Standard and Poor`s Análisis de Riesgo de la Industria de Seguros

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Fecha de Publicación: 10 de julio de 2015
Análisis
Análisis de Riesgo de la Industria de Seguros por País para el segmento
de seguros generales de Colombia tiene una evaluación de 'riesgo
moderado'
Amalia Bulacios, Buenos Aires 54 (11) 4891-2156; [email protected]
José M. Pérez-Gorozpe, México 52 (55) 5081-4442; [email protected]
Nuestro Análisis de Riesgo de la Industria Aseguradora por País (IICRA, por sus siglas en inglés para
Insurance Industry and Country Risk Assessment) indica un ‘riesgo moderato’ para el sector de seguros
generales (P&C) de Colombia (calificación en moneda extranjera: BBB/Estable/A-2), lo que refleja nuestras
evaluaciones de riesgo país y riesgo de la industria como ‘moderado’ para Colombia. Nuestra evaluación
incorpora las expectativas de crecimiento favorables para el mercado y el riesgo de producto no
significativo en el sector, y está contrarrestada por un historial regulatorio débil en Colombia y bajas
barreras de entrada que alientan una competencia creciente.
Otros países con una evaluación de IICRA ‘moderado’ para el sector de P&C incluyen a Italia, Portugal y
Turquía.
Riesgo país: Moderado
Basamos nuestra evaluación de riesgo país ‘moderado’ de Colombia en nuestra opinión del riesgo
económico, político y financiero del país, así como en la evaluación de la cultura de pago, y el ejercicio de
la ley en Colombia.
Colombia ha mantenido un crecimiento económico adecuado, con un promedio de 4,8% durante los últimos
cinco años. Su producto interno bruto (PIB) per cápita, estimado en torno a US$8,100 al cierre del año
2014, se mantiene muy por debajo frente al de economías más desarrolladas e incluso por debajo de
algunos de sus pares latinoamericanos. Los bajos niveles de ingresos limitan el poder adquisitivo de las
familias y la capacidad del país para resistir crisis económicas.
Sin embargo, la baja inflación, el déficit fiscal y de cuenta corriente moderados, un tipo de cambio flotante,
y un fuerte consenso político sobre políticas económicas clave deberían asegurar la estabilidad política y la
solidez económica en los próximos años. Colombia ha adquirido una mayor capacidad para implementar
políticas contracíclicas moderadas en los últimos años, lo cual le ha dado mayor estabilidad a la economía.
El sector político colombiano ha alcanzado un consenso fuerte a favor de las políticas orientadas al
mercado. El gobierno del presidente Juan Manuel Santos, quien fue reelegido en junio de 2014, ha puesto
en marcha ambiciosas reformas para modernizar al país y aumentar sus expectativas de crecimiento a
largo plazo. Consideramos que la prioridad política del gobierno bajo su segundo mandato será alcanzar un
acuerdo de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), lo que podría aumentar la
confianza nacional e internacional en el país.
El PIB creció 4.6% en 2014 y es probable que el crecimiento económico se ubique entre 3% y 3.5% en los
próximos dos años, lo que dependerá de la habilidad del gobierno para aumentar la inversión en
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infraestructura y en vivienda pública. Esta tendencia de crecimiento económico debería asegurar la
estabilidad en el crecimiento del mercado de seguros.
Los riesgos de la industria bancaria colombiana son moderados; como la economía, el sistema financiero
de Colombia está creciendo. En los últimos años, la industria ha mostrado una estabilidad adecuada, y una
base de depósitos satisfactoria que se ha mantenido razonablemente estable, incluso durante periodos de
inestabilidad en el mercado. Por otro lado, consideramos que hay margen de maniobra para mejorar el
marco regulatorio en particular respecto a las reglas de capitalización.
La cultura de pago y el ejercicio de la ley son importantes para la industria de seguros, dada la importancia
que tienen los acuerdos contractuales de largo plazo para la industria. Consideramos que el ejercicio de la
ley y la corrupción siguen siendo un problema en Colombia: Standard & Poor’s evalúa este factor como una
debilidad con base en los indicadores de gobernabilidad del Banco Mundial sobre el “ejercicio de la ley” y
“control de la corrupción”.
Clasificación de riesgo de la industria: Riesgo moderado
Nuestra clasificación de riesgo de la industria para el sector de seguros de daños generales (P&C) es de
‘riesgo moderado’. Nuestra evaluación se basa en la evaluación de cinco subfactores relacionados con la
industria: la rentabilidad (medida por retornos sobre capital [ROE, por sus siglas en inglés]), el riesgo de
producto, las barreras de entrada, las tendencias de crecimiento del mercado, y el marco institucional.
Rentabilidad (neutral)
Con base en los datos disponibles para las compañías de seguros generales, el retorno sobre capital
promedio de los últimos cinco años es de un 7.4% y el retorno sobre ingresos (ROR, por sus siglas en
inglés) es de 5.7%. Aunque se mantiene adecuada, la industria ha mostrado una disminución constante de
la rentabilidad durante los últimos cinco años, el ROE bajó a 3.9% en diciembre de 2014, desde 10.9% en
2010. En general, la industria no ejerce una toma de riesgos excesiva, pero consideramos que los precios
en algunas líneas de negocio se han mantenido inadecuados desde hace muchos años. La dependencia
de los ingresos de inversiones para lograr obtener resultados netos positivos expone la rentabilidad de las
aseguradoras a la volatilidad en el mercado de capitales. Históricamente, las compañías de seguros
generales han mostrado pérdidas técnicas, pero tales cifras aumentaron de manera marcada en 2014,
momento en el que el índice combinado aumentó a 107%, muy por encima del promedio de 103% en los
últimos cinco años. Debido al índice combinado más alto, el ROE cayó casi 2.2 puntos porcentuales (pps)
en 2014 a 3.9%, a pesar del crecimiento del 39% en los ingresos por inversiones.
Esperamos que, para 2015 y 2016, las líneas de seguros generales registren un crecimiento similar al de
2014. La industria seguirá viendo pérdidas técnicas, la competencia ha ido en aumento en el mercado en
los últimos años y será muy difícil que las aseguradoras reviertan las pérdidas técnicas en el corto plazo.
Sin embargo, esperamos una ligera mejora en los índices combinados, los cuales deberían gradualmente
acercarse al promedio de cinco años. Un incremento significativo en los siniestros y en las reservas por
siniestros incurridos pero no reportados (IBNR, por sus siglas en inglés) en las líneas de seguros para
automóviles, en el seguro obligatorio de accidentes de tránsito (SOAT), cumplimiento y seguros contra
incendios debilitaron los índices combinados en 2014, y esperamos que este efecto disminuya en cierto
grado en 2015. Nuestro escenario base supone un incremento en las tasas de interés que deberían ayudar
a las compañías de seguros generales a mantener fuertes resultados de inversión.
Riesgo de producto (neutral)
Nuestra evaluación del potencial de los riesgos de producto para desencadenar la volatilidad de ROE se
basa, parcialmente, en nuestra opinión sobre el riesgo de catástrofes naturales moderado del sector.
Colombia afronta ocasionalmente desastres naturales, como terremotos o inundaciones generadas por el
fenómeno de La Niña; sin embargo, consideramos que la exposición a tales riesgos es menor que la de
otras regiones de América Latina, como México o los países de Centroamérica. Históricamente, la
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respuesta de las aseguradoras a los eventos catastróficos ha sido adecuada y el nivel de reservas u
reaseguros contra tales eventos fue suficiente para afrontar grandes pérdidas. Otros riesgos de producto,
como los siniestros imprevisibles, son moderados. Estos siniestros tienden a afectar a las aseguradoras de
daños generales más que a las aseguradoras de vida o de salud, pero no percibimos que este riesgo sea
mayor que en otros países en la región. Por otro lado, las compañías de seguros generales en Colombia
deben lidiar con una cantidad significativa de eventos de fraude, un problema particular para las pólizas de
SOAT en la región del Caribe. Sin embargo, las aseguradoras están trabajando de manera proactiva con el
Instituto Nacional de Investigación y Prevención de Fraude (INIF) para prevenir los fraudes.
Barreras de entrada (negativo)
El sector de seguros generales (P&C) de Colombia tiene bajas barreras de entrada, lo que aumenta el
riesgo de la industria. Nuestra evaluación incorpora dos factores principales, barreras regulatorias y
operacionales, que percibimos bajas.
Los reguladores colombianos han impuesto un proceso de otorgamiento de licencias riguroso, pero
relativamente rápido. La solicitud para formar una compañía de seguros requiere información detallada
sobre los accionistas potenciales, así como un estudio de la viabilidad de la empresa, incluyendo las
diferentes líneas de negocio en las que la empresa desea operar, la gestión y la infraestructura tecnológica,
un plan de gestión de riesgos, y mecanismos de control interno. Terceras partes tienen la oportunidad de
presentar cualquier tipo de oposición.
Aunque algunas aseguradoras grandes, como Suramericana, Colpatria y Estado, operan en el negocio de
seguros generales en Colombia, consideramos que la baja penetración actual y la variedad de productos
limitada sirven como incentivo para los nuevos participantes. Además, es fácil para las empresas operar en
Colombia, tomando en cuenta el mejor ambiente de negocios del país, la disponibilidad de recursos
humanos buenos y adecuados, y la creciente variedad de empresas que ofrecen soluciones tecnológicas.
Perspectivas de crecimiento del mercado (neutral)
La penetración de las líneas de negocio de seguros generales en Colombia es baja, en torno a 1.2% del
PIB a diciembre de 2014. Las primas suscritas brutas de P&C crecieron 10% en promedio en los últimos
cinco años, pero la penetración solo mejoró 7pps durante el mismo periodo, debido a que los cinco últimos
años también mostraron un crecimiento fuerte del PIB. El crecimiento de las primas de P&C se desaceleró
a 5.3% durante 2013, pero tuvieron un repunte moderado a 8.7% en 2014, debido al repunte de los
seguros para automóviles, el sólido crecimiento del SOAT, y—en menor medida—mejoras en las líneas de
cumplimiento y terremotos. Para los próximos tres años, esperamos que el crecimiento de las primas esté
respaldado por los siguientes aspectos:
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Las primas de seguros para autos deberían crecer a tasas similares a las de 2014. Esta línea se ha
mantenido muy competitiva durante los últimos años, pero esperamos que las compañías
empiecen a ajustar sus precios gradualmente.
El SOAT debería mantener un crecimiento sólido en torno a 10%-12%.
Líneas menos significativas, como las de cumplimiento y responsabilidad civil, deberían registrar un
crecimiento sólido, ya que el gobierno está estimulando proyectos de infraestructura 4G.
De igual manera, los seguros agrícolas deberían continuar creciendo en 2015-2016. El gobierno se
ha enfocado en incrementar el uso de este tipo de seguros, ya que las estimaciones indican que
solo un 2% de la superficie plantada Colombia cuenta con un seguro.
Tomando en cuenta las relativamente favorables perspectivas económicas en Colombia, con un
crecimiento del PIB proyectado en torno a 3.5%, esperamos que las primas suscritas brutas de P&C
crezcan en torno a 6-8% en los próximos tres años.
Marco institucional (moderado)
Nuestra opinión del marco institucional colombiano de seguros refleja el marco regulatorio ‘intermedio’ del
país y su ‘débil’ historial regulatorio, con prácticas corporativas y transparencia satisfactorias.
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La Superintendencia Financiera de Colombia (SFC) regula a la industria de seguros en Colombia. Los
objetivos, poderes y responsabilidades del regulador están claramente definidas, con monitoreo y
supervisión frecuentes. El regulador ha aplicado plenamente la supervisión basada en riesgos. En junio de
2012, el Fondo Monetario Internacional (FMI) realizó un Programa de Evaluación del Sector Financiero
(FSAP, por sus siglas en inglés) en Colombia. En general, la industria de seguros recibió una evaluación
adecuada.
La regulación y supervisión son adecuadas en términos de concesión de licencias, prácticas corporativas, y
las inversiones que respaldan los pasivos de seguros y los lineamientos sobre las prácticas de gestión de
riesgos, pero algunos riesgos técnicos (como el desarrollo profesional actuarial) necesitan fortalecerse, en
nuestra opinión.
En años recientes, el regulador estableció un nuevo régimen de reservas, actualizó las tablas de mortalidad
y mejoró los requisitos de solvencia, aunque todavía no están alineados a Solvencia II; a partir de 2015, el
sector de seguros se alineó a las Normas Internacionales de Información Financiera (IFRS, por sus siglas
en inglés). La Superintendencia sigue trabajando para incorporar completamente el nuevo régimen de
reservas, en la definición de condiciones que garanticen la idoneidad de los intermediarios de seguros, así
como en el desarrollo de modelos para mejorar la estimación de las pérdidas por terremoto, lo que
mejoraría así las reservas técnicas para terremoto.
La supervisión del regulador es adecuada, pero ha demostrado ser reactiva, lo que ha llevado a la
intervención en varias aseguradoras en el pasado. En cuanto al monitoreo, las empresas reguladas tienen
que presentar estados financieros intermedios, y el cumplimiento con requisitos mínimos de capital
mensualmente, así como informar sobre sus márgenes de solvencia trimestralmente; la SFC también
realiza supervisiones presenciales periódicamente. La última intervención significativa del regulador fue en
1999-2001, cuando 10 aseguradoras fueron liquidadas o adquiridas por otras. Esto siguió a una crisis
financiera que se inició en el sector bancario y ocasionó que la producción y la rentabilidad de las
aseguradoras cayeran significativamente. El regulador intervino de manera efectiva y liquidó a las
instituciones en dificultades que no lo hicieron voluntariamente. Sin embargo, esta profunda crisis puso de
manifiesto que los mecanismos de intervención podrían mejorar para responder de manera más rápida en
una crisis. Como consecuencia, se introdujo una regulación nueva y mejorada en 2003.
Consideramos que la transparencia en la industria es adecuada. Se hacen reportes mensuales, con un
buen nivel de divulgación y estandarización. A enero de 2015, todas las aseguradoras han adoptado
plenamente las IFRS.
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