Qué son las estrategias de aprendizaje

Anuncio
II. CONSIDERACIONES TEÓRICAS
II. 1. Las Estrategias de Aprendizaje.
II. 1. 1. Estado de la Cuestión
Los grandes avances en el estudio de las Estrategias de Aprendizaje han
comenzado en la segunda mitad de la década de los 80, aunque existen razones
vinculadas a ciertas demandas educativas que pueden explicar el interés
despertado por este tema en los últimos años. Esto ha venido acompañado de un
gran esfuerzo científico que, según Beltrán (2002), pueden sintetizarse en tres
apartados:
a. Los estudios sobre la inteligencia que indican que ésta no es una sino múltiple
(teoría triárquica de Sternberg, teoría de las inteligencias múltiples de Gardner) y,
por otra parte, que es modificable (diversos programas de intervención en sujetos
con necesidades educativas especiales);
b. Los estudios sobre el aprendizaje que conciben al alumno como sujeto activo
que construye sus propios conocimientos;
c. Los estudios sobre aprendizaje en condiciones naturales, que ponen de
manifiesto el carácter cultural e interpersonal de la actividad de aprendizaje.
Al revisar los aportes más relevantes sobre estrategias de aprendizaje nos
encontramos con una amplia gama de definiciones que reflejan la diversidad
existente a la hora de delimitar este concepto. Analizaremos tanto la disparidad de
criterios como las características esenciales en las que coinciden los diferentes
autores.
Según Weinstein y Mayer, las estrategias de aprendizaje pueden ser definidas
como “conductas y pensamientos que un aprendiz utiliza durante el aprendizaje
con la intención de influir en su proceso de codificación" (Weinstein y Mayer,
1986, p. 315).
De la misma forma, Dansereau (1985) y también Nisbet y Shucksmith (1987) las
definen como “secuencias integradas de procedimientos o actividades que se
8
Universidad Nacional de Catamarca – Secretaría de Ciencia y Tecnología
Editorial Científica Universitaria
ISBN: 978-987-661-145-9
eligen con el propósito de facilitar la adquisición, almacenamiento y/o utilización
de la información”. Normalmente, las estrategias activan los procesos mentales que
utilizan las personas, en situación de aprendizaje, para adquirir el conocimiento.
Otros autores (p.ej., Beltrán, García-Alcañiz, Moraleda, Calleja y Santiuste, 1987;
Beltrán, 2002) las definen como “actividades u operaciones mentales empleadas
para facilitar la adquisición de conocimiento”. Y añaden dos características
esenciales de la estrategias: que sean directa o indirectamente manipulables, y que
tengan un carácter intencional o propositivo.
Para Schmeck, (1988), las estrategias de aprendizaje son secuencias de
procedimientos o planes orientados hacia la consecución de metas de aprendizaje,
mientras que los procedimientos específicos dentro de esa secuencia se
denominan tácticas de aprendizaje. En este caso, las estrategias serían
procedimientos de nivel superior que incluirían diferentes tácticas o técnicas de
aprendizaje. Para Schmeck, en su modelo teórico, el aprendizaje y memoria son
un subproducto del pensamiento y las estrategias más efectivas son aquellas que
presentan mayor impacto en el pensamiento. Define las estrategias de aprendizaje
como el plan de actividades que utiliza una persona en el procesamiento de la
información cuando debe realizar una tarea de aprendizaje; diferenciándolas de
los estilos de aprendizaje, los cuales son entendidos como la predisposición hacia
determinadas estrategias, así un estilo es un conjunto de estrategias que se usan en
forma consistente. Distingue para cada estilo, un conjunto de tácticas, entendidas
como actividades observables, más específicas, realizadas por el individuo cuando
lleva a cabo una determinada estrategia. Se elegirá una táctica guiado por una
estrategia y su elección determinará el resultado del aprendizaje. (Truffello, 1987).
Según Genovard y Gotzens, las estrategias de aprendizaje pueden definirse como
"aquellos comportamientos que el estudiante despliega durante su proceso de
aprendizaje y que, supuestamente, influyen en su proceso de codificación de la
información que debe aprender”. Esta definición parece delimitar dos
componentes fundamentales de una estrategia de aprendizaje; por un lado, los
procedimientos que el estudiante despliega durante su proceso de aprendizaje con
la intención de aprender y, por otro, se relaciona con una determinada manera de
9
Universidad Nacional de Catamarca – Secretaría de Ciencia y Tecnología
Editorial Científica Universitaria
ISBN: 978-987-661-145-9
procesar la información a aprender para su óptima codificación (González
Cabanach, Valle y Vázquez Grobas, 1994).
Las estrategias de aprendizaje tienen pues la función de facilitar los procesos de
aprendizaje, y para ello se sirven de tácticas o técnicas específicas de estudio
(Beltrán, 2002). Para este autor, un rasgo importante de cualquier estrategia es
que está bajo el control del estudiante, es decir, a pesar de que ciertas rutinas
pueden ser aprendidas hasta el punto de automatizarse, las estrategias son
generalmente deliberadas, planificadas y conscientemente comprometidas en
actividades. Además, para hacer efectivas las estrategias son necesarias las tácticas,
que son modos concretos de hacer operativas las estrategias. Tienen una relación
directa con los contenidos y las demandas del currículo. Una táctica (por ejemplo,
utilizar una palabra clave) pasa a formar parte de una estrategia (elaboración) si se
sabe cómo, cuándo y dónde utilizar determinadas habilidades que previamente han
adquirido los estudiantes. Los que aprenden pueden utilizar una técnica a ciegas sin
aplicarla estratégicamente en el procesamiento de la información, para lograrlo,
necesitan de la ayuda de la metacognición. Algunos autores identifican la
metacognición como un macroproceso de orden superior, caracterizado por un alto
nivel de conciencia y de control voluntario, que tiene como finalidad gestionar otros
procesos cognitivos más simples y elementales.
Finalmente parece muy interesante, por integradora, la definición que propone
Monereo (1999) que, sintetizando diversas aportaciones (Kirby, 1984; Nisbet y
Schucksmith, 1987), las entiende como “comportamientos planificados que
seleccionan y organizan mecanismos cognitivos, afectivos y motóricos con el fin
de enfrentarse a situaciones-problema, globales o específicas, de aprendizaje”;
Monereo (1999) expresa que las estrategias de aprendizaje son “procesos de
toma de decisiones (conscientes e intencionales) en los cuales el alumno elige y
recupera, de manera coordinada, los conocimientos que necesita para
cumplimentar una determinada demanda u objetivo, dependiendo de las
características de la situación educativa en que se produce la acción”.
Para este autor únicamente podemos hablar de utilización de estrategias de
aprendizaje cuando el estudiante da muestras de ajustarse continuamente a los
cambios y variaciones que se van produciendo en el transcurso de la actividad,
10
Universidad Nacional de Catamarca – Secretaría de Ciencia y Tecnología
Editorial Científica Universitaria
ISBN: 978-987-661-145-9
siempre con la finalidad última de alcanzar el objetivo perseguido del modo más
eficaz que sea posible. Dichos cambios o variaciones pueden tener un carácter
netamente interno (ir corrigiendo los resultados intermedios obtenidos, resistirse a
la disminución del interés, redefinir los objetivos originales, compensar las
pérdidas de tiempo, etc.) o referirse a acontecimientos externos al alumno
(limitaciones de recursos o espacio, temperatura extrema, características de los
compañeros del grupo de trabajo, etc.). En cualquier caso, el alumno introducirá
las modificaciones necesarias para proseguir en la dirección deseada. La
utilización de estrategias requiere, por consiguiente, de algún sistema que controle
continuamente el desarrollo de los acontecimientos y decida, cuando sea preciso,
qué conocimientos declarativos o procedimentales hay que recuperar y cómo se
deben coordinar para resolver cada nueva coyuntura.
En general se puede afirmar que existe una amplia coincidencia entre los autores
más representativos en este campo en resaltar algunos elementos importantes del
concepto de estrategias de aprendizaje. Por tanto, los rasgos esenciales que
aparecen incluidos en la mayor parte de las definiciones sobre estrategias son los
siguientes (Justicia y Cano, 1993): las estrategias…
 Son acciones que parten de la iniciativa del alumno
 Están constituidas por una secuencia de actividades,
 Se encuentran controladas por el sujeto que aprende, y
 Generalmente, son deliberadas y planificadas por el propio estudiante
A modo de delimitación conceptual, los rasgos característicos más destacados de
las estrategias de aprendizaje podrían ser los siguientes (Pozo y Postigo, 1993):
a. Su aplicación no es automática sino controlada. Precisan planificación y
control de la ejecución y están relacionadas con la metacognición o conocimiento
sobre los propios procesos mentales.
b. Implican un uso selectivo de los propios recursos y capacidades disponibles.
Para que un estudiante pueda poner en marcha una estrategia debe disponer de
11
Universidad Nacional de Catamarca – Secretaría de Ciencia y Tecnología
Editorial Científica Universitaria
ISBN: 978-987-661-145-9
recursos alternativos, entre los que decide utilizar, en función de las demandas de
la tarea, aquellos que él cree más adecuados.
c. Las estrategias están constituidas de otros elementos más simples, que son las
técnicas o tácticas de aprendizaje y las destrezas o habilidades. De hecho, el uso
eficaz de una estrategia depende en buena medida de las técnicas que la
componen. En todo caso, el dominio de las estrategias de aprendizaje requiere,
además de destreza en el dominio de ciertas técnicas, una reflexión profunda
sobre el modo de utilizarlas o, en otras palabras, un uso reflexivo y no sólo
mecánico o automático de las mismas (Pozo, 1989b).
En síntesis, las estrategias implican, por una parte, una secuencia de actividades,
operaciones mentales o planes dirigidos a la consecución de metas de
aprendizaje; y por otra, tienen un carácter consciente e intencional en el que
están implicados procesos de toma de decisiones por parte del alumno ajustados al
objetivo o meta que pretende conseguir. También podríamos considerar que son
acciones conscientes que se ponen en marcha para aprender cualquier tipo de
contenido de aprendizaje: conceptos, hechos, principios, actitudes, valores,
normas, y también procedimientos. Son habilidades de habilidades que utilizamos
para aprender.
II.1.2. Clasificación de las estrategias de aprendizaje
El tema de la categorización de las estrategias ha sido abordada por diversos autores
(ver por ej., Weinstein y Mayer, 1986; González y Tourón, 1992; Beltrán, 1993;
Cano, 1994; Pozo, 1990), y en líneas generales existe un cierto acuerdo en
diferenciar entre estrategias metacognitivas, estrategias cognitivas y estrategias de
apoyo.
.
12
Universidad Nacional de Catamarca – Secretaría de Ciencia y Tecnología
Editorial Científica Universitaria
ISBN: 978-987-661-145-9
II.1.2. a) Las estrategias cognitivas
Las estrategias cognitivas, como señala Beltrán (2002),
son una especie de
procedimientos intencionales que permiten al sujeto tomar las decisiones oportunas
de cara a conformar las acciones que caracterizan el sistema cognitivo. Las dos
tareas cognitivas más elementales conciernen a la adquisición y al procesamiento de
la información. Entre estas se incluyen la atención selectiva, la separación de la
información relevante de la que no lo es, la comprensión y la utilización del
conocimiento previo. Son estrategias que requieren analizar, inferir, sintetizar y
conectar la información, es decir, transformar la materia prima (la información) de
la que se nutre el conocimiento.
Hacen referencia a la integración del nuevo material con el conocimiento previo.
Son un conjunto de estrategias que se utilizan para aprender, codificar,
comprender y recordar la información al servicio de unas determinadas metas de
aprendizaje (González y Tourón, 1992).
Para Kirby (1984). Weinstein y Mayer (1986) distinguen tres clases de estrategias:
estrategias de repetición, de elaboración, y de organización.
 Las estrategias de repetición consisten en pronunciar, nombrar o decir de
forma repetida los estímulos presentados dentro de una tarea de
aprendizaje. Se trataría, por tanto, de un mecanismo de la memoria que
activa los materiales de información para mantenerlos en la memoria a
corto plazo y, a la vez, transferirlos a la memoria a largo plazo (Beltrán,
1993).
 Las estrategias de elaboración tratan de integrar los materiales
informativos relacionando la nueva información con la información ya
almacenada en la memoria.
 Las estrategias de organización intentan combinar los elementos
informativos seleccionados en un todo coherente y significativo.
Beltrán (1996) considera, además, dentro de esta categoría de estrategias
cognitivas las estrategias de selección o esencialización, cuya función principal
13
Universidad Nacional de Catamarca – Secretaría de Ciencia y Tecnología
Editorial Científica Universitaria
ISBN: 978-987-661-145-9
es la de seleccionar aquella información más relevante con la finalidad de facilitar
su procesamiento. La mayor parte de las estrategias incluidas dentro de esta
categoría; en concreto, las estrategias de selección, organización y elaboración de
la información, constituyen las condiciones cognitivas del aprendizaje
significativo (Mayer, 1992). Este autor define el aprendizaje significativo como
un proceso en el que el aprendiz se implica en seleccionar información relevante,
organizar esa información en un todo coherente, e integrar dicha información en la
estructura de conocimientos ya existente.
Al mismo tiempo, algunos autores (Pozo, 1990), basándose en la diferenciación
de Weinstein y Mayer (1986) entre estrategias de elaboración, organización y
repetición, asocian cada una de ellas a diferentes tipos o enfoques de aprendizaje
que llevan a cabo los alumnos. Las dos primeras (elaboración y organización)
hacen referencia a estrategias de procesamiento profundo y la tercera a
estrategias superficiales. Mientras que las estrategias profundas son activas e
implican elaboración y establecimiento de vínculos entre el nuevo aprendizaje y el
aprendizaje previo, las estrategias superficiales son pasivas o reproductivas, es
decir, son estrategias que enfatizan el aprendizaje como memorización mecánica
del aprendizaje original. Pozo (1990) plantea que las estrategias de elaboración y
organización estarían vinculadas a un tipo de aprendizaje por reestructuración y a
un enfoque o aproximación profunda del aprendizaje, mientras que las estrategias
de repetición se encuentran relacionadas con un aprendizaje asociativo y con un
enfoque o aproximación superficial del aprendizaje.
II.1.2. b) Las estrategias metacognitivas
La metacognición interviene en la regulación y control de la actividad cognitiva del
individuo, optimizando los recursos cognitivos disponibles. Las estrategias
metacognitivas hacen referencia a la planificación, control y evaluación por parte
de los estudiantes de su propia cognición. Son un conjunto de estrategias que
permiten el conocimiento de los procesos mentales, así como el control y
regulación de los mismos con el objetivo de lograr determinadas metas de
aprendizaje (González y Tourón, 1992). Según Kirby (1984), este tipo de
14
Universidad Nacional de Catamarca – Secretaría de Ciencia y Tecnología
Editorial Científica Universitaria
ISBN: 978-987-661-145-9
estrategias sería macroestrategias, ya que son mucho más generales que las
anteriores, presentan un elevado grado de transferencia, son menos susceptibles de
ser enseñadas, y están estrechamente relacionadas con el conocimiento
metacognitivo.
El conocimiento metacognitivo requiere consciencia y conocimiento de variables
de la persona, de la tarea y de la estrategia (Flavell, 1987; Justicia, 1996). En
relación con las variables personales está la consciencia y conocimiento que tiene
el sujeto de sí mismo y de sus capacidades y limitaciones cognitivas; aspecto que
se va formando a partir de las percepciones y comprensiones que desarrollamos
nosotros mismos en tanto sujetos que aprenden y piensan (Justicia, 1996). Las
variables de la tarea se refieren a la reflexión sobre el tipo de problema que se va a
tratar de resolver. Significa, por tanto, averiguar el objetivo de la tarea, si es
familiar o novedosa, cuál es su nivel de dificultad, etc. En cuanto a las variables
de estrategia, incluyen el conocimiento acerca de las estrategias que pueden
ayudar a resolver la tarea (González y Tourón, 1992). En este sentido, puede
entenderse la consciencia (conocimiento) metacognitiva como un proceso de
utilización de pensamiento reflexivo para desarrollar la consciencia y
conocimiento sobre uno mismo, la tarea, y las estrategias en un contexto
determinado. Por consiguiente, una buena base de conocimientos de las
características y demandas de la tarea, de las capacidades, intereses y actitudes
personales, y de las estrategias necesarias para resolver una actividad, son
requisitos básicos de la consciencia y conocimientos metacognitivos; a lo que
debemos de añadir la regulación y control que el propio sujeto debe ejercer sobre
todo lo anterior. Para Kurtz (1990), la metacognición regula de dos formas el uso
eficaz de estrategias: en primer lugar, para que un individuo pueda poner en
práctica una estrategia, antes debe tener conocimiento de estrategias específicas y
técnicas y saber cómo, cuándo y porqué debe usarlas. Así, por ejemplo, debe
conocer las técnicas de repaso, subrayado, resumen, etc. y saber cuando conviene
utilizarlas. En segundo lugar, mediante su función autorreguladora, la
metacognición hace posible observar la eficacia de las estrategias elegidas y
cambiarlas según las demandas de la tarea.
15
Universidad Nacional de Catamarca – Secretaría de Ciencia y Tecnología
Editorial Científica Universitaria
ISBN: 978-987-661-145-9
Las estrategias metacognitivas equivalen a lo que Weinstein y Mayer (1986)
denominan como estrategias de control de la comprensión. Según Monereo y
Clariana (1993), estas estrategias están formadas por procedimientos de
autorregulación que hacen posible el acceso consciente a las habilidades
cognitivas empleadas para procesar la información. Para estos autores, un
estudiante que emplea estrategias de control es también un estudiante
metacognitivo, ya que es capaz de regular el propio pensamiento en el proceso de
aprendizaje. Además, destacan que
entre las estrategias metacognitivas
la
planificación, la regulación o control y la evaluación son tres procesos altamente
interactivos, superpuestos y recurrentes.
II.1.2. c). Las estrategias de manejo de recursos o de Apoyo
Las estrategias de apoyo son una serie de estrategias que incluyen diferentes tipos
de recursos que contribuyen a que la resolución de la tarea se lleve a buen término
(González y Tourón, 1992). Tienen como finalidad sensibilizar al estudiante con
lo que va a aprender; y esta sensibilización hacia el aprendizaje integra tres
ámbitos: la motivación, las actitudes y el afecto (Beltrán, 1996; Justicia, 1996).
Son estrategias que incluyen aspectos claves que condicionan el aprendizaje como
por ejemplo el control del tiempo, la organización del ambiente de estudio, el
manejo y control del esfuerzo, perseverancia, etc. Este tipo de estrategias, en lugar
de enfocarse directamente sobre el aprendizaje tienen como finalidad mejorar las
condiciones materiales y psicológicas en que se produce ese aprendizaje (Pozo,
1989b; 1990). Podemos distinguir aquellas referidas a las condiciones Físicas y
Ambientales (lugar, tiempo y contexto para el estudio) y las referidas a las Condiciones
Psicológicas (Afectivas, Motivacionales y Actitudinales).
Las estrategias de apoyo se relacionan con el ámbito de la motivación,
sensibilizando al estudiante con los contenidos y con el control de los recursos no
16
Universidad Nacional de Catamarca – Secretaría de Ciencia y Tecnología
Editorial Científica Universitaria
ISBN: 978-987-661-145-9
cognitivos que puede manejar para mejorar el rendimiento en las tareas académicas
que emprende.
La importancia de los componentes afectivo-motivacionales en la conducta
estratégica es puesta de manifiesto por la mayor parte de los autores que trabajan
en este campo. Coinciden en manifestar que los motivos, intenciones y metas de
los estudiantes determinan en gran medida las estrategias específicas que utilizan
en tareas de aprendizaje particulares. Por eso, entienden que la motivación es un
componente necesario de la conducta estratégica y un requisito previo para utilizar
estrategias
El siguiente cuadro sintetiza la clasificación de las estrategias de aprendizaje,
sugerida por los autores antes citados (Beltrán, 1996; Justicia, 1996; Weinstein,
1992; Pozo, 1990)
CATEGORÍAS
TIPOS DE ESTRATEGIAS

ESTRATEGIAS COGNITIVAS
De repetición
Integrar lo nuevo con el conocimiento
memorísticas.(Estrategias de
previo. Procesos que intervienen: atención,
procesamiento superficial)
selección,
comprensión,
elaboración,
recuperación, aplicación

De selección / esencialización

De elaboración

De organización
(Estrategias de procesamiento
profundo)
METACOGNICIÓN:
Procesos: planificación, supervisión
evaluación. Control del conocimiento.
y

De planificación

De Control

De evaluación
( Con
la persona, con la tarea y con la
estrategia)
17
Universidad Nacional de Catamarca – Secretaría de Ciencia y Tecnología
Editorial Científica Universitaria
ISBN: 978-987-661-145-9
ESTRATEGIAS DE APOYO:

Son mecanismos o procedimientos que
facilitan el estudio, sensibilizan hacia el
Referidas a las condiciones Físicas y
Ambientales

Referidas a las Condiciones
aprendizaje y optimizar las tareas de
Psicológicas ( Afectivas,
estudio y aprendizaje.
Motivacionales y Actitudinales )
II.1.2. d) Relación con otros elementos del Proceso de Aprendizaje
En la investigación y en la elaboración teórica, se considera a las estrategias
cognitivas y a las estrategias de apoyo (Danserau, 1985) en el mismo nivel
jerárquico y estrategias metacognitivas, ubicadas en la cúspide de la jerarquía.
En un nivel inferior, en el orden jerárquico,
se ubicarían las habilidades o
destrezas (Nisbet y Shucksmith, 1987; Pozo, 1990), también llamadas técnicas de
estudio. Algunas de éstas han sido enseñadas con frecuencia en las aulas, por
ejemplo, tomar apuntes, subrayar, repasar, etc., ellas no constituyen por sí mismas
estrategias de aprendizaje, a no ser que se integren en una secuencia planificada
de acciones orientadas a un fin (Pozo, 1990). Para que esa integración se lleve de
manera pertinente es necesario que el sujeto disponga de conocimiento y control
metacognitivo. En el mismo nivel jerárquico se ubican los conocimientos
temáticos específicos que es preciso dominar para utilizar las estrategias en las
diferentes disciplinas. Difícilmente puede pensarse en el desarrollo de un buen
resumen, por ejemplo, con respecto a una temática completamente desconocida
para el estudiante, o en la articulación de un adecuado procedimiento de
resolución de problemas en matemáticas, si no se dominan los conocimientos que
en ese problema se precisan.
Todavía por debajo de las habilidades o destrezas y de los conocimientos referidos
a las distintas materias, se sitúan las operaciones y procesos básicos (Pozo, 1990)
de procesamiento de la información: atención, memoria a corto plazo, memoria a
largo plazo y otros como el pensamiento operatorio, el pensamiento abstracto, la
18
Universidad Nacional de Catamarca – Secretaría de Ciencia y Tecnología
Editorial Científica Universitaria
ISBN: 978-987-661-145-9
capacidad reflexiva, etc., que se precisan para desarrollar las habilidades
cognitivas pertinentes.
Las habilidades, tácticas y/o técnicas de aprendizaje específicas son importantes
en especial si son planificadas, controladas y evaluadas por los procesos
metacognitivos del estudiante para lograr, un aprendizaje estratégico (Monereo,
1993). Sin embargo, muchas veces no precisan de grandes dosis de planificación
y de reflexión a la hora de ponerlas en funcionamiento, debido a que gracias a la
práctica y al aprendizaje anterior algunas de esas destrezas y habilidades se
encuentran automatizadas. No debemos de olvidar que la capacidad de dominio de
destrezas automatizadas presenta ventajas importantes por el hecho de que libera
más mecanismos mentales y le permite al sujeto prestar mayor atención a otros
aspectos de la tarea (Prieto y Pérez, 1993). De hecho, una de las diferencias
importantes entre expertos y novatos en la resolución de un problema o una tarea
específica es el dominio por parte de los primeros de más destrezas
automatizadas, es decir, los sujetos expertos han agrupado su conocimiento en
secuencias de acciones automáticas que hace más rápida y eficiente su ejecución
y, al mismo tiempo, libera espacio de procesamiento para dedicarlo a otros
aspectos relevantes del problema (Pozo, 1989).
II.2. Rasgos Característicos de la Matemática
Para reconocer el papel de las estrategias en el aprendizaje de la matemática y su
importancia es menester tener una visión de las características de la misma y la
finalidad de su aprendizaje
Analizando el desarrollo histórico de la matemática, se evidencia que ha avanzado
como ciencia resolviendo problemas de sus diferentes ramas: geométricos,
analíticos, algebraicos, epistemológicos. Schoenfeld (1992) expresa que es una
disciplina que posee todas las características para desarrollar en el alumno un
pensamiento que le permita conjeturar, justificar, desarrollar
estrategias y
procedimientos típicos de su quehacer. Ahora bien, nos parece importante conocer
esas características para poder establecer una relación entre ellas y las estrategias
19
Universidad Nacional de Catamarca – Secretaría de Ciencia y Tecnología
Editorial Científica Universitaria
ISBN: 978-987-661-145-9
que los alumnos deben aplicar para aprender la matemática de manera más eficaz,
resolviendo problemas. Godino (2003) en su libro Fundamentos de la Enseñanza y
el Aprendizaje de las Matemáticas para maestros cita algunos rasgos que
caracterizan su visión de las matemáticas a la cual adherimos y nos referimos a
continuación:

La Modelización y Resolución de Problemas
La matemática ha construido el armazón sobre el que se apoyaron diversos
modelos científicos, formando parte del proceso de modelización de la realidad, y
en muchas ocasiones ha servido como medio de validación de estos modelos. Por
ejemplo, han sido cálculos matemáticos los que permitieron, mucho antes de que
pudiesen ser observados, el descubrimiento de la existencia de los últimos
planetas de nuestro sistema solar. También, los propios conceptos matemáticos
han ido modificando su significado con el transcurso del tiempo, ampliándolo,
precisándolo o revisándolo, adquiriendo relevancia o, por el contrario, siendo
relegados a segundo plano.

El Razonamiento Matemático
El proceso histórico de construcción de las matemáticas nos muestra la
importancia del razonamiento empírico-inductivo, que, en muchos casos,
desempeña un papel mucho más activo en la elaboración de nuevos conceptos que
el razonamiento deductivo. Esta afirmación describe también la forma en que
trabajan los matemáticos, quienes no formulan un teorema “a la primera”. Los
tanteos previos, los ejemplos y contraejemplos, la solución de un caso particular,
la posibilidad de modificar las condiciones iniciales y ver qué sucede, etc., son las
auténticas pistas para elaborar proposiciones y teorías. Esta fase intuitiva es la que
convence íntimamente al matemático de que el proceso de construcción del
conocimiento va por buen camino. La deducción formal suele aparecer casi
siempre en una fase posterior.
20
Universidad Nacional de Catamarca – Secretaría de Ciencia y Tecnología
Editorial Científica Universitaria
ISBN: 978-987-661-145-9
Desde una perspectiva pedagógica -y también epistemológica-, es importante
diferenciar el proceso de construcción del conocimiento matemático de las
características de dicho conocimiento en un estado avanzado de elaboración. La
formalización, precisión y ausencia de ambigüedad del conocimiento matemático
debe ser la fase final de un largo proceso de aproximación a la realidad, de
construcción de instrumentos intelectuales eficaces para conocerla, analizarla y
transformarla.
Ciertamente, como ciencia constituida, las matemáticas se caracterizan por su
precisión, por su carácter formal y abstracto, por su naturaleza deductiva y por su
organización a menudo axiomática. Sin embargo, tanto en la génesis histórica
como en su apropiación individual por los alumnos, la construcción del
conocimiento matemático, la experiencia y comprensión de las nociones,
propiedades y relaciones matemáticas a partir de la actividad real es, al mismo
tiempo, un paso previo a la formalización y una condición necesaria para
interpretar y utilizar correctamente todas las posibilidades que encierra dicha
formalización.
Podemos sintetizar que la matemática es una ciencia que se caracteriza por ser
más constructiva que deductiva, desde la perspectiva de su elaboración y
adquisición. Si desligamos el conocimiento matemático de la actividad
constructiva que está en su origen, corremos el peligro de caer en puro
formalismo.
Perderemos
toda
su
potencialidad
como
instrumento
de
representación, explicación y predicción.

El Lenguaje y la comunicación
Lo que confiere un carácter distintivo al conocimiento matemático es su enorme
poder como instrumento de comunicación, conciso y sin ambigüedades. Gracias a
la amplia utilización de diferentes sistemas de notación simbólica (números,
letras, tablas, gráficos, etc.), las matemáticas son útiles para representar de forma
precisa informaciones de naturaleza muy diversa, poniendo de relieve algunos
aspectos y relaciones no directamente observables y permitiendo anticipar y
predecir hechos, situaciones o resultados que todavía no se han producido. Esta
21
Universidad Nacional de Catamarca – Secretaría de Ciencia y Tecnología
Editorial Científica Universitaria
ISBN: 978-987-661-145-9
capacidad del conocimiento matemático para representar, explicar y predecir
hechos, situaciones y resultados
no es simplemente una consecuencia de la
utilización de notaciones simbólicas precisas e inequívocas en cuanto a las
informaciones que permiten representar, en realidad, es debido a la propia
naturaleza del conocimiento matemático que está en su base y al que sirven de
soporte

Estructura interna
La insistencia sobre la actividad constructiva no supone en ningún caso ignorar
que, como cualquier otra disciplina científica, las matemáticas tienen una
estructura interna que relaciona y organiza sus diferentes partes. Lo cual es muy
importante, más aún, en el caso de las matemáticas esta estructura es
especialmente rica y significativa. Hay una componente vertical en esta estructura,
la que fundamenta unos conceptos en otros, que impone una determinada
secuencia temporal en el aprendizaje y que obliga, en ocasiones, a trabajar
algunos aspectos con la única finalidad de poder integrar otros que son los que se
consideran verdaderamente importantes desde un punto de vista educativo.

Naturaleza relacional
El conocimiento lógico-matemático hunde sus raíces en la capacidad del ser
humano para establecer relaciones entre los objetos o situaciones a partir de la
actividad que ejerce sobre los mismos y, muy especialmente, en su capacidad para
abstraer y tomar en consideración dichas relaciones en detrimento de otras
igualmente presentes. Por ejemplo, en las frases “A es más grande que B”, "A
mide tres centímetros más que B”, “B mide tres centímetros menos que A", etc.,
no expresamos una propiedad de los objetos A y B en sí mismos, sino la relación
existente entre una propiedad -el tamaño- que comparten ambos objetos y que
precisamente es el resultado de la actividad de compararlos en lo que concierne a
esta propiedad en detrimento de otras muchas posibles (color forma, masa,
densidad, volumen, etc.). Este sencillo ejemplo muestra hasta qué punto el
22
Universidad Nacional de Catamarca – Secretaría de Ciencia y Tecnología
Editorial Científica Universitaria
ISBN: 978-987-661-145-9
conocimiento matemático implica la construcción de relaciones elaboradas a partir
de la actividad sobre los objetos.

Exactitud y aproximación
Una característica adicional de las Matemáticas es la dualidad desde la que
permite contemplar la realidad. Por un lado la matemática es una “ciencia exacta”,
los resultados de una operación, una transformación son unívocos. Por otro, al
comparar la modelización matemática de un cierto hecho de la realidad, siempre
es aproximada, porque el modelo nunca es exacto a la realidad.
II.3. Las Estrategias de Aprendizaje en Matemática
La Matemática es una ciencia que se ha caracteriza por ser tanto constructiva
como deductiva; es decir, en el conocimiento matemático el formalismo va unido
a la actividad constructiva
porque, de otra manera, se perdería toda su
potencialidad como instrumento de representación, explicación y predicción.
Es por esto que la enseñanza de la Matemática debe estar orientada, por un lado, a
brindar a los estudiantes las herramientas necesarias para aprender todo lo que
significa esta ciencia: las definiciones, los procedimientos algorítmicos, los
conceptos y las relaciones matemáticas entre ellos; las argumentaciones a partir de
lo conceptual, la síntesis y la generalización. Por otro lado, ayudar a desarrollar
en ellos razonamientos lógicos, a pensar de manera ordenada, consciente y
reflexiva, a desarrollar un lenguaje preciso que facilite la comunicación clara y
coherente con lo que se quiere comunicar y no quedarse con la repetición
“perfecta” de lo realizado previamente por matemáticos y profesores.
Tarea difícil para los docentes que requiere la necesidad de estudiar qué son las
Estrategias de Aprendizaje y cuáles son aquellas que el estudiante de Matemática
debe desarrollar para construir su conocimiento y aprender de manera eficaz. Esto
es relevante en toda disciplina, pero en Matemática parece más evidente por sus
23
Universidad Nacional de Catamarca – Secretaría de Ciencia y Tecnología
Editorial Científica Universitaria
ISBN: 978-987-661-145-9
rasgos característicos, que exigen que los alumnos deban utilizar la creatividad,
explorar situaciones, buscar soluciones, discutir entre pares, descubrir y explorar
propiedades, resolver problemas; a tener la posibilidad de equivocarse y
corregirse, de elaborar conjeturas y verificarlas, realizar analogías, demostrar.
Además, deberán revisar su propio aprendizaje identificando aquellos aspectos
que le favorecen y le permiten alcanzar sus metas.
Es indudable que enseñar a aprender de manera reflexiva y autónoma es
importante, por ello existe una gran cantidad de bibliografía referida a cómo
ayudar a lograrlo; sin embargo, es escasa la investigación referida a la clasificación
o tipología de Estrategias de Aprendizaje en Matemática, lo cual se considera
interesante a la hora de poder distinguirlas y describirlas.
Para poder identificar y caracterizar las Estrategias de Aprendizaje que utilizan los
estudiantes de primer año del Profesorado en Matemática de la UNCa, en este trabajo
se tomó como marco general a la clasificación dada por Beltrán (1996), citada
anteriormente y el Inventario de Estrategias Cognitivas de aprendizaje presentado por
Ronald Schmeck (1988), debidamente validado y posteriormente adaptado para Chile
por los profesores Fernando Pérez e Irene Truffello (1988), (Ver Anexo 4). Este
inventario, aplicado en múltiples ocasiones en Chile tanto a alumnos universitarios
como a estudiantes de Enseñanza Media, brinda las características apropiadas para
obtener una exhaustiva observación y detección de las Estrategias en Matemática en
función de los objetivos propuestos. En este sentido, en el siguiente cuadro se
realizó una caracterización de aquellas que se consideran relevantes en
Matemática y una breve descripción que permite hacerlas observables.
II. 3. 1. Descripción de estrategias de aprendizaje en matemática
Estrategia Cognitivas
de Aprendizaje
Clasificación y Descripción
Características
En especial cuando usa
Practica y memorización
Almacenamiento y retención de repeticiones como las
24
Universidad Nacional de Catamarca – Secretaría de Ciencia y Tecnología
Editorial Científica Universitaria
ISBN: 978-987-661-145-9

De Repetición

De Selección

De
Organización

los conceptos tratados. El foco
de atención es la exactitud en
procesos de resolución. Usa
repetición ; ensayo y error
experimentación ; imitación
Atención selectiva
Decide por adelantado atender
detalles específicos que nos
permitan retener el objetivo de
la tarea.
explicaciones del docente.
Lo aplica en la resolución de
ejercicios y ecuaciones, en
construcción de gráficos.
Define, lista, nombra,
identifica, describe, tabula.
Selecciona las maneras más
sencillas para resolver.
Verificación/Integración
Las usa para confirmar su
comprensión de los tema. Da
significado a los símbolos y a
los contenidos. Argumenta,
justifica combinando la
información en un todo
coherente (Responde a ¿Qué
significado tiene?)
Aclara con definiciones y
propiedades dadas. Verifica
la solución de ecuaciones
y/o aplica propiedades para
verificar. La información se
hace personalmente
relevante, se expresa en
palabras propias
inferencia Inductiva
A partir de los conocimientos
previos infiere significados en
gráficos, ecuaciones, problemas.
Formula conjeturas. Predice
Aquí también aplica
conceptos y propiedades
conocidas para predecir.
Estima, Utiliza ideas
previas para crear otras
nuevas (Controla lo que
sabe para conjeturar, hay un
matiz metacognitivo)
De
Elaboración
Razonamiento Deductivo
Busca y usa regla generales,
patrones y la organización para
entender, resolver. Usa:
analogías, comparaciones,
relaciones, generalizaciones
Agrupamiento
Clasifica u ordena material para
aprender en base a sus atributos
en común. Separa la
información relevante de la que
no lo es. Usa síntesis y
relaciones
Con razonamiento sigue un
patrón de la lógica. Mira lo
que sabe y lo que no para
buscar, comparar, relacionar
y deducir. ¿Cómo se
soluciona, se relaciona con
otras áreas? generaliza a
partir de los datos dados
(También hay estrategias
metacognitivas)
Ordena, agrupa, clasifica
para elaborar cuadros,
síntesis, relacionando y
diferenciando diferentes
conceptos. Contrasta,
25
Universidad Nacional de Catamarca – Secretaría de Ciencia y Tecnología
Editorial Científica Universitaria
ISBN: 978-987-661-145-9
distingue. (Se combina con
estrategias de apoyo y
metacognición)
Estrategia
Metacognitivas de
Aprendizaje (con la
Descripción
Características
Organizadores previos
Hace una revisión anticipada
del material por aprender en
preparación de una actividad
de aprendizaje
Ordena las teorías,
definiciones, busca textos y
apuntes para saber qué sabe y
qué no
Autoadministración
Detecta las condiciones que
le ayudan a aprender y
procurar su presencia.
Es personal, cada uno se
organiza según su mejor forma
de aprender. Se relaciona con
las estrategias de apoyo
persona, la tarea y la
estrategia):



De
Planificación
De Control
Aquí es necesario, además,
Monitoreo
revisa que su aprendizaje se aplicar herramientas cognitivas
De Evaluación esté llevando a cabo eficaz y
eficientemente
Autoevaluación
Verifica
el
éxito
aprendizaje
según
propios
parámetros
acuerdo al nivel.
Estrategias de
Aprendizaje de Apoyo

del Puede venir después de la
sus clarificación y verificación.
de Juzga, critica, concluye
Descripción
Características
Referidas a las Control del Tiempo de
Estudio
condiciones
Físicas
Ambientales
y
Organización
Ambiente de Estudio
Afectivas
del
Gustos, Intereses, Personas que
las ayudan (familia, amigos,
profesores, objetos)
26
Universidad Nacional de Catamarca – Secretaría de Ciencia y Tecnología
Editorial Científica Universitaria
ISBN: 978-987-661-145-9

Perseverancia: Manejo y Control
del esfuerzo
Referidas a las
Condiciones
Psicológicas
Actitudinales
Motivacionales
Organización de su Manera
de Aprender:
Cooperación: Trabaja con uno o
más compañeros para obtener
retroalimentación. Importante la
retroalimentación y el “hablar
matemática”
Toma Apuntes: Escribe las
definiciones, ideas principales,
puntos centrales, un esquema o
un resumen
Aclara dudas: Pregunta o
discute significados con los
compañeros o con el profesor.
Aspiraciones: Qué inquietudes
los motivaron a elegir esta
carrera
Logro: Le agrada ser premiado
por su desempeño. Obtener la
mejor
nota.
Querer
ser
reconocido como el mejor en
algún aspecto. También puede
ser otro, depende del sujeto
Es por esto que la enseñanza de la Matemática debe estar orientada, por un lado, a
brindar a los estudiantes las herramientas necesarias para aprender todo lo que
significa esta ciencia: las definiciones, los procedimientos algorítmicos, los
conceptos y las relaciones matemáticas entre ellos; las argumentaciones a partir de
lo conceptual, la síntesis y la generalización. Por otro lado, ayudar a desarrollar
en ellos razonamientos lógicos, a pensar de manera ordenada, consciente y
reflexiva, a desarrollar un lenguaje preciso que facilite la comunicación clara y
coherente con lo que se quiere comunicar y no quedarse con la repetición
“perfecta” de lo realizado previamente por matemáticos y profesores.
Tarea difícil para los docentes que requiere la necesidad de estudiar qué son las
Estrategias de Aprendizaje y cuáles son aquellas que el estudiante de Matemática
27
Universidad Nacional de Catamarca – Secretaría de Ciencia y Tecnología
Editorial Científica Universitaria
ISBN: 978-987-661-145-9
debe desarrollar para construir su conocimiento y aprender de manera eficaz. Esto
es relevante en toda disciplina, pero en Matemática parece más evidente por sus
rasgos característicos, que exigen que los alumnos deban utilizar la creatividad,
explorar situaciones, buscar soluciones, discutir entre pares, descubrir y explorar
propiedades, resolver problemas; a tener la posibilidad de equivocarse y
corregirse, de elaborar conjeturas y verificarlas, realizar analogías, demostrar.
Además, deberán revisar su propio aprendizaje identificando aquellos aspectos
que le favorecen y le permiten alcanzar sus metas.
28
Universidad Nacional de Catamarca – Secretaría de Ciencia y Tecnología
Editorial Científica Universitaria
ISBN: 978-987-661-145-9
Descargar