Ars intelligendi sive ars poetica

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ARS INTELLIGENDI SIVE ARS POETICA
FRAGMENTARIA HERMENÉUTICO-CRÍTICA DEL ROMANTICISMO
TEMPRANO O FRÜHROMANTIK
Ars intelligendi sive ars poetica
Early Romanticism critical-hermeneutical fragments
GONZALO PORTALES*
"¿Cuántos autores hay realmente entre los escritores?
Autor significa creador (Urheber)"
FRIEDRICH SCHLEGEL
Kritische Fragmente (1797)
"Se debe conocer al hombre para comprender su discurso y,
sin embargo, se lo conoce a partir de su discurso"
FRIEDRICH SCHLEIERMACHER
Hermeneutik (1805-1809)
Resumen
El artículo examina fuentes fragmentarias de los inicios del romanticismo
(Frühromantik) con el fin de enfatizar lo que denomina momentos aporéticos de la
historia de la hermenéutica. Los bosquejos de Schleiermacher, editados con el título
de Hermeneutik (1805-1809), así como también los fragmentos Zur Philologie (1797),
de Friedrich Schlegel, muestran de qué manera los intentos por determinar la Kunstlehre
o doctrina artificial del comprender no pueden ser reducidos a una mera cuestión
metodológica de la operatividad interpretativa, sino que ellos exigen asimismo una
intervención creativa o poîetica del propio intérprete de la obra de arte (Kunstwerk).
De este modo, se pretende establecer que desde el concepto hermenéutico del romanticismo temprano la así llamada ars intelligendi debe ser en cada caso además una
ars poética.
Abstract
The article examines fragmentary sources from the beginning of Romanticism
(Frühromantik) in order to emphasize what so calis aporetic moments of the
hermeneutical history. Schleiermacher's drafts, edited with the title Hermeneutik (18051809), as well as Friedrich Schlegel's Zur Philologie (1797) fragments show how the
attempts to determine the Kunstlehre or artificial doctrine of understanding can not be
reduced to a mere methodological matter of the interpretative operativity, but that they
also demand a creative or poîetica intervention from the master piece interpreter itself
(Kunstwerk). Hence, it is intended to establish that from the early romanticism
hermeneutical concept the so called ars intelligendi must be also called an ars poetica
in each case.
*
Este trabajo es resultado parcial del proyecto FONDECYT N° 1000425.
2 88
GONZALO PORTALES
Una de las consecuencias más radicales de la teología de la iglesia reformada parece ser la disposición doctrinal que pone en tela de juicio la necesidad de la institución positiva de la ecclesia en tanto fundamento de la
comunidad de fe. Entre los diversos motivos originarios de la protesta destaca, conforme a esta skepsis, el apremio por distanciarse resueltamente de
ciertos aspectos escriturales de la tradición del catolicismo de Antioquía o
episcopado monárquico, sobre todo de aquellos textos considerados puramente doctrinarios pero que habían ido adquiriendo, no obstante, mediante
una interesada apropiación político-institucional, prácticamente el mismo
nivel jerárquico que el usualmente otorgado sólo a las fuentes canónicas.
La pérdida de autoridad de un determinado modo de repetición de la
exegética originada en los Padres y la nueva disposición individual que
supone la exigencia de un encuentro directo y deliberante con las Escrituras, autorizan ver, pues, en el cristiano reformado, antes que nada, a un
lector. Por este motivo, se ha querido establecer, con razón, que la hermenéutica moderna -heredera en ciertos aspectos de los intentos
alejandrinos y del tratado De doctrina christiana de Agustín- habría
obtenido, empero, sus actas fundacionales primordialmente de la tradición evangélica, comenzando ya en la labor académica de interpretación
bíblica realizada por el propio Martin Luther bajo el principio paradigmático de sola scriptura y confirmada en su afán por los requerimientos
de fidelidad bíblica expuestos en la Confessio Augustana, redactada por
Melanchton. Desde tal criterio canónico se advierte que cuando la exégesis ya no se refiere a una palabra (logos) que aún pueda ser percibida,
por decirlo así, fonéticamente en el recuerdo inmediato de una comunidad de auditores, sino que se encuentra frente a un objeto determinado
como pura escritura para una comunidad de lectores, entonces ya no es
evidente que se pueda cumplir siempre y en cada caso, durante el ejercicio interpretativo, el mandato paulino de evitar la pura gramma o sensus
literalis de la palabra e intentar alcanzar así el pneuma o sensus spiritualis
del contenido de la escritura.
1
En directa controversia con las tesis del Concilio de Trento, las que
partiendo de esta misma constatación fáctica insistían en la necesidad
hermenéutica de acudir a la autoridad complementaria de la tradición
apostólico-patrística, pues les parecía evidente que la escritura no podía
ser considerada sin más -como pretendía Luther- sui ipsius interpres, se
1
Cfr. G. Ebeling: Die Anfänge von Luthers Hermeneutik. En: Zeitschrift für
Theologie und Kirche 48 (1951), pp. 174 y ss. Para una mirada general de esta
cuestión, cfr. H. Kimmerle: Typologie der Grundformen des Verstehens von der
Reformation bis zu Schleiermacher. En: Zeitschrift für Theologie und Kirche 67
(1970), pp. 162-182.
ARS INTELLIGENDI SIVE ARS POETICA, FRAGMENTARIA HERMENÉUTICO-CRÍTICA DEL...
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constituye apologéticamente la obra Clavis scripturae sacrae (1567) de
Matthias Flacius Illyricus, teólogo del luteranismo (Luthertum) y profesor en Jena y Wittenberg. Tal como refiere Dilthey , Flacius denuncia
enérgicamente ya al comienzo de este importante tratado para la historia
de la hermenéutica, que los barbarismos y las tergiversaciones de la
Escritura Sagrada se deben principalmente al extendido desconocimiento de las lenguas clásicas (hebreo y griego) y a la enorme influencia de
los filosofemas aristotélicos en el trabajo interpretativo de los teólogos
de su tiempo. Estas graves carencias "instrumentales" propiciarían, además,
según le parece, la tendencia a recepcionar demasiado positivamente la
tradición de la exégesis alegórica de los textos bíblicos, aceptando con
excesiva prisa la posibilidad defendida por los alejandrinos de un sentido
solamente pneumatológico de la Escritura, sin advertir que en rigor -así
lo muestra Luther siguiendo la definición patrística de tropus- el sentido
alegórico se vincula siempre al factum, relacionándose la transferencia
metafórica sólo a las palabras: "Vocabula metaphoras, res vero faciunt
allegorias".
El texto de la Clavis pretende acabar, asimismo, con la tan
prolongada tradición que enfatiza la relación contradictoria entre grámma
y pneûma, señalando que la clave para una adecuada comprensión de la
Escritura yace, precisamente, en el científicamente adquirido dominio
del gramma, en el correcto empleo de los medios retóricos y lógicos
otorgados por la téchne grammatikè o ars grammatica. De esta manera,
Flacius proyecta constituir un Organon de la exégesis (órganon technikoe)
que permita interpretar los textos bíblicos desde su literalidad, realizando
un análisis gramatológico capaz de integrar las partes en un contextus
que posibilite acceder siempre al descubrimiento de la básica cohaerentia
de la Escritura y a la harmonía que expresa su sentido unitario.
2
3
4
El "progreso" hermenéutico de este modo exegético se mantiene, sin
embargo, al interior de los límites de una interpretación basada en princi-
2
Cfr. W. Dilthey: Das Leben Schleiermachers, en: Gesammelte Schriften (Göttingen
1966), t. XIV, pp. 597 y ss.
3
M. Luther: Tischreden (Weimarer Ausgabe = WA) t. 2, p. 649. Cfr. P Saarinen:
Metapher und biblische Redefiguren als Elemente der Sprachphilosophie Luthers.
En: Neue Zeitschrift für systematische Theologie und Religionsphilosophie 30
(1988), p. 18-39.
4
"Vera enim sententia in Sacris Litteris, sicut etiam in ómnibus aliis scriptis, non
minima ex parte ex contextu, scopo ac quasi proportione et congruentia inter se
partium, ac ceu membrorum, plerumque accipitur: sicut etiam alias singulae
partes totius alicuius optime ex consideratione harmoniaque integri ac reliquarum
partium intelliguntur". Citado en W. Dilthey: op. cit., p. 600. Véase también el
trabajo histórico filosófico de Jean Grondin: Einführung in die philosophische
Hermeneutik, Darmstadt 1991, p. 56.
290
GONZALO PORTALES
pios dogmáticos, ya que no pone jamás en duda la unicidad de la Escritura - s u carácter homogéneo originado en una autoría supeditada a la
inspiratio- supuesta ya desde el inicio del ejercicio explicativo. Solamente, pues, cuando la interpretación bíblica de la tradición teológica
reformada se vea en la obligación de adecuar metodológicamente su
operacionalidad exegética a las nuevas exigencias planteadas por la
Aufklärung, la hermenéutica protestante adquirirá definitivamente un procedimiento disciplinario que le permitirá ser acogida dentro de las ciencias históricas. Tal es el período que los estudios especializados identifican con la aplicación del método histórico-crítico a los textos canónicos,
siguiendo en ello, por lo demás, un criterio de análisis común a la interpretación científica de toda escritura. Así, por ejemplo, en los trabajos
del neólogo Johann Salomo Semler, se insinúa sin inhibiciones una "liberación de la interpretación con respecto al dogma" y ya no se percibe la
necesidad de concebir todo el corpus biblicum como una escritura unificada por el pneûma, sino que se reconoce en su estructura una diversidad
de desarrollo conceptual, una bien diferenciada complejidad estilística y
determinadas peculiaridades temporales, como así también la "intromisión" de miradas subjetivas y de prejuicios sectarios implícitos a la composición de los escritos. En definitiva, se reconoce su naturaleza estrictamente histórica.
5
Desde aquí sólo hace falta un pequeño paso para eliminar completamente la distinción entre hermeneutica sacra y hermeneutica profana, en
la medida en que metodológicamente ya no produce ninguna diferencia
operativa si acaso el objeto del análisis interpretativo está compuesto por
fuentes religiosas o por textos correspondientes a la literatura clásica. A
partir de Dilthey se ha transformado en un tópico afirmar que dicho paso,
el que al eliminar la distinción de procedencia de los textos se ha convertido en el fundamento y origen de una universalización de la hermenéutica en tanto doctrina artificial del comprender (Kunstlehre des Verstehens),
habría sido ejecutado - n o obstante las importantes mediaciones de los
trabajos filológicos y filosóficos de Ernesti, Ast y Fichte- por la obra de
Friedrich Schleiermacher , la cual, por otra parte, ha sido determinada
6
5
6
La mencionada expresión "Befreiung der Auslegung vom Dogma" proviene de
Dilthey y se encuentra citada en Wahrheit und Methode de H-G. Gadamer, en
los pasajes referidos a esta época de la historia de la hermenéutica, cfr. Gesammelte
Werke I, Tübingen 1990, p. 180.
Cfr. W. Dilthey. Die Entstehung der Hermeneutik. En Ges. Schriften, t. V, pp.
317-338. El reconocimiento de esta "doctrina artificial" representa para Dilthey
una fundamentación metodológica de las ciencias del espíritu (methodologische
Grundlegung der Geisteswissenschaften).
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A R S INTELLIGENDI SIVE ARS POETICA, FRAGMENTARIA HERMENÉUTICO-CRÍTICA DEL..
histórico-filosóficamente con el nombre epocal de hermenéutica romántica.
7
Sin duda que la exposición de este proceso, restringida aquí, por
cierto, a sus hitos más representativos, es en general fiel a la historia de
los escritos que conforman la tradición de la hermenéutica moderna. Sin
embargo, como suele suceder, la pulcra sistematización de las ideas, la
cuidadosamente exacta periodización de los acontecimientos y la inconscientemente deseada culminación dialéctico-teleológica de los conceptos
comprometidos en dicha herencia, sólo han llegado a ser posible porque
en su recapitulación se ha omitido simultáneamente aquello que quisiera
llamar los momentos aporéticos del transcurso constitucional de la hermenéutica, los que, por lo demás, se encuentran presentes en la historia
de cualquier desarrollo teórico. Insistir, pues, en preguntar por aquello
mismo que ha sido intencional y deliberadamente relegado al olvido por
lo que de alguna manera cada cierto tiempo se instaura como historia
oficial del pensamiento filosófico, posibilita, a mi juicio, indagar radicalmente -desde cierto apremio causado por las aporías propias del pensar
contemporáneo- en los intentos a veces paradojales, otras veces inconclusos o simplemente interminables de un pasado persistente y provocante que parece no consentir a esa condición de mero pretérito perfecto
que el presente se esfuerza en otorgarle. Por este motivo, rompiendo
premeditadamente el esquema finalístico de la exposición recién señalada, no me voy a referir a continuación al opus magnum de Schleiermacher,
es decir, al escrito Hermeneutik und Kritik mit besonderer Beziehung auf
das Neue Testament, publicado cuatro años después de su muerte , sino
que me limitaré estrictamente al examen de la cuestión propiamente romántica (entiéndase frühromantisch) de esta fascinante historia disciplinaria.
8
Proceder según esta restricción tiene, empero, como primera y fundamental consecuencia el hecho de que las fuentes que deben ser aquí
investigadas se encuentran compuestas - c o m o ocurre con casi toda la
producción de la Frühromantik, ya se trate de textos publicados o de
documentos inéditos (Nachlaβ)- por escritos de índole fragmentaria .
9
7
8
9
Cfr. H-G. Gadamer: op. cit., pp. 177-222.
El texto fue editado por Friedrich Lücke en Berlín el año 1838. Una nueva
edición de estos manuscritos que recogen lecciones universitarias ha sido realizada por Manfred Frank el año 1977, la obra, antecedida de una larga y minuciosa introducción, ha sido publicada por la editorial Suhrkamp en Frankfurt a. M.
El estilo fragmentario como el modo escritural más idóneo para la expresión del
proyecto filosófico-poético de la Frühromantik fue una creación no sólo de los
Kritische Fragmente de Friedrich Schlegel, sino además del conjunto de escrito-
292
GONZALO PORTALES
En segundo lugar, la interrogación dirigida a estas fuentes inacabadas
deja percibir un cierto "desvío" con respecto a la mencionada historia
oficial, ya que muestra cómo la urgencia por buscar una cierta normativa
reglamentaria del acto interpretativo no tiene su origen, tanto para
Schleiermacher como para Friedrich Schlegel, en la necesidad de una
comprensión teológica de fuentes escriturales canónicas, sino en el modo
de enfrentar productivamente (poéticamente, habría que decir, en sentido
amplio) textos de la antiguedad clásica, específicamente en un proyecto
común en torno a la obra de Platón -realizado, como se sabe, posteriormente sólo por Schleiermacher-, trabajo interpretativo que estaba desde
el comienzo planificado en tanto realización de una de los aplicaciones
más sutiles de la hermenéutica, esto es: como ejercicio de traducción
(Übersetzung). Por último, me parece significativo tener en cuenta que la
pregunta por el arte del comprender -desarrollada en los Borradores
sobre hermenéutica de Schleiermacher a partir de 1804 y en los fragmentos acerca de la Filosofía de la filología de Friedrich Schlegel (1797)
- ha sido formulada desde la perspectiva del lector de textos, más que
desde la mirada de sus productores. La interrogación romántica sobre el
sentido se deja describir, conforme a esta observación, ya desde su génesis como una particular experiencia de lectura que se esfuerza por comprender el acto mismo de la creación literaria .
10
11
El primer fragmento de los borradores comienza precisando que aquello que pertenece con toda propiedad a la disciplina hermenéutica debiera ser circunscrito sólo a lo que Ernesti ha distinguido como subtilitas
intelligendi, al mismo tiempo que caracteriza a la subtilitas explicandi de
mera exterioridad del proceso interpretativo. En otras palabras, el joven
Schleiermacher asevera que el acto hermenéutico queda constituido en su
res que participaron en los tres números que alcanzó a editar la revista Athenaum.
Para la reconstrucción de los antecedentes de esta escritura fragmentaria en el
pensamiento alemán, cfr. Ernst Behler: Das Fragment der Frühromantik En:
Studien zur Romantik undzur idealistischen Philosophie 2 (Paderborn 1993), pp.
27-42.
10
11
Las fuentes fragmentarias aquí citadas son: Fr. D. E. Schleiermacher: Hermeneutik.
Nach den Handschriften neu herausgegeben und eingeleitet von Heinz Kimmerle
(= Hermeneutik). En: Abhandlungen der Heidelberger Akademie der
Wissenschaften. Heilderberg 1959; y Friedrich Schlegel: Zur Philologie I y Zur
Philologie II. En: Fragmente zur Poesie und Literatur. Kritische FriedrichSchlegel-Ausgabe, t. 16, pp. 35 y ss. Estos fragmentos habían sido publicados
antes de la edición crítica por J. Körner el año 1928 en el N° 17 de la revista
Logos con el título Philosophie der Philologie.
Este énfasis ha sido acertadamente expuesto por L. Pikulik: Frühromantik.
Epoche-Werke-Wirkung. München 2000, pp. 15 y ss.
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esencia como acto de comprensión (Verstehen) y sólo formalmente en
tanto procedimiento de explicación (Erklärung), dispensando de este modo
a la interpretación (en sentido técnico) de la formulación de un comentario o enarratio, característica específica de la labor exegética. En segundo término -un aforismo referido a la introducción general de la Institutio
Interpretis Novi Testamenti -, plantea la cuestión del comprender desde
dos máximas opuestas que provocan a su vez la primera situación aporética
de la d e t e r m i n a c i ó n disciplinaria de la h e r m e n é u t i c a . Escribe
Schleiermacher: "1.) Comprendo todo hasta que topo con una contradicción o con un nonsens 2.) no comprendo nada que no advierta como
necesario y que pueda construir. Conforme a la última máxima, el comprender es una tarea infinita" .
12
13
Esta singular exigencia de totalidad inalcanzable que el comprender
experimenta como lucidez irónica sobre su propia tarea, expresa esa
conveniente porción de skepsis que todos los autores de los fragmentos
publicados en los tres números de la revista Athenaeum (1798-1800)
ejercieron tanto en relación a la literatura allí sometida a análisis como
también a la escritura crítica practicada por ellos mismos. Friedrich
Schlegel ve en las consecuencias de la aplicación de la ironía un constante cambio que va desde "la autocreación a la autoaniquilación" , que
pasa de la "skepsis al entusiasmo", adquiriendo así positivamente "la
forma de la paradoja". La primera máxima del aforismo de Hermeneutik,
en cambio, se refiere claramente ya no a la cuestión del posible contrasentido y su viable juego dialéctico irónico-paradojal, sino a la irreductible
relación de sentido/sin-sentido en la que el comprender queda completamente suspendido ante el obstáculo aparentemente insuperable de una
pura contradicción (Widerspruch). La inmovilizante equivocidad y la
14
15
12
Las citas de los manuscritos de Hermeneutik corresponden a la primera edición
de la obra de Ernesti, publicada el año 1761 en la ciudad de Leipzig.
13
"Zwei entgegengesetzte Maximen beim Verstehen. 1.) Ich verstehe alies bis ich
auf einen Widerspruch oder Nonsens stoβ2.) ich verstehe nichts was ich nicht
als nothwendig einsehe und construiren kann. Das Versetehen nach der lezten
Maxime ist eine unendliche Aufgabe". Schleiermacher: Hermeneutik, p. 31.
14
Fragmento 51. En: Kritische Friedrich-Schlegel-Ausgabe, t. 2, p. 172. Para lo
que sigue, compárese también E. Behler: Die Theorie der romantischen Ironie.
En. E. Behler: Studien zur Romantik und zur idealistischen Philosophie. Paderborn
u. a. 1988, pp. 46-65.
15
"Ironie ist die Form des paradoxen". Kritische Fragmente N° 48, en: op. cit. p.
153. La infinitud de la tarea hermenéutica tiene, sin embargo, para Schleiermacher,
además de este significado irónico, uno de realización metahistórica de la infinitud de sentido en la experiencia mística. Cfr. Hermeneutik p. 41
294
GONZALO PORTALES
confusión polisémica inherentes al estado permanentemente contradictorio pueden ser, sin embargo, obviadas y percibidas en su condición de
"falsas diferencias dialécticas" -apunta Schleiermacher, anticipando con
ello, por lo demás, un problema cuyo tratamiento corresponderá a la
historia disciplinaria de la hermenéutica del siglo X X - , si acaso la observación interpretativa es capaz de constatar el hecho de que "los pensamientos no deben ser tratados como algo objetivo, como cosa, sino como
factum".
16
Para una parcial reconstrucción del concepto romántico de comprensión a partir de este novedoso criterio, parece conveniente mencionar que
simultáneamente a estos intentos sobre la doctrina artificial, realizados,
como se indicaba anteriormente, desde la óptica del lector, Schleiermacher
escribe su primera obra pública (si bien es cierto, editada de manera
anónima) sobre la religión, mientras Schlegel concentra sus esfuerzos en
poner por escrito trabajos sobre la poesía y la literatura clásica grecolatina . Tal actividad escritural se deja analizar también, ciertamente,
desde estos parámetros de lectura. Así, la primera coincidencia que permite ser subrayada, reside en el hecho de que ambos otorgan un especial
énfasis a la posibilidad de determinar esa peculiar intencionalidad de
autoría, la que siempre subyace al sentido último de la obra. Si tuviéramos que hablar, por ejemplo, de la hermenéutica que permitiría una cabal
comprensión del sentido de los discursos contenidos en Über die Religion,
tendríamos que intentar reconstruir esa intencionalidad subjetiva a partir
del concepto de sentimiento-sensación (Gefühl), puesto en discusión mediante una premeditada oposición con respecto a la religión ilustrada y su
determinación limítrofe por parte de la mera razón. El factum de sentido
radicaría en este caso en el llamado a la experimentación individual de
una religio vinculante a lo que Schleiermacher llamará aún universo. La
interpretación se relaciona de este modo con una individualidad, pero en
la medida en que dicha relación se construye mediante una artificialidad
operativa, la culminación comprensiva adquiere así el carácter de universalidad. Se trata, pues, de lo que estos primeros intentos hermenéuticos
17
16
Op. cit., p. 32 (subrayado mío). La distinción entre una hermenéutica puramente
metodológica y una referida a la facticidad, corresponde al desarrollo de la
hermenéutica existencial de M. Heidegger. Cfr. Ontologie. Hermeneutik der
Faktizität. Frankfurt a. M. 1988.
17
Cfr. F. Schleiermacher: Über die Religion. Reden an die Gebildeten unter ihren
Verächtern. En: Schriften aus der Berliner Zeit. Kritische Gesamtausgabe 2, pp.
185 y ss. F. Schlegel: Studien des klassischen Altertums. En: Kritische FriedrichSchlegel-Ausgabe, t. 1, pp. 3 y ss.
A R S INTELLIGENDI SIVE ARS POÉTICA, FRAGMENTARIA HERMENÉUTICO-CRÍTICA DEL.
295
denominan con la aparentemente paradojal expresión de das individuelle
Allgemeine (la universalidad individual).
18
La facticidad constitutiva tanto del objeto interpretado -para Schlegel,
de la obra clásica- como también de la labor hermenéutica misma -para
Schlegel, de una peculiar Philologia con fundamentos filosóficos-, radica, entonces, no sólo en esta señalada individualidad sui generis de la
comprensión, sino asimismo en una cualidad determinada fundamentalmente por la historicidad de su acontecer . En directa alusión a la metodología hermenéutico-histórica de los trabajos de Winkelmann sobre el
arte antiguo, Schlegel afirma que la parte más importante de la "filosofía
de la filología" está compuesta por "una teoría de la crítica histórica" .
19
20
21
Se ha s e ñ a l a d o , con razón, que este redescubrimiento de la
historicidad a propósito de la reinterpretación humanista de la literatura
de la antigüedad clásica está marcado, también para los jóvenes románticos y su reivindicación de una filología crítica, por la querrelle des
anciens et des modernes, pero con ello no se ha enfatizado lo suficiente,
a mi juicio, el hecho de que Schlegel, junto con indicar la necesidad
metodológica de recurrir a la historicidad, distinguiendo la literatura
clásica de la progresiva, constata al mismo tiempo la prácticamente nula
aplicación teórica de esa misma historicidad en los análisis críticointerpretativos de los textos de la tradición, salvo, quizás, en los intentos
universalistas de la historiografía ilustrada de Herder o Garve. "El fin de
la filología es la historia (Historie)" -escribe lacónicamente, unas líneas
más adelante-. "Pero esto no ha ocurrido casi nunca. Casi no hay Historie. Aquí, nuevamente la así llamada historia de la humanidad (Geschichte
der Menschheit)".
Por otra parte, tanto la Hermeneutik como Zur Philologie recogen e
integran en un nuevo marco reflexivo la antigua distinción disciplinaria
de la filología entre la crítica de textos y el análisis gramatical de la
estructura morfológica y la sintaxis. Es interesante advertir que aun
cuando la obra de Kant ya había revolucionado el significado del término
18
A partir, precisamente, de este concepto, ha intentado Manfred Frank una exposición sistemática de la obra hermenéutica de Schleiermacher. Cfr. M. Frank:
Das individuelle Allgemeine. Textstrukturierung und Textinterpretation nach
Schleiermacher. Frankfurt a. M. 1985, compárese, especialmente, pp. 145 y ss.
19
Para lo que sigue, cfr. F. Schlegel: Zur Philologie I y Zur Philologie II. En: op.
cit., pp. 35 y ss.
20
"Das wichtigste Stück zu einer Philosophie der Philologie ist also eine Theorie
der historischen Kritik".
21
Cfr. H-G. Gadamer: op. cit., p. 181.
296
GONZALO PORTALES
Kritik, Schlegel y Schleiermacher siguen refiriéndose en estos escritos a
la ars critica en el sentido que los autores del Humanismo le habían
otorgado a la revisión metódico-crítica de los textos de la tradición, tal
como había sido paradigmáticamente expuesto en la edición del texto
griego del Nuevo Testamento realizada por Erasmo . Esta continuidad
de la tradición filológica que Schlegel retrotrae hasta los antiguos
grammatikoì, muestra cómo desde sus inicios la hermenéutica romántica
se entiende a sí misma inserta en una tradición cuyas raíces llegan hasta
los griegos, sin enfatizar en demasía las diferencias entre el status disciplinario de la hermenéutica en la antigüedad tardía y en la modernidad.
22
Al menos dos aspectos originales manifiestan, sin embargo, el carácter refundacional de estos experimentos del romanticismo temprano. Me
refiero a los implícitos sobre los límites de la incomprensibilidad
(Unverstandlichkeit) contenidos en la determinación de la hermenéutica
como Kunstlehre (doctrina artificial) y a la provocativa tesis de que el
fin del acto interpretativo consiste en poder comprender una obra de
mejor manera a la que pudo haberla comprendido su propio autor.
23
El entusiasmo de Dilthey frente a la posibilidad de constitución de
una ciencia histórica epistemológicamente independiente del saber natural, pero igualmente rigurosa en sus fundamentos, lo llevó a enfatizar de
tal forma los atributos metodológicos inherentes a la Kunstlehre, que su
explicación sistemática de la hermenéutica romántica casi se redujo a
descubrir en ella un aporte sólo en este sentido. Si bien es cierto que la
obra culmine de Schleiermacher comienza reconociendo la novedad de
su teoría hermenéutica, precisamente, en la formulación explícita de la
artificialidad del proceso de comprensión , los borradores iniciales y los
fragmentos de Schlegel indican, no obstante, que esa ars intelligendi no
es concebida desde los requerimientos instrumentales de una mera cuestión metódica. En efecto, el acento de la expresión también podría ser
puesto en el sentido que el comprender mismo es un arte (Kunst) referido a un objeto que es por su parte de igual forma un producto del arte
(Kunstwerk). En la búsqueda de una descripción adecuada de la totalidad
del proceso filológico, Schlegel llega incluso a sentenciar: "La totalidad
es, pues, un arte y no una ciencia". Tal vez sea preciso asociar dos
24
25
22
Cfr. A Horstmann: Die <Klassische Philologie> zwischen Humanismus und
Historismus. En: Berichte zur Wissenschasftsgeschichte I (1978), pp. 51-70.
23
Cfr. W. Dilthey: Das Leben Schleiermachers. En: op. cit., t. XIV, pp. 691 y ss.
24
Cfr. F. Schleiermacher: Hermeneutik und Kritik, § 1 "La hermenéutica como
arte del comprender no existe aún de manera general, sino sólo en diversas
hermenéuticas especiales".
25
Zur Philologie I, fr. 68: "Das Ganze ist also eine Kunst und keine Wissenschaft".
A R S INTELLIGENDI SIVE ARS POÉTICA, FRAGMENTARIA HERMENÉUTICO-CRÍTICA DEL..
297
términos clásicos para definir adecuadamente el sentido de este Kunst,
diciendo que en su intención significativa se encuentran implicadas dos
fuentes diversas pero factibles de ser complementadas: lo que los antiguos designaron con la expresión téchne y también aquello que entendieron bajo el amplio concepto de poiesis. De este modo, el carácter de
Kunst de la hermenéutica romántica no haría sino insistir en la praxis que
diferencia al acto-técnico-poético de la ciencia o epistéme. La aceptación
de estos antecedentes permite sostener con fundamento, como lo hace el
teólogo de la Entmythologisierung, Rudolf Bultmann, que "la concepción del comprender (Auffassung vom Verstehen) propuesta por
Schleiermacher" posee la virtud de poder encontrarse simultáneamente
en una "vinculación históricamente natural con <la interpretación de obras
de arte de Winkelmann>" y en directa relación "con la <congenialidad
del sentimiento de sí en el alma de las épocas y los pueblos> de Herder".
26
Otro alcance que se insinúa en el concepto de Kunstlehre alude, a mi
juicio, a un exclusivo y muchas veces apenas perceptible margen del acto
de la ars intelligendi que la hermenéutica frühromantisch vuelve notorio
identificándolo con la infinitud procesal de su cometido. De manera muy
similar a la expuesta anteriormente en el citado aforismo temprano de
Schleiermacher , Friedrich Schlegel apunta en el fragmento 135 de Zur
Philologie -por medio de una sentencia de tono grave, inmediatamente
confundida, sin embargo, por la relativización irónica-, la siguiente aporía:
"El fin de la filología no se deja determinar en absoluto. El es determinable hasta el infinito (Der Zweck der Philologie läβt sich gar nicht
bestimmen. Es ist ins Unendliche bestimmbar)". El arte del comprender
alcanza así una devastadora lucidez con respecto a su tarea propia, descubriendo en el mismo ejercicio de su labor aquel inevitable marco de
incomprensibilidad en el que realiza el intento interpretativo. El año
1800, Schlegel publica en el último número de Athenäum un ensayo
titulado, precisamente, Über die Unverständlichkeit (Sobre la incomprensibilidad), en el que sale al paso a embestidas dirigidas contra algunos artículos aparecidos en los números anteriores, a los que se le reprochaba su oscuridad, su dificultad, en suma, su imposibilidad de ser comprendidos. Allí se pregunta "si acaso la incomprensibilidad es algo absolutamente reprochable (Verwerfliches) y malo (Schlechtes)", y advierte
en tono de prédica: "En verdad, os daría miedo si, tal como lo exigís, el
mundo entero se hiciera de una vez y en serio completamente comprensible".
27
28
26
R. Bultmann; Glauben und Verstehen 2. Tübingen 1993, p. 215.
27
Cfr. más arriba la nota 13.
28
"Wahrlich, es würde euch bange werden, wenn die ganze Welt, wie ihr es
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GONZALO PORTALES
Desde esta actitud, por decirlo así, de tolerancia con respecto a un
inevitable residuo de incomprensibilidad presente en toda obra dispuesta
a la interpretación, parece aún más cuestionable el hecho de que los
jóvenes románticos hayan sostenido que el intérprete debe comprender
esa misma obra mejor de lo que la ha comprendido el propio autor .
Pero el sentido de esta fórmula escapa totalmente a una pretensión
reduccionista que oponga jerárquicamente la explicación categorial a la
facticidad que elude cualquier taxonomía concluyente. Por el contrario,
el acto de comprensión es visto aquí como "la realización reconstructiva
de una producción", la cual introduce por esto mismo una estética en
relación al "modo de crear del artista". Comprender es así también un
arte poético. El trabajo hermenéutico debe procurar una poiesis que
vuelva a recorrer el proceso creativo, logrando traer de este modo al
plano de la conciencia, aquello que el acto poético interpretado pudo
haber producido de manera espontánea. Sólo en este sentido se podría
afirmar, pienso, que la reproducción poética pueda tener una relación de
consumación con respecto a la producción original.
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Esta mirada tentativa a los primeros esbozos sobre la configuración
disciplinaria de una hermenéutica en la diversidad fragmentaria que componen la producción de la Frühromantik deja percibir, pues, que aquello
que anteriormente he llamado momentos aporéticos de los ensayos teóricos abre aquí una gama de posibilidades de comprensión de aquello a lo
cual estos escritos se refieren - l a obra interpretada-, como también un
entendimiento polémico de estos mismos textos críticos; diversidad que
podría impedir al menos una reducción de los mismos a clasificaciones,
fordert, einmal im Ernst durchaus verständlich würde". F. Schlegel: Über die
Unverständlichkeit. En: op. cit., t. II, p. 370. Un reciente ensayo de E. Schumacher:
Die Ironie der Unverständlichkeit (Frankfurt a. M. 2000) pone de relieve esta
cuestión desde una versión contemporánea de la disputa en torno a la incomprensibilidad. Schumacher compara tres momentos históricos, el primero durante la
ilustración en torno a acusaciones contra la obra de Johann Georg Hamann, el
segundo el caso aquí mencionado de Schlegel y la revista Athenäum, y el último
en el verdadero complot contra Derrida, De Man y la incomprensibilidad de la
deconstrucción llevada a cabo en Estados Unidos durante los años ochenta del
siglo recién pasado.
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Aunque durante algún tiempo esta célebre expresión se adjudicó a los trabajos
maduros de Schleiermacher, hoy se sabe que esta curiosa "consigna" hermenéutica fue acuñada muy temprano y compartida con F. Schlegel y otros miembros
del círculo de los Frühromantiker. Cfr., por ejemplo, F. Schleiermacher:
Hermeneutik, p. 50: "Vom den Schriftsteller besser verstehen als er selbst" y F.
Schlegel: Philosophische Lehrjahre, fragmento de 1797: "Kritisieren heiβt einen
Autor besser verstehen als er sich selbst verstanden hat".
Cfr. H-G. Gadamer: op. cit., p. 196.
A R S INTELLIGENDI SIVE ARS POÉTICA, FRAGMENTARIA HERMENÉUTICO-CRÍTICA DEL..
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periodizaciones y sistemáticas propias de una autocomplaciente historia
oficial de la hermenéutica.
En primer lugar, creo que la ejemplaridad expuesta es suficiente para
concordar en que la complejidad de la comprensión en tanto acto
interpretativo no autoriza a permanecer sin molestias en la sustantivante
oposición entre sujeto y objeto. El arte de la interpretación no se reduce
a una metodología subjetiva que opere como simple mediación frente a
un objeto siempre idéntico a sí mismo e independiente del modo en que
la interpretación se le aproxime. Schlegel destina los esfuerzos a la comprensión del arte en sentido amplio -toda creación es poiesis-, pero
insiste en que tanto lo comprendido, el comprender, como el que comprende se encuentran en una relación kunstmäβig, esto es, proporcional
al arte. Así, la tajante diferenciación sostenida por Heidegger entre la
hermenéutica moderna, artificial y puramente metodológica y la hermenéutica clásica platónico-agustiniana, referida a la facticidad y por lo
tanto, existencial-ontológica, desaparece al quedar ambos elementos vinculados por esta ars poetica . El arte (Kunst) queda supeditado, ciertamente, a una normativa crítico-gramático-histórica, pero señala también
al modo mismo del comprender y a la actividad del intérprete, a su
propia poiesis. Tanto el joven Schleiermacher como F. Schlegel intentan
una recreación poética de la obra de arte en la que los tres componentes
-crítica, gramatología e historicidad- no pueden ser considerados como
meras predicaciones de un comprender que, por decirlo así, podría suceder igualmente sin ellos. Por otra parte, la presencia de la incomprensibilidad, mencionada más arriba, debe entenderse a mi juicio, en el sentido
de que el acto de interpretar no se limita a una mera actividad intelectual
de orden conceptual, sino que, tal como lo manifiesta Schlegel en reiteradas ocasiones, el comprender involucra siempre también a la aisthesis,
es una aproximación estética a la alteridad. En ella se produce también apunta especialmente Schleiermacher-, la experiencia del sentimiento
(Gefühl), hay allí, diríamos, un pathos compartido, un acto de comprender al que necesariamente le es inherente una empatia con el otro. Pero
tal acercamiento no significa extinguir la alteridad del otro integrándola
al esquematismo de una comprensión categorial, excluyendo su
irreductibilidad mediante una domesticación conceptual.
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De este modo, comprender la obra mejor de lo que el autor mismo la
ha entendido no sólo se aparta de cualquier arrogancia intelectual, sino
que supone, por el contrario, una atención generosa y entusiasta con
respecto a la obra y a la praxis de la poiesis, una capacidad de investiga-
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Cfr. M. Heidegger: Ontologie. Hermeneutik der Faktizität, pp. 13 y ss.
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ción metódica al servicio del seguimiento de las huellas muchas veces
fugaces de ese proceso creativo y un gigantesco esfuerzo para lograr, en
su mayor expresión, la reconstrucción de intencionalidad epocal que
ubica al otro y su obra en su historia propia y enriquece la interpretación
en la continuidad efectiva (Nachwirkung) de la recepción de la misma.
La enormidad de este esfuerzo hace decir a Schlegel, en plena disputa
con los implacables "censores" de la incomprensibilidad: "¡Qué catástrofe! Pues habrá lectores que saben leer (Welche Katastrophe! Dann wird
Leser geben die lesen können)".
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F. Schlegel: Über die Unverständlichkeit. En: op. cit., pp. 371.
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