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Rev. Invest. Mar. 22(1):45-55, 2001
INFLUENCIA DE LA INCLUSIÓN DE MICROALGAS SECAS
EN LA ALIMENTACION DE PROTOZOEAS DE Penaeus
schmitti.
Miguel A. Artiles, Bárbaro Jaime, José Galindo, Iliana Fraga y Valentin Francisco.
Centro de Investigaciones Pesqueras, Ministerio de la Industria Pesquera, 5ta. Ave y 248, Barlovento, Playa, Ciudad
Habana, Cuba.
RESUMEN.
Se elaboró un diseño totalmente aleatorizado con 9 tratamientos y 3 réplicas en recipientes de fibra de vidrio de 100 l de
capacidad y una densidad inicial de 150 nauplios/l para evaluar el efecto de diferentes especies de microalgas secas (Spirulina
platensis, cubana y de EEUU; Chlorella sp. y Dunaliella salina) en la alimentación de protozoeas de camarón blanco Penaeus
schmitti en cultivo, empleando como patrón una combinación de diatomeas (Chaetoceros gracilis, Thalassiosira fluviatilis) y el
flagelado Tetraselmis tetratele. En el análisis de los resultados se tuvo en cuenta el crecimiento, desarrollo y la supervivencia
alcanzada a las 144 horas. Las pruebas estadísticas aplicadas al tamaño de las larvas señalan que las mayores tallas (2.64 a
2.67 mm) se obtuvieron con la combinación de microalgas vivas y las mezclas de Spirulina platensis (Cuba y EEUU) y Chlorella
sp. combinadas con Chaetoceros gracilis. Se alcanzó el mayor porcentaje de mysis (87.8 %) con el tratamiento basado en
Spirulina platensis de orígen cubano más Chaetoceros gracilis y se lograron los mayores porcentajes de supervivencia (76.1 a
77.3 %) con el tratamiento patrón y con Spirulina platensis (cubana) más Chaetoceros gracilis. Se concluye que las microalgas
secas ensayadas son consumidas por las protozoeas de Penaeus schmitti aunque no deben emplearse en la dieta como único
alimento, contribuyendo a disminuir el uso de microalgas vivas de cultivo.
Palabras clave: fitoplancton; alimento vivo; larvas; cultivo de camarones; Penaeus schmitti.
ABSTRACT.
A completely aleatory desing was prepared with 9 treatments and 3 replicas in fiberglass containers 100 l. of volume and initial
density of 150 nauplii/l. in order to evaluate the affect of different species of dry microalgas (Spirulina platensis, from Cuba and
USA; Chlorella sp. and Dunaliella salina) on the feeding of protozoea of white shrimp Penaeus schmitti in culture, using as a
pattern a combination of diatoms (Chaetoceros gracilis and Thalassiosira fluviatilis) and Tetraselmis tetratele flagelate. The
analysis of
the results took into account the growth and survival reached after 144 hours. Statistical tests applied to the
size of the larvas indicte that the biggest sizes (2.64 to 2.67 mm) were obtained with the combination of live microalgas and a
mix of Spirulina platensis (Cuba and USA) and Chlorella sp. together
with Chaetoceros gracilis. The highest percentage of
mysis (87.8 %) was attained for the treatment based on Spirulina platensis of Cuban origin plus Chaetoceros gracilis, while
the highest percentage of survival ( 76.1 to 77.3 % ) was attained with the pattern treatment and Spirulina platensis (Cuban)
plus Chaetoceros gracilis. It is concluded that dry microalgas are consumed by Penaeus schmitti protozoea although they
should not be used in the diet as the only feeding, contributing to decrease the use of live microalgas from culture.
Key words: phytoplankton; food organisms; larvae; shrimp culture; Penaeus schmitti.
INTRODUCCION
A pesar de los resultados alcanzados con diferentes
dietas artificiales en el cultivo larval, aún existe gran
preferencia por la utilización de alimento vivo para esta
fase del cultivo, sin embargo en los últimos años con
vistas a disminuir los costos de producción, la
contaminación y agilizar el proceso productivo,
diferentes empresas se han dedicado a la producción
de alimento artificial para sustituir parcial (Fegan, 1992)
o totalmente el alimento natural (Avale y Rothius, 1991;
Kurmaly et al., 1989; Ottogalli, 1991).
Cuba no ha quedado al margen del desarrollo
tecnológico en esta rama,
realizando diferentes
estudios relacionados con la biología y el cultivo de
Penaeus notialis y Penaeus schmitti, así como la
búsqueda de tipos de alimentos que influyan rápida y
positivamente en el crecimiento, la sobrevivencia y
desarrollo de las larvas (Gelabert et al., 1988).
Es conocido que los requerimentos nutricionales varían
con el estadio de desarrollo y con la especie, no
45
Artiles et al.: Influencia de la inclusión de microalgas secas en la alimentación de protozoeas de Penaeus schmitti.
respondiendo de una misma forma ante diferentes tipos
de microalgas y alimentos microparticulados.
MATERIALES Y METODOS
Los nauplios fueron obtenidos a partir de hembras de
Penaeus schmitti cultivadas en la Estación Experimental
de Yaguanabo, en la provincia de Cienfuegos,
maduradas en cautivero, copuladas de forma natural y
desovadas en tanques de fibra de vidrio, cilíndricos y
fondo cónico, de 200 litros de capacidad, utilizando
agua de mar filtrada por cartuchos de prolipropileno de
5 µm. Al agua de los tanques se le añadió sal disódica
del ácido etilendiamino-tetracético (Na2.EDTA) a una
concentración de 10 mg/l y sulfato de eritromicina a
razón de 1 mg/l. A los tanques de desove se les
suministró aire suave mediante piedra difusora.
Como primer alimento convencional de las larvas de
camarón se emplean diferentes especies de diatomeas
(Skeletonema
costatum,
Chaetoceros
gracilis,
Phaeodatylum tricornutum, Thalassiosira fluviatilis,
Chaetoceros calcitrans, Chaetoceros ceratosporum) y
flagelados (Tetraselmis suecica ,Tetraselmis chuii,
Tetraselmis tetrathele, Isochrysis galbana), lográndose
un mejor balance nutricional al realizar combinaciones
entre diferentes especies de ambos grupos, lo cual
conlleva al aceleramiento de la metamorfosis y mejor
desarrollo larval en comparación con dietas
monoalgales (Coutteau, 1996),
siendo esto
recomendado por diferentes autores (Alfonso et al.,
1985 y 1988; AQUACOP, 1983; Mock et al., 1980;
Quinitius y Villega, 1982; Smith y Lawrence, 1987).
Aproximadamente 8 horas después del desove se
cosecharon los huevos, los cuales se colocaron a
eclosionar en tanques de fibras de vidrio cilíndricos y
fondo cónico, de 1000 litros de capacidad. En éste se
empleó flujo de agua de mar continuo (0.5 l/min),
filtrada por cartucho de 5 µm y pasada por luz UV. Los
nauplios fueron cosechados al encontrarse en el estadio
III-IV. Posteriormente se concentraron en una tanqueta
de 50 litros de capacidad y se les realizó el conteo
mediante método volumétrico.
Sin embargo, a pesar del alto costo que conlleva el
empleo de microalgas vivas por su necesidad de cultivo
ïn situ y los riesgos de contaminación con protozoos y
bacterias (Coutteau, 1996), aún no ha sido posible la
sustituición de éstas por otros tipos de alimentos de
más fácil manipulación, aunque se han empleado
diferentes productos como complemento o sustitutos
parciales de las microalgas vivas, como son las
levaduras marinas (Estévez, 1985), levadura Torula
(Gelabert et al., 1988), diferentes especies de bacterias
no patógenas (Sunilkumar, 1996), polvo de Spirulina
(Baert et al., 1995; Narciso, 1995).
Los nauplios fueron sembrados en tanques similares a
los anteriormente descritos, de 100 l de capacidad, con
50 l de agua de mar, filtrada por cartucho de 5 µm, a
una densidad inicial de 150 nauplios/l y sometidos a
iluminación artificial durante 24 horas diarias , con luz
fluorescente situada a 0.4 m de la superficie de los
tanques. Al agua de los tanques se les anadió
Na2.EDTA a la misma concentración descrita
anteriormente, cuya función quelante de los metales
pesados ayuda a mantener la calidad del agua en los
tanques de cria (Lawrence et al., 1981).
Se han desarrollado diferentes tecnologías para la
cosecha y preservación de las microalgas como
Dunaliella salina y Thalassiosira pseudomona
(Coutteau, 1996), sin embargo en Cuba son escasos los
estudios con vistas a su empleo en el cultivo de larvas
de camarón. Jaime et al. (1998) sustituyó a
Chaetoceros gracilis por Chlorella vulgaris secada por
spray en la alimentación de protozoeas de Penaeus
schmitti con resultados alentadores, por lo que los
objectivos de este trabajo son:
Las microalgas vivas fueron obtenidas en el área de
producción de alimento vivo de la estación, logradas en
cultivos monoalgales, mediante aumento progresivo de
volumen. Los inóculos utilizados como alimento fueron
extraídos de tanques de 100 l, con 3 - 4 días de cultivo
en dichos recipientes.
1- Probar el empleo de diferentes especies de
microalgas secas (Spirulina platensis, Chlorella sp,
Dunaliella salina) en la alimentación de protozoeas
de Penaeus schmitti, como sustituto parcial o total
de las microalgas vivas.
Las microalgas secas utilizadas fueron:
* Spirulina platensis (cubana), fue suministrada por el
MINAGRI. Cultivada en Matanzas, empleando el medio
de cultivo “Sarruk”, concentrada a través de filtrado
mecánico mediante mallas y por gravedad,
posteriormente secadas en bandejas a 70°C.
2- Determinar de entre las microalgas secas
ensayadas cual es la mejor opción con vista a su
futura aplicación en los centros de producción de
postlarvas, basándose en la sobrevivencia,
crecimiento y el índice de desarrollo.
* Spirulina platensis (EE.UU), producida por la empresa
norteamericana Earthrise Company, concentrada por
centrifugación y secada mediante spray, envasada en
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Rev. Invest. Mar. 22(1):45-55, 2001
recipientes plásticos
partículas de 20-80 µm.
traslúcidos
y
En los tratamientos con microalgas secas solamente,
se comenzó a adicionar el alimento al observarse las
primeras protozoeas I, cada 4 horas (04:00; 08:00;
12:00; 16:00; 20:00 y 24:00 horas), ajustando las dosis
a razón de 4 mg/l durante la fase de protozoea I,
aumentando a 6 mg/l a partir de protozoea II.
garantizando
* Chlorella sp, cultivada en agua dulce proveniente de
residuales de la industria pesquera en Hacendado. La
cepa es una mutación de la Chlorella vulgaris, fue
concentrada por centrifugación y secada en estufa a
80°C (Romero, com. pers.).
En los tratamientos en los que se combinaron las
microalgas secas con el Chaetoceros gracilis, a partir de
la observación de las primeras protozoeas, se añadió a
cada tratamiento correspondiente y durante todo el
periodo de la etapa experimental Chaetoceros gracilis a
razón de 15 cel/mm3 a las 11:00 horas de cada dia y
polvo de las microalgas 3 veces al dia (08:00; 16:00 y
24:00 horas ) a razón de 6 mg/l.
* Dunaliella salina, cultivada en aguas de residuales de
la industria pesquera en una laguna de alta velocidad y
salinidad de 200 %, secada en estufa a 80°C. (Suárez y
Romero, 1997).
Todas las microalgas secas fueron maceradas con
mortero para disminuir el tamaño de las partículas y
posteriormente tamizadas en un tamiz de 80 µm ,
lográndose un tamaño de partículas entre 7 y 80 µm.
Diariamente en las primeras horas de la mañana (07:00
a 08:00 horas), se realizaban observaciones a través
de un microscopio biológico para determinar el residuo
del alimento vivo, ajustando éste según la fórmula
tomada de Alfonso et al. (1988):
La digestibilidad in vitro de las microalgas secas (Hsu et
al., 1977) fue evaluada mediante la utilización de la
Hepatopancreatina (Carrillo et al., 1994)
Va = Vr (Cd-Cr).
Ca- Cd
Se ensayaron 9 tratamientos con 3 réplicas cada uno,
los cuales se describen a continuación :
donde:
I. Patrón: consistió en el suministro de una combinación
de microalgas vivas formada por las diatomeas
Thalassiosira fluviatilis y Chaetoceros gracilis y el
flagelado
Tetraselmis
tetrathele,
adicionadas
diariamente (Tabla 1).
II. Spirulina platensis (Cuba)
III. Spirulina platensis (EEUU)
IV. Chlorella vulgaris
V. Dunaliella salina
VI. Spirulina platensis (Cuba) + Ch. gracilis
VII. Spirulina platensis (EEUU) + Ch. gracilis
VIII. Chlorella sp. + Ch. gracilis
IX. Dunaliella salina + Ch. gracilis
Va: Volumen de alimento a añadir.
Vr: Volumen de agua en el tanque de larvas.
Cd: Concentración deseada de alimento.
Cr: Concentración residual.
Ca: Concentración del alimento a añadir.
EL conteo de fitoplancton se realizaba en un
hematocitómetro de Newbauer, mientras las microalgas
secas eran pesadas diariamente en una balanza
analítica. Momentos antes de ser suministradas a las
larvas eran hidratadas, agitándolas ligeramente durante
30 segundos aproximadamente.
Se realizaban observaciones microscópicas de las
larvas de forma sistemática para apreciar la motilidad,
respuesta a la luz y determinar el sub-estadio de
desarrollo, inspeccionándoles el tracto digestivo con el
objetivo de saber si consumían el alimento
suministrado.
Tabla 1. Esquema de alimentación utilizado para el
tratamiento patrón.
ESPECIES
Protozoea
I
Protozoea II
Protozoea
III
Celulas/mm3
C. gracilis
25
30
35
T. fluviatilis
5
10
12
T. tetrathele
-
1
1.5
Como control de la sobrevivencia, se hacian conteos
diariamente en horas de la mañana mediante método
volumétrico, tomando 10 muestras por tanque de 100
ml cada una.
A partir de protozoea I, antes de suministrar la primera
dosis de alimento y después de tomar las muestras de
larvas se realizaba el intercambio de agua entre un 2050% del volumen total de los tanques, con el objetivo de
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Artiles et al.: Influencia de la inclusión de microalgas secas en la alimentación de protozoeas de Penaeus schmitti.
disminuir la concentración de partículas de los restos
del alimento no consumido y evitar el deterioro de la
calidad del agua, asi como que las larvas se
impregnaran de suciedad.
los rangos recomendados para la especie en esta fase
del cultivo, los que coinciden con lo reportado por Vega
y de la Cruz
(1988) para Penaeus schmitti en
cautiverio.
Dos veces al dia (07:00 y 19:00 hrs) era medida la
temperatura (0C), la salinidad (‰), el pH y el oxígeno
disuelto (mg/l).
Tabla 2. Parámetros ambientales medidos durante el
experimento.
Para el cálculo de la supervivencia se consideró desde
el estimado inicial de los nauplios III-IV, hasta que se
concluyó el experimento a las 144 horas, cuantificadas
por 16 muestreos y se calculó su representatividad en
por ciento.
Para la determinación del desarrollo de las larvas de
cada tratamiento, se procedió al análisis de 100
ejemplares de cada tanque al microscopio y se aplicó el
Indice de Desarrollo de Villega-Kanazawa (1979):
ID = A/N
PARÁMETROS
MÍNIMO
MEDIO
MÁXIMO
Temperatura (oC)
26.8
27.95
28.5
Salinidad (‰)
35
35.6
36
pH
7.81
8.06
8.26
Oxígeno
disuelto(mg/l)
5.2
7.02
7.6
En la Tabla 3 se muestran los valores mínimos, medios,
máximos y desviaciones standars de las tallas
alcanzadas en cada tratamiento. Las pruebas
estadísticas realizadas para la comparación del tamaño
logrado en cada tratamiento, indican que no existen
diferencias significativas (p>0.05) entre el I, VI, VII y el
VIII en donde se obtuvieron como valores medios entre
2.64 a 2.67 mm. Sin embargo entre estos tratamientos y
el IX si se observaron diferencias significativas (p<0.05),
aunque también a ambos se les suministró alga viva por
lo que al parecer estas microalgas secas presentan
deficiencias de algunos nutrientes los que pueden ser
considerados como factor limitante para este estadio
del camarón, a pesar de tener altos porcientos de
proteínas y otros elementos (Tabla 4).
Los resultados en este experimento son similares a los
alcanzado por Gelabert et al. (1988), que obtuvieron
incrementos entre 2.64 a 2.71 mm desde PI hasta MI al
emplear dietas consistentes en levaduras Torula como
alimento suplementario combinado con Chaetoceros
ceratosporum y Tetraselmis tetrathele.
donde :
A: valor absoluto asignado x número de larvas
examinadas en cada subestadio, siendo los
valores PI=1; PII=2; PIII=3 y MI=4.
N: Total de larvas examinadas en cada muestreo.
El crecimiento de las larvas se realizó al final del
experimento mediante mediciones microscópicas de 30
ejemplares de cada tanque, promediándose los
tamaños de cada tratamiento de alimentación. Las
mediciones para las PI se realizaron desde el extremo
anterior del cefalotórax hasta el final de la furca
excluyendo las espinas, para las PII y PIII, desde el
extremo del rostrum hasta el final de la furca excluyendo
las espinas y para las mysis desde el extremo anterior
del rostrum hasta el extremo posterior del telson.
Los datos del crecimiento y los valores del Indice de
Desarrollo fueron sometidos a un análisis de varianza
simple, se chequeó la normalidad de los datos, las
medias se compararon mediante la prueba de rangos
múltiples de Duncan, se trabajó con una probabilidad de
α =0.05.
Para comparar los porcentajes de
sobrevivencia entre los tratamientos y los valores de
digestibilidad in vitro se aplicó la prueba de Chi
cuadrado.
Respecto a los tratamientos donde solo se utilizaron las
microalgas secas, se alcanzó el mejor resultado con la
Spirulina cubana (2.29 mm), seguido de la Spirulina
EE.UU (1.90 mm). Con el resto de las dietas (III, IV y
V) las larvas apenas rebazaron el subestadio de PI
(Fig. 1).
Narciso (1995), no encontró que las dietas influyeran
significativamente en el largo total de las larvas de P.
kerathurus, al comparar diferentes microalgas vivas con
el polvo de Spirulina sp. como única fuente de alimento,
alcanzando valores cercanos a 3.0 mm en mysis I.
RESULTADOS Y DISCUSION
Los valores
promedios
por tratamientos de los
parámetros ambientales medidos se comportaron como
se ilustra en la Tabla 2, manteniéndose éstos dentro de
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Rev. Invest. Mar. 22(1):45-55, 2001
Tabla 3. Tamaño en milímetros de las larvas por tratamiento al finalizar el experimento.
TRATAMIENTOS
I
II
III
IV
V
VI
VII
VIII
IX
MEDIA (X ± DS)
MÍNIMO
MÁXIMO
2.65a ± 0.021
2.29c ± 0.060
1.40d ± 0.020
0.96e ± 0.044
0.94e ± 0.020
2.67a ± 0.021
2.67a ± 0.047
2.64a ± 0.016
2.55b ± 0.098
2.6
2.2
1.4
0.9
0.9
2.6
2.6
2.6
2.5
2.7
2.4
1.5
1
1
2.7
2.7
2.7
2.6
Exponentes iguales no difieren significativamente para p > 0.05
DS : desviación standard
Tabla 4. Composición bromatológica (%) de las microalgas secas
Spirulina
platensis
(Cuba)
65-71
Chlorella
vulgaris.
Dunaliella
salina
Proteína
Spirulina
platensis
(EEUU)
62.5
51-58
57
Lípidos
3
6.7
14-22
6
Carbohidratos
8.5
16
12-17
32
Humedad
7
7
7.5
-
Ceniza
12
12.2
12.2
13
Fibra bruta
7
9.3
9.8
-
Ac. nucleicos
3.9
-
4-5
-
Metionina
2.5
1.38
1.3
0.3
Cistina
1
0.47
-
-
Tabla 5. Indice de desarrollo de las larvas por tratamiento determinado a las 144 horas
de inicio del experimento.
TRATAMIENTOS
MEDIA (X ± DS)
MÍNIMO
MÁXIMO
I
II
III
IV
V
VI
VII
VIII
IX
3.740a ± 0.046
2.850c ± 0.079
1.820d ± 0.027
1.123e ± 0.015
1.073e ± 0.059
3.880b ± 0.036
3.613ag ± 0.097
3.787a ± 0.100
3.467fg ± 0.095
2.69
2.79
1.79
1.11
1.03
3.83
3.49
3.69
3.36
3.78
2.94
1.84
1.14
1.14
3.92
3.78
3.89
3.54
Exponentes iguales no difieren significativamente para p > 0.05
DS: desviación standard
49
Artiles et al.: Influencia de la inclusión de microalgas secas en la alimentación de protozoeas de Penaeus schmitti.
En la Tabla 5 se señalan los valores del Indice de
Desarrollo a las 144 horas del cultivo para los 9
tratamientos.
Las investigaciones en la cria larvaria con alimento vivo,
dietas artificiales y con la combinación de estos,
señalan que la velocidad de metamorfosis puede verse
afectada si se utiliza un solo tipo de alimento (Márquez,
1997). Las larvas de Penaeus indicus tuvieron un
retraso de 1.5 a 2 dias al alimentarse con dietas
microencapsuladas respecto a alimento vivo (Kumlu y
Jones, 1995).
El mejor resultado se alcanzó con la dieta VI, seguida
de los tratamientos I, VIII y VII entre los cuales no se
encontraron diferencias significativas (p > 0.05),
alcanzándose los resultados más bajos con los
tratamientos V y VI, en los cuales solo pasaron al
subestadio Protozoea
II el 5.2 y el 12.5%
respectivamente, del total de las larvas que se
mantenían vivas al finalizar el experimento (Fig. 1).
Cuzon
(1996), planteó que larvas
de Penaeus
vannamei, Penaeus monodon y Penaeus stylirostris
no evolucionaron al mismo tiempo al evaluar la levadura
de pan como alimento para larvas, concluyendo que
faltaban
algunos
nutrientes (ácido grasos poliinsaturados de cadena larga) o que había una falta de
digestión. Los resultados anteriormente expuestos son
algo inferiores a los reportados por Gelabert et al.
(1988), los cuales observaron las primeras mysis a las
72 y 79 horas a partir de protozoea I, al utilizar una
mezcla de la diatomea Chaetoceros ceratosporum con
el flagelado Tetraselmis tetrathele y la combinación de
éstas con levadura Torula respectivamente.
En la Tabla 6 aparecen reflejados los porcientos de
sobrevivencia alcanzados en cada réplica y el valor
medio de cada tratamiento, lográndose los mejores
resultados con las dietas I y VI, cuyos resultados son
diferentes significativamente (p < 0.05) respecto al
resto, seguida de los tratamientos II, VII, VIII y IX, entre
los cuales no se aprecian diferencias significativas (p >
0.05).
Sin embargo los mejores resultados (77.3%,
tratamiento VI y 76.1 %, tratamiento I) son inferiores a
los reportados por Gelabert et al .(1988), que
alcanzaron sobrevivencias entre 91.4% y 94.5% hasta
mysis
III
al emplear levadura Torula como
complemento de microalgas vivas en el cultivo larval de
P. schmitti y a su vez son similares a los alcanzados por
Márquez (1997), para dicha especie al alimentar con
una mezcla de fitoplancton y alimento complementario
basado en levadura Torula, donde logró entre 76% y
85% de sobrevivencia.
Estévez (1985), al alimentar protozoeas de P. notialis
con la levadura marina Rhodotorula sp. logró el 85%
de las protozoeas III a las 142 horas, tiempo similar al
alcanzado en este trabajo con los tratamientos I, VI y
VIII
con un 74.4; 87.8 y 75.3 % de mysis
I
respectivamente (Fig. 1).
Aunque la metamorfosis hasta mysis I se dificultó al
alimentar con algas secas solamente, la sobrevivencia
alcanzada en los tratamientos II y III, pueden
considerarse aceptables para la cría larvaria y es
superior a la lograda por Narciso (1995), al alimentar
con polvo de Spirulina sp. larvas de Penaeus
kerathurus, el cual obtuvo una supervivencia inferior al
20% desde
nauplio hasta mysis, mientras con
Penaeus indicus alimentado con dietas microparticuladas se logró entre 81% a 95% (Kumlu y Jones,
1995).
Alfonso et al. (1988), plantearon que el desarrollo de
las larvas se ve afectado cuando la calidad del alimento
es baja y que éste no se diferencia ante regímenes
adecuados de alimentación, alcanzándose valores del
Indice de Desarrollo entre 3.95 y 4.0 en 117 horas
desde PI al alimentar las larvas de Penaeus schmitti
con combinación de diatomeas
(Chaetoceros
ceratosporum o Thalassiosira fluviatilis) y flagelados
(Tetraselmis tetrathele o Tetraselmis chui), mientras que
Márquez (1997) al alimentar protozoeas de dicha
especie con una dieta microparticulada con un 30% de
inclusión de levadura Torula, el 100% de las larvas
arribó al estadio de mysis a las 144 horas.
Ottogalli (1993) no encontró diferencias significativas en
cuanto a la sobrevivencia al sustituir el 100% de las
algas vivas por el alimento artificial microparticulado,
planteando que con este reemplazo se logra una
reducción significativa de los costos de la producción.
Igualmente Kurmaly et al. (1989), no encontraron
diferencias significativas repecto a la sobrevivencia y el
crecimiento en larvas de Penaeus monodon al sustituir
las mejores dietas por ellos empleadas basadas en las
microalgas (Rhodomonas baltica + Tetraselmis chuii)
por alimentos microencapsulados desde protozoea I
hasta mysis I.
Minimizando el empleo de las microalgas vivas
Sunilkumar (1996), empleó como alimento diferentes
bacterias marinas no patógenas en la alimentación de
larvas de Penaeus monodon, aunque al sustituir el
100% de la microalga evaluada (Chaetoceros calcitrans)
las larvas no metamorfoseaban desde protozoea III
hasta mysis I.
50
Rev. Invest. Mar. 22(1):45-55, 2001
Es tadi os
(% )
100
90
80
70
60
50
40
30
20
10
0
I
II
III
IV
V
VI
V II
V III
IX
Tra t a m ie n t o s
P r otoz oe a I
P r otoz oe a II
P r otoz oe a III
M ys i s I
Fig. 1. Composición porcentual de los subestadios larvales alcanzados en cada tratamiento.
Tabla 6. Sobrevivencia (%) estimada por tratamiento al finalizar el experimento.
TRATAMIENTOS
I
II
III
IV
V
VI
VII
VIII
IX
RÉPLICAS
PROMEDIO
1
2
3
74.4
64.4
51.7
36.5
26.1
79.7
62.7
73.4
69.3
80.7
68.6
53.9
40.3
20.2
80.4
69.2
65
71.8
73
64
50.4
34.1
22.1
71.9
72
67.5
62.6
76.1a
65.7b
52.0c
36.9d
22.8
77.3a
68.0b
68.8b
67.9b
Exponentes iguales no difieren significativamente para p > 0.05
suministrar reuna las condiciones necesarias para
ser considerado como un alimento óptimo.
Por otra parte Sunilkumar (1996), al emplear las
bacterias marinas no patógenas Micrococcus sp. y
una cepa de Pseudomonas sp. en la alimentación
de protozoeas de Penaeus
monodon en
sustitución parcial del
70% de Chaetoceros
calcitrans alcanzó sobrevivencias superiores que
con el empleo de la diatomea como único alimento
A partir de estos resultados se puede valorar la
posible sustituición de las algas vivas por
partículas inértes siempre y cuando el alimento a
Es posible que las microalgas secas utilizadas en este
trabajo no reunan una serie de condiciones, como es el
caso del tamaño de partículas, ya que con el tamizado
realizado más de 50% de las partículas tenían un
tamaño mayor de 20 µm. De la Cruz y Ortega (1989),
en un estudio realizado sobre la selección de tamaño de
partículas para las larvas de Penaeus
schmitti
plantearon que para las protozoeas aunque son
capaces de ingerir partículas con tamaño entre 1 y 34
µm, el apropiado oscila entre 14.5 - 28.6 µm.
51
Artiles et al.: Influencia de la inclusión de microalgas secas en la alimentación de protozoeas de Penaeus schmitti.
Jones et al .(1979), observaron que las protozoeas de
Penaeus japonicus se alimentaban con partículas de
alimento microencapsulado de 10 µm de diámetro,
similar al tamaño del fitoplancton utilizado (5 - 25 µm).
Jones et al. (1987), reportaron que de forma general
las larvas de camarones peneidos utilizan partículas
entre 5 - 20 µm y Cruz-Suárez (1988), a partir de
observaciones en protozoeas planteó que el contacto al
azar de éstas con las partículas parece ser el único
estímulo necesario para la toma del alimento.
procesamiento de las microalgas pueden reducir
considerablemente la concentración de las vitaminas.
Por otra parte, a pesar que el contenido proteico sobre
sustancias secas, es lo suficientemente elevado, como
para poder ser utilizadas en las dietas, parte de su
contenido en Nitrógeno
proviene de los ácidos
nucleicos, bajando los porcentajes de proteínas
verdaderas (Higuera y Cardenete, 1987). Aunque los
estadios larvales herbívoros de los camarones peneidos
no tienen requerimientos elevados de proteínas, ésta
debe ser de alta calidad nutricional para que se
manifieste en mejores tasas de crecimiento, mayor
velocidad de metamorfosis y altos porcentajes de
sobrevivencias (Besbes y Guillaume, 1989).
La estabilidad,
el tamaño de las partículas,
la
concentración y suspención del alimento artificial son
factores de gran importancia en la posibilidad de
que las larvas de camarón encuentren el alimento
(Kurmaly et al., 1990), existiendo una correlación entre
el tamaño de las partículas y estabilidad del alimento
con la supervivencia y el crecimiento de las larvas
(Jones et al., 1987).
Al complementar las microalgas secas con el
fitoplancton vivo se logra favorecer el desarrollo, el
crecimiento y la sobrevivencia, planteándose que el
fitoplancton estimula la secreción de enzimas digestivas
exógenas que permiten una mejor asimilación de los
alimentos artificiales (Kurmaly et al., 1989), lo cual
coincide con lo reportado por Kumlu y Jones (1995) y
Drennar (1996).
Además, a partir de los resultados alcanzados por
Leal (1990), en el cultivo larvario de Penaeus schmitti
alimentado con Chaetoceros gracilis (7.12 - 8.96 µm),
Thalassiosira fluviatilis (9.00 - 10.84 µm) y Tetraselmis
tetrathele (9.00 - 12.86 µm), es lógico suponer que el
tamaño de partículas adecuado se encuentre entre
estos rangos. En la Fig. 2 se muestran los resultados
de la digestibilidad in vitro de las diferentes microalgas
secas, el valor alcanzado por la Spirulina platensis de
origen cubano fue superior, coincidiendo con la mejor
respuesta de las larvas cuando este ingrediente se
utilizó como único alimento en un tratamiento.
Encontrar nuevas fuentes de alimentación en el cultivo
larval de peneidos que ayuden a disminuir la producción
in situ de fitoplancton es una necesidad debido al
elevado costo de operación que implica esta actividad
ya que el cultivo de microalgas requiere técnicas caras,
representando entre el 30 - 50 % de los costos de
operación de los laboratorios (Jefrey y Garland, 1987),
desarrollándose actualmente nuevos productos con
costos de producción ventajosos y de grandes
expectativas como las microalgas congeladas o secas,
reduciendo gradualmente la necesidad del cultivo de
fitoplancton en la larvicultura comercial (Sorgeloos,
1993), aunque actualmente estas producciones han
estado limitadas a la Spirulina y la Dunaliella salina
secadas en spray, las cuales pueden utilizarse como
suplemento de las microalgas vivas en el crecimiento de
larvas de especies acuáticas (Coutteau, 1996).
Al realizar un análisis integral de los resultados
alcanzados en este estudio, los bajos resultados
alcanzados al alimentar con algas secas solamente,
pueden estar influenciado por otros factores
independientes del tamaño de las particulas. Kurmaly
et al. (1989), al comparar diferentes alimentos en las
protozoeas de Penaeus monodon,
alcanzaron
resultados muy bajos con la Dunaliella tertiolecta,
planteando que fue debido al déficit de los ácidos
grasos poli-insaturados 20: 5 3 y 22:6 3 en dicha
especie de microalga.
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
Venkataraman y Becker (1985), plantearon que durante
el almacenamiento prolongado o tratamiento con calor
de la biomasa de microalgas, los grupos aminos libres
de Lisina tienden a fomar compuestos con
carbohidratos reducidos, haciendo la Lisína no digerible
y que las proteínas de las microalgas generalmente
son deficientes en Metionina y Cistina (Tabla 4), por lo
que estos aminoácidos se hacen limitantes para el
desarrollo de las larvas, además el contenido de las
vitaminas varia en dependencia de las condiciones del
cultivo y los métodos empleados para el secado y
- Las microalgas secas pueden ser utilizadas en
combinación con las diatomeas en la alimentación
de las protozoeas de Penaeus schmitti,
contribuyendo a reducir el consumo del
fitoplancton.
- Con Spirulina platensis producida en Cuba, en
combinación con Chaetoceros gracilis se logró el
mayor porcentaje de larvas en el subestadio de
mysis I (87.8 %) a las 144 horas.
52
Rev. Invest. Mar. 22(1):45-55, 2001
Dig es tibilidad
(%)
95
a
90
85
b
b
b
80
75
70
65
60
S .pl a te n s i s
EE.U U
S .pl a te n s i s
C u ba
C .vu l g a ri s
D .s a l i n a
Fig. 2. Porcentaje de digestibilidad in vitro de las microalgas secas ensayadas. Exponentes iguales no difieren
significativamente para p>0.05
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- No se encontraron diferencias significativas (p >
0.05) entre la dieta patrón (microalgas vivas) y las
dietas compuestas por Spirulina platensis y por
Chlorella sp. combinadas con Ch. gracilis,
referente al tamaño alcanzado por las larvas.
- Con respecto al porcentaje de sobrevivencia
alcanzado, los mejores tratamientos resultaron ser
el patrón y la dieta consistente en Spirulina
platensis cubana + Chaetoceros gracilis.
Alfonso E., L. Martínez, R. Gelabert y S. Leal
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- Las microalgas secas ensayadas no son
adecuadas como única fuente de alimento para las
protozoeas de Penaeus schmitti.
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project in Madagascar. Fish Farm. Intern.. FAO.
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- Evaluar las microalgas secas de mayor riqueza
nutricional
como parte de diferentes dietas
microparticuladas para diferentes estadios larvales
de las especies de peneidos cultivadas en Cuba.
- Realizar un análisis bioeconómico para valorar el
empleo de microalgas secas, como alimento de
larvas de camarón.
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