“Y LA TAREA… ESTÁ EN LA PALMA DE AMBAS MANOS: MUJERES Y HOMBRES” Vilma Esperanza Quintanilla Morán, RFSA* “El aire sin memoria, no graba el vuelo del ala que lo cruzó, trémula de ansias… Todo sin memoria, es sólo olvido” (Luz Méndez) A modo de introducción, deseo recoger en forma de pinceladas algunos de los aportes que yo considero ha dado la Teología Femenina (TF) a la Vida Religiosa en los últimos años. Ha ayudado a tener y ................................................... * Religiosa Franciscana de San Antonio, salvadoreña, 1961. Estudios: Secretaria Comercial, Maestra de Educación Diversificada, Licenciada en Ciencias Religiosas, Profesora de Educación Media en Teología, Diplomado en Género, Diplomado en el Plan de Adiestramiento Psicológico y Espiritual para Formadores, Diplomado en Plan de Adiestramiento para Dirección Espiritual. Servicios Pastorales prestados: coordinadora de la Pastoral Juvenil de la Diócesis de David, Provincia de Chiriquí en Panamá; maestra de Educación en la Fe, en Panamá; coordinadora de la Comisión Nacional de la Mujer de la Conferencia de Religiosos y Religiosas de Guatemala – CONFREGUA; asesora y acompañante de la Organización Popular de FAMDEGUA (Familiares de detenidos y desaparecidos de la guerra en Guatemala); asesora y acompañante de varios Grupos de Mujeres de la Organización Popular de la Sociedad Civil en Guatemala; miembro del Equipo Coordinador de la Formación para Formadores de CONFREGUA; miembro de la Junta Directiva de CONFREGUA por tres periodos; presidenta de la Conferencia de Religiosas/os de Guatemala – CONFREGUA; acompañante de grupos de “Retornados y repatriados” refugiados de Guatemala; acompañante y trabajo de Documentación a retornados de Guatemala desde CONFREGUA; acompañamiento a FAMDEGUA y a CONAVIGUA en su lucha del Esclarecimiento de Cementerios Clandestinos en Guatemala; miembro del equipo de coordinación de AMERINDIA DE GUATEMALA; formadora y acompañante de la varias etapas formativas en la congregación; acompañante de Ejercicios Espirituales y acompañamiento espiritual a varios religiosos y religiosas; Secretaria Provincial. Otros servicios pastorales: provincial de la Congregación en Centro América y Panamá; presidenta de la CLAR; seguimiento espiritual y formativo del grupo de FAMDEGUA; miembro del Equipo Coordinador Provisional de Religiones por la Paz de América Latina; miembro del Equipo de Mujeres Cristianas por la Paz de Centroamérica. Actualmente directora del Internado de Varones “Hogar San Francisco de Asís” en Panamá. 563 Vilma Esperanza Quintanilla Morán, RFSA cultivar otro modo de interpretar la realidad que incluye acoger la masculinidad y la feminidad en la fe cristiana. Puedo decir que a lo largo de estas últimas décadas la TF ha permitido a la Vida Consagrada desdoblarse y asumir que aprender, atreverse, lanzarse y experimentarse ya no son acciones imposibles. Le iluminó procesos y le abrió caminos para construir la semejanza en la diferencia en relación de iguales. La posibilitó e invitó a saber leer entre líneas, a ser audaz y a saber sembrar la semilla danzando entre el discernimiento, su intuición natural, su sabiduría cotidiana y su relación Mística con su Creador. Recreó actitudes, lenguajes, símbolos y espacios refrescando así la cultura y la forma de vida que habíamos de asumir1. Permitiendo una Vida Religiosa más integrada en sus niveles psíquicos, físicos, biológicos, sociales y espirituales, empoderándose de su ser persona (mujer / hombre) en relaciones equitativas de igualdad y dignidad, abriéndose a la consciencia de que nunca más la Vida Consagrada podrá escribir su historia dejando a cualquiera de los sujetos –mujer u hombre– invisibilizados y aún más, le enseñó a incluir los nuevos rostros, nuevos sujetos que ahora recrean y escriben la historia. La Teología Femenina permitió a la VR mejorar y alcanzar con mucho esfuerzo una justa división del trabajo2 aunque cabe sostener que en este aspecto hay gran trecho que recorrer todavía, tanto a nivel eclesial como social. La Vida Consagrada ha recuperado su identidad como personas (mujer-varón) consagradas de sujetos activos de la historia, esto no quiere decir que la “reciprocidad: circulación de bienes en todo y a todo nivel” siga siendo un desafío. Por tanto es un reto que tenemos que seguir superando para dejar de pensar que la Vida Religiosa femenina (mujeres) es un don natural que está al servicio de la Vida Religiosa masculina (hombres)3 “confirmando la superioridad y exclusividad de un estatus: el masculino4” y dar paso a un diálogo de iguales, en relaciones de poder a favor de un orden equitativo. 564 “Y la tarea… está en la palma de ambas manos: mujeres y hombres” Más allá de esta caminata, es saludable y válido el preguntarnos ¿cuánto incluyen y visibilizan a todos los rostros sin discriminación la Vida Religiosa, la iglesia y la sociedad? ¿Hasta dónde están los procesos? Y si la Vida Religiosa comprende que lo importante no es la cantidad de las y los que participamos, sino, ¿cómo lo hacemos y en qué condiciones lo realizamos? No podemos dejar de reconocer que la TF ha incidido en las formas nuevas de ser mujeres y hombres consagradas/os5 como también en los contenidos específicos de la renovación de la Vida Consagrada, de las sociedades y de las culturas que se desean. Otro mundo posible, otra Vida Consagrada posible y otra Iglesia posible. Deseo poner en evidencia el carácter humanizador que ha dado la TF a toda nuestra experiencia de fe, nos ha ayudado a reencontrarnos con Dios Padre y Madre, el Dios de la Vida, el que la da, la sostiene, la protege y debe ser respetada como tal, nos ha permitido expresar sentimientos y vivirlos a la luz de los sentimientos de Cristo donde el sentido celebrativo y de fiesta fortalecen nuestra espiritualidad. Como buenas/os tejedoras/es asumimos en Jesús de Nazareth la imagen de Dios Salvador, Él con su vida hace la historia al servicio de la fe. Promueve, dignifica y enseña el camino para dignificar al ser humano. Así mismo, ha dado su aporte para la concretización del perfil del Dios y Hombre Verdadero que profesamos: Creemos que Jesús es Dios Todopoderoso: porque le reconocemos y experimentamos como el Dios Padre y Madre, noble, genial, justo, salvador, perdón, corazón abierto y disponible para comenzar siempre de nuevo, libertador. Vida, alimento, ternura, paz, consuelo, fortaleza, amor, seducción, alianza, esperanza, resurrección. Proclamamos que Jesús es Hombre verdadero: porque lo vivimos y experimentamos como el amigo, compañero, pobre, solidario, cercano, trabajador, hombre de fiar, incluyente, sincero, apasionado, loco por el reino de Dios –la vida en abundancia, temeroso y valiente, 565 Vilma Esperanza Quintanilla Morán, RFSA franco, amable, sencillo, misericordioso y compasivo, generoso, da lo poco que le queda y aún más, da lo que ya ni Él tiene–, fuerza, en su abandono da esperanzas. Es pueblo sufriente, marginado, despreciado, refugiado, oprimido, sentenciado, perseguido, exiliado y matado. Jesús es Dios Padre y Madre y Hombre verdadero, con una opción concreta y una misión específica a favor del pueblo oprimido y marginado, con rostro concreto de mujeres y hombres y con un sello indeleble, “es incluyente”, todos y todas podemos sentarnos a su mesa, en su tienda cabemos todos y todas. Por lo que me atrevo a decir que la TF ha contribuido en gran parte para que la Vida Consagrada masculina y femenina asuman que: el estar a favor de la ética de la vida es una tarea de toda persona y que es una caminata conjunta: “mujeres y hombres deben seguir sustentando su esperanza en que este Dios de la Vida les resucitará un día, ya sin hambre ni sed de justicia, porque habrá llegado el Reino que él anuncio”6. Desde esta conciencia y experiencia de fe deseo compartirles algunas inquietudes respecto a los Votos y en las que considero la TF ha dado su aporte para recrear una plataforma que genere cambios y nuevas expresiones en la Vida Consagrada. 1. Los votos En muchas ocasiones nos hemos planteado varias preguntas: ¿Cómo hacer ese camino juntas/os? ¿Cómo repensar nuestra forma de ser? Ha sido una invitación a saber danzar con los Votos la Danza de Transformación7 y ser conscientes y humildes para volver a mirar la experiencia dura que tenemos con los votos, revisar nuestra experiencia de manejar esa situación y buscar una nueva mirada hacia los votos: ¿Cómo funcionan a pesar que son formulados como transformación? En algunas veces más bien, se han experimentado como opresión. 566 “Y la tarea… está en la palma de ambas manos: mujeres y hombres” La Teología Femenina nos ha ayudado a intentar releerlos con sospecha, verificar el cómo experimentamos los votos y a imaginar cómo pueden ser reformulados desde las características del círculo8. Desde esta hermenéutica se han dado pasos significativos al respecto, como ha sido la concientización de lo que no pueden seguir siendo los votos y de lo que consideramos humana y teológicamente deben ser: 1.1. Lo que no pueden seguir siendo los Votos – Un control de la VR que fomenta el infantilismo y la dependencia, una centralización del poder que fomenta el individualismo, la mezquindad, el autoritarismo, el materialismo y el consumismo; confirmar la desigualdad como un sistema de organización que conlleva a conflictos en todo nivel, a la falta de transparencia, a la exclusión, a la falta de respeto de toda dignidad humana. Vistos como mediación de control y recompensa o como métodos de disciplinar la libertad, consiguiendo sólo fomentar la irresponsabilidad y la anulación de sueños por no tener la capacidad de dialogar e incluso en casos extremos de divinizar el poder humano y usarlo para oprimir. No pueden ser los medios de anulación del cuerpo que obstruye una sana autoestima, negación de la afectividad y de la realidad del ser ya que con esto se ahondan los vacíos y lagunas no trabajadas de manera integral con el riesgo de volver a la persona consagrada un problema social para sí y para su entorno. La disciplina como vigilancia que fomenta la desconfianza, ver el placer como algo malo volviendo a las personas consagradas reprimidas en todo su ser. 1.2. Lo que consideramos deben ser los Votos para poder recrear su formulación – Una clara conciencia de dependencia primaria de Dios permitiendo crecer a las personas consagradas en la praxis de una administración conjunta donde cada una y cada uno tiene derechos y obligaciones; una opción por los pobres real, dando paso a la ética de la solidaridad fortaleciendo el acceso a lo económico según las necesidades de cada una y cada uno; apertura con los que menos tienen, cuidar la tierra recreando la responsabilidad y la participación activa y usar la tecnología en forma humanizadora. Los votos deben 567 Vilma Esperanza Quintanilla Morán, RFSA hacer brotar, dejar crecer y fluir las potencialidades que están dentro de la misma persona, hacer real el discernimiento, preguntarse y atreverse a sospechar sobre cuál es la voluntad de Dios hoy para nosotras y nosotros, personal, comunitaria, congregacional y eclesialmente. Pues, esto nos ayuda a crecer en el diálogo en respuesta de iguales y a fomentar nuevas relaciones en respeto mutuo donde asumimos que Dios habla a través de todas y todos. No hay lugar a las discriminaciones; permitiendo realizar el proceso de discipulado de iguales, surge una participación afectiva y efectiva con autodeterminación. Desarrolla con conciencia el compromiso con el otro/a con dignidad, se valoriza la capacidad de ir al encuentro del otro/a valorándolo/a, se ahonda el amor incondicional en gratuidad, abriéndose al amor cósmico en libertad de relacionarse con la humanidad entera. Ser mujeres y hombres con todo, libres al servicio de Dios, al servicio de hacer acontecer el Reino, valorizando tanto al hombre como a la mujer en sus dones y sus potencialidades y donde la mayor fuente de inspiración para vivir los votos es Jesús, sus valores y sus preferencias. De frente a esta propuesta del cómo deben ser los votos, cabe dar espacio a la reflexión de algunos planteamientos que nos ayudan a continuar buscando procesos de liberación y transformación • Si analizamos, todas las personas del mundo se relacionan de la misma manera en los tres votos; deben enfrentar su realidad en la vida cotidiana de elegir entre lo bueno y lo mejor, es decir, deben discernir entre: • Materialidad versus Pobreza – solidaridad • Poder – autoridad versus Obediencia – disponibilidad • Autodeterminación afectiva versus Castidad – gratuidad • Cada persona se relaciona desde esas tres realidades; los votos no son particulares, son una vivencia para todas las personas (todas las personas tienen la misma forma de vida: economizar, ejercer poderautoridad y fidelidad) y sus luchas por ser asertivas, prepositivas y dar lo mejor. 568 “Y la tarea… está en la palma de ambas manos: mujeres y hombres” • Reflexionar sobre cómo manejar de forma circular estos votos y su carácter de perpetuidad. Precisamos profundizar sobre cómo manejar nuestra vida con esos votos ya que ellos son una elección que hacemos por autodeterminación. • La pregunta claves es: ¿qué nos hace diferentes entre nuestro estilo de Vida Consagrada y el resto de las personas si también ellas se relacionan con esas tres realidades que nosotros/as llamamos VOTOS? Quizás la diferencia podría ser la manera como lo hacemos y el nivel como lo vivimos. • ¿Cuál es el testimonio especial de esas tres realidades en la vida que estamos llamados y llamadas a vivir, para que se vean los votos como liberación y transformación? • ¿Cómo alcanzar y desarrollar una mejor calidad de vida? Humanizando desde los votos re expresados en clave de danza de transformación y liberación, mediante la relectura y la re expresión de: • La Espiritualidad místico profética. • Nuevas relaciones. • La Ética de lo suficiente. • Nuevas formas de vínculos ad intra y ad extra. • Movernos con creatividad profética frente a las nuevas realidades. • Comprensión de sentido y relectura del lenguaje de los votos – consecuencias: relectura de los procesos ya hechos. • Vivir con una mayor autenticidad – mística: amadas/os por Dios de modo incondicional. • La metodología de circularidad: darnos cuenta que cuando se cambia de la pirámide al círculo, se cambia nuestra comprensión y nuestra practica en todo sentido y a todo nivel. • Los jóvenes ahora casi no desean comprometerse perpetuamente. ¿Qué se puede repensar? • El activismo, que se ha vuelto un refugio. 569 Vilma Esperanza Quintanilla Morán, RFSA • Verificar la cuestión de la Ética y la Autodeterminación que tiene que ver con nuestra opción personal. • Una actitud de búsqueda constante para actualizar teológicamente los votos. Deseo poner sobre la mesa este aspecto para que sigamos buscando alternativas y procesos que nos ayuden a acompañarnos mutuamente. Apostar por la vida es también el saber crear los espacios para que al interno de nuestras familias religiosas seamos capaces de dialogar amplia e interdisciplinariamente sobre nuestra condición de hombres y mujeres sexuados para una mejor vivencia de una vida célibe confrontando serenamente todo lo que somos desde una autodeterminación – opción radical por el Reino. Abordar con buena voluntad el tema de nuevas relaciones en igualdad y equidad donde nadie sale afectado, abriéndonos paso a la realización de la comunión fraterna que estamos llamados/as y cómo ser lugares en comunión de la diversidad en la unidad. Esta realidad precisa de hombres y mujeres con conciencias de que el cambio es importante y por lo tanto se sienten comprometidos con ese proceso y lo desean desde lo más profundo. Es asumir que el cambio es necesario y útil, si se decide cambiar de verdad y se produce un revuelo a su alrededor, es decir, se hace evidente, entonces hablamos de que se tiene fuerza de voluntad. Para llevar adelante estos cambios tenemos que ser serios en todos los sentidos. Es comprometerse con uno mismo desde lo esencial. Esto incluye: determinación para cambiar; conocimiento acerca de cómo cambiar; ponerse en acción y persistir en esta acción, incluso cuando es difícil de sobrellevar. Es importante que la Vida Consagrada recuerde: si seguimos evitando estos temas, puede que a corto plazo sintamos alivio, pero a mediano o largo plazo sólo robusteceremos los esquemas responsables de tanto sufrimiento personal, comunitario, congregacional y social. ¿Qué preferimos? 570 “Y la tarea… está en la palma de ambas manos: mujeres y hombres” La vivencia de los votos desde la perspectiva de la hermenéutica y Teología Femenina exigen valores como la autonomía, la perseverancia, la humildad, la confianza y el ser ético, comprendiendo así: • La autonomía: se debe poseer con equilibrio; ser autónomo con ética, es decir, sin que mi ser dañe al otro; asumir sanamente la interdependencia sin dejar de ser autónomo. • La perseverancia: cualidad que ayuda para alcanzar algo, pero, a la vez, no limita la capacidad de deponer algo cuando la situación lo amerita; también posibilita asumir “el saber perder o detenerse cuando es necesario” para un bien mayor. • La humildad: un gran don para la vida, sin perder de vista que hay que educar para la asertividad. • La confianza: implica creer en los demás y entregarse sin miramientos. Sin embargo, es buena y saludable una pizca de malicia, mejor un poco de recelo bien administrado. • Ser ético9: es descentrarse y ponerse en el lugar del otro. Reconocer al otro como sujeto, es asumir la intimidad ajena, es volver añico la indiferencia social y afectiva y reafirmar la dignidad como derecho no negociable y requiere de algunos pasos como: • Descentrarse (humildad). • Adoptar momentáneamente la posición del interlocutor (juego de roles). • Identificar con claridad su opinión (explorar sin prejuicio). • Regresar a la propia creencia con la nueva información. • Tratar de congeniar los intereses particulares con los de la otra persona. Considero que si tomamos en cuenta el aporte de la Teología Femenina podremos tener una vivencia más integradora, liberadora y transformadora que nos permita recrear y hacer posible esta “Vida Religiosa Mística y Profética al servicio de la vida”. A modo de conclusión les comparto con alegría y brazos abiertos en libertad la paráfrasis que hago del lindo poema de Luz Méndez de la Vega: 571 Vilma Esperanza Quintanilla Morán, RFSA Amor concreto Yo quiero una Vida Religiosa que eternice el abrazo fugaz de nuestros cuerpos hermanos. Una Vida Religiosa, amor concreto y ternura prolongada. Una Vida Religiosa que germina en cada gesto solidario y que enraíza en nosotras y nosotros su dulce eternidad. Una Vida Religiosa que ha de venir como un ¡NO! irrefutable al olvido y a la mediocridad. ................................................... 1 Ferraro, Benedito, Genero e Teología, interpelacoes e perspectivas, Sao Paulo, Paulinas, Loyola, 2003, p. 121-142. 2 Puleo, A., “La mujer marginada, cuestión de género, no de sexo”, en Covarrubias, Madrid, 1996. 3 Lagarde, M., Los cautiverios de las mujeres, Universidad Autónoma de México, 1993. 4 Bautista Parejo, Esperanza, Genero y eclesiología, Verbo Divino, 1998, p. 93. 5 Condiciones y sentidos teológicos. 6 López Vigil, 1994. 7 Shösler Fiorenza, “En memoria de ella”: 1. Desconstrucción y reflexión de la experiencia y análisis sistemático de la opresión; sospecha y análisis crítico: ¿Quién habla, quién dice que esto es lo obvio? ¿Para quién sirve esa situación, ese consejo, ese texto? ¿Cómo funciona? 2. Evaluación crítica y proclamación: tiempo de parar, validar, revisar y verificar para dónde toca seguir la danza – momento de proclamación. 3. Reconstrucción histórica – simbólica conceptual: reiniciar desde la base para construir algo nuevo. 4. Imaginación creativa: debemos tener creatividad, fascinación y soñar… 5. Liberación y transformación: lugar de partida como horizonte y lugar de llegada como rostro y vivencia concreta. 8 Hay que entender que pirámide – círculo – anarquía no son iguales. La anarquía 572 “Y la tarea… está en la palma de ambas manos: mujeres y hombres” es totalmente piramidal. El círculo exige: compromiso, respeto total, audacia, respetar al grupo y a cada persona, compromiso para con todo y todos/as, horarios y organización. El círculo precisa de liderazgo alternativo, dependiendo de las cualidades de las personas y según el momento histórico que vive el grupo-congregación. El liderazgo cambia de acuerdo a lo que se necesita; sus cualidades son del interior y no de su exterior o de los roles que desempeña. 9 En este espacio aplicado al nivel psicológico del ser, es aplicable también a los niveles (social y político, etc.). 573