Especial de Mundo Obrero - Partido Comunista de España

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Mundo Obrero / Mensual del Partido Comunista de España
www.pce.es
ESPECIAL
2n Especial Marcelino Camacho
MUNDO OBRERO
En memoria del
camarada
Marcelino Camacho
José Luis Centella
Secretario General del PCE
Hoy es un día triste para las
trabajadoras y los trabajadores.
Hoy, las banderas rojas de lucha
están a media asta en señal de
duelo en todo el Planeta. Hoy,
Marcelino Camacho, nuestro
Marcelino, nos das el relevo en la
lucha y lo haces dejándonos tu
ejemplo.
Tu comportamiento, tu coherencia, tu capacidad de impulsar
una lucha que se fortalecía en
tus principios, en tus ideales
comunistas y en tu confianza en
la capacidad de la clase obrera te
han convertido en un referente
para todas las luchas de los oprimidos y oprimidas.
La confianza que transmitías,
tu seguridad sin dobleces y tu
práctica fueron tu mejor arma, tu
coherencia, tu mejor garantía.
No proponías nada que no estuvieras dispuesto a encabezar,
eras un hombre de lucha que no
de guerra.
Marcelino, tu militancia
comunista dio sentido a todas tus
luchas, a un Marcelino convencido de la importancia y la necesidad de la unidad de la clase trabajadora para alcanzar sus objetivos, para hacer frente a las agresiones del capital, unidad que no
podía ser forzada sino construida
tajo a tajo y que se configuró
como la más contundente arma
que los trabajadores podían tener
para defender su causa.
Así, colaboraste a construir
un Movimiento Obrero que,
naciendo en la clandestinidad y
sufriendo la más dura represión,
supo aprovechar los resquicios
que dejaba la dictadura para trabajar a la luz del día, para ir construyendo una organización de
nuevo tipo, sociopolítica, asamblearia, participativa, tremendamente plural y radicalmente
independiente. Un Movimiento
Obrero que supo combinar la reivindicación concreta del convenio colectivo de turno, con la exigencia de mejoras laborales y
sociales más concretas, con la
reivindicación más global de las
libertades políticas y sindicales
frente a la dictadura franquista
en el horizonte del avance hacia
una sociedad socialista de hombres y mujeres libres e iguales.
La trayectoria humana, la
coherencia, la honestidad, la
humanidad que nos transmitías,
Marcelino, te hizo ganarte la
confianza y la credibilidad ante
tus compañeros y compañeras y,
sobre todo, tu capacidad de
transformar esta confianza en
fuerza organizada, en sentido de
lo colectivo, en propuestas firmes, sencillas y accesibles a la
vez te han convertido en uno de
esos pocos seres humanos
imprescindibles que nos hacen
sentirnos orgullosos de haber
compartido contigo militancia y
lucha.
Permíteme Josefina, que en
un día como hoy, desde la tristeza que a todos nos emociona,
trate de hacerte llegar, de hacerte sentir, el cariño, la ternura de
miles mujeres que, en la dura y
difícil noche del franquismo, se
vieron reflejadas en tí, se sintieron consoladas por tí. El cariño
de todos y todas los que recibían
tu ayuda. Ajustando vuestro presupuesto nunca dejaste que ninguna familia, ningún compañero
o compañera que salía de la cárcel no sintiera vuestra solidaridad, vuestro apoyo. Por eso,
Josefina, te decía el otro día que
te podrán haber arrebatado
muchas cosas materiales pero
nunca te podrán quitar el cariño
de todo un pueblo, el cariño de
todos y de todas los que hoy
acompañamos tu dolor y lo sentimos como nuestro. Josefina,
hoy tenemos que ser fuertes,
porque la lucha continúa y tú tienes que seguir con nosotros, con
tu Partido, con tu Sindicato,
como una más en esta lucha.
Lucha en la que Marcelino ha
representado la dignidad colectiva de una clase, de un pueblo,
porque tú sabes mejor que nadie
cómo Marcelino, que era tremendamente sencillo en su vida
diaria, se crecía, cómo se volvía
firme, orgulloso, cuando se trataba de defender a su clase, a los
suyos, porque cuando Marcelino
repetía que no podían ni domarnos, ni doblegarnos, ni domesticarnos, todos sabían, y la patronal mejor que nadie, que no era
una frase hecha, sino que era el
sentido último de la lucha del
Movimiento Obrero, la lucha de
los que no se dejan ni domesticar, ni doblegar.
Hoy, nuestro mejor homenaje es decirle a Marcelino, asegurarle a Josefina, que las banderas
rojas que tantas veces ellos han
levantado, por las que tanto han
luchado, son levantadas hoy por
brazos jóvenes de sindicalistas,
de comunistas que no van a
dejar ni domesticarse, ni doblegarse.
Marcelino, tus camaradas no
te olvidarán, y no te quepa la
menor duda de que con todas
las dificultades tu Partido Comunista de España no dejará la
lucha hasta la victoria final.
MUNDO OBRERO
Notas autobiográficas e inéditas de
Marcelino Camacho
Marcelino Camacho Abad de
profesión fresador, casado y con dos
hijos, nace el 21 de enero de 1918
en Osma la Rasa (Soria) en una
familia de ferroviarios. Su padre es
guarda-agujas y su madre guardabarrera.
Cursa estudios primarios con el
sacerdote Feliciano Oliva Bocos,
entonces maestreo en el pueblo, y
que desea que Marcelino ingrese en
el seminario de Burgo de Osma. Y,
como todos lo que entonces eran
alumnos, es monaguillo mientras va
a la escuela. Su padre, que es respetuoso para la religión, viejo militante
de la UGT (Sindicato Nacional Ferroviario), y el propio interesado, deciden responder amistosa pero negativamente al deseo del sacerdote.
Terminada la enseñanza primaria, hace el aprendizaje para ingresar
en los ferrocarriles, como su padre y
como su abuelo. En esta situación le
sorprende el 18 de Julio de 1936.
Único hijo varón de una familia de
cuatro hermanos, todos de la primera
esposa de su padre, a los 9 años ve
morir a su madre y a su hermana Nati
seguidamente. Después estando
encarcelado en la Prisión de Comendadoras de Madrid, en 1941 conocería la muerte de su hermana mayor,
Josefa, y posteriormente, en 1969, el
fallecimiento de su padre le sorprendería nuevamente preso en la cárcel
de Carabanchel.
En enero de 1935 ingresó en el
Sindicato de Oficios Varios (UGT) de
Osma la Rasa, que en unión de otros
reorganizó. Militó en UGT hasta
mediados de la década de 1950.
Al comenzar nuestra guerra
civil, tuvo que huir al monte, en
unión de su padre y otros ferroviarios, para salvar su vida. Un mes
más tarde, aproximadamente, pasaría de estos lugares -ya zona nacional- a la zona republicana. Llegado
a Madrid en agosto de 1936, ingresa voluntario en la Escuela Central
de Transmisiones del Ejército y partió voluntario para el frente republicano en septiembre de 1936.
Denunciado por uno que conocía su
evasión en el 36 a la zona republicana, fue detenido y juzgado en juicio sumarísimo de urgencia y condenado a 12 años y un día que, revisado inmediatamente después,
pasó a ser una condena en firme de
seis años y un día. El delito era
"auxilio a la rebelión" y los motivos,
ser miembro de la UGT y voluntario
en el Ejército Republicano, en Transmisiones. Le trasladaron al Campo
de Concentración de Reus (Tarragona) donde se formaban los batallones disciplinarios de penados para
los Campos de Trabajado. Pocos
días después era trasladado desde
Reus a Lezo (Rentería Guipúzcoa),
destinado al 94 Batallón Disciplinario de Trabajadores Penados. Allí
estaban haciendo la pista que une
el Fuerte de Guadalupe con Lezo.
Enfermó y tuvo que ser trasladado
al Hospital Militar Disciplinario de
Zumaya. Sufrió una grave infección
intestinal que le tuvo 42 días en
cama con fiebre muy alta.
Vuelto al Campo de Trabajo, fue
traslado y conducido al 93 Batallón
Disciplinario de Trabajadores Penados que estaba en Peñaranda de Bracamonte (Salamanca) Más tarde le
trasladaron a Toledo, luego al Hospital Militar de Carabanchel con unas
fiebres de malta que casi le cuestan
la vida, y desde allí le llevan a Tánger
al campo de Concentración de Cuesta Colorada, donde contrae las fiebres.
En diciembre de 1943, se evade
del Campo de Trabajo de Cuesta
Colorada en busca de su libertad y
pasa primero al entonces Marruecos
francés, desde donde casi inmediatamente es enviado a Orán (Argelia).
Allí, las entonces autoridades francesas y aliadas le dan asilo político.
Pocos días después, en enero de
1944, empieza a trabajar como fresador en Talleres Arvidel, que trabajan para la marina de guerra aliada y
están militarizados.
Conoce a una familia de españoles que emigraron de Almería (Fondón) en 1932, mineros que van
huyendo de la silicosis y de la miseria, y de esta familia, después con
nacionalidad francesa, saldría la que
será su esposa, y compañera Josefa
Samper Rosas. Contraen matrimonio
el 22 de diciembre de 1948 en Orán,
donde nace su hija Yenia el 9 de
octubre de 1949, y su hijo Marcel, el
26 de mayo de 1952. Por haber nacido en lo que entonces era un departamento francés y ahora la Nación
argelina podrían haber elegido cualquiera de las tras nacionalidades:
francesa, argelina o española. Sin
embargo fueron y no son españoles.
Hechas las gestiones oportunas
en el Consulado de España en Orán,
le informan que su evasión ha sido
indultada y que puede regresar a
España.
Decide quedarse con su familia
en Madrid, le hacen unas pruebas y
empieza a trabajar como oficial de
primera fresador el 23 de septiembre
de 1957 en Perkins Hispania de
Madrid, ahora Motor Ibérica S.A
donde alcanzó la categoría de ayudante de ingeniero, categoría que
ostentaba en el momento de su
detención el 19 de marzo de 1967.
La empresa tiene entonces una
veintena escasa de obreros en talleres. Por casi unanimidad es elegido
entre los primeros enlaces sindicales
a finales de 1957, y después reelegido constantemente vocal del primero y sucesivos jurados de empresa.
Fue destituido por el sindicato oficial
en 1966 por haber sido procesado
por el Juzgado de Orden Público y
detenido el 28 de junio de 1966
cuando con Maeztu, Hernando y
Víctor Martínez Conde iban a entregar al Ministerio de Trabajo pliegos
con las reivindicaciones de los trabajadores madrileños y 30.000 firmas
de éstos, es encarcelado en la Prisión
de Carabanchel y procesado por el
sumario 178/66, Juzgado de Orden
Público. Fue puesto en
libertad provisional trece
días más tarde, y se le acusaba de asociación y manifestación ilícitas, todo de
Comisiones Obreras.
Los trabajadores de
Perkins le vuelven a presentar a las elecciones sindicales del verano otoño
de 1966. Marcelino Camacho Abad ha sido votado
por un 88% de su grupo
profesional y por más del
92% aproximadamente
del total de los 1200 trabajadores que entonces comprende la plantilla. A pesar
de esta prueba unánime
de confianza, el Sindicato
Vertical Oficial invalida su
elección. También por
aquellas fechas le eligen
por amplía mayoría presidente del grupo de empresa de Educación y Descanso. El nuevo jurado acuerda transmitir por unanimi- En la Fiesta del PCE del 78. (Fundación 1º de mayo).
dad a Marcelino Camacho su "saludo y agradecimiento por la eficaz
labor desarrollada de
Ingresa en el Partido Comunista de España el 2 de Febrero de 1935. Perteneresolver las tensiones y
ció al Comité Federal del PCE -formando parte de su Comité Ejecutivo- hasta el
conflictos, presentándolo
XIII Congreso de Diciembre de 1991 en que pasó a formar parte del Comité
como ejemplo a todos"
Federal.
Igualmente forma parte del Consejo Político Federal de Izquierda Unida.
Esto sucedió a pesar
Fue elegido diputado al Parlamento por la provincia de Madrid, en la candide las tensiones naturales, una de las cuales fue
datura del PCE, en las elecciones generales del 15 de junio de 1977, y reelegido
presenciada por el entonen las del 1 de marzo de 1979. Con fecha 10 de febrero de 1981 presentó su
ces Presidente del Consedimisión como parlamentario, para dedicarse plenamente a sus responsabilidajo de Administración Don
des como Secretario General de CC.OO.
Joaquín Ruiz Jiménez
Cortés. En los talleres llevaban varias semanas de rendimienorganizador de Comisiones Obreras extienden las Comisiones Obreras
to mínimo y en huelga de horas
y con ellas uno de los responsables hasta que nuevas provocaciones les
extraordinarias al comienzo de los
de las multitudinarias manifestacio- echan del local. Con Diego Márquez,
años 60. Los trabajadores exigían
nes obreras del metal, el día anterior. presidente del Círculo Doctrinal José
aumento de la prima y aseguraban
Más de 60.000 metalúrgicos en Antonio, además de vicepresidente
que la producción había aumentahuelga consiguen la libertad de los del Círculo Manuel Mateo hasta
do. El gerente entonces, don Jaime
detenidos y entre ellos la de él. Seis entonces, van y se reúnen en los
Suárez, se oponía a tal aumento de
días más tarde sin proceso ni fianza locales de este Círculo hasta que
prima y publicó una nota amenazanpor el Juez Sr. Garralda.
nuevas presiones gubernamentales y
do entregar a la policía a algunos traEntre 1965 y 1967, es convoca- policiales lo impiden. Así irán recobajadores. Entonces se convocó una
do por la policía política-social de rriendo iglesias y locales sindicales,
reunión extraordinaria del jurado de
Madrid más de una docena de veces, siempre perseguidos.
empresa que presidió el Sr. Ruiz Jimésiempre para prestar declaración
Todos los procesos se hacen
nez. El Sr.Suárez comenzó amenasobre cuestiones laboral-sindicales. bajo la acusación de actividades
zando a penas veladamente con
También recibe anónimos con ame- laboral-sindical o derivadas, pertedetener a Marcelino Camacho miennazas de muerte en este período.
necer a Comisiones Obreras, manitras rechazaba los argumentos de
En 1964 es elegido miembro de festación y asociación ilegales.
éste que intervino en nombre de
la Comisión Obrera provincial del Otro nuevo proceso, el 198/68,
todos los trabajadores y del jurado.
metal (Primera Comisión Obrera de esta vez hecho por el propio tribuFue entonces cuando Don Joaquín
Madrid, que con carácter permanen- nal que le juzgaba, el de Orden
Ruiz Jiménez indicó que si era verdad
te empezaría a funcionar bajo el Público, bajo la inculpación de deslo que decían los trabajadores a tranombre de Comisión Provincial de acato, en realidad por no dejarle
vés de Camacho de que habría
Enlaces y Jurados. Estaban reunidos defenderse y contestar a las preaumentando la producción y la promás de 600 enlaces y jurados en el guntas de sus abogados. El Presiductividad, había que acceder a sus
Salón de Juntas y en los pasillos, ade- dente del TOP le señaló que le
peticiones, que él en su cátedra
más de varios millares de metalúrgi- expulsaba de la Sala, y Camacho le
defendía la justicia social y no podía
cos en la Avenida de José Antonio. contestó, antes de conducirle los
decir una cosa allí y hacer otras cosa
Primero se les deja un local para reu- guardias a las celdas: "Dada la
aquí. Días después se llegaba a un
nirse todos los miércoles; después se actitud del TOP, me veré obligado
acuerdo aumentando la prima;
les provoca y echa. El Círculo Manuel a denunciarle como un tribunal de
pocos meses después el Sr. Ruiz
Mateu (Falangista de los llamados de excepción al servicio de una dictaJiménez tuvo que abandonar la preizquierda) los invita a ir a sus locales. dura que se hunde. Vivan las
sidencia y consejo de administración
Allí conoce a su Vicepresidente Die- Comisiones Obreras. Viva la liberde Perkins.
go Márquez, allí firma el manifiesto tad". En el sumario que se le abrió
Nuevamente es detenido el 28
de los "cien" titulado"Ante el futuro por "desacato", el TOP le condede enero de 1967. Se le acusa de ser
del sindicalismo", y allí crecen y se nó a cinco años de prisión.
Condenado por un sumario,
cuando cumplía la condena de uno,
se le retiraba la libertad provisional
de otro, hasta que le condenaron
por todos. Así permaneció en la cárcel desde el 1º de marzo de 1967
hasta el 10 de marzo de 1972, para
volver nuevamente el 24 de Junio de
1972.
Por presiones oficiales, la empresa, que había pagado sus seguros
sociales y le había mantenido en
plantilla incluso durante el tiempo de
prisión, le da la baja unos meses
antes de salir de la cárcel en diciembre del 71, con lo que ha permanecido formando parte del personal de
la División Perkins de Motor Ibérica
S.A. durante más de 14 años. La
Delegación Provincial del Ministerio
de Trabajo pone una multa de
300.000 pesetas a la empresa, amenazándola con doblarla constantemente hasta que le echaran, cerrando la fábrica si fuera preciso.
Es despedido de la empresa y
declarado "procedente el despido"
por la Magistratura 9 y por el Tribunal Central de Trabajo. Las razones
que se dan es "que no recurrió dentro de plazo" cuando todos sabían
que nunca se le notificó el despido ni
de palabra ni por escrito.
Los trabajadores, al salir de la prisión y conocer que no le admitían al
trabajo, se declararon en huelga y
protestaron como tantas veces habían hecho durante su permanencia
en la cárcel.
Negado el seguro de desempleo
y de enfermedad por los órganos
gubernamentales, sindicato vertical
oficial, Servicio de Desempleo y
Delegación Provincial de Trabajo, a
pesar de sufrir trastornos cardiovasculares, negado también el trabajo
en cuantas empresas visitaba, se
estableció un verdadero cerco. Con
permanente acoso policial, como
han podido comprobar cuantos
periodistas nacionales y extranjeros
lo visitaron a su salida de la cárcel.
Sólo tres meses y medio estuvo en
libertad, volviendo a ser detenido el
24 de junio de 1972. Con él fueron
detenidos igualmente Saborido,
Soto, Sartorius, Acosta, Santisteban,
Zamora, Fernández Costilla, Muñiz
Zapico y el conocido sacerdote obrero García Salve. Multado por la
Dirección General de Seguridad con
250.000 pesetas el 27 era ingresado
en la cárcel de Carabanchel. Un día
más tarde fue llevado ante el Juzgado de Orden Público que le procesó
junto a los nueve citados compañeros en el sumario 1001/72, todos
ellos sin ninguna prueba y partiendo
para su acusación de la información
policial de una supuesta reunión de
Comisiones Obreras.
El agravante está en que si en el
Sumario 178/66 por asociación ilícita a Comisiones Obreras le pidieron
y condenaron a cuatro meses de
cárcel, ahora por la misma acusación el fiscal solicita veinte años y
un día de prisión en calificación del
20 de octubre de 1972, que si los
Especial Marcelino Camacho n 3
Marcelino:
coherencia y coraje
Cayo Lara
Coordinador Federal
de Izquierda Unida
" … esas muertes queridas
van escribiendo la historia".
(Vamos juntos, Mario Benedetti)
Hace un año, más o menos,
acudí a la entrega de los 'Premios
Dolores Ibárruri', que otorga la
organización de IU en Leganés
(Madrid). Los galardonados eran
Aminetu Haidar y Marcelino
Camacho. La heroica activista
saharaui sí acudió a la ceremonia;
pero Marcelino, debido a su
enfermedad ya no pudo asistir, al
menos de forma física. Ante la
imposibilidad de contar con Marcelino en persona, los organizadores tuvieron la muy brillante
idea de grabar unas imágenes de
video en casa de Marcelino y
Josefina, unas imágenes de ese
mismo día por la mañana. Escribo estas líneas y me vuelvo a
admirar con el recuerdo de Marcelino, en una escena ritual, sentado en su mesa camilla con su
periódico abierto y con un bolígrafo en la mano. Estudiando
hasta el final, Marcelino, más allá
de su afección, seguía subrayando las líneas principales, las claves. Aquél era Marcelino Camacho en estado puro, fiel a su costumbre de entender para luego
actuar.
Lo primero que se me viene a
la mente al recordar a Marcelino
Camacho es la emoción y el
dolor que, estoy seguro, siente la
inmensa mayoría de los trabajadores y trabajadoras. Con la desaparición física de Marcelino perdemos a una figura esencial para
el movimiento obrero y para la
propia historia de este país a lo
largo de la segunda mitad siglo
XX. No en vano, en Marcelino los
trabajadores tenían un referente
claro, alguien que nunca les falló,
alguien que nunca perdió el norte y que sabía cuál era su sitio.
"Mi relación con Marcelino
Camacho - ha escrito Rafael Calvo Ortega, ex ministro de Trabajo
rumores son ciertos, fue decidido en
Consejo de Ministros del 13 del mismo mes.
Condenado la última vez por el
TOP (juzgado en el Sumario 1001 el
día que mataron a Carrero el 20 de
diciembre del 73) a veinte años de prisión, revisada la sentencia, bajo la presión mundial, por el Tribunal Supremo
en febrero de 1975, fue rebajada la
condena a seis años.
Salió en libertad con el indulto
de la UCD- fue todo lo frecuente
e intensa que él consideró conveniente. (…) Las cuestiones que
había que debatir y resolver eran
muy importantes: incorporación
a la Constitución del reconocimiento de los sindicatos y de los
derechos fundamentales y deberes de los trabajadores, Estatuto,
Ley Básica del Empleo"… Así era
Marcelino, a la par coherencia y
coraje, la honestidad personificada en el hombre de la Perkins, el
hombre del jersei de lana, el fundador de Comisiones Obreras
(CC.OO.), el camarada del Partido Comunista de España (PCE),
el compañero de Izquierda Unida
(IU).
¡Qué podemos decir que no
se haya dicho ya de Marcelino
Camacho¡ ¡Cómo añadir alguna
perspectiva nueva sobre la trayectoria y el ejemplo de Marcelino! ¡Cómo no usar palabras ya
dichas para describir los sentimientos renovados que siempre
nos acerca su presencia y su legado, siempre vigentes! "Sencillez y
firmeza, larga trayectoria sin
transfuguismos -escribió el propio Marcelino en Mundo Obrero,
refiriéndose a Dólores Ibárruri, en
palabras que hoy también sirven
para él-. Humanismo, libertad,
democracia, socialismo, TODA
UNA VIDA, y un ejemplo que los
asalariados y asalariadas, los marginados y marginadas, los parados y paradas no olvidaremos
jamás".
Quizá todo está dicho ya
con nuestro respeto y emoción.
Respeto, ese es un tesoro que
sólo las personas honestas son
capaces de obtener y dignificar.
Marcelino debiéramos ser
todos, ante el fascismo de
manos blancas, ante los corruptos de corbata color pastel, ante
la indignidad de los explotadores. Marcelino debiéramos ser
todos, y entonces la correlación
de fuerzas no sería tan desproporcionada y, en todo caso, la
batalla sería dada. Porque las
batallas siempre han de darse.
Marcelino las dio, armado de un
coraje sin límite y de una voluntad de hierro. Se enfrentó a ellas
con inteligencia, valentía y realismo. Un maestro, Marcelino,
un maestro.
¡Qué bonito poder recordarte compañero, tal y como eras,
siempre vital, siempre alerta,
siempre tú, siempre uno de los
nuestros!. Gracias, por tantas y
tantas cosas. Marcelino.
del rey, pero fue detenido más tarde, estando otros tantos detenido.
Vuelto a detener el 29 de marzo de
1976 al presentar Coordinación
Democrática, procesado por "Intento de cambiar la forma de Gobierno", salió en libertad provisional el
25 de mayo de 1976. Después sólo
fue detenido una hora por la Guardia Civil de Getafe, al reunirse con
los trabajadores de Construcciones
Aeronáuticas.
4 n Especial Marcelino Camacho
MUNDO OBRERO
Marcelino Camacho: martillo y yunque
Diputado por el PCE, Marcelino, sentado junto a Gegorio López Raimundo, conversa con Santiago Carrillo y Solé Turá.
(Fundación 1º de mayo).
2008, dos multitudinarios homenajes. Diferentes personalidades de la
política, el sindicalismo y la cultura
toman la palabra y elogian su trayectoria humana. Marcelino escucha y asoma, imperceptible, pese a
su avanzada edad, una mueca de
ironía. Marcelino era un rojo, y esta
María Toledano
Redacción
Se recordará a Marcelino Camacho. Escribirán artículos, homenajes, incluso alguna medalla póstuma: nada será suficiente. Se recordará a Marcelino, su tenacidad de
dirigente sindical, de dirigente
comunista, y quedará, sin embargo, apartado de la Historia. Y será
la segunda vez. Miembro fundador
y primer Secretario de CC.OO.,
diputado por el PCE en 1977 y
1979, la trayectoria humana y política de Marcelino, para siempre
Marcelino, merecería ser explicada
en las escuelas. Al menos en las
públicas. Si quedan. Hombre de
acción y de diálogo, firme defensor
de los derechos de los trabajadores,
de las conquistas sociales y sindicales, Marcelino, historia de un compromiso, representa lo mejor de la
tradición comunista española, lo
mejor y más cabal del movimiento
obrero. En sus palabras, desde la
revolución científico-técnica hasta
su oposición firme a la disolución
del PCE en IU, estaba el hombre, el
Marcelino, con casco y megáfono, con los mineros de la Camocha (Gijón) en
1977. (Fundación 1º de mayo).
Marcelino,recién salido de la carcel el 30 de noviembre de 1975, comparte su
felicidad con Josefina.
dirigente excepcional que supo
anteponer cualquier idea colectiva
a su formulación individual, el
Secretario General de CC.OO. que
jamás perdió de vista la centralidad
del mundo del trabajo en el discurso emancipador, el eterno luchador,
desde Perkins Hispania, en tiempos
difíciles, por las condiciones de vida
de su clase. Respetado por sus
compañeros, temido y respetado
por sus adversarios, Marcelino ha
sido uno de los motores del sindicalismo español, martillo y yunque,
al que transmitió toda la
potencia de sus convicciones comunistas, revolucionarias.
Marcelino Camacho,
un español en marcha,
sintetiza un siglo de
lucha y una idea que
inundó la conciencia de
la clase trabajadora. Un
siglo de penurias y
enfrentamientos,
un
siglo de batallas y muertes. Asambleas ilegales,
panfletos, organización
de actividades, congresos, viajes y huelgas,
detenciones: nueve años
de cárcel. Un siglo errante, español y comunista
que, con sus luces y sombras, terminó con la llegada de la democracia
Marcelino y Josefina no querían homenajes
tras la opaca cortina raspóstumos, por eso MO quiso hacerlo en vida
con un especial de 8 páginas en enero de
gada, nacional-católica,
2008 coincidiendo con su 90 aniversario
criminal, del franquismo.
Marcelino era incansable, levemente escéptico y, en ocasiones, solemne, cargado de esa convicción con
la que el pueblo habla y formula
sus verdades: "¡Ni nos domaron, ni
nos doblaron, ni nos van a domesticar!". La voz de Marcelino, desde
su cuerpo delgado y firme, aflora a
la garganta. Los diferentes auditorios guardan silencio. Marcelino
está ya en la Memoria colectiva de
la izquierda transformadora y en la
Historia del movimiento obrero
internacional. Nacido en 1918, su
vida es reflejo fiel de su tiempo.
Guerra, exilio, represión, penuria,
sindicalismo, política, cárcel. Y
siempre con la sonrisa instalada,
con palabras sólidas y amables.
Marcelino era un buen hombre. Sus
compañeros de fatigas lo saben,
han estado juntos en momentos
duros; el resto lo intuye. La crueldad de la Historia, pasado este
tiempo de cerezas y alabanzas,
ocultará su figura. En estos
momentos, el ejemplo determinado de Marcelino incomoda. Su convicción profunda, en tiempos de
flexibilidad, asusta. Igual que
asustó, en su día, a muchos de sus
compañeros de CC.OO.
"Arriba parias de la tierra, en
pie famélica legión" Marcelino, voz
cansada, vista al frente observa el
anfiteatro. Susurra la letra de La
Internacional. Un himno de combate por el cual ha peleado hasta la
extenuación, hasta el último día.
Noviembre de 2007, marzo de
condición esencial no siempre ha
estado bien vista. Ni siquiera en el
seno de la izquierda política y sindical. Marcelino Camacho es ya,
con su muerte, parte de la Historia.
Una historia que muchos se
empeñan -será que les molesta o
retrata- en olvidar.
Al camarada y
amigo Marcelino
Camacho
Ginés Fernández
Director de Mundo Obrero
He tenido la ocasión de
conocer personalmente a Marcelino y a Josefina, vivir con
ellos momentos importantes, a
veces duros, de la lucha sindical
y política, pero también
entrañables como los que las y
los camaradas y compañeros le
han dedicado por su entrega y
su lucha por la igualdad. Decía
que tan importante como
luchar por la libertad era luchar
por la igualdad.
Referente de luchas sindicales, y con una conciencia política clara, defendió en momentos difíciles su militancia comunista en el seno de CCOO, su
sindicato, que colaboró a fundar y del que fue su máximo
dirigente. Muchos recordare-
mos cómo fue su sustitución de
la Secretaria General o cómo se
le apartó de la Presidencia del
Sindicato, pero él siguió defendiendo sus principios y su libertad de decir lo que pensaba y
donde debía decirlo. No se ocultaba. Ese ejemplo de coherencia es hoy un valor para muchos
de nosotros y nosotras. Otra
cosa será si estaremos a su altura, creo sinceramente que no.
Conocer a Marcelino es
conocer a Josefina, compañera
inseparable, persona excepcional, amiga que se acordaba de
todos y para todos tenía un
saludo, un gesto cariñoso.
Soporte siempre del compañero Marcelino y por lo tanto
soporte de las luchas en las que
nos hemos vistos reconocidos y
reconocidas.
Nuestras condolencias y
apoyo a su familia, Josefina,
Marcel, Yenia y sus nietos. A la
gran familia que crearon y cuidaron, trabajadores y trabajadoras, desprotegidos y los más
desfavorecidos nos queda el
consuelo de su referente de
lucha y constancia, el de Marcelino y Josefina. Como él solía
decir, nunca nos regalaron
nada, todo hubo que conseguirlo (con la lucha).
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