Manifiesto Campesino - Caravana Nacional por el Campo

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Manifiesto Campesino
Caravana Nacional por el Campo
Las políticas de libre mercado con responsabilidad social que ha administrado el
gobierno del presidente Fox, no han creado las bases mínimas de una nueva
sociedad rural productiva y competitiva, participativa y de autogestión. Han
provocado una peligrosa dependencia alimentaria del país; no han incluido al
campo en el desarrollo nacional profundizando su crisis y llevando a la ruina a los
pequeños productores campesinos e indígenas.
Esas políticas de libre mercado han convertido el Acuerdo Nacional para el Campo
(ANC) en un fracaso y por lo tanto a no cumplir el compromiso en la aplicación del
presupuesto rural 2004, que además de ser menor en términos reales al de 2003,
se ejerce a cuenta gotas, sin atender la imperiosa necesidad de los programas
rurales y los tiempos de los ciclos agrícolas, llegando el caso de que para algunos
programas aún no se publican las reglas de operación y por lo tanto su ejercicio es
de 0%.
La UNORCA realiza la Caravana Nacional por el Campo, desde todas las regiones del
país a la ciudad de México, para exigir al gobierno federal una nueva política de
Estado para el campo y la atención a la demanda social, la aplicación de los
programas rurales 2004 y la solución al rezago de los apoyos 2003. Proponemos y
demandamos:
1. La aplicación urgente de los programas productivos y sociales del campo y la
operación rezagada del presupuesto rural, derecho de quienes producimos.
2. Un presupuesto rural creciente y multianual que se incremente en 10% en
términos reales en el 2005:
· Rechazamos la aplicación del IVA en alimentos y medicinas que en forma
velada proponen la Presidencia y gobernadores.
· Demandamos que los programas del presupuesto correspondan al mandato de
la Ley de Desarrollo Rural Sustentable; evitar la política asistencialista que el
proyecto enviado por la Presidencia pretende imponer al presupuesto y evitar
también los programas clientelares, corporativos y propagandistas que realiza
el gobierno.
· Demandamos que la Cámara de Diputados se constituya en el verdadero
garante y vigilante de la aplicación correcta del presupuesto; evitar los
rezagos y castigar a los responsables de los subejercicios de los programas de
apoyo para los productores, que son de interés público.
3. La soberanía alimentaria como eje rector y estratégico de toda política
agroalimentaria, comercial, ambiental y de desarrollo rural. Por el derecho de
los pueblos y la nación a producir sus propios alimentos, por el derecho de los
campesinos a seguir siéndolo. Por una alimentación sana y suficiente, por la
promoción de la agricultura orgánica; por que la OMC salga de la agricultura. Por
la libertad a decidir qué comemos. Alto a la importación de maíz y alimentos
transgénicos. Por la aplicación irrestricta del capítulo sobre Soberanía
Alimentaria de la Ley de Desarrollo Rural Sustentable, y la defensa de la
producción rural con pequeños productores campesinos e indígenas.
4. La revisión, renegociación y modificación del capítulo agropecuario del TLCAN. Por
la activación de las salvaguardas, aranceles, defensas y excepciones
protocolarias, constitucionales y legales. Excluir definitivamente maíz y frijol del
TLC. Reintroducir en el TLCAN restricciones cuantitativas (aranceles) a las
importaciones de productos prioritarios, estratégico y de interés público que
señala la Ley de Desarrollo Rural Sustentable. Reiniciar el esquema de
desgravación arancelaria (ya que ésta no se aplicó) a los sobrecupos de
importación de productos agropecuarios. Considerando al 2005 como año 0.
- Establecer una política de cupos de importación que esté en manos de los
productores; diseñar una instancia autónoma encargada de vigilar su aplicación y la
sanción a los contrabandos. Que los cupos se autoricen solo ante déficit reales sin
rebasar el 20% del consumo nacional aparente.
- Eliminar las prácticas desleales de comercio que permiten precios de importación
por debajo de los costos de producción, así como los subsidios a la exportación que
realizan los países desarrollados.
- Revisar y renegociar las medidas sanitarias a fin de garantizar que las
importaciones de Estados Unidos y Canadá cumplan con los requerimientos de
inocuidad, vigencia y etiquetado para alimentos sanos.
- Evitar la importación de maíz transgénico, aplicar el principio precautorio para
proteger nuestra biodiversidad, salud y economía.
- Garantizar la participación campesina en todas las negociaciones internacionales.
- Iniciar negociaciones para celebrar acuerdos paralelos al TLCAN en materia de
cooperación para el desarrollo rural y migración. El Acuerdo de Cooperación para el
Desarrollo Rural deberá incorporar mecanismos para la reducción de asimetrías de
los tres países, mediante un fondo compensatorio trinacional que permita
inversiones estructurales para regiones, cadenas productivas y sujetos productivos
y sociales en desventaja (0.1% con relación al PIB anual de EU, Canadá y México).
5. Revisión del artículo 27 constitucional y la Ley Agraria. Para reivindicar la
propiedad social de los ejidos y comunidades, otorgar a la parcela su calidad de
patrimonio familiar imprescriptible, inembargable e inalineable. Prohibir que las
sociedades mercantiles sean propietarias de tierras ejidales y comunales. Apoyar
el cambio generacional en el campo y tener una verdadera política de
capitalización fomentada por el Estado.
6. Establecer una política social de Estado diferente a la actual política
asistencialista que promueve el gobierno. Reconstruir el tejido social
comunitario del campo; contar con programas de salud, nutrición, recreación y
cultura comunitaria; rescatar el conocimiento tradicional, educación tecnológica
agropecuaria; aplicar los programas de vivienda rural y adultos mayores con
carácter universal; otorgar también a todos los campesinos el seguro social.
-La promoción al empleo, la aplicación productiva de las remesas y la protección de
nuestros migrantes, deben ser pilares de la política social en nuestro país.
7. Por el respeto a los pueblos indígenas y la incorporación de los preceptos de la Ley
Cocopa a la Ley de Derechos y Cultura Indígena.
8. Por una agenda legislativa que incluya:
· La publicación del reglamento de la Ley de Desarrollo Rural Sustentable, que
permita su aplicación plena.
· Reformas al Art. 27 constitucional en materia agraria.
· Por una verdadera Ley de Bioseguridad que garantice el principio de precaución,
que proteja nuestra biodiversidad y evite la aprobación de la minuta autorizada
por el Senado.
· No a la desaparición del Pronase y no más venta de instituciones públicas.
· Revisión y modificación de la Ley de Aguas Nacionales (No a la privatización del
recurso).
· Por un programa emergente para la reactivación del campo: Que garantice la
rentabilidad de la acción y actividad rural, que evite la creciente migración
producto de la crisis que vivimos en el campo, nuestras nuevas generaciones
prefieren emigrar ante la falta de opciones. Necesitamos promover el empleo,
fortalecer y proteger la producción nacional para evitar la descapitalización
humana del campo.
9. Un acuerdo migratorio que legalice a los cuatro millones de trabajadores
indocumentados que se encuentran en Estados Unidos y garantizar la libre
movilidad transfronteriza de la fuerza de trabajo y el goce pleno de sus
derechos laborales y ciudadanos. Se deberá establecer sobre las siguientes
bases:
a) trato especial a migrantes mexicanos en las leyes norteamericanas;
b) reconocimiento a la realidad de la existencia de un mercado laboral trinacional;
c) amnistía para los cuatro millones de trabajadores indocumentados mexicanos en
Estados Unidos; y d) respeto a la unidad de las familias de los migrantes.
10. Por la protección y defensa de nuestra riqueza biológica, por la protección de
los derechos comunitarios sobre los recursos genéticos, el conocimiento asociado a
la práctica de las tecnologías autóctonas y tradicionales, evitar la privatización del
agua, selvas, bosques y otros recursos naturales, la cultura y la diversidad humana.
Por un amplio Programa Nacional de Semillas que rescate nuestra diversidad
genética, que promueva la productividad y que evite la contaminación y erosión
genética.
Rechazamos los proyectos de Banco de Agua y Banco de Tierras que promueve
el proyecto de Iniciativa de Ley de Planeación Agropecuaria. No la aceptamos.
Soberanía alimentaría, democracia y justicia para una vida digna
Coordinadora Nacional de la UNORCA
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