IGLESIA CRISTIANA CENTRO EVANGELISTICO CHINCHINA

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IGLESIA CRISTIANA CENTRO EVANGELISTICO CHINCHINA CALDAS
NOVIEMBRE 27 DE 2011
TEMA: LA SABIDURIA EN LA ORACION
TEXTO: PROVERBIOS 3: 13-18
La palabra dice que la sabiduría es más importante que el dinero. Si tú tienes dinero y no
tienes sabiduría para administrar el dinero, estás perdido. Si tienes sabiduría antes que
todo comienzas a tener la capacidad de saber usar lo que Dios te ha dado. La sabiduría es
la capacidad para discernir que hacer, cómo hacerlo y cuándo hacerlo. Es la capacidad
para poder aplicar el conocimiento, el conocimiento nos lo da la Biblia.
La sabiduría entra en mi cuando yo practico lo que yo sé, lo que he aprendido de la
palabra, de lo contrario tengo la mente dividida, la psicología lo llama “esquizofrenia” que
significa “mente dividida”. Santiago le llama “el hombre de doble ánimo” (Santiago 1:8)
que en el griego es “Nepesh” “alma inconstante” en todos sus caminos.
Unos tienen una personalidad en la casa, otra en la iglesia, otra con sus caminos, etc. No
son de una sola pieza, y no lo eres porque no tienes sabiduría, y no tienes sabiduría
porque no practicas lo que conoces.
Y ¿quién nos da esta sabiduría? La Biblia a través del Espíritu Santo. La sabiduría del
hombre se da por el conocimiento en determinada área, por ejemplo los premios nobel,
etc. Pero la sabiduría de Dios es la capacidad para vivir, para ser papá, para ser esposo,
para resolver los problemas, etc. Esto es sabiduría de Dios.
La persona sabia sabe distinguir entre el bien y el mal. La sabiduría me da la capacidad de
gobernar una nación, una empresa, una familia y una iglesia. Hoy en día vemos la mayoría
de gobernantes con falta de sabiduría. En Job 28:28 dice: “el temor del Señor es la
sabiduría, y el apartarse del mal, la inteligencia”. ¿Qué hace una persona sabia? El
temor de Dios. Tenerle miedo a Dios te aleja de ÉL, y tener temor de Dios te acerca a ÉL.
Esa es la diferencia.
Entonces, volviendo a Proverbios, Salomón era un rey joven, apenas se consolidaba como
rey, la nación estaba unida. Sentado en el trono se da cuenta de su inexperiencia y le pide
a Dios sabiduría para poder discernir y poder gobernar a un pueblo tan grande. ¿Qué es lo
que nosotros debemos hacer también? Pedir sabiduría. Reconocer mi incapacidad delante
de ÉL y pedirle ayuda para saber qué hacer, consultar en su palabra porque allí
encontramos sus sabios concejos.
Ahora vamos a 1 de Reyes 3:1-3
Aquí salomón se casa con la hija del faraón, eso es un compromiso político, salomón hace
unidad con los pueblos vecinos casándose con la hija de faraón.
Aquí en el verso 1 la palabra “parentesco” en el hebreo es la palabra “shatan” que
significa compromiso a través de un matrimonio político, pero salomón estaba violando
una ley que dice en Deut. 17:14 “cuando hayas entrado en la tierra que Jehová, tu Dios,
te da, tomes posesión de ella, la habites y digas: voy a poner un rey sobre mí, como
todas las naciones que están en mis alrededores, ciertamente pondrás como rey sobre ti
al que Jehová, tu Dios, escoja. A uno de tus hermanos pondrás sobre ti como rey; no
podrás poner sobre ti a un hombre extranjero que no sea tu hermano, pero él no deberá
tener muchos caballos, ni hará volver al pueblo a Egipto con el fin de adquirir caballos,
pues Jehová os ha dicho: no volváis nunca por este camino. Tampoco deberás tener
muchas mujeres, para que su corazón no se desvíe; ni amontonará para sí demasiada
plata ni oro”.
Dios nunca estuvo de acuerdo con la poligamia, la voluntad de Dios es en dos direcciones:
es directiva y es permisiva. Dios te da permiso de hacer muchas cosas pero no quiere decir
qué ÉL esté de acuerdo o apruebe todo lo que haces. Pablo lo dijo de este modo: “todo
me es lícito, mas no todo me conviene”. Por ejemplo cuando una joven encaprichada se
casa con su novio, Dios lo permite pero no quiere decir que lo apruebe o que sea su
voluntad directiva, entonces esa joven cosechará lo que ha sembrado. Dios puede impedir
muchas cosas en tu vida, el es el todopoderoso, pero Dios nunca va a violar tu libertad, el
libre albedrio. ÉL nos ha dado el libre albedrio para que seamos responsables y podamos
disfrutar de la verdadera libertad que es Cristo Jesús.
Regresemos al verso 2 de 1 de Reyes 3: “Hasta entonces el pueblo sacrificaba en los
lugares altos, porque en aquellos tiempos no había aun casa edificada al nombre de
Jehová.” En los lugares altos era donde sacrificaban los paganos. Salomón tenía una
capacidad como constructor, todo era de oro puro, su trono y todo lo que allí había era
tremendamente hermoso. Nunca ha existido un hombre tan adinerado como salomón, y
al mismo tiempo con tanta sabiduría como él.
Ahora vamos al verso 5: “En Gabaón se le apareció en sueños Jehová a Salomón una
noche. ¿A cuántos de ustedes se les ha aparecido Dios? Podemos decir: a ninguno! Esta es
una verdad a medias porque cada vez que abres la Biblia se te aparece Dios. Ya no
tenemos apariciones visibles ni audibles como en los tiempos del A.T. ¿sabes una cosa?
Todo lo que Dios tenga para decirte, todo el consejo de Dios ya se encuentra en la Biblia,
después de la Biblia no hay nada más que Dios nos tenga que decir, por eso la Biblia es un
libro sellado, el que le agregue algo a estas palabras, o el que le quite algo a estas
palabras, dice Apoc. 22:18-19 las maldiciones de este libro caerán sobre esa persona.
Muchos dicen: “Dios me dijo” esto y aquello, y muchas sectas que existen hoy en día es
porque precisamente “Dios me dijo”, pero que va a decir Dios sino lo que ya existe escrito
en su palabra, lo que ÉL ya dijo. Anoche con mis hijitos nos vimos un programa sobre
“profecías” en The History Chanel. Allí mostraban la cantidad de profecías que hablan de
una cosa y de la otra, que el fin del mundo es en el 2012, otros dicen ser el mesías, otros
dicen ser Dios mismo y todo esto porque “Dios me dijo”. En Argentina hay un señor que
dice tener el espíritu de Pedro y que su esposa de 51 años está embarazada y el hijo que
espera se llamará Joaquín y será el mesías, todo porque la Biblia dice que vendrá con un
nombre nuevo. ¿Qué es todo esto? Engaño, falsedad.
Profetizar no es anunciar el futuro, profetizar es alimentarte de la Palabra y cuando
hablas, hablas la Palabra, la persona que predica la Palabra es un profeta. Un profeta no es
la persona que dice va a pasar esto o va a pasar aquello, eso son adivinaciones, no
confundas la profecía con la adivinación, en el antiguo testamento habían videntes. La
palabra “Navi” en el hebreo, se les dio profecías del futuro. Todo lo que va a pasar ya está
escrito en la Biblia. Cuidémonos hermanos de todas esas falsas profecías.
Entonces Dios le dice a Salomón: verso 5 “pide lo que quieras que yo te dé”. Estás
escuchando. Lo que quieras! El Dios de los ejércitos, el creador de los cielos y de la tierra,
el todopoderoso te está diciendo pide lo que quieras! Por eso Dios nos dijo en Jeremías:
“Clama a mí y yo te responderé… todo esto nos enseñará que cuando yo le pido a Dios,
no caprichosamente, sino conforme a su voluntad, todo me será concedido.
Cuál es el verdadero incentivo para orar? Que Dios es un Dios generoso, y dice la Biblia…y
aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho mas abundantemente de lo
que le pedimos… según el poder que actúa en nosotros. ¿Cuál es ese poder que hay en
mí? El Espíritu Santo, Dios dentro de mí. El mismo Dios al que se acercaba Salomón es el
Dios al cual nos acercamos en esta mañana. La gloria sea para ÉL!
1 Juan 14:15 “esta es la confianza que tenemos en ÉL, que si pedimos una cosa conforme
a su voluntad, ÉL nos oye.”
Ahora dice el verso 6-8…de 1 de reyes 3
…”Tú has tenido gran misericordia con tu siervo David, mi padre, porque él anduvo
delante de ti en verdad, en justicia y rectitud de corazón para contigo. Tú le has
reservado esta tu gran misericordia, al darle un hijo que se sentara en su trono, como
sucede en este día. Ahora pues, Jehová, Dios mío, tú me has hecho rey a mí, tu siervo, en
lugar de David, mi padre. Yo soy joven y no sé como entrar ni salir. Tu siervo está en
medio de tu pueblo, el que tu escogiste; un pueblo grande, que no se puede contar por
su multitud incalculable. Salomón reconoce que Dios le está dando el trono gracias al
pacto que había hecho con David su padre, gracias a que David fue un hombre recto de
corazón para con Dios. Salomón reconoce con humildad que él no era merecedor de ese
título, pero que Dios cumple lo que promete y tiene misericordia de nuestros hijos gracias
a que nosotros los padres nos acercamos a él.
Dios nos va dando de a poco, de a poco, sólo tenemos que confiar en sus promesas,
vamos arando, arando, moviendo la tierra, sembramos para obtener la cosecha que
anhelamos y que Dios tiene programada para nosotros.
Si no aras, si no siembras. ¿Por qué esperas recoger? La Biblia dice. Ganarás el pan con el
sudor de la frente.
Salomón en el verso 9 entonces le dice al Señor: “Concede, pues, a tu siervo un corazón
que entienda para juzgar tu pueblo y discernir entre lo bueno y lo malo, pues ¿quién
podrá gobernar a este pueblo tuyo tan grande?” La palabra entender aquí en el hebreo
es la palabra Shama= oír o escuchar. Dame un corazón que sepa escuchar a la gente.
Salomón le dice a Dios: permíteme presentarme a tu pueblo con la capacidad de
entender, de escuchar, de discernir lo que la gente me dice. Con la capacidad de aconsejar
a tu pueblo. Necesitamos discernimiento. Es la capacidad dada por el Espíritu Santo para
identificar lo que está mal y lo qué está bien. … que entienda para juzgar… es necesario
oír y escuchar antes de juzgar a los demás.
El motivo principal por el cual Dios le da a salomón mucho más de lo que le pidió es
porque el motivo de salomón era el bienestar del pueblo de Dios. Mientras Dios vea que
tu amas a tu pueblo, a tus hermanos en Cristo, a la iglesia del Señor, Dios te concederá
mas de lo que pides. Pero mientras nos ataquemos unos a otros, no esperemos tener
discernimiento espiritual.
Oremos: Padre, enséñanos a pedir conforme a tu voluntad, danos Señor discernimiento,
sabiduría para hacer tu voluntad. Que sólo pidamos Señor lo que a ti te agrade, porque
sabemos que tú nos darás mucho más de lo que te pedimos. Amén!
Pst. José Norbey Cañón P.
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