Pag. 14 CRITICAS AL USO DE LA APRECIACION CAMBIARIA

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Título
Página 12
8 de abril de 2011
Los costos innecesarios
Nota - Economía - Pag. 14
CRITICAS AL USO DE LA APRECIACION CAMBIARIA PARA ATACAR LA INFLACION
Los costos innecesarios
La revalorización del peso uruguayo, las altas tasas de interés en Brasil, la devaluación
por debajo de la inflación en Argentina. Las políticas cambiarias de la región parecen
atrapadas por una visión ortodoxa, advirtieron en un debate.
Por Javier Lewkowicz
La aplicación de políticas económicas para atacar una inflación que está concebida, de
forma equivocada, desde la visión ortodoxa, está produciendo en varios países de América
latina una apreciación cambiaria que impacta negativamente sobre la estructura
productiva, reprimarizando las economías. Ese fenómeno analizó ayer el economista de la
Cepal Martín Abeles, en el seminario de integración económica y financiera organizado
por el Cefid-Ar, el Cemop y la CNV. El correlato empírico lo ofreció Alberto Couriel,
senador del Uruguay y referente del Frente Amplio, quien criticó la política ortodoxa que
en la actualidad lleva a cabo el Banco Central de ese país, ya que estaría provocando las
consecuencias negativas que Abeles enunció. En la Argentina, la apreciación se da por el
lado de la inflación, aunque en términos relativos frente a Brasil y otros socios comerciales
el peso todavía mantiene un margen de competitividad.
La situación en el frente externo para las economías de América del Sur es favorable
desde el punto de vista de la captación de divisas. Los precios internacionales de los
alimentos y los minerales exportados están en niveles muy altos, provocando un
persistente superávit comercial que permite acumular cuantiosas reservas en los bancos
centrales. Además, los paquetes estímulo llevados adelante por las economías
desarrolladas junto a las bajas tasas de interés que éstos propician para impulsar la
demanda generan alta liquidez internacional y facilidades en el acceso al crédito. Esto se
verifica en el flujo de capitales positivo hacia la región, que también mejoran el horizonte
en la balanza de pagos.
El ingreso de dólares es incentivado aún más por la suba de tasas que algunos bancos
centrales de la región aplican para frenar la inflación. "El aumento en los precios internos
tiene una fuerte correlación con la suba de los alimentos a nivel global, pero la ortodoxia
lo concibe sólo como un exceso de demanda, por eso suben la tasa", señaló Abeles. "Ese
instrumento -la tasa de interés- no es eficaz y genera una apreciación cambiaria que va en
detrimento del nivel de actividad", agregó. La suba en la tasa atrae capitales del exterior
que, junto al superávit comercial, hace bajar el dólar y apreciar la moneda local.
"Los bancos centrales de la región siempre se concentran sobre la inflación. En Uruguay la
moneda de apreció mucho por esta razón y aunque la imagen del país para la ortodoxia es
buena, hay equilibrio fiscal y pagamos la deuda, la industria nacional está perdiendo,
porque no puede competir con el dólar barato. También se reprimariza la economía. Ojalá
tengamos elementos y margen de maniobra para modificar esta situación", manifestó
Couriel, senador y referente del Frente Amplio.
El Banco Central argentino también tiene en el plano formal una línea ortodoxa, aunque el
Gobierno ha coordinado acciones desde 2003 para mantener un tipo de cambio
competitivo. La inflación interna viene erosionando ese "pilar", aunque por ahora el
colchón de competitividad se mantiene. Abeles resaltó la necesidad de incorporar otros
objetivos para los bancos centrales además de la inflación y utilizar nuevas herramientas
de política económica. En ese sentido enumeró el control de capitales, el sistema de
franjas de precios como tienen los países andinos, los bancos de desarrollo, las
retenciones, la política fiscal y de ingresos y, obviamente, la intervención en el mercado
cambiario, para impulsar el crecimiento y el desarrollo y proteger las cuentas externas.
También participó del debate Antonio Simöes, director general de la Cancillería de Brasil,
quien destacó que en los últimos años un elemento fundamental para impulsar el
crecimiento de la región fue el incremento del comercio Sur-Sur y la ampliación de los
mercados internos. También resaltó el rol de la Unasur para potenciar la vinculación
económica. Por su parte, Jorge Marchini, investigador del Cemop, elogió los acuerdos de
pago en moneda local.
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