3º premio - Ayuntamiento de Molina de Segura

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OBRA DE MARÍA DEL CARMEN GARCÍA BERMÚDEZ
Querido Diario…
11 de diciembre.
¡Buenas noches, querido diario! Hoy ha sido mi primer día en mi nuevo
instituto, y no ha estado tan mal. Todavía seguimos instalándonos en nuestra
casa. Mamá se pasa el día ordenando y, como de costumbre, perfeccionándolo
todo. Mi hermano ya está haciendo nuevas amistades en su colegio. Y a papá
parece gustarle mucho su nuevo empleo.
15 de enero.
Diario, ¡te echaba de menos! En breves, por fin, podré escribirte día a día como
de costumbre. Ya estamos casi instalados en nuestro nuevo hogar. Las chicas
de clase son muy simpáticas y amables, me caen genial; en especial una de
ellas: Andrea. Nos estamos haciendo muy amigas, hemos quedado en ir algún
día al centro comercial. Bueno…Tengo que seguir con los deberes. Hasta
pronto.
9 de febrero.
¡Por fin podré escribirte a diario! Ya estamos completamente adaptados a
nuestra nueva casa. En el instituto ya me siento como una más, y Pablo parece
que también se siente como tal. Ya me he adaptado a las lecciones de las
asignaturas, y, sinceramente, siento que no tengo ninguna dificultad.
Realmente, extrañaba mucho escribirte, pero ya podré hacerlo con la
frecuencia de antes de la mudanza. Y ahora me voy a dormir, que tengo mucho
sueño. Buenas noches.
10 de febrero.
¡Buenas tardes! Diario, estaba deseando terminar de comer y contarte algo con
respecto a esta mañana: estaba yo con Andrea, mi nueva amiga, cogiendo los
libros en la taquilla, cuando de repente ha pasado Iker, el chico más guapo del
instituto, que tiene la taquilla junto a la mía, y me ha pedido el número de
teléfono. Dijo que me llamaría. ¡Me he puesto realmente nerviosa! Bueno, creo
que es hora de que me vaya a hacer los deberes. Mañana te cuento más.
11 de febrero.
Querido diario, hoy ha sido un día normal como otro cualquiera. En clase de
lengua nos han puesto un examen sorpresa de sintaxis, que espero aprobar. A
la hora del recreo, en los pasillos, me he cruzado con Iker, y me ha sonreído.
Tiene una sonrisa tan perfecta…Pero nada más. Quiero hablar pronto con él, a
pesar de que sé que los nervios podrán conmigo. Y por hoy nada más que
contar.
12 de febrero.
¡Diario! Acabo de terminar de hablar con Iker, ¡me ha llamado! Hemos estado
hablando cuarenta y siete minutos, y su voz es realmente preciosa. Ahora sé
muchas cosas de él, como que juega en el equipo de baloncesto del instituto, y
que no ha estado siempre en Cádiz, si no que antes estudiaba en un instituto
de Asturias. Tiene diecisiete años, tan solo uno más que yo. Y, ¿sabes qué es
lo mejor? Que dijo que tenía ganas de quedar conmigo para tomar algo. ¡Estoy
muy entusiasmada! Ups, que tarde es…¡Buenas noches!
13 de febrero.
Es muy tarde ya, pero no me perdonaría irme a dormir sin escribirte. Las clases
han ido bien; he pasado el recreo con Iker, sus amigos y mis amigas; y esta
tarde he ido de compras con las chicas. Me he comprado una falda preciosa,
tengo la esperanza de poder estrenarla en una buena ocasión. ¡Ah! Y el
profesor de lengua dijo que mañana tendría los exámenes que realizamos el
otro día, por sorpresa. Hasta mañana.
14 de febrero.
¡Feliz San Valentín, querido Diario! Siempre me he tomado este día como algo
que solo se celebra para que la gente gaste dinero, ya que yo pienso que si
quieres a alguien debes demostrárselo día a día, y no el día que elijan unos
grandes almacenes. Pero estoy empezando a pensar, que todo esos
pensamientos y desilusiones por este día, eran fruto de que no tenía con quién
pasarlo. Pero…hoy, eso ha cambiado. Adivina qué he hecho hoy. Hoy, Iker no
ha ido a clases, pero, después de comer, he recibido un mensaje suyo que
decía que tenía ganas de verme sonreír, que me echaba de menos. Le he
contestado que yo también tenía ganas de verle y de escuchar su preciosa voz.
A eso de los diez minutos, su respuesta ha sido un “Sal a la puerta”; y ahí
estaba él, con una hermosa rosa y con una caja de bombones, que, por cierto,
muy deliciosos. Y, ¿sabes cuál ha sido mi reacción? Salir corriendo a sus
brazos y abrazarle. La verdad es que ahora lo pienso y…¡qué vergüenza!
Mientras él tomaba un refresco, me he arreglado y maquillado como para una
fiesta, e incluso me he puesto mi falda nueva. Tras un piropo suyo, hemos ido
al puerto y me ha invitado a cenar en una pizzería italiana. Tengo muchas
ganas de verle mañana y saber qué es lo que va a ser de esto.
15 de febrero.
A las tres en punto, cuando ha sonado el timbre, Iker estaba esperando en la
puerta de clase, y lo más fascinante es que me estaba esperando a mí. Me ha
traído a casa en moto, y para despedirnos, me ha dado un beso. ¡Estoy que me
subo por las paredes! En cuanto he terminado de comer, he llamado a Andrea
y se lo he contado; es mi mejor amiga, y se alegra por mí.
16 de febrero.
Todo esto van tan rápido...Parece que llevo en éste instituto toda mi vida. La
gente, cuando paso por los pasillos, me mira y me sonríe; me han pedido
quedar tres chicos diferentes; y las del equipo de animadoras del colegio me
miran con un aire de envidia, que hasta me hace sentir superior. Y todo esto se
debe a que ¡estoy saliendo con Iker! Estoy muy feliz, la verdad. Nunca me
habría imaginado que saldría con un chico así, es perfecto.
19 de febrero.
¡Diario! ¡Te echaba de menos! Sé que has estado tres días sin saber de mí,
pero es que he estado quedando con Iker. Hemos ido a la bolera, al cine y al
paseo marítimo estos días, lo pasamos genial. Cuando llegaba a casa, era
demasiado tarde y estaba cansada para escribirte, como hoy, aun que hoy
quería hacerlo realmente. Se me olvidó decirte que tengo un nueve en el
examen de lengua, estoy muy contenta. He recibido las felicitaciones de mamá
y papá, y Pablo se ha muerto de envidia, ya que él no es tan buen estudiante.
En realidad me da un poco de pena, con diez años y tartamudo…menos mal
que los niños de su colegio lo han aceptado. Y bueno…eso es todo.
21 de febrero.
Lo siento, lo siento de verdad. Ayer no pude escribirte, ya que cuando me
disponía a hacerlo llamó la abuelita. Estuve un buen rato hablando con ella,
hasta las once y media de hecho. Ya te he dicho muchas veces que me llevo
muy bien con ella, la quiero mucho, y me duele tenerla tan lejos ahora. Desde
que el abuelo no está, aun que hace ya tres meses, sé que me necesita más
que nunca. Me preocupa que esté sola en Murcia, me gustaría tanto poder
visitarla…
22 de febrero.
Querido Diario, siento comunicarte que vamos a tener que estar un tiempo
incomunicados, por el hecho de que me han puesto muchos exámenes y el
tiempo que no esté estudiando lo pasaré junto a Iker, y, si queda un rato, con
mis amigas. Siento la necesidad de agradecerte que me escuches y me dejes
desahogarme en ti todos los días que lo necesito, e incluso a diaro. Eres el
único amigo que, mudanza tras mudanza, sigue a mi lado y no me olvida. Te
quiero, y te voy a echar de menos estos días.
13 de marzo.
¡Oh, queridísimo Diario! ¡Cuánto tiempo! Hemos estado casi un mes sin
contacto, y te he echado mucho de menos, enserio. Tengo muchísimas cosas
que contarte, y no sé por donde empezar. A ver, los exámenes me salieron un
poco mal comparados con mis calificaciones medias, aun que la verdad es que
no le dediqué mucho tiempo. La mayoría de los días los he pasado junto a Iker.
El día nueve fuimos a la fiesta de cumpleaños de un amigo suyo, en un campo.
Viví nuevas experiencias, y experimenté, además, sus consecuencias.
Consumí cocaína. Al principio todo parecía algo maravilloso. Empezamos
fumando marihuana, con unos cuantos mareos y risas sin origen. Después,
llegó un amigo de la cumpleañera con una bolsita de cocaína, y ahí empezó
todo. Hasta que no pasó un rato, tan solo parecía un pequeño mareo y una
tonta consumición sin efecto. O eso pensaba. Claramente, me equivocaba. Al
cabo de un tiempo, el mareo empezó a aumentar. En mi cabeza, surgió un
dolor insoportable. Se me nublaba la vista así porque sí. Y ya no recuerdo nada
más. Fue algo espantoso.
15 de marzo.
Llevo dos días sin ir a clase, no tengo ganas, y tampoco vuelven. Estoy
pensando en dejar los estudios a un margen y centrarme seriamente en mi
relación con Iker, que para mí es lo más importante. Bueno, voy a arreglarme,
que hemos quedado. ¡Hasta pronto!
16 de marzo.
Esta noche la voy a pasar en la casa de la playa de Iker. Será fantástico,
tendremos la casa para nosotros solos. Cuando vuelva, te contaré con detalle
todo lo que hemos hecho. Y ahora, prepararé mi maleta. Hasta mañana.
17 de marzo.
¡Diario! Ayer fue una noche muy mágica. Anoche hice un mes con Iker, y ese
fue el motivo por el que pasamos la noche juntos. Te voy a contar con detalle
todos los hechos: Cuando me recogió, puso mi canción favorita en el coche, sí,
exactamente, la que siempre estoy tarareando, “your call”. Cuando llegamos al
apartamento, que, por cierto, estaba muy bien decorado y me encantó, estaba
sonando el disco entero de mi grupo favorito, Secondhand Serenade. Tras
comernos a besos con la luz que entraba por la ventana de la luna,
empezamos a arrancarnos la ropa y a estar piel con piel. Sus dedos recorrieron
cada centímetro de mi existencia, mientras sus labios se fundían en
apasionados besos compartidos con los míos. Y, como podrás suponer, sí, lo
hicimos. Ayer fue mi primera vez, y fue maravillosa. No tenía ganas de que
hubiera un mañana, quería quedarme cada segundo restante de mi vida
abrazada a él, mientras acariciaba mi pelo. Por favor, guárdame el secreto, vas
a ser el único con el que comparta esta noche de placer. Ni Andrea se
enterará. Es más, últimamente, estamos muy distantes. Ya nada es igual, no
quedamos nunca, no estamos, bueno, estábamos juntas en clase los últimos
días que asistí…Parece que el viento se ha llevado nuestra amistad como si
fuera un papel escrito con todos nuestros recuerdos.
19 de marzo.
He tomado dos de las decisiones más importantes de mi vida: La primera es
que voy a dejar mis estudios, y la segunda es que me voy a vivir a casa de Iker,
a aquel apartamento de la playa que tantos buenos recuerdos trae a mi mente.
No, no hay vuelta atrás. Pablo está muy triste, no quiere que su hermana de
diecisiete años se vaya de casa…Pero es lo que hay. Quiero empezar de cero
a su lado, es lo mejor que tengo y el único chico con el que me he sentido tan
unida, a pesar de que nuestra relación todavía no es muy extensa. Mamá y
papá no están muy de acuerdo, pero respetan mi decisión. Papá está muy
ocupado y centrado en su trabajo como para darle importancia a que su
pequeña princesa haya encontrado a su príncipe y se marche de casa; y
mamá, simplemente…mamá se limita a no tener disgustos y a ponerle buena
cara a la vida. Voy a empezar a recoger mis cosas.
21 de marzo.
Todo esto es muy duro… Tengo que abandonarte. En mi nueva vida no tendré
tanto tiempo como siempre he tenido para escribirte, aun que echaré de menos
tener un fiel amigo que nunca, jamás, me ha abandonado mudanza tras
mudanza. Si te sientes mojado, sé que son mis lágrimas deslizándose por tus
páginas. Me da mucha pena abandonar a un fiel compañero que lleva conmigo
desde los siete años, desde que tengo uso de razón básicamente. Me da pena
en lo poder añadir nunca más páginas y escritos que relaten mi día a día, el
que ya no sea nuestra vida, y ahora sea solo mía…Te prometo que nunca te
olvidaré, quedirísimo Diario.
11 de abril.
Todo va genial con Iker. Hoy he venido a visitar a mis padres y a mi hermano, y
a darles una noticia… que no sé como hacer. Hace a eso de un mes que tengo
los dieciocho años, e Iker cumplirá en breves los veinte. No sé como decir esto
pero… dentro de poco habrá alguien que también soplará velas una vez cada
año. Sí, estoy embarazada. Iker está buscando trabajo. Mi nueva vida se basa
en un apartamento lleno de amor, es nuestro “nidito de amor”, en dónde
nuestras miradas se cruzan y se pierden la una en la otra, y ya solo queda
pasión entre botes de cerveza. Será un bebé bienvenido, o eso espero. Voy a
darles la noticia al resto de mi familia. Hasta que volvamos a vernos.
11 de abril, noche.
Hola Diario de Ana. Soy Pablo, su hermano. Aun que conozco tu existencia
desde hace muchísimo tiempo, nunca he querido invadir la intimidad de mi
hermana. Vengo a darte una mala noticia. Esta tarde Ana y su novio nos han
dado una noticia a papá, a mamá y a mi. Decían que yo iba a ser tío, y me ha
parecido algo fantástico. Pero a mis padres no tanto, de hecho, se han
enfadado bastante y han comenzado a dar gritos. Los nuevos padres, es decir,
Ana e Iker, se han ido muy enfadados. Conducía mi hermana, e iba tan
disgustada, que ha superado los límites de velocidad y han tenido un accidente
con el coche. Ana, Iker y el bebé han sufrido lesiones muy graves, tan graves
que ahora ninguno de los tres respira. Mamá dice que se han ido al cielo
porque tenían recados pendientes ahí arriba, de antes de que los trajera la
cigüeña. Papá se ha limitado a mantener el silencio y a llorar. Nunca los había
visto tan tristes. No tengo ganas de comer ni de ir al colegio, solo tengo ganas
de abrazar a mi quedirísima hermana Ana. Todo ha pasado muy rápido. Ella ha
sido siempre la que ha estado a mi lado y me ha hecho reír, la que me ha
dejado sus juguetes y me ha enseñado a integrarme entre nuevas gentes. Me
da mucha pena el hecho de que se fuera, y el hecho de no volver a verla
también. Iker siempre me ha caído bien, era un buen chico. Cuando venía de
visita siempre me traía golosinas y coches de juguetes impresionantes,
realmente bonitos. Y el bebé, es decir, mi sobrino, me da mucha pena, ya que
no lo he podido tener en mis brazos. Ha subido al cielo, como mamá dice, sin
ver el mundo que ciertamente le rodeaba. Creo que ninguno de los tres
merecía esto, y creo que voy a pasarme muchas noches como ahora. Llorando
y recordando lo mucho que los quería.
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