo llena de placer, al igual que tocar con su nuevo grupo, es escribir; a finales de
los ochenta lanzó a la venta su biografía titulada Stone alone: The story of a rock and roll band,
excelente crónica de sucesos, hechos y anécdotas de los Rolling. Aquellos relatos en los que cuenta una
historia de miserias y excesos en el seno de los Stones no hicieron muy felices a sus ex compañeros,
aunque en ese entonces suavizaron su enojo, pues sabían que Bill se reservó muchas otras crónicas
desagradables que podría publicar.
Ahora Wyman está sacando a relucir algo que pocos saben: algunas verdades y opiniones propias sobre
una de las bandas más representativas del rock y rhythm & blues, así como la leyenda contemporánea
musical más larga, secretos que platicará en sus próximos escritos, y de los que nos da una probada:
"Hay que tener en cuenta que yo nací en 1936, así que tengo siete años más que Mick y Keith. Yo pasé
las penalidades de la Guerra Mundial, hice servicio militar y trabajé. Ellos jugaban a ser bohemios y
vivían entre basura. Por el contrario yo estaba cansado y me planteaba a los Stones como la última
oportunidad para vivir de lo que me gustaba: la música".
En Stone alone, Wyman también presume de ser quien vivió con mayor libertad y de disfrutar
plenamente su sexualidad en aquellos lejanos ayeres revolucionarios de los sesenta y setenta, época de
experiencias y aventuras placenteras que dejaron huella en las generaciones posteriores y actuales. "Ellos
coincidieron con la píldora y no se hacían idea del hambre sexual anterior a su época. Mick conquistaba
mujeres para demostrar su poder, me parece que el placer es algo secundario para él. Keith y Brian
(Jones) se metieron drogas todo el tiempo, algo que es incompatible con el sexo. Mi amigo Charlie
(Watts) siempre fue fiel a su mujer, bendito sea, aunque yo creo que si hubiera buscado algún desahogo
en las giras no habría tropezado con la heroína. Así que me tocó a mí llevar la bandera de los Rolling
Stones; se suponía que éramos los sátiros, depravados, rudos y mal portados de la época."
Tal vez Bill Wyman, el quinto, solitario pero no triste Rolling Stone, pudiera ser criticado por sus
antiguos compañeros y por algunos fanáticos del grupo, pero se siente seguro y afirma: "Mi vida ha sido
más fructífera y productiva que la de los demás Rolling Stones".
El bajista tiene argumentos musicales suficientes. Cuando Jagger o Richards iniciaron su carrera en
solitario, Wyman ya contaba con siete discos solistas, incluyendo algo que ellos no consiguieron: poner
en listas el tema (Si si) je suis un rockstar, lo que lo consolidó. También fundó bandas sonoras y se
involucró en actividades de beneficio social. Intentaba explicar, compensar la frustración de estar
relegado de los Stones, donde el cantante y el guitarrista monopolizaban las composiciones. Algo que
también ocurrió con otra de las bandas más representativas, revolucionarias y de competencia para las
majestades de dicha época, The Beatles, pues John Lennon y Paul McCartney se apoderaban de los
arreglos lírico musicales y dejaban miserias para el resto.
Salió de The Rolling Stones en 1992
Wyman abandonó a los Rolling en 1992, debido al cansancio y desagrado por el aspecto comercial que al
grupo empezaba gustar. Se negó a firmar en contrato con la compañía Virgin. A pesar de los esfuerzos de
Jagger y Richards, el bajista tomó la determinación y dejó de rodar con las demás piedras.
"Ya había comentado ?puntualiza? que quería marcharme, pero no se lo tomaban en serio. Cuando luego
me llamaron para grabaciones y reuniones de negocios, lógicamente no acudí y se enfadaron. Asumieron
que sí iba en serio y entonces se dedicaron a echarme mierda encima. Los Stones pueden ser una banda
fantástica, pero funciona como una dictadura. A mí me daba mucha vergüenza cómo trataban a Wooddy
(Ron Wood, guitarrista que sustituyó a Mick Taylor en 1975). Lo tuvimos muchos años a sueldo hasta
que estuvo al borde de la bancarrota. Sólo entonces, después de verlo humillado, le aceptaron como socio
de la empresa." ¿Y que hay de Charlie Watts, el baterista silencioso? "Creen que se conforma haciendo
sus discos de jazz con su quinteto homenajeando a gente como Charlie Parker, pero también ha sido
maltratado. Estuvo a punto de partirle la cara a Mick cuando hizo un chiste sobre su subordinación."
Para todos fue inexplicable que se hubiese salido de una de las bandas más importantes de rock y la
institución musical más lucrativa que ha existido por décadas. Los Rolling se convirtieron en una
maravillosa y suculenta máquina de ganar dinero. Jagger y Richards tienen y seguirán teniendo el control
de esa banda dinosauria de rock. "Ser músico famoso tiene ventajas, pero nadie ve los inconvenientes.
Ellos no piensan así, claro, no admiten que los Rolling Stones te quitan las ganas de tocar. Puedes
divertirte las dos horas que estás en el escenario -¡y no siempre!-, pero son demasiados días de viajar y
esperar, encerrado en hoteles, enfrentando problemas. Sencillamente aquello no me compensaba. Debo
reconocer que mis problemas personales también me obligaban. Hasta que arreglé mi vida y descubrí que
tenía ganas de actuar, aunque no fuera en el Wembley Stadium", reflexiona el ex Rolling Stones.
De regreso a las raíces
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Bill Wyman graba desde 1997 con su grupo Rhythm Kings; juntos
impulsan un proyecto de excelencia, interesante y no comercial, en
el cual su propuesta se mezcla con jazz y blues de principios del
siglo pasado, siendo los reyes del ritmo al regresar a sus raíces
negras. "En la música negra ha habido varios reyes del ritmo,
aunque yo me fijé en los de Ike Turner. Queremos sonar en disco y
en vivo, con la misma naturalidad de aquellas bandas legendarias,
como si estuviéramos en Harlem o Memphis". En 1998 grabaron
una joya junto a Eric Clapton, Peter Frampton, Andy
Fairweather-Low, Georgie Fame, Gary Brooker, Chris Rea y otro
excelente ex Rolling en las seis cuerdas: Mick Taylor.
La más reciente producción -es la número cuatro- de Bill Wyman's
Rhythm Kings se titula Double Bill. Fue lanzada en abril y contiene
piezas gospel, swing, boogie, blues y jazz. "Básicamente es la
música anterior al rock, son sus progenitores. El rock era excitante,
pero infantilizó sus letras, todo era bailar y amores adolescentes. Por
el contrario, sus antecesores hablaban claramente de sexo, de
bebida, de trabajo de la vida diaria, de problemas de adultos. Sé que
Mick se siente muy incómodo cantando muchos de los éxitos de los Stones que lo retratan en su época
juvenil. La nuestra es música de mujeres y hombres hechos y derechos, corresponde a nuestra
experiencia vital."
Wyman se acompaña de músicos de primerísimo nivel. "En voces y teclados tenemos a Georgie Fame y
Gary Brooker. Al primero no hace falta presentarle; del segundo conviene saber que ha hecho muchas
cosas además de Procol Harum. Beverley Skeete ha ido de gira con todos los grandes. Albert Lee es un
guitarrista que lo mismo respalda a Eric Clapton que es requerido para tocar con figuras estadunidenses
como Emmylou Harris o Jerry Lee Lewis", comenta el bajista.
Además, músicos como Martin Taylor (guitarra), Terry Taylor (guitarra), Graham Broad (batería),
Tommy Emmanuel (guitarra slide), Nick Payn (armónica) y George Harrison (guitarra) han participado
en el álbum. "También queríamos que Jeff Beck estuviera; él ha sido un amigo por años.
Desgraciadamente su sonido era demasiado áspero; él es un músico maravilloso y somos grandes
compañeros. Intentamos todo pero sin éxito", agrega el bajista.
Se presentará en Montreux
Double Bill respalda su actual gira por Europa y próxima presentación en el festival Internacional de Jazz
de Montreux. Está editado por Ripple Records y es distribuido por Arcade Music; en México escasea. El
álbum se sumerge por los ritmos que más le gustan a Wyman: desde el inicio en los Stones fue él, junto
con el baterista Charlie Watts, quien siempre mantuvo la base sólida de rhythm & blues del grupo.
Wyman y colegas se escuchan pesados, influyentes, confiados, brillantes y profesionales. Así bien, es
una joya más que muestra la madurez del músico. Rolas bluseras y prendidas como Long walk to DC y
Hot foot blues ponen de manifiesto el excelente ritmo y voz de los cantantes; el blues puro se hace
presente en el tema del ex Stone Rolling & Tumblin; el jazz prendido se enfatiza en Hit that jive jack, en
la que Alberte Lee se expresa con exactitud por medio de las seis cuerdas; el blues cadencioso se acciona
con la voz femenina de Beverley Skeete y la guitarra slide del ex Beatle George Harrison con su
contribución Love letters; el rhythm & blues se acciona en el tema Love's down the drain, cantado por
Wyman, y en la cadenciosa rola Medley: Do you or don't yo. Asimismo se escucha el jazz tradicional en
I can't dance y The joint is jumping, el boogie del legendario Louis Jordan en Boogie Woogie all night
long, con Andy Fairweather Low en las cuerdas.
Como se puede ver el álbum es un excelente banquete que deleita con suculentos ritmos. Hoy viernes por
la noche se presentará en el Festival de Blues de Dinamarca, y el domingo en el Festival de Jazz de
Austria, donde estará el maestro y rey sobreviviente del blues: B.B. King. "Esta es una banda cara,
aunque yo tenga fortuna no quiero subvencionar mi proyecto musical, debe ser rentable por sus
actividades para que no termine como una orquesta sinfónica. No me gusta ver a antiguos compañeros de
los Stones como Mick Taylor, malgastando su arte en pubs", precisa el músico.
Finalmente, para Wyman, dejar los Stones fue beneficioso, se siente libre de hacer y deshacer, escribe,
pinta, es padre de familia, dirige negocios y fundamentalmente toca lo que se le antoja sin presiones
comerciales... y ¿qué mejor que la mezcla de jazz o blues para rodar por las venas del ex piedra rodante?
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