prog 1º bach. filosofía y ciudadanía.

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PROGRAMACIÓN DE LA MATERIA FILOSOFÍA Y CIUDADANÍA
Curso: 2014-2015
Nivel: 1º de Bachillerato
Índice:
1. Objetivos
1.1 Objetivos Generales de Bachillerato
1.2 Objetivos de la materia en el Bachillerato
2. Contenidos
3. Temporización
4. Criterios de Evaluación y Calificación
4.1Criterios de evaluación
4.2 Criterios de Calificación
4.3 Evaluación de pendientes
5. Contenidos Transversales
6. Metodología, Trabajos Monográficos y Fomento de la Lectura
7. Procedimientos de Evaluación y Recuperación
7.1 Adaptación de la programación a las características de cada grupo
8. Atención a la Diversidad
9. Materiales y Recursos Didácticos
10. Actividades Complementarias y Extraescolares
Introducción
La materia de bachillerato Filosofía y ciudadanía se configura con un doble planteamiento:
por un lado, pretende ser una introducción a la filosofía y a la reflexión filosófica; por otro, y
continuando el estudio de la ciudadanía plantea-do en la etapa obligatoria, pretende
retomar lo que es la ciudadanía y reflexionar sobre su fundamentación filosófica.
La filosofía es una actividad reflexiva y crítica que, a partir de las aportaciones de las
ciencias y de otras disciplinas, pretende realizar una síntesis global acerca de lo que es el
hombre, el conocimiento, la conducta adecuada y la vida social y política. Tras un primer
contacto con los planteamientos éticos en la etapa anterior, es en bachillerato cuando los
alumnos inician una aproximación sistemática a la filosofía; de ahí que sea necesario
comenzar la materia por el estudio de lo que constituye la reflexión filosófica y su método
de trabajo.
Partiendo del análisis de los distintos tipos de conocimiento y de la especificidad del conocimiento científico, se trata de que el alumno descubra el papel y lugar de la filosofía en el
con-junto del saber, identificando igualmente sus peculiaridades y diferencias en relación
con la ciencia. El estudio de los tipos de actividad filosófica, de la racionalidad teórica y de
la racionalidad práctica, lleva a considerar las principales preguntas que, a lo largo de la
historia, se ha ido planteando la filosofía, llegando poco a poco a aquellas más próximas a
la vida en común de los ciudadanos, objeto de la segunda parte de la materia.
Por ello, tras la enumeración de los procedimientos comunes que deben tratarse a lo largo
de todos los temas, el primer núcleo temático analiza la caracterización del saber filosófico,
distinguiéndolo de otros tipos de saber y analizando las relaciones y diferencias que
mantiene con la ciencia.
El estudio de las dos grandes dimensiones de la racionalidad, su vertiente teórica y su vertiente práctica, deja paso a la consideración de los problemas y preguntas fundamentales
que se ha planteado la filosofía a lo largo de su historia. Se busca con ello proporcionar a
los alumnos y alumnas una visión global de lo que representan los distintos saberes y
creencias, así como una visión integrada del quehacer filosófico, abordando de manera
global todos los problemas filosóficos de forma que sea posible asimilar lo que ha supuesto
la filosofía como saber acerca de la totalidad de la experiencia humana.
Tras esta breve aproximación a lo que es el saber filosófico, se plantea el estudio de las
distintas dimensiones del ser humano, la biológica, la sociocultural y la simbólica, abriendo
paso a la consideración de las distintas antropologías, las diferentes concepciones
filosóficas del ser humano llevadas a cabo a lo largo de la historia del pensamiento.
Una vez tratado lo que es el saber filosófico y las distintas concepciones del ser humano,
se abre paso a la fundamentación de la ciudadanía, la segunda parte de la materia. Así,
culmina la propuesta de Educación para la ciudadanía que los alumnos han venido
desarrollando a lo largo de la educación obligatoria. Durante tres cursos los alumnos han
podido estudiar, analizar y reflexionar sobre alguna de las características más importantes
de la vida en común y de las sociedades democráticas, sobre los principios y derechos
establecidos en la Constitución española y en las Declaraciones de los Derechos
Humanos, así como sobre los valores comunes que constituyen el sustrato de la
ciudadanía democrática en un contexto global.
Continuando con la reflexión iniciada en el último curso de educación secundaria
obligatoria, se trata ahora de que los alumnos puedan razonar y profundizar
conceptualmente en las bases que constituyen la sociedad democrática, analizando sus
orígenes a lo largo de la historia, su evolución en las sociedades modernas y la
fundamentación racional y filosófica de los derechos humanos.
Esta reflexión filosófica sobre la ciudadanía debe, por tanto, tener una orientación
interdisciplinar para poder describir y fundamentar adecuadamente los roles del oficio de
ciudadano y las dimensiones fundamentales de la ciudadanía; por ello, partiendo de las
aportaciones de la antropología filosófica y cultural, vistas en la primera parte, incorporará
también las teorías éticas, las aportaciones de la sociología, de las ciencias económicas y
de las teorías políticas que tienen su origen en el individualismo, el liberalismo, el
socialismo, el colectivismo y el personalismo.
Así, las bases psicológicas, sociológicas, legales y morales sobre las que se constituye la
vida en común dan paso al estudio de los distintos tipos de vida en sociedad y, a partir de
ahí, de la aparición del Estado, de sus formas y de las características que definen el
Estado democrático y de derecho. El origen y legitimación del poder y la autoridad, las
distintas teorías acerca de la justicia, los problemas derivados de la globalización y
mundialización cierran los temas objeto de estudio en la materia.
La extensión de los valores y planteamientos de lo que es la ciudadanía a todos los
ámbitos y actividades del centro escolar sigue siendo uno de los aspectos característicos
de la materia; por ello, lejos de tratarse una materia puramente teórica, debe plantearse
desde una dimensión globalizadora y práctica, tratando de extender a la vida diaria de los
centros el concepto de ciudadanía y el ejercicio práctico de la democracia, estimulando la
participación y el compromiso para que los alumnos se ejerciten como ciudadanos
responsables tanto en el centro como en el entorno social.
Culminación de las enseñanzas de Educación para la ciudadanía, Filosofía y ciudadanía
prepara al alumnado para el estudio en profundidad de la problemática filosófica que se
plantea en Historia de la filosofía. La materia tiene, por tanto, un doble carácter, terminal y
propedéutico, que es necesario equilibrar y no decantar exclusivamente hacia uno de los
lados.
1. Objetivos
1. 1. Objetivos Generales de Bachillerato
En los objetivos planteamos lo que se pretende, lo que se intenta con el proceso de EA, las intenciones educativas.
Los expresamos
en términos de capacidades, entendidas éstas como las
potencialidades que se pretenden desarrollar en los alumnos como resultado del proceso
de enseñanza-aprendizaje y que les permitirá realizarse como personas e integrarse en su
medio social, así como poder realizar las actividades o acciones concretas necesarias
para ello.
a) Profundizar en el conocimiento de la lengua castellana, atendiendo a las
peculiaridades del habla andaluza y desarrollando la competencia lingüística
necesaria para comprender y producir mensajes orales y escritos, adecuados a
diferentes contextos, con propiedad, autonomía y creatividad.
d) Analizar y valorar críticamente las realidades del mundo contemporáneo y los
antecedentes y factores que influyen.
e) Comprender los elementos fundamentales de la investigación y del método científico,
utilizándolos con rigor en el estudio de los objetos de conocimiento específicos de las
diferentes disciplinas y en situaciones relacionadas con la experiencia cotidiana,
personal o social.
f) Posibilitar una madurez personal, social y moral que permita actuar de forma
responsable y autónoma, valorando el esfuerzo y la capacidad de iniciativa.
j) Desarrollar la sensibilidad artística y literaria como fuente de formación y
enriquecimiento cultural.
k) Conocer las creencias, actitudes y valores básicos de nuestro patrimonio cultural
para valorarlos críticamente y // poder actuar de forma autónoma // desarrollando
actitudes solidarias, tolerantes y que promuevan la igualdad frente a todo tipo de
discriminaciones.
1.2.
Objetivos de la materia en el Bachillerato
Su enseñanza en el bachillerato tendrá como finalidad el desarrollo de las siguientes
capacidades:
1. Identificar y apreciar el sentido de los problemas filosóficos y emplear con
propiedad y rigor los nuevos conceptos y términos asimilados para el análisis
y la discusión.
2. Adoptar una actitud crítica y reflexiva ante las cuestiones teóricas y prácticas,
fundamentando adecuadamente las ideas.
3. Argumentar de modo coherente el propio pensamiento de forma oral y escrita,
contrastándolo con otras posiciones y argumentaciones.
4. Practicar y valorar el diálogo filosófico como proceso de encuentro racional y
búsqueda colectiva de la verdad.
5. Analizar y comentar textos filosóficos, tanto en su coherencia interna como en su
contexto histórico, identificando los problemas que plantean, así como los
argumentos y soluciones propuestas.
6. Utilizar procedimientos básicos para el trabajo intelectual y el trabajo autónomo:
búsqueda y selección de información, contraste, análisis, síntesis y evaluación
crítica de la misma, promoviendo el rigor intelectual en el planteamiento de los
problemas.
7. Adoptar una actitud de respeto de las diferencias y crítica ante todo intento de
justificación de las desigualdades sociales y ante toda discriminación, ya sea
por sexo, etnia, cultura, creencias u otras características individuales y
sociales.
8. Valorar la capacidad normativa y transformadora de la razón para construir una
sociedad más justa, en la que exista una verdadera igualdad de
oportunidades.
9. Valorar los intentos por construir una sociedad mundial basada en el cumplimiento de
los derechos humanos, en la convivencia pacífica y en la defensa de la naturaleza.
10. Consolidar la competencia social y ciudadana fundamentando teóricamente
su sentido, valor y necesidad para ejercer una ciudadanía democrática.
11. Desarrollar una conciencia cívica, crítica y autónoma, inspirada en los
Derechos Humanos y comprometida con la construcción de una sociedad
democrática, justa y equitativa y con la defensa de la naturaleza, desarrollando
actitudes de solidaridad y participación en la vida comunitaria.
2. Contenidos
1. El saber filosófico:
– El tránsito del mito al logos
–
–
–
Los problemas fundamentales de la filosofía.
Filosofía, ciencia y otros modelos de saber.
La historia de la filosofía
2. El ser humano: persona y sociedad:
–
–
–
La dimensión biológica: evolución y hominización.
El proceso de humanización.
La dimensión sociocultural
3. Filosofía moral y política:
–
–
–
Los fundamentos de la acción moral: libertad y responsabilidad.
Las teorías éticas: felicidad y justicia.
La construcción filosófica de la ciudadanía: génesis histórica y fundamentación
filosófica.
4. Democracia y ciudadanía:
–
–
–
–
Origen y legitimidad del poder político.
Fundamentos filosóficos del Estado democrático y de derecho.
Legitimidad de la acción del Estado para defender la paz, los valores democráticos y
los
derechos humanos.
Democracia mediática y ciudadanía global
3. Temporización
Veremos el punto 1 en la primera evaluación. El punto 2 y 3, en la segunda
evaluación y el punto 4, en la tercera evaluación.
4. Evaluación
Hemos de diferenciar entre evaluación y calificación. La evaluación tiene por objeto
comprobar si se han conseguido los objetivos propuestos y en qué grado; al evaluar,
hacemos una valoración de aquellos aspectos que intervienen en el proceso de
enseñanza-aprendizaje, tanto por parte del alumno como por parte del profesor. Alumnos y
profesor deben valorar tanto el proceso de enseñanza-aprendizaje como los resultados
obtenidos en él con objeto de modificar, en lo posible, aquellos aspectos que no estén
resultando positivos para la consecución de los objetivos.
La evaluación es continua aunque con carácter recopilatorio haremos ejercicios por
escrito previos a cada una de las sesiones conjuntas de evaluación programadas en el
Centro y que suelen coincidir con el final de cada trimestre.
Programamos también ejercicios de recuperación para los alumnos que no consigan
los objetivos en un primer intento.
En todo el proceso nos atendremos a los siguientes criterios de evaluación.
4.1 Criterios de evaluación:
1. Reconocer y explicar con precisión y rigor la especificidad de la filosofía
distinguiéndola de otros saberes o modos de explicación de la realidad,
diferenciando su vertiente teórica y práctica, centrándose en las preguntas y
problemas fundamentales.
Con este criterio se trata de comprobar que se comprende lo específico del saber
filosófico y el tipo de preguntas que éste supone, así como el grado de precisión y rigor
alcanzado con la explicación de los conceptos y preguntas planteadas, tanto de forma oral
como por escrito. Se trataría no sólo de comprender sino también de valorar las
aportaciones del análisis filosófico a los grandes problemas de nuestro tiempo.
2. Razonar con argumentaciones bien construidas realizando un análisis crítico y
elaborando una reflexión adecuada en torno a los conocimientos adquiridos.
Con este criterio se pretende consolidar y reforzar la capacidad de comprender y
expresar de forma crítica y reflexiva las aportaciones más importantes del pensamiento
occidental, huyendo de la retención mecánica de datos, de la reproducción acrítica y de la
improvisación y superficialidad contrarias al procesamiento activo y reflexivo de los nuevos
conceptos y teorías.
Este criterio se podrá comprobar a través del análisis y comentario de textos, la
realización de mapas conceptuales, las pruebas escritas, las exposiciones orales y los
trabajos monográficos, entre otros procedimientos.
3. Exponer argumentaciones y componer textos propios en los que se logre una
integración de las diversas perspectivas y se avance en la formación de un
pensamiento autónomo.
Este criterio pretende valorar que el alumnado es capaz de construir y enriquecer sus
propias opiniones trabajando de forma activa y constructiva el legado cultural específico de
esta materia. Para comprobarlo serán idóneas las actividades de tipo reflexivo, en las que,
de modo significativo y funcional, se relacionen nuevos contenidos entre sí con ámbitos de
experiencia, expresando de forma clara y coherente el resultado del trabajo de
comprensión y de reflexión.
Algunos elementos valiosos en este sentido, pueden ser: las composiciones
filosóficas, las investigaciones individuales y en equipo, la preparación y realización de
debates y el diario de clase.
4. Utilizar y valorar el diálogo como forma de aproximación colectiva a la verdad y
como proceso interno de construcción de aprendizajes significativos, reconociendo
y practicando los valores intrínsecos del diálogo como el respeto mutuo, la
sinceridad, la tolerancia, en definitiva, los valores democráticos.
Con este criterio se trata de comprobar el grado de comprensión e interiorización del
sentido del diálogo racional y de las condiciones necesarias para su desarrollo, su
ejecución y su plasmación en la práctica.
5. Obtener información relevante a través de diversas fuentes, elaborarla,
contrastarla y utilizarla críticamente en el análisis de problemas filosóficos,
sociológicos y políticos.
Este criterio trata de comprobar la capacidad de seleccionar y manejar informaciones
diversas, desde las más experienciales hasta las más científicas, pasando por las
divulgativas y las contenidas en los medios de comunicación y de información, así como el
dominio de destrezas de carácter general, como la observación y la descripción, la
clasificación y la sistematización, la comparación y la valoración, etc. necesarias para la
utilización crítica de dicha información.
6. Conocer y analizar las características específicas de lo humano como una realidad
compleja y abierta de múltiples expresiones y posibilidades, profundizando en la
dialéctica naturaleza y cultura, e individuo y ser social, que constituyen a la persona.
Este criterio trata de la capacidad de comprender e integrar las diversas dimensiones
del ser humano, incidiendo en la importancia de la construcción social y simbólica y
valorando las concepciones filosóficas del ser humano y su vigencia actual.
7. Conocer y valorar la naturaleza de las acciones humanas en tanto que libres,
responsables, normativas y transformadoras.
Con este criterio se trata de comprobar la capacidad para comprender el sentido de la
razón práctica y la necesidad de la libertad para realizar acciones morales y,
consecuentemente, asumir compromisos ético-políticos tanto en el ámbito personal como
social, reflexionando especialmente sobre la búsqueda de la felicidad, la justicia y la
universalidad de los valores en la sociedad actual.
8. Comprender y valorar las ideas filosóficas que han contribuido, en distintos
momentos históricos a definir la categoría de ciudadano y ciudadana, desde la
Grecia clásica hasta la ciudadanía global del mundo contemporáneo, haciendo
especial énfasis en la Ilustración y en la fundamentación de los Derechos Humanos.
Este criterio trata de evaluar si se ha comprendido la categoría de ciudadano y
ciudadana como tarea histórica inacabada y su fundamentación ético-política, así como la
importancia de reconocer y practicar las virtudes cívicas que posibilitan una convivencia
democrática en el marco universal de los Derechos Humanos.
9. Reconocer y analizar los conflictos latentes y emergentes de las complejas
sociedades actuales, sus logros y dificultades, sus cambios y retos más importantes
que contextualizan la actividad socio-política del ciudadano, manifestando una
actitud crítica ante todo intento de justificación de las desigualdades sociales o
situaciones de discriminación.
Este criterio ha de comprobar el grado de comprensión de los problemas sociales y
políticos más relevantes de la sociedad actual (anomia, desarraigo, falta de cohesión,
debilidad o exacerbación del sentimiento de pertenencia, conflictos relacionados con las
diferencias culturales, con las desigualdades socio-económicas y de género, etc. ) y los
logros e intentos de solución que ofrecen los ordenamientos jurídicos y los sistemas de
participación democrática.
Asimismo, trata de evaluar la actitud que han desarrollado los alumnos ante dichos
problemas sociales y políticos.
10. Señalar las diferentes teorías acerca del origen del poder político y su
legitimación, identificando las que fundamentan el Estado democrático y de derecho
y analizar los modelos de participación y de integración en la compleja estructura
social de un mundo en proceso de globalización.
Con este criterio se trata de valorar la asimilación del origen y la legitimidad del poder
político, de las diferentes concepciones del Estado y de la fundamentación y
funcionamiento de la democracia, analizando las posibilidades y el deber de intervención
del ciudadano y de la ciudadana, tomando conciencia de la necesidad de participar en la
construcción de un mundo más humano.
Desde la aplicación de estos criterios de evaluación las calificaciones, parciales y final,
se obtendrán de la ponderación de resultados entre el trabajo diario con un 20% y los
ejercicios escritos con un 80%.
Se debe reconocer que en una materia como ésta no es suficiente aprender ideas. Tan
importantes como éstas son los procedimientos. Hay, pues, que enseñar y aprender en la
escuela una serie de destrezas que no son innatas al individuo y que resultan necesarias
para conseguir que los alumnos y alumnas se conviertan en ciudadanos y ciudadanas
conscientes y protagonistas de su destino: tener criterios propios, saber argumentar, tener
ideas adecuadas y coherentes, tener capacidad crítica, saber instalarse en la complejidad
y en la incertidumbre de lo real y del conocimiento, aprender a posicionarse frente al
dogmatismo, la intransigencia y la superstición, adquirir la habilidad de llegar a acuerdos
sociales mediante el diálogo racional, etc.
4.2 Criterios de calificación
Las calificaciones son de 0 a 10 puntos
La calificación trimestral se obtendrá aplicando el siguiente criterio: Contenidos temáticos
– 80 %, Trabajo diario – 20 %. Se aplicará la media ponderada cuando en la parte de
contenidos se haya obtenido un mínimo de 5 puntos sobre 10.
La calificación final resultará de la media ponderada de las tres calificaciones trimestrales.
Se penalizarán las faltas de ortografía con una décima de punto por cada una sin contar
como distintas dos instancias del mismo tipo de falta.
En los exámenes escritos se valorará el grado de información, la claridad expositiva
y la soltura en el manejo de los conceptos.
Dado que las calificaciones, tanto las parciales como la final, deben expresarse con un
número entero comprendido entre 0 y 10, cualquier calificación intermedia entre dos
enteros se perfilará valorando la atención, el interés, la participación y las faltas de
asistencia no justificadas a las clases.
Al término del curso se hará un examen final personalizado en función de los parciales
suspensos.
En la convocatoria extraordinaria de Septiembre los alumno/as suspensos deberán
examinarse de los contenidos relativos a los bloques temáticos impartidos durante el curso.
La prueba consistirá en un examen escrito con una serie de preguntas relativas a los
temas tratados.
4.3 Evaluación de pendientes
Los alumnos pendientes, deberán aprobar dos exámenes, uno en el mes de enero y otro
en el mes de marzo, en relación a los contenidos que han cursado y en la aplicación de los
mismos objetivos y criterios de evaluación de la materia Filosofía y Ciudadanía.
Fechas de exámenes de pendientes:
Primer examen: Viernes, 23 de enero de 2015, a las 9,15 horas, en el Salón de Usos
Múltiples. Se examinará el bloque 1 y 2.
Segundo examen: Viernes, 27 de marzo a las 9,15 horas, en el Salón de Usos
Múltiples. Se examinará el bloque 3 y 4.
Los exámenes serán del tipo de los realizados durante el curso.
Los materiales son las fotocopias que trabajamos el curso 2013-2014.
5. Temas transversales en el bachillerato
La educación ha de asegurar el desarrollo integral de los alumnos y para ello es
necesario integrar en el currículo contenidos que posibiliten el desarrollo personal del
alumno y que complementen su formación académica.
Entre los temas transversales que tienen una presencia más relevante en el curso 1º
de bachiller, destacamos los siguientes, señalando los aspectos más característicos de
cada uno de ellos:
Educación moral y cívica: Pretende el desarrollo moral de la persona y educar para la
convivencia en el pluralismo mediante un esfuerzo formativo en las siguientes direcciones:
– Desarrollar el juicio moral atendiendo a la intención, fines, medios y efectos de
nuestros actos.
– Desarrollar actitudes de respeto hacia los demás.
– Fomentar el conocimiento y la valoración de otras culturas.
– Conocer y ejercer las formas de participación cívica, el principio de legalidad y los
derechos y deberes constitucionales.
– Ejercitar el civismo y la democracia en el aula
Educación para la salud: Parte de un concepto integral de la salud como bienestar físico y
mental, individual, social y medioambiental. Plantea dos tipos de objetivos:
– Adquirir un conocimiento progresivo del cuerpo, de las principales anomalías y
enfermedades, y del modo de prevenirlas y curarlas.
– Desarrollar hábitos de salud: higiene corporal y mental, alimentación correcta,
prevención de accidentes.
Educación para la paz: No puede disociarse de la educación para la comprensión
internacional, la tolerancia, el desarme, la no violencia, el desarrollo y la cooperación.
Persigue estos objetivos prácticos:
– Educar para la acción. Las lecciones de paz, la evocación de figuras y el
conocimiento de organismos comprometidos con la paz deben generar estados de
conciencia y conductas prácticas.
– Entrenarse para la solución dialogada de conflictos en el ámbito escolar.
Educación del consumidor.
Plantea, entre otros, estos objetivos:
– Adquirir esquemas de decisión que consideren todas las alternativas de consumo y
los efectos individuales, sociales, económicos y medioambientales.
– Desarrollar un conocimiento de los mecanismos del mercado, así como de los
derechos del consumidor y las formas de hacerlos efectivos.
– Crear una conciencia de consumidor responsable que se sitúa críticamente ante el
consumismo y la publicidad.
Educación vial
Plantea, entre otros, estos objetivos:
 Desarrollar juicios morales sobre la responsabilidad humana en los accidentes y otros
problemas de circulación.
 Adquirir conductas y hábitos de seguridad vial como peatones y como usuarios de
vehículo.
Educación no sexista: La educación para la igualdad se plantea expresamente por la
necesidad de crear una dinámica correctora de las discriminaciones. Entre sus
objetivos están:
– Desarrollar la autoestima y una concepción del cuerpo como expresión de la
personalidad.
– Analizar críticamente la realidad y corregir prejuicios sexistas y sus manifestaciones
en el lenguaje, publicidad, juegos, profesiones, etc.
– Adquirir habilidades y recursos para realizar cualquier tipo de tareas, domésticas o
no.
– Consolidar hábitos no discriminatorios.
Educación sexual: Se plantea como exigencia natural de la formación integral de la
persona. Sus objetivos fundamentales son los siguientes:
– Adquirir información suficiente y científicamente sólida acerca de estos aspectos:
anatomía y fisiología de ambos sexos; maduración sexual; reproducción humana;
prevención de embarazos; enfermedades venéreas y de transmisión sexual, etc.
– Consolidar una serie de actitudes básicas: autodominio en función de criterios y
convicciones; naturalidad en el tratamiento de temas relacionados con la sexualidad;
criterios de prioridad en casos de conflicto entre ejercicio de la sexualidad y riesgo
sanitario; hábitos de higiene; etc.
Proporcionar criterios para elaborar juicios morales sobre los delitos sexuales, la
prostitución, la utilización del sexo en la publicidad, la pornografía, la reproducción
asistida, etc
Cultura andaluza
En los Decretos donde se establecen “Las enseñanzas para Andalucía” en cada una
de las etapas educativas se incluye dentro de los temas transversales el de cultura
andaluza; por lo tanto se ha de tratar como uno más de ellos y en el mismo sentido.
Nuestra Comunidad Autónoma, con el devenir de los tiempos, ha ido creando un
patrimonio natural, social y cultural, incluido el lingüístico con rasgos diferenciales
respecto a otras Comunidades del Estado, como es el caso de nuestra gastronomía,
nuestras fiestas, nuestra manera de hablar, nuestros refranes, etc.
El entorno, el medio socio-económico, la realidad viva en la que está ubicado el
Centro son entornos andaluces. Son realidades próximas, concretas y significativas
para los alumnos, sobre las que se puede realizar un aprendizaje; Algunos aspectos
significativos son, por ejemplo los cambios acelerados respecto a las tradiciones, en la
familia, en el acceso al trabajo, en las relaciones afectivas, etc. En todos esos
aspectos, y en otros, hay cosas de nuestra tradición, dignas de mantener y otras
dignas de eliminar.
6. Metodología
Se hará de la lectura en clase un método fundamental, tanto de los contenidos teóricos
de la materia como de textos complementarios.
La dinámica de la clase consistirá básicamente en dar, por parte del profesor, las
explicaciones necesarias para la compresión de los contenidos. Se establecerá un diálogo
en el que el profesor responderá cuántas preguntas planteen los alumno/as quienes, a su
vez, tendrán que intentar responder las preguntas que el profesor irá planteando con
intención de facilitar la comprensión, desarrollar la reflexión y estimular el ingenio.
Este método se alternará con la realización por parte de los alumno/as de fichas y
ejercicios.
Se facilitará al alumno la realización de trabajos monográficos, interdisciplinares u
otros de naturaleza análoga que impliquen a varios departamentos didácticos. Se podrán
realizar individualmente o en grupo, según las motivaciones, intereses e inquietudes de los
alumnos.
7. Procedimientos de Evaluación
Evaluación del trabajo diario, lectura comprensiva, preguntas, comentarios de texto
dirigidos, exposición oral de ideas, debates, etc. Esta parte del trabajo supone un 20% de
la nota.
Haremos dos exámenes para cada evaluación. En el segundo examen, los alumnos que
no hayan aprobado la 1ª parte, podrán examinarla de nuevo.
Haremos también un examen de recuperación de cada trimestre. Esta parte del trabajo
supone un 80% de la nota.
Al término del curso se hará un examen final personalizado en función de los parciales
suspensos.
En la convocatoria extraordinaria de Septiembre los alumno/as suspensos deberán
examinarse de los contenidos relativos a los bloques temáticos impartidos durante el curso.
La prueba consistirá en un examen escrito con una serie de preguntas relativas a los
temas tratados.
7.1 Adaptación de la programación a las características de cada grupo:
Desde las apreciaciones obtenidas en las tres semanas que llevamos de clase y desde los
resultados de las evaluaciones iniciales, creemos que aunque siguiendo los mismos
contenidos y los mismos procedimientos en todos los grupos, habremos de aplicar
medidas particulares para algunos grupos, y dentro de cada grupo, medidas particulares
para alumnos concretos.
El grupo 1º BCN: esperamos que trabaje bien, que rinda y que no haya dificultades ni con
los contenidos ni con los procedimientos en el 75% de los alumnos. El 25% restante, que
tiene peor nivel académico, esperamos que mejore a través del trabajo.
Los grupos 1º BCS con un 30% de alumnos en los que se le ha detectado dificultades de
comprensión/expresión y 1º BM, con un 50% de alumnos con dificultades, son más
heterogéneos en cuanto al nivel académico y en cuanto al interés en el trabajo mostrado
por los alumnos; será más complejo trabajar con ellos; prevemos que habrá que repetir
explicaciones, comentar más textos, corregirles más ejercicios. Si necesitamos un tiempo
superior para cada tema en estos grupos, habremos de prescindir de algunas actividades
de ampliación y algunos documentales; en todo caso, nada que afecte a los objetivos ni a
los contenidos de la materia.
El grupo Bloque I nocturno destaca por el interés de los alumnos aunque el nivel
académico también es heterogéneo. En este grupo suele ocurrir que algunos alumnos
dejan de asistir en algún momento por motivos de trabajo u otras obligaciones; tendremos
que aplicar toda la flexibilidad posible para que cada alumno vaya progresando en su
aprendizaje, sin renunciar a los objetivos exigidos.
8. Atención a la diversidad
Todo el alumnado, sin excepción, precisa de ayudas educativas para desarrollar
adecuadamente sus posibilidades y llegar a ser miembros integrados en nuestro entorno
sociocultural. Hay unos que necesitan un apoyo puntual, es decir, en un momento dado
y/o para algún determinado aspecto, como es el caso de los que tienen dificultad ante una
actividad concreta, han faltado unos días a clase, etc. o los que aprenden algo con más
facilidad. A estos se dirigen las actividades de refuerzo y las de ampliación
respectivamente.
Tenemos alumnos con distintos nivel de competencia curricular o con diferentes
ritmos de aprendizaje, unos han desarrollado las competencias / capacidades propias de
los cursos anteriores, otros sólo han desarrollado algunas y otros tienen un nivel superior
al que les correspondería.
Tenemos alumnos con distintas motivaciones e intereses: Cercanos al ambiente escolar
de estudio en unos casos, y muy alejados en otros. Con un auto-concepto positivo o con
falta de seguridad y confianza en sí mismos. En síntesis: Alumnado con necesidades
específicas de apoyo ordinario por parte del profesor en el aula.
Para atender a las necesidades y las peculiaridades que presenten los distintos
alumnos, optamos por seleccionar materiales y recursos variados tanto de consolidación
de contenidos mínimos como de ampliación de contenidos para que todos los alumnos
encuentren respuesta a sus necesidades y ritmos de aprendizaje.
9. Materiales y Recursos Didácticos.
Textos seleccionados en relación a los contenidos
Explicaciones del profesor
Biblioteca
Cuaderno del alumno
10. Actividades Complementarias
No se ha programado ninguna actividad complementaria o extraescolar.
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