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NUM. XXVIII.
SEMANARIO ECONÓMICO.
JUEVES 23 DE ABRIL DE
DE
1778.
AGRICULTURA.
CULTIVO
BEL
LINO.
198 TT" TTAY algunos que arrancan el lino anI
I tes de madurarse. Pretenden que el hiM^ JL lo que se saca de él, es mejor estando
aun verde. Pero lo hierran , y pierden su simiente^
sin poder remediar el perjuicio que se les sigue ; porque el lino dá mejor hilaza , y en mayor cantidad,
arrancándose la planta i tiempo. £1 que se anticipa,
y no le coge en su sazón, pierde , además de la simiente, la mitad de su cosecha.
Ojeando el lino empieza k bolverse amarillo , ó
k acercarse al color de acitrón , es tiempo, por lo común , de cogerle. Para asegurarse aún mejor si está
yá en su sazón , se arrancan algunos tallos que se
desgranan. Estando la simiente madura está dura , y
tiene un moreno claro. £n Olanda se arranca el lino,
y se echa sa»vetneate en el suelo en manojos grandes , y se tiene cuidado de bolver las cabezas de
Us plantas acia el medio dia. Dispuesto de este modo el lino acaba de recibir del sol el grado de madurez que puede faltarle, y está guardado de la lluvia si acaso llegaba k caer. No te observa esta dii^sicion sino quinde el tieittpo no está seguro }.porBe
que
ii8
que quando esti seco basta estender el lino en manojos en el campo para estar mas pronto a quitarse. Si
la estación es favorable bastan doce , ó catorce dias
para secarle como se debe. Pero si el tiempo es húmedo, algunas veces hay precisión de dexarle el lino en montones pequeños por diez y ocho, ó veinte dias. En el país en que reyrKín raucho los vientos,
no sirve este método. Se hacen aces, que se ponen de
pie al sol para que se ventilen , y se sequen.
Las lluvias, y los ayres derriban fácilmente el lino. Para quitar este inconveniente algunos dividen su
campo en pequeños quadros de cinco pies. A cada
ángulo meten en la tierra un palo con horquilla ; y
quando el Uno empieza á levantarse , ponen en esos
palos unas perchas largas , y delgadas que les sostienen. Diar, Ec. Diciembre 1751.
SE CONTINUA EL MODO DE CONOCER
la edad que tiene un caballo.
199
A ^ ^ treinta meses muda el caballo los
XJL quatro dientes con que nació , y teniendo yíí los quatro nuevos , se hará juicio que el caballo
va yá para tres años ; y aun \ veces no arroja estos
quatro nuevos , hasta haber cumplido los quatro añof.
Y para distinguir estos dientes de los de leche que
quedan, se ha de saber que estos dientes nacen siem'
pre en el medio , y son mucho mayores , mas anchos , y fuertes que los de leche.
A los tres años y medio de los ocho dientes ée
leche que le quedan , muda los quatro que están *^
lado dé los quatro nuevos ; y se contará entonces q^^
vá el caballo para quatro aík». A los quatro y taC'
dio muda los otros quatro dientes que restan de ^
*»«• de leche. Pero se debe notar, que estos quatro
dieotts k aaceo des de la quixada de trñba, pri<^'
ZI9
ro que los otros dos de abajo ; y sucede al contrario
con los quatro colmillos, que le nacen primero los de
abajo, que los de arriba. Pueden haber arrojado los
caballos los quatro últimos dientes , sin que les hayan todavia nacido los colmillos de arriba , y sin quedarles ningunos de los de leche ; pero salicndoles aquellos se hará juicio que cumplirán muy presto cinco
años.
Habiéndole nacido al caballo los quatro últimos
dientes, estarán ya ks encías guarnecidas de la dentadura , y entonces se considera que vi á hacer seis
años; y se hará juicio que los tiene cumplidos quando el diente esté igual. Y teniendo ya el caballo t o dos los dientes iguales , y juntos, y unos gavilanes
en los de los extremos altos, y las canales de arriba
igualarán con las de abajo, el diente crecido, y fuera de la encía mas que los antecedentes , se hará
juicio que tiene los siete años cumplidos , y que
cerró.
No basta el conocimiento de la edad de los caballos , para tener acierto en la compra de ellos ; sino que también es necesario tener la de la vista ; y
para no padecer en esto algún engaño, es preciso no
contentarse con reconocer los ojos una , d o s , y tres
veces, sino que se han de repetir aunque sean hasta
diez antes de satisfacerse ; porque quanto mas se miran , se descubre mas lo que se busca. El mejor método para egecutarlo es sacar el caballo a algún parage claro : y luego que esté fuera de U caballeriza se
le reconocerán los ojos mirándolos de lado , y no cara á cara , escusando siempre hacer este reconocimiento
«1 sol, porque sería el mejor medio de engañarse.
También será necesario al que los ha de examinar poner antes por un ralo sobre sus mismos ojos
la mano por na de«itrnihraoe , y tener la vista recogida , y en mejor disposición. A mas de esta cxperien£e X
cia
120
cia podrá haber otra tomando un palo recio , y lo
moverá como que amaga á darle por un lado , sin hacer ayre ; y teniendo buena vista el caballo lo reconocerá , y podrá repetirse esta diligencia por el otro
lado , para satisfacerse enteramente que tiene buena , ó
mala vista.
Qyando el humor vidriado del ojo es muy claro , y trasparente, será manifiesta señal de la bondad de los ojos ; pero si al contrario se descubre en
ellos alguna blancura , obscuridad , ó mancha, no podrá hacerse buen didamen de tales ojos , ni será buena la vista del caballo ; y será lo mismo si se
percibieren algunos circuios al rededor del humor vidriado. Algunas veces suelen estar los ojos también
algo colorados, lo qual denota ser el caballo demasiado fogoso , ó lunático; y asi no hay que fiarse del
que tenga esta señal ; como también lo manifestará
el color musco por abajo, y el turbio por arriba en
los mismos ojos.
PARA TEÑIR DE ENCARNADO
madera blanca , y el pino,
LA
100 C E tendrá una cesta , 5 una caldera pequei 3 na con muchos agujeros en el fondo ; se
llenará ét estiércol de caballo , y se pondrá otra cest a , d caldera sin horadar debajo de la primera , para que reciba el agua que cayga de la primera al paso que se vá pudriendo. Si tarda en podrirse, por ter
itco por su naturaleza, se le ayudará con orines de
caballo, pero ligeramente , y de quando en quando'
con esta agua simple se dará á la madera con una bro*
cha para que reciba el color encamado. Con dos OIA'
«MM que se la d¿ basta para teñirla, no solo por ^ ^ '
ra , tino que aun penetrará quatro , ' o cinco lii»**'
adentro r é c modo, que se le dará estu éo% O M » ^
quan-
quando la obra no ostá mas que azepillada ; el artífice podrá acabarla , y frotarla sin teaior de que se
descubra el color de la madera.
Todo genero de madera recibirá el color encarnado , con la diferioncia, que será mas claro, o mat
obscuro según la naturaleza , y el tiempo que tenga
la madera. El pino que tiene vetas recibirá un color
como de marmol , y en ondas; otros tendrán color
de rosa , de purpura , ó de amapola ; en esto deben poner cuidado los que Usen de esta receta , para
que no empleen sin discernimiento la madera en los embutidos variedades de colores que podrian desagradar
al que manda hacer la obra. Di-ir. Ec. Seftiembre 1751.
COMPOSICIÓN DE LOS COLORES PARA
pintar quartos, obras de ensambladura^
y la madera.
COLOR
VERDE.
101 QObre dos libras de albayalde póngase una
»3 de cardenillo. Este color se pone por lo común sobre blanco ; pero saldrá mejor si el fondo claro es de colojr de gris cUro.
OTRO
VERDE.
101 ^TT^Omese cardenillo calcinado , y se pondrá
M. en remojo con albayalde. Se puede moler
con la trciBentiiM, y entonces se emplea con el barniz , pero en este esto el albayalde se ha de preparar con la trementina.
GRIS
DE
UNO.
**>3 ViTUelase separadamente laca, azul de Prusia,
Í.VX y albayalde, y con estos tres colores se
compondrá el gris de lino, con los qualcs saldrá un color
^ gris claro.
AZUL.
S22
AZUL,
204 'CSte color se hace con azul de Prusia, y alXL bayalde mas, ó menos , según se quiere que
salga el azul mas , ó menos claro. Se muele con tremetitina, y usándose con el barniz saldrá mejor. Se
«dvierte , que los colores se muelen separadamente , y
basta no estar asi preparados, no se mezclan.
COLOR
DE
ENCINA.
ao5 ^ E toma ocre, y sombra , saldrá este color
i 3 mas claro , ó mas obscuro, según la cantidad del ocre, y se molerá con aceyte gruesa.
COLOR
DE
NOGAL.
206 '~r^Omese albayalde , ocre , y un poco de
X negro , muélase todo con aceyte gruesa.
AMARILLO,
207 T7^tc color se hace con ocre , y albayalde , y
d de este se echa mas , ó menos, según se
quiere que el color salga mas, ó menos claro; se muele todQCon aceyte gruesa, y se usa con trementina.
COLOR
DE
JUNQUILLO.
io8 Q E toma oroptmente, y se mezcla con albaytli 3 de; es de advertir lo primero,<]ue eloropir
mente no se muele sino con trementina para usar áfi
é\ con el barniz; porque de otro m»do tardaría mucho en secarse : lo segutido , que todo color molido
con trementina se ha de usar inmediatamente t 9f^*
es una regla sin excepción ;, y asi no se han áñ^ preparar los colores Istut» el día que se lian 4e poner co uso^
22 5
ENCARNADO QUE IMITA AL DE LA
china.
109 Q E pone \ templar encarnado de Inglaterra con
i 3 vermellon , y se forma una tintura. Es imposible en su composición determinar la cantidad de los colores que entran: su perfección depende del gusto del artifice.
COLOR
DE
ORO.
a 10 Q E compone con oropimente , albayalde, y un
i 3 poco de vermellon. Todos estos colores se
molerán separadamente , y la'discreción del artifice
arreglará la mezcla de los colores, para que salga un
verdadero color de oro.
BLANCO.
a 11 Q E muele con acey te gruesa albayalde , con el
i 3 qual se mezclará un poco de azul , para que
conserve el blanco , que con el tiempo suele bolverse
amarillo siendo solo.
MODO DE HACER EL ACEITE GRUESA.
IIX I P N una azumbre de aceyte de nuece/^ ó de
jLé amapolas, que se pondrá en una bíiella, se
echará una libra de plomo cortado en pedazos , los mas
pequeños que sea posible. Se pondrá esta botella al sol
por espacio de trcS' mose»; después, yiende que queda ya
perfedamente hecho, se colará en otra botella: el mismo
plomo podrá senrir muchas reces para el mismo cfefto.
FONDO
CLARO.
a i j Q E calcina el albayalde. Para esto se rompe el
3 albayalde en pedazos grandes, se pone después
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pues al fuego en una sartén de hierro, y se rebuelve, como se hace con el café quando se pone á tostar. Entonces se pondrá de color amarillo , y esto será señal de estar bastantemente calcinado : se retirará del fuego , y
se molerá con aceyte gruesa, y preparado de este modo se usará con el aceyte de trementina. Esto debe servir de regla general; todo lo que se muele con aceyte
gruesa debe usarse con la trementina ; cuya propríedad
es estender, y hacer correr el color , que el aceyte le pone muy espeso.
Se darán tres, ó quatro manos con esta composición
¿ lo que se quiera pintar, sea madera, ó pared, teniendo
cuidado de cubrir bien tasuperñcie : hasta no estar bien
seco , no se buelve á dar la otra mano. Hecho esto , y
estando todo bien seco, se tendrá piedra pómez reducida en polvos muy finos , moliéndola en una piedra de
moler colores , y se tomará con un lienzo mojado en
agua y en forma de piedra de moler colores, del tamaño
que sea necesario ; se frotará con moderación la obra,
y se pulirá enteramente. No hay que temer el mojar
bien el lienzo en el agua , porque no desgastará nada.
Dur. Ec. Stft'itmbrt ij^z.
NOTICIAS
LITERARIAS,
TljfEmtHái s$hrt U$ umftíUidt Itédiai»lot éui$t di I74f,
IfJ. j 1-7^6. I. tom. en i x . Amsterdam 1777»
Ti9ct diálogos dt Eybtmtrex,, Filosofo de Z4r4goz,4 de Si'
tilia, qiu viviá tn tiimfo dt MiXMdr: i . tom. Amsterdam
1777.
St hilUrdtn C4sá dt táifuél UfiK, tdlt it U Mtitttrs,
frtntt dt SáH Luis*
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