Futuro del Sector Cárnico en Asturias

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Conclusiones
Futuro del Sector Cárnico en Asturias
José Antonio Pérez Méndez
Observatorio del Campo Asturiano
Fundación Valdés Salas
El Observatorio del Campo Asturiano de la Fundación Valdés Salas tiene por
objetivo el análisis de la problemática económica de los distintos subsectores
agroalimentarios de nuestro medio rural. Con este fin se han organizado hasta
el momento tres jornadas para favorecer el debate ordenado e informado entre
los distintos agentes implicados, tratando de poner de manifiesto una visión
compartida de los problemas que aquejan al campo y de las posibles acciones
a llevar a cabo en el futuro. La primera jornada trató la problemática de los
ganaderos emprendedores, la segunda se centró en el futuro del sector lácteo
y la tercera abordó el futuro del sector cárnico.
La jornada sobre el sector cárnico en Asturias se celebró el 7 de mayo de 2015
en Salas. El programa de la jornada y las distintas presentaciones se pueden
consultar en la web: www.fundacionvaldessalas.es
Esta jornada tenía por objetivo analizar y dar a conocer a las personas y
entidades interesadas la situación actual y los retos futuros del sector cárnico
en Asturias, tratando, entre otros, aspectos como la producción cárnica de
calidad, la rentabilidad de las explotaciones de vacas de carne, las marcas de
calidad, la comercialización de los productos cárnicos y las iniciativas para
mejorar la competitividad del sector. Para debatir estos temas se contó con la
intervención de expertos que abordaron la problemática sectorial desde
diferentes perspectivas: investigadores, asesores, organizaciones ganaderas,
industria cárnica, distribución comercial, la Administración y la Universidad.
1 En Asturias la actividad agraria es fundamentalmente ganadera, centrada en el
vacuno, tanto de leche como de carne. La producción final agraria, sin
considerar subvenciones, se aproximó en 2013 a los 350 millones de euros,
representando la leche un 55% de dicha cifra y la venta de ganado para carne
y vida un 32%, siendo el resto otros productos ganaderos (2%) y la producción
agrícola (11%).
La mayor parte de las explotaciones, al igual que de las cabezas de vacuno y
de las hectáreas, se dedican a la producción de ganado de carne. Así, en 2014
las ganaderías de vacuno de carne se cifran en 14.214 sobre un total de
16.966 (www.sadei.es). Igualmente, se observa que las razas autóctonas, de
aptitud cárnica, han experimentado un crecimiento considerable en las últimas
décadas, siendo la raza asturiana de los valles la que cuenta con el mayor
número de efectivos en 2014, por encima de la raza frisona de orientación
lechera (188.417 cabezas de asturiana de los valles frente a 121.516 de la raza
frisona). Por otra parte, la ganadería de carne ocupa mucha más superficie
agraria que la lechera: según los datos de la Encuesta sobre la Estructura de
las Explotaciones Agrícolas correspondiente a 2013 (www.ine.es), la ganadería
de carne emplea en Asturias 152.000 hectáreas mientras que la de leche utiliza
55.000.
Aunque la ganadería de carne presenta en Asturias un importante peso social,
territorial y agroambiental, esta situación no se traduce en la misma medida en
términos económicos. En efecto, mientras que el sector lácteo con menos
ganaderos, cabezas de ganado y hectáreas representa el 55% de los ingresos
agrarios, el cárnico genera el 32% con más ganaderos, cabezas de ganado y
hectáreas. Estos datos reflejan un problema de baja productividad sectorial,
que se palía en gran medida con las ayudas públicas, destinadas a mantener la
renta de los ganaderos de carne y a retribuirles por los servicios
agroambientales que prestan a la sociedad con su actividad.
Por otra parte, las estadísticas de la industria alimentaria en Asturias relativas a
2013 ponen de manifiesto que mientras la industria cárnica obtiene unos
ingresos de 112 millones de euros, que suponen el 6,4% del total de la
industria alimentaria asturiana, la láctea llega a los 1.126 millones de euros,
2 representando el 64,5% de dicho total. Los indicadores de productividad de la
industria cárnica están muy por debajo de los de la láctea: los ingresos por
trabajador son 122.000 euros en la cárnica frente a 465.000 en la láctea, y de
forma análoga, el valor añadido por empleado asciende a 31.000 euros en la
cárnica y a 77.000 en la láctea (www.magrama.gob.es). Para entender estas
diferencias de productividad, entre otros factores, hay que hacer referencia al
tamaño de las empresas, ya que el sector cárnico está muy atomizado.
Los datos expuestos muestran que el sector cárnico en Asturias presenta un
problema de baja productividad, tanto en las explotaciones como en la
industria, que lastra la competitividad sectorial y que ejerce de freno para el
aprovechamiento del potencial que este sector presenta.
A continuación se introducen algunos de los puntos sobre los que parece existir
cierto consenso entre los participantes en la jornada y que son de gran interés
para llevar a cabo estrategias de futuro encaminadas a incrementar el peso
económico del sector cárnico en Asturias y su contribución a la renta de las
zonas rurales.
1. La carne de vacuno en Asturias cuenta con un potencial productivo
infrautilizado. A partir del censo de vacas existentes en los últimos
ejercicios se ha estimado un potencial de producción cárnica anual de
unas 40.000 toneladas canal, lo cual contrasta con la producción
obtenida que se sitúa aproximadamente en el 50% de dicha cifra.
2. Tenemos recursos (ganaderos, tierra, vacas, imagen, etc.) para
incrementar el peso del sector cárnico en la economía regional, lo cual
debe repercutir en rentas adicionales para los ganaderos, la industria y
la distribución. Por tanto, nuestro reto para el futuro consiste en
aprovechar este potencial productivo de forma competitiva.
3. Existe la necesidad de alcanzar una mayor coordinación en la cadena de
valor cárnica entre productores, industria y distribución. Tomando
ejemplos de otras regiones, se considera que las cooperativas agrarias
pueden desempeñar un importante papel en este sentido, tratando de
3 integrar a los ganaderos en la cadena de valor, desde la producción en
el campo hasta la venta del producto al consumidor.
4. Se considera importante trabajar en la diferenciación de nuestra
producción. En este terreno las marcas de calidad son importantes. En
concreto, la IGP Ternera Asturiana tiene todavía un gran recorrido en el
futuro al representar en 2014 un volumen de sacrificio de 5.470
toneladas, lo cual supone aproximadamente una cuarta parte de la
producción de bovino en Asturias.
5. Se han señalado una serie de problemas que actualmente frenan el
desarrollo del potencial cárnico de Asturias y que han de ser tenidos en
cuenta en el futuro, tales como: la estacionalidad de la producción
dificulta el abastecimiento del mercado con productos homogéneos, fuga
de terneros para su cebo en otras regiones por falta de cebaderos,
problemas logísticos por la atomización y dispersión de los productores,
no se pone en valor la carne de vacuno mayor, existe superficie
infrautilizada de titularidad pública que podría destinarse a la producción
cárnica, etc.
6. Se debe apostar por la innovación técnica, lo cual pemite diferenciar la
producción y abarcar distintos segmentos de clientes buscando el
crecimiento del sector. En Asturias existen centros tecnológicos y de
investigación que trabajan en esta línea y cuyos proyectos y resultados
han de tomarse en consideración para poder afrontar el futuro con
ciertas garantías de éxito. En la jornada su expusieron los resultados de
varios proyectos de Asincar y del Serida que mostraban distintas
alernativas para producir y comercializar nuevas carnes y productos
cárnicos destinados a diferentes segmentos de clientes.
7. La competitividad tanto de las explotaciones como de las empresas se
ve mermada por el reducido tamaño de las unidades productivas al igual
que por problemas de eficiencia. Los problemas de tamaño se deben
abordar aplicando cierta innovación organizativa, donde según se
comentó las cooperativas podrían tener un papel importante. Por su
parte, la mejora de la eficiencia operativa tanto en las explotaciones
4 como en las empresas precisa una atención especial a la formación del
personal, al igual que a los procesos de gestión y de asesoramiento.
Una vez más, en este aspecto se ha de considerar el papel que deben
desempeñar los centros de investigación citados, a los que se hay que
sumar la Universidad.
8. Las Administraciones Públicas deben contribuir a que se produzcan
puntos de encuentro entre los agentes sectoriales para la puesta en
marcha de acciones que permitan mejorar la competitividad del sector y
su peso en la economía regional. No obstante, en última instancia, los
agentes sectoriales (ganaderos, cooperativas, industria, distribución) son
los que han de desarrollar las iniciativas más adecuadas para la mejora
de la competitividad, el crecimiento y la generación de rentas adicionales
para todos ellos.
Finalmente, debemos decir que la jornada celebrada el pasado 7 de mayo en
Salas ha permitido constatar que distintos agentes con responsabilidades en el
sector cárnico comparten una serie de ideas y planteamientos que es necesario
plasmar en iniciativas y realidades que contribuyan a la sostenibilidad social,
ambiental y económica del mundo rural. El Observatorio del Campo Asturiano
seguirá trabajando en esta dirección, favoreciendo los puntos de encuentro
entre los distintos agentes implicados en la economía agraria regional.
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