editorial

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Luego de tres meses de haber asumido la Dirección de la ONSC, se publica el primer número de la
Revista “Transformación, Estado y Democracia” de las tres previstas para este año, revista la cual
conocí, leí y consulté desde el primer número ya que la misma era recibida periódicamente en el inciso
en el cual me desempeñaba, por lo que no tuvimos la más mínima duda de que este proyecto debía
continuar.
Pueden estar seguros que seguirán encontrando en estas páginas temas que son de utilidad, y de
consulta permanente, no sólo para quienes se desempeñan en las áreas jurídicas y de Gestión Humana
de la Administración Pública, sino que puede ser consultada por todos aquellos que tengan interés en
conocer parte de las políticas desarrolladas en el ámbito público, ya que cuenta con aportes de diferentes organismos del Estado.
No es menos importante la contribución realizada al conocimiento de la cultura al publicar en
cada número un capítulo destinado a un destacado artista uruguayo, que enriquece su contenido.
Mi agradecimiento a las personas e instituciones que contribuyeron a la realización de la revista,
al aportar artículos y/o apoyar económicamente la edición.
Mi agradecimiento a todos los que integraron el Consejo de Redacción que avalaron académicamente la Revista, como así también a sus nuevos integrantes que han aceptado ser parte del nuevo
Consejo de Redacción, José Korzeniak, Oscar Ermida, Pablo Cabrera, Sergio Villanueva, y por
último a los funcionarios del Área de Comunicación y Publicaciones de la ONSC, ya que sin ellos no
hubiera sido posible la concreción de este proyecto, pues de no haber asumido la tarea de llevarla a
término, dudo mucho que fuese hoy una realidad.
Aspiramos continuar su publicación con el mismo compromiso, ya que la revista es un estímulo
decididamente significativo y vale la pena insistir en ello.
Dra. Elena Tejera
Directora de la Oficina Nacional del Servicio Civil
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Al “pr
of
e”
“prof
ofe”
Dr
agnoni
Dr.. José Aníbal C
Cagnoni
Nunca imaginé que en mi primera nota en la revista “Transformación, Estado y Democracia”
tuviera que rendir un homenaje póstumo a un integrante de su Consejo de Redacción.
Y mucho menos tratándose de un referente para mí. Me refiero al Dr. José Aníbal Cagnoni.
Al escribir esta nota pensé en dos opciones. Podía realizar una semblanza del maestro,
dimensionando su aporte al país, a nuestra profesión y a la Universidad, o dejar fluir las emociones
que afloran de los recuerdos por el tiempo que tuve el privilegio de compartir con él.
Opté por esto último con la convicción de que es lo que a él más le gustaría.
Al “profe” -como solía llamarlo- lo conocí hace muchos años, no sólo a través de la lectura de sus
trabajos académicos, sino también de sus clases.
Seducida por sus convicciones y por su modo de enseñar el Derecho Constitucional, un día le pedí
autorización para asistir como oyente a sus cursos.
Con la generosidad infinita que lo caracterizaba y con ese espíritu inclusivo, que lo llevó a estar
rodeado siempre de jóvenes docentes, me incorporó a ese selecto grupo de colegas que integran el
Centro de Estudios de Derecho Público.
Y me acercó a sus clases de Derecho Público I, donde tuve la suerte de acompañarlo como
Aspirante hasta su retiro.
Mucho aprendimos de él quienes tuvimos la suerte de formarnos a su lado. Pero de todo cuanto
hemos aprendido destaco su prédica constante como profesor de generaciones de estudiantes en
defensa del Estado de Derecho, el respeto por la Constitución y la reivindicación permanente de la
democracia.
Haber compartido con él sus clases me permite dar fe de su persistente batallar en este sentido,
recordando a los estudiantes lo que significó para este país el terror y la prepotencia de la dictadura .
No exagero si digo que Cagnoni ha dejado una huella indeleble como docente. Lo pueden
atestiguar muchas generaciones de estudiantes y egresados que compartimos el orgullo de haber sido
formados por él.
En tiempos de reflexión sobre el papel del Estado siempre destacaba el carácter social del Estado
uruguayo y a los seres humanos como límite a toda posible reforma.
Tengo la convicción que el constitucionalismo uruguayo ha perdido un referente. A sus discípulos nos queda el enorme vacío que produce su ausencia, pero por encima de todo, su legado como ser
humano y la responsabilidad de homenajearlo diariamente a través de nuestro quehacer.
Dra. Ana María Ferraris
Sub Directora de la Oficina Nacional del Servicio Civil
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