Antología de Poetas Mexicanos - Revista de la Universidad de México

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Esta la anécdota, de la que se ha di- timientos que nacen o mueren entre f"lln~
cho qu~ es casi un pretexto, es ·sumamen- no poseen la debida veracidad psicológica;
te sencilla: un escritor, muerto, ha en- pero la explicación de estas fallas aparencargado aun amigo y colegi!, la publica- tes se encuentran al aclararse la verdadera
ción de· su obra póstuma. El amigo, ayu- intención del texto que, además, tiene un
dado por un discípulo y una antigua ami- diálogo lleno de indudables cualidades liga suya y del desaparecido prepara esta terarias que facilitan la lectura y hacen
publicació~. El empleo equív~c? que el la obra atractiva y accesible, a pesar de
amigo dara a esta labor, penmtIra cono- que en algunos momentos adolece de '.!!11
cer su· verdadera personalidad. el conoci- falta de fuerza dramática y roza el lugar
miento que de ella tenía el desaparecido, común.
la habilidad con que la ha usado y unirá
Lo verdaderamente interesante de Prea los dos jóvenes que se encuentran mu- sente involuntario es el método usado por
tuamente por f11édio del fervor que les ins- el autor para dar vida a una personalidad
pira la obra del desaparecido.
que no aparece en la obra y narrar una
Presentada así, la trama de Presente in- anécdota que difícilmente parece apropia1'oluntario puede ser calificada de poco da para la escena, y sin embargo, gracias
efectiva; a la caracterización puede repro- a la habilidad de Montenle, entra absoluchársele su extrema debilidad, los perso- tamente en sus exigencias, realizándose
najes sólo están vistos desde su función por completo el propósito del autor.
con respecto a la obra del desaparecido,
J. G. P.
lo que los hace débiles como tales; los sen-
la mayor parte de sus obras, aunque sólo
la Grandeza mexicana. se haya impreso en
México.
.
En cuanto a don Juan Ruiz de Alarcón
-que, si no nació en Tasco, pudo haber
venido al mundo en algún lugar situado
entre aquella ciudad y la cabeza y corte
novohispana-, en México se formó y
comenzó a escribir, aunque haya concebido todas sus comedias para el público
madrileño.
Si del Collado y Roa Bárcena omitieron, en las selección de poesías, la descriptiva de Balbuena y la dramútica de
Rl1iz de Alarcón, no fue quizás porque
ignoraban que habían vivido y escrito en
la Nueva España, sino porque ;]1 situar a
ambos dentro de la literatura peninsular,
la Real Academia había publicado algunas de sus obras.
La sugestión hecha por la misllla Academia, en 10 referente a la inclusillll de
"composiciones de autores muertos y vivos, así mexicanos, como extraños que
hubiesen residido y escrito en México",
quedó aceptada, por consiguiente, fuera'
de las dos excepciones -tan importantes- arriba mencionadas.
El académico del Collado y su colega
Por Francisco MONTERDE
Roa Bárcena, por decoro y modestia, tÍo
eligieron obras propias, y tampoco incorCOMO PREPARO LA ACADEMIA SU poró alguna de las suyas Vigil, a pesar
de que los tres eran poetas; pero si escoACE EN ESTOS MESES precisamente
gieron varias de extranjeros que aquí hasesenta y seis años que la Acadebían vivido y escrito.
mia Mexicana de la Lengua dispuSin contar el fragmento de la tragedia
so la primera edición de su Antología
El triunfo de los santos, de autor -o
de poetas mexicanos, que debió de imautores- que eran aún desconocidos. la
primirse en las semanas iniciales del año
cual se consideraba por ello como anónien que se conmemoraba el Cuarto CenLa comlSlOn quedó formada por tres ma, la selección contenía obras de tres
tenario del Descubrimiento de América.
poetas españoles y de un cubano.
Fue esta conmemoración, que empezó académicos poetas; uno de ellos español
Entre los escritores' hispanos incluidos
a prepararse en los países de habla espa- radicado en México -de donde se au- en la antología por los seleccionadores se
ñola desde los años anteriores a ella, la sentó algunas veces, para viajar por su hallaba José Gómez de la Cortina. El Con··
que sugirió la formación cle una antolo- patria-: Casimiro del Collado. y me- de de la Cortina -a cuyos esfuerzos tanto
';'ía de poetas en la cual quedarán repre- xicanos los otros dos: José María Vig,I debía el castellano en México- 10 fue
~entadas la épica, la lírica y la dramática y José María Roa Bárcena.
por adopción, ya que murió como espade los cuatro siglos.
Vigil, como investigador y bibliógra- ñol. en la península ibérica.
La iniciativa partió de la Real Acade- fo a la vez que poeta lírico y dramático. se
Cronológicamente, el primero de los
mia Española que, con la antici~ación encargaría de redactar la reseña históri- poetas españoles que del Collado y Roa
requerida, invitó a sus correspondIentes ca, y sus dos compañeros, del \ollado :v Bárcena escogieron para la colección de
hispanoamericanas, segú~l. recordó la Roa Bárcena, de hacer la seleCClOn de las poesías, fue Hernán González de Eslava,
de México, a "que le remItIesen una An- poesías que debieran figurar en la anto- a quien Garda lcazbalceta supuso anclatología y una reseña histórica ele la po~sía logía solicitada.
luz - aunque, según Amado Alonso. hien
castellana cultivada en sus respectIvos
Los tres miembros de la comisión nom- pudo ser leonés o navarro.
países, desde la Conquista hasta nuestros brada por la Academia Mexicana. pens;\·
Doña Isabel Prieto de Landáztlri, poedías".
ron indudablemente que estaban obltgados tisa lírica y dramática, que nació y muProyectaba por entonces clicha Acade- a ceñirse a las instrucciones contenidas rió fuera de México, pero que aquí tuvo
mia publicar, en dos tomos ~nicament~, en la invitación hecha por la Real Acade- hogar y escribió sus obras, fue la última
una antología de poetas de J:Ilspanoam~­ mia Española, sin pretender reformarlas que figurara entre los escritores españo.rica en la cual quedaran remudas los mas en algún sentido, para que se adaptasen al les desaparecidos.
importantes, entre los desaparecidos y los medio.
El cantor de "En el teocalli de Choque aún vivieran al imprimirse esa anlula",
el poeta de origen cubano José MaPor haberse apegado al primitivo pl;m
tología.
ría Heredia, que estuvo en México en su
recibido
de
España,
decidieron
que,
"conEl primitivo plan de aquella corporaprimera juventud y retornó para termición, al limitar el florilegio a la "poesía forme a la invitación referida, se inclu- nar aquí sus días, fue justamente incluicastellana" de los hispanoamericanos, ex- yeran en la Antolog~a com~osicio~es de do en la colección formada por los acacluía desde luego la conservada por tra- autores muertos y VIVOS, as! mexIcanos. démicos, por hallarse vinculado con nuescomo extraños que hubiesen residido y
dición oral, compuesta en algunas de las
tra literatura, como autor y como crítico.
escrito en México".
lenguas indígenas de América.
Los seleccionadores atendieron también
Probablemente
por
sujetarse
en
todo
Aun con esta explicable limitación, que
la sugestión de la Real Academia Espala
Real
Academia
a
las
instrucciones
de
obliga a prescindir también de la poesía
ñola al dividir la antología en do.' partes:
indigenista hispanoamericana escnta en Española, no incluyeron en la antología la de poetas vivos, situados por orden
mexicana
selecciones
de
dos
poetas
que
cualquier idioma de los aborígenes, el
cronológico, y la de poetas muertos, alfaproyecto original de la Academia Espa- se sitúan en el siglo XVII, por sus obras: béticamente ordenados.
el
épico
Bernardo
de
Balbuena
y
el
drañola tendría que sufrir después modifiTreinta escritores del pasado aparecen
mático don Juan Ruiz de Alarcón y Mencaciones que permitieran realizarlo.
dentro
de la primera parte, y cuarenta y
La Academia Mexicana correspondien· daza.
seis coetáneos de quienes la formaron,
Nacido
o
no
en
la
Nueva
España
-el
te de la Esp;¡.ñola aceptó la invitación cle
en la segunda, de la cual, se?"ún ya se di:
aquélla, y designó a tres de sus indivi- nacimiento en Valdepeñas ha sido con- jo, se excluyeron volun~::tr.lamente Jase
duos para que integrasen la comisión que jeturado por Van Horne y apo~a~o po~ María Roa Bárcena, Caslmlro del Collase encargara de redactar la reseña his- quienes lo siguen-, _Balbuena ~IVIO ~q~!
más de cuarenta anos, y aqUl escnblO do y José María Vigi1.
tórica y de elegir las composiciones.
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Antología de Poetas
Mexicanos
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