Multa a casi dos millones de clientes sin limitador eléctrico

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Multa a casi dos millones de clientes sin
limitador eléctrico
Las compañías incumplen la ley que obliga a instalarlo pero cobran el
recargo en las facturas
Los contadores deben contar con limitadores de potencia.
www.publico.es
Cerca de 400.000 clientes de Endesa en Andalucía y Extremadura están
pagando cada mes entre 15 y 30 euros de más en su factura de luz. El
recargo es en realidad una multa por incumplir la norma de instalar un
limitador de potencia en sus hogares, el llamado Interruptor de Control de
Potencia o ICP. En toda España, el número de afectados rondaría los dos
millones de hogares, pero la cifra exacta no se conoce. Desde el 1 de enero
del año pasado, todos los hogares deberían tener un ICP. Pero no fue hasta el
pasado 15 de junio cuando el Ministerio de Industria publicó un
procedimiento para multar a los que sigan sin tenerlo.
Sin cifras oficiales (las eléctricas remiten al ministerio, y este a la Comisión
Nacional de Energía, CNE, que no aporta datos), sólo es posible estimar los
enormes ingresos que la multa supone. De una población de 9,4 millones de
andaluces y extremeños, 400.000 están pagando la multa; por una simple
regla de tres, de los 46,7 millones de españoles, 1,98 millones la estarían
pagando. Si el recargo va de 15 a 30 euros, los ingresos serían de 30 a 60
millones, que la CNE repartirá entre las eléctricas para compensar el déficit
de tarifa (diferencia entre ingresos y costes del sistema eléctrico, reconocida
por ley).
400 euros por familia
Según los instaladores electricistas, la colocación del ICP ronda los 70 euros. A
los que hay que añadir nueve euros más IVA para que la eléctrica
compruebe y precinte el aparato. En la mayoría de los casos es mucho más,
ya que se obliga a renovar buena parte de las instalaciones, al incumplir las
nuevas normativas. Así, reconocen los electricistas, la media por hogar ronda
entre 300 y 400 euros, pero hay casos que superan los mil euros. Además, la
mayoría de los usuarios que aún no tienen ICP tienen contratos antiguos, para
un consumo inferior al que se produce en los hogares de hoy día. Tras
instalarlo, no les queda otra que cambiar su contrato y saltar a una tarifa más
alta.
Mientras, las eléctricas están inmersas en otro plan para sustituir el parque de
viejos contadores mecánicos por nuevos aparatos digitales. La ley dice que la
operación debe estar completada para 2018 y que en 2010 debían haber
sustituido al menos el 30% de ellos. Los nuevos contadores incluyen ya un ICP,
por lo que todos aquellos que instalen ese aparato ahora se encontraran con
que en un breve plazo no sirve para nada. Cientos de euros tirados por la
ventana para unos ciudadanos que tras tres años de crisis ya no tienen más
agujeros en su cinturón.
El aparato deberá ser reemplazado de nuevo antes de 2018 por uno digital
Ni al ministerio ni a las eléctricas les hace gracia que se relacionen ambos
temas. "Son planes diferentes", dicen desde Industria, que añade que lo del
ICP es un tema de seguridad. Y Unesa, la patronal eléctrica, también dice
que el plan de contadores no tiene nada que ver con el de los ICP. Temen
que sus clientes se enteren de que tienen derecho a exigir que les cambien
ya el contador. "El coste de alterar nuestros planes de cambio de contadores
sería altísimo", dicen, obviando el coste para sus clientes de instalar un ICP.
La asociación de consumidores Facua ha solicitado al ministerio que anule el
plan. Con el Plan de Contadores "estaría cubierta la necesidad de colocarlos"
y "es aberrante obligarnos a pagar por algo que mañana, pasado, o en unos
meses, tiraremos a la basura", dicen.
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