anunciar, celebrar y servir a la vida

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ANUNCIAR, CELEBRAR Y SERVIR A LA VIDA
Jornada por la Vida - 25 de marzo de 2004
Arzobispado de Buenos Aires y Universidad Católica Argentina
Antes que nada quiero agradecer a todos ustedes y especialmente a Nicolás , la invitación que
me hicieron, muchas gracias.
Generalmente no escribo lo que voy a decir pero durante esta Cuaresma en que pensé cómo
transmitirles en 15 0 20 minutos lo que querría decirles , surgieron estas reflexiones que anoté
y quiero compartir con Uds.
Y antes de comenzar quiero recordar muy especialmente a Victor Taussig y al Padre Armelin
quienes me enseñaron tanto y con quienes oragizamos la primera Misa Por la Vida.
Bueno, aquí en el afiche dice primero:
Celebrar
Hoy celebramos la Anunciación del ángel a María y la Encarnación de Dios.
Sobre la Encarnación dijo San Luis M. G. de Montfort: "Este es el primer misterio de Jesucristo,
el más oculto, el más sublime y menos conocido."
...en este misterio realizó ya todos los misterios de su vida, por la aceptación que hizo de todos
ellos; también dijo: "Profesarán singular devoción al gran misterio de la Encarnación del Verbo,
el 25 de marzo". "En él, Jesucristo se halla presente y encarnado en el seno de María".
También Santa Teresita festejaba con la mayor piedad todos los años el 25 de marzo, pues ella
decía: "Este es el día en que Jesús, en el seno de María, fue más pequeño."
La encarnación de Jesús nos vuelve claro el misterio de nuestra concepción, ilumina el misterio
de nuestra existencia. Dios nos ha dado la vida. Él dijo: "quiero que tú existas".
De la contemplación de este feliz misterio todos nosotros podemos y debemos sacar una
renovada energía espiritual para proclamar, y servir fielmente al "Evangelio de la vida" que él
nos confió. Repito : que Él nos confió...
Juan Pablo II nos dice: "La negación de la Encarnación conduce a la cultura de la muerte".
"Cuando Cristo es excluido o negado nuestra visión del fin del hombre se reduce. Y cuando nos
conformamos con menos, la esperanza deja camino a la desesperación, la alegría a la
depresión. La vida no se valora ni se ama y avanza la cultura de la muerte".
El misterio de la Encarnación es el inicio y síntesis de la misión Redentora de Jesús; y María es
el Santuario que cobija a Jesús , es el primer Sagrario del Verbo encarnado por lo tanto
debemos celebrar este día con especial devoción .
Quizás por eso Dios quiso , para esta época , una Devoción especial.
La Devoción a Jesús en el Santuario de María.
"Jesús en el Santuario de María" es la oración de la Devoción a Jesús en el seno de la Virgen
María, a Jesús En María, a Jesús en el Sagrario de María, desde el momento mismo de su
Encarnación hasta su Nacimiento. Desde 25 de marzo hasta el 25 de diciembre.
Al contemplar el instante en que Dios se encarna en María y comienza Jesús a vivir en el
Santuario de María, nos surge la necesidad de adorar, celebrar y difundir "ese" momento,
cuando Jesús comienza su vida en María pues Él se humanizó para hermanarse y se hermanó
para salvarnos.
Jesús en el Santuario de María es una Devoción que nos invita a rezar, a contemplar, a
maravillarnos, y a valorar, respetar y cuidar toda vida.
San Bernardo de Claraval, ya en el siglo XII decía refiriéndose a Jesús: "No hubo hora alguna,
en cualquier edad de su vida, en que, de aquella plenitud, que en su concepción recibió,
disminuyese algo o se le añadiese algo, sino que desde el principio fue perfecto; desde el
principio, reitero, estuvo lleno del Espíritu de Sabiduría y de entendimiento, del Espíritu de
Consejo y fortaleza, del Espíritu de Ciencia y de piedad y del Espíritu de temor del Señor."
Dios quiso encarnarse y que Jesús recorriera todo el camino de la vida. Jesús pudo haber
llegado a nosotros ya niño o adulto, sin embargo, quiso ser cigoto, embrión, feto, bebe, quiso
vivir en el Santuario de María y ser reconocido allí por otro niño por nacer, Juan.
Esta realidad, esta verdad, esta imagen de Jesús en el Santuario de María, hace que
profundicemos la importancia de respetar toda vida desde el momento de su concepción,
porque todo niño por nacer es semejante a Jesús, es hermano de Jesús. No podemos decir
que no es una persona, no podemos decir que no se lo ha tenido en cuenta en la creación. y
como consecuencia es una verdad que nos compromete con la cultura de la Vida y nos lleva a
celebrar, también hoy, el Día del Niño por Nacer.
Muchos relacionan o relacionaban la llegada del Salvador con la Navidad, la Anunciación con
el Sí de María, y el día de la Inmaculada Concepción, que es día de precepto, lo confundían
con la Encarnación. Ahora es sorpresivo ver cuantas personas han comenzado a celebrar el
día de la Encarnación al celebrarse el Día del Niño por Nacer.
Cuando contemplé y me di cuenta de la magnitud de la Encarnación , me sorprendí de que el
25 de marzo, el primer día del inicio de nuestra redención , no fuese día de precepto. ( y no
pude obviar enviar varias cartas a las jerarquías y a Roma pidiendo esto, que estoy segura que
llegará ) Tendría que ser un día de doble precepto, por el Sí de María y por la Encarnación ,o
por lo menos celebrarlo como el 25 de diciembre. Y también debemos celebrar con más fuerza
la Visitación.
Nos dice Juan Pablo II en la Encíclica EvangeliumVitae: "El valor de la persona desde su
concepción es celebrado mas vivamente aun en el encuentro entre la Virgen María e Isabel, y
entre los dos niños que llevan en su seno. Son precisamente ellos, los niños, quienes revelan
la llegada de la era mesiánica: en su encuentro comienza a actuar la fuerza redentora de la
presencia del Hijo de Dios entre los hombres. "Bien pronto -escribe San Ambrosio- se
manifiestan los beneficios de la llegada de María y de la presencia del Señor... Isabel fue la
primera en oír la voz, pero Juan fue el primero en experimentar la gracia, porque Isabel
escuchó según las facultades de la naturaleza, pero Juan, en cambio, se alegró a causa del
misterio."
Anunciar:
La Madre Teresa nos decía: "el primer ser humano en reconocer la presencia de Jesús, Hijo de
Dios, fue la criatura que saltó de alegría en el vientre de su madre, Isabel". "Es algo maravilloso
Dios elige a un niño no nacido para anunciar la venida de su Hijo Redentor."
En esta generación que confusamente parece debatirse entre la cultura de la vida y la cultura
de la muerte ha ido penetrando, en muchas personas y en la sociedad, una sensación de
angustia existencial, de desesperanza, diría de anorexia espiritual pues, aunque se cree que se
cree, no se actúa en consecuencia.
Con su encarnación, muerte y resurrección Jesús nos demostró el triunfo de la Vida sobre la
muerte, el triunfo del amor sobre el odio, y que el amor verdadero es total porque todo amor
verdadero está enraizado en Dios quien es dador y fuente de amor.
Todo esto que sabemos y creemos, es lo que da sentido a nuestra vida, a nuestras alegrías y a
nuestra cruz. Esta fe, este saberse amado por Cristo, esta percepción de lo divino, esta
comprensión de la existencia humana, nos llevan humildemente y maravillosamente a la
oración y la oración nos lleva a escuchar y a anunciar a Dios.
Grandes ejemplos nos han sido dados para que repensemos nuestra forma de vida, lo que yo
llamo nuestro Actuar Social Cotidiano.
El Papa Juan Pablo II, La Madre Teresa, San Pío, Don Orione y muchos otros, han sabido
mostrarnos esa otra mirada de la vida y ese otro actuar. Los admiramos, les rezamos, los
escuchamos pero ¿porque nos cuesta tanto imitarlos? ¿Será falta de fortaleza, contagio de un
pesimismo que enferma el entusiasmo de la fe?
Muchas veces tenemos miedo de compartir un trocito de Su Cruz, y el miedo nos paraliza, nos
ciega y nos es muy difícil, por eso se quedó El mismo en la Hostia, para "entrar" en nosotros y
así alimentar nuestra alma y "estar presente ", "estar con nosotros y en nosotros".
Tal es entonces nuestro gozo al recibir tanto que ¿cómo no anunciar a otros que Dios los
quiere, ¿cómo no transmitir esta maravilla para que muchos la "vean", la conozcan y la
alcancen!.
Él nos pide que seamos mensajeros de su amor!
Con motivo del inicio de la Cuaresma el cardenal Jorge Bergoglio escribió una Carta pastoral
en la que, entre otras cosas, nos invita, nos pide "trabajar con esa audacia de hermanos del
Señor, ...esa actitud que suscitaba el Espíritu Santo en los Apóstoles y los llevaba a anunciar a
Jesucristo. Audacia, coraje, hablar con libertad, con intenso fervor apostólico"; "la libertad y el
coraje de una existencia, que es abierta en sí misma, porque se encuentra disponible para Dios
y para el prójimo".
¡Cuántas veces nos sentimos tironeados a quedarnos en la comodidad de la orilla! Pero el
Señor nos llama para navegar mar adentro y arrojar las redes en aguas más profundas (Lc. 5,
4). Nos llama a que lo anunciemos con audacia y fervor apostólico, a gastar nuestra vida en Su
Servicio. ...Y ojalá que el mundo actual... pueda así recibir la Buena Nueva, no a través de
evangelizadores tristes y desalentados, impacientes o ansiosos, sino a través de ministros del
Evangelio, cuya vida irradia el fervor de quienes han recibido, ante todo en sí mismos, la
alegría de Cristo y aceptan consagrar su vida a la tarea de anunciar el reino de Dios y de
implantar la Iglesia en el mundo"
Servir
¿Cómo reacciona María ante lo que le dice el ángel Gabriel?
La Virgen María no contesta , " Oh si , por supuesto quiero ser la Madre de Dios , que honor",
Ella simplemente dice "yo soy la esclava del Señor , que se cumpla en mi lo que has dicho"
(Lucas 1,38).
María cree y por eso dice sí.
María se abandona libre y conscientemente a la voluntad de Dios.
Para Ella hubiese sido más tranquilo o cómodo, quedarse en su casa de Nazareth adorando,
en la soledad y en silencio, al Verbo divino encarnado en sus entrañas (y que labor!!!, Dios
crecía dentro suyo) sin embargo el primer acto que la Virgen realiza apenas hecha Madre de
Dios, fue precisamente un acto de caridad para con el prójimo.
Así comienza María su misión de portadora de Cristo al mundo.
El Padre Luis María Etcheverry Boneo decía sobre la Visitación:
"Y así procede la Santísima Virgen en esta primera misión cristófora, portadora de Jesucristo,
que se dio en la historia. Estamos en el sexto mes, y según nos dice el texto al final, se queda
tres meses, por lo tanto hasta el parto. ...Y todo se produjo: el descubrimiento de quién iba
dentro de la Virgen y la donación del perdón del pecado original y de la gracia para el hijo y
para la madre..."
Juan Pablo II eligió este año como tema de Cuaresma: "El que reciba a un niño como éste en
mi nombre, a mí me recibe" (Mateo 18,5)
Y nos dice: " Las palabras de Jesús son una exhortación a examinar cómo son tratados los
niños en nuestras familias, en la sociedad civil y en la Iglesia.
Al hacerse niño, quiso compartir la experiencia humana. "Se despojó de sí mismo -escribe el
apóstol san Pablo-, tomando condición de siervo haciéndose semejante a los hombres y
apareciendo en su porte como hombre; y se humilló a sí mismo obedeciendo hasta la muerte y
muerte de cruz" (Filipenses 2, 7-8).
En los años de su vida pública, repitió con insistencia que solamente aquellos que se hubiesen
hecho como niños podrían entrar en el Reino de los Cielos (Cf. Mateo 18, 3; Marcos 10,15;
Lucas 18,17; Juan 3,3).
"Convertirse" en pequeños y "acoger" a los pequeños son dos aspectos de una única
enseñanza, que el Señor renueva a sus discípulos en nuestro tiempo.
Sólo aquél que se hace "pequeño" es capaz de acoger con amor a los hermanos más
"pequeños".
Voy a aprovechar esta oportunidad para hacer un llamado, una reflexión.
¿Cómo vamos a lograr la cultura de la vida y la conversión de nuestro prójimo?
Con nuestra oración , y nuestro testimonio de vida cristiana coherente.
Pensemos:
¿Ellos ven en nosotros a un cristiano?
¿Ven nuestra coherencia de vida, en nuestras celebraciones, nuestros trabajos, nuestras
vacaciones, nuestros festejos, nuestro dolor, nuestra caridad.?
¿ ven que somos felices, humildes, servidores, pacíficos, y pacientes?
Esto nos es muy difícil si confiamos en nuestras fuerzas, pero para Dios NADA ES
IMPOSIBLE.
Tengamos presente que Jesús estuvo "en María" 9 meses , quiso igualar en todo nuestra
humanidad para "mostrarnos" el camino de nuestra vida y nuestra salvación , desde la
concepción hasta la muerte.
¿Nos hemos imaginado estos 9 meses de nuestra vida?
Este es un ejercicio que podemos hacer con los chicos, ellos ya ven sus ecografías.
También debemos cambiar el lenguaje adecuándolo a la realidad, ciertas frases como " vamos
a tener un hijo" por "tenemos un hijo", " vas a tener un hermanito" por "tenés un hermanito?,
"voy a ser mamá" por "soy mamá" , etc,
Tengo la esperanza y la convicción de que con la Oración y contemplación a Jesús en el
Santuario de María y nuestro Servicio al Evangelio de la Vida , la cultura de la vida nacerá en
este nuevo siglo y las próximas generaciones recordarán los tiempos del aborto como ahora
recordamos los de la esclavitud.
Pero todavía falta recorrer un camino.
Que la Virgen María , quien tuvo más fe que miedo, nos ayude a compartir con Jesús, Su cruz
y Su alegría.
Que contemplando a Jesús en el Santuario de María , nos impregnemos de su pequeñez y de
su grandeza para poder transmitirla a los demás.
Que Jesús en el Santuario de María nos ayude a proteger toda vida, especialmente la de los
niños por nacer.
Julia E. Gómez Caride de Mouriño
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