Caleta Camarones… Voces Diversas con Historias de Mar

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Caleta
Camarones…
Voces Diversas con
Historias de Mar
Fanny Barrientos Cruzatt – Valeria Reyes Jaramillo
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Fanny Barrientos Cruzatt
Nacida en la ciudad de Arica, Profesora de Historia y Geografía, titulada en la
Universidad de Tarapacá, con un Magister en Didáctica y Diplomados en:
Gestión Educativa, Investigación Educativa y Educación Intercultural.
Como profesional ha participado como expositora en Congresos, Seminarios
y encuentros regionales, nacionales e internacionales, relacionados con la
enseñanza de la Historia y las ciencias sociales, la Historia Oral en el Aula,
Educación sin Fronteras, Educación para la Paz en zonas de fronteras,
educación para la sustentabilidad del espacio geográfico.
Ha trabajado en programas como: “Aula Viva”, Escuelas Sin Frontera del CAB,
Comunidad de Profesores de Historia, Observatorio de las Culturas del CAB.
Actualmente trabaja en el Liceo Politécnico Arica, jornada Diurna y Nocturna
y en el departamento de Educación de la Universidad de Tarapacá.
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Caleta Camarones…
Voces Diversas con Historias de Mar
Fanny Barrientos Cruzatt
Valeria Reyes Jaramillo
4
Índice
Dedicatoria…………………………………………………………………………………….
5
Agradecimientos…………………………………………………………………………..
6
Prólogo…………………………………………………………………………………………..
9
Cáp. 1 Acerca de Caleta Camarones……………………………………………..
15
Cáp. 2 Identidades Diversas: El Origen……………………………………………
17
Cáp. 3 El Camino: Un antes y un después……………………………………….
29
Cáp. 4 La Organización del Territorio: El Asentamiento…………………
41
Cáp. 5 Cuando el territorio impone su propia historia: El
Patrimonio Cultural………….................................................................
101
Cáp. 6 Hay que hacer comunidad entre el cerro y el mar……………….
116
Cáp. 7 Rostros de ayer y de hoy…………………………..…….………………..
129
Reflexiones Finales………………………………………………………………...........
148
Anexos…………………………………………………………………….........................
152
Fuentes Bibliográficas…………………………………………………………………….
166
Fuentes Electrónicas………..…………………………………………………………….
167
Fuentes Fotográficas……………………………………………………………...........
168
5
Dedicatoria
A quienes fueron y a quienes son parte importante de esta
Caleta
A los pescadores y a los buzos mariscadores que día a día
deben enfrentar las bondades o las adversidades del mar.
A las valientes mujeres que han vivido o viven en este territorio.
A las familias que con esfuerzo y sacrificio han logrado criar y
educar a sus hijos e hijas.
A los niños y niñas que debieron y deben trasladarse doce
kilómetros, para poder educarse.
A los primeros buzos mariscadores y pescadores, que el pasar
de los años ha dejado huellas marcadas en sus rostros, pero no
le han arrancado la alegría.
6
Agradecimientos
Caleta Camarones… Voces Diversas con Historias de Mar, es
fruto del proyecto “Cultura, Voces y Rostros de Gente de
Mar”, ejecutado durante los meses de octubre y noviembre en
la localidad; gracias al programa Servicio País Cultura. Sus
objetivos centrales son reconocer y fortalecer la identidad, el
sentido de pertenencia local, las expresiones artísticas y el
patrimonio cultural de Caleta Camarones.
Servicio País Cultura es un nuevo programa, que establece
alianza de desarrollo con la Ilustre Municipalidad de
Camarones, la Fundación para la Superación de la Pobreza y el
Consejo Regional de la Cultura y las Artes. Las intervenciones
del Programa tienen como propósito que las personas, familias
y comunidades en situación de pobreza visibilicen, conecten y
activen capacidades y recursos para la creación y
emprendimiento artístico cultural de carácter local, en barrios
y localidades que se encuentran en situación de vulnerabilidad
socioeconómica y aislamiento territorial.
Es importante destacar y agradecer el trabajo de la Directora
del Consejo Regional de la Cultura y las Artes, Patricia Arévalo
Fernández y de los funcionarios de este organismo, del Alcalde
de la Ilustre Municipalidad de Camarones, Iván Romero
Menacho y de los funcionarios de esta institución, del Director
Regional de la Fundación para la Superación de la Pobreza,
Edwin Briceño Cobb y su cuerpo administrativo.
Principalmente se agradece la disposición de los entrevistados,
por su tiempo, hospitalidad y la confianza depositada al
momento de entregar información y relatos, que, si bien es
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cierto responden a la esfera de la historia social, también
atraviesan la vida privada y el ámbito intimista.
Se destaca la disposición de Valeska Lizama, María Paz
Fuentes, y Paula Sánchez, profesionales en diversas áreas que
asesoraron este trabajo, frente a las dudas e interrogantes que
fueron surgiendo, durante su desarrollo.
Se agradece la colaboración en el diseño de la portada del libro
a Vily Moscoso, estudiante de derecho de la Universidad de
Tarapacá, a Gastón Castillo Saldías y a Pablo Castillo
Hernández, estudiante de diseño gráfico publicitario de la
Universidad de Antofagasta, por sus aportes en la fotografía.
Sin la cooperación de cada uno de ustedes la culminación de
este trabajo no habría sido posible.
Fanny Barrientos Cruzatt
Valeria Reyes Jaramillo
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“Yo parezco haber nacido para no aceptar
las cosas como me han sido dadas…”
Julio Cortázar
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Prólogo
La Memoria de un territorio se va trazando a través del recuerdo
de hombres y mujeres que lo habitan…
Historiar desde las voces y los testimonios de vida de los
protagonistas, es un desafío que contribuye a fortalecer la
memoria colectiva de un lugar para reconstruir aquellos
momentos significativos en el proceso de desarrollo de un
asentamiento actual. Existen experiencias cotidianas del
desarrollo histórico del territorio que están en la memoria
colectiva de los habitantes de Caleta Camarones, como la
micro, el rematador, los problemas con Ariztía, el sindicato, la
junta de vecinos, el club deportivo, las rondas médicas, la
electricidad, las condiciones sanitarias, la construcción del
camino, la escuela, la tan anhelada propiedad de los terrenos
donde está el asentamiento, los restos arqueológicos…a
Cultura Chinchorro…
El uso de la historia oral para buscar entre la gente de la Caleta
lo que sólo a partir del relato se puede encontrar, implica
conjugar distintas y diversas visiones, opiniones y percepciones
de quienes son parte de una historia local viva. Las entrevistas
que dan vida a estas historias, permitieron un cara a cara de la
entrevistadora con los entrevistados y entrevistadas, una
conversación que se transforma en relatos, cuentos, historias,
anécdotas, narraciones de particularidades de las formas de
vida de los habitantes de Caleta Camarones que nos hablan de
sus lugares de origen, de por qué vinieron a Caleta Camarones,
de cómo ha sido y es la vida en la Caleta, cómo se construyó el
camino, de los problemas que han tenido que sortear, de los
logros colectivos, de las dificultades…
Los relatos orales que se sintetizan en cada capítulo de “Caleta
Camarones…Voces Diversas con Historias de Mar” nos
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brindan elementos para comprender las maneras en que la
gente recuerda y construye su propia historia y la historia del
lugar. Con diálogos explícitos sobre la memoria individual y
colectiva, se recrean relaciones entre las experiencias
pasadas, el contexto presente, su historia como comunidad y
la cultura desde donde se recuerda.
Los testimonios orales son productos culturales complejos que
incluyen interrelaciones, cuya naturaleza no es fácil de
comprender, porque se mueve entre memorias privadas,
individuales y públicas, entre experiencias pasadas, situaciones
presentes y representaciones culturales del pasado y el
presente1. Desde esta perspectiva es importante destacar el
carácter subjetivo de la Historia Oral, porque están
influenciados por los discursos y prácticas del presente2.
El traspaso de la oralidad a un registro escrito ha permitido la
creación de este documento en el contexto de la historia
reciente de la Caleta. Es desde estos relatos de la memoria
individual y colectiva que podemos aproximarnos a los años
setenta del siglo XX, a la presencia de pescadores que han
ocupado estacionalmente este territorio, a la configuración del
asentamiento actual, generando un conocimiento que permite
rescatar historias del lugar y visibilizar su proceso de
construcción como comunidad de pescadores, darlo a conocer
y poner en valor aquellos sucesos considerados importantes
1 Schwarzstein, Dora. Historia Oral. Memoria e historias traumáticas* Trabajo
presentado en el II Encuentro Regional de Historia Oral, realizado en Sao Leopoldo en
mayo de 2001.
2 La fiabilidad de la subjetividad intrínseca en la oralidad de la construcción histórica
de un lugar es cuestionado desde fines del siglo XIX por los historiadores. Muchos
sostienen, aún hoy una fuerte sospecha acerca de la autenticidad de la memoria de
largo plazo. Sin embargo, los estudios de Frederick C. Bartlett han mostrado que el
proceso de recordar (rememberin/V) está asociado mucho más a la construcción que
a la mera reproducción (Bartlett, 1932). El proceso de la memoria no sólo depende de
la comprensión individual. La memoria es más exacta cuando da satisfacción a un
interés social y a una necesidad.
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por
los habitantes. Desde esta perspectiva,
“Caleta
Camarones…Voces Diversas con Historias de Mar” aporta
miradas del territorio y sus habitantes, a las representaciones
históricas de la región.
El territorio con su espacio geográfico y su historia adopta un
protagonismo especial en la construcción de la identidad del
actual asentamiento de Caleta Camarones. Allí convergen el
mar, el valle y la historia de sus cerros con voces y rostros de
identidades provenientes de distintos lugares. En la lista de
estos orígenes aparecen nombres como Arica, Iquique,
Antofagasta, Coquimbo, Los Vilos, La Serena, Ovalle, Lima,
Santiago, la mayoría con identidad de gente de mar.
Si bien la Cultura Chinchorro no está en la matriz cultural
individual de los habitantes actuales de Caleta Camarones, la
identidad del territorio se impone, está en todas partes, a la
vista de todos, impactando a los habitantes actuales de la
Caleta. Esta conjugación de identidades le otorga valor
Patrimonial al territorio y a los procesos que allí se desarrollan
como la construcción del actual asentamiento.
En la reconstrucción Oral de la Memoria, la historia propia
abre caminos para una conversación sobre temas vitales que
hace mucho tiempo y por diversos motivos permanecen
pendientes al interior de la comunidad, como por ejemplo: la
falta de infraestructura, la incertidumbre por la demora en la
regularización de la propiedad de los terrenos, el acceso a
servicios sanitarios básicos, la protección de los sitios
arqueológicos, entre otros. Bajo esta mirada, el territorio
aporta un protagonismo especial, ya que impone a sus
habitantes formas de vida a través de las relaciones de
cooperación, asociación y de acciones de desarrollo que
contribuyen a mejorar sus condiciones de vida y la
productividad de la Caleta.
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Aproximar la metodología de la historia oral al conocimiento
de la historia viva de un lugar permite la generación de nuevas
fuentes de investigación, con base en testimonios orales reales
de sus protagonistas, recogidos sistemáticamente en treinta y
nueve entrevistados y entrevistadas, quienes aportaron
información valiosa sobre cómo se ha ido construyendo el
asentamiento actual de Caleta Camarones.
Para esta investigación, la entrevista semi estructurada se
constituye como una técnica que permite recoger información
valiosa, tanto de forma individual como a varias voces, en este
caso, sobre la historia del asentamiento. Una historia viva, que
está fresca en la memoria de sus habitantes.
Las entrevistas con preguntas semi estructurada generaron un
diálogo que ha permitido visibilizar la memoria colectiva de su
gente, desde las
expresiones culturales e identitarias,
vivencias, emociones y experiencias de vida que han
contribuido a construir y mantener el asentamiento de Caleta
Camarones.
Las personas entrevistadas son dos autoridades, una ex
autoridad, dos funcionarios municipales, antiguos residentes,
residentes permanentes y esporádicos de la caleta de
Camarones, de edades entre veintidós y sesenta y ocho años,
trece mujeres y veintiséis hombres.
El propósito de la entrevista es la recopilación de relatos
orales, que proporcionan descripciones del mundo vivido por
las personas entrevistadas, con el fin de aproximar
interpretaciones del significado que tienen los procesos, así
como construir significados dentro de la relación con el
entrevistado.
Se elabora un modelo de entrevista que incluye una pauta de
preguntas y temáticas para abordar con los residentes de la
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Caleta, que fueron administradas de manera individual a cada
uno de los participantes, así como en un diálogo grupal. El
interés del diálogo grupal fue el de dirigir la atención hacia
temáticas de memoria colectiva.
El método de análisis de las entrevistas supuso un cuerpo
conceptual que permitió seleccionar la información del
material textual transcrito en párrafos como Unidad Textual
de análisis, y sistematizar la información registrada a través
de los siguientes ejes temáticos conceptuales que dan nombre
a los siete capítulos: “Identidades Diversas: el Origen”, “El
camino: un antes y un después”, “El proceso de organización
del territorio. El asentamiento”, “Cuando el territorio impone
su propia historia: El Patrimonio Cultural”, “Hay que hacer
comunidad entre el cerro y el mar” y “Rostros, Momentos y
lugares de Ayer y de Hoy”.
Con los datos e información emergente se establecen
conexiones y vínculos entre las temáticas y los relatos comunes
que surgen entre los entrevistados, y se infieren
problemáticas, momentos de cambio, necesidades y
demandas.
Se solicita, al final de cada entrevista, los planteamientos
sugerencias que
pueden enriquecer las posibles
investigaciones futuras.
Esta iniciativa de Historia Local Viva, pone en el centro los
puntos de vista particulares de sus habitantes y la influencia
que tienen las familias que viven de manera permanente en
esta localidad de pescadores, así como su conformación
histórica, aportando evidencia testimonial de su propio
proceso, anécdotas, hechos sociales y políticos que han ido
modelando el espacio en un asentamiento costero.
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Los relatos también nos aproximan a la percepción e
interacción que tienen los habitantes de Caleta Camarones con
el riquísimo Patrimonio Cultural arqueológico que existe en la
Caleta, particularmente con la Cultura Chinchorro desde
donde emerge esta identidad Chinchorro vinculada al
territorio.
El proceso de recordar a varias voces es complejo, porque los
relatos en cuestión, contienen una gran cantidad de
elementos, detalles, imaginarios, circunstancias y fragmentos,
que aportan a este boceto identitario que caracteriza a la
gente de Caleta Camarones.
La memoria colectiva perdura porque se recoge la experiencia
compartida por sus habitantes y la memoria individual
encuentra un lugar en la comunidad…
Fanny Barrientos Cruzatt
15
Capítulo Uno
Acerca de Caleta Camarones
Geográficamente, Caleta Camarones se ubica en el borde
costero, a 20°11’ lat. S., al suroeste de la región de Arica y
Parinacota y a 102 kilómetros de la ciudad de Arica. El paisaje
de Caleta Camarones es de una belleza que impacta por el
contraste entre los cerros desérticos, el mar que revienta con
fuerza en la orilla y el humedal que se forma en la
desembocadura del río.
Al mismo tiempo, su geografía ha dificultado la presencia de
grandes concentraciones humanas, porque es una zona hostil,
fundamentalmente por la escasez de agua dulce. La corriente
de Humboldt y los vientos que soplan desde el sur oeste,
disminuyen la temperatura costera, impiden las lluvias y
transforman la zona en desierto. El clima de la Caleta es
desértico costero, carente de precipitaciones, con pocos
grados oscilación térmica entre el día y la noche, así como
entre el verano y el invierno.
En esta zona hay una gran riqueza en peces, mariscos y algas
que sostiene su principal actividad económica: la pesca y la
recolección de recursos marinos, practicadas en esta localidad
desde hace 10.000 años atrás por grupos cazadores y
recolectores que habitaron la zona hasta la actualidad. Las
características geográficas y productivas de la localidad,
permiten que se practique la pesca y la recolección de
mariscos, por pescadores y buzos mariscadores que habitan de
manera permanente o de forma transitoria en este territorio.
Vivir en este territorio ha requerido de sus habitantes
creatividad para elaborar estrategias que rompan con el
aislamiento, la hostilidad de la geografía y la precariedad; pero
16
que a la vez, estas estrategias respetan el medioambiente y
explotan sustentablemente sus recursos marinos, otorgándole
valor a la Caleta. Según los antecedentes recopilados, el actual
asentamiento humano se remonta a la década del setenta y
probablemente algunas décadas más atrás. Esta localidad ha
tenido diferentes períodos de permanencia de quienes se han
dedicado a las actividades vinculadas al mar.
Ubicación geográfica de Caleta Camarones.
Fuente: Coral Concha. Artesanías Momias Chinchorro
17
Capítulo Dos
Identidades Diversas: El Origen
Los hombres de mar se mueven por distintos lugares,
su motivación siempre es el sustento… encontrar caletas con
abundantes recursos.
Conocer los orígenes y las causas que motivan la llegada de
quienes vivieron y viven actualmente en Caleta Camarones es
el propósito de este capítulo, así como hacer emerger a las
diversas identidades que están en el origen del actual
asentamiento.
Como primer punto se debe señalar que el territorio en
cuestión es rico en recursos marinos, lo que favorece la pesca
artesanal; un segundo aspecto a considerar es la incidencia que
tiene la llegada de algunas de las mujeres de pescadores en la
conformación del actual asentamiento, porque se ve
fortalecido el vínculo familiar; un tercer aspecto está dado por
diversas circunstancias de la vida; como cuarto aspecto es
importante destacar la identidad de hombres de mar, la
mayoría llega a la Caleta con experiencia de mar; un quinto
aspecto emerge del propio paisaje que brinda armonía y
tranquilidad. Pero también, hay casos en que se entremezclan
todas estas variantes, al momento de definir el
establecimiento de las personas en la zona.
Según los datos arrojados en las entrevistas realizadas, desde
la década del setenta en adelante han existido diferentes
períodos de llegada de pescadores o buzos mariscadores a la
zona, quienes vivieron o continúan viviendo de forma
permanente o transitoria en el territorio.
A su vez, es posible precisar que en este territorio han existido
migraciones estacionales, en las que se han establecido
familias por un periodo determinado de meses, de uno o dos
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años, debido a las características productivas de la zona, no
implicando con ello, un cambio definitivo de residencia.
Los habitantes de Caleta Camarones provienen de Santiago,
Los Vilos, Coquimbo, La Serena, Ovalle, Antofagasta,
Mejillones, Iquique y Arica principalmente o de Caletas
cercanas a alguna de estas ciudades. Las entrevistas nos
permiten constatar que un porcentaje importante de
pescadores provienen de la Cuarta Región.
Joison Jorquera y Luis Mondaca, provenientes de la Cuarta
Región, Luis Morales y otro grupo de pescadores, llegaron a
esta localidad a partir del año setenta. Su motivación, estuvo
dada principalmente por la productividad que existía en la
zona, ellos vinieron durante esa década y la del ochenta a
trabajar por diferentes períodos de tiempo. Por otra parte,
Pedro Salgado, proveniente de la ciudad de Arica, llega al
sector de Caleta Camarones hacia fines de los setenta, también
motivado por la actividad pesquera, ya que, en esa época
solamente se venía a pescar; unos años más tarde llegaría su
esposa Norma junto a dos de sus tres hijos David y Judith,
llegan a vivir a la localidad.
A mediados de la década del ochenta, se produce un hecho de
bastante importancia, que será decisivo en la instalación de las
familias o de los campamentos más permanentes de los
pescadores. Se trata de la construcción del camino, que
conecta desde el actual asentamiento hacia el muelle. Las
gestiones fueron realizadas por la familia González- Rojas y
este suceso marcará un antes y un después en la localidad. El
matrimonio conformado por Gladys Rojas y Osvaldo González,
llegó junto a ocho de sus once hijos: Agustín, Gladys Cecilia,
Marcelo, Alejandra, Jorge, Rosa, Osvaldo, Angélica e Isabel
González, quién se encontraba con de tres meses de vida en el
vientre de su madre, mientras que los gemelos Dámaso y Ana
González nacieron el veintidós de junio de 1992.
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La familia González-Rojas, proveniente de la ciudad de Arica,
se estableció en la zona por motivos económicos, ya que
visualizaron un gran potencial a ser explotado por la riqueza de
productos marinos, la poca actividad extractiva de esa época,
la complejidad para vender los productos hacia los sectores
más cercanos y la falta de un lugar que abasteciera con víveres.
Aproximadamente en estos mismos años, llega a la zona Hugo
González, atraído por la productividad de la zona y por
circunstancias más casuales, él señala, “tenía un amigo con una
embarcación, era un falucho que se llamaba, entregábamos
lapa, en ese tiempo ya estaba don Osvaldo Gonzales, el hijo las
recibía, uno de los mayores, el Mateo, entonces como eran
tantos días, porque de acá son ocho días para la Caleta
Camarones en mar, nosotros nos quedábamos”3.
Manuela Herrera, se traslada desde Arica hasta Caleta
Camarones, porque era amiga de Osvaldo González y Gladys
Rojas, y ellos le ofrecieron la posibilidad de tener un empleo:
“llegué con la señora Gladys y con don Osvaldo, ellos tenían un
pequeño restaurant que le vendían comida a los pescadores,
en ese tiempo”. Manuela ayudaba en la preparación de los
alimentos y en la atención del local. Unos años más tarde con
Hugo González, entablan una relación de pareja, y fruto de
esta, nace su hija Flavia González Herrera.
Hacia 1986 Carlos Concha llega a Caleta Camarones, junto a
otros pescadores, impulsados por dos razones principalmente:
por la productividad de la zona y para practicar deporte: “Yo
vine por primera vez acá a esta Caleta de Camarones por la
cantidad de pescado que tenía. Llegábamos en ese tiempo,
éramos un grupo de ocho personas y sacábamos dos toneladas
de acha, dos toneladas de pejerrey, sacábamos toneladas de
pescado, todo a arpón no más. Además que era un tiempo en
3
Hugo González
20
que estábamos dedicados cien por ciento al deporte, a la pesca
submarina y casi todos eran acampeonados”4.
Alrededor del año ochenta y ocho llega a establecerse Susana
Rodríguez, esposa de Carlos Concha, junto a su hija Coral, por
un período de unos cuatro años aproximadamente, donde allí
nace su segunda hija Mármara. El amor, el apoyo incondicional
que quería brindar a su pareja, junto a los deseos de mantener
unido el núcleo familiar, fueron las razones por las que Susana,
decide trasladarse definitivamente desde la ciudad de Iquique
hacia Caleta Camarones.
En el mismo período Eduardo Cepeda, quien actualmente es
alcalde de Mar de la zona, en búsqueda de tranquilidad llega a
establecerse en la localidad, ya que, donde trabajaba, en los
sectores del lado sur de Iquique como Chipana, Los Verdes y
San Marcos, existía demasiado control policial: “Había
constantemente asedio de la policía, tanto marina, como civil,
carabineros, OS-7, por lo que es la droga. En la noche o en el
día, a veces llegaban a las seis, siete de la mañana, paraban
afuera de los rucos, las casas que teníamos nosotros ahí. Así
que no había una vida tranquila, supimos que estaba esto, así
que nos vinimos con mi cuñado que está en Iquique ahora,
también es buzo”5.
Junto a ellos, también viene José Concha, con la intención de
mejorar su situación económica y la calidad de vida de su
grupo familiar, que se queda viviendo en Iquique y al tiempo
después se traslada a vivir a la localidad. Aproximadamente
entre los años 1993 y 1994, conoce a su nueva y actual pareja
Marlenne Guzmán, pero la formalización de esta relación sería
años más tarde.
4
5
Carlos Concha
Eduardo Cepeda
21
Aproximadamente en el año 1988, existe un auge en la
demanda de lapas y locos, que fue aprovechada por los
habitantes de esta zona, la cual presenta características
óptimas para su explotación, alta productividad y poca mano
de obra extractiva. Ese año vinieron pescadores y familias
provenientes principalmente de Los Vilos y de Coquimbo.
A fines de la década del noventa las Caletas del sector sur de
Iquique fueron sobreexplotadas por personas provenientes
diferentes zonas del país, debido a la cantidad y variedad de
productos del sector. Esta es una de las razones que explica la
llegada de algunas familias que vivieron por un período
determinado y otras que decidieron establecerse en forma
definitiva, como por ejemplo fueron los casos de la familia
Ardiles-Robles y la familia Castro-Ortíz.
Jorge Ardiles señala que llegó en una búsqueda de varias
condiciones: “En busca de tranquilidad, en busca de nuevos
paisajes, en busca de mejoras en el ámbito económico, porque
me contaban que este lugar estaba poco explotado (…) vine
pero no con la intención de querer enriquecerme, sino más
bien para vivir más desahogado, más tranquilo, siempre me ha
gustado ir a lugares donde hay menos gente”6.
La poca explotación de recursos que existía en Caleta
Camarones, se debía en gran medida a las difíciles condiciones
que se presentaban: déficit infraestructural en general,
aislamiento, malas condiciones en las vías de acceso, poco
acceso a servicios públicos, escasez de lugares cercanos para la
compra de combustible y víveres, poca conectividad y la falta
de servicios básicos como el agua potable y la luz eléctrica,
características que en su mayoría hasta el día de hoy
permanecen en la localidad. Otro factor que se sumaba a lo
anterior eran las condiciones climáticas y el estado del mar.
6
Jorge Ardiles
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Pese a las dificultades existentes, algunos pescadores vieron la
posibilidad de mejorar su condición económica; ya que, en ese
tiempo Caleta Camarones era rica en sus recursos, pero poseía
poca población extractiva, donde solamente trabajaban dos
botes.
Jorge Ardiles, proveniente de Antofagasta, en su búsqueda de
mejoras económicas, antes de establecerse de manera
definitiva en Caleta Camarones, trabajó en el mismo rubro de
la pesca en Mejillones y posteriormente en Iquique. Junto con
él, vino su hermano Manuel Ardiles: “Yo llegué en el año
noventa a Caleta Camarones, porque yo siempre trabajo con
mi hermano y como él se vino para acá, lo acompañé”7.
Al poco tiempo, su esposa Ana Robles Santander, viene a vivir
a la localidad porque ya en el año 1986, les habían comentado
acerca de esta Caleta: “Nosotros llegamos a Caleta Buena y nos
hablaron de esta Caleta Camarones (…) Después el Jorge llegó
acá en el noventa y yo me vine con él (….) Él primero llegó y yo
me vine después con mi hija, llegué primero a Arica por el
colegio de mi hija, estuve allá con ella hasta que terminó el
cuarto medio, de ahí el noventa y siete o noventa y ocho nos
vinimos de lleno a la Caleta”8.
Ana Robles9, en uno de sus cuentos, escrito en el año 2000,
señala las razones de su venida a la zona: “Hoy en pleno
milenio, miro hacia atrás y recuerdo cuando nos hablaron de
esta pequeña Caleta, esto fue por el año 1986 y nunca imaginé
que por el trabajo de mi esposo (buzo mariscador), esta Caleta
7
Manuel Ardiles
Ana Robles
9
Ana Robles es habitante de Caleta Camarones y escribe cuentos basado en su
historia de vida.
8
23
sería nuestro refugio para mi esposo e hija. Llegamos hace diez
años buscando nuevos horizontes, siempre junto al mar”10.
Por su parte, Jorge Castro, nacido y criado en la ciudad de
Coquimbo, llega a Caleta Camarones en abril de 1990, porque
trabajaba en las Caletas de Iquique y allí las condiciones
comenzaron a ser desfavorables: “Estuve como siete años
trabajando en Iquique y se puso mala la pega allá y el
comprador de mariscos me trajo a ver qué pasaba, por el
asunto de la lapa, porque decían que aquí había lapa. Yo ni
conocía a la gente acá, llevaba como un año casado, pero no
sabía dónde quedarme, tampoco tenía casa en Iquique, por
eso a ella no la traía.”11. Junto a él, vinieron alrededor de
veinte personas y cinco o seis botes, todos de la ciudad de
Coquimbo, pero al igual que él se encontraban trabajando en
Iquique, específicamente en Playa Peruana, San Marcos y Los
verdes. Al poco tiempo, María Inés Ortiz, esposa de Jorge llega
de la cuarta Región con su hijo Jorge, de meses de edad.
“Llegue en el noventa y uno más o menos a la Caleta y de esa
fecha estamos acá, yo viví como cuatro año en la Caleta”12. Sus
principales motivaciones fueron el sentimiento a su esposo y el
hecho de querer mantenerse unidos como familia, pese a las
difíciles condiciones existentes en el territorio.
Alberto, Freddy y Juan Concha fueron invitados por Carlos
Concha a vivir y a trabajar en la Caleta. Las motivaciones de
esta familia se pueden definir como de carácter económico
fundamentalmente.
Fue así como en el año 1996, Juan Concha llega a establecerse
a la localidad: “Me trajo mi hermano Carlos Concha para
ayudarle a trabajar acá a quebrar erizos, como virador de
muelle (…) Viradores son los que sacan las cosas que traen los
10
Ana Robles; Último Rincón de Comuna Camarones, 2000. Arica- Chile.
Jorge Castro
12
María Inés Ortiz
11
24
botes, los mariscos y todo eso. Entonces yo me pongo a
quebrar erizos para ahorrar para el día. A mí me pagan por la
quebrá”13.
En este mismo período, José Jorquera de la ciudad de Arica, se
establece en la localidad junto a su tío Joison Jorquera, nacido
en la Cuarta Región y criado en la ciudad de Arica. Cabe señalar
que Joison, trabajaba en la zona de manera intermitente desde
la década del setenta: “Con mi tío, don Joison, éramos buzos y
en Arica estaba mal la cosa. Así que quisimos buscar otra
frontera poh, y nos vinimos pa’ Camarones (…) Llegamos solos
con mi tío, llegamos solos acá. Llegamos solos los dos porque
fuimos pa’ Caleta Vitor, pero no habían muchos recursos como
pa’ quedarse ahí, entonces dijimos vamos pa’ Camarones y
llegamos acá al muelle, llegamos con el auto”14.
Rubén Navarro Araya, proveniente de la ciudad de Ovalle, se
establece en el territorio a mediados de la década del noventa
aproximadamente, pero él ya conocía esta zona desde varios
años antes. Sus motivos al igual que José Jorquera, Joison
Jorquera y otros pescadores, son originados por el aspecto
económico y por la baja productividad que en ese tiempo se
estaba dando en Arica, a diferencia de Caleta Camarones: “En
ese tiempo era bueno, porque económicamente había harto
producto, harto marisco y uno siempre anda buscando la parte
económica, si uno no está bien en una parte tiene que buscar
otro rumbo no más (…) Nosotros todo el tiempo hemos estado
recorriendo de Arica, yo conozco de aquí a Constitución por
mar, yo antiguamente trabajaba en las lanchas y de las lanchas
pasé a los pescadores artesanales y por los pescadores
artesanales nosotros recorríamos todo esto y cuando nosotros
trabajamos con los comerciantes, nosotros descargábamos acá
abajo donde está el muelle, porque antes no era muelle, antes
13
Juan Concha
José Jorquera
14
25
era un saltadero de piedras que nosotros descargábamos por
la punta”.
A fines de la década del noventa Santiago Salazar llega desde
Arica a esta zona por motivos personales y económicos.
Aproximadamente este mismo periodo Jorge Urbina,
proveniente de la ciudad de Arica, llega a esta zona,
fundamentalmente por las características productivas y por la
posibilidad de practicar pesca submarina. Años más tarde,
motivados por las mismas razones, llegan a la localidad Miguel
Soto, de la ciudad de Arica, pero nacido en Santiago y Sergio
Maripán, proveniente de Valdivia, quién llega a Arica en la
década del setenta, por razones de traslado de trabajo de sus
padres.
A principio de la década del 2000, Jenny Canessa, proveniente
de la comuna de Renca de la ciudad de Santiago llega a vivir a
Caleta Camarones, quién tiempo más tarde, junto a Osvaldo
González forma una familia y tienen tres hijas Anita, Leslie y
Alejandra González Canessa, a quién cariñosamente llaman “La
Morochita”. Jenny describe su llegada como una casualidad de
la vida y no pensó en ese momento en quedarse a vivir por
más de una década en Caleta Camarones. Acá formó su hogar y
encontró una fuente de trabajo con las actividades vinculadas
a la preparación y manipulación de productos del mar.
Por circunstancias personales, entre los años 2003 y 2004,
David Stange Stange, proveniente de Antofagasta, llegó a la
zona con dieciséis años de edad sin ningún conocimiento de la
actividad pesquera: “Llegué por ahí en el año 2003, 2004 por
ahí. ¿Por qué llegue acá?: porque yo andaba mochileando, no
tenía donde quedarme, no tenía donde vivir, no tenía trabajo,
no sabía qué hacer, no tenía nada. Y me invitaron pa’cá a
aprender, me enseñaron como era la cosa por aquí y aprendí y
26
aquí me quedé, empecé a trabajar a saber cómo era el
pescador, todo”15.
En el año 2004, Cesar Cortés Luna, llega de Coquimbo a la
localidad, buscando un lugar productivo para vivir, luego de
haber tenido algunos problemas de carácter familiar en su
ciudad de origen. En Arica conoce a Carmen Tapia Maturana,
quién se llega a vivir a Caleta Camarones en el año 2006:
“Llegué porque me enamoré, porque conocí al César y me
enamoré, no sé por qué, pero me enamoré y aquí estoy. El
hombre dijo mira yo soy buzo y aquí hay que trabajar y
trabajamos”16.
En este mismo año, llega a establecerse a la zona Antolín
Jorquera Soto, proveniente de la ciudad de Arica, pero nacido
en la IV Región. Su razón principal es porque le gusta el mar y
por las características de Caleta Camarones: “Me gusta el mar
poh, desde niño, al menos todos los hermanos, que somos tres
hombres y hartos sobrinos tenímos, pero los hermanos somos
tres, estamos acostumbrados al mar desde niños, al menos yo
(…) Y con ellos me vine acá donde mi hermano. Cuando llegué,
primera semana me enamoré altiro de este lugar, me gustó
mucho la tranquilidad, el silencio. Y acá estoy ahora hace cinco
años y hace cinco años que vivo acá”17.
En este mismo período, Carlos Nieves, estaba atravesando por
una difícil situación, originada principalmente por problemas
de carácter familiar y de salud, producto de ello estuvo sumido
en un estado depresivo y decidió darle un cambio a su vida:
”Llegué en el 2007 si no me equivoco, entre febrero y marzo.
¿Por qué vine? Bueno, primero yo venía del Perú, postulé a
esta ley de los inmigrantes y salí favorecido, estaba en Arica. Yo
venía a pescar y bueno, yo inventé un sistema de pesca que
15
David Stange
Carmen Tapia
17
Antolín Jorquera
16
27
ganaba más dinero que cualquiera podía venir a pescar acá.
Bueno antes de venirme a vivir acá yo estuve trabajando en
Arica, era jefe de ventas y me pagaban seis mil pesos diarios y
con eso no podía vivir, siendo jefe de ventas con
responsabilidad y todo, pero como era peruano. Entonces yo
decidí venirme y vine justo donde la Carmen, ella me pidió que
viniera a ayudarla para prepararle comida para un evento que
ella tenía(...)ahí vine y después me fui con Rubén a su pieza y
ahí me quedé y poco a poco, después hice la mía. ¿Y por qué
me quedé acá?(...)Primero porque yo venía con depresión y
necesitaba la playa, la pesca y con la pesca yo había visto
como ganar dinero, sacando hasta cincuenta kilos diarios de
corvina, entonces eran moneditas y por eso me vine”18.
Dos años después, Lorenzo Jorquera, con veintidós años de
edad y proveniente de la ciudad de Arica, llega a vivir a Caleta
Camarones. Sus motivos están directamente relacionados con
problemas familiares, con querer generar un cambio a su vida
y es aquí donde además encuentra una fuente de trabajo para
su sustento y el de su familia:”Tengo veinticuatro años, llegué
el año 2009 acá a Caleta Camarones, por motivos personales
(…) Por problemas personales (…) Porque se encontraban parte
mi familia acá y me fui quedando y me fui quedando, con el
tiempo me metí en el tema del buceo y me quedé”19.
A través de los diversos testimonios, se han dado a conocer los
diversos lugares de orígen de los habitantes de Caleta
Camarones y las principales razones por las que decidieron
vivir temporal o permanentemente en este lugar. Algunas de
estas personas son de familias de pescadores y otras, debido a
diversas circunstancias, aprendieron a trabajar en las
actividades de pesca o recolección de mariscos.
18 Carlos Nieves
19 Lorenzo Jorquera
28
De esta forma, al referirnos a “Identidades Diversas: El Origen”,
se quiere dejar en claro que cada habitante de Caleta
Camarones, posee una identidad distinta entre sí, ya que la
identidad de cada persona es definida por sus propias
experiencias de vida, por sus sistemas de valores, por los
símbolos o simbolismos con los que se identifican, por sus
costumbres o tradiciones, por la forma en cómo ven el mundo
y se relacionan con este.
Es importante señalar que existen pueblos que poseen una
identidad en común, dada por los aspectos que se han
señalado. En el caso de la comunidad de Caleta Camarones, no
existe un origen común como localidad, todos provienen de
diferentes ciudades y/o regiones, algunos con ascendencia
mapuche y aymara e incluso de nacionalidad peruana; pero
comparten ciertos rasgos identitarios como grupo humano que
han ido formando durante el tiempo de convivencia en
cercanía y que tiene una estrecha relación con el modo de vida
de los pescadores y buzos mariscadores. Son gente de Mar.
Sin embargo la Identidad del territorio se impone en los
habitantes de Caleta Camarones. Es importante señalar que los
habitantes viven inmersos en un sitio donde se desarrolló la
Cultura Chinchorro, sector en el cuál aún es posible encontrar
vestigios de sus conchales, sus sitios funerarios, sus bienes
fúnebres y sus accesorios de pesca, caza y recolección de
mariscos. Además los actuales habitantes, al igual que la gente
Chinchorro practican la pesca y recolección, pero con otras
tecnologías y técnicas. Sin embargo, por estas condiciones, no
se puede designar a la actual comunidad como Chinchorro,
dados los antecedentes expuestos en este capítulo.
29
Capítulo Tres
El Camino: Un antes y un después
Caminante son tus huellas
El camino nada más;
caminante no hay camino
se hace camino al andar.
Antonio Machado
Los caminos en las localidades rurales generan dinamismo.
Estos marcan senderos, conectan lugares, permiten el tránsito
de personas, la circulación de vehículos, el establecimiento de
negocios y de asentamientos humanos. La mayoría de los
caminos rurales del norte grande chileno son angostos y de
tierra.
Si bien es cierto, los sectores rurales se encuentran geográfica
y territorialmente aislados, la construcción de caminos en estas
zonas, son en sí mismos un gran aporte a las localidades,
porque permiten tener un mayor grado de conectividad con
otros lugares y es más factible poder trasladarse fácilmente de
un lugar a otro.
En el caso de zonas rurales pesqueras, los caminos generan
movimiento de y hacia la localidad, y conectividad, sobre todo
en sectores ricos en recursos marinos, ya que, facilita la
circulación de vehículos que puedan transportar los productos
extraídos, aumentando así, la actividad económica y
mejorando las condiciones para la comercialización.
En el caso de Caleta Camarones, la construcción del camino
hacia el muelle fue decisivo en el asentamiento parcial o
permanente de los pescadores y sus familias desde de la mitad
de la década del ochenta. Dicha construcción permitió la
30
llegada de una mayor cantidad de gente de mar, provenientes
de diversas localidades del país.
Antes de la construcción de este camino, los pescadores
trabajaban en la Caleta de forma intermitente y en pocos casos
con un mayor grado de constancia. Esta situación se debía a la
dificultad que significaba establecerse en un lugar aislado, sin
agua ni luz, dónde había que trasladarse a pie hasta el muelle,
luego transportar a pie, hasta la playa los productos que se
obtenían del mar y en algunos casos desde la playa hasta Cuya.
Hace unos cuarenta años atrás, no había familias con su
residencia única y definitiva en Caleta Camarones, como
sucede hoy en día con alguna de ellas. Esta situación no
responde en ningún caso a la casualidad ni tampoco a las
políticas públicas de doblamiento, sino, más bien, a ciertas
condiciones que se fueron generando en el sector en la
búsqueda de lugares económicamente productivos.
A través de los diversos testimonios de vida, es posible
visualizar algunas de las condiciones presentes en la localidad
antes de la construcción del camino y la forma en cómo los
pescadores se adaptan a ellas, las motivaciones y razones de la
familia González-Rojas para gestionar la construcción del
camino, algunos detalles de esta construcción y de quiénes
trabajaron en ella, el traslado al lado de muelle de esta familia
y sus principales aportes a la localidad.
Los siguientes relatos recopilados dan cuenta desde los inicios
de los años setenta hasta aproximadamente el año 1987. Es así
como, Joison Jorquera, Luis Mondaca y Luis Morales, quienes
actualmente son buzos mariscadores de Caleta Camarones,
junto a otros pescadores venían a esta zona en ese tiempo, allí
algunos de ellos tiraban “chinchorro”20. En esos años existía
20Pescar con el chinchorro, barriendo, o arrastrando la red. Otra expresión para lo
mismo es: pescar al balceo. Nombre que recibe la red o malla utilizada por los
31
una gran cantidad de corvinas, las que eran extraídas por
toneladas y la abundancia de huiro detenía en parte la fuerza
que tenía el mar. Luis Morales recuerda alrededor de diez
personas, entre ellas estaban: Huaso Opazo, Ricardo, el Paté, el
Turco, y unos chungungueros21 que trabajaban en el muelle,
quienes se iban caminando hasta allí. Cabe señalar que el
muelle no tenía las características que hoy en día tiene, sino
que se trataba de un “saltadero”22 de piedras.
En la década de los ochenta, a unos metros de la orilla de la
playa se asentaron los primeros campamentos, uno estaba a
un costado del cerro y el otro entre los cerros. En una
oportunidad el mar entró con fuerza hasta ellos, alrededor de
las tres de la mañana, por lo que posteriormente tuvieron que
trasladarse más lejos de la orilla de playa, cerca de donde hoy
se encuentra el pozo.
Desde este sector de campamentos, los productos eran
trasladados en camioneta hacia Cuya, por el camino que se
encontraba al costado del río, el que llegaba un poco antes de
la orilla de la playa. Un grupo de pescadores, hizo con
carretillas la segunda parte del camino conformado por
alrededor de treinta metros aproximadamente y conectaba a
la orilla de la playa, de esta forma se evitaba durante ese
tramo, donde antes no existía la segunda parte del camino,
transportar manualmente la gran cantidad de pescados.
pescadores, la cual es internada en el mar con ayuda de balsas de madera. Van Kessel,
Juan. 1986. DICCIONARIO DE PESCA ARTESANAL DEL NORTE GRANDE DE CHILE. Pág.
95. Editores: Facultad de Antropología Cultural de la Universidad Libre de Amsterdam,
y Centro de Investigaciones de la Realidad del Norte, Iquique, Chile.
21 Cazadores de chungungos o “nutria de mar”. El Chungungo es un mamífero
acuático de la costa Pacífica, cuya piel es muy apreciada.
22Nombre que se le da a un sector de la playa lleno de rocas. Se salta del bote a las
piedras y desde allí saltando de piedra en piedra a la orilla de la playa. Este saltadero
era el antiguo embarcadero.
32
Otro grupo de pescadores, los que iban hasta el muelle,
cuando terminaban sus faenas quedaban muy agotados
porque debían trasladar a pie sus productos, desde esta zona
hasta la orilla de la playa, dado que sólo existía por la costa un
estrecho “camino zorrero”23 de unos de sesenta centímetros
aproximadamente, que conectaba estos dos sectores. Cuando
llegaban a un barranco, al lado de donde hoy en día está
ubicada la escultura gigante de una momia de Chinchorro,
“Tiraban la mercadería pa’bajo, era así todo artesanal, se
buscaba la comodidad no más poh para no dar la vuelta,
porque llegaban cansados del muelle”24. También por este
mismo barranco se lanzaban los sacos de guano en la época de
“mar mala”25 como una alternativa de trabajo cuando la pesca
no generaba las ganancias necesarias para la subsistencia,
aprovechando la recolección de guano de aves en los cerros, el
que era utilizado como abono en las actividades agrícolas de
otras zonas de la región.
Joison Jorquera señala que en el actual muelle, cerca de donde
se encuentran los casilleros, había una cueva donde dormía
junto a otras personas: “Trabajábamos, sacábamos más
pescado que mariscos pa’ llevar pa’ Arica y donde están los
restos de las momias en la salida, acampábamos y ahí
dormíamos.”26
Respecto al abastecimiento a agua, antes de que existieran los
“rematadores”27, los pescadores la trasladaban en bidones de
veinte litros desde Arica hasta la Caleta. En este período no
existían los baños y hacían sus necesidades cerca de los cerros.
Tampoco había motores generadores de electricidad. La
23 Camino por donde se avistan zorros.
24 Luis Morales,
25 Nombre que se le da al mar cuando esta violento, con mucho oleaje.
26 Joison Jorquera
27 Nombre que reciben las personas que compran los productos del mar, a los
pescadores y buzos mariscadores.
33
iluminación se realizaba con velas o con lámparas de carburo
elaboradas artesanalmente con dos tarros de conserva: “Yo
traía carburo, compraba un kilo que me duraba la semana, nos
alumbraba, ponte se oscurecía a las siete y nos alumbrábamos
hasta las diez, once, ahí cuando se comenzaba a achicar la
llama, ahí nos acostábamos y para no volver a cargar la
lámpara porque esa era la cuota, y no había tele, no había
nada, una radio a pilas y la conversación de todos los días”28
A fines de los setenta, Pedro Salgado viene por primera vez a
esta localidad, recuerda que llegó en un Subaru con sus
cuñados solamente a pescar y unos años más tarde llega a vivir
con su familia. La entrada era por el camino que pertenecía a
Ariztía, cuando llegaban al restaurant El Viajante en Cuya, se
entraba directamente por un costado, no se pasaba por el
actual control, ya que, era la única zona de acceso hacia la
localidad.
Para poder construir su pieza, primero, Pedro instaló unos
paneles en el “alto”, junto a ella también había un quiosco, el
que era utilizado como habitación por otros pescadores, estos
son los únicos lugares habitacionales que él recuerda haber
visto hace aproximadamente treinta y dos años atrás. En este
mismo período “Chungungo, Cabezón Pedro, Chaleco y Ete”29,
trabajaban en un bote que pertenecía a Salinas, quien años
después fue socio de SIPARCO, sindicato liderado por Osvaldo
González. Todos ellos, al igual que Pedro provenían de Arica, se
dedicaban a la extracción de pulpos y los vendían a Carlos
Avalos, el “rematador”30. Otra forma que tenía Pedro para
vender sus productos, era mediante su hermano, quien
transportaba los mariscos en moto hacia Cuya y
posteriormente los vendía en Arica.
28 Joisson Jorquera
29 Seudónimos o apodos de pescadores de la época.
34
Carlos Avalos fue también parte del sindicato SIPARCO; pero su
llegada a Caleta Camarones es anterior a la de Osvaldo
González. El sistema de pago que él tenía era con dinero en
efectivo y generalmente la compra y venta de los productos
del mar se realizaba entre las once y las doce de la noche:
“Teníamos que bajar a pie a venderlos, él nos tocaba la bocina
para despertamos, para nosotros era cansancio y
reclamábamos contra eso”, pese a ello, es recordado como una
buena persona y un buen rematador.
A mediados de la década del ochenta aparece la figura de
Osvaldo González, quién fue esposo de Gladys Rojas. Ella, a
través de su testimonio relata que llegó a Caleta Camarones
con tres meses de embarazo de su hija Isabel, quien tiene
ahora veinticinco años de edad. Su esposo Osvaldo González
conocía este sector hasta Caletita Buena porque tenía una
lancha de trece toneladas y recorría las costas buscando
pescados con redes de arrastre. “Él me conversó. ¿Qué te
parece? Porque me decía guacha. ¿Qué te parece, guacha si yo
te llevo a vivir a una parte de unos cerros que he descubierto
como Cristóbal Colón?, vez que llegaba con su pesca a Arica. Yo
decía: ¿cerros? Yo ya tenía niños chicos y era jovencita, en esos
años estaba llena de vida, entonces yo como lo amaba, le
respetaba, era mi pareja, yo le llevaba, como se dice, todo el
amén”31.
Osvaldo contaba a Gladys que había conocido un sector con
unos cerros y un camino burrero, por donde transitaban
personas en burros y caballos que bajaban desde Codpa y de
otros pueblitos cercanos. Estas personas venían en busca de
pescados y mariscos para probablemente llevarlas hasta sus
localidades. A través de fotos le mostraba los cerros y un valle,
donde habían garzas.
31Gladys Rojas
35
Fue así como comenzaron a planear vivir en Caleta Camarones:
“Pero eso si me decía: si viviéramos ahí tendríamos que hacer
un camino, porque no hay. O sea se puede saltar de lancha a
un bote y de un bote a tierra, pero hasta ahí no más, habían
rocas solamente, rocas (…) A él se le ocurrió que podríamos
hacer un camino. Entonces yo le conversaba: ¿pero qué vamos
a hacer con los niños? No si averigüé yo y hay un colegio en
Cuya, saliendo once kilómetros hacia la carretera del mar. Él
decía que se podía formar una fuente de trabajo y salir, porque
eran muchas horas de la Caleta supuestamente hasta Arica, en
lancha o en bote son muchas horas, entonces de ocho a diez
horas según el fragor del motor que se maneje, a dos o una
hora y media que esta uno por carretera, era una gran
diferencia. Pensando el pescado y el marisco más rápido,
menos peligro que se eche a perder, menos gasto en cuanto a
acarrear tanto hielo por lancha o por bote.32”
Agustín Tapia, hijo de Gladys Rojas, relata que esta zona era
altamente productiva pero poco explotada, debido a las largas
distancias que había desde acá hasta Iquique o Pisagua,
entonces se hacía complejo trasladar los botes, las lanchas y las
embarcaciones en general, debido a la gran cantidad de horas
invertidas en los traslados de ida y de vuelta. Las realizaciones
de viajes por vía terrestre también eran dificultosas, porque los
recolectores de ribera entraban a pie desde Cuya, caminando
por los cerros y luego tenían que salir con los productos a
tomar algún tipo movilización: “Todo el mundo conocía acá, sin
embargo acá no había nada y eran dos dificultades: por mar la
distancia y aquí el acarreo y caminar mucho a través de cerros
pa’llá. Eran dos problemas”33.
El matrimonio González-Rojas junto a sus hijos, durante la
construcción del camino, se establecieron cerca de la playa,
32 Gladys Rojas
33Agustín Tapia
36
porque no había camino y los vehículos no podían entrar a la
Caleta: “(…) vivíamos abajo donde está el pozo de agua, ahí se
vivía, ahí sacaban agua y trabajaban todos ahí(…)”34. Osvaldo
González, hijo del matrimonio señala que allí vivieron de forma
esporádica, antes de instalarse definitivamente cerca del
muelle.
Cuando Osvaldo y Gladys comienzan a realizar las gestiones
para la construcción del camino, sostienen diferentes
conversaciones con las autoridades. En esas conversaciones
uno de los requisitos que se le pide al matrimonio es un
aporte, para poder comenzar con los trabajos que formarían el
camino.
Es así como, la construcción del camino se realizó a través del
Ministerio de Obras Públicas. Los sueldos de quienes
trabajaron esta construcción provenían del gobierno, los
militares se encargaron de dinamitar el sector y el sindicato
SIPARCO estaba a cargo de trasladar a los trabajadores,
abastecerlos con agua, víveres, bencina y petróleo.
Las funciones desempeñadas por el sindicato, fueron posible
gracias a los aportes de sus socios, ya que, SIPARCO estaba
compuesto por cincuenta y dos personas, entre ellas habían
mujeres y hombres, que tenían la calidad de socios
cooperadores de la ciudad de Arica en su mayoría, entre ellos
habían pescadores, mariscadores, militares, carabineros,
ferreteros y personas dedicadas al negocio.
Gladys señala muchos de los socios vendieron sus autos,
entre ellos varias citronetas, terrenos y casas: ”Yo misma vendí
una casa que tenía en Arica también en esos años para
cooperar”35.Se da entonces, el principio de reciprocidad,
porque la familia González-Rojas necesitaba dinero para
34 Osvaldo González (Hijo)
35Gladys Rojas
37
cumplir con el aporte que el gobierno les pedía y a la vez los
socios colaboraban con la finalidad que en un futuro pudiesen
desembarcar la mercadería que sacaban del mar.
Una vez dinamitado el camino, los trabajadores se dedicaron a
despejar el camino, sacando las piedras y rocas en carretillas.
Ellos acampaban en carpas en el sector de la playa, cerca del
pozo. “Ahí yo cocinaba con otros caballeros y se mantenía así
la situación, yo era como la que cocinaba, en esa parte yo
cooperaba como socia”36.
Pedro Salgado recuerda haber visto entre ocho a diez
“viejitos”37 trabajando en el camino. Ellos desayunaban lapas
fritas con cebolla y sibarita, la preparaban en un sartén grande
y al cocinero lo llamaban Dinamarca. “Huaso Opazo”38, quien
ya era parte del sindicato SIPARCO, estaba encargado de
traerles el pan y el agua a estos trabajadores. Pedro con su
hermano pescaban corvinas y les daban pescado frito a los
viejitos como una forma de agradecerles, pues eran ellos
quienes les cuidaban las cosas, entre ellas la ropa y la carpa,
cuando iban a trabajar al mar.
Pedro a través de su testimonio relata su rutina de trabajo,
durante parte del período en que se construía el camino.
Cuenta que salía de la Caleta a las cinco de la tarde, llegaba a
Arica entre las once y media o doce de la noche, llegaba a la
casa del rematador, le entregaba sus productos, que eran
alrededor de ciento cincuenta o doscientos kilos de pulpo. Al
día siguiente, a las cinco de la mañana viajaba a Cuya: ”Me
venía corriendo con la carretilla pa’ poder trabajar, porque yo
no tenía salida, yo tenía salida acá en la poza no más,
entonces, ¿qué tenía que hacer?(...)llegar al muelle y de allí
36Gladys Rojas
37Forma cariñosa de llamar a las personas que trabajaban en la construcción del
camino.
38Seudónimo o apodo de un señor llamado Rosamel Opazo.
38
irme caminando por toda la orilla hasta la punta con el traje,
llegaba a punta y buceaba hasta la mitad, ahí dejaba los
pulpos en una malla, me salía, me sacaba el traje y tenía que
llegar hasta la playa, donde estaba mi ropa, de ahí tomaba
once o con mi hermano o con la gente que trabajaba en el
camino”39.
Tiempo más tarde el hermano de Pedro deja de trabajar en la
Caleta porque se va a Arica. Entonces dos de los viejitos le
ayudan a Pedro a trasladar los pulpos a pie y en carretilla hasta
Cuya. A cambio Pedro les compraba dos garrafas de vino en el
Restaurant “El Viajante”40 y se las regalaba como una forma de
pago y de agradecimiento.
Respecto a la construcción del camino, algunos pescadores que
en ese tiempo trabajaban de forma esporádica en la localidad,
recuerdan haber visto a los militares dinamitado el camino,
señalan que algunos mariscadores y pescadores también
colaboraron con los trabajos, como al hombre a quién
apodaban “El Musculito”.
Por otro lado la versión de Rosa González Rojas, señala que en
la construcción de este camino participó solamente el
Ministerios de Obras Públicas, los militares, el sindicato
SIPARCO y su familia.
Luego de varios meses que tardó la construcción del camino, la
familia González-Rojas se establece con sus habitaciones cerca
del muelle. Osvaldo González Hijo, relata que se fueron a vivir
allí, cuando ya todo estaba funcionando: ”Ya estaba todo más,
estaba todo funcionando, tenía ya mi papá porque él era el
rematador Osvaldo González, entonces el inició con mi mamá
que era Gladys Rojas Uribe, ¿ya?. Iniciaron Caleta Camarones
39Pedro Salgado
40Primer restaurant que se estableció en Cuya y el único que existía en la localidad,
durante ese tiempo.
39
en una parte productiva. ¡Nunca fue una toma!, eso pa’ que lo
tengan bien claro en el libro ahí!, porque dicen que Caleta
Camarones es toma, ¡no es toma!, ¡nunca fue toma!. Siempre
se generó porque es parte productiva, hasta el día de hoy es
productiva, es una de las partes más productivas, encuentro yo
en la zona norte”41.
Gladys Rojas, Osvaldo González y sus hijos se instalan a vivir en
tres piezas, construidas por Osvaldo, las que ubicaron cerca del
muelle actual: “Vivíamos nosotros que era como un
minicampamento, porque habían tres piezas, tres piezas me
acuerdo y lo demás que era la gente que trabajaba en ese
entonces, que eran carpas y no habían más niños, más que
nosotros, los hijos de los gestores de ahí que hicieron el
camino y todo ese tema. Todos ellos eran puros trabajadores
no más y estaban en carpa porque ellos venían por mar a
trabajar a la Caleta de Camarones (…) Antiguamente se vivía en
lo que es el muelle actual, ahora está moderno y todo, pero
antiguamente era solamente piedrerío no más, no había
muelle, nada. Y ahí vivíamos nosotros, esa era la primera
Caleta que había ahí, ahí estaban las casas, las carpas, la gente
que iba llegando del mar42. Esta familia establece su propia
fuente de trabajo y de ingresos entregando servicios de
alimentación a los pescadores y Osvaldo González comienza a
desempeñarse como rematador de Caleta Camarones. Él se
encargaba de comprar los mariscos a los pescadores y
revenderlos en Arica. En la ciudad se proveía de bencina,
petróleo, víveres, agua y velas, para luego trasladarlas y
abastecer su hogar. Estas gestiones, junto a la construcción del
camino y a la instalación de una “guindola”, serán decisivas en
la consolidación del asentamiento de Caleta Camarones: “Fue
algo tan novedoso y también muy beneficioso para los
pescadores, en el sentido de las distancias, del horario para
41Osvaldo González (Hijo)
42 Rosa González
40
llegar con la mercadería a Arica… No nos dimos ni cuenta
cuando teníamos hartos botes que estaban”43.
Durante el proceso de asentamiento en el muelle, el Ministerio
de Obras Públicas aporta una maquinaria para aplanar el
terreno, donde posteriormente los pescadores instalarían más
carpas y piezas. Incluso fue posible que la camioneta de
Osvaldo González, pudiese entrar hasta este sector, para
abastecerlo con víveres, bencina y agua, además de cargar
pescados y mariscos.
El hecho de tener un camino que une el muelle con la meseta
ha impactado en el asentamiento. Emergen preguntas que
serán la guía del capítulo sobre el asentamiento, por ejemplo:
¿Cómo ha impactado el camino en el territorio? ¿Cómo ha sido
el proceso? ¿Cuáles han sido las dificultades? ¿Cómo han
resuelto los problemas de precariedad que implica vivir en un
lugar aislado de los centros urbanos de la zona? ¿Cómo han
enfrentado el aislamiento? ¿Cómo el camino ha contribuido a
la construcción del actual asentamiento?
43
Gladys Rojas
41
Capítulo Cuatro
El proceso de Organización del Territorio. El
Asentamiento
“Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está
perdido y hay que empezar de nuevo”.
Julio Cortázar
Aproximarnos desde la oralidad a una historia Viva de Caleta
Camarones necesariamente implica considerar las identidades
individuales que surgen y se triangulan con las necesidades de
organización del territorio, en un contexto de ruralidad y
aislamiento, que requiere de los esfuerzos de todos sus
habitantes. Los acontecimientos, gestiones, anécdotas,
expectativas resueltas y pendientes están frescas en la
memoria individual y colectiva, porque es una comunidad
joven, nueva que necesita mejorar las condiciones de vida y de
productividad del asentamiento.
Los inicios asentamiento actual. Los testimonios reflejan que
Caleta Camarones es un lugar de asentamiento estacional, las
condiciones de aislamiento y precariedad persisten, sin
embargo también es un asentamiento permanente para
algunos pescadores y familias de la Caleta. Cuando se pregunta
acerca de las personas que vivieron en el muelle, en la
entrevista realizada a Osvaldo González Hijo, con los datos que
aporta es posible inferir que no vivía permanentemente en la
zona por la precariedad de la infraestructura, por lo que
mucha de esa gente que trabaja o trabajó en la Caleta,
actualmente está radicada en Arica: “Toda la gente antigua
hoy en día están radicadas en Arica, son gente de edad poh,
porque el tiempo pasa, el mar te maltrata, y por lo mismo.
Eran jóvenes los pescadores yo me acuerdo del Juan, el Joselo,
42
el Músculo, el Rambo(…) puta habían caletas poh, yo era
jovencito, era niño, yo tenía ocho años, nueve años, diez
años”44.
Durante el período al que hace referencia Osvaldo González,
hacia fines de los ochenta, Pedro Salgado vivía en una pieza en
la parte del “El Alto”. Paralelamente la primera construcción de
madera que se instala en el muelle, como ya se ha señalado
con anterioridad es la de la familia González Rojas: “Yo me
acuerdo cuando tenía seis, siete años(… )vivíamos abajo, en el
mismo muelle estaban las casas, ahí en misma orilla de la playa
golpeaba la roca y llegaba hasta la puerta de la casa”45. “Sí,
porque cuando la mar estaba mala igual uno tenía temor de
que arrastraba con todo y estábamos a metros no más del mar
poh, ahí donde estaban los tambores, ahí estaban las casas
antes, justo en el camino donde están unos tambores. Esos
tambores los puso mi papá, porque igual cuando había
temblores, con el movimiento caían rocas y caían ahí justo en
las piezas, entonces por eso él puso esos tambores para que
aplacara un poco las rocas”46. “Muchas veces salimos
arrancando, incluso nosotros cuando chicos que venían
temblores fuertes y empezaban a caer las piedras. Me acuerdo
yo igual que una vez hubo un temblor bien fuerte que uno no
se podía ni sostener prácticamente y cayeron piedras y
pasaron por entremedio de las camas, todo se hizo tira y de ahí
ya, después de ese temblor fuerte nos sacaron, la gobernación
marítima nos hizo sacar hacia la meseta”47.
Durante el tiempo que la gente estuvo viviendo en el muelle,
los derrumbes de cerros eran frecuentes, al igual que el
rodamiento de piedras y rocas, las que caían en los techos o
44
Osvaldo González Hijo
Osvaldo González Hijo
46
Angélica González
47
Rosa González
45
43
traspasaban hacia las
piezas o carpas. Esta situación
provocaba una alerta en las familias y una sensación de
intranquilidad sobre todo durante las noches. “Estuvimos años
abajo viviendo y lo único que me salvaba que lo único que
como el quiosco era metálico, caían la piedras, habían
temblores, caían en el techo, se abollaban no más. Pero habían
compañeros que a unos le rompían la cabeza”48. “Un día hubo
una accidente ahí, el cabro que trabaja con nosotros, le
cayeron unas piedras, gracias a dios no le cayó a su hija,
porque estaba durmiendo su señora(… )la señora se llamaba
Patricia, él se llamaba Richard, se llama Richard, tenía una hija,
una morenita, ahora debe tener sus veintisiete, veintiocho
años, y cayó una piedra, que gracias a dios no le cayó a la
niñita, le cayó a él y le hizo un tajo de cómo 14 punto”49.
Marcos Garrido Mollo, matrón de cuarenta y seis años de
edad, ingresa a la municipalidad en octubre del año 1989,
desempeñándome como encargado de la posta de salud rural
y, hasta la fecha, continúa haciéndose cargo de los programas
y del departamento de salud municipal. Él nos relata acerca de
estos accidentes: “La otra gente dormía digamos en sectores
aledaños en carpa, tuvieron muchos accidentes por caídas de
rocas, por contusiones cefálicas y otras lesiones, entonces
debido al peligro que revertía vivir en la Caleta propiamente
tal, la gente subió hasta la meseta”50.
Agustín Tapia, cuenta que fue necesario aplanar el camino para
la posterior instalación de familias o de grupo de pescadores
que llegaron a vivir en cabañas o en carpas: “Y después se
pusieron, se puso ahí mismo cuando se hizo el camino hacia
abajo, vieron que pasó la maquina a un sector hacia al lado, ahí
mismo se pusieron una cabañitas, que era una sola cabaña
48
Hugo González
José Concha Rojo
50
Marcos Garrido
49
44
larga que estaba dividida en tres partes y carpas alrededor, pa’
atrás carpa, pa’ delante carpa, donde está el desembarcadero,
o sea, la parte donde se para los botes ahí habían carpas,
adonde están los casilleros, ahí también habían carpas, en el
fondo pa’ allá hacia el cerro también había. Estaba lleno y
después la gente poco a poco las carpas las iba convirtiendo,
con paneles se iban armando sus cabañitas y se armaron”.
“Empezamos a armar, puras carpas, nada de material. Algunas
personas después se hicieron algo más sólido, de terciado
marino y nosotros todavía seguíamos en las carpas, si nosotros
no teníamos algo sólido hasta cuando nos fuimos arriba,
compramos cholguán”51. “Nosotros vivíamos abajo, como un
iglú de lata, teníamos una lata como tipo como calamina. La
teníamos dobla’ así y ahí dormíamos de a dos trabajadores,
dos mariscadores, dormíamos como abrazaditos(… )eran como
seis calaminas que habían y las teníamos así como
iglú(…)tirábamos una colchonetas, de ahí salíamos a trabajar
todos lo días, en ese tiempo había harto pescao’. Había una
camioneta, nos movíamos en una camioneta, una Pony, me
acuerdo yo. Vivíamos ahí, cada tres, cuatro días viajábamos a
Iquique, a vender pescado, volvíamos, traíamos pa’ comer.”52
Luis Mondaca de igual manera que Pepe, se trasladaba a la
ciudad a vender sus productos, pero en su caso a Arica: “Yo
venía a trabajar pero me iba, trabajaba dos días y me iba con el
material pa’ Arica(… )me quedaba acá arriba en carpa no más
poh. Vine solo. Yo no la sacrifiqué nunca pa acá (refiriéndose a
su esposa), porque el trabajo mío es pesado poh y ella no está
acostumbrada a dormir en carpa y nunca me ha gustado que
se ande sacrificando por la pega de uno”53.
51
Carlos Concha Rojo
José Concha Rojo
53
Luis Mondaca
52
45
Durante este período Osvaldo González se establece como
rematador y proveedor en Caleta Camarones. De esta forma,
comenzó a llegar la gente en busca de bencina o víveres:
“Llegaban botes de que se estacionaban alrededor que es
Caletita Buena, Punta Colorada que le llaman, entonces ellos
venían, recurrían acá porque era cerca, a comprar víveres o
bencina y cosas materiales para seguir trabajando”54. “Empezó
a ocurrir así, los otros botes empezaron a juntar, a dejar, a
entregar mercadería(…)por ejemplo los que están allá
acampaos en Caletita Buena pa’llá, los otros sectores
necesitaban tal cosa, necesitaban pan, víveres, combustible…
ya poh se pasaron en dato, que aquí había camino por tierra y
que aquí había entre comillas que podían dejar, entregar la
mercadería para poder tener víveres o combustible, así que ahí
se empezó, así a intercambiar, ya poh tengo tantos kilos de
lapa, ¡ya!, tanto y ahí está el combustible y los víveres”55.
Gladys Rojas Uribe relata que en algunas oportunidades
practicaron el trueque: “Muchas veces eso también se utilizaba
(trueque), porque como comprenderás la gente que anda en el
mar en busca de pescado y mariscos no anda con plata, por lo
tanto sí se usó muchas veces eso. Ya yo tengo tanta cantidad
de lapa por decir y necesito veinte, cuarenta litros de bencina y
esta lista de víveres y se cambiaban las cosas así poh, por
mercadería. El padre de mis hijos lo llevaba a Arica eso,
entonces el vendía entregaba en la feria del mar o en las
plantas que habían funcionado en ese momento entonces ahí
el compraba igual víveres, traía agua de Arica porque en esos
años no venía el agua pa’ acá como ahora viene. Entonces
había que traer el agua, los víveres, la bencina, petróleo
todo”56.
54
Gladys Tapis Uribe
Agustín Tapia Rojas
56
Gladys Rojas Uribe
55
46
Joison Jorquera relata que continuamente venía a trabajar a
Caleta Camarones, pero hacia 1986, a partir de la instalación
de Osvaldo González como comerciante en la zona, él
comienza con mayor frecuencia a trabajar a la localidad.:
“Cuando González se estableció, hizo el muelle, hizo una
guindola y de ahí nosotros empezamos a venir más seguido.
Ahí yo llegaba como si estaba en mi casa y estábamos ahí, una
cosa así, estábamos harto tiempo, dos semanas, tres semanas,
se movía la mar, nos íbamos pa’ Arica…En las piezas de
madera, así de este mismo terciado, pero teníamos litera,
dormíamos tres por lado, éramos nueve personas y los nueve
vivíamos ahí. Así de una cuadrilla que trabajábamos para un
Carlos Ávalos, que él venía en su camioneta tres veces a la
semana, nos traía agua, agua no teníamos”57.
Carlos Concha y Susana Rodríguez recuerdan que hacia fines de
los ochenta, el mayor problema que se les presentaba en
algunas oportunidades, era que a su hija Coral solamente le
gustaba la leche cultivada de vainilla, que en la época recién
estaba saliendo a la venta en el mercado y en la Caleta era muy
difícil poder acceder a su compra: “Era la leche cultivada
porque no tomaba más que leche cultivada y más encima de
vainilla”58. “Oye, pero el mayor problema era que se movía la
mar y no aparecía nadie poh, ni el rematador ni nadie, así que
esta lloraba todas las noches que la leche, que la leche, y al
otro día despertaba”59. “Y hinchaba a mi cuñado porque tenía
una carpa acá”60. “Si teníamos cualquier plata pa’ comprar,
pero no había donde comprar”61.
Otro de los recuerdos de la época de esta familia, tienen
relación con el disfrute de la pesca y su vinculación con el
57
Joison Jorquera
Susana Rodríguez
59
Carlos Concha
60
Susana Rodríguez
61
Carlos Concha
58
47
medio natural: “Lo que la gente hacía, salían los botes y si
había buena pesca, se disfrutaba eso, se disfrutaba que sacabai
buena pesca y todos mirando a ver qué pesca traiai, entonces
el disfrute que había en ese momento en que no había nada,
era la pesca netamente”62. “Y en ese tiempo era cero turismo,
no llegaba ni un vehículo, ni uno. No me acuerdo haber visto
un vehículo en el desierto, a veces llegaba el alcalde, un alcalde
que era, no me acuerdo el nombre, que era impuesto por
milicos en ese tiempo y ese alcalde iba de vez en cuando.
Parece que iba a turistear no más porque nunca nos solucionó
nada”63. “Es que la pesca era impresionante, los pescados eran
preciosos. En ese tiempo venía la gente de Iquique, en ese
tiempo. Carlos estaba en todo ese cuento de la pesca
deportiva, entonces era toda esa gente que venía de muchas
partes y ellos venían porque estaban preparándose porque se
iban a ir fuera del país, entonces el pararte ahí y ver todo ese
disfrute era bonito, porque se iban a representar a Chile, en
cualquier parte del mundo, ellos iban a entrenar y a la vez a
dar el sustento a su familia, pero llegaba el momento de que
desgraciadamente, como todo deporte, tenían que dejar un
sustento para los meses que iban a estar afuera del país”64.
Susana recuerda una historia de su hija Coral con un delfín “Esa
historia del delfín le sucedió a mi hija (Coral), a ella cuando
tenía tres añitos. Entonces había una cuerda que se amarraba
ahí en una piedra y se amarraba a la otra piedra que estaba ahí
al frente, entonces había un delfín que siempre estaba ahí y
como ella estaba en la orilla y la acompañaba yo, ella movía el
agua y el delfín se asomaba, y su trompita la agarraba así y
jugaba y se bajaba. Y ella chiquitita le llamaba la atención y yo
le decía ¡otra vez hácele así, llámalo, llámalo! Y ella hacía así
con el agua, chiquitita si tenía tres años. Ella jugaba con el
62
Susana Rodríguez
Carlos Concha
64
Susana Rodríguez
63
48
delfín, pero era a una hora clave, como a las once de la
mañana, desde las once de la mañana hasta las doce ella
jugaba con el delfín”65.
Del asentamiento en el muelle al asentamiento en la meseta.
Las diversas historias contadas reflejan lo particular y complejo
que significó para pescadores solos o con sus familias vivir en la
zona del muelle. El déficit infraestructural en general, la
desconectividad y los constantes derrumbes de cerros sobre
las viviendas. Estos derrumbes se dieron de manera frecuente
y afectaron directamente la calidad de vida de las personas.
Esta es la razón fundamental que explica el traslado de la
comunidad al actual asentamiento de Caleta Camarones.
Este traslado se produce a comienzos de la década del noventa
y es autorizado por diversos organismos públicos, competentes
en el tema, según la información proporcionada por la
comunidad. Posteriormente la empresa General Motors realiza
una donación para la fabricación de pequeñas viviendas de
madera. Los materiales entregados por esta empresa
correspondieron a los embalajes de las piezas de las
camionetas Chevrolet, las que eran armadas en Arica.
“Y salió gente de la General Motors y dijo: ¡Ya!, trescientos
cajones de madera. ¡Ya! cemento, fierros y todo eso empezó a
salir poh. Camión pa’ trasladarlo, camión del ejército pa’ traer
las barretas y pa’ traer el material. Entonces nosotros íbamos a
hacer el campamento prefabricado no más, a lo que sabíamos.
El caballero aquí, González, él mandó a diseñar las casas con un
carpintero, eran bonitas, y ahí fue que se creó este villorrio. Las
hizo bonitas con su ventana, no como las teníamos
proyectadas nosotros, que teníamos una sola puerta y listo
65
Susana Rodríguez
49
poh. Y como te digo, ya se proyectó entonces, seguimos
buscando los recursos.”66.
La entrega de estos cajones según la versión de los diferentes
habitantes de la localidad, se canaliza por medio del Sindicato
liderado por Osvaldo González. La posterior construcción de las
casas se realiza a través de este mismo sindicato. Algunos
pescadores cuentan que fueron unos hermanos de Osvaldo
González, quienes construyeron las casas. Pedro Salgado fue
trasladado a este nuevo asentamiento pese a que él no vivía en
el muelle, sino que en el Alto. Sin embargo, se toma en
consideración el tiempo de antigüedad que llevaba viviendo en
la localidad, él recuerda haber pagado alrededor de setenta mil
pesos por la construcción de su casa.
Al poco tiempo de esta primera entrega de casas hubo dos
temporales de viento. El segundo temporal, cubrió
aproximadamente con un metro de arena las casas, además se
dañaron las viviendas y se derribaron tres de ellas, una era la
de Luis Mondaca, la segunda pertenecía a “Cepillín”67 y en el
caso de la tercera casa, no se recuerda con exactitud el
nombre de su dueño o dueña: “En ese tiempo yo no estaba
aquí, estaba mi señora y la Judit y el tío Chala afirmó la casa
con cordeles y tambores con agua”68.
Los primeros negocios. El primer restaurant de Caleta
Camarones fue el de Gladys Rojas, el que comenzó a funcionar
aproximadamente en el año 1987.“La señora (Gladys Rojas) se
instaló con un restaurante ella, nosotros trabajábamos con
González y ella tenía su cuestión, como pulpería así, se parecía
al tiempo del salitre. Resulta que a nosotros nos pagaba
González y teníamos que hacer una cola para pagarle a la
señora. Yo no niego de que ella tenía un negocio bueno así, yo
66
Eduardo Cepeda
Cepillín, no se recuerda con exactitud su nombre, todos los conocían como Cepillín
68
Pedro Salgado
67
50
me acuerdo que tomábamos un buen desayuno. Decía: ya, ¿va
a tomar desayuno?, servía un té, había un queso, había pan,
había mantequilla, había mortadela de esas grande y uno se
servía al gusto y cobraba algo no más. Lo que si sacábamos
harta cervezas, vinos, todo eso llevaba ella. Y así que todo se
compraba al lápiz como se llamaba, después González nos
daba un vale, nos daba un vale por los mariscos(…)con ese vale
teníamos que cobrar(…)así parecío al salitre”69.
“Me acuerdo que mi papá les compraba los mariscos, se los
pesaba ¿ya?, los dejaba ahí, se iba pa’ delante a darles el vale,
es que les daba un vale y después les pagaba. Iban pa’ allá los
dos y el otro por atrás pescaba la malla, la tiraba pa’ atrás(… )y
la volvían pesar y así poco a poco empezaron a tirar pa’ abajo a
mi taita con esa pillería”70.
“Uno iba pa’ allá y ella decía atiéndase no mas y ahí está el
cuaderno pa’ que se anote y ahí algunos se aprovechaban. A mí
me tenía buena (Osvaldo González), una vez me regaló un litro
de chicha”71. Algunos entrevistados contaban que en algunas
oportunidades se pesaba dos veces la misma malla de mariscos
o llevaban algún producto más del que se anotaban en el
cuaderno. Según la opinión de algunos pescadores, esta
situación se generaba por el tipo de relación que existía entre
ellos y el rematador.
Jorge Ardiles señala que los pescadores que vivían solos eran
quienes mayoritariamente frecuentaban el restorant: “Los que
estaban solos comúnmente acudían al negocio que tenía este
caballero, que era una suerte de cantina donde había
alimentación, la señora de él, la señora Gladys y hasta la niña,
la Rosita cocinaba para todos y a veces llegaban botes de otros
lados, de Arica, de Pisagua a trabajar unos días ahí y
69
Hugo González
Osvaldo González -Hijo
71
Manuel Ardiles
70
51
entregaban igual poh. Pero casi nadie de los que venían de
afuera se quedaba tanto, se quedaban dos o tres días porque
no les era conveniente, si no se hubieran quedado. Ahí
comúnmente los que eran solos y no tenían familia iban a
comer a la cantina donde la señora Gladys y los que estaban
con familia obviamente cocinaba la señora”72.
Rosa González, en diferentes relatos la llaman Rosita y es
recordada como una niña trabajadora, que siempre ayudaba
en el negocio de sus padres y preocupada de sus hermanos
más pequeños: “Incluso yo diría que porque no alcanzaba el
lavadero, ella se ponía cajas de cerveza y se subía ahí a lavar”73.
Respecto a la infraestructura
¿Cómo resolvimos el problema de viviendas? Las primeras
construcciones. A través de las diversas conversaciones, las
personas entrevistadas recuerdan haber visto pocas
construcciones de madera en el muelle, una de ellas era la de
Jorge Ardiles: “El único que tenía casa fue el Jorge… donde
están los casilleros, exactamente en ese lugar tenía su casa el
Ardiles que se trajo de Chanavallita y después estaba la casa de
la señora Gladys y no habían más”74. “Yo cuando llegué me
traje una pieza de Cholguán, pero habían varios viviendo en
carpas, otros en kioscos de lata, otros eran albergados por este
mismo señor que había hecho unas piezas, el comerciante don
Osvaldo González, ahí si bien es cierto no faltaba las cosas,
había por lo menos, no cantidades, pero se podía subsistir
perfectamente, el problema es que bajábamos una vez al mes,
cada quince días, cada veinte días, hay que sumar a ello que el
único medio de transporte que había era el de él poh y de
72
Jorge Ardiles
Susana Rodríguez
74
Susana Rodríguez
73
52
pronto salir a Cuya era como una odisea, había que salir a pie y
volver a pie”75.
Luego de haberse producido el traslado de la comunidad desde
el muelle hacia el actual asentamiento, el primer problema que
debe enfrentar el alcalde Manuel Alvarado, cuando asume su
período en septiembre del año 1992, es el de las viviendas. En
ese entonces, habían personas que no tenían donde vivir, a raíz
de un temporal de viento que hubo, otras se encontraban en
condición de allegados y otras tenían sus casas dañadas:
“Entonces yo conversé con la gente y la verdad es que no
tenían dónde vivir. Y la gente venía de Pisagua, otros venían de
Arica, incluso hay gente que es de Mejillones(…)de Coquimbo
también hay algunos. Entonces, bueno y con el levantamiento
técnico de la Municipalidad, bueno, y digamos cómo, yo tenía
de asesora en la Municipalidad en ese tiempo a la(… )a una
niña que fue Alcaldesa de General Lagos(…)la Leyla Farah.
Entonces organizamos con ella este cuento y de acuerdo al
diagnóstico que hicimos compramos estas piezas prefabricadas
y se las ubicamos a la gente que en esos momentos estaba
trabajando en la Caleta Camarones. En diciembre del noventa y
dos, nosotros les entregamos esas viviendas a ellos(…)eran
todas iguales, había que hacerlas uniformes.”76.
En el período de alcalde Manuel Alvarado gracias a un fondo
de emergencia, se logra reparar las viviendas que estaban
dañadas a raíz del temporal de viento, ampliar otras de ellas y
se realiza una nueva entrega casas para dar solución a quienes
no tenían donde vivir y a los que se encontraban de allegados.
Las viviendas eran de terciado, tenían una medida aproximada
de doce metros cuadrados, traían puerta y ventanas, y todas
fueron pintadas de color celeste y blanco.
75
Jorge Ardiles
Manuel Alvarado, ex alcalde de la comuna
76
53
Manuel Alvarado tuvo un problema respecto a la instalación de
estas casas con la empresa Ariztía, dueña de los terrenos: “Yo
me encontré con un problema arriba, que tuvimos que ser
autorizados, creo que ellos incluso tienen un problema todavía.
Después nosotros buscamos con Bienes Nacionales acá y nos
autorizó…pero no era una construcción sólida. Tenía que ser
así como le digo, mientras estaban en juicio, porque estaba en
juicio la Municipalidad. Yo le planté un juicio a la Ariztía.
Después nos vimos en una reunión que tuvimos, tuvimos
muchas reuniones con respecto a esto, a ese litigio, y después
ya entró Monumentos Nacionales por el asunto de las Momias
Chinchorro y no sé en este minuto en qué estarán(…) Y
lamentablemente usted no puede elaborar proyectos para
mejorarle la calidad de vida a esa gente porque está el
problema”77.
Las ampliaciones de casas, las nuevas construcciones de
viviendas y algunas instalaciones de baños en la década del dos
mil, son los principales cambios que ha habido en el territorio
en términos de infraestructura. La localidad actualmente no
presenta una uniformidad en cuanto a sus viviendas, todas las
viviendas tienen diferentes dimensiones, aunque en la calle
central de la localidad, es posible apreciar la casa tipo, que
fueron entregadas durante la gestión municipal de Manuel
Alvarado.
Actualmente una de las viviendas que cuenta con amplias
dimensiones espaciales es la de Carmen Tapia y Cesar Cortés,
dueños del restaurant “Poseidón” de Caleta Camarones. Ellos
cuentan como fue el comienzo de su llegada a la zona: “Está la
casa de nosotros primero… esta casa es del 2007, porque me la
entregó la municipalidad y de ahí empezamos con la corrida de
casas. Está, ésta, la del Pepe que ya estaba y la del Pátula, la de
la hija de la Cecilia, la de la Angélica, la de la Rosa, la de la Doña
77
Manuel Alvarado
54
y la de arriba que es la del Memo. Todas esas casas son nuevas
y ahora, la del Chuno y las de al lado también son nuevas, la
del Pata, también es nueva. Cuando llegamos, el César vivía
con el Memo en una pieza de 6x3, igual como esa, pero en
frente, con el Memo, el hermano de Cautiño”78. Esa pieza era
arrendada por Cesar: “Yo llegué acá y arrendaba una pieza en
15 mil pesos, 2 meses la arrendaron y de ahí quitaron la pieza y
quedamos en el aire”79.
César cuenta que una vez invitó a Carmen a la Caleta y ella
nunca más se fue: “Yo me la traje una sola vez y se quedó pegá
no más. La Carmen, cuando yo la encontré el fin de semana en
Arica, la conocí y todo el cuento, la invité a salir al tiro yo, yo
no andaba con atados. Sábado y domingo me venía pa’cá yo,
entonces la invité pero no fue la Carmen. Entonces a la semana
siguiente volví a ir a Arica y no sé cómo es que llegué, la
cuestión es que a la otra semana le pasé el teléfono al tiro, le
compré un celular pa’ ubicarla. Si la Carmen no tenía paradero,
tenía que ir pa allá, que pa’cá, estaba como en el aire y ahí la
ubiqué. Después mi amigo se fue pa’ Coquimbo por unos días y
yo invité a la Carmen pa’cá, de ahí compré víveres, verduras
pa’ una semana y la Carmen se quedó más poh, no se fue
más(…)Después que me quitaron la pieza que yo arrendaba, la
vendieron. El hijo del Wallo la vendió allá afuera, entonces
quedamos sin casa y ahí me fui a la casa de Filiph de allegado,
ahí estuve como cinco meses, seis meses. Estábamos de
allegados donde Filiph, porque Filiph era solo. Trabajaba con
Filiph yo, en el bote de Filiph, entonces hacíamos un equipo de
trabajo y compartíamos las cosas de la casa también”80. “Y ahí
teníamos una cama de dos plazas y en la noche los ratones
andaban debajo la almohada de la guagua, y de repente yo
estaba lavando la loza ponte tú y la cama está acá, y entonces
78
Carmen Tapia
Cesar Cortes
80
Cesar Cortes
79
55
el ratón llegaba hasta ahí mismo, llegaba hasta los pies de la
guagua, dejaba un guano y se iba. Era tan raro”81.
Posteriormente Carmen es encuestada y la municipalidad le
hace entrega de una pieza: “Venía con ventana, con piso, todo,
terciado, terciado todo. No, si estaba bien terminada la pieza. Y
ahí el otro cuento era que yo ya llevaba dos años acá, ya me
había metido al sindicato… Ellos tenían la idea de que se iban a
repartir terrenos de 20x12. Después se iban a repartir los
solteros y los que habían llegado ahora último, les iban a dar
terreno como en las pampas, que hacían un solo galpón grande
y todos los solteros en un lado, pero a la gente de afuera no
querían darle ellos, no querían darle a nadie(... )y el Cautiño,
como llevaba harto tiempo y trabajamos un año con el Cautiño
y un año con el Filiph, en esos dos años yo ya tenía un poco de
arrastre con la gente más antigua, que la llevaba en ese
tiempo. Entonces me dijeron: “¿sabí qué más?, anda pa’allá y
marca no más, si da lo mismo”. Ya poh, pesqué cuatro fierritos
chicos y marqué un cuadrado chico, no eran más de cuatro
metros, de cuatro fierros con una lienza negra y bien lejos
pa’cá. Si esto era bien alejado pa’cá y tan lejos te vai a poner
me dijeron, mejor estar aislado les dije. Y al Cautiño, habían
unos viejos que pasaban y le decían: “oye, saca esas weás de
fierro de ahí que casi pinchan el neumático”, echaban el pelo…
así que así armamos la piececita. Adelante le pusimos un piso
de madera parece, una malla rachel, ahí pusimos la cocina, una
mesa. Ahí empezamos”82.
Casi inmediatamente Carmen y César instalaron el baño en su
casa: “Se instaló el baño, porque era una necesidad que había
que tenerla poh, por decir aquí la gente lleva treinta años y hay
algunos que no tienen baño. Entonces una cosa es que se
puede hacer pero que no se puede hacer, es una necesidad
81
Carmen Tapia
Cesar Cortes
82
56
básica, tenís que tenerla(… )Igual hubo un tiempo en que
hicimos las necesidades en un tarro, había que sacar el tarro,
lavar el tarro y mantenerlo limpio, pero no podí vivir años así,
hay que hacerlo, si o si tener tus comodidades, algo básico”83.
Respecto de cómo resolvieron el abastecimiento de agua
potable y al pago de ella, existen diferentes versiones. La
familia de Osvaldo González al igual que algunos pescadores,
señalan que el agua se les entregaba de forma gratuita a los
pescadores o mariscadores, porque hacia la década del
noventa, ellos trabajaban con él, vendiéndoles sus productos:
“Se traían doscientos, cuatrocientos, seiscientos, litros hasta
mil litros diarios(… )Había harto doce familias, quince familias,
había harta gente(… )el agua no se vendía, el agua se
entregaba no más, se daba no más(… )incluso porque, porque
habían botes que traían bidones para llevarse el agua, como
estaban acampaos llevaban agua en bidones, entonces se
entregaba agua no más, poh, le echaba a cada carpa un poco,
se llenaba y se dejaba lo otro en unos tambores, la que
quedaba y la de nosotros en la casa”84.
“Él le llevaba a los trabajadores y para los mismos que él
recibía, si él era el rematador, el que abastecía, ya sea agua,
bencina y obviamente que después se les hacía un descuento,
pero lo que es el agua, por el hecho de comprar, él los
abastecía de agua, no les cobraba el agua”85. “A todos les
entregaba agüita porque todos le entregábamos a él, o sea, él
vivía de nosotros y nosotros vivíamos de él, normalmente nos
abastecía de un tambor a cada persona(… )porque el bajaba
dos veces al día y traía cuatro, cinco tambores de agua”86.
83
Carmen Tapia
Agustín Tapia
85
Rosa González
86
José Concha
84
57
Mientras que otras personas recuerdan haber pagado por el
abastecimiento de esta agua: “Igual el agua, nos cobraban
doscientos pesos por el tambor de agua acá(… )el caballero
Osvaldo nos llevaba agua, como él tenía que bajar para abajo a
dejar, o sea prácticamente todos vivíamos allá abajo en el
muelle”87. “Nosotros trabajábamos entregándole material a él,
pero él nos cobraba el agua, todo nos cobraba, era
sacrificado”88.
El agua en la zona era un bien muy apreciado y escaso, ya que,
esta se debía traer desde las ciudades de Arica o Iquique. Ante
esta situación, era necesario idear diversas estrategias para
hacer rendir su uso: “El agua había que, yo creo que ahí era
donde había que hacer demasiado, porque el agua era
exclusivamente para consumo, escasamente para aseo porque
nos bañábamos con agua salada, me acuerdo que nos
bañábamos, nos lavábamos la cabeza con shampoo con agua
salada y nos enjuagábamos con agua dulce, porque no había
agua como para derrochar. Había que ser digamos,
económicos con ese tema porque este señor traía a lo más cien
litros de agua cada dos días y había que distribuirlos en la poca
gente que había, no eran muchos pero igual era”89.
Otro importante problema importante que solucionó Manuel
Alvarado a partir del año 1992, fue la entrega del agua por
parte del municipio en la localidad, además se les hizo entrega
de un estanque para el almacenamiento del agua. Durante su
administración, el agua era repartida de forma gratuita: “El
agua la llevábamos por el camión aljibe, yo les regalé unos, no
sé si quedará algún tambor, unos azules, para que pudieran ahí
almacenar el agua. Todas las semanas les íbamos a dejar agua,
también un estanque. Eso lo arreglamos, lo revestimos, lo
87
Ana Robles
Luis Mondaca
89
Jorge Ardiles
88
58
pintamos con pintura(…)y le pusimos la tapa, y ahí les
almacenamos el agua”90.
Respecto del abastecimiento de agua, durante la gestión
municipal de Sonia Salgado, este servicio básico comienza a
cobrarse a los habitantes de la Caleta: “Así que don Manuel
nos traía el agua gratis, él nos empezó a entregar a todo el
pueblo, hasta que pasó un tiempo que cuando don Manuel
entregó el mando de alcalde y entró la señora Sonia, ella nos
dio como un año gratis el agua, un año no más y después de
ahí, nos cobraba el agua a todos”91.
Actualmente en la localidad, el agua se transporta en camiones
aljibe hacia la comunidad y los tambores de doscientos litros
tienen un valor de setecientos pesos.
Respecto de cómo resolvieron el problema de la electricidad.
En relación a la electricidad, desde el asentamiento en el
muelle hasta la actualidad, la zona no cuenta con este servicio
básico. Sin embargo, se usaron diferentes formas para cubrir
este servicio. Osvaldo González (entre los años 1987 a 1992)
tenía un generador de energía, que podía abastecer de
electricidad durante algunas horas a los sectores más cercanos:
“González tenía un generador que había inventado él para
tener luz en la noche ahí”92. “En ese tiempo mi papá tenía un
generador de luz y ese generador de luz lo colocaba mi papá
dos horas él, por parte de él que era un rematador. Si querían
más, si querían más luz la gente que estaba trabajando con él,
ahí le colocaban bencina y él daba más luz no más(… )ese era
el trato, pero no les cobraba diario o semanal”93. “Había un
motor generador que se ponía, que era pa’ cien ampolletas...
90
Manuel Alvarado
Luis Mondaca
92
Joison Jorquera
93
Osvaldo González
91
59
después se conectaban algunos no más(…) los otros estaban
muy lejos, estaban lejos como para poner cables”94.
Por otro lado, en sectores donde vivían los pescadores y que
eran más distantes del lugar en donde se ubicaba el motor
generador o durante las horas en donde no era posible contar
con electricidad, las personas utilizaban velas y baterías. Pero
también idearon métodos bastante creativos e ingeniosos,
para cubrir tal necesidad: “Con un tarro de cholgas y un tarro
de arvejas, el tarro de cholgas lo abríamos, le sacábamos la
tapa superior completa y le poníamos un cartón en el fondo,
haciendo las veces como de empaquetadura, le sacábamos la
tapa superior a un tarro de arvejas, le hacíamos un hoyo con
una aguja de coser finita, luego después colocábamos una
piedra de carburo en el fondo del tarro de cholgas, le
poníamos el tarro de arvejas al revés, como cubriendo la
piedra de carburo, después se ponía un alambre dando vuelta
por encima del tarro de arvejas y se giraba, con un palo se
hacía como un torcido apretado hacia abajo, una vez que
estaba apretado se le echaba agua alrededor del tarro de
cholgas y la humedad empezaba a circular, a entrar por el
cartón, mojaba la piedra de carburo y se producía el gas y el
gas salía por ese hoyito chico de la aguja y la lengua de gas se
prendía y alumbraba pero cualquier cantidad, más que
cualquier ampolleta y tenía una duración de unas cinco a seis
horas”95.
Sin embargo, hubo familias que no utilizaron este método,
porque el humo que desprendía, era altamente contaminante
para sus hijos: “El carburo es una piedra que todavía la ocupan
para soldar a oxígeno. Es una piedra que al echarle agua bota
gas(… )entonces para nosotros era contaminante eso (lámpara
de carburo) porque humeaba mucho, dejaba negro y teníamos
94
Agustín Tapia.
Jorge Ardiles
95
60
a la niña chica y no podíamos contaminar porque uno siempre,
hasta hoy día, hemos tenido harto cuidado con el asunto de la
contaminación de los humos pa’ las niñas. Por ejemplo yo me
fumo un cigarro allá afuera, nunca un cigarro cerca de los
niños. Los valores esos siempre han sido de acá, en la
familia”96.
La instalación de la red eléctrica. En la segunda mitad de la
década del noventa, la instalación de una red eléctrica pública,
requirió del esfuerzo de todos. Respecto a la instalación de
postes para el alumbrado público, los hombres contribuyeron a
su realización con su mano de obra, se organizaron en
pequeños grupos de trabajo. Cada uno de estos grupos trabajo
específicamente en diferentes sectores. “El dinero que
aportamos nosotros fue nuestro trabajo no más poh, un día de
sacrificio de trabajo no más. Porque ella (Sonia Salgado) nos
dio una meta, en ese tiempo ella vino y nos dijo: “saben qué
niños, si quieren ganarse el motor, de aquí al viernes necesito
todos los hoyos hechos” ”97. “Generalmente los dividimos por
espacio, por decir, si en este espacio me tocó a mí hacer el
poste porque yo me sumé a Mondaca, Cepeda, Manuel,
entonces más allá le tocaba a Tomate, al Philip y al Freddy y
más allá a Morales”98. La comunidad además recuerda como
hombres que trabajaron en esta instalación a Pedro Salgado,
Jorge Castro, Rubén Navarro y en general a la mayoría de los
integrantes del sindicato de buzos mariscadores.
La instalación de postes para el tendido eléctrico fue posible
gracias al dinero proveniente de un
proyecto FOSIS,
financiando materiales de construcción, mientras la comunidad
debe colaborar con mano de obra no calificada: “Y el FOSIS
qué es lo que hacía: destinaba los recursos para comprar los
96
Carlos Concha
Rubén Navarro
98
Jorge Ardiles
97
61
materiales y la comunidad prácticamente tenía que hacer la
mano de obra. El proyecto financiaba cemento, ripio, arena,
qué sé yo. Financiaba el transporte en algunos casos y la
comunidad tenía que hacerse responsable de edificar, de
construir, solamente pagaban mano de obra calificada no más.
¿Qué significaba eso?: que, por ejemplo, un arreglo de luz
nosotros no teníamos conocimiento, pero si el proyecto
financiaba mano de obra calificada en donde el tipo que
entraba a asumir la responsabilidad era el mismo jefe de obra
que decía: “hagan un hoyo acá, un hoyo acá, corten aquí” y
nosotros estábamos ahí, materia dispuesta”99.
Luego de la instalación de postes para el alumbrado público y
de algunos inconvenientes
relacionados con el motor
electrogenerador, se realiza la entrega de un motor a la
comunidad, el que abastecerá de electricidad a la localidad por
dos horas diarias, generalmente entre las ocho y las diez de la
noche. Un comunero es el encargado de prender diariamente
el motor y en caso que no se encuentre en la Caleta por alguna
razón, su función la deja a cargo de otra persona.
Desde la entrega del motor a la actualidad, durante diversos
períodos, la comunidad se ha organizado pagando cuotas
mensuales, con la finalidad de extender las horas de
electricidad. Estas iniciativas fracasaron porque algunas
personas no cancelaban las cuotas y las otras personas al no
ver el compromiso de toda la comunidad, dejaron de hacerlo.
La electricidad es proporcionada por un motor
electrogenerador, cuyo funcionamiento es a base de petróleo,
la electricidad dura dos horas en la localidad, de las ocho a las
diez de la noche, la persona a cargo de abastecer de este
suministro a la comunidad es Eduardo Cepeda, alcalde de mar.
Cabe señalar que algunas viviendas tienen su propio motor
99
Jorge Ardiles
62
electrogenerador, el que funciona en ocasiones puntuales y de
acuerdo a la necesidad del momento.
El uso de energías limpias. La instalación de paneles solares,
otra forma de obtener energía. La mayor dificultad que se les
presentaba a los buzos mariscadores y a los pescadores, era
que no tenían electricidad ni una máquina para poder
refrigerar los productos del mar. Hacia el año noventa y tres,
Manuel Alvarado, para dar solución a este problema, envía a su
asesora a realizar un diagnóstico a la localidad: “Manuel
Alvarado, que él mandó una asesora, la Leyla Farah(….)
Entonces vio la necesidad nuestra poh. Lo primero que vio fue
que no teníamos energía, así que presentó un proyecto, le
escribió al embajador de Alemania en Santiago, el embajador
de Alemania mandó pa’ Alemania y de Alemania le mandaron
unas lucas y esos paneles solares son con Alemania”100.
Si bien se llevó a cabo la construcción de la sede, fue anterior a
la instalación de paneles solares en la Caleta. Esta construcción
estuvo principalmente condicionada por la urgente necesidad
de dar una solución al problema de la refrigeración o
congelación de pescados y mariscos, ya que para la entrega de
una congeladora con funcionamiento fotovoltaico, era
necesario un espacio físico para su instalación: “Entonces fue
así como hicieron las gestiones con Leyla en la Embajada de
Alemania y vino el Embajador. Nosotros acá tenemos el
Consulado no más alemán. Vino el Cónsul con su secretaria y el
Embajador. Y yo, ¿qué es lo que conseguí?(...)Fue un
congelador para que ellos pudieran guardar sus productos ahí.
Porque si no querían venderlo, podían tenerlo una semana ahí,
en la sede y funcionaba con un sistema fotovoltaico. Que
incluso don Raúl Sapiain, con él gestionamos, o sea, él hizo el
estudio de las placas solares y de ahí nació que le pusieron
placas solares a todas las casas. Incluso en las fotos se ve que
100
Eduardo Cepeda
63
están con placas solares porque no tenían luz. Y fueron las
primeras placas solares que se pusieron en la Comuna, en la
Caleta Camarones. ¡Sí!, fueron en Caleta Camarones.
En la primavera del 1993, se realiza la entrega de placas solares
a la comunidad: “Sí, porque ahora que me acuerdo, ahora, me
acuerdo muy bien porque fue dónde colocamos la
congeladora. Incluso yo me doy una vuelta el día antes y le
digo que era después del dieciocho porque todavía había
algunas banderas. Entonces(… )bueno, hicimos el aseo general
y me sorprendí porque se me ocurre abrir la congeladora,
porque yo le dije que echaran unos pecaditos para que se
justifique por qué se está abriendo esto. Y cuando yo voy a
abrir, en la noche me doy una vuelta, estaba llena de cervezas.
Sabía que iba a ser para esto también!, pero se supone que,
no sé, una mantequilla colóquenla, cosa que mañana venga(…
)es que tienen que estar las cervezas heladas para el
Embajador (le contestaron los pescadores)”101.
La comunidad recuerda especialmente esta fecha, porque se
organizaron y prepararon durante toda la noche la comida
para el embajador y las autoridades que asistirían al evento de
entrega de placas solares. Los pescadores relatan que la
presentación de los alimentos era tan bonita, tan perfecta, que
nadie se atrevía a tocar los platos: “Si cuando regalaron los
paneles solares vino el cónsul alemán pa’ cá poh. Hubierai visto
las mesas que no daban ni ganas de comer, pa’ no desarmar
los platos tan preciosos que los armamos, toda clase de
mariscos para atender al cónsul alemán. Ahí llegaron cualquier
gente, yo creo que más de cuatrocientas personas”102.
Jorge Castro relata que el día en que llegó el embajador fue
bastante especial porque la comunidad estaba expectante ante
101
Manuel Alvarado
Luis Mondaca
102
64
su llegada y preparó su recibimiento: “Si hicimos una
ceremonia, buen recibimiento. Si era buen mozo el embajador,
era buena gente, simpático, si todas la viejas se sacaron fotos
con el embajador poh, yo creo que nunca más va a venir un
embajador de ningún país aquí poh”103.
Manuel Alvarado recuerda con especial nostalgia aquel día: “Es
que ellos preparaban unos platos re bonitos. ¡Uy! Si, es que
era, pero que maravilla, si era muy bien ese tiempo. Cuando
estaba el Gobernador Armando Poblete en Arica, todo el
tiempo habían actividades, sí, le gustaba mucho la Caleta a don
Armando. Vino el Gobernador, vino el Intendente, en ese
tiempo era como un suceso. La municipalidad era chiquitita y
que la municipalidad hubiera gestionado(…) Mire, nosotros
contamos una historia de la Caleta que la gente quería contar
con su presencia y que era importante para ellos(…)además
cuando uno tiene una asesora mujer logra más cosas(…)fue
muchos años alcaldesa. Cuando quedó sin trabajo, la contraté,
era asesora en la parte proyectos. ¿Se da cuenta que la
municipalidad no tiene departamentos?”104.
Manuel recuerda que el embajador era un hombre de buena
apariencia física y afable: “Era un tipo (el embajador) de 1.98
metros, con un chaquetón negro, ojos azules, bueno para qué
le cuento, digo, era un gallo muy simpático(…)y era muy ¿cómo
le dijera?(...) muy gentil. Él les daba la mano y le daba un beso,
les daba un abrazo, y le gustó mucho la Caleta. Cuando fue al
mar se quedó como asombrado, porque yo lo llevé a la orilla
de la playa y quedó asombrado, y sobre todo por las olas. ¿Y se
baña la gente acá?. No, no es para bañar, es para pescar no
más. ¡Ah!, muy bueno. ¿Y usted cree que se le dio un trato
especial? Pidió repetición, porque le dieron una entrada de
locos, pidió repetición de la entrada de locos(…) habían locos,
103
Jorge Castro
Manuel Alvarado
104
65
hicieron unos pescados que se llama Acha, ese fue el plato de
fondo, con arroz y ensalada, harta ensalada, buen vino, harta
cerveza, yo me conseguí unas cervezas muy buenas en Iquique
para tenerle en su mesa, la cervecita alemana. Fue muy
bueno(…)de los periodistas de Arica, fueron hartos
periodistas”105.
Para Inés y Jorge unos de los momentos felices que vivieron
como familia en la Caleta fue cuando veían televisión gracias a
la instalación de paneles solares en la localidad: “Pero igual la
pasábamos chancho con el panel, porque poco cargaba(…
)pero veíamos tele, solamente veíamos tele, ¿no’cierto? Y nos
alumbrábamos con vela(… es que nosotros la cargábamos todo
los días, porque la teníamos instalada en el panel. Y de ahí del
panel teníamos un cordón que enchufábamos la tele. Entonces
cuando yo desenchufaba la tele, el cordón de atrás se
desenchufaba y en la mañana yo limpiaba, hacía mis cosas. Y
nos íbamos todo los días a buscar al Jorge a la playa poh. Así
que el Jorge llegaba como a la seis, en que comiera, se bañara,
era tarde(… )la dejábamos para ver la novela o a veces veíamos
un poco de noticia”106.
Mejoramiento de infraestructura. Durante la gestión de Sonia
Salgado, en términos de infraestructura se remodelaron los
baños, la sede social se amplía y se construye con material de
concreto. Y ocurre un suceso muy importante para la
comunidad que es la instalación de luz y la entrega se entrega
del motor electrogenador.
La Sede Social. Joison recuerda las características de la
primera sede y los cambios que se le realizaron: “Pero es que
antes teníamos una sede que entraba una mesa no más y
hacíamos reuniones y todos sentados en el suelo, una
105
Manuel Alvarado
María Inés Ortiz
106
66
chiquitita. Después se hizo la grande, después se hizo una un
poquito más grande y después la Sonia, con el marido, el
diseño de las ventanitas chiquititas, después el Jorge dio el
diseño más grande de las ventanas y dos puertas al medio”107.
Los pescadores que vivieron en la segunda mitad de la década
del noventa, señalan que la sede fue levantada
mayoritariamente por los integrantes del sindicato de buzos
mariscadores y se destaca especialmente la participación que
tuvo la señora Gladys Rojas en su construcción: “Toda la gente
del sindicato participó haciendo la sede, pegando cerámica,
unos arreglando el techo, otros pintando, pero estábamos
todos ahí. La señora Gladys se sacó la cresta trabajando en la
sede(…) yo le digo que la sede le corresponde a ella, porque
ella se descrestó igual que nosotros tirando pala, haciendo
mezcla”108.
Servicios Higiénicos. Los servicio higiénicos se construyeron en
durante la gestión de Manuel Alvarado. Estos tenían dos
inodoros, dos lavamanos, una ducha y piso con tierra de color.
Con relación a la remodelación de los servicios higiénicos, esta
también se realizó en el período en el que Sonia Salgado
ejerció como alcaldesa. En la remodelación participó la
comunidad y se pintaron las paredes, se pusieron las cerámicas
y se instalaron los espejos.
Pese a que en la última década ha habido instalaciones de
baños en las viviendas, aun existen varias de ellas, que no
cuentan con un servicio higiénico.
Los servicios higiénicos están habilitados para su uso, pero la
mayor dificultad que se presenta es el aseo permanente de
estos y la insalubridad cuando ha existido algún tipo de
dificultad para el abastecimiento de agua en la localidad.
107
Joison Jorquera
Luis Mondaca
108
67
Del saltadero de piedras al muelle actual. Respecto del
embarcadero, los siguientes testimonios nos cuentan acerca de
ello. Eduardo Cepeda, actualmente “Alcalde Mar”109recuerda
que cuando llegó existía sólo un embarcadero: “Cuando
nosotros llegamos había un embarcadero no más,
embarcadero se llamaba cuando habían las piedras y
saltábamos”110.
Rubén da cuenta de las complejidades que se presentaban al
momento de desembarcar: “El saltadero de piedras ahora ha
cambiado, porque ha cambiado el muelle poh, antiguamente
varios compañeros de trabajo que saltaron ahí, se cayeron de
las piedras. Saltábamos con botas y estaban las piedras
resbalosas y varios se fueron al agua poh(…)al menos nosotros
en ese tiempo casi no convivíamos cuando la gente estaba allá
abajo, porque nosotros saltábamos pa’ tierra a dejar el
pescado y al tiro pa’bordo, nosotros vivíamos más a bordo no
más”111.
El muelle actual ha tenido alrededor de tres o cuatro
remodelaciones. Los pescadores cuentan que se han invertido
grandes sumas de dinero en los diferentes trabajadores que se
le han realizado. Sin embargo, señalan que el mayor problema
es que no existe un proceso de consulta en relación a los
cambios que se le deben realizar. Dicen que los diferentes
profesionales que realizan las remodelaciones en el muelle, lo
son en sus respectivas áreas, pero que ellos son los
profesionales en el mar.
De esta forma, sienten que al muelle no se han realizado los
trabajos necesarios de acuerdo a sus propios requerimientos.
109
El al alcalde de mar cumple es una apersona escogida por la gobernación marítima y
autoriza los permisos de zarpe
110
Eduardo Cepeda
111
Rubén
68
Las rondas médicas y la atención de salud primaria. La
permanencia definitiva de las familias en la zona, no era
frecuente debido a las condiciones antes señaladas y a la falta
de atención primaria, sin embargo, antes del ochenta y nueve,
habían rondas médicas trimestrales, en las cuales concurría un
médico general, muchos de los cuales hoy son especialistas,
como por ejemplo el doctor Gallo dedicado a la Inmunología y
Dermatología. También asistía una enfermera, “un matrón,
que antes era matrona, digamos después me incorporo yo a la
ronda, más una auxiliar o técnico paramédico y cada tres
meses la ronda salía a efectuarse en la comuna
particularmente en Cuya y concurría la gente de la Caleta para
efectuar sus atenciones(…) entonces el sentir de la gente era
que tenía que recorrer once kilómetros de ida y once
kilómetros de vuelta y antes era mucho más, porque la gente
no vivía en la meseta, vivía en la parte baja netamente donde
está la caleta, donde está el muelle, entonces para ellos era
complicado concurrir y solicitaron entonces una ronda de salud
municipal. Esa la solicitó la comunidad, que en esa época
(19888) estaba encabezada por don Osvaldo González a través
de su sindicato, fue como un nexo, él me señaló en un
momento que lo conversamos que lo venía pidiendo hace
tiempo, que la Caleta fuese un poco más, digamos, fuese más
asistida profesionalmente por salud, ya que, existían muchas
personas que dada la condición de vida para poder trabajar
ahí,
presentaban
algunos
problemas
de
tipo
gastroentereológicos porque dormían en carpas. Fui el primero
en llegar hasta la Caleta digamos por decirlo así,
independiente que a veces ellos señalaban que tenían algunas
visitas de gente que venía a la Caleta, que eran médicos, que
les gustaba pescar y que le daban alguna indicaciones, pero
propiamente tal como una ronda de salud municipal nosotros
fuimos los primeros en llegar”112.
112
Marcos Garrido Mollo
69
“En esa época (en el año ochenta y ocho aproximadamente)
teníamos una ambulancia. Esa ronda estaba compuesta por un
conductor y quién te habla. Se hacen las funciones de atención
general preparando al paciente, examinando al paciente,
dándole prescripciones y las indicaciones, y prevención en
cuanto a sus patologías. Se hacía de todo en realidad, se ponía
inyectables, procedimientos, curaciones, suturas y quién
acompañaba estas actividades era Lucho Muñoz113. Él era el
conductor que acompañaba, bueno, depende, a veces era
Lucho Muñoz, algunas veces era don Osvaldo Galleguillos114,
hasta que yo ya hago uso de mi licencia, obtengo mi fidelidad
funcionaria y ya puedo conducir los vehículos fiscales. Es un
poco entretenido contar que cuando se hacían rondas de salud
municipal dentro de la vehículo se llevaban cuerdas, sacos y
palas y uno preguntaba por qué… porque normalmente al
bajar a la Caleta había mucho rodado, entonces a veces se
encontraba que el viento había provocado pequeños
derrumbes o deslizamientos de tierra, que no era factible pasar
el vehículo, entonces había que bajarse con la pala, habilitar un
poco la pasada y seguir hasta abajo. Algunas veces a este, a
este servicio se incorporaba asistente social, para poder,
digamos, dar más una atención un poco más integral dentro de
lo posible a la comunidad”115.
Susana Rodríguez recuerda haber sido asistida por Marcos
Garrido en el año 1990. Ella, a través de su testimonio relata la
experiencia de esfuerzo y sacrificio del embarazo de su hija
Mármara: “Vivió en carpa (Coral), tuvo buena suerte. De
Chanavayita ella se vino en carpa para acá, fue mi gitanilla que
tenía carpa nueva. Allá abajo yo tenía a la Coralito que tenía un
año y meses no más y el Marco me controlaba, el paramédico,
me controlaba lo que es la salud. Él sabe lo que pasaba en ese
113
Luis Muñoz actualmente trabaja como conductor en la Municipalidad de Camarones
Galleguillo actualmente trabaja como conductor en la Municipalidad de Arica
115
Marcos Garrido
114
70
momento. Él bajaba y nos hacía lo que es salud. Él en ese
tiempo abajo, cuando estábamos en la playa todavía, me
controló todo el embarazo, hasta los ocho meses”116. “Él era
todo, era médico, psicólogo, ginecólogo, era todo, él es parte
de la Caleta”117. “Yo tenía ocho meses ya de embarazo, yo
tenía que subir y éste (Carlos Concha) si me acompañaba,
tomaba en brazo a la Coral, los bolsos y parecía Ekeko. Los
bolsos, los chimbombos para traer agua, porque no podíai
tomar el otra agua, agua de Iquique, entonces era normal(…)yo
caminaba un poco y me quedaba ahí, caminaba y me
quedaba(… )si yo no parí a la Mármara ahí porque no había
donde parir no más, hasta que me tuve que ir,
desgraciadamente me tuve que ir a parir a Iquique, por esa
situación. Allá no había nada, nada, nada, nada, no había
vehículo, no había nada y con media guata éste (Carlos
Concha) me sentaba en una piedra y te tomaba a ti en brazos
(indicando a su hija Coral), yo me acuerdo. Y llegábamos ahí,
me decía ya negra, ¿tení sed?, y me tomaba la guata con las
dos manos porque era como que me estaban haciendo tira acá
abajo poh, si tenía ocho meses, siete meses, y tenía que seguir
caminando”118.
Los primeros pasos en la organización de la salud. Como es
sabido los pescadores salen temprano por las mañana a
trabajar y llegan a sus casas alrededor de las seis o siete de la
tarde. Marcos Garrido dentro de su entrevista señala que la
localidad también ha pasado por periodos de castigo. “¿Por
qué pasó por periodos de castigo? Porque la comunidad de la
Caleta de Camarones quisieron tener una participación mayor
en las áreas o actividades sanitarias. Producto de las asambleas
territoriales ya, de comunidades, en donde en realidad era
como un fusilamiento a los funcionarios públicos donde las
116
Susana Rodríguez
Carlos Concha
118
Susana Rodríguez
117
71
comunidades nos lapidaban a piedrazos verbales y entonces
finalmente en el aspecto salud se llega a un acuerdo de
entendimiento mutuo. Primero las rondas van a ser de carácter
mensual, se les va a entregar un calendario de un año para
otro con las fechas ya establecidas, se les va a llevar un listado
de los medicamentos que van en la ronda, se va a tener un
tiempo de espera de media hora, vale decir, cuando las rondas
llegaban a la localidad, esperaba media hora y si no llegaba
nadie se iba y eso fue un acuerdo mutuo. Y en contra partida
las comunidades tenían que nombrar a un encargado de salud
local que iba a ser el referente para cualquier indicación.
Tenían que tener un libro para registrar la visita y tenían que
tener el lugar físico habilitado para la atención. Bueno, la
Caleta hubo un período en que pasaron tres o cuatro meses en
que no estaba el libro, no estaba habilitado el espacio, estaba
con llave y no había gente que atender entonces. Dadas esas
circunstancias, el Servicio determinó que era innecesario
entonces concurrir hasta el sector y tuvo un período digamos
de seudo castigo. En realidad la ronda no concurrió por tres
meses más independiente de los meses en que se fue y no se
pudo hacer ningún tipo de atención hasta que ellos subsanaran
de que iban a tener el espacio físico habilitado, que iba a estar
el libro para registro. Y en todo caso la Caleta ha pasado por
unos dos o tres períodos de ese tipo(… )Para esos acuerdos
que la ronda va ir eso fue en la década del noventa, cuando ya
estaba trabajando el propiamente el sindicato. Estamos
hablando de(… )Jorge Ardiles, don Manuel Ardiles, Cepeda,
ellos estaban en el sindicato. Don Carlos Concha que estaba en
ese momento, don Juan Concha. Ellos estaban, se llega a un
acuerdo que se pudiera digamos efectuar la ronda en forma
mensual”119.
Las personas que han sido asistidas por las rondas de salud,
cuando Marcos Garrido trabajaba en la localidad, en términos
119
Marcos Garrido
72
generales coinciden en destacar su profesionalismo y su
calidad humana: “El Marco es de todo paramédico, médico,
ginecólogo, es el único que entraba, antiguamente el Marco
era de todo, atendía a las personas, las señoras les duele la
cabeza, “ya, ¡toma!”. Las señoras: “me duelen los ovarios, ya,
¡toma!”. Es muy buena persona”120. “Cuando estaba el
“Chapatín”121, el Marcos era mejor porque era más accesible.
El compadre era como más amigo de nosotros, entonces
entendía rápido(…)si casi la mayoría de los que tienen
“cassette”122 nuevo acá es por el Chapatín que se movía y los
que tienen lentes también poh. No, ese lado yo lo he
encontrado que es bueno, a pesar de que yo no he estado muy
cerca de eso, pero para estar tan lejos de la ciudad, los
compadres funcionan”123.
En el territorio no han nacido niños o niñas, pero si Marcos
Garrido ha controlado los embarazos de las mujeres: “Por
ejemplo, yo le controlé el embarazo ahí a las hijas de la señora
Gladys Rojas, a la Rosita, se le controló el embarazo a la esposa
de don Carlos Concha (… ) que hoy tiene dos hijas que están
estudiando en la Universidad”124. Marcos controló además los
dos embarazos de Carmen, quien hoy es madre de Benjamín
de cuatro años y de Martin de tres años de edad, así como
también los tres embarazos de Yenny Cannesa, quien tiene tres
hijas: Anita de siete años, Leslie de tres años y Alejandra de dos
años de edad.
Las eventuales emergencias como accidentes o enfermedades,
debían trasladarse rápidamente hasta Arica en los escasos
vehículos que estuviesen disponibles. Una de las situaciones
complejas que se presentó, fue cuando Rosa González tuvo
120
José Concha
Forma cariñosa de llamar al matrón Marcos Garrido.
122
Nombre que se le da a los dientes o a la boca
123
Carlos Concha
124
Marcos Garrido
121
73
que trasladarse con síntomas de pérdida desde la Caleta hacia
la ciudad de Arica, para poder ser asistida en el hospital: “Yo
con síntomas de pérdida, también tuve una pérdida y me vine
así, salí urgente en un camión. Cautiño me trajo en esa
oportunidad, yo sangrando. Venía mal”125.
Otra de las complicaciones para las mujeres que tenían
residencia permanente en la localidad, era el hecho de salir de
la maternidad y tener que trasladarse inmediatamente a la
Caleta o a casa de alguien: “A mí me controlaron igual. Mis
embarazos también. Tengo ficha y todo de mis embarazos, de
mis guaguas recién nacidos. La Casa de la Madre Campesina,
que es para zona rural, pero en ese entonces nosotros no
teníamos nada de eso poh. Antiguamente era venirse a la casa
de un familiar, de un conocido en cuanto te botaban de la
maternidad irte a Camarones”126.
Respecto a enfermedades gastrointestinales graves que se han
producido en la localidad, no existen mayores relatos que den
cuenta de ello, excepto una vez que tuvieron problemas con el
camión aljibe que los proveía de agua y ante ello los bomberos
tuvieron que traer el agua. Esta agua provoco vómitos y
diarrea en general en la comunidad.
Algunas de las familias tomaban precauciones para evitar
enfermedades de estas características, por ejemplo María Inés
siempre purificaba el agua con gotas de cloro: “Yo siempre he
sido, siempre he mantenido un tambor dentro de la casa yo(…)
incluso cuando yo traía a mi hijo a la consulta, el doctor
siempre me decía que le echara unas gotas de cloro con un
gotero, le echara unas tres gotas al bidón, para que el agua se
fuera desinfectando porque tenía mucho tiempo el agua
adentro del bidón y de hecho se ponía…se le juntaba una cosa
125
Rosa González
Rosa González
126
74
verde, entonces ¿qué lo que hacía yo?(...) la iba cambiando, la
sacaba, cuando había poco agua la sacaba en un tambor más
chico. Lavaba el tambor y después volvía echarle el agua ahí,
entonces nunca tuve el agua quieta ahí y vez que yo le hacía
mantención al éste, le echaba unas gotas de cloro, nunca,
nunca tuvimos nosotros problema de enfermedades”127.
Marcos Garrido explica la situación las condiciones actuales de
la localidad, en cuanto al área de salud: “El problema es que la
Caleta(…)ellos no ven a veces el uso necesario de estas
dependencias para protección y la han ocupado de todo de
bodega, para almacenar materiales de construcción, para
alojar algunos familiares que llegan, entonces está bastante
mal, está bastante deteriorada(…)La Caleta tiene una
particularidad: durante los meses estivales entre diciembre,
más bien entre enero y febrero aumenta la población. Aparece
un importante aumento de población flotante que son las
familias de los pescadores que se vienen a vivir. Entonces
piensa que porque se vienen a vivir tienen que tener sus
controles de salud de los niños, que hay que entregarle leche,
que hay que vacunarlo. La vacuna es universal, o sea, la puedes
colocar en cualquier parte y se registra. Con la entrega de
leche no. La entrega de leche es con un registro de pacientes
que son beneficiarios de la comuna y esa gente está inscrita en
otros CESFAM en la ciudad de Arica así como los otros diversos
programas. Ahora las prestaciones de urgencia o consulta
espontánea no se rechazan”128.
“Don Eduardo Alejandro Cepeda, con un solo apellido,
iquiqueño de origen, es el alcalde de Mar actualmente, pero a
su vez el fue el nominado por la comunidad como encargado
de salud local. Esta figura de encargado de salud local es el
referente que tiene la ronda médica. El tiene que tener el libro
127
María Inés Suarez
Marcos Garrido
128
75
a disposición, es el que tiene que tener abierta la sala de
atención, es que entrega información si a determinado
paciente cardiovascular. Por ejemplo, el diabético, un
hipertenso está en Arica por diversos trámites, a él se le deja el
tratamiento, la interconsulta, la orden de exámenes con fecha
(…) él debiera tener el libro de registros donde está registrada
la visita de las rondas cuando venían, porque se anotaba la
hora en que llegaba, quien venía(…) por ejemplo, ahora en la
Caleta, como en toda parte de comuna hay pacientes crónicos.
Hay diabéticos, hipertensos, afortunadamente no hay
epilépticos en la Caleta, entonces se dejan los tratamientos con
ellos (…) se le han entregado ene veces botiquines y está
registrado (…) de repente ellos te piden un bagacho, bagacho
le llaman, bueno bagacho es un conjunto de cositas que se
juntan y ellos cuando de repente tienen que supervisión o
revisión por parte de la gobernación marítima en sus botes. Te
piden que unos los apoye con un pequeño bagacho, sea
elementos de pequeños auxilios para poder contar en el bote.
Hace poco no más este año como en Junio se le entregó a
Agustín una implementación para el botiquín”129.
”El funcionamiento de los botiquines es cofinanciado o
cocomplementado. ¿Qué quiere decir?: si nosotros le
entregamos cincuenta aspirinas, en un cuaderno va a registrar
a quién le dio la aspirina y en un momento no le va a dar la tira
de diez, le puede dar dos, le puede dar tres, pero el
compromiso es que ese vecino cuando pueda y venga de Arica
traiga una tirita. La idea es ir manteniendo el botiquín porque
si no el costo de mantención por botiquín en la comuna es
enorme, habría que estar todos los meses dándole cien
comprimidos de los elementos más básicos, como
paracetamol, aspirina, gotita pa’ los ojos, parche curita”130.
129
Marcos Garrido
Marcos Garrido
130
76
“Pacientes más graves sí, no pueden acceder acá, digamos, lo
ideal es que manejen la radio. Ya no se dan casos de accidentes
tan graves como se daban antes con fracturas, como lo que le
pasó a don Eduardo Cepeda que se fracturó una pierna, pero la
gente tiene más acceso acá a Cuya a través de los móviles. Los
accidentes más graves que se pueden ocurrir son aquellos por
descompresión u otras con respecto a las actividades propias
que ellos desarrollan en el mar(…)digamos, la mayor parte que
tú puedes ver son personas con dermatitis típica por urticaria
que es producto de las ortigas de mar”131.
Respecto a la implementación de una sala para la atención de
controles de rutina de las mujeres, Marcos señala que la
iniciativa y la solicitud debe generarse desde la propia
comunidad: “Nosotros no tenemos pensado eso, la comunidad
lo tiene pensado. Nosotros entregamos la implementación,
pero la necesidad, o sea, la comunidad tiene que organizarse
de acuerdo a sus necesidades, entonces tengo bien entendido,
Agustín había solicitado, hizo, parece que elaboró un proyecto
para contar con una habitación doble, para poder que, por
ejemplo, el médico atiende en un lado y en otro lado podía
atender la matrona. Puede hacer los pap, examen físico de
mamá(… )el papanicolao, control gine, exámen de mama se
hacen en sus casas, no hay un lugar físico adecuado como para
poder efectuarlo en la Caleta, entonces la única alternativa
que queda es efectuarlo en los domicilios de las pacientes”132.
Con relación a la atención de salud primaria, el mayor
problema que se presenta es que las rondas medicas son
mensuales, las enfermedades son espontáneas y cuando las
personas entre los intervalos de tiempo de un mes y otro, se
enferman o tienen algún accidente, deben recurrir a atenderse
a los centros asistenciales de Arica. Un segundo problema es
131
Marcos Garrido
Marcos Garrido
132
77
que la estación médico rural, en algunas oportunidades es
utilizada como bodega o alojamiento de personas que visitan la
zona, tampoco existe un lugar que brinde la privacidad
necesaria la mujeres que deben realizarse exámenes de rutina,
como, por ejemplo, los exámenes de mama.
La educación de los niños y niñas de Caleta Camarones. Entre
1987 y 1990, los niños que vivían en la Caleta, durante los años
eran los hijos del matrimonio González- Rojas: “La Rosita, el
Osvaldo y la Angélica que esos eran los tres que llegaron al
colegio de Cuya porque eran chiquitos”133. Osvaldo GonzálezHijo cuenta lo siguiente: “Nosotros empezamos desde niños a
estudiar acá en la escuela de Cuya G- 121. Mi papá nos venía a
dejar cuando tenía tiempo. Después entramos caminando,
salíamos caminando y después nos compró una bicicleta,
éramos tres poh, yo, la Rosa y la Angélica, y después éramos
cuatro con la Isabel. El Agustín estaba estudiando en el liceo en
ese tiempo”134.
Rosa González estudio solamente hasta quinto básico (hasta el
año 1990 aproximadamente) en la Escuela G.121, ya que el
establecimiento educacional no contaba con más cursos: “Yo
llegué hasta quinto básico que era ahí y después sexto lo
hicimos acá en Arica, porque llegaba solamente hasta quinto.
Los tres íbamos así en distintos cursos, así todos de primero a
quinto básico con el mismo profesor que era Fernando
Fernández, que fue el profesor con el que estábamos nosotros.
Nos trasladábamos, muchas veces era a pie, porque teníamos
que terciarnos con mi papá que era el que sé yo, cuando iba a
dejar los mariscos, venderlos, traer bencina, todo eso. Nos
pasaba a buscar a la vuelta o nos íbamos con él en la mañana
temprano y así, después con el tiempo nos compraron
bicicletas mis papás y nos íbamos en bicicleta por el camino de
133
Gladys Rojas
Osvaldo González
134
78
Ariztía, que en ese entonces no tenía nada de galpones ni esas
cosa poh, era solamente valle y por ahí transitábamos, porque
era más directo, no eran tantas vueltas como el otro camino,
era más conveniente por la ventaja que nos daba, pero por ahí
nos íbamos en bicicleta, nos regresábamos y a veces que nos
terciábamos también con la camioneta de la muni, de la
municipalidad que a veces nos entraba, pero eso no era
siempre”135.
“Éramos los tres nosotros de allá de la Caleta y después se
incorporaron tres niños más me parece de Ariztía(…)y también
llegábamos tarde, porque igual a veces esperando, esperando
que alguien nos pudiera entrar para no caminar los once
kilómetros, llegábamos a oscuras a la casa”136. “Llegábamos de
noche, claro. O si no íbamos jugando igual, como niños por el
camino, pero igual llegábamos de noche y más encima
teníamos que llegar abajo, si no era una meseta como es
ahora. Imagínate todo eso y las momias eran temerosas y
nosotros en ese entonces que veíamos las momias que estaban
a simple vista y nos daba miedo”137.
Rosa, Angélica y Osvaldo solamente algunas veces contaban
con el traslado en el vehículo de su padre ya que, Osvaldo
González debía estar viajando contantemente para vender los
productos, comprar víveres, abastecer el negocio y poder
brindar los servicios de alimentación.
La comunidad cuenta que durante la gestión de Manuel
Alvarado (1992-1994), la educación de los niños de la Caleta
fue un tema importante para el municipio. Se les entregaban
cuadernos y libros gratuitamente a los alumnos: “Pero
nosotros ¿qué es lo que hacíamos?, como vivían niños en la
Caleta y como usted sabe, los vehículos salen en comisión de
135
Rosa González
Angélica González
137
Rosa González
136
79
servicio, vuelven(…)Cuando el único vehículo que estaba
disponible era la ambulancia, se trasladaba a los niños, porque
yo, para mí, era doloroso ver a los niños que caminaban
cuántos kilómetros hasta la Caleta después de salir del colegio,
imagínese. Entonces yo opté por ocupar la ambulancia para
que trasladara a los niños y los dejara allá. Incluso hubo un
tiempo que los íbamos a buscar y los traíamos. Si lo que
cambiaba era el vehículo de transporte, podía ser una
ambulancia, una camioneta (…)Lo fijo era la ambulancia”138.
En la década del noventa, los niños continúan asistiendo a la
Escuela G-121 y la alcaldesa Sonia Salgado entrega combustible
a la comunidad, para el traslado de los pequeños hacia Cuya.
Hugo González recuerda que su hija Flavia iba a la escuela de
Cuya con otros niños de la Caleta: “A mí me tocó en tiempo,
eran todos estudiantes(…) estaba la hija del Mateo, estaba mi
hija(…)y estaba la más chica de los González, o sea la Anita, el
Dámaso y la otra, la Chabela. La cuestión que había como siete
y de otros compañeros más. Y a mí me daban cien litros en ese
tiempo de bencina, pa’ llevarlos(… )al mes, cien litros de
bencina, la municipalidad, estaba en ese tiempo la señora
Salgado de alcaldesa… no podía salir a trabajar antes… porque
tenía que ir a dejarlos al colegio y era una odisea eso. Porque,
yo me acuerdo que entraba el auto mío, tenía un auto azul,
todas las puertas trancadas, porque la huellas eran tan malas,
que podía salir disparado… las calaminas eras así de altas como
de veinte centímetros de alto, entonces había que despegar en
el auto, yo no podía andar lento, rajado porque yo andaba
lento y empezaba a golpearse… y yo andaba con cuatro
neumáticos atrás o arriba, porque quedábamos en pana por
ahí o pinchábamos y neumáticos viejos así y teníamos que
arreglarlo ahí y seguir. Yo los llevaba cantando”139.
138
Manuel Alvarado
Hugo González
139
80
Manuela Herrera, ex pareja de Hugo González, cuenta que su
hija Flavia estuvo viviendo hasta los once años en la Caleta. Ella
estudiaba en la escuela G-121 de Cuya, junto a los hijos de
Gladys Rojas, “(…)la Anita, el Dámaso, la Chabela, la Angélica,
claro que ellas estudiaron primero porque ellos son más
grandes que mi hija”. El profesor de su hija, actualmente ejerce
como docente en la escuela de Camarones: “Si estuvo con el
pollito, el profesor “Pollito”, que ahora está allá en
Camarones”140.
Actualmente los niños de la caleta Martin Cortés, Benjamín
Cortés, Alejandra González y Leslie González, asisten al jardín
infantil “Semillitas de Cuya”, mientras Anita González estudia
en la Escuela G.12 Valle de Cuya”, las condiciones de su
traslado no han variado sustancialmente en relación a una
década atrás. En algunas oportunidades los vehículos
municipales transportan a los niños y otras veces, los pequeños
son transportados por sus padres.
La recreación y esparcimiento de los habitantes de Caleta
Camarones. Tomando en consideración las características
propias de la Caleta, era necesario idear momentos de
esparcimiento. Manuel Ardiles señala que uno de ellos era el
juego de la rayuela: “En el muelle jugábamos a la rayuela,
cuando la mar se echaba a perder, eran muchos días los que
estábamos parados y nos poníamos a jugar a la rayuela y
apostábamos jugos”. Manuel recuerda que todos jugaban,
entre ellos Carlos Concha, Hugo González, Pepe Concha, Jorge
Ardiles, Pedro Salgado, El Jiménez y “Cepillín”141. Para este
juego se formaban entre seis o siete parejas, la pareja
ganadora no pagaba los jugos ni los vinos apostados. Los jugos
favoritos eran los de marca Watt’s de durazno y de damasco;
140
ManuelaHerrera
Seudónimo de un rematador
141
81
luego se continuaba apostando un vino tinto de litro Santa
Rita.
Aproximadamente a partir del año 1993, la comunidad
comienza a participar en campeonatos a nivel comunal. Se
realizó un campeonato de pesca, el que más tarde fue
realizado nuevamente por iniciativa de Sonia Salgado. Se
realizaban partidos de fútbol con el pueblo de Camarones. Las
personas de la Caleta llevaban mariscos y pescados hasta el
pueblo y allí los esperaban con asados. Y Cuando los
campeonatos de fútbol se realizaban en la Caleta, las personas
de Camarones traían carne y eran esperados con diversos
productos del mar.
Pedro Salgado cuenta que entre los años 1993 y 994, venían
personas de diferentes pueblos a jugar campeonatos a la
Caleta, al igual que instituciones como la PDI y Carabineros.
Entre estos pueblos, estaba Codpa, Camarones, Chitita y
Guañacagua. A los encuentros asistían entre doscientas y
trescientas personas. Participaban todas las familias y existía
un gran sentido de comunidad, basado en el respeto, la
cooperación y la unión. Para atender a las personas, las
familias se organizaban y preparaban pescado frito durante
toda la noche, para al día siguiente servirles desayunos.
En diversas entrevistas afloraron sentimientos de nostalgia al
momento de recordar tiempo pasado, iniciativas que surgían
de la misma comunidad y la forma en cómo se organizaban,
durante la segunda mitad del noventa: “Así nos
organizábamos. Y acá fuimos todos organizados por que
decíamos: “¡ya!, está la mar mala, vamos a hacer aseo en todo
el pueblito”, y quedaba como chiche, quedaba limpiecito(…
)antiguamente llegábamos y ya estaban las señoras que tenían
a sus maridos acá, hacían alguna cosa : “sabí, que vamos a
hacer un té, juntémonos en la sede”, tomábamos té todos.
“Sabí que yo tengo un pescado grande, lo vamos a comer entre
82
todos los compañeros, cada uno lleva su pancito, su azúcar”,
pero ahí estaba el pescado pa’ freírlo y comerlo entre todos
juntos. Eso se hacía, el que no quería compartir era resentido
social, ¿entendí? Entonces los resentidos sociales no iban, pero
el resto toda la gente iba, participaban todos”142.
Hace doce años atrás aproximadamente, se juntaban a tomar
once todos los pescadores o buzos mariscadores. “Antes
éramos más unidos. Porque igual me acuerdo que antes
llegábamos, el Mondaca poh, atentos todos. “Saben qué cabro,
a la sede todos” y con su pan y íbamos todos pa la sede poh.
Pescado frito, así como en Té Club. Pero ahora no po. Como
que se dividió la caleta. Porque antes hacíamos convivencia
entre todos. Nos poníamos de acuerdo, llevábamos su pollito a
la sede. Tomábamos, bailábamos, entre hombres no’má poh, si
estábamos solos. Y la pasábamos bien”143.
Con Sonia Salgado la comunidad continuó realizando
campeonatos de fúbol con otros pueblos. Éstas actividades
recreativas eran especialmente importantes para todos sus
miembros, ya que participaban todas las familias y se
fortalecían los vínculos entre los vecinos. Luis Mondaca cuenta
cómo se organizaban para los triangulares: “ “Sonia, ¿sabe
qué?, vamos a hacer un triangular de futbol, ¿dónde lo
hacemos?” Ellos de allá venían a hacerlo, los traían a todos, de
diferentes pueblos. Nosotros traíamos el marisco, en la noche
todos limpiando marisco, unos limpiando pescado, unos
piures, porque la gente llegaba en la mañana y nosotros nos
acostábamos como a las 3 de la mañana. Al otro día la gente
levantándose, yo pelando leña, mi señora poniendo el sartén
con la señora del Tomate, la señora del Merelo, la señora Ana
también. Empezaron a llegar los buses, “¡a tomar tecito!”,
tecito con pescado frito, sin cobrar nada, sólo que la señora
142
Luis Mondaca
José Jorquera Soto
143
83
Sonia nos daba todo para cocinar el vívere, el refresco. Y
nosotros regalábamos nuestro trabajo, el marisco, el pescado
lo regalábamos, porque la Sonia se portaba así con nosotros
poh, la Sonia Salgado conoció hasta Caleta Buena poh”144.
José Jorquera también recuerda con nostalgia los tiempos
(aprox. año 2.000) en donde la comunidad participaba
activamente en diferentes actividades. “Hacían shows, un día
trajo una, como se llama(... )de teatro, hartos cabros, hacían
zancos, después en la noche… nos íbamos pa’ la cancha y
hacían fogata, y ellos contaban historias(... )así con fogata(…)
Después traía psicólogos, pa’cá, pa’que viera los problemas de
uno, pa’que conversara.(..)todo eso poh. Y bonito poh…
Después trajo un conjunto, hicimos una fiesta(… )hacían
desfiles de teatro, después con títeres, me acuerdo. Hacía
hartas cosas bonitas¨145
La conectividad de Caleta Camarones. La falta de energía
eléctrica de manera permanente, junto a la desconectividad le
otorgan una identidad rural de aislamiento a Caleta
Camarones, con todas las dificultades que esto implica. Las
condiciones topográficas del sector, permite desde el origen de
su asentamiento la captación de ondas radiales del Perú.
Gladys Rojas recuerda haber escuchado la radio Secreto
Sesenta, cuya señal podía ser percibida de mejor forma
durante las noches. Las radios que se utilizaban eran con
sistema de pilas y de batería.
Respecto a canales de televisión, no llegaba ninguna señal
hasta el sector del muelle, por lo tanto, los medios de
información y comunicación, como periódicos y teléfonos,
144
Luis Mondaca
José Jorquera
145
84
prácticamente no existían: “Si nosotros estábamos aislados,
aislados de todo, de todo lo que pasaba en el mundo”146.
Los medios de comunicación llegaban escasamente por medio
de una señal a la meseta, las familias recuerdan que tenían
televisores blanco y negro y el único canal que se podía ver era
Televisión Nacional de Chile: “Ahí tengo la primera tele en
blanco y negro que me traje de recuerdo poh, cuando llegué
acá, era la única tele que pescaba, era blanco y negro, no
pescaba la tela a colores, y a batería poh”147.
Las radios más escuchabas en la meseta era la Panamericana.
José Concha señala que esta radio era muy escuchada en la
comunidad. “Panamericana hay que rico”, así suena, esa radio
se escucha mucho, toca puros temas del sesenta, el que
todavía escucha esa radio, el Guayo escucha esa radio, el
Machete, el Josué, el que también escucha el Jorge Ardiles. Esa
radio es más entretenida, sabí tú acostái y dejái la radio
prendía y no te gasta nada poh. Y seguí escuchando esa radio,
la tele no podí tenerla toda la noche prendía(…). En la playa
tener una radio a pila era mortal, porque te entretenía”148.
Actualmente algunas viviendas cuentan con televisión por
cable, Agustín Tapia señala que esta instalación fue posible
gracias a que su hermana Cecilia, estaba trabajando en Iquique
en Telmex. “El cable nosotros la trajimos, bueno la Cecilia, mi
hermana. Ese fue otro aporte que hicimos nosotros como
familia (…) porque nosotros, ¿qué vimos? Primero el tema del
cable, la Cecilia estaba trabajando en Iquique era agente de
ventas de Telmex, con unos prepagos, planes…y después la
Cecilia hizo las gestiones (…) se trajo el otro técnico de Arica,
para que viniera e instalara a las otras casas, la cosa es que
146
Rosa González
Rubén Navarro
148
José Concha
147
85
todos quedaron con la antena de cable(… )y a través de
Iquique se hizo las gestiones pa’ esto y de Arica”149.
Dada las características topográficas del lugar, la señal de
telefonía celular llega hasta algunos sectores de la Caleta,
situación que posibilita la comunicación con otras localidades.
De esta manera, algunas personas han ideado estrategias para
captar esta señal desde sus hogares y poder instalar de forma
permanente un aparato telefónico: “El Lalo fue el primero,
pero fue el primero que hizo el invento(… )él fue el que hizo el
primer invento. Luego la Carmen y yo compramos juntos el
teléfono(…)yo quise poner acá teléfono y no podía, no había
señal ni para teléfono, hasta que después pusimos un tubo
grande(… )el mío es un tubo que va trabado en la tierra y abajo
incluso le he puesto un montón de pedazos de fierro, para que
un poco como que ancle la señal. Y arriba le puse una fuente
de acero, como un plato de metal de acero inoxidable,
entonces se puso la antena ahí para que jalara la señal, y está
bien alta. Entonces cuando lo pusimos, entró la señal gracias a
dios, porque hemos querido poner de aquí para allá y no llega
la señal. Ahora estoy detrás de otro invento: hemos
encontrado que el rebote está al frente mío en el cerro, o sea
acá en la bajada del cerro, entonces con una plancha de cinc
hicimos la prueba y la señal en el celular venía casi hasta la
cancha de fútbol, full, acá llega una rayita, pero full,
¿entiendes?(… )Pero, ¿qué pasa?(... )que la movieron y se fue.
El problema es que era para probar, entonces ahora queremos,
pero somos pocos los que estamos metidos en esto, de hacer
como una especie de cartelón, por decirlo así, de metal,
buscando la señal y una vez que encontremos la señal y nos
tire la señal para acá, lo afirmamos de la tierra y que quede
ahí(…)que la señal choque, rebote y se venga para acá.
Entonces así vamos a poder tener Internet todos acá, yo para
poner Internet voy a tener que mandarlo arriba igual para que
149
Agustín Tapia Rojas
86
pille la señal que tengo ahorita de teléfono, pero si hacemos lo
del rebote, yo no tengo problema”150.
Los problemas de conectividad. Rompiendo el aislamiento.
Desde el año setenta aproximadamente hasta la década de los
noventa, existían dos caminos de acceso a la zona, uno de ellos
era el que actualmente se conoce y el otro era por el sector de
Ariztía; por este último la gran mayoría de los pescadores
transitaba, ya que se encontraba en mejores condiciones que
el camino oficial: “Mire, yo conocía dos caminos. Ese (camino
oficial) y el donde está Ariztía. Pero después Ariztía lo cerró
porque dijo que era exclusivamente de ellos. Incluso tuvimos
un problema con el camino que iba hacia la hacienda, también
lo cerraron. Y en mi tiempo yo presenté un recurso contra
Ariztía y el camino era público”151.
El camino que conecta el actual asentamiento con Cuya, desde
su origen ha presentado diversos problemas. Antiguamente,
muchos vehículos al transitar por él quedaban en pana o
inutilizados. Prueba de ello, son los automóviles que están
estacionados y abandonados en Cuya. Las mejoras que se
realizaron en la década del noventa, consistieron en cubrirlo
con tierra roja y pasar una máquina aplanadora: “Se le echó
tierra roja, el problema está en que usted la regaba una vez,
dos veces, la endurecía(… )pero era muy transitada la Caleta,
aunque usted no lo crea. Sobre todo en el tiempo de verano va
mucha gente a acampar. Si bien la playa es media peligrosa, no
es apta para bañarse, la gente iba mucho a acampar. Y los
pescadores todos los días entran y salen. Entonces y como el
calor es tan inmensa, no duraba mucho la mantención del
camino. Entonces se empezaban a hacer de nuevo, lo que sí
tuvo un poco de aceptación fue un piso que ellos le llamaban
150
Carlos Nieves
Manuel Alvarado
151
87
un piso de en base a sal. Y esa, esa sí les duraba por lo menos
seis meses”152.
“Los de arriba y los de abajo”. En el proceso de asentamiento
en la meseta se dieron diversas dinámicas de relaciones
sociales entre sus habitantes, una de ellas fue “Los de Arriba y
los de Abajo“. La familia González Rojas representaba a los de
arriba y el resto de la población a los de abajo. Agustín Tapia
nos explica este tipo de relación era “por el tema de la
ubicación, quedaba más alto que los otros de allá(…) por la
altura de los cerros, las mesetas(… )Mi mama y mi familia vivía
acá arriba y todo el resto de la población acá, en las casas de
acá abajo, porque nosotros no nos queríamos meter, éramos
todo aparte, aparte todo aparte. Pasaba todo este tipo de
enredo, de cosas que nosotros estábamos al margen, no nos
metíamos… por no estar de acuerdo y al final nos marginamos
de todo, e incluso hasta pa’ vivir porque mi mamá, mi
hermano, todos nosotros estábamos allá arriba y acá abajo
estaba todo el resto de la población”153. “Yo me puse allá y
todos los mamones de mis hijos me siguieron”.154
Villa Manuel Alvarado Gracias a las gestiones realizadas por el
ex alcalde Manuel Alvarado en la localidad, tales como las
entrega de viviendas, construcción de la sede social,
construcción de baños públicos, construcción de estación
médico rural, instalación de la radio, instalación de placas
solares, entrega gratuita de agua en camiones aljibes y la
entrega de estanque de agua, es que la comunidad, como
forma de retribuir sus preocupación, decide llamarse Villa
Manuel Alvarado. Sus habitantes instalan un letrero en la
entrada del actual asentamiento que decía “Villa Manuel
Alvarado”.
152
Manuel Alvarado
Agustín Tapia
154
Gladys Rojas
153
88
En el año 1994 cuando asume la alcaldesa Sonia Salgado, tiene
una conversación con las personas de la comunidad y les
manifiesta que ella no está de acuerdo con el nombre de la
Villa porque Manuel Alvarado está vivo. La respuesta de Jorge
Ardiles, presidente del Sindicato de Buzos Mariscadores fue:
“¿Y cómo existe una calle que se llama Augusto Pinochet
siendo que él está vivo?”. Entonces Sonia les ordena que
retiren el letrero o de lo contrario no recibirán ningún tipo de
ayuda, según las diversas conversaciones sostenidas con los
entrevistados de la localidad, quienes aseguran que el letrero
una noche simplemente desapareció.
Testimonios de familia. En relación a la cantidad de personas
que han vivido en el territorio, no es posible precisarla con
exactitud, ya que producto de las difíciles condiciones que
presenta, muchas familias han decidido emigrar hacia las
ciudades en busca de diversas mejoras: “Si usted viera toda la
gente que ha pasado yo creo que hubiéramos llegado hasta
Cuya no más nosotros. Es que ha pasado mucha gente y no se
ha quedado(… )a mí no me da pena, mejor tener poco y bueno,
aunque son pocos los buenos ahora, pero a mí no me gustan
los lugares que hay mucha gente, porque yo viví en Caleta
Grande, allá en Iquique y no poh, mucha droga, mucho alcohol
y viejas que pelean, cabros chicos, no me gusta eso a mí. Si yo
trabajé en caletas grandes, en San Marcos, allá hay de toda
comodidad, pero es un infierno”155. Jorge Castro, luego de
trabajar en estas caletas, decide radicarse en Caleta
Camarones, aunque para él y su familia, significó bastante
sacrificio vivir en la localidad.
Jorge Castro y su esposa María Inés Suárez cuentan cómo fue
la experiencia de haber vivido casi por cinco años en la
localidad, con sacrificio, esfuerzo y los cambios en la calidad de
vida que tuvieron cuando se compraron un vehículo: “Yo viví
155
Jorge Castro
89
como cuatro año en la Caleta, que fueron pesados porque en
ese entonces no existía nada, nadie tenía vehículo, si ese era el
drama que había, que nadie tenía vehículo, el que tenía
vehículo(…)yo arrendaba una pieza porque ahí él (Osvaldo
González), le arrendaba a toda la gente que trabajaba con él,
entre ellos había gente que estaba en Coquimbo, que también
le arrendaba ahí y después nosotros nos fuimos, hicimos un
ruco y el Jorge hizo un ruco(…)yo me traje a mi hijo de unos
tres meses para acá. Entonces era duro, de hecho nosotros a
veces no teníamos, o sea plata teníamos pero no teníamos que
comer, porque ¿qué es lo que pasaba?(...)es que se nos
terminaba la mercadería y estaba mala la mar, no entraba
nadie y no había nadie solamente yo(… )mi hijo, el Jorge y yo,
lo tres”156. “.La gente de la Caleta tenía que comer lo que había
no más poh(…)él papá del Osvaldo dejaba la lista en un
almacén(…)que había al lado de la casa de él y ahí íbamos a
buscar todo. Y los gallos echaban papas malas(… )no como uno
ahora compra en el agro que ve precios y calidad. Yo salía a pie
y entraba a pie para comprar víveres, porque aquí se iban
todos, si yo con mi señora éramos los únicos que nos
quedábamos acá”157. “Entonces, el Jorge me decía: voy a ir a
Arica a comprar mercadería y yo miraba para todos lados y
decía ¿cómo me voy a quedar sola con mi hijo acá?, si pasa
algo ¿pa’ donde me voy? Llega alguien, yo decía viene un
zorro, un animal, que diablo me pesca el niño decía yo. Y no
entraba nadie, decía entre mí o entra un gallo que viene
arrancando de no sé de dónde y yo siempre pensaba que le
pasara algo a mi hijo(…)el Jorge siempre iba a mariscar,
teníamos lapa(… )con mar mala sacaba, ¿no es cierto viejo?,
por ahí, por la orilla el Jorge tiraba lienza, sacaba un pescao’,
comíamos pescado frito con arroz, terminábamos ahogados.
No tenía donde guardar, comíamos lapa, no podíamos hacer
un guiso de lapa porque no teníamos papas, no teníamos
156
María Inés Suárez
Jorge Castro
157
90
cebolla, no teníamos nada, así que comíamos lapa frita con
fideo, entonces la pasábamos mal(…)Jorge iba y me decía, el
alcalde (Eduardo Cepeda, Alcalde de Mar) va quedar acá Inés,
me dijo, así que yo mañana me levanto, voy a ir a comprar, voy
Arica y tú no te vai a quedar sola porque él se va a quedar. Y el
Jorge se levantaba como a la cinco de la mañana, tiraba pata a
Cuya tomaba el bus, compraba la mercadería(…)y después
cargado con dos bolsas de cosas, la de verdura y de ahí llegaba
como a la ocho a la casa poh. Claro, porque imagínese, si se
demoraba dos horas y media sin nada, imagínese con dos, una
caja de mercadería y bolsas con verdura. Entonces el Jorge
comenzó a trabajar , trabajar y ya empezó a juntar .Y
juntamos, juntamos plata, nos compramos una camioneta,
después que nos compramos la camioneta nosotros(…)el
noventa y cinco, y de ahí ya como que a nosotros nos cambió
la vida, porque ellos trabajaban, sacaban su mercadería. Él
(Jorge Castro) la traía, íbamos a Iquique. Y los niños llevaban
pulpo y llevábamos cinco, seis tambores, si querían iban a la
fábrica, traíamos seiscientos litro de agua cuando estaba la
mar buena, día por medio, yo tenía seiscientos litros de agua,
me bañaba, roseaba, lavaba, hacia lo que quería y todo el
mundo me iba a pedir agua de los que habían y yo les daba un
poco, día por medio, a mí no me cobraban el agua, entonces,
¿por qué le iba a estar cobrando el agua a ellos? A mí me
daban el agua en la fábrica donde los niños entregaban el
pulpo. Ya de ahí nunca más tuve problemas, porque
empezamos, compramos nevera, entonces el Jorge traía hielo
y yo le podía tener yogur a mi hijo, podía traer mantequilla, la
cecina, esas cosas porque con hielo la podíamos tener por más
tiempo, entonces de ahí ya como que la vida fue más, más
cómoda, pero los primeros meses, años que no teníamos
nosotros la camioneta, fue súper caótico vivir ahí”158.
158
María Inés Suarez
91
Carmen Tapia y César Cortés, junto a sus dos hijos Benjamín y
Martín son una familia que vive de manera permanente en el
territorio, al igual que la familia conformada por Yenny
Canessa y Osvaldo González hijo, junto a sus tres hijas: Anita,
Leslie y Alejandra.
Yenny actualmente se dedica a ser dueña de casa, cuida a sus
hijas y en ocasiones acompaña a su pareja a teliar: “Tenís que
cuidar la manguera cuando él quiera usar la manguera así pa’
subirse al bote. Salimos los dos de repente a trabajar (con su
pareja Osvaldo González, hijo (…) limpiar, ordenar el bote,
todas esas cosas”159.
Yenny cuenta lo que ha significado para ella criar a sus tres
hijas en una Caleta rural: “Igual es difícil, porque acá no hay
nada, poh. Pero ahí a lo, no sé, aperrando no más. Igual el ser
humano se adapta a todo, a todo nos adaptamos (… ), pero ya
estoy convencida de que tengo que estar acá. Estoy tranquila.
Sí, pero nunca estamos solos nosotros, nos vienen a ver, los
chiquillos, vamos al muelle, con los niños al río(… )si igual a las
niñas les gusta estar acá… sabí que no pueden estar en Arica,
se desesperan y es no sé, como si viera el diablo, así. ¿Pero
sabís cómo se ponen?, cómo que se le paran todos los pelos.
Están acá libres. Más que nada yo tengo que estarlas subiendo
a cada rato, o que lloran o que pelean con otros niños, con mi
sobrina sobre todo. Ellas son las que más pelean…yo le compro
ropa, zapatilla, sus cosas que les gustan a ella, lo que quieran.
Los víveres igual, gastamos cualquier plata. Si poh, ir a buscar,
el esfuerzo y con las medias cuestas pa’ allá(… ). He salido
caminando, pero cuando estaba la Anita chiquitita. Ahí salía
caminando, porque de repente no había nadie, nadie, nadie,
nadie. Caminaba igual. Me gusta caminar”160.
159
Yenny Canessa
Yenny Canessa
160
92
Para Yenny uno de los momentos más significativos que ha
vivido en la Caleta, fue cuando fue visitada por su hermano.
“Mi hermano me visitó acá a Arica y al otro día del año nuevo,
fuimos al río y como estaban los camarones, habían así por
todos lados en el río así, tú veíai correr, correr, correr, correr al
camarón. Y él estaba vuelto loco, así pescando camarones,
bien bonito así, pa’llá pa’donde está la vertiente. Y pero
cualquier camarones, caleta, caleta, pero estaban todos así
como fascinados de alegría y empezaron a juntarse, en los
matorrales así que se juntan y éste (hermano de Yenny) pasaba
así y tenía como diez arañas, de esas grandes así, con negro,
amarillito, con amarillo así, negro, ¡oh!. Estaba pero con
ataque, con ataque, con ataque y uno corría también. Y
tuvimos que bajar así, de un alto así, como de un cerro. Acá
estaba el río así pa’llá y nos tiramos todos de arriba, pa’ poder
bajar. Estaba lleno de plantas, no se podía pasar, era la única
pasá que había y el Osvaldo dice: “ya, tienen que bajar así”. Y
cayó así, seco al río. Y justo andaba con la cámara todo pa’
sacar fotos (… ) menos mal no se mojó la cámara, pero se sacó
la cresta (…) cantidad, docenas, mira, si yo pudiera mostrarte
las fotos… aquí la Anita estaba chiquitita y negrita, con el sol,
porque había mucho camarón, mucho camarón… la Anita, el
Osvaldo, todos iban a sacar camarones. Un día fuimos todos así
y aparecían todos así jugando en el río, igual que los
camaroncitos (…) el Pepe Concha. Pero qué manera de reírme,
yo estaba embarazá de ella (…) igual me gustó ir. Pa’ nosotros
es una rutina ya, igual se pasan cosas bonitas (… ) en los
veranos vamos al muelle, vamos a la laguna, salimos a
caminar”161.
Respecto a los desechos y plagas, durante la gestión de
Manuel Alvarado, no existía un camión que retirara la basura
de la localidad, por lo que la comunidad ideó un sistema retiro
de los residuos, el que consistía en arrojar la basura a un hoyo
161
Yenny Canessa
93
cerca de donde funciona la empresa Ariztía, allí se depositaba
para luego ser quemada cada tres o cuatro días. Esta práctica
hasta ahora continúa realizándose en la localidad.
Respecto de plagas que han existido en la zona, estas no se han
registrado de forma constante en el territorio, con excepción
de una plaga de ratones que se generó a razón de la bajada del
río: “¿Sabe por qué hubo la plaga?, porque pasó la Corriente
del Niño y llovió como cinco días y llenó el río, y los ratones
vienen por todo el río, entonces se llenó de ratones, jerjeles y
moscas. Si esta casa yo recién la estaba haciendo, estaba
haciendo el piso y allá afuera tenía una lata donde revolvía la
mezcla y me levantaba a echar la corta… Salía pa’ allá y pisaba
la lata y después levanto la lata y estaba llena de ratones
aplastados…claro poh,’ los gueones vivían ahí poh, cuándo yo
iba a pensar”162.
“Una plaga que afectó producto de la bajada del río, que los
roedores huyeron de la cuenca del río y se vinieron acá a las
poblaciones, pero por un programa de desratización del
municipio se eliminaron, fue una acción súper rápida. Y ahora
cuando hubo otra bajada volvió a ocurrir lo mismo, pero es un
tema que se sanó de manera independiente, ya el municipio
no podía hacer aportes, ni el servicio de salud. El servicio de
salud ya no hace operativos de eliminación de vectores, ni de
ratas ni de ningún tipo, el servicio de salud ya no actúa como
eliminando este tipo de plagas, solamente recibe denuncias y
el privado en este caso tiene que contratar a alguien que le
haga la (…) en el caso nuestro como población tendríamos que
pagar el trabajo a un privado”163.
El conflicto con los terrenos. En el proceso de asentamiento de
la comunidad, desde que se produce el traslado hasta la fecha,
162
Jorge Castro
Jorge Ardiles
163
94
uno de los mayores problemas que ha tenido la comunidad ha
sido la incertidumbre en cuanto a la tenencia de las tierras que
habitan, ya que, el actual asentamiento está situado en
terrenos privados de la empresa Ariztía y sobre una zona de
yacimiento arqueológico, protegido por Monumentos
Nacionales.
Frente a esta compleja situación, la gran dificultad que se
presenta a los habitantes de la localidad es poder realizar
mejoras definitivas en la infraestructura de sus viviendas y
desarrollar proyectos que promuevan su principal actividad
productiva, ya que, durante todos estos años, no se ha dado
una solución al problema. Los siguientes testimonios revelan
que ha significado para la comunidad la situación irregular de
sus terrenos y como esta ha incidido sobre su calidad de vida:
“Íbamos a hacer una sala para procesar mariscos, muy bueno
pero no podíamos hacerlo porque no era el terreno de
nosotros. Ahí chocábamos, problemas y todos los proyectos
chocámos por eso, por eso. Ahora, si hubiese sido así, si
hubiese sido el terreno nuestro hubiese sido mejor, hubiese
estado mejor la Caleta. ¿Por qué? Porque ya hubiese llegado la
luz poh, ¿o no? Y si no es de nosotros ¿cómo íbamos a poner
luz? Si mira, nos iban a poner luz, iban a ponernos luz para acá
pero no se pudo por el terreno. Ya tenían la plata lista para
poner el transformador más grande para poder mandar luz pa’
acá, no se pudo(… )¿por qué? Por el terreno. Y ahora que no
pudimos hacer hoyos. No pudimos hacerlo poh. ¿Cómo vamos
a poner las casas en el aire?”164.
“Bueno de ahí nosotros hicimos esta casita y la encachamos,
pero yo no la he querido arreglar nunca porque estamos en el
aire poh, ¿voy a hacer una inversión para que después la haguí
tira?(... )ni un brillo, mejor esperar los últimos estes(... )Ahora
164
Luis Mondaca
95
si no la alcanzo a terminar yo, mis hijos, mis nietos la irán a
terminar(… )si no llegamos a tener alguna cosa que diga que
este pedacito de tierra es de ustedes, podí modificar tu casa
para hacer una casa como corresponde, hacer un buen piso(…)
pero de todo lo que se ha hecho acá, mire nosotros estuvimos
parados más de diez años sin hacer nada, teníai tu dormitorio y
tu cocina, no queríais ampliarte ni hacer nada porque nos iban
a cambiar”165.
“Si eso es lo único fome, si ese es el problema de Caleta
Camarones y para arreglar las casas tení que tener terreno(…
)si pos, si uno dice yo voy a arreglar mi casa, voy a construirla
bien rustica así(… )y dice un arqueólogo, somos de monumento
nacional(… )tení que sacar tu casa, tení que sacarla”166.
Pese a todas las limitaciones que nos han revelados estos
testimonios, hay comuneros, que dada la cantidad de años que
han pasado sin recibir solución a su principal demanda,
decidieron instalar sus baños y ampliar sus viviendas, aunque
todas ellas con material ligero.
Durante el asentamiento de la comunidad en la meseta, como
proceso de organización del territorio, la mayor dificultad
latente para el desarrollo integral y productivo de la localidad
es la situación de su terreno, dado que hasta la actualidad no
se ha podido establecer un acuerdo definitivo con la empresa
Ariztía. La resolución de este conflicto, es el puntapié inicial
para la mejora de infraestructura en las viviendas, la
instalación de tendido eléctrico y de alcantarillado, condiciones
que mejorarían la calidad de vida de los habitantes de Caleta
Camarones. Frente a este problema, es necesario entonces
saber cuál es la visión del municipio: “Bueno el 2000 Caleta era
mucho más chica de lo que tenemos hoy en día, pero siempre
165
Joison Jorquera
Osvaldo González Hijo
166
96
ha existido una queja de los vecinos de poder instalarse como
corresponde, en Caleta hoy día al ser una propiedad privada,
no de los vecinos(…) ha causado grandes problemas,
problemas de proyección, problemas que nunca he podido
olvidarme. Vecinas me decían: “mientras no tenga baño, no
pueda hace baño en mi casa, esto que estoy viviendo aquí esto
no es vida”. Hay que solucionar esas grandes problemáticas de
la gente en Caleta(… )los vecinos, ellos quieren permanecer allí
y hoy en día siento que ellos quieren quedarse, vivir
eternamente en Caleta, o sea, hasta que su fuerza lo permitan.
Pero también quieren que se le creen las condiciones, tener
baño, tener electricidad todo el día, tener agua potable, tener
todo los adelantos que una sociedad moderna les puede
proveer ahí en Caleta”167.
“Hoy día estamos(…)con las conversaciones bien avanzadas,
con empresa Ariztía dueña de los terrenos y con Bienes
Nacionales. Bueno, éste es un tema que ha sido recurrente en
los últimos veinte años. Pero creemos que hoy día hay una
mejor disposición de parte de Manuel Ariztía para buscar
solución para Caleta Camarones. Hoy tenemos un proyecto
adjudicado a la Universidad de Tarapacá del diagnóstico y
puesto en valor Caleta de Camarones, ese instrumento nos va
a señalar lo que hay que hacer hay en Caleta, pero es un
instrumento que también nosotros tenemos, debemos tener,
pese a que ellos son los científicos ellos son los estudiosos del
tema, eso no quiere decir de que nosotros no vamos a delinear
aquello, a lo mejor si el estudio hay que llevarlo hay que
dirigirlo para que no sea un estudio que le haga daño a la
comunidad. Hay una comunidad ahí establecida y hoy quitarle
todo los sueños, no podemos( …) todo lo que queremos hacer
ahí en lo que es la arqueología la Cultura de Chinchorro y eso
también es lo que estamos también avanzando, y este
diagnóstico(…)ese instrumento tenemos que validarlo con los
167
Iván Romero Menacho
97
vecinos con los estamentos públicos por el bien de la
Caleta”168.
Caleta Camarones y el Bicentenario. La Escultura de las
Momias Chinchorro. Una de las gestiones que ha realizado el
actual alcalde Iván Romero Menacho ha sido la instalación de
la escultura de la artista Paola Pimentel. Esta iniciativa surge de
la siguiente manera: “(…)porque sale, en el diario nuestra
amiga escultora la señora Pimentel, que tenía problema donde
colocar su escultura, ese fue un proyecto cuando se creó Arica
región, una escultura que ubique a la región y me di cuenta
que alcalde de acá, las autoridades de acá, de las regiones no
se ponían de acuerdo, la comunidad tampoco, donde la iban a
colocar(….)hicimos acercamiento, habíamos tenido una
conversación antes(…)y le propusimos llevar la momia, la
escultura a Cuya, mi idea principal era colocarla en Cuya, como
un atractivo ahí en Cuya para que la gente empiece a llegar.
Por Cuya pasan tres mil vehículos diarios, lo cual no llegamos a
acuerdo con la artista y cuando ella me dice no regréseme para
Arica no más, si mi momia está hecha para Arica y le pido una
última oportunidad(…)Caleta Camarones un lugar que ya había
definido(… )pero cuando llegamos se queda mirando y yo
decidí que se tome el tiempo(… )después de unos cinco a diez
minutos me mira y me dice: “Alcalde este es el lugar. Este es el
lugar soñado para mi escultura”. Entonces, no vamos a pensar
en otra posibilidad, se queda la momia acá y yo voy a quedar
todas las condiciones y se comienzan hacer los trabajos(…)La
momia se instaló el día cinco de septiembre del 2010 para
bicentenario. Fue una obra bicentenario y fue una obra que fue
considerada por el intendente aquí, por las autoridades, como
la obra bicentenario(… )nosotros cuando empezamos a
trabajar nunca pensamos que iba a ser la obra bicentenario.
Porque aquí parece que estaban recién en ejecución lo único
que podía inaugurar era eso. Y para allá llevamos a todas las
168
Iván Romero Menacho
98
autoridades y para esa actividad tuvimos a Roberto Bravo aquí
en Caleta Camarones. Una cosa espectacular, muchos vamos a
recordar por mucho tiempo esa inauguración”169.
Con respecto a esta instalación, la comunidad tiene diferentes
opiniones al respecto, Carlos Nieves piensa que: “Con respecto
a la momia yo soy uno de los que te puede decir que para mí
está bien, hasta la ubicación y la posición(… )¿por qué?, porque
esa es una escultura que se trajo por el tema del
bicentenario(… )entonces el alcalde, tengo entendido, que se
encontró esta obra que la iban a poner en la ciudad, que en la
ciudad se iba a perder, que al principio se ve bonito pero
después es un monumento más que no lo miras, como en
cualquier sitio. Ponerlo acá si porque la idea es turismo,
entonces el mejor sitio que había era esa esquina, porque no
había otro sitio para ponerla. Por qué mirando hacia acá,
porque la momia te está mirando, te puedes tomar fotos con
ella, no es una imitación tal cual de lo que puede ser, pero es
una obra de arte y por lo tanto es un monumento o como lo
quieran llamar. Y la gente tiene que verlo. Muchos dicen que
tenía que mirar al mar, el Antolín fue uno de los primeros que
se cerró, yo le digo que los que miran al mar son Cristos,
cuando ponen un Cristo con las manos abiertas, mira al mar
porque es protegiendo a los pescadores para que los bendiga,
una momia no va a bendecir a nadie. Si esta zona hubiese sido
una zona donde uno pudiese pasear en bote, de repente,
porque para que la puedan ver habría que pasear a la gente en
bote, pero de otra forma no tiene sentido que mire al mar”170.
Las visiones que no están de acuerdo con esta instalación
tienen que ver fundamentalmente con la posición de la
escultura, ya que está de espalda al mar. Los pescadores
169
Iván Romero Menacho
Carlos Nieves
170
99
señalan que ellos jamás deben dar la espalda al mar y los
Chinchorro tampoco lo hacían.
Los juegos infantiles. Durante el año 2011 se realizó la
instalación de juegos infantiles. Dicho trabajo fue realizado por
el grupo estudiantil de la Universidad Católica de Chile
“Jóvenes sin Frontera”. Frente a su trabajo existen opiniones
divididas, para algunas personas esta obra fue un gran aporte a
la localidad, sobre todo como espacio de recreación para los
niños; sin embargo, para otros habitantes, estos juegos
infantiles debieron ser instalados en un lugar más central y con
mayor luminosidad: “Ahora, el parquecito que hicieron ahí, los
columpios esos ¿por qué no hablaron con los antiguos? Yo
hubiera arreglado, miren, ¿saben qué? traímos tantos arbolitos
pa’ plantar, ahora están secos. Hubieran dicho: ¿saben qué?,
vamos a plantar tantos arbolitos y necesitamos que arreglen la
tierra”, Yo le hubiese arreglado la tierra, yo hubiese plantado
los arbolitos y hubiese estado re bonito. Pero no nos pidieron
ni una cosa a nosotros los antiguos”171.
El proceso de asentamiento y de construcción social del
territorio de Caleta Camarones está íntimamente ligado a la
movilidad laboral del hombre de mar y a la alta productividad
del lugar. Ha sido un proceso complejo, dado los diversos
factores que allí se conjugan, como escasez de agua, falta de
una red de alcantarillado, falta de electricidad, falta de
conectividad y las limitaciones propias de un asentamiento que
no ha resuelto la tenencia de los terrenos donde está
emplazado, así como también formar parte de yacimiento
arqueológico, situaciones que impiden realizar mejoras en
infraestructura, y el desarrollo de proyectos que impulsen el
desarrollo de la localidad.
171
Luis Mondaca
100
El proceso de asentamiento en la localidad ha significado una
historia de sacrifico y esfuerzo de las familias que han decido
permanecer en el territorio y de las que allí vivieron, que, por
las dificultades presentes en el territorio tuvieron que emigrar
a las ciudades en la busca de nuevas oportunidades de
desarrollo. El asentamiento en el muelle estuvo marcado por el
peligro de los constantes derrumbes, con la escasez del agua y
la desconectividad absoluta.
El comienzo del asentamiento en la meseta, estuvo marcado
por las gestiones más importantes de infraestructura que se
han realizado en la localidad y desde entonces la zona no ha
tenido mayores avances ni transformaciones en este ámbito.
Los vehículos marcaron un antes y un después en la historia de
cada familia, ya que, estos permitieron el abastecimiento más
continuo de agua y de víveres, mejorando así su calidad de vida
y la de los vecinos. Otro elemento significativo para la
comunidad, fue la instalación de placas solares y
posteriormente la entrega del motor electrogenerador ya que,
a partir de ese momento, tienen un nuevo espacio para la
diversión, la televisión.
101
Capítulo Cinco
Cuando el territorio impone su propia historia:
El patrimonio Cultural
El actual asentamiento de Caleta Camarones está emplazado
en un yacimiento arqueológico de gran envergadura para la
historia regional. Esta situación ha generado problemas en la
comunidad al momento de realizar mejoras en el ámbito de
infraestructura como, la instalación de alcantarillado y de agua
potable, con construcciones habitacionales, pavimentaciones,
o con la implementación de espacios de aéreas verdes.
Cualquier proyecto que se quiera realizar en la localidad, debe
ser asesorado por la comisión asesora de Monumentos
Nacionales, entidad que regula y resguarda el patrimonio
nacional.
¿Cuál es la visión que tiene la gente de la caleta respecto del
Patrimonio Cultural del territorio? Desde sus yacimientos
arqueológicos, Caleta Camarones impone su propia historia.
Por ejemplo Carlos Concha y Susana Rodríguez, a través de su
testimonio se refieren precisamente al tema de crear las
condiciones para que las personas puedan tener otra
alternativa de trabajo: ”Yo tengo cincuenta y seis años.
Entonces yo siempre soñé con decirle a un turista que venga
aquí, mire yo tengo pescado frito con ensalada de tomate que
están plantados aquí mismo, ¿qué tomate le gusta a usted? Yo
le saco ese tomate que yo mismo planto, la lechuga, la cebolla,
así yo soñé, un huerto más los pescados. Ahora, si bajan de allá
arriba de Camarones, de Codpa de esos pueblos, también
102
tengo conejo ahí, puedo hacer picante de conejo. Entonces esa
es la idea poh, esa es la idea, llegar a eso”172.
“Estaba leyendo yo la cultura que tenían los Chinchorro, qué es
lo que hacían cuando no podían meterse al mar, lo que eso
ocurre ahora, ellos iban a cazar y cazaban los animales
comestibles en las laderas, o sea, no solamente eran
pescadores, tenían opciones, lo que en este momento Carlos
te está diciendo, tener opción, que se le ha dicho a muchas
autoridades que han pasado por la entidad misma de
Camarones, de Cuya(…) dele una opción a la gente, una opción
de trabajo(…)Y la cultura es esa, que solamente no se vive del
mar, y que para eso, que la tecnología te cierra caminos,
porque el mismo lucro, la quebrada que no es tuya y que tiene
litigio. Entonces, lo importante en este cuento es que si querí
tener una descendencia o algo importante como pescador, los
antepasados, la gente que dejó rastro, hacer lo que hacían
ellos, darles oportunidades de no solamente que si la mar se
echa a perder yo no voy a ir a la municipalidad, como se ha
hecho muchas veces, desgraciadamente a pedir víveres(…) no
tení por qué pedir, siendo que tú tení donde trabajar, como
sustentarte tus gastos, como comprarte tus cosas. Entonces
mucho tiempo el Carlos le ha dicho a muchas autoridades
denos, no me regale, solamente le estoy pidiendo la
oportunidad de darnos un sector, déjame sembrar, déjame
criar. Entonces lo que se está diciendo es lo que se hizo hace
nueve mil años”173.
Así como a Carlos y Susana, también están los anhelos de otros
comuneros de poder comercializar diversos productos. En el
caso de Carlos Nieves y Carmen Tapia, ambos quieren crear
restaurantes para los turistas. Carmen le quiere dar la siguiente
orientación: “El plan de este restorant es que la gente venga y
172
Carlos Concha Rojo
Susana Rodríguez
173
103
reciba información netamente Chinchorro. No quiero un
restorant cualquiera, o sea, la información está allí en las
mismas impresiones acá y la información que ellos se llevan
con un afiche de la cultura de los Chinchorro”174. Mientras que
Carlos Nieves, quiere instalar una cevichería, con productos del
mar chileno y con el sabor del condimento, la receta y el
secreto peruano, complementando, de esta forma, su trabajo
como pescador y su gusto y amor por la cocina.
Ahora bien, en lo que respecta al patrimonio cultural, este se
conforma por todos los bienes culturales heredados, a los que
convencionalmente la sociedad le otorga un valor ya sea de
carácter histórico, científico, estético o simbólico; es un
conjunto de bienes materiales e inmateriales que denotan y
nos acercan a nuestro pasado. Los vestigios arqueológicos de
la cultura Chinchorro presentes en Caleta Camarones, forman
parte del patrimonio cultural material heredado hasta nosotros
por los individuos que pertenecieron a esta cultura y que
vemos manifestado en la presencia de momias, contextos
fúnebres y accesorios o herramientas utilizados por los
Chinchorro.
Para contextualizar, es necesario señalar que la cultura
Chinchorro se extendió desde Ilo, Perú hasta Antofagasta por
la costa del desierto de Atacama. Durante su proceso de
asentamiento, la gente Chinchorro se fueron convirtiendo en
expertos pescadores. Fue así como desarrollaron una
tecnología muy eficaz para esta época temprana mediante la
elaboración de diversos utillajes para la pesca y la caza, tales
como: anzuelos de conchas marinas y de espinas de cactáceas,
pesas líticas, arpones hechos con puntas de piedras, estólicas,
cabezales desprendibles, tejidos de malla, desconchadores
hechos de lobo marino o material lítico, raspadores y bolsas de
totora principalmente.
174
Carmen Tapia Maturana
104
“Hoy por hoy la mejor evidencia en la forma de momias y
basurales (conchales) de esta cultura la encontramos en las
ciudades de Arica e Iquique. Aclaremos, si, que en Arica los
orígenes de esta población se remontarían al año 7.000 a.C con
poblaciones que vivian en la quebrada de Acha, en la entrada
del Valle de Azapa, a unos seis kilómetros de la costa; sin
embargo, sólo a partir del año 5.000 a. C en la quebrada de
Camarones (Sitio C-14) comienzan a aparecer las primeras
evidencias de momificación artificial. Diez siglos después, esta
práctica aparece en la actual ciudad de Arica”175.
El sitio C-14, es un yacimiento arqueológico de gran
importancia científica: es un conchal correspondiente al
período arcaico, en donde se han hallado algunas de las
momias más antiguas, correspondientes aproximadamente al
6.000 a.C.
La momificación era de especial importancia para este grupo
humano, puesto que representaba un complejo sistema de su
vida espiritual y cosmovisión. Según diferentes investigaciones,
los Chinchorro desarrollaron este sistema de momificación ca.
de los años 5.000 y 1.500 a.C, realizando algunas variaciones
estilísticas en su forma. De esta manera, es posible clasificar su
proceso de momificación en tres estilos o tipos de momias.
La preparación de momias negras se realizó aprox. entre el
5.000 y 3.000 a.C. “En términos generales se removían los
restos del difunto, limpiaban el esqueleto completamente y
luego lo reforzaban con palos a lo largo de los huesos los que
amarraban con embarrillados de fibra vegetal. Enseguida
remodelaban el cuerpo y las extremidades con arcilla gris y a
menudo lo revestían con piel del mismo individuo u otro tipo de
piel (por ej: pieles de lobo marino). La cabeza la conectaban con
175
Arriza B y Lagos O; “Momias Negras, Rojas y Vendadas”. Obtenido en
www.momiaschinchorro.cl
105
el cuerpo y la adornaban con una máscara facial y una peluca de
pelo humano negro y corto. Finalmente pintaban todo el cuerpo
con una pátina de oxido de manganeso lo que le deba un color
brillante y negro azulado”176.
Las momias rojas se prepararon entre el 2.500 y 2.000 a.C,
“Hacían incisiones en el estómago, hombro, ingle y tobillos
para poder extraer los órganos y la musculatura; enseguida
secaban las cavidades. Luego procedían a introducirles
maderos longitudinales para reforzar el cuerpo. Las cavidades
las rellenaban con tierras, plumas y arcillas. Una vez que
removían el cerebro, rellenaban la cabeza y la adornaban con
una peluca larga y negra que era sujeta con un casquete de
manganeso y los ojos, boca y nariz eran delineados como si la
persona estuviera viva. Finalmente, los preparadores
suturaban las incisiones y le daban el toque final pintando todo
el cuerpo, menos la cara, con oxido férrico quedando la momia
con un llamativo cuerpo rojo y una cara negra”177.
Las momias vendadas era una variedad de las momias de tipo
rojo, con la diferencia de que la piel del individuo era removida
para, luego del tratamiento efectuado en el cuerpo, cubrirlo a
manera de vendaje. En otros casos, se utilizaban los
embarrilados de fibra vegetal.
Respecto a la vinculación de la comunidad con el patrimonio
cultural Chinchorro, se puede señalar que existe intensión de
proteger los sitios arqueológicos, mucho más que hace un par
de décadas atrás, lo que se ha logrado gracias a la entrega de
información relacionada con la cultura Chinchorro a los
habitantes actuales de la Caleta.
176
Arriza B y Lagos O; “Momias Negras, Rojas y Vendadas”. Obtenido en
www.momiaschinchorro.cl
177
Arriza B y Lagos O; “Momias Negras, Rojas y Vendadas”. Obtenido en
www.momiaschinchorro.cl
106
“Yo digo que pecábamos de ignorante, porque ahora de hace
poco, hace poco, digamos de este año que estamos recibiendo
y hemos recibido enriquecernos en el sentido de orientación,
instrucciones para que si va alguien saquea o hace algo o llega
tan sólo el vehículo a tratar de subir esos cerros, nosotros ir
inmediatamente y llamarle la atención y que está
prohibido”178.
“Entonces ya nosotros estamos ahora recién aprendiendo a
cuidar prácticamente toda esta zona, pero antes todos hacían
lo que querían y nosotros prácticamente ignorantes de ese
detalle, dejábamos incluso muchos, muchos vinieron y se
llevaron montón de cosas de acá… venían para llevarse
momias, llevarse cosas llevaban y no sé cómo las pasaban”179.
”¿Por qué hay momias de Chinchorro en Europa, cómo
llegaron allá? No se fueron caminando poh, ni se fueron en
bote”180.
Un comerciante, que antiguamente iba a pescar de forma
esporádica a la Caleta, contaba que los muchos sitios
arqueológicos de la localidad, fueron saqueados por diversas
personas que visitaban el lugar. Recuerda haber visto cerros
con muchas excavaciones y visitantes extrayendo diferentes
piezas arqueológicas, las que eran vendidas posteriormente en
el extranjero. Relata que algunas personas sacaban restos de
gorros, los pegaban con adhesivo, los ensuciaban con un poco
de tierra y los enviaban a Estados Unidos para ser
comercializados.
Agustín Tapia y Gladys Rojas recuerdan que cuando se
construyó el camino hacia el muelle, se perdió bastante del
patrimonio arqueológico, ya que, la máquina deterioró parte
178
Agustín Tapia Rojas
Gladys Rojas
180
Luis Mondaca
179
107
importante de los sitios funerarios: ”Desde que cuando partió,
por ejemplo, el camino y que había un problema ahí, que
incluso pararon un poco, había una dificultad, pararon todo el
tema de la construcción del camino. Porque estaban saliendo
muchas momias, porque cuando pasó la máquina en ese plano
de allá, salían pal lado. Entonces, ¿qué pasó?(... )la misma
gente de vialidad, los que pasaban la máquina se llevaban las
cosas”181
”Ahí iban cayendo mucho, mucho hueso y cabeza y todo al
mar. Porque donde se iba haciendo el camino, el camino”182.
Otro elemento que ha incidido en el deterioro de piezas
arqueológicas, es la acción antrópica. Si bien, es cierto que la
erosión natural provocada por el viento contribuye a este
deterioro, la manipulación de piezas arqueologías por parte de
los visitantes o turistas ha provocado un deterioro mayor y
progresivo. “¿Sabes lo qué ha pasado también?... los mismos
zorros, que pasaban los zorros que caían a veces restos de este
en el mismo faldeo del cerro, los zorros donde cae la erosión,
que sé yo y caían pasaba eso… pero años de años que el viento
no ha votado nada, años, estamos hablando de miles de años y
el viento no hizo nada. Pero la gente es la que ha hecho el
daño. Nosotros mismos, cuando se inició ese camino, se hizo
mucho daño cuando se hizo ese camino, bueno ya está. El
cuento es cuidar”183.
La comunidad en general, considera que ha habido bastante
deterioro de los sitios arqueológicos, el que se ha dado
fundamentalmente por dos razones. La primera de ellas, por la
erosión de los cerros, de carácter natural y provocada por el
viento o remociones de tierra o arena causadas por
movimientos telúricos, y, la segunda, por la intervención
181
Agustín Tapia Rojas
Gladys Rojas Uribe
183
Agustín Tapia Rojas
182
108
humana. En los cerros es posible encontrar sitos funerarios, los
que quedan al descubierto por acción del viento; de esta
forma, los restos arqueológicos quedan a la vista de todo y de
todos. Los sitios arqueológicos son de fácil acceso, los turistas
frecuentemente llegan hasta ellos, manipulan los restos
arqueológicos, se toman fotografías y, en oportunidades,
también se llevan parte de éstos. Los siguientes relatos nos dan
cuenta de ello:
“Tú cada vez que pasái por el muelle y vei la momia que está
ahí, todos los días la vei de una diferente posición. Las cabezas
caen al suelo por el tema del viento, otro tema que vienen los
turistas, las mueven pa’ allá, las mueven pa’ sacarse fotos, les
hacen poses a la momia… en base a eso hay harto deterioro,
porque habían momias que estaban completas y ahora tu vei
un pies por allá, un brazo por acá, una cabeza más allá, la
mandíbula pal’ otro lado, las costillas boca abajo, los perros
también se encargan de correr los huesos”184.
“La gente ha ido deteriorando, no es que se haya deteriorado
solo. Turistas mismos que la empiezan a ver, las dan vueltas,
pescan las cabezas, los brazos. Si ves que va algún turista pa’
allá están de distinta manera”185.
“Se han visto diferentes momias destruidas. En el transcurso
de los años las mismas clases de momias, pero diferentes
momias que se destruyen”186.
“Se caen las momias al piso, yo te digo que gracias a Dios que
los perros no comen eso, porque si no ya no hubiera nada,
porque si los perros se comieran esos huesos, no habría nada,
los perros no le dan ni bolas prácticamente, porque incluso hay
184
David Stange Stange
Jorge Castro
186
Carmen Tapia Maturana
185
109
huesos que tienen grasa, por lo que te digo de los perros, pero
gracias a dios ni los huelen.187”
“Porque yo cuando iba al muelle, antes yo iba todos los días la
muelle a esperar que llegaran los botes pa sacarles lo que
traían, entonces el viento empezaba a sacar la tierrita y
descubría, ahí yo me metía, pescaba las momias y las sentaba
ahí, les ponía una piedra y las dejaba sentadas, vez que pasaba
pa allá las saludaba y una vez se me perdió, se lo llevaron po’ y
nadie vio… Se han asomado muchas momias en ese lado de
allá, que el viento mueve la tierra y los descubre”.
“Tú entrabái ahí donde está la momia chinchorro y mirabai,
huesos pero por millones, que piernas, que brazos, que patitas,
que cabezas, que caderas, tú hubierai visto y te hubierai
puesto a llorar”188.
La comunidad señala que los mismos habitantes son los
encargados de proteger los sitios y los restos arqueológicos,
frente al deterioro antrópico y natural, porque el legado
heredado de la cultura Chinchorro es algo que forma parte de
su identidad, su cotidianeidad, y es propio del entorno que
habitan: “La otra vez había una familia entera, que era el papá,
la mamá y una guagüita chiquitita que eran momias, como
estaban tan descubierta y con el Joison las pescamos, hicimos
un hoyo grande y la enterramos dentro y después como a los
dos meses después la fuimos a ver, no tenía pies, no tenía
costilla, no tenía cabeza, no tenía nada”189.
187
Carlos Nieves Barreto
Luis Mondacas
189
David Stange
188
110
“Nosotros todo el tiempo bajábamos y los tapábamos, pero
acá lamentablemente hay mucho viento y el viento se encarga
de destaparlas nuevamente, poh’”190.
“Nosotros somos más que nada como cuidadores de acá en
este asentamiento, más que nada como cuidadores, nos
encargamos de velar, que no venga gente extraña a hacer
destrozos, cosas acá, más como un tema de que es nuestra
población, nuestra localidad”191.
“Ya le he parado la mano a muchas personas: ¡No, tiene que
venir con permiso!, ¡Fuera, nomá’, fuera!(... )Porque nosotros
cuidamos. No vaya a venir cualquiera, se vaya a echar una
momia y chao no’má. No, no, no. Si es como de nosotros.
Nosotros cuidamos esto. Es nuestro, somos los guardianes de
las momias. ”192.
“Se les han dicho que fotos pueden sacar pero ni escarbar ni
allegarse mucho a la orilla, porque al allegarse a la orilla la
tierra como que empieza a caer, entonces eso mismo va
despejando, despejando y se van viendo los huesitos, porque
acá ayuda mucho el viento”193.
“Eso es lo que hemos cuidado más nosotros, la arqueología.
Que nadie nos venga a explotar lo que tenemos a los lados (… )
Compadre no puede escarbar poh, no puede estar haciendo
esto, no vei que por la culpa tuya nos pueden echarnos de
acá”194.
“El Wallo una vez dijo que iba a llamar a carabineros y se
fueron poh, pero eso no es responsabilidad de uno poh, uno lo
hace de buena fe, acá no debería pasar. Si para el sur hay
190
Rubén Navarro
Lorenzo Jorquera
192
Antolín Jorquera Soto
193
Agustín Tapia Uribe
194
Luis Mondaca
191
111
tantos parques nacionales y el gobierno tiene gente pagada
que cuide eso, uno ve y opino y uno puede llevar esas ideas,
pero uno no está pa’ eso poh”195.
Algunas personas de la comunidad, señalan que es en la
gestión del actual alcalde Iván Romero Menacho, en dónde se
le ha dado más valor al patrimonio cultural de la localidad y
prueba de ello es el estudio del Plan de Manejo de los Sitios
Arqueológicos de la Cultura Chinchorro. Eduardo Cepeda,
alcalde de mar entrega su visión frente al trabajo desarrollado
por el municipio en cuanto a la protección de los sitios
arqueológicos: “Y este alcalde fue uno de los que se
preocupó(…) el hombre si se preocupó harto de la cultura y
como vio que aquí tampoco había interés en nadie de
promover la cultura Chinchorro, entonces el alcalde terminó de
hacerlo él, si tiene la facultad si es su administración”.
Respecto a los trabajos arqueológicos que se han realizado en
la zona, una de las principales percepciones de la comunidad
es que los equipos de profesionales no se presentan y
relacionan con la comunidad. Algunos comuneros señalan que
el actual estudio de plan de manejo que está llevando a cabo la
Universidad de Tarapacá en la localidad ha marcado la
diferencia ya que, el equipo de trabajo ha vinculado con los
habitantes de la Caleta, haciéndolos partícipes del trabajo que
está llevando a cabo.
En relación al trabajo de los arqueólogos y su vinculación con la
comunidad, Eduardo Cepeda, recuerda que hace un par de
años llegó a trabajar a la localidad una arqueóloga brasileña y a
la comunidad le pareció bastante pertinente el hecho de que
antes de comenzar a realizar cualquier tipo de excavación ella
se presentó a la comunidad: “Por ejemplo, la última
arqueóloga que venía era la Teresita Franco, una brasileña que
195
Jorge castro
112
se ganó una beca en Estados Unidos porque estaba muy
entusiasmada en estudiar las momias Chinchorro. Cuando llegó
ella se presentó ante mi poh, con el documento, lo trajo
Barraza, un documento bien detallado de todas las especies,
qué tenían que hacer, el tipo de excavación y todas las
especies que tenían que enumerar y pasárselas al museo de
Azapa, lo que no hacían anteriormente los otros, y venía
firmado por el director nacional de museos. Había ido a
Valparaíso a conseguir el documento, incluso vino con una
palita y una brocha escarbando. Meses así, nada de palas,
entonces ahí yo trabajé con ella y puta, me daba indicaciones
de lo que era esto, que la cultura acá y que debíamos cuidar,
me abrió más las pepas. Entonces cuando llega ahora una
persona, yo me acerco al tiro, ahora ya saben. Cualquier
actividad, yo o el Jorge a honores una credencial que diga
guardaparques, guardamomias, a honores, entonces cuando
llegue yo ¿quién es usted?, señor aquí está mi credencial,
entonces es otra cosa, pero a mí no me dicen na’ porque yo me
pongo mi gorra de autoridad marítima y se van al tiro. Así
fuimos parando esto y fuimos parando y se fue parando, pero
tarde”196.
Luis Mondaca al igual que Eduardo Cepeda recuerda a la
arqueóloga brasileña que llegó a trabajar a la localidad: “Y
nosotros somos, nosotros aquí en la comunidad, toda la
comunidad, los que han cuidado más la cultura porque le
hemos puesto la proa a todo, a toda persona que ha venido
para acá… hasta a la misma persona, la misma arqueóloga que
vino de Brasil, hasta a ella le pusimos la proa. Porque ella tenía
que presentarse a nosotros primero, con los documentos.
Cuando se presentó, ahí nos dimos cuenta que nosotros
habíamos metido las patas. Nosotros metimos las patas,
porque ella venía con todos sus papeles en regla. Ella
estudiaba, ella estudiaba solamente no los cuerpos, estudiaba
196
Eduardo Cepeda
113
lo que comía la gente. Cuanta etapa, que lo que comieron un
tiempo, que lo que comieron otro tiempo. Porque iban
tiempos y tiempos malos. Tiempos buenos y tiempos malos. Y
comían mariscos, pescado y otro en que comían puro pescado,
porque llegaron tiempos malos”197.
Dentro de las principales percepciones de la comunidad con
respecto a la protección de sitios arqueológicos, señalan que a
la localidad no se le ha otorgado el valor y el cuidado que
amerita, les gustaría que los sitios estuviesen protegidos por
algún sistema de muros contendores o micas transparentes y
que existieran señaléticas informando sobre la riqueza
presente en la localidad. También consideran que es necesario
recibir mayor información y capacitación sobre la cultura
Chinchorro y a la protección de los sitios arqueológicos:
“Capacitación principalmente porque si uno lo conoce lo
valoriza, y si lo valoriza lo cuida, nosotros estamos todos los
días vemos quién entra quién sal… nosotros, la gente estamos
pendiente de todo esos lugares”198.
Carmen Tapia, quien constantemente se informa sobre la
cultura Chinchorro opina lo siguiente frente a las condiciones
actuales del patrimonio del sector: “Sinceramente, estamos en
un lugar arqueológico que tiene más de ocho mil años pero
que el gobierno no se ha preocupado casi en nada de darle el
valor histórico que tiene este lugar”199.
Mientras que Osvaldo González señala que los sitios
arqueológicos deben ser protegidos por algún sistema técnico.
“Y esos finaditos ya no tan descansando en paz… por qué no
el municipio, pesca dos fierritos y una mica que es
197
Luis Mondaca
Agustín Tapia Rojas
199
Carmen Tapia Maturana
198
114
transparente. Y la gente lo puede ver le puede sacar fotos y no
se sigue deteriorando. Esa es la idea”200.
Jorge Castro, propone que sería conveniente la contratación de
personal que estuviese dedicado exclusivamente a cuidar los
sitios arqueológicos que pertenecen a Caleta Camarones: “No
creo que haya ningún lugar en el mundo que esté tan
abandonado como está acá en Camarones, si acá no se ha
hecho nada poh. No hay en Cuya, que sé yo un letrero que diga
en inglés, francés o cualquier otro idioma donde salga
información de lo que hay en la comuna, lo que hay en aleta
Camarones. La gente llega acá y no sabe qué es lo que hay, no
sabe cuántos años tienen las momias, nada… porque aquí si no
estuviéramos nosotros, bueno, la gente no puede hacer hoyos
poh. En este sector nadie va a hacer hoyos porque nosotros
estamos viviendo, pero en la Caleta cualquiera llega y hace
hoyos poh. Cuando está la mar mala queda desolado, pero
cuando está la mar buena llega una persona a las diez, once de
la mañana a escarbar y estamos todos trabajando y nadie sabe
lo que hace poh. Nosotros llegamos como a las cuatro de la
tarde y no hay nadie, ni una ronda policial tampoco poh. Yo
encuentro la razón que ellos no están pa’eso, pero aquí
debería haber un guardaparque, que tienen en todos lados.
Por ejemplo en Chañaral yo trabajé en Pan de Azúcar, que hay
pura fauna y flora ahí cuidan, varias personas de CONAF
cuidan, en Fray Jorge igual. Ahí la gente paga su entrada, va,
mira, hay un guía que le dice las cosas, le da todo el tour. Aquí
a uno le preguntan pero uno no es arqueólogo, sabe lo
necesario no más poh, y de paletia’o no más uno explica a la
gente, porque uno no gana ni uno y además está ocupado, no
tiene tiempo de andar llevándolos pa’llá y explicarles todo”201.
200
Osvaldo González Hijo
Jorge Castro
201
115
En síntesis se pude señalar que la comunidad, durante los
últimos años ha tenido más conocimiento en cuanto a su
patrimonio cultural, pero desde que llegaron a vivir al territorio
algunos habitantes, han tratado de proteger los sitios
arqueológicos. Actualmente ellos tratan de resguardar estos
sitios de tanta importancia arqueológica y se sienten con la
facultad de sacar del territorio a quien esté realizando
excavaciones no autorizadas.
A su vez, el hecho de estar viviendo al interior de un
yacimiento arqueológico, podría ser un factor de desarrollo
local, ya que, podría desarrollarse un turismo de intereses
especiales como
alternativa de actividad económica
productiva complementaria, además de la generación de
almacenes, alojamientos, restaurantes, ventas de artesanías,
entre otras posibilidades de producción local.
116
Capítulo Seis
Hay que hacer comunidad entre el cerro y el mar
Entres la belleza natural de la zona, se sostiene un pequeño
poblado de gente esforzada, que, a pesar de la distancia que
los separa de los centros urbanos de las regiones de Arica y
Parinacota, y Tarapacá, se han sabido establecer, proteger su
poblado y su legado. Pese a su empuje y coraje, la vida en
Caleta Camarones no ha sido fácil para quienes vivieron o
actualmente viven en el lugar. Entre las dificultades a las que
se ven enfrentados diariamente, se encuentra, por ejemplo,
que a inicios de la segunda década del siglo XXI, los habitantes
de Caleta Camarones aún conviven con la falta de agua potable
y alcantarillado.
Cuando los visitantes llegan a la localidad, la tranquilidad,
hospitalidad y sencillez encantan. Un plato de pescado frito,
con ensalada a la chilena y arroz, además de la hospitalidad
hogareña, es lo que se encuentra en el restaurant “Poseidón”
en dónde Carmen y César, con orgullo, saben que la mayoría
de las personas que llegan a la Caleta visitan su hogar. César
cuenta que “(…)antes, cuando yo estaba solo, entraba mucha
gente y no tenía donde comer, y ahora, por lo menos, entra y
hay donde comer. Antes no había nada”202. Y continua Carmen,
“(…)a esta localidad mi principal aporte ha sido instalar el
restorant para que el turista venga a comer y entre a la Caleta.
O sea, para atraer al turista y enseñarle lo que es parte de la
historia de momias Chinchorro, nosotros hemos instalado un
restorant(… )ese ha sido mi principal aporte. Pero si yo lo miro
del punto humano, el hecho de estar aquí, de estar haciendo
patria y cuidar que la gente no deteriore más de lo que está,
también es un aporte importante”203.
202
Cesar Cortés
Carmen Tapia
203
117
No sólo Carmen y César, sino, cada uno de los habitantes de
esta Caleta han aportado con sus propios medios e ingenio, su
granito de arena para mantener viva una forma de vida con
identidad de gente de mar. Cada una de las personas, valoriza
y protege el suelo en el que viven. Cada una está consciente
del crucial papel que desempeñan en la protección y
conservación del yacimiento arqueológico de la Cultura
Chinchorro. Sus guardianes, son gente sencilla, en su mayoría
pescadores o buzos mariscadores que con su ingenio y sus
manos las protegen.
A través de las diversas expresiones artísticas, los creadores de
la Caleta contribuyen a darle armonía a la zona y a
representarla en otras localidades. Eduardo Cepeda y Luis
Mondaca, a través de la pintura, difunden el patrimonio
natural de la zona. Ana Robles, Jorge Ardiles y Carlos Concha
mediante sus escritos, nos muestran el mundo de la gente de
mar y experiencias de vida que contienen un rico capital
cultural. Coral Concha con sus artesanías de momias, difunde
la cultura Chinchorro. Por otro lado Antolín a través de sus
réplicas de momias, trabaja por el rescate patrimonial de la
zona: “He aportado, mire yo creo más lo de ahora no’má, lo de
la momia acá. Ése es el aporte más grande que yo he hecho,
como dándole entrá a la Caleta. Si es lo que más nos interesa a
nosotros ahora (…) Yo hacía momias pero así no’má poh y
entonces, empecé primero viendo cómo eran poh,
conversando por ahí, pero ya tenía idea más menos de las
momias (…) Bueno, con la momia, hay que buscar los huesos
que se asimilen a las partes, y qué partes les vai a pelarle pa’
que se vea el huesito (…) y entonces les pido permiso para
hacer la momia (a la gente Chinchorro, que vivió en la
localidad). Les saco la greda, la traigo, la lavo poca, porque
ellos no creo que la hayan lavado así como uno, como yo
aprendí la greda, (… ) después recolectar los huesitos, pero no
huesos eso de momia, sino que buscar en la playa o de lobo,
118
darle la forma que cuadre más o menos a la pierna, ir a buscar
al río las cuestiones estas pajitas. … Después trato de darle lo
más similar con la arena, la arena la pego con cola fría pa’ que
quede pegá ‘, pa’ no moverla y se ensucie … de muñecas es
que yo tengo, como vendo juguetes americanos las muñecas
que tienen el pelo más largo las guardo (de las muñecas saca el
cabello)”204.
Pero no sólo la comunidad protege el yacimiento arqueológico
de saqueos y destrozos, sino, que también cada uno aporta al
mejoramiento de sus condiciones de vida. Es el caso de don
Carlos Nieves, contador proveniente de la ciudad de Lima,
quién arregla motores de botes e ideó un nuevo sistema de
anzuelos, para optimizar sus faenas en el mar: “Acá se pescaba
y se pesca con una chispa que le llaman, que es un señuelo de
metal con un anzuelo que se tira al agua y se deja y la corvina
muerde. Pero yo no, yo hice un espinel, o sea un ramplón, que
es un plomo con patas, se tira lo más lejos posible, cae en la
arena, se tensa y tiene siete plumas pero nosotros lo tirábamos
con cinco por el tema del viento y porque la mar no nos
dejaba. Entonces esas plumas se mueven con la ola y la corvina
la ve y llega, entonces en vez de agarrar de una, agarrábamos
de cuatro, de cinco, de tres, de dos( …)Incluso en la actualidad
yo le hago plumas a gallo, a deportes gallo, a las dos mejores
tiendas de deportes que hay en Arica … Las plumas no son
invento mío… de cómo adaptarlo a la playa esta?”. Carlos
también es el encargado de reparar los motores de sus
pequeñas embarcaciones: “(…)yo pienso que más se ha
aportado con el tema de repararles los motores, porque para
reparar los motores ¿qué hice?(...)fue solucionar esos
problemas que tenían, porque si no lo arreglaban entre ellos,
tenían que llevarlos a Arica y al mecánico que trabaja en Arica,
trabaja también con el club de yates, entonces era más
interesante trabajar con el club de yates que con pescadores,
204
Antolín Jorquera
119
por lo tanto si acá a alguien se le paraba el motor y no se le
podía hacer mantenimiento o algo por el estilo, llevarlo a Arica,
ese motor volvía después de tres o cuatro meses y eso lo
puedes preguntar, porque incluso acá me han traído el motor y
al otro día está hecho, me quedo hasta las una de la mañana
trabajando y al día siguiente ellos llegan y el motor está listo, lo
probamos y llévatelo, ahora ojalá que así como está listo me
pagaran también, sería bueno de inmediato. Creo que ese es el
mejor aporte, aparte de que cuando algo necesitan, al primero
que buscan es a mí, cualquier cosa que pase, hasta porque una
cocina no trabaja bien, vienen y me buscan(…)También hago,
por ejemplo, limpiar las cocinas, los motores de luz, los autos,
aunque no me gusta asear autos, trato de no hacerlo, pero
alguien tiene que hacerlo, porque si no mi conciencia no me
deja tranquilo”205.
La armonía de la localidad, depende fundamentalmente de
cada uno de sus habitantes, Manuel Ardiles con su sencillez y
espíritu colaborador, propicia un ambiente cálido y agradable
para vivir: “Estar acá, participar en todas las propuestas de la
comunidad, trabajar en obras comunitarias, estar presente en
la reuniones, apoyar gestiones y creer que existen
posibilidades de mejorar la calidad de vida a través de la
participación”206.
Otro gran aporte es la fuerza de trabajo que han puesto los
varones en diferentes trabajos de infraestructura que se
realizaron en la comunidad. Luis Mondaca relata acerca de su
principal aporte a la localidad: “En cualquier cosa que tenía
que hacer se hacía. Hay que hacer, hay que plantar los postes,
todos plantando postes. Los postes de la luz, cuando llegó el
motor, hay que hacer hoyos y a veces nos tocaba el hoyo con
caliche que es súper duro, ahí estábamos, métale combo,
205
Carlos Nieves
Manuel Ardiles
206
120
métale combo hasta que se hacían los hoyo y se plantaban
postes pa’ la luz. Hay que hacer el alcantarillado, se hizo el
alcantarillado. Todos tiramos palas. Ahí está el proyecto. Pa’
hacer el camino, bueno ahí fue pagado por el empleo que nos
dieron. Pa’ hacer el camino de aquí pa’ fuera. Cuando echaron
tierra, teníamos que acarrear las piedras, caminando atrás de
la máquina, sacando piedras. Trabajábamos las ocho horas.
Cuatro en la mañana y cuatro en la tarde(…) la primera vez que
se empezó a echar tierra colorada ahí trabajamos. Todos poh,
toda la comunidad empezó a trabajar. Y cuando la mar estaba
buena, nos íbamos a trabajar poh, trabajar unos dos días y
después volvíamos al camino de nuevo. Pero se hizo rápido
porque la mano de obra de la gente vivía acá mismo
poh(…)cuando se hacían algunas actividades ahí estaba el
marisco, estaba el pescado. Yo podía sacar pescados, unos
pulpos. Otro sacaba almejas, otro sacaba lapas y todos
aportábamos para hacer el proyecto o las comidas que
teníamos que hacer. Entonces, la juventud se quedó acá poh,
nos pusimos viejos”207.
Osvaldo Gonzalez Hijo ha contribuído de diversas maneras a su
comunidad: “Yo desde el día que llegue a Caleta Camarones
empecé a aportar, tirando pala para el camino, cuando ese
camino se llenaba de tierra. Y de ahí cuando estuve más
grande, en la parte deportiva, saliendo a actividades, en el
colegio haciendo presente, bailando cueca por mi Caleta. Y
después mas adulto fui dirigente deportivo(… )dirigente de la
junta vecinal y hoy en día soy padre de familia, tengo tres
niñas que viven en Caleta de Camarones y no me he ido”208.
Al compartir con la comunidad, se percibe inmediatamente
que cada uno de sus integrantes ha contribuído de una u outra
forma al desarrollo de ésta. La perseverancia y la entereza de
207
Luis Mondaca
Osvaldo González Hijo
208
121
las personas es lo que ha mantenido vivo a este território .
Aportes significativos han sido los de la familia Concha
Rodríguez, desde el comienzo del primer asentamiento en el
muelle. Carlos Concha fomentaba el deporte y la a actividad
extractiva en la zona, representando además al país en
campeonatos mundiales de pesca submarina. Mientras su
esposa Susana Rodríguez, una de las primeras mujeres que
llegó a vivir al muelle, mujer importante en los primeros
tiempos del proceso de asentamiento, cuidaba, criaba y
educaba a sus hijas: “Mi familia, desde los inicios aportó
primero con capital de trabajo, siempre llevaban gente a
trabajar a la Caleta. Como segunda cosa, la visión de mi familia
en particular, fue distinta en todo ámbito de cosas, puesto que
provienen de diferentes ámbitos(….)hemos querido aportar
desde diferentes posturas en el progreso de la comunidad,
aunque a veces la misma gente prefiere optar por la
comodidad antes del camino difícil, que es el que más
beneficios futuros trae”209.
Coral Concha, hija de Susana Rodríguez y Carlos Concha,
además de su contribución a través de su taller de artesanías
de la Cultura Chinchorro, aporta con ideas y trabajo a
iniciativas que se quieran desarrollar en la localidad,
principalmente las que tienen vinculación con la cultura y las
artes. Ella expone su pensamiento respecto al trabajo que
debiesen desarrollar las nuevas generaciones en la localidad:
“Yo conversé largo y tendido con el Agustín en algún
momento, de que en algún momento tendríamos que aunar
fuerzas con las nuevas generaciones, que queríamos hacer
cosas y todo el asunto, entonces yo creo que es entendible,
porque no es la idea apropiarse de algo, no es la idea
apropiarse del sistema. Si la gente joven puede aportar, pero la
gran sabiduría la tienen los viejos, saben de qué se trata el
209
Coral Concha
122
cuento, uno puede innovar de lo que ellos mismos quieren(…)
es que en realidad yo soy de la idea que para empezar algo
como pueblo, hay que hacer algo constructivo. Y no empezar
excluyendo a la gente, yo creo en realidad que(…) mi hermana
tiene todas las posibilidades porque ella se crió ahí igual que
yo, se acuerda de las mismas cosas, tiene los mismos
conceptos igual que yo, tiene en realidad la misma energía que
tiene toda la familia y en realidad no sé cuál es el concepto o la
idea de partir excluyendo a las personas”210.
La familia González Rojas, ha realizado grandes aportes que
fueron claves en el proceso de asentamiento, como la
construcción del camino, la instalación de la guindola en el
muelle, el servicio de alimentación que se les brindaba los
pescadores y la instalación de su negocio. Se destaca el
esfuerzo y trabajo de Gladys Rojas en educar a once hijos: “Yo
en todo he aportado todo, desde el momento que llegue he
aportado con todo, con mi esfuerzo, mi juventud, mi energía,
mis hijos(…)mis hijos porque han aportado en el sentido del
jardín, el colegio y después buzos pos tengo tres hijos que son
buzos acá(…) yo fui la primera mujer que llego acá’211. Su hijo
Agustín añade: “Les dábamos pensión, les dábamos almuerzo,
desayuno, comida a todos los que estaban ahí poh, a los
pescadores de la Caleta. Los hombres llegaban de trabajar y
nosotros les dábamos. Yo mismo cocinaba. Mi mamá y yo
vendíamos
mercadería,
entregábamos
combustible,
recibíamos los mariscos, los pesábamos y todo de rematadores
y de proveedores todo ese asunto, y tener un punto fijo acá,
incluso seguridad también porque en la noche poníamos, como
estaba todo oscuro y pa’ que los botes de ubicaran y todo
poníamos siempre un farolito con parafina de noche o
colgábamos en la punta de la casa, para que se viera de todos
lados de allá, de acá, el tema del muelle o donde estaban las
210
Coral Concha
Gladys Rojas
211
123
casas, también hacíamos eso, siempre era llamativo porque en
las noches no se veía nada era todo oscuro y taba el farolito de
la lámpara a parafina quedaba encendida toda la noche”212.
Pedro Salgado ha contribuido de diversas maneras al territorio,
con mano de obra en las diferentes instalaciones de
infraestructura, entrando al mar a sacar productos frescos,
para al día siguiente atender a las personas que participaban
en actividades recreativas. El apoyo de su esposa Norma, junto
a sus hijos vitalizaron la dinámica social de la Caleta. Este año,
la familia estuvo a cargo de de la Fiesta de San Pedro,
festividad de gran importancia para los pescadores.
Jorge Castro y su esposa María Inés Suarez, matrimonio de
esfuerzo y sacrificio, han contribuido con su disposición a hacer
más llevadera la vida de los otros habitantes. Jorge siempre
presenta voluntad cuando se requiere de su ayuda, ya sea en
mano de obra o cuando sus vecinos le hacen algún encargo de
Arica: “Yo pienso que cuando nosotros compramos la
camioneta y empezamos a trabajar, nosotros ayudamos en lo
que nosotros podíamos la Caleta(…) porque nosotros cuando
no había agua, el Jorge a veces traía hasta ocho, diez
bidones”213.
La importante labor del alcalde de mar, quien está a cargo de
velar por la vida de quienes día a día deben sortear las
bondades o adversidades del mar: “Buscar todo lo que es
comodidades de la gente, además de la misión que me
encomienda la armada de velar por su seguridad personal. Ya
te he dicho que a nosotros nos interesa que el pescador salga
vivo y entre vivo, que ande normalmente con sus permisos,
buscarles comodidades en el sistema de vida, voy a todas la
212
Agustín Tapia
María Inés Suárez
213
124
reuniones, ando en contacto con las autoridades y siempre
metiéndome en algo con la Caleta”214.
Jorge Ardiles y Ana Robles, han colaborado en múltiples
actividades que se realizaron en la Caleta, siempre esfuerzo y
su perseverancia que los caracteriza: “Mira yo, si es que en
alguna medida he sido parte de algunos adelantos, nunca lo
hice con la finalidad de querer ser el sol dentro de lo que es la
acción, nunca fue mi meta ni mi principio figurar, yo lo hacía
por una necesidad particular y obviamente de los demás. La
intención era que si yo me mejoro se mejoran todos, pero la
función mía más que nada era ver que si yo no podía solo,
tenía que hacerlo con los demás poh, porque eran grandes
cosas las que había que hacer y solo no podía. Entonces como
surge de manera espontánea el liderazgo, yo siempre fui muy
creyente en que la gente se identifica de alguna u otra manera
por las acciones que emprende uno de manera particular, o
sea, yo me allego a otro si la gente sintonizaba en mi onda… y
siempre mi premisa es esa, no ser impositivo, sino más bien le
planteaba la inquietud y lo dejaba marcando si era pa’ bien o
pa’ mal, eso dependía de cada uno. Lo planteaba como una
solución o una necesidad que había que cubrir”215.
Las mismas organizaciones que han existido al interior de la
comunidad, como la Junta de Vecinos, el sindicato de
pescadores SIPERCO, el Sindicato de Buzos Mariscadores y el
Club Deportivo Delfines de Camarones, a través de sus diversas
gestiones han contribuido al desarrollo de la localidad, pese a
las diferencias existentes entre estas mismas organizaciones.
Jorge Urbina, actual presidente del club deportivos Delfines de
Camarones ha contribuido al desarrollo de la actividad
deportiva, a pesar de las dificultades: “Siempre hay
214
Eduardo Cepeda
Jorge Ardiles
215
125
dificultades, pero salimos adelante y logro hemos obtenido
hartos logros, hemos llegado, o sea, ya por ejemplo, por
intermedio de competencia hemos comprado mesas para
tener en la sede, la sede social, para las competencias, para
cenar”216. Jorge Urbina, Sergio Maripán y Miguel Soto,
pescadores y buzos mariscadores que trabajan en la localidad,
se han destacado en diferentes deportes submarinos, obtenido
importante títulos a nivel nacional y panamericano.
“Picando cebolla, cocinando, atendiendo a las personas,
metiéndome al agua, aportar con un granito de arena, que ha
sido con pescado… me gusta a mí el pescar, sacar con arpón…
como nosotros somos pescadores, ya tu Carlos con diez
pescados, ya tu Pepe con diez pescados más…y los otros con
un poquito de loco, un poquito de lapa. En eso hemos
aportado, en ese tipo de avance porque siempre nos han dicho
sabi que viene el gobierno a arreglarnos esto o viene a
conversas esto y tenemos que ponernos acá, de esa manera
hemos aportado”.
Varios integrantes del sindicato de buzos mariscadores, han
contribuido de diversas maneras en la localidad,
fundamentalmente con mano de obra en las instalaciones que
se realizaron en la localidad: “Con mano de obra, como todo
chileno tenían que pagarnos, para hacer la mano de obra. Yo
soy eléctrico… y yo he aportado harto en la parte eléctrica, así
para la junta de vecinos, como para la sede y para las casas que
no tenían en ese tiempo las instalaciones, yo se las hice”217.
Juan Concha y su negocio, le otorgan dinamismo a la localidad.
La mayor felicidad es la de los niños cuando van a comprar
galletas, chocolates, pastillas y bebidas. También ha sido un
gran colaborador en diversas iniciativas que se han llevado a
216
Jorge Urbina
Hugo González
217
126
cabo en la Caleta, ademas su función como virador es un
aporte directo al desarrollo de la cadena productiva de la
actividad pesquera.
Pescadores y buzos mariscadores, que desde su llegada
siempre han contribuido a la localidades, siendo integrantes de
la organizaciones presentes en el territorio, ideando proyectos
que mejoren su calidad de vida, sacando productos del mar y
preparándolos para servir los mejores platos a los invitados a la
localidad. Rubén, Pepe Concha, Fredy Concha, José Jorquera,
Joison Jorquera, Hugo más conocido como Filiph y tantos otros
que debido a diferentes razones hoy en día ya no trabajan ni
viven en la Caleta, fueron y continúan siendo importantes al
interior de esta comunidad emplazada entre el cerro y el mar.
Las mujeres han sido un componente importante en el
asentamiento de la localidad. Manuela entregó parte
importante de su juventud y además jugó un rol significativo
atendiendo el restaurant de Osvaldo González, ya que, en el
primer asentamiento eran muy pocas mujeres que habían en la
zona y era necesario de alguien que prepara los alimentos o
brindara servicios de alimentación: “ya al estar allí, es un
sacrificio estar acá y yo ya he estado la cuarta parte de mi vida
en estos lados”218.
Al igual que ella, Jenny Canessa y otras mujeres han sido parte
importante al interior de esta comunidad. Jenny señala que su
principal aporte a la localidad ha sido ser dirigenta de la junta
de vecinos y realizar gestiones para mejorar las condiciones de
los vecinos.
Manuel Alvarado, quien trabajó ideando propuestas en
conjunto con los habitantes de Caleta Camarones, los recuerda
de la siguiente manera: “Yo me saco el sombrero, porque es
218
Manuela Herrera
127
cierto que tiene como otro ritmo de vida, distinto a la vida que
lleva la gente(…)es gente muy trabajadora, muy inteligente,
son muy creativos. Y son perseverantes, ellos luchan hasta el
final, no se dan nunca por vencidos, luchan, luchan. Del
momento que tienen ese litigio de cuántos años, porque uno
cualquiera viene y le echa la espantada y no tienen nada, esta
cuestión es legalmente nuestro, pero ellos siguen ahí, siguen
porque tienen la convicción de que algún día ese terreno va a
ser de ellos(…)son aperrados(…)y ellos están y tienen
personalidad, porque hablan. No, a ellos les parece algo mal y
se lo dicen, se lo dan a conocer. Son agallados, son
agallados(…) porque ellos tienen las condiciones para salir,
pero les falta esa mano que los pueda ayudar. Y si tender la
mano no cuesta nada(…)Mire, ojalá puedan, ellos siempre han
tenido un sueño de hacer un camping, ellos. Un camping que
puedan ofrecer sus productos ahí, atender al turista, porque es
lo que se puede hacer en este rato ahí, pero falta que alguien
les tienda la mano, como le digo. Siempre he conversado yo
con Ardiles(… )decirle a la gente de la Caleta que siga luchando,
que siga creyendo en ellos porque es gente que es capaz de
hacer cosas y los bueno que tiene es que ellos siempre ponen
de su parte, no esperan que les den todo, es que hay otras
partes que le dicen: “oye vamos a hacer esto”, esperan el día
que se inaugure la cosa, en cambio ellos no, desde el punto
inicial en el que usted pone una piedra ellos están ahí,
limpiando para colocar la primera piedra. Y se comprometen
con lo que hacen. Hay un compromiso y sí cumplen. Si de
repente han tenido una trancadilla por ahí con asuntos como le
digo yo, como los casilleros, es porque uno o dos han tenido un
descuido(… )a la gente de la Caleta hay que conocerla primero
para saber qué son, uno emitir un juicio sobre ellos. Usted no
puede decir no, esta gente es acá. Una vez que usted la
128
conozca, conoce a la gente, se encanta con la gente. Vale la
pena trabajar con ellos, vale la pena sacrificarse por ellos”219.
219
Manuel Alvarado
129
Capítulo Siete
Rostros, Momentos y Lugares de Ayer y de
Hoy…
Una Mirada desde la Fotografía
130
131
132
Osvaldo González, El Rematador.
Eduardo Cepeda, “Alcalde de Mar”
133
134
Familia Ardiles Robles
135
136
137
Jorge Urbina, Sergio Maripan y Miguel Soto
138
Pedro Salgado, Fredy Concha, Luís Mondaca y buzo mariscador.
139
Sede Social
140
141
142
Caleta Camarones antes del Asentamiento en el Muelle.
Primera casa construida en Caleta Camarones, correspondiente
al primer asentamiento. Familia González Rojas
143
Asentamiento en el Muelle
Asentamiento en elMuelle. Familia Ardiles Robles.
144
Primeras casas en el asentamiento en la Meseta.
Asentamiento en la Meseta
145
Villa Manuel Alvarado.
146
Uso de energías Limpias: Paneles solares.
147
Actividades deportivas
148
Reflexiones Finales
Los diferentes testimonios, relatos, anécdotas, visiones,
opiniones y percepciones expuestas, dan cuenta de las
principales causas que explican la llegada de las personas a la
localidad y de sus lugares de orígenes. Estos elementos definen
a la localidad, como un asentamiento de migrantes que
mayoritariamente tienen en común rasgos propios de gente de
mar. Los pescadores y buzos mariscadores siempre van en
busca de zonas rica en recursos marinos.
La construcción del camino desde el actual asentamiento hacia
el muelle, es el nexo entre la llegada de los pescadores a la
localidad y el proceso de organización territorial y social de la
comunidad de Caleta Camarones.
La población de la comunidad en un noventa por ciento está
compuesta por género masculino, mientras que el género
femenino abarca el otro diez por ciento restante. Esta situación
se genera a partir de las contantes emigraciones de las mujeres
hacia las ciudades más próximas, en busca de mejores
oportunidades en términos económicos, sociales y
educacionales para ellas y sus hijos.
La educación de los hijos de las familias que vivieron en caleta
Camarones ha sido uno de los factores más importantes que
ha influenciado la expulsión de la madre junto a sus hijos o en
alguno casos, de toda la familia; ya que, el establecimiento
educacional más próximo es la Escuela G.121 Valle de Cuya,
que imparte solamente hasta sexto año básico. Entonces
cuando los hijos deben ingresar a séptimo año de educación
básica, muchos de ellos deben matricularse en otros
establecimiento educacionales, generalmente en la ciudad de
Arica.
149
Uno de los problemas graves que vive el pescador es el de
salud. En promedio un 75% de ellos cuando deja de trabajar en
las actividades pesqueras, con enfermedades lumbares o al
oído medio, sin un sistema de previsión de salud, que le
permita soslayar tal situación.
La localidad es una caleta de pescadores con identidad rural,
definida por las condiciones de desconectividad, aislamiento,
falta de servicios básicos, como agua potable, redes de
alcantarillado y de electricidad. Pese a estas condiciones a los
buzos mariscadores y pescadores en su mayoría, les gusta vivir
en esta zona; por la tranquilidad que les brinda, porque es su
fuente de trabajo y por un sentimiento de arraigo que los une
al territorio.
Este sentimiento de arraigo es más potente ante todo en los
pescadores o buzos mariscadores, cuyo tiempo de
permanencia en la localidad es alrededor de veinte o
veinticinco años. Muchos de ellos durante las entrevistas
realizadas manifestaron que en Caleta Camarones han
entregado parte importante de su vida, sobre todo su
juventud.
El mayor problema que se presenta en la localidad es el bajo
nivel de escolaridad, alrededor de un 73% de la población no
ha finalizado sus estudios básicos o medios, situación que
imposibilita el desarrollo integral de las personas y las
posibilidades de acceso hacia otro tipos de trabajos que
pretendan desarrollar o hacia la ejecución de proyectos que
puedan contribuir a mejorar la calidad de vida o la actividad
productiva.
Sin bien es cierto, existe un alto índice de personas que no han
podido terminar sus estudios, muchas de ellas han puesto
todos sus esfuerzos en revertir esta situación con su
descendencia. De esta forma, hoy en día en las nuevas
150
generaciones de hijos de pescadores o buzos mariscadores es
posible encontrar estudiantes o profesionales universitarios en
las aéreas de administración, ingeniería, gastronomía o
contabilidad.
Los habitantes de Caleta camarones aspiran a mejorar los
problemas de infraestructura sanitaria, electricidad,
aislamiento, desconectividad, nivelar su situación de
escolaridad y encontrar una fuente de ingreso alternativa en
los periodos de baja productividad.
El trabajo desarrollado es una aproximación a la construcción
de historia local por medio de la oralidad, en donde cada uno
de los miembros de la comunidad es el protagonista de esta
historia. Esta primera exploración es el primer acercamiento a
los futuros estudios o futuras investigaciones que se puedan
llevar a cabo en esta localidad joven, con identidad de caleta
rural pesquera.
Una temática interesante a abordar es la relacionada con
género y responder a interrogantes como ¿Cuál ha sido el rol
de la mujer en la localidad? ¿De qué manera la mujer ha
contribuido al proceso de asentamiento? ¿Qué ha sucedido
con la vida de las mujeres pioneras en el territorio? ¿Qué ha
significado para ellas educar y criar a sus hijos en una zona
carente de servicios básicos?
Se podrían realizar importantes estudios relacionados con el
patrimonio cultural de la localidad ¿Qué ha sucedido con los
sitios arqueológicos? ¿Cómo se ha dado el deterioro en la
zona? ¿Quiénes han contribuido a este deterioro? ¿Por qué
razón existen piezas arqueológicas de Caleta Camarones en
otros países del mundo? ¿Qué tipos de estudio se han
realizado y cuáles han sido los resultados de estos?
151
Respecto a las nuevas generaciones que terminaron su proceso
de educación en la ciudad ¿Qué significó en sus vidas salir de
la caleta? ¿Se mantiene el vínculo con el territorio en cuestión?
¿Cómo es la vinculación de los niños que crecieron en la caleta
y hoy son profesionales en la ciudad?
Voces diversas con historias de mar es una aproximación a la
historia viva del actual asentamiento de Caleta Camarones.
152
Anexos
153
Anexo Uno
Último rincón de la Comuna Camarones, es un cuento cuya
autoría pertenece a Ana robles, mujer sencilla, esforzada y
perseverante de Caleta Camarones. En este cuento relata el
significado que para ella tiene el vivir en Caleta Camarones,
por qué razón esta acá, cuales son las riquezas que tiene lo que
ella denomina refugio, sus anécdotas, sus esfuerzos, sus logros
y en general cómo es la vida en Caleta Camarones.
Último Rincón de Comuna Camarones
Hoy en pleno milenio, miro hacia atrás y recuerdo cuando nos
hablaron de esta pequeña caleta, esto fue por el año 1986 y
nunca imaginé que por el trabajo de mi esposo (buzo
mariscador) esta caleta sería nuestro refugio para mi, mi
esposo y mi hija.
Llegamos hace diez años buscando nuevos horizontes siempre
junto al mar, en ese entonces encontramos una pequeña
población de cuatro familias que apegadas al cerro y el mar
realizaban el trabajo de extraer mariscos y venderlos al
comerciante que había en ese tiempo. Fue así como, pasamos
a hacer parte de esa familia que allí vivía, quienes fueron los
pioneros en hacer patria en este lugar y subsistir en este rincón
de la quebrada de Camarones, con su verdor que llega hasta la
orilla de la playa, haciendo resaltar más su entorno y creando
un paisaje maravilloso.
Comienza nuestra historia con el esfuerzo de poder
acomodarnos sin nuestras necesidades de agua y electricidad,
esperando el camión aljibe que cada quince días nos traía agua
y en la noche prendíamos las lámparas de carburo, las que
artesanalmente se hacían. Todas las personas se las ingeniaban
para tener una, se hacían con un tarro de arvejas o de durazno,
154
se necesitaba un cartón, carburo, alambres para afirmar los
tarritos, y con una aguja se hacía un pequeño hoyo ¡Y lista la
lámpara que nos alumbraba en esas noches oscuras de
verano!. También están nuestros hijos, contentos y
maravillados por tanta tranquilidad, hasta para poder bañarse
en el mar que en esos tiempos estaba tan calmo como para
chapotear junto al delfín, que era tan mansito y que rascaba su
guatita junto a las rocas planas que había en la posa.
Después nos llevaron a la meseta en donde estamos ahora, acá
tenemos todas las comodidades básicas, que para nosotros son
muchas, aunque para las personas que vienen a visitarnos de la
ciudad son pocas.
Tenemos la cultura Chinchorro, porque acá se encontró la
momia más antigua del mundo, los Chinchorro tenían una
cultura diferente a otras, porque momificaban con otra clase
de elementos más artesanales. Estamos orgullosos de nuestra
caleta porque aquí hay tantas historias escondidas que dejó
esta cultura, están los conchales, los refugios donde guardaban
sus animales, la circunferencia que se asemeja al sol en lo alto
del cerro, de difícil acceso para verlo y los llamos que están
impresos en la falda del cerro simulando que están abrevando.
También tenemos nuestras historias, como por ejemplo el
hecho de tener que salir a Cuya, distante a once kilómetros y a
Arica a comprar lo que necesitamos. El camino de tierra que
existe se encuentra en muy malas condiciones, por eso varios
vehículos han quedado para hacer un museo, ellos nos hacen
recordar que el camino esta tan malo, que en la huella quedan
sus piezas esparcidas, por no poder soportar las calaminas que
se hacían con el viento.
También tenemos anécdotas como cuando nos juntábamos las
mujeres de esta caleta y nos íbamos a vender empanadas a
Cuya, con una camioneta que aquí la llamaban Chimultrufia, o
155
camioneta del pueblo. Echábamos todas las cosas que
necesitábamos, como: cocina, sartén, fondos, gas, etc, y nos
trasladábamos a Cuya, parecíamos gitanos acarreando todo de
un lugar a otro, para ganar los pesitos que ayudaban en la casa.
Las mamás solían ir con sus hijitos porque no podían dejarlos
solos ¡ Y a ponerle el hombro!. Hay veces en que teníamos que
empujarla porque también este vehículo tiene sus añitos, pero
no nos dejaba a mitad de camino y nos traía de vuelta al
anochecer, para llegar a preparar de nuevo el pino de
mariscos, para el día siguiente tener otras aventuras.
Somos una comunidad de cincuenta personas, todos trabajan
en el mar, que a veces no respeta botes ni a sus dueños, que
con tanto esfuerzo salen a trabajar aun sabiendo que peligran
sus vidas por las constantes marejadas que ha habido. Ellos con
dolor han visto perder sus botes, las marejadas que han
llegado a este rincón de la Caleta, también nos han hecho
sobrecoger el corazón al ver que nuestros vecinos y amigos se
han quedado con los brazos cruzados, al perder ese material
que les servía para sostener a la familia.
Acá además se ve el dolor y de igual forma el miedo cuando
sabemos de estas marejadas, porque nadie está libre de que
nada le pasará a su bote y también a su vida. Aquí quedaron en
la playa los restos esparcidos de algunos botes, como el del
Gitano y el Victoria, el Tiare está detrás de la casa de su dueño
esperando ser reparado y el Escorpión II preguntándose
¿Cuándo dueño tendrá el resto del dinero para repararlo?.
Todas estas embarcaciones sucumbieron a las marejadas, que
semana tras semana nos sobrevienen. Y el San Jorge ahí está
con el agua hasta el cuello, todos los días sacándole agua
¿Cuántos litros tendrán que sacarle?, varias veces los han
varado para repararlo, porque está tan viejo que sus tablas no
dan para más y ya quiere jubilar, ha navegado veinticuatro
años junto a su dueño, empezó en Mejillones, llegó a caleta
156
Chanavayita, paso por Iquique, por Pisagua, y se quedó acá en
este último rincón de la quebrada.
La Caleta ha sido nuestro refugio por diez años, esperando que
para nosotros pase algo histórico y siempre los tengamos en la
memoria, ese deseo será que en estos suelos que estamos
pisando, en este entorno más maravilloso sin smog, aire puro
fuera de la contaminación, lejos de la zona urbana y con las
necesidades básicas; tengamos la dicha de ser dueños de un
pedazo de esta tierra, porque donde estamos viviendo no es
nuestro y esperamos que el dueño que es Ariztía, vea que
nuestra fuente de trabajo esta acá, que hemos pasado
temporales, corrientes del niño y de la niña. Pero aun así
seguimos luchando, porque todos son buzos mariscadores y a
eso es lo que se dedican; aquí no hay agricultores ni
ganaderos, pero pertenecemos a la comuna de Camarones y
de igual forma somos una zona rural, nos sentimos orgullosos
de ser la primera caleta yendo hacia el sur, que hay en la zona
norte. Enclavada entre los cerros y el mar; el verde de esta
quebrada de nos incita a soñar que en un futuro no muy lejano
nos visiten los turistas, para que se sientan libres
contemplando el paisaje tan hermoso que tenemos.
Damos gracias a Dios por tener la dicha de vivir aquí en
el rincón de esta meseta, donde todos como familias,
conocemos las alegrías y sufrimientos de cada uno de
nosotros. ¡Gracias valle hermoso, gracias aire puro y gracias mi
querido Dios!
Dedicado con cariño a todas las zonas rurales, de la Primera Región
157
Anexo Dos
Algunas Anécdotas…
La Cachiyuyo: “La Cachiyuyo (camioneta), que la trajo don
Osvaldo, era la más antigua y todos los niños se iban atrás”220.
Historia de la Chancha Sofía: “Es que la Sofía (una chancha que
era mascota de Coral Concha) creció poh y estaba con papas
fritas. Y ahora, ¿qué pasó?... que un dieciocho de septiembre
que teníamos que irnos a Arica, como dos días antes y el
chancho no podíamos pasarlo porque habían autoridades y
estaban fiscalizando, entonces se le ocurrió una idea al dueño
de la micro y al que está presente (Carlos Concha)… Y teníamos
que llegar a allá con la familia y llevamos el chancho… Pero
cómo lo llevamos… Si era un problema llevarlo, porque el
chancho es complicado, tiene fuerza. Así que lo amarramos
bien amarrado y lo metimos dentro de un saco, y de ahí le
pusimos un gorro de pescador, y lo sentamos en el asiento de
al lado del chofer, y llegó el carabinero a controlar “¿Pa’
dónde vai Cepillín?”, “Voy pa’ Arica”… Y el carabinero mira
pa’dentro y ve al chancho bien sentado adentro con su gorro y
se fue al tiro a reír pa’ llá pa’ dentro poh. Nos fuimos y el
chancho se sentía apretado, y se hizo caca y la caca de chancho
es fuerte, y arriba en la pampa de Camarones ya no
aguantábamos más, y tuvimos que soltar al chancho pa’
sacarle el saco porque adentro del saco estaba la caca, y se
arranca el chancho en plena pampa, y ahí persiguiendo al
chancho. La cosa es que lo perseguimos, lo pillamos y lo
amarramos, y lo llevamos pa’ la casa”221.
La Micro de Pelotillehue: “Mira yo a los que recuerdo, al
primero que yo recuerdo siempre, se es al Cepillín con su micro
220
Susana Rodríguez
Susana Rodríguez
221
158
que recorrió, pero la comuna yo creo que fue a Camarones,
Codpa a varios lados era como la locomoción que tenía la
Caleta pa’ ir a todos esas partes que los habían invitados. Era
una, cómo se llama, una micro antigua que él la ocupaba como
casa adentro: tenía cocina, alojamiento, todo, pero cuando le
tocaba viajar, él corría todo y montaba los asiento, y se iba con
toda la gente de la Caleta, y (…) el alcalde, el Alvarado, hacía
campeonato de futbol en Cuya, (… ) en Camarones, en Codpa y
ellos iban en esa micro”222.
La Micro Quemada: “Esta micro, cuando nosotros llegamos,
estaba quemá. Porque creo que unos niños la quemaron.
Porque históricamente transportaba locos. Y pasó que estuvo
detenida en Cuya por varios años y después la trajeron pa’ acá
poh. Y estaba quemá feo poh. Y nos dijeron a nosotros “Vivan
acá poh” y vinimos un grupo a limpiarla. Sacar todo lo
quemado (…) Con el Joison comenzamos a limpiarla: pusimos
dos camas, una tele(…) Al final nosotros con el Joison le
pusimos techo, la limpiamos, la pintamos. Pusimos dos camas,
pusimos la cocina, vivimos como tres años ahí poh(… )Si eran
las ocho y llegaban todos a jugar brisca, dominó, tomábamos
té, hasta que hicimos esta casa, y nos vinimos pa acá. No, pero
vivimos como tres años. Tiene muy buenos recuerdos ésta
micro(…) la puerta no’má poh, que es muy chica, uno pa’ pasar
tiene que sacarse la cabeza(…) y el que entraba siempre se
pegaba en la cabeza ¡PUM! La cabeza, la cabeza(…) Ahí tenímo
así como un sillón pa’ sentarse y ahí estaban las camas,
teníamos luces(…)teníamos de todo acá(…)si hacíamos dibujos.
Ojalá que dure harto tiempo no’má la micro, no se la lleven de
chatarra. Ahí quedó como bodega, es que pasan los años, ya
no es lo mismo como antes, éramos más jóvenes, teníamos
más entusiasmo. Y ahora no, ese entusiasmo ya pasó, uno se
pone más viejo, más idiota, ¿ah?, teníamos así como un
palafito pa’ arriba así como para que entre el sol(…) un tragaluz
222
Edwin Soto
159
teníamos, teníamos todo eso, teníamos(… )estaba entre Guayo
y Ardiles, estaba al medio. Y como hicimos la casa acá justo
vino esa máquina grande de mariscos y ahí la trajo pa’cá(…) si
teníamos todo limpiecito, pintada, bien, bien arregladito. Todo
bonito, lástima que ahora todo quedó pal, pal recuerdo no’má
poh, pal recuerdo(…) Si a veces, así cuando vienen visitas uno
se duerme acá a veces también. Uno se duerme acá, tira el
colchón ahí entre medio(… )Pal tiempo que viene harta gente,
tiramos colchones y dormimos acá poh. El viento no te mueve,
no pasa ná poh, no como las casas”223.
La Micro Quemda: “Estaban haciendo fuego adentro de la
micro los cabros de porquería. Y vino y yo le dije al Chapi:
“Mira esta micro, podemos comprar unos cholguanes,
cerramos las ventanas y podemos vivir acá, como somos los
dos que andamos no más”. Y me dijo el Chapi: “Ya poh tío”.
Fuimos y yo hablé con el Cepillín, con el dueño de la micro pa’
que prestara la micro para hacer una piececita. Entonces
Cepillín dijo: “Mira, sabí que, mejor te la vendo, dame treinta
lucas y te quedai con ellas” le dije que ya y ahí la amononamos
con el Chapi. Vivíamos ahí los dos con el Chapi, teníamos dos
camitas de plaza, cabían re bien en el pasillo. Al fondo la
cocina, la tele chiquita de doce, chiquitita, teníamos todo bien
cómodo. Ahí llegaban todos a jugar brisca, jugaban brisca ahí,
de toda la vida ha sido que llegan todos los amigos al lado mío,
a jugar conmigo”224.
La Micro de Pelotillehue: “Y tenía una micro, como esa
micro de Condorito, ahí llevaba todos los mariscos. Él le
llamaba la casa rodante, pero era una micro, se demoraba
como diez días en llegar a Arica(… )Y le sacó patente de casa
rodante, si tenía ducha y todo… era un tambor no más, con
una manguera (la ducha). Íbamos a Camarones, hasta Arica
223
José Jorquera
Joison Jorquera
224
160
íbamos a jugar poh, a Cuya… Íbamos todos, en la micro de
Pelotillehue(…) si lo pasábamos bien. Cuando íbamos a
Camarones en la micro de Pelotillehue y como nadie tenía
vehículo, íbamos en la micro esa. Íbamos todos, con cabros
chicos, viejas, todos, si había que empujarlos con la pata pa’
que cupieran todos(…)era un cuadrangular que había. Ahí
nosotros llevábamos mariscos, pescados todo, pa’ regalar, si
allá la muni se ponía con todo, en el tiempo cuando la muni se
ponía poh, había copete, harto, pero harto(…) había hasta baile
con orquesta. Si nos íbamos en la micro y nos demorábamos
como diez horas en irnos a Camarones poh, nos quedábamos
hasta el otro día poh y después andábamos todos cura’os. Y
nos fuimos a dormir a una escuela, si en la escuela habían
como tres camas, así que las camas pa’ las viejas y los cabros
chicos, y todos los demás ahí tirábamos unas planchas de
terciado, de cholguán, no sé qué cuestión y ahí durmiendo
todos”225.
225
Jorge Castro
161
Anexo Tres
Personas Entrevistadas:
01-Manuel Alvarado, ex alcalde de la comuna de Camarones
02-Sandra Altina, esposa del actual alcalde de Camarones
03-Jorge Ardiles,
Mariscadores
presidente
del
Sindicato
de
Buzos
04-Manuel Ardiles, socio del Sindicato de Buzos Mariscadores
05-Yenny Canessa, socia de la Junta de Vecinos de Camarones
06-Jorge Castro, socio del Sindicato de Buzos Mariscadores
07-Eduardo Cepeda, Alcalde de Mar
08-Coral Concha, artesana de momias Chinchorro de Caleta
Camarones
09-Carlos Concha,
Mariscadores
secretario
del
Sindicato
de
Buzos
10- José Concha, socio del Sindicato de Buzos Mariscadores
11-Juan Concha, habitante de Caleta Camarones
12-Cesar Cortés, socio del Sindicato de Buzos Mariscadores
13-Marcos Garrido, encargado del Departamento de Salud
Municipal
14-Hugo González, socio del Sindicato de Buzos Mariscadores
162
15-Angélica González, dirigenta de la Junta de Vecinos de
Camarones
16-Isabel González, dirigenta de la Junta de Vecinos de
Camarones
17-Osvaldo González, socio de la Junta de Vecinos de
Camarones
18-Rosa González, dirigenta de la Junta de Vecinos de
Camarones
19-Marlenne Guzmán, dueña de casa y esposa de José Concha
20-Manuela Herrera, comerciante y ex habitante de Caleta
Camarones
21- Antolín Jorquera,
Mariscadores
22-Joisón Jorquera,
Mariscadores
socio
del
Sindicato
de
Buzos
tesorero
del
Sindicato
de
Buzos
23-José Jorquera, socio del Sindicato de Buzos Mariscadores
24-Lorenzo Jorquera, habitante de Caleta Camarones
25-Luis Mondaca, socio del Sindicato de Buzos Mariscadores
26-Luis Morales, socio del Sindicato de Buzos Mariscadores
27-Rubén Navarro, socio del Sindicato de Buzos Mariscadores
28-Carlos Nieves, habitante de Caleta Camarones
29- Susana Rodríguez, pequeña empresaria y esposa de Carlos
Concha
30-Gladys Rojas, socia de la Junta de Vecinos de Camarones
163
31-Ana Robles, pequeña empresaria y esposa de Jorge Ardiles
32-Iván Romero, alcalde de la Municipalidad de Camarones
33-Pedro Salgado, socio del Sindicato de Buzos Mariscadores
34-David Stange, habitante de Caleta Camarones
35-Edwin Soto, funcionario de la Municipalidad de Camarones
y ex trabajador de Ariztía
36-María Inés, dueña de casa y esposa de Jorge Castro
37-Carmen Tapia, dueña del restaurant Poseidón
38-Agustín Tapia, presidente de la Junta de Vecinos de
Camarones
39-Jorge Urbina, presidente del Club Delfines de Camarones
164
Anexo Cuatro
Las personas entrevistadas, de edades entre veintidós y
sesenta y ocho años, trece mujeres y veintiséis hombres,
fueron contactadas por vía telefónica para conocer su tiempo
y por disponibilidad de tiempo en la caleta.
Las personas que
participan en las entrevistas semiestructuradas, están relacionadas y conocen o están al tanto
de las temáticas de memoria colectiva de Caleta Camarones.
En el proceso fueron surgiendo nuevas interrogantes y
preguntas específicas a temas de su interés. De esta manera se
construye los núcleos temáticos de la investigación.
Las entrevistas grabadas en formato digital de audio con el fin
de no perder información importante, siendo posteriormente
transcritas en formato .doc.
Entrevista de habitantes de Caleta Camarones
Cuestionario
Datos de identificación
Nombre entrevistada
Fecha
Hora de inicio
Hora de finalización
Nombre entrevistadora
1-¿En qué año llegó a Caleta Camarones? ¿Cómo era la
localidad en ese tiempo? Esta pregunta tiene como propósito,
gatillar el recuerdo desde donde llegaron, por qué se
establecieron en esta caleta, cuáles son las características que
tiene la Caleta, así como describir el asentamiento en el
muelle.
165
2-¿Cuáles han sido los principales cambios que ha tenido la
caleta desde que usted llegó hasta ahora? ¿Quiénes han
impulsado los cambios en la Caleta? ¿Instituciones públicas?
¿Instituciones privadas? ¿La organización de la caleta? ¿Cómo
fue el traslado hacia el asentamiento actual? ¿Qué ha
sucedido con los sitios arqueológicos y las momias de la cultura
Chinchorro? Estas preguntas tienen como intención gatillar
recuerdos sobre: caminos-acceso a la zona, electricidad, agua
potable, construcciones, primeras familias, así como sus
características y relación entre ellas. Se complementa el
proceso de recordar con fotografías de la época.
3. ¿De qué manera usted ha aportado o se ha involucrado con
en el desarrollo de la localidad? ¿Por qué razón ha
permanecido viviendo hasta ahora en la localidad?
4- ¿Cuál es su visión frente a las condiciones actuales
existentes en la caleta? ¿Cómo le gustaría que fuese la caleta?
Por ejemplo ¿Qué le falta? ¿Cuáles son los problemas que han
permanecido en la caleta? ¿Cuáles son los nuevos problemas?
166
Fuentes Bibliográficas
FUNDACIÓN CENTRO CULTURAL PALACIO DE LA MONEDA.
2008. Arica Cultura Milenaria. Santiago de Chile.
GALLARDO, Carlos.2008. Los Chinchorreros de Arica. Arte de
pesca, identidad regional, tradición y sustento. Proyecto para
el fortalecimiento de la IDENTIDAD REGIONAL DE ARICA Y
PARINACOTA. Arica-Chile.
GUREVICH, Raquel. 2005. Sociedad y Territorios en tiempos
contemporáneos. Una introducción a la enseñanza de la
Geografía. Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires.
Argentina. Buenos Aires Argentina
PLOTINSKY, Daniel y
Benadiba, Laura. 2005. "De
entrevistadores y relatos de vida. Introducción a la historia
oral". Facultad de Filosofía y Letras - UBA e Imago Mundi,
reedición. Buenos Aires, Argentina.
Schwarzstein, Dora. 2001. Historia Oral. Memoria e historias
traumáticas. Trabajo presentado en el II Encuentro Regional de
Historia Oral, realizado en Sao Leopoldo, Brasil.
SCHWARZSTEIN, Dora, 2002. Introducción al uso de la historia
oral en el aula. Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires.
Argentina.
167
Fuentes Electrónicas
Arriaza B y Lagos O; “Que representa Chinchorro? Disponible
en www.momiaschinchorro.cl accedido en 29 de noviembre de
2011.
Arriza B y Lagos O; “Momias Negras, Rojas y Vendadas”.,
Disponible en www.momiaschinchorro.cl accedido el 28 de
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Arriaza B y Cassman V; “Patrimonio y Educación: La Cultura
Chinchorro”. Disponible
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www.culturachinchorro.cl
accedido el 03 de diciembre de 2011.
ADONICH, Martha; TRPIN, Verónica; VECCHIA, María Teresa.
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en el Alto Valle de Río Negro. Avá, Posadas, n. 15, dic. 2009 .
Disponible
en
http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1
851-16942009000200004&lng=es&nrm=iso, accedido el 05
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Arriaza B y Cassman V; “Patrimonio y Educación: La Cultura
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Disponible en www.culturachinchorro.cl
accedido en 04 de diciembre de 2011.
Brignardello Valdivia, Andres “LA MEMORIA DE LOS
BARRIOS”UNA EXPERIENCIA DE RECONSTRUCCION DE
HISTORIA LOCAL EN VIÑA DEL MAR. Disponible
enhttp://arpa.ucv.cl/archivum4/historia%20de%20vi%F1a%20
del%20mar/la%20memoria%20de%20los%20barrios.%20a.brig
nardello.pdf, accedido el 28 de noviembre de 2011.
168
Fuentes Fotográficas
Pablo Castillo Hernández, estudiante de diseño de grafico
publicitario de la Universidad de Antofagasta.
Archivo privado de David Salgado
Archivo privado de familia Concha Rodríguez
Archivo privado de familia González Rojas
Archivo privado de Jenny Canessa
Archivo privado de Pedro Salgado
Archivo privado de Jorge Ardiles
Archivo privado de Jorge Urbina
Archivo privado de Vily Moscoso
Archivo profesional de Coral Concha
Archivo institucional del colectivo en educación, arte y cultura
“Edukarte”
Archivo profesional del equipo Servicio País Cultura
www.elmorrocotudo.cl/admin/render/noticia
169
Valeria Reyes Jaramillo
Nacida en la ciudad de Santiago, Profesora de Historia y Geografía, titulada
de la Universidad de Tarapacá. Como alumna practicante trabajó con
educación para adultos en el Liceo Politécnico de Arica y su práctica
profesional fue orientada hacia el ámbito intercultural, en el Liceo de
Makewe, ubicado en la comunidad Mapuche del mismo nombre.
Fue miembro activo de la Asociación de Estudiantes de Pueblos Originarios y
ha colaborado en diferentes actividades relacionadas con pueblos
originarios. Ha tomado diversos cursos en temáticas vinculadas al ámbito
sociocultural.
En el Centro Educacional La Pintana, se desempeñó como docente en
educación nocturna. Actualmente trabaja como profesional de Servicio País,
en el ámbito de Cultura en las localidades de Caleta Camarones y Cuya.
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