La revolución industrial
Introducción
Hasta la segunda mitad del siglo XVIII, la vida económica de los países europeos se basaba casi
exclusivamente en las actividades agrícolas, la industria estaba reducida prácticamente a los trabajos
artesanales.
A partir de esa época se inicia en Inglaterra una transformación profunda de las formas de producción que
afectaron directamente a la vida de la mayoría de la población. Comienza así el proceso de la revolución
industrial que tuvo dos etapas, la primera revolución industrial y la segunda revolución industrial.
Bases de la revolución industrial
• La revolución demográfica.
Europa pasa de 190 millones de habitantes en 1800, a 400 en 1900, este crecimiento fue posible por diversas
causas:
−Disminución de la mortalidad
−Mantenimiento de las altas tasas de natalidad
−Población mejor alimentada
−Mejoras en la medicina y en la higiene
Esta reducción de la mortalidad tan espectacular da lugar a un gran aumento de la población.
Este aumento demográfico proporciono la mano de obra que necesitaban las fabricas y fue un estimulo
imprescindible para la industrialización, ya que creó la demanda necesaria para cubrir la oferta de una
fabricación de productos masiva y en serie.
• La revolución agraria.
Una serie de circunstancias hicieron posible el paso de una agricultura de subsistencia a una de mercado:
−Aumento de la superficie cultivada
−Supresión del barbecho gracias a la rotación de cultivos
−Selección de semillas y de razas ganaderas
−Abonos y fertilizantes químicos
−Nueva maquinaria
• Nuevas fuentes de energía
El carbón mineral es uno de los motores de la revolución industrial. Su alto potencial calorífico le convierte en
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la fuente de energía fundamental, con la revolución industrial se inicia la utilización del carbón como
combustible, también será utilizado como materia prima.
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