La Socialización diferenciada por Sexo María Eugenia

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La Socialización diferenciada por Sexo
María Eugenia Mansilla
2. LA PERSONALIDAD
La personalidad es el producto de las interacciones biológica,
psicológica y social establecidas por el sujeto, desde niño, en el contexto
de su familia, sociedad y ambiente socio-cultural en el que nace y vive. Es
decir, en la formación de su personalidad resultan determinantes su base
biológica (dotación genética), sus necesidades v deseos, sus ideas y
acciones resultantes a su vez dé la interacción con el ambiente signado
por la cultura.
En la práctica existe un limitado conocimiento de la personalidad de la
mujer v de lo femenino, lo que no debe extrañar va que en un mundo en
el que ha predominado una élite masculina, el conocimiento acerca del
ser humano, en general, es desde su punto de vista. Si se trata de la
personalidad de la mujer contemporánea, resulta más complejo que
nunca por cuanto hay diferencias entre unas y otras, no sólo en cuanto a
la posibilidad de la maternidad (algunas aún no son o no pueden o no
quieren ser madres), sino por la variedad de aptitudes y actitudes que
presentan y que sí pueden servir a los actuales intereses colectivos. Lo
interesante es que tampoco se puede asegurar que se conoce la
personalidad del varón contemporáneo, puesto que el concepto
predominante no explica sus actuales problemas.
En aran medida, el conocimiento de la personalidad (y su desarrollo) de
los niños v niñas está basado en la comparación con esta percepción. Se
crean así bases para la frustración o la angustia, que a su vez pueden
generar otras consecuencias psicológicas negativas que redundan en sus
interacciones consigo mismo y el otro sexo así como con sus futuros
hijos.
En todo caso, se debe reconocer que tener hijos, familia y un hogar no
resulta insatisfactorio para todas las mujeres y para . todos los varones,
pero de ahí a negar la posible compatibilidad entre temineidad y, por
ejemplo, afán de logro o de competencia o de eficiencia, o exigir que todos,
los varones respondan fielmente a estas características, resulta poco
científico y queda rebasada tanto por las diferencias entre mujer y varón
cuanto por la variedad de los seres humanos a los cuales se interpreta.
De no tenerse una apertura en este sentido. se favorece una tensión
particular en algunas mujeres y varones que si bien se identifican con su
respectivo sexo, optan por un upo de vida diferente al de la mayoría: es
decir, existen personas que desde niños no aceptan los modelos sociales
estrictos y estrechos de lo que es femenino y masculino.
LA IDENTIDAD PSICO-SOCIAL
Para iniciar la búsqueda desde otra perspectiva, definimos la
personalidad como el producto de la dotación biológica de cada individuo
con las interacciones establecidas en su ambiente a través de toda la
vida. Es decir, el proceso de formación de la identidad psico social de los
niños se da en la interacción con su medio, donde forman la conciencia
de si mismos y de su ser social. (Gráfico N°1).
Uno de los aspectos cruciales en la formación de su personalidad,
además de la percepción de su diferenciación física, es su identidad
psicológica y social como mujer o varón. Se verá por partes este complejo
proceso.
El sí mismo de cada individuo se forma en el proceso de integración de
la experiencia y reflexividad que puedan tener de lo cotidiano, a través de
la interacci ón con su familia y con su medio, logrando percibirse como
seres separados de los otros; es decir, logran percibirse como seres
diferentes y por tanto como sujetos físicos diferentes. Esta percepción de
su diferenciación física de los otros, es la base de (a identidad individual.
Al respecto, según Doise a identidad se logra:
"a partir de los grupos de referencia y pertenencia, así como a partir de
las representaciones y esquemas de acción predominantes en esos
grupos».
(En: Paez D.,1980: 53).
En cuanto a la identidad social, Sarbin plantea que «es la
representación del si mismo; que se elabora a partir de una posición en la
estructura social" (En: Paez: op.cit: 54). Es decir, los individuos inician su
autorepresentación, elaborada a partir de la posición que ocupan en !a
estructura social. Se puede agregar que, es esa sociedad la que les
presenta a los niños de ambos sexos, los modelos culturalmente
aprobados para aprenderlos durante el procesamiento del si mismo y del
ser social.
Todos los niños, durante la interacción de los unos con los otros, a
través de su familia o por su intermediación, van elaborando su sí mismo
v su ser social mediante la comparación que, como individuos hacen de sí
mismos con los otros, autoaplicándose los patrones de su medio cultural.
En este proceso; en la mayoría de los, casos, los niños forjan su
identidad psicológica como varones o mujeres, según 1a posición que
ocupan en la estructura social y en relación con los modelos sociales
para cada sexo que les propone su sociedad, reforzándose su
autorepresentación y logrando su auto aceptación, autorespecto,
autoestima y autovaloración, al mismo tiempo que la aprobación social.
Es aquí donde intervienen los mensajes ideológicos imperantes en el
medio y que la familia sólo enseña y refuerza, en la medida que ésta
actúa como un espacio social mediador entre los niños y la sociedad, en
el que se trasmiten y procesan los modelos sociales.
La identidad social de los niños de ambos sexos entonces, estará
relacionada con el modelo de vida, la escala de valores y los modelos de
comportamiento, que aprenden y viven como participantes de la
comunidad, ubicándose según su clase y de acuerdo a los patrones
familiares.
En cumplimiento de su papel social mediador, la familia va orientando
a la aceptación de dichos modelos por medio de la disciplina, que varía en
la forma e intensidad de una a otra cultura, y de una u otra familia y
según se trate de un niño o una niña. La influencia de la familia,
entonces, resulta determinante muchas veces para la aceptación de los
modelos sociales propuestos. pues es el grupo de referencia afectiva de
los niños de ambos sexos.
Otro producto de este proceso en el que forjan su personalidad los
niños de ambos sexos. es la adquisición de actitudes conforme a los
patrones culturales que transmiten y que generalmente se usan para
medirse a sí v a los otros. Muchas veces expresan los prejuicios familiares
v sociales que los niños heredan, por ejemplo, el machismo con su carga
discriminatoria.
La identidad psicológica v social del niño como varón y de la niña como
mujer v las percepciones de sus diferenciaciones físicas, van formando
sus personalidades. Ésta identificación de su ser femenino o masculino
es un proceso complejo, ya que les significa construir categorías
cognitivas para interpretar v actuar en la realidad conforme a la
existencia de los modelos sociales de' lo femenino v de lo masculino; es
decir. deben elaborar su femineidad o masculinidad conforme las normas
establecidas y expresarlo en sus relaciones sociales.
Esta es una cuestión nunca lograda a la perfección, pues los niños y
niñas presentarán diversos grados dé divergencia con los modelos
sociales lo que, en algunos casos, pueden- llevarlos a `presentar una
personalidad divergente v por tanto conflictiva. ubicándose como
contestarios/ contestarias o como inrractores/ infractoras sociales, según
el caso.
LENGUAJE Y CONCIENCIA
En este complejo proceso de identificación psico-social para llegar s ser
niña-mujer y niño-varón, los seres humanos usamos como medio el
lenguaje, que es un sistema de señales con el cual se transmiten ideas,
sentimientos, normas, actitudes y experiencias. Todo esto puede ser
transmitido por medio de la voz. del gesto o ser utilizado para una
«conversación consigo mismo» (lenguaje interior).
`
Toda sociedad posee un lenguaje ya que éste es un atributo propio del
ser humano. Resulta fundamental para transmitir la cultura y recrearla y
cumple v arios papeles en el desarrollo del ser humano: es trasmisor de
experiencia, Permite el intercambio de pensamientos, juega un papel
dialéctico en la formación de los sentidos, de la inteligencia y de la
conciencia social del individuo: Y, también es «...una forma de
comportamiento que trasmite valores implícitos y modelos de
comportamiento a todas las personas que lo Usan y como tal refIeja y
refuerza esos valores culturales» (Shelston:ll).
HoIlander (1968) señala que este atributo humano "posee rasgos
funcionales que afectan las percepciones y las motivaciones del individuo
en el campo psicologicos, rasgos directivos que influyen sobre las
respuestas sociales, a manera de estímulos».
El lenguaje permite al ser humano trasmitir lo que aprende y elabora
en su cerebro, describir lo que percibe siente v piensa, tomando una
actitud más consciente hacia su capacidad de percepción, de mirar y de
escuchar. Tal como señala Smirnov (1969:16) esto es lo que hace
aparecer al lenguaje como el transmisor de una generación a otra de la
"...experiencia social de fa humanidad, la práctica de la humanidad, la
práctica social y las ideas creadas por la sociedad". Es decir, el lenguaje
resulta ser el medio que la conciencia humana tiene para recibir la
realidad y trasmitirla por lo que resulta ser orientadora de la realidad
social, "...una guía de la realidad social (que) ...condiciona fuertemente
todo pensamiento acerca de problemas y procesos sociales» (Sapir:ll). A1
respecto, Maturana (1991) aporta con una definición producto de un
enfoque integrador, el lenguaje es «un operar de coordinaciones
consensuales de coordinaciones de acciones consensuales por tanto, es
mucho más que un sistema de comunicación simbólica.
Otro aspecto muy importante ha sido señalado en la llamada «Tesis de
la
relatividad
Linguística»
o
«Hipótesis
de
Whorf»,
(cit.en:
Zaden,1986:116120) que sostiene. que:
«No hay dos lenguas lo bastante similares como ara que pueda
considerarse que representan una misma realidad social».
E. Sapir y B.L.Whorf,1949:162
Siguiendo esta Tesis, el lenguaje que usa la familia con sus hijos -y en
general todos los que rodean a los niños-, les transmite información y les
enseña una determinada realidad social lo que a su vez, permite a los
aiños usarlo como medio para percibir y comprender el mundo que les
rodea.
En el proceso de identificación psico-social para llegara ser adultos
femenino o masculino, los seres humanos usamos el lenguaje como un
sistema. de señales por el cual transmitimos ideas, sentimientos, normas,
actitudes y experiencias. que: les van indicando su ubicación- social y
las. normas que debe n aceptar/ acatar así como las actitudes que se
espera tengan frente a la. vida, a su sexo y al otro.
Por último,. e!. lenguaje: juega un papel importante en la formación de
sus sentidos, de la inteligencia y de la conciencia. La conciencia es,
entonces, un producto social que resulta de- la actividad cerebral
formada bajo la. influencia de las condiciones de vida, por eso es tan
importante la buena* nutrición de los recién nacidos que asegura su
desarrollo neurológico, basa del desarrollo intelectual y el acceso libre a
su cultura que lo estimula.
Es en esa conciencia que los niños asumen los valores, modelos y
normas sociales, y por ella se influyen y refuerzan socialmente, pero
también es a través de la conciencia que es posible conocer lo que es
positivo y negativo para el desarrollo saludable.
Durante su aprendizaje social, van recibiendo indicaciones, refuerzos,
modelos y rechazos a través del lenguaje verbal o mímico o escrito, que
los van conduciendo por el camino señalado por la sociedad por la que
viven.
Los niños y niñas, se-aun sea su dotación natural y el acceso a los
satisfactores de necesidades v a los bienes, podrán adquirir
progresivamente los diferentes tipos de lenguaje, pasando así a
comunicares dando y recibiendo mensajes con contenidos v códigos
propios de su cultura; y aprenderán a discriminar J Ser discriminados,
tal como ocurre en lo cotidiano.
EL LENGUAJE DE LA DISCRIMINACIÓN
Toda forma de discriminación utiliza como medio de reforzamiento un
lenguaje diferenciado para referirse a los discriminadores y a los
discriminados. Este lenguaje es de uso cotidiano y sirve para estimular
las conductas acordes con los modelos sociales propuestos. Como
resultado, crea actitudes dirigidas a discriminar y a reforzar la
discriminación social por sexo, por edad otros.
Como sistema. el lenguaje puede trasmitir ideas discriminadoras
presentando varias modalidades. Excluye o da un tratamiento desigual,
según se refiera a la mujer o al varón, al adulto o al niño, recurriendo a la
ambigüedad o la confusión de las palabras que se usan para referirse a
ellas o a los niños de ambos sexos. Por ejemplo, al referirse a la mujer:
« ...se emite paralelismo, emplea eufemismos, sufijos diminutivos, la
describe en relación a su sexo, emplea en relación a ella modificadores
innecesarios, nombres, títulos, una cierra forma de ordenar las
palabras»
(Shelston, p:12).
A1 respecto, García Meseguer(1991) afirma- que existe “confusión
entre enero gramatical y el sexo de las personas a las que las palabras
designan” según este autor. esto sucede porque el lenguaje está
construido sobre bases binarias que oponen género a sexo; lo que es
posible por la confusión de lo cultural con lo biológico. Un ejemplo es la
palabra persona, que es de género femenino pero que tiene un referente
masculino.
Este autor, plantea que el género utilizado en el lenguaje se separe del
sexo para lograr que el referente sea la persona y no el sexo. Si esto se
lograra, evidentemente beneficiaria tanto a los Niños como a las niñas,
pues ambos son seres humanos que tienen el mismo derecho a ser
considerados personas además de ser varones o mujeres no adultos.
Otro ejemplo es el del lenguaje genérico que aparentemente incluye a la
mujer e los niños pero que, en la practica, los excluye, ese es el caso de
las generalizaciones históricas y las generalizaciones de los derechos.
Esto explica por qué ha sido necesario reconocer explícitamente los
derechos de la mujer y los derechos del niño, y por qué en este escrito se
debe especificar continuamente que se trata de ambos sexos o emplear
los términos niña y niño permanentemente.
Generalmente. sólo al llegar a la segunda infancia (6 años), los seres
humanos alcanzan la comprensión de los conceptos y juicios que a través
del lenguaje, es posible trasmitir y que están reflejando las relaciones
objetivas de la realidad, lo que les permite explicar o razonar sobre
hechos u objetos, así como comunicar sobre ellos.
.
En resumen, a medida que el ser humano logra su desarrollo y según
sea su '
dotación natural, puede aprender y usar el lenguaje que le
permite trasmitir lo que aprende y elaborar en su cerebro, describir lo
que percibe, siente y piensa, tomando una actitud más consiente hacia
su capacidad de percepción, de mirar y de escuchar.
Con este logro, los niños de ambos sexos, pueden expresar algunas de
sus necesidades para que sean satisfechas o para encontrar dónde
satisfacerlas, al mismo tiempo pueden empezar a reproducir la
discriminación de género, edad, etnia, religión, etc.
SEXO Y SEXUALIDAD
Todo ser humano es sexuado, es decir tiene un sexo que lo define por
sus características biológica funcionales de. orden innato fácilmente
distinguibles y que os divide e en dos grandes grupos: mujeres y
varones. Estas características biológicas son los cromosomas, los
genitales externos e internos, las gónadas y las llamadas características
sexuales secundarias, todo lo cual se acompaña de las funciones
correspondientes relacionadas con el sistema hormonal. Los sujetos que
se ubican en uno u otro grupo de la especie humana, se conocen como
seres femeninos o masculinos, con excepción de aquellos que son
hermafroditas, caso poco usual en la especie humana.
Un término confundido comúnmente con el sexo es «sexualidad», que
corresponde a la expresión psico-social del sexo procesada en la
interacción del individuo con la cultura en la que nace y vive. Es decir, la
sexualidad es el comportamiento cultural de lo orgánico y funcional del
sexo de. cada individuo, expresado en el modo de pensar, sentir y actuar
lo sexual
El sexo, en cuanto a características biológicas, corresponde a la
necesidad básica de subsistencia de la especie y se satisface como tal en
la procreación; pero la sexualidad en cuanto expresión cultural del sexo,
se relaciona con la necesidad de afecto y encuentra su satisfacción en la
pareja y en las relaciones amorosas, también se relaciona con el derecho
a tener familia v un hogar; y la identificación sexual, como resultado del
proceso de socialización en el cual se asume la sexualidad, significa
construir categorías cognitivas para interpretar y actuar en la realidad,
conforme a los modelos sociales femenino o masculino asignados
culturalmente a cada sexo.
3. LA SOClALIZACION
El ser humano al nacer requiere de prolongados y especiales cuidados
para Sobrevivir, y sí bien al nacer todos traen consigo disposiciones
diferentes que lo individualizan de otros -lo cual hace de él un individua-,
tiene rasgos comunes con otros individuos de su mismo grupo, lo que lo
hace ser igual a ellos. Pero, para convertirse en un ser humano,
requieren compartir la cultura del -"-r upo y ser parte de ese grupo.
La socialización es el término usado para identificar el proceso por el
cual los individuos se convierten en seres humanos, al procesar el bagaje
cultural . que les transmiten los otros. Como bien lo señala Villegas el
término socialización
“sólo tiene un valor descriptivo v genérico, ya que no indica ni entrega
información acerca de los procesos o mecanismos a través de los cuales
se produce un aprendizaje».
(en: Salazar,1979:27)
Este aprendizaje es social, ya que sólo es posible por las interacciones
con los otros, y durante él se adquiere el comportamiento deseado
socialmente.
EL PROCESO DE SOCIALIZACION
La socialización sucede en una relación dialéctica por lo que, en lo
ideológico resulta ser permanentemente creador, trasmisor y reproductor
del sistema. Sólo así se explica por qué todo individuo miembro de un
grupo social determinado, presenta un upo de comportamiento similar al
de otros con los que no tiene relación directa pero pertenecen al mismo
medio. Tal similitud entre los miembros de un el social resulta esperable,
porque es producto de su interacción con el medio y con la aceptación de
lo ideológico, en cuanto sistema de ideas v juicios que permiten describir
e
interpretar la realidad
según una determinada escala de valores. Esto identifica al individuo con
su grupo social, su cultura v su género, separando a los individuos según
sea su ubicación en la estructura social, su experiencia, su conocimiento
y su sexo.
En este proceso dialéctico se establecen, entre otras características, la
masculinidad y la femineidad de los seres humanos y, según sea la
dotación personal y el bagaje cultural trasmitido por otros individuos que
incluye los valores sociales, adquirirá las características que definen la
personalidad v permiten funcionar apropiadamente en un determinado
grupo social, al definir su comportamiento con conforme al modelo
aprobado socialmente (Cfr: Salaz 1979:27: UNICEF. Review 2-5, Jun 37).
De ahí que todo niño. durante el proceso de socialización, debe asumir
una escala de valores acorde con la mayoría social, aprender a ser mujer
o varón, " según los modelos sociales; prepararse para asumir sus roles y
funciones dentro de la sociedad cuando sean adultos y proponerse un
proyecto de vida en equilibrio con las espectativas de su grupo social y
con su individualidad.
Individualidad e Igualdad
La igualdad se basa en la dotación de rasgos comunes que todos los
seres humanos traen al nacer y que los identifica como miembros de la
especie humana. Esto lleva al hombre a ser considerado igual a los otros
en cuanto a sus derechos y a ser respetado en cuanto a su autonomía v
Asertividad, que pueden llevarlo a la discrepancia, a desobedecer una
norma y a meditar.
La individualidad, en cambio, se basa en las diferencias de dicha
dotación que cada individuo tiene desde que nace y que desarrolla con su
identidad psicológica o sí -mismo y se expresa en el permanente
autoreforzamiento de su autoaceptación, autoestima, autorespeto y
autovaloración, cuando se tiene salud mental.
Se puede hablar entonces de una tendencia a la igualdad/libertad y a
(a individualidad/identídad de los seres humanos, lo que debería ser
reforzado en las niñas al igual que en los niños durante el proceso de
socialización. Pero también existen individuos que escapan del modelo
presentado y su comportamiento resulta de su rechazo a las normas
sociales, es decir, que escapan o aspiran escapar del. modelo social
asignado, mostrando un comportamiento que en mayor o menor grado
resulta diferenciado y alejado de las normas aceptadas. Este
inconformismo social es «un hecho objetivo de la conducta social,
importante tanto para aquellos interesados en el mantenimiento del
status, tanto para aquellos interesados en el cambio» (Salazar,1979). Este
inconformismo será aceptado o no, según sea mayor o menor la
flexibilidad social al cambio, lo que no es estable.
Por esta característica de estabilidad/inestabilidad, la historia nos
enseña de mujeres que por un mismo tipa de conducta fueron
marginadas por ser consideradas brujas (Santa Juana, por ejemplo) o
histéricas o locas o contestarias.
Muy ilustrativos resultan los personajes femeninos que nos describen
autores de renombre, aún cuando presentan su visión personal. Si bien
esos modelos de mujer rompían los cánones de su tiempo, posiblemente
no extrañarían hoy en día: Ladv Chaterlev (Lawrence), Nora (Ibsen), Ana
Karenina (Tolstoi) entre otros. Y los actuales personajés de Quino, que
señalan diferentes caminos para la mujer. Mafalda la inquieta
intelectualmente
considerada
molesta.
Libertad
pequeña
casi
insignificante y, por supuesto, Susanita la futura dueña de casa
consumista perfecta que sueña con un gran auto y una gran casa
proporcionada por un mando rico..
Lo expuesto lleva a afirmar que, en principio, como individuo que es
todo niño, siendo igual a los demás seres humanos, resulta diferente a
otras y a otros, tanto por las normas biológicas que determinan su
formación natural como por las normas sociales que maneja; y su
comportamiento final podrá ser positivo o negativo al conjunto social,
según sean sus experiencias y el margen social permitido a la divergencia
individual, en la medida que la línea que separa la sociedad llamémosla
integrada de la marginal. ambas partes del todo como sistema-, sea más
o menos flexible frente a su derecho de ser individuo al mismo tiempo
que igual a otros.
Características de la Socialización
La socialización se relaciona con la educación-formación de los
individuos. Consiste en un continuo aprendizaje en el que intervienen las
condiciones biológicas y sociales del individuo y lo su medio. Se
caracteriza por la permanente retroalimentación, actividad y cambio de
ambas partes, y se realiza mediante procesos que comprenden:
-El aprendizaje de hábitos y conductas, mediante el uso de castigo y
recompensas;
-La identificación de los niños y niñas, con uno o ambos padres
(proceso que es profundo y fuerte, diferente a la imitación); o con la
maestra como figura de autoridad, al iniciarse en el sistema escolar. y,
-La
propia actividad que viven en el proceso de socialización, ya
que Pos individuos interactúan y tienen elementos propios con los que
entran a actuar en el mismo, permitiendo así el desarrollo de
habilidades.
-La asimilación de los modelos asignados con roles y conductas
diferenciadas según el sexo y ubicación social del niño.
Es también una característica del proceso de socialización el que los
modelos sociales a seguir contengan en si la factibilidad de obtener el
respeto de sí y la aceptación de los otros. El niño, como bien lo afirma
Maturana:
« Vive el mundo en que se funda su posibilidad de convertirse en un ser
capaz de aceptar y respetar al otro desde la aceptación y respeto de sí
mismo».
Maturana (1991).
En síntesis. la identificación. picosocial de los niños y niñas como seres
humanos pertenecientes a una cultura determinada, es resultado del
aprendizaje social de los modelos que la sociedad les presenta. con los
cuales -laboran sus representaciones sociales. De acuerdo a este
resultado será, en principio, su comportamiento psico-social cuando
adultos.
EL APRENDIZAJE SOCIAL DE SER MUJER O VARON
El aprendizaje social es el procesamiento de los modelos ofrecidos a los
individuos en su medio por agentes socializadores. Por este aprendizaje
van adquiriendo los patrones culturales (creencias,, valores, actitudes,
etc.) que les guiarán en su convivencia con los demás miembros de su
grupo social y les permitira desarrollar su potencia¡ como ser humano.
También logran las representaciones sociales cíe l mundo que les rodea.
Según Paulo Freire (1988), no toda intención educativa-formativa
resulta apropiada o contribuye al desarrollo de los otros (ese es el caso de
las niñas y niños que se han socializado con modelos y valores sociales
que les lleva a aceptar como camino de vida una practica social no
aprobada por la mayoría).
Se pueden identificar las siguientes características básicas del proceso
de aprendizaje socia! con los agentes socializadores:
-se usan métodos conscientes y sistemáticos o inconscientes y
asistemáticos, estos últimos especialmente por los adultos; y,
-se realiza directa e indirectamente: al mismo tiempo que se aprende
siempre se contribuye a formar a otros, y vice versa (ésta es quizás la
mas importante y menos conocida de sus características).
En el aprendizaje social surgen dos acciones distintas, la enseñanza y
la formación:
-La enseñanza, como acción de trasmitir un conocimiento mediante un
sistema (pedagogía), en la que se produce un momento de interacción
durante el cual una persona enseña a otra que aprende; Y,
-La formación, como acción que se relaciona con la crianza en cuanto
sinónimo de instruir, iniciar, profesar, documentar, etc.; es decir,
estimular las facultades intelectuales físicas y morales del niño como
persona.
Para aprender todo niño tiene =tener sano y satisfecho, debe tener
tiempo y lugar para jugar, es decir, debe tener acceso a los satisfactores
adecuados a su grado de desarrollo físico ¿intelectual debe contar con
estímulos de los diversos agentes socializadores del medio al que
pertenece.
Los agentes socializadores
Los agentes socializadores interactúan con los niños en diferentes
espacios sociales, formándoles y enseñándoles. utilizando diferentes
medios que les permiten trasmitir la escala de valores v las normas
sociales necesarias para vivir e integrarse en su grupo social. Estos
agentes son grupos identificables, de los cuales algunos son directos y
corresponden a su ámbito cotidiano: la familia y la escuela; y otros son
de carácter colectivo con o sin tal función: la iglesia y los medios de
comunicación.
Los niños interactúan con mayor o menor intensidad con los agentes
socializadores, dependiendo de su desarrollo y posibilidades:
a. Con su familia (biológica, adoptiva o tutelar), que tiene como objetivo
proteger, dar afecto y formar-educar.
b. Con agentes socializadores de carácter esencialmente ideológico, que
tienen peso por ser, figuras de autoridad o representarla: el sistema
escolar cuyo objetivo es formar educar, la iglesia con un objetivo de
inculcar principios, y los medios masivos de comunicación que aportan
a la socialización sin tener este objetivo.
En cuanto a los ambientes socializadores de pertencia y de referencia
o realidad social, integrados social económica y ecológicamente
trasmiten la herencia cultural de la humanidad en cuanto estructura
social, cultura que les pertenece y la ubicación de clase y/o sector de
clase al que deben acceder.
Durante este proceso de aprendizaje, las niñas y los niños definen su
identidad sexual y social según los modelos sociales a su alcance, las
primeras
como
mujeres
y
los
segundos
como
varones,
adquiriendo/réforzando las características psico-sociales femeninas y
masculinas respectivamente.
LOS MODELOS SOCIALES
Los modelos sociales son las normas o reglas usadas para enseñar a los
individuos las formas posibles socialmente aceptadas de obrar, pensar y
sentir, de manera que puedan llegar a ser aceptados por la sociedad. Si
bien sólo se consideran «modelos de orientación normativa de 1a acción
en la práctica son normas que orientan coercitivamente el quehacer de
los individuos miembros de un determinado grupo, puesto que aquel que
se escapa de las mismas, es rechazado por los demás.
Desde que nacemos, recibimos modelos sociales orientados según el
sexo, en cuanto a lo que es permitido ser, obrar y sentir, para quién
aspira ser aceptado en el grupo como femenino o masculino. Lo
interesante es que -esta orientación se basa únicamente en las
características biológicas evidentes que plantean las diferencias por sexo,
con lo cual se oculta la igualdad de los seres humanos como tales y las
diferencias individuales innatas, ya explicadas.
Es así que, por ejemplo, se ha aceptado como verdad (y mitificado) que
las mujeres son débiles física y psicológicamente en contraste con los
varones que son fuertes y agresivos. sin embargo, hoy se reconoce que la
mujer en general tiene una mayor resistencia al frío y a las enfermedades,
dos características biológicas que permiten asegurar la sobrevivencia de
la especie humana («medida» natural dirigida a preservar la especie de los
desastres naturales). En todo caso. se debe hablar de algunos seres
humanos más débiles o frágiles. sin generalizar el sexo sino
especificándolo cuando corresponda. o reconociendo el origen social de
dicha Fragilidad (por eje-noto: embarazos continuos sin cuidados
apropiados y recargo de trabajo sumado a una inadecuada alimentación,
etc.).
Lo expuesto, abre la discusión frente a los modelos sociales de lo
femenino v masculino, puesto que hoy se puede afirmar que son
construcciones históricas, con argumentos de carácter más bien
ideológicos que naturales.
Los Estereotipos Sexuales
El origen de los modelos sociales de lo femenino y masculino, se
encuentra en la prehistoria (Cfr: Grimal, 1973, TI: 9-18, 21-55), con el
inicio de la división del trabajo en que, a la mujer, además de sus
naturales funciones de procreación se le asigna la responsabilidad de la
crianza en muy duras condiciones de vida -con una alta mortalidad
infantil y una muy baja esperanza de vida- y la responsabilidad de
mantener el fuego encendido; y, al varón las funciones de proveedor de
alimentos mediante la caza y pesca, y de protector del grupo familiar
asumiendo la lucha contra el medio hostil.
Esta práctica social, que en su complementariedad original favorecía la
supervivencia del grupo, con el paso de los siglos origina los modelos
sociales de mujer como productora de hijos y reproductora de la vida, y
de varón como protector y proveedor, desarrollándose así tanto el físico
como los rasgos psicológicos que mejor se adecuan a la tarea asignada
socialmente a los miembros miembros de cada grupo sexual.
Los modelos de mujer. y varón, en cuanto lo femenino y lo masculino,
presentan variaciones significativas según cada cultura y estructura
social específica. La Biblia, la historia y la literatura dan cuenta de esta
diferenciación si bien, estas variaciones son más visibles en la mujer que
en el varón. Por ejemplo. la espartana, la invalidada mujer china con sus
pies atados, la mujer del miriñaque, la romántica que se desmayaba por
cualquier pequeña emoción y la aeróbica joven de hoy que persigue la
juventud eterna. Cada uno de estos ejemplos simplificados de la
plasticidad humana, muestran cambios en los Perfiles físicos v
psicológicos, así como comportamientos diferenciados que corresponden
a los canones sociales vigentes en cada cultura. cuyo cumplimiento ha
sido ley en cada época.
Este breve análisis permite observar tres características permanentes
en los modelos:
-La diferenciación física de la mujer y el varón estimula la debilidad en
la mujer (a excepción de la mujer en Esparta y de otras culturas menos
notables), y la fuerza en el varón como guerrero, cazador, dominador y
«protector» (patriarca, amo o señor).
-Las funciones sociales rígidamente señaladas para cada sexo si bien
diferentes según el mismo, con castigo si se salen del modelo. La Biblia,
la historia y la literatura dan cuenta de esta diferenciación injusta e
injusta. (Nathaniel Hawthorne, por ej., en su novela «La Letra
Escarlata», cuenta de la aplicación de una ley colonial contra el
adulterio aplicado en Boston).
-La gran capacidad de protección de la vida de la mujer, dirigida a
lograr la sobrevivencia de la especie humana en las cnsis (pestes,
hambrunas, guerras, etc.); a diferencia del varón que, generalmente,
las origina (guerras, depredación del medio, etc.)
Estos modelos sociales de comportamiento asignados a cada sexo,
aprendidos por los individuos en las interacciones sociales, se establecen
dentro de su clase o grupo social y se denominan estereotipos sexuales
femenino y tipo.
Los c estereotipos sexuales tienen contenidos diferentes en cuanto a
papeles sociales y a normas, tanto por sexo como por edad o posesiones
(Cfr: Gissi:1982: mansilla: 1982, 1938: Rochablavé-Speule:1968; San
Martín y Sarella: 1974). Sus características se observan en los siguientes
perfiles.
ESTEREOTIPO FEMENINO
Suave. dulce
sentimental
afectiva
intuitiva
impulsiva. atolondrada
superficial
frágil. débil
sumisa. dócil
independiente
llorona. miedosa
tímida
ESTEREO TIPO MASCULINO
rudo. duro
frío
intelectual
racional, analítico, creador
planificador, previsor
profundo
fuerte
dominante,
autoritario
valiente, protector
agresivo, atrevido
dependiente
recatada. prudente
maternal.
coqueta-seductora
insegura. inestable
bonita-hermosa
histérica
pasiva
envidiosa, chismosa
masoquista
monógama
fiel
virgen
casera
audaz
paternal (patriarcal)
conquistador
seguro. estable
feo (hermoso en su fealdad)
obsesivo
activo
generoso. amistoso
sádico
polígamo
infiel .
experto, experimentado
mundano.
Esta tipología muestra los rasgos psicológicos que se consideran
inherentes a la personalidad masculina y femenina, y las características
de personalidad que permiten diferenciarlos notablemente a unos de
otras; al mismo tiempo, propone las normas morales y la condición de
existencia social de los seres hurí anos según su sexo.
En nuestra sociedad. los estereotipos sexuales femenino y masculino
buscan:
-para el. varón. exaltar su fortaleza física, su capacidad de Productorproveedor, elemento de cambio del medio y las características que
justifican la violencia existente en la sociedad; y,
-para la mujer, reforzar el mito de su debilidad física acompañada por
la exigencia de una «salud de hierro» (no el reconocimiento de las
diferencias físicas) y sus habilidades de ama de casa, de reproductora
(a pesar de las políticas de planificación o control de la natalidad), o de
complemento placentero al varón exitoso (bellezas tipo miss universo y
sus variantes niña-mujer, acompañantes, prostitutas).
Como se observa, no se aceptan los cambios sociales ni las diferencias
y necesidades individuales, sino que se imponen modelos sociales rígidos
y diferentes para cada sexo, esperando sean aceptados/reconocidos como
masculino o femenina. Sin embargo, en la mayoría de los casos, son
aceptados por ambos sexos, sirviendo de marco ,para determinar el
comportamiento de Pos individuos según se ubican en uno u otro sexo,
cerrándose el círculo que encierra, al parecer sin solución, la verdadera
individualidad.
Quizás lo más importante en relación al desarrollo social v los derechos
humanos es que estos modelos sociales se relacionan con el rol asignado
a cada sexo, los cuales asignan implícitamente los deberes y derechos de
los individuos según el sexo exigiendo para su adecuado cumplimiento,
rasgos de personalidad afines a cada estereotipo sexual.
El problema resulta más grave aún para las nuevas generaciones de
varones v mujeres que hoy se socializan bajo los principios señalados en
la Convención de los Derechos del Niño, ya que el panorama social aún
es masculino y la Convención reconoce la igualdad v las diferencias así
como la necesidad social de superar la discriminación por sexo, raza,
religión, etc.
Las Funciones Sociales por Sexo
Por función social se entiende todo tipo de actividad dirigida a
satisfacer ciertas necesidades que los individuos tienen individual v
colectivamente, y que deben ser satisfechas para que sobrevivan. Existen
funciones naturales v funciones asignadas culturalmente, con, las cuales
se han ido delimitando funciones a cada sexo que constituyen su papel o
rol social.
Actualmente, en términos generales, al varón se le asignan las
siguientes funciones sociales:
-de reproducción del ser humano: fecundando a la mujer para
asegurar así la especie humana;
-de la salud: proveyendo los recursos para su alimentación, techo , y
atención/ tratamiento de la salud;
-de la educación-formación de los hijos: proveyendo de los recursos
para el ingreso y permanencia en el sistema escolar, castigando cuando
la madre le socilita corregir al hijo;
-de los bienes del hogar: proveyendo de los recursos para que sean
adquiridos; y,
-de la participación en la producción económica: participando en el
trabajo visible y reconocido socialmente.
Y a la mujer se le asignan las siguientes funciones:
-de reproducción del ser humano: en cuanto a la reproducción tísica:
dando a luz, y criando a los hijos; y como fuerza de trabajo en cuanto a
alimentar al -grupo (incluída ella misma);
-de la salud del grupo familiar: preocupándose tanto de la salud física
como de la salud mental del grupo familiar, atendiendo sus
necesidades de afecto y apoyo;
-de la educación-formación de los hijos: trasmitiendo los valores y
normas sociales para que, al llegar a adultos, sean capases de
integrarse a su sociedad sin conflictos;
-de los bienes del hogar: el cuidado de los mismos; y
-de participación en la producción económica: trabajando en
actividades no visibles dentro y fuera del hogar.
Del análisis de estas funciones asignadas históricamente a cada sexo,
surge la clave de la diferenciación de genero: el varón como ser masculino
debe ser el proveedor del hogar y la mujer como ser femenino debe ser la
reproductora de la vida y como tal guardiana del hogar.
En cuanto a las actividades principales, al varón se le asignan las
actividades ` productivas y creativas que son visibles socialmente: y a la
mujer se le asignan los quehaceres del hogar, que garantizan la
supervivencia del grupo en cuanto significan salud integral, pero que son
invisibles socialmente:
Esta distribución de funciones, desplaza de antemano al varón que
quiere ser masculino de las acciones interactuadas de afecto que llevan a
cuidar la vida v amar al otro y a sí mimos: y, desplazan a la mujer de las
acciones públicas, obligándola a vivir en un mundo atomizado, pequeño y
obsoleto, que debe llenar con actividades rutinarias monótonas y aisladas
sin reconocimiento social de la importancia de las mismas.
LA IDENTIDAD DE GENERO
La identidad de género es sentirse e identificarse varón o mujer según
los modelos sociales de la cultura en que- se vive. Esta identificación es
consecuencia del proceso de socialización con e1 modelo social masculino
o femenino y resulta determinante para asumir el papel (rol) de género,
en cuanto a la uniforme conducta esperada socialmente, asumiendo
funciones y posiciones particulares en términos socialmente aceptados,
los qué no necesariamente corresponde a su sexo (Cfr.: Oackley, 1997).
Para aportar al análisis, se pueden observar los casos de niños criados
bajo un modelo sexual diferente a su sexo biológico. que llegan a
comportarse como si fueran realmente pertenecientes al otro sexo
(Comfort, 1969: i5); o, las costumbres de crianza y de vida de otras
culturas en las que se presentan modelos de comportamiento sexual
diferente; (Cfr: Mead,1935). Este es el punto de confusión que el término
género busca aclarar.
Los mitos
Lo determinante en la formación de lo típicamente masculino y
femenino es lo cotidiano, donde los modelos sociales ofrecidos a los
individuos tienen contenidos diferentes en cuanto a papeles sociales y a
normas tanto por sexo como por edad o posesiones. Pese a esto, o quizás
por esto, para entender a los varones y mujeres se asumé lo biológico
como lo total de su ser con lo cual se refuerza la aceptación de lo
adquirido como innato, cualquiera sea su edad y su ubicación en la
sociedad. Esto es más visible si se observan algunos de los mitos,
conocidos como «razones»:
- Razones biológicas: la mujer es gestadora y la única responsable de vida
- Razones religiosas: la mujer fue hecha del hombre.
- Razones económicas: el hombre es el que trabaja.
- Razones filosóficas: los hombres son los que estructuran las ideas
- Razones psicológicas: la mujer es un ser dependiente, un ser de
segunda clase.
- Razones políticas: loa hombres son los que gobiernan.
Tanto los mitos mencionados como los "modelos culturales de lo
masculino y femenino, se refuerzan con la historia oficial que muestra
selectivamente la participación en el quehacer social de varones y
mujeres, destacando la capacidad creadora de los varones (pintor,
compositor, constructor, etc.) hasta el punto que, de manera exclusiva,
Dios y sus representantes sobre la tierra- son de sexo masculino a
diferencia de las mujeres que sólo son y pueden ser sus servidoras, o vivir
su papel de reproductoras, inclusive en el, arte (danzarinas, cantantes,
etc.).
Esta mitificación del poder masculino y de los mitos acerca de las
diferencias biológica, sexual, intelectual y emocional que subyugan aún
hoy a la mujer, argumentados en las «razones» anteriormente expuestas,
sirven como sustento a los modelos construidos de lo que es la mujer y lo
que es el varón (Klein, 192:225) y dan paso a diversas formas de
discriminación que se fundamentan en los resultados de las diferentes
experiencias y se refuerzan por las mismas.
Este es el caso de las niñas que, limitadas por los estereotipos sexuales
en la exploración de sus cuerpos y de sus capacidades intelectuales, al
llegar a adultas se encuentran en efectivas desigualdades de habilidades
y destrezas, lo que les genera problemas al no contar con los recursos
necesarios para responder alas actuales exigencias sociales lo que,
objetivamente, las coloca -n una real situación de inferioridad "frente" a
los varones. Se refuerzan así ;o; estereotipos sexuales y, de alguna
manera, se justifica la discriminación de que son objeto.
En este sentido. lo mítico no se opone a lo real, más aún cuando se
acepta la masculinidad y femineidad estereotipadas sin discutirla.
El machismo
Lo interesante es que el modelo de interacciones presentado a los niños
y niñas, expresa y trasmite la cultura machista, que se refiere
"...a dos complejos hechos interrelacionados: por una parte, a una
situación social de dominio y privilegio del hombre sobre la mujer en
los aspectos económico, jurídico, político, cultura¡ y psicológico; por
otra parte, a los mitos de superioridad del hombre en muchos o todos
los aspectos».
Gissi,1982
El resultado es que tanto el varón como la mujer, terminan asumiendo
como natural esta imagen de lo masculino y femenino, identificándose
como varones y mujeres conforme a los esteoreotipos sexuales y
asumiendo las características de personalidad correspondientes al
estereotipo sexual que le pertenece según el sexo, como garantía de llegar
a satisfacer su necesidad de ser aceptados/as socialmente con el mismo.
Este sentido de pertenencia e identificación con un grupo, poco
estudiado aún, que todo, ser humano debe lograr o mantener es la base
para su salud mental Es asimismo, un importante punto de conflicto
psicológico de los niños y adolescentes, especialmente de sexo femenino,
que se enfrentan a los modelos sociales diferenciados según el sexo, lo
que deja muchas de sus necesidades psico-sociales insatisfechas por la
estrechez y ni rigidez de un panorama limitado.
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