Movidos por la fe

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LUNES DE LA XXIII SEMANA
Movidos
por la fe
CANTO
Danos un corazón grande para amar.
Danos un corazón fuerte para luchar.
Hombres nuevos, creadores de la historia,
constructores de nueva humanidad.
Hombres nuevos que viven la existencia
como riesgo de un largo caminar.
PRIMERA LECTURA
Lectura de la primera carta del Apóstol San Pablo a los Corintios 5, 1-8
Hermanos: Se sabe de buena tinta que hay un caso de unión ilegítima en vuestra comunidad, y tan grave,
que ni los gentiles la toleran; me refiero a ése que vive con la mujer de su padre.
¿Y todavía tenéis humos? Estaría mejor ponerse de luto y pidiendo que el que ha hecho eso desaparezca
de vuestro grupo.
Lo que es yo, ausente en el cuerpo, pero presente en espíritu, ya he tomado una decisión como si
estuviera presente: reunidos vosotros en nombre de nuestro Señor Jesús, y yo presente en espíritu, con
el poder de nuestro Señor Jesús entregar al que ha hecho eso en manos del diablo; humanamente
quedará destrozado, pero así la persona se salvará en el día del Señor.
Ese orgullo vuestro no tiene razón de ser.
¿No sabéis que un poco de levadura fermenta toda la masa? Barred la levadura vieja para ser una masa
nueva, ya que sois panes ázimos.
Porque ha sido inmolada nuestra víctima pascual: Cristo.
Así, pues, celebremos la Pascua, no con levadura vieja (levadura de corrupción y de maldad), sino con
los panes ázimos de la sinceridad y la verdad.
Palabra de Dios
Fidelidad y sinceridad con el Señor, con los demás y con uno mismo.
El mal ejemplo afecta no sólo al individuo sino también a la comunidad, la va aislando de la
sociedad y deja de ser punto de referencia por su testimonio.
Salmo responsorial Sal 5, 5-6. 7. 12
Señor, guíame con tu justicia.
Tú no eres un Dios que ame la maldad,
ni el malvado es tu huésped,
ni el arrogante se mantiene en tu presencia.
Detestas a los malhechores,
destruyes a los mentirosos;
al hombre sanguinario y traicionero
lo aborrece el Señor.
Que se alegren los que se acogen a ti,
con júbilo eterno;
protégelos, para que se llenen de gozo
los que aman tu nombre.
EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según San Lucas 6, 6-11
Un sábado, entró Jesús en la sinagoga a enseñar.
Había allí un hombre que tenía parálisis en el brazo derecho.
Los letrados y los fariseos estaban al acecho para ver si curaba en sábado, y encontrar de qué acusarlo.
Pero él, sabiendo lo que pensaban, dijo al hombre del brazo paralítico: Levántate y ponte ahí en medio.
Él se levantó y se quedó en pie.
Jesús les dijo: Os voy a hacer una pregunta: ¿Qué está permitido en sábado?, ¿hacer el bien o el mal,
salvar a uno o dejarlo morir? Y, echando en torno una mirada a todos, le dijo al hombre:
Extiende el brazo.
Él lo hizo y su brazo quedó restablecido.
Ellos se pusieron furiosos y discutían qué había que hacer con Jesús.
Palabra del Señor
El Señor no se atiene a ningún ritual, formalismo, cánones, doctrinas, etc. Dios es pura libertad y
no se pliega a nuestras normas religiosas, sociales, etc.
Dios es bondad y misericordia, lejos de nuestros deseos de encasillarlo.
ORACIÓN DE LOS FIELES
Por la Iglesia, que ha recibido el encargo de observar el día del Señor, haciendo el bien, salvando la vida,
liberando a todos, roguemos al Señor.
Por los que se ven obligados a trabajar incluso los domingos, sin apenas descanso ni tiempo libre, para
obtener los ingresos necesarios, roguemos al Señor.
Por los que trabajan el domingo para asegurarnos los servicios públicos y el disfrute de nuestro
descanso, roguemos al Señor.
Por nosotros, tentados de caer en el formalismo, como los fariseos, en el cumplimiento rutinario de los
preceptos, sin descubrir su sentido, roguemos al Señor.
Señor, Dios nuestro, tú nos has enviado a Jesucristo, tu Hijo, para aliviar a los fatigados, a los
agobiados, y así encuentren descanso en él; escucha nuestras súplicas.
CANTO OFERTORIO
Cantaré eternamente
las misericordias del Señor
anunciaré su fidelidad
por todas las edades
CANTO DE COMUNIÓN
Cerca de ti, Señor, yo quiero estar;
tu grande eterno amor quiero gozar.
Llena mi pobre ser, limpia mi corazón;
hazme tu rostro ver, dame tu amor.
Mi pobre corazón inquieto está,
por esta vida voy buscando paz.
Mas sólo tú, Señor, la paz me puedes dar;
cerca de ti, Señor, yo quiero estar.
ORACIÓN
Danos, Señor:
Suficiente alegría para ser siempre amables.
Suficiente dolor para ser siempre humanos.
Suficientes satisfacciones para ser felices.
Suficientes limitaciones para ser humildes.
Suficiente luz para ser entusiastas.
Suficiente oscuridad para aprender a confiar.
Suficientes amigos para echarnos una mano.
Suficientes enemigos para amar de verdad.
Suficientes cosas para poder compartir.
Suficientes necesidades para dejarnos ayudar.
Suficiente fe para contagiar esperanza y amor.
Suficiente finura de oído
para estar atentos cada día a la voz de tu Espíritu.
Amén.
CANTO FINAL
Cosas grandes hizo Dios en mí,
su nombre es santo, fiel siempre su amor,
alegre canto las grandezas del Señor,
gozo por siempre en Dios mi salvador.
Porque ha mirado la pequeñez de su esclava,
los pueblos todos aclaman tu grandeza y dignidad.
Porque ha elegido tu libertad siempre nueva,
para marcar un camino a toda la humanidad.
En el hombre pone su ilusión,
mas al soberbio, sin más dispersó,
llena al sencillo de ternura y protección,
quien se hace libre Dios le colma de su amor.
MARTES DE LA XXIII SEMANA
El Señor
nos
llama
para ser
sus
amigos
CANTO
Abre mis labios, Señor,
para poderte alabar,
abre mi corazón
para poderte adorar.
PRIMERA LECTURA
Lectura de la primera carta del Apóstol San Pablo a los Corintios 6, 1-11
Hermanos: Cuando uno de vosotros está en pleito con otro, ¿cómo tiene el descaro de llevarlo a un
tribunal pagano y no ante los miembros del pueblo santo? ¿Habéis olvidado que el pueblo santo juzgará
el universo? Pues si vosotros vais a juzgar al mundo, ¿no estaréis a la altura de juzgar minucias?
Recordad que juzgaremos a ángeles; cuánto más, asuntos de la vida ordinaria.
De manera que para juzgar los asuntos ordinarios dais jurisdicción a ésos que en la Iglesia no pintan
nada.
¿No os da vergüenza? , ¿Es que no hay entre vosotros ningún entendido que sea capaz de arbitrar entre
dos hermanos? No señor, un hermano tiene que estar en pleito con otro y además entre paganos.
Desde cualquier punto de vista ya es un fallo que haya pleitos entre vosotros.
¿No estaría mejor sufrir la injusticia? ¿No estaría mejor dejarse robar? En cambio, sois vosotros los
injustos y los ladrones, y eso con hermanos vuestros.
Sabéis muy bien que ningún malhechor heredará el reino de Dios.
No os hagáis ilusiones: los inmorales, idólatras, adúlteros, afeminados, invertidos, ladrones, codiciosos,
borrachos, difamadores o estafadores no heredarán el reino de Dios. Así erais algunos antes.
Pero os lavaron, os consagraron, os perdonaron invocando al Señor Jesucristo y al Espíritu de nuestro
Dios.
Palabra de Dios
“Así erais algunos antes”!, dice San Pablo. Pero el Señor cambia los corazones para que todo ello
quede atrás; y si hay de verdad amistad con Él, ya no hay marcha atrás. Y hay que seguir
desterrando todo aquello que divide la comunidad y familia, lo que se consigue si el Señor está bien
en medio.
Salmo responsorial Sal 149, 1-2. 3-4. 5-6a y 9b
El Señor ama a su pueblo.
Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey. .
Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes.
Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca:
es un honor para todos sus fieles.
EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según San Lucas 6, 12-19
Por entonces, subió Jesús a la montaña a orar, y pasó la noche orando a Dios.
Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, escogió a doce de ellos y los nombró apóstoles: Simón, al
que puso de nombre Pedro, y Andrés, su hermano, Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás,
Santiago Alfeo, Simón apodado el Celotes, Judas el de Santiago y Judas Iscariote, que fue el traidor.
Bajó Jesús del monte con los Doce y se paró en un llano con un grupo grande de discípulos y de pueblo,
procedente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón.
Venían a oírlo y a que los curara de sus enfermedades; los atormentados por espíritus inmundos
quedaban curados, y la gente trataba de tocarlo, porque salía de él una fuerza que los curaba a todos.
Palabra del Señor
La palabra del Señor sana, libera a los atormentados…, devuelve la vida. Y hoy los llamados por el
Señor (todos nosotros) llevamos su palabra (no la nuestra sino la suya, la de Dios) para que
continúe liberando, sanando…
ORACIÓN DE LOS FIELES
Para que los cristianos nos abramos al amor
y seamos generosos con Dios, comprendiendo y perdonando siempre.
Para que Jesucristo infunda en los gobernantes sentimientos de justicia y rectitud,
y para que los países desarrollados se solidaricen con los más pobres.
Para que el Señor llame a muchos a seguirlo fielmente
y sus seguidores trabajen por la transformación moral de nuestra sociedad y sus costumbres.
Para que sepamos dedicar tiempo para el encuentro personal con Jesús,
y anunciemos el evangelio con nuestras vidas.
CANTO OFERTORIO
Los pequeños y mayores con el pan y el vino te ofrecemos hoy,
los disgustos y alegrones que en cada momento la vida nos dió.
Las jornadas intensivas, los viajes gozados, con frío y calor,
los anhelos, los dolores, lo más importante: todo nuestro amor.
Yo te ofrezco, Señor, en mi plegaria,
el trajín de cada día, toda la energía que da mi sudor,
yo te ofrezco, Señor, mi trabajo entero,
el esfuerzo de mis brazos, el vivo entusiasmo de mi corazón.
CANTO DE COMUNIÓN
Quédate junto a nosotros
que la tarde está cayendo,
pues sin Ti a nuestro lado
nada hay justo, nada hay bueno.
Avanzamos solos por nuestro camino,
cuando vimos a la vera un peregrino;
nuestros ojos ciegos de tanto penar,
se llenaron de vida, se llenaron de paz.
Buen amigo, quédate a nuestro lado,
pues el día, ya sin luces se ha quedado;
con nosotros quédate para cenar,
y comparte mi mesa y comparte mi pan.
ORACIÓN
¡Te necesito a Ti, sólo a Ti!
Deja que lo repita sin cansarse mi corazón.
Los demás deseos que día y noche me embargan
son falsos y vanos hasta sus entrañas.
Como la noche esconde su oscuridad
la súplica de la luz,
así en la oscuridad de mi inconsciencia
resuena este grito:
¡Te necesito a Ti, sólo a Ti!
Como la tormenta está buscando paz
cuando golpea la paz con su poderío,
así mi rebelión golpea tu amor y grita:
¡Te necesito a Ti, sólo a Ti!
CANTO FINAL
Salve, Madre, en la tierra de mis amores
te saludan los cantos que alza el amor.
Reina de nuestras almas,
flor de las flores, muestra aquí
de tus glorias los resplandores,
que en el cielo tan sólo te aman mejor.
Virgen santa, Virgen pura,
vida, esperanza y dulzura
del alma que en ti confía,
Madre de Dios, Madre mía,
mientras mi vida alentare,
todo mi amor para ti,
mas si mi amor te olvidare,
Madre mía, Madre mía,
aunque mi amor te olvidare,
tú no te olvides de mí.
MIÉRCOLES DE LA XXIII SEMANA
CANTO
La bondad y el amor del Señor
duran por siempre, duran por siempre.
La bondad y el amor del Señor,
duran por siempre.
Por siempre, por siempre, por siempre,
duran por siempre.
PRIMERA LECTURA
Lectura de la primera carta del Apóstol San Pablo a los Corintios 7, 25-31
Hermanos: Respecto al celibato no tengo órdenes del Señor, sino que doy mi parecer como hombre de
fiar que soy por la misericordia del Señor.
Estimo que es un bien, por la necesidad actual: quiero decir que es un bien vivir así.
¿Estás unido a una mujer? No busques la separación.
¿Estás libre? No busques mujer; aunque si te casas, no haces mal; y si una soltera se casa, tampoco hace
mal.
Pero estos tales sufrirán la tribulación en su carne.
Yo respeto vuestras razones.
Digo esto, hermanos: que el momento es apremiante.
Queda como solución que los que tienen mujer vivan como si no la tuvieran; los que lloran, como si no
lloraran; los que están alegres, como si no lo estuvieran; los que compran, como si no poseyeran; los que
negocian en el mundo, como si no disfrutaran de él: porque la representación de este mundo se termina.
Palabra de Dios
Soltero, casado, lo que importa es la fe y el compromiso con el Señor, pues tanto unos como otros
tienen que vivir la fe en su situación concreta. “Tribulaciones” a ninguno van a faltar, es decir, las
dificultades siempre van a estar presentes.
Salmo responsorial Sal 44, 11-12. 14-15. 16-17
Escucha, hija, mira: inclina el oído.
Escucha, hija, mira: inclina el oído.
Olvida tu pueblo y la casa paterna:
prendado está el rey de tu belleza,
póstrate ante él, que él es tu Señor.
Ya entra la princesa, bellísima,
vestida de perlas y brocado;
la llevan ante el rey, con séquito de vírgenes;
la siguen sus compañeras.
Las traen entre alegría y algazara,
van entrando en el palacio real.
A cambio de tus padres tendrás hijos,
que nombrarás príncipes por toda la tierra.
EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según San Lucas 6, 20-26
En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos hacia sus discípulos, les dijo:
Dichosos los pobres, porque vuestro es el Reino de Dios.
Dichosos los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis saciados.
Dichosos los que ahora lloráis, porque reiréis.
Dichosos vosotros cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten y proscriban vuestro
nombre como infame, por causa del Hijo del Hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo: porque vuestra
recompensa será grande en el cielo. Eso es lo que hacían vuestros padres con los profetas.
Pero,
¡Ay de vosotros, los ricos, porque ya tenéis vuestro consuelo!
¡Ay de vosotros, los que estáis saciados, porque tendréis hambre!
¡Ay de los que ahora reís, porque haréis duelo y lloraréis!
¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros! Eso es lo que hacían vuestros padres con los falsos
profetas.
Palabra del Señor
-La comunidad, iglesia, tiene que ser ese espacio
donde se encuentre la “dicha”.
-Crítica a los ricos, los que ríen…, no por ello sino
por el desprecio hacia los que no tienen o están
sufriendo; y eso no cabe en la comunidad.
-Tanto la “dicha” como la “crítica” no conocen clases
sociales ni sexo ni raza, etc
ORACIÓN DE LOS FIELES
Señor de los sencillos, que miras complacido el corazón de los limpios y sinceros, concédenos el coraje
de la autenticidad. Danos un corazón limpio
Señor, te pedimos que nos ayudes a desprendernos de tantas cosas que no hacen más que causarnos
ansia e inquietud, y que aprendamos a vivir con la alegría de una vida sobria y sencilla. Haznos pobres
de espíritu.
Señor, no permitas que nunca dejemos de tener hambre de que el mundo cambie, no permitas que nos
conformemos con tantas injusticias que vemos por doquier. Danos hambre de una vida más justa y
auténtica.
Señor, te pedimos que sintamos siempre el dolor por el sufrimiento de los demás; no permitas que
nuestros corazones se endurezcan, y muévenos a un compromiso concreto por los que lo pasan mal.
Haz que estemos cerca del que sufre.
Señor, te rogamos por los que son perseguidos a causa de su lucha por un mundo más justo, que tu
gracia les fortalezca y los llene de esperanza para seguir adelante. Haz que vivamos defendiendo los
derechos humanos.
Escucha, Padre, nuestra oración, y abre nuestro corazón para vivir según la felicidad a la que tú nos
invitas.
CANTO OFERTORIO
Somos un pueblo que camina
y juntos caminando podremos alcanzar
otra ciudad que no se acaba,
sin penas ni tristezas, ciudad de eternidad.
CANTO DE COMUNIÓN
Yo soy de Dios, oh dulce pensamiento,
que anega el alma en celestial amor.
Un Dios potente hasta albergar
se llega en mi pobre y estrecho corazón.
Yo nada anhelo, yo soy feliz,
que el Rey del cielo ya mora en mí.
Yo soy de Dios, el cielo me contempla,
y el ángel que se acerca a mí veloz,
halla mi pecho en templo convertido,
donde el Eterno fija su mansión.
Yo soy de Dios, la sangre inmaculada
que de una Virgen cándida tomó,
¡oh gran prodigio! con mi sangre llega,
hasta mezclarse en misteriosa unión.
ORACIÓN
Dichoso el hombre que ha puesto
su confianza en el Señor.
Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos,
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor, y medita su ley día y noche.
Será como un árbol plantado al borde de la acequia:
da fruto en su sazón
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin.
No así los impíos, no así;
serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal.
CANTO FINAL
Mientras recorres la vida,
tú nunca solo estás,
contigo por el camino Santa María va.
Ven con nosotros al caminar
Santa María, ven.
Ven con nosotros al caminar
Santa María, ven.
Aunque te digan algunos
que nada puede cambiar,
lucha por un mundo nuevo,
lucha por la verdad.
JUEVES DE LA XXIII SEMANA
Natividad de la Virgen María
CANTO
Miles de ermitas pequeñitas,
cobijan tu imagen, Señora,
campanas que el Ángelus rezan,
paisajes que cantan y lloran.
Mas sé que prefieres y añoras
la ermita de mi corazón,
temblores de paz en el alma,
el eco de una oración.
Ave, María, Ave, María,
Ave, María, Ave, María
PRIMERA LECTURA
Lectura de la profecía de Miqueas 5, 1-4
Así dice el Señor:
"Pero tú, Belén de Efrata,
pequeña entre las aldeas de Judá,
de ti saldrá el jefe de Israel.
Su origen es desde lo antiguo, de tiempo inmemorial.
Los entrega hasta el tiempo en que la madre dé a luz,
y el resto de sus hermanos retornará a los hijos de Israel.
En pie, pastoreará con la fuerza del Señor,
por el nombre glorioso del Señor, su Dios.
Habitarán tranquilos,
porque se mostrará grande hasta los confines de la tierra,
y éste será nuestra paz."
Palabra de Dios
La profecía se realiza cada día en la vida de cada persona que se abre al Señor y se esfuerza (ya
sea creyente o no) por un mundo más justo y fraterno. Belén, signo de lo pequeño, se ha
convertido en modelo de lo que es grande a los ojos de Dios (a pesar de nuestra pequeñez, para el
Señor somos lo más grande).
Salmo responsorial Sal 12, 6ab. 6cd
Desbordo de gozo con el Señor.
Porque yo confío en tu misericordia:
alegra mi corazón con tu auxilio.
Y cantaré al Señor
por el bien que me ha hecho.
Aleluya
Dichosa eres, santa Virgen María, y digna de toda alabanza:
de ti salió el sol de justicia, Cristo, nuestro Señor.
EVANGELIO
Lectura del santo evangelio según san Mateo 1, 18-23
El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera:
María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por
obra del Espíritu Santo.
José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había
tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:
-"José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella
viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su
pueblo de los pecados."
Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el Profeta:
"Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dioscon-nosotros"."
Palabra del Señor
“Jesús” (Josué, quien introdujo al pueblo en la tierra prometida). Jesús es para nosotros la tierra
prometida. “Dios con nosotros”, pues no se trata de cualquier invitado sino presencia real de Dios
en la vida y el corazón de cada persona. José, hombre justo más allá de lo “legal”.
ORACIÓN DE LOS FIELES
Presentamos a la Virgen nuestras necesidades y las necesidades de todos sus hijos, para que interceda
por todos.
-Tú, que fuiste inmaculada, ruega por nosotros, pecadores.
-Tú que fuiste confiada, ruega por los que no creen.
-Tú, que fuiste madre, ruega por todas las madres y por sus hijos.
-Tú que dijiste al Señor Sí, ruega por los que dicen No.
-Tú, que ayudaste a Isabel, ruega por los que sirven.
-Tú que nos diste a Jesús, ruega por los que no lo reciben.
-Tú, que estuviste en las bodas de Caná, ruega por los novios y esposos, para que nunca les falte el
vino del amor.
-Tú, que guardabas las palabras de tu Hijo, ruega para que sepamos escuchar las palabras de su
Evangelio.
-Tú, que estuviste junto a la cruz, ruega por todos los que sufren.
-Tú, que participaste de la resurrección de Jesús,
ruega por los que no viven la Pascua.
-Tú que recibiste en plenitud el espíritu Santo, ruega para que todos estemos abiertos a los dones
del Espíritu.
CANTO OFERTORIO
Dios te salve, María,
llena eres de gracia,
el Señor es contigo,
bendita tú eres
entre todas las mujeres.
Y bendito es el fruto
de tu vientre: Jesús.
CANTO DE COMUNIÓN
Cantar quiero a mi madre, cantos de alegre son,
óyelos, Virgen pura, óyelos con amor;
óyelos, Virgen pura, óyelos con amor, óyelos con amor.
Cuando oigo de las aves el suave gorjear,
con ellas yo quisiera a tu lado cantar;
con ellas yo quisiera, a tu lado cantar, a tu lado cantar.
Tú eres toda hermosa ¡oh Madre del Señor!;
tú eres de Dios gloria, la obra de su amor;
¡oh rosa sin espinas!, ¡oh vaso de elección!, por ti nos vino Dios.
Sellada fuente pura de gracia y de piedad,
bendita cual ninguna, sin culpa original,
infunde en nuestro pecho la fuerza de tu amor, custodia del Señor.
“El Espíritu Santo bajará sobre ti y la fuerza del Altísimo te
cubrirá con su sombra”
ORACIÓN
La última palabra de la Biblia es un "amén",
que quiere decir firmeza, apoyo, certeza, compromiso.
Dios dijo "amén" al hombre desde su creación,
esperando su entrega y confianza, su respuesta, su "amén".
Pero la vida del hombre, muchas veces, no ha sido "un amén",
ha sido una negación, ingratitud, capricho, rebeldía...
Pero en la historia ha habido personas que han dicho "amén" a Dios:
Noé, Abrahán, Moisés, David, los profetas...
En Jesús fue el "amén" de Dios a la humanidad,
y el "amén" de la "humanidad nueva" a Dios..
Apoyada en Jesús, María fue un "amén" a la voluntad de Dios.
Nuestra vida cristiana, por Cristo, en el Espíritu,
está en decir "amén" siempre y en todo.
En cada encrucijada, podemos pronunciar el "amén",
movidos por el Espíritu Santo.
Bien mirado, es un soplo en la tierra la vida del creyente:
pasa en un "santi-amén".
CANTO FINAL
Salve, Madre, en la tierra de mis amores
te saludan los cantos que alza el amor.
Reina de nuestras almas,
flor de las flores, muestra aquí
de tus glorias los resplandores,
que en el cielo tan sólo te aman mejor.
Virgen santa, Virgen pura, vida, esperanza y dulzura
del alma que en ti confía, Madre de Dios, Madre mía,
mientras mi vida alentare, todo mi amor para ti,
mas si mi amor te olvidare, Madre mía, Madre mía,
mas si mi amor te olvidare, tú no te olvides de mí.
VIERNES DE LA XXIII SEMANA
CANTO
Somos un pueblo que camina
y juntos caminando podremos alcanzar
otra ciudad que no se acaba, sin penas ni tristezas,
ciudad de eternidad.
Somos un pueblo que camina y marcha por el mundo
buscando la verdad.
Somos errantes peregrinos en busca de un destino,
destino de unidad.
Siempre seremos caminantes, pues sólo caminando
podremos alcanzar,
otra ciudad que no se acaba, sin penas ni tristezas,
ciudad de eternidad.
PRIMERA LECTURA
Lectura de la primera carta del Apóstol San Pablo a los Corintios 9, 16-19. 22b-27
Hermanos: El hecho de predicar no es para mí motivo de soberbia.
No tengo más remedio y, ¡ay de mí si no anuncio el Evangelio! Si yo lo hiciera por mi propio gusto, eso
mismo sería mi paga.
Pero, si lo hago a pesar mío, es que me han encargado este oficio.
Entonces, ¿cuál es la paga? Precisamente dar a conocer el Evangelio, anunciándolo de balde, sin usar el
derecho que me da la predicación de esta Buena Noticia.
Porque, siendo libre como soy, me he hecho esclavo de todos para ganar a todos.
Me he hecho débil con los débiles, para ganar a los débiles; me he hecho todo a todos, para ganar, sea
como sea, a algunos.
Y hago todo esto por el Evangelio, para participar yo también de sus bienes.
Ya sabéis que en el estadio todos los corredores cubren la carrera, aunque uno solo se lleva el premio.
Corred así: para ganar.
Pero un atleta se impone toda clase de privaciones; ellos para ganar una corona que se marchita;
nosotros, en cambio, una que no se marchita.
Por eso corro yo, pero no al azar; boxeo, pero no contra el aire; mis golpes van a mi cuerpo y lo tengo a
mi servicio, no sea que, después de predicar a los otros, me descalifiquen a mí.
Palabra de Dios
Hacerse libre con los libres, débil con los débiles, simple con los simples, no para quedarse entre
ellos y participar de su debilidad o ignorancia, sino para "ganarlos a todos para Cristo", para
elevarlos de su condición.
Salmo responsorial Sal 83, 3. 4. 5-6. 12.
¡Qué deseables son tus moradas, Señor de los Ejércitos!
Mi alma se consume y anhela
los atrios del Señor,
mi corazón y mi carne
retozan por el Dios vivo.
Hasta el gorrión ha encontrado una casa,
y la golondrina, un nido
donde colocar sus polluelos:
tus altares, Señor de los Ejércitos,
rey mío y Dios mío.
Dichosos los que viven en tu casa,
alabándote siempre.
Dichosos los que encuentran en ti su fuerza
al preparar su peregrinación:
Porque el Señor es sol y escudo,
él da la gracia y la gloria.
El Señor no niega sus bienes
a los de conducta intachable.
EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según San Lucas 6, 39-42
En aquel tiempo, ponía Jesús a sus discípulos esta comparación: ¿Acaso puede un ciego guiar a otro
ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo?
Un discípulo no es más que su maestro, si bien cuando termine su aprendizaje, será como su maestro.
¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo?
¿Cómo puedes decirle a tu hermano: "hermano, déjame que te saque la mota del ojo", sin fijarte en la
viga que llevas en el tuyo?
¡Hipócrita! Sácate primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la mota del ojo de tu
hermano.
Palabra del Señor
Sólo el Señor es maestro y guía; nadie puede convertirse en ello porque se convierte en querer
dominar o controlar a los otros. Ese deseo de someter a los otros lo rompe el amor. Eso fue lo que
hizo el Señor.
ORACIÓN DE LOS FIELES
Queremos pedirte, Padre, que nos des unos ojos como los de Jesús para saber descubrirte en la
historia cotidiana.
DANOS, SEÑOR, UN CORAZÓN LIMPIO.
Acuérdate, Señor, de todas las Iglesias y de todos los que las componen: que tengan lucidez para
guiar y ser guiados en el Espíritu de Dios.
Acuérdate, Señor, de todas las personas que en el mundo tiene responsabilidad social, política y
económica; que den frutos dignos de la justicia, de la prosperidad y de la paz.
Señor, te pedimos que nos ayudes a relacionarnos con los demás con sencillez, sin idealizarlos ni
despreciarlos, y que seamos benévolos con los defectos de los demás.
Te pedimos por los que lo pasan mal, para que les llenes de esperanza y haz que nosotros estemos
cerca de ellos.
Guíanos, Señor, por tus caminos de paz.
CANTO OFERTORIO
Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
delante de los ángeles cantaré para ti.
Me postraré hacia tu santuario,
daré gracias a tu nombre:
por tu misericordia y tu lealtad,
porque tu promesa supera a tu fama.
CANTO DE COMUNIÓN
Yo soy de Dios, oh dulce pensamiento,
que anega el alma en celestial amor.
Un Dios potente hasta albergar se llega
en mi pobre y estrecho corazón.
Yo nada anhelo, yo soy feliz,
que el Rey del cielo ya mora en mí.
Yo soy de Dios, el cielo me contempla,
y el ángel que se acerca a mí veloz,
halla mi pecho en templo convertido,
donde el Eterno fija su mansión.
Yo soy de Dios, la sangre inmaculada
que de una Virgen cándida tomó,
¡oh gran prodigio! con mi sangre llega,
hasta mezclarse en misteriosa unión.
ORACIÓN
Los que me han hecho sufrir tal vez no sean tan malos.
Los que no son de mis ideas tal vez no sean intratables.
Los que no hacen las cosas como yo tal vez no sean unos locos.
Los que discurren de otro modo tal vez no sean unos ignorantes.
Los que no me son simpáticos tal vez sean buenas personas.
Los que son más viejos que yo tal vez no sean unos atrasados.
Los que son más jóvenes que yo tal vez no sean unos inexpertos.
Los que tienen más éxito que yo tal vez se lo hayan merecido.
Los que me contradicen tal vez tengan razón.
Los que tienen más dinero que yo tal vez sean muy honrados.
Los que me han dicho una palabra amable
tal vez lo han hecho con desinterés.
Los que me han hecho un favor, tal vez lo han hecho de mil amores.
Los que "pasan" de lo que a mí me importa
tal vez me ayudan a buscar lo verdaderamente importante.
Los que no van en mi misma dirección
tal vez buscan lo mismo por otros caminos.
Los que no me lo ponen fácil
tal vez me obligan a renovar el esfuerzo y la ilusión día a día.
CANTO FINAL
Madre de todos los hombres,
enséñanos a decir: "Amén".
Cuando la noche se acerca
y se oscurece la fe.
Cuando el dolor nos oprime
y la ilusión ya no brilla.
Cuando aparece la luz
y nos sentimos felices.
Cuando nos llegue la muerte
y tú nos lleves al cielo.
SÁBADO DE LA XXIII SEMANA
CANTO
Levanto mis ojos a los montes:
¿de dónde me vendrá el auxilio?
El auxilio me viene del Señor,
que hizo el cielo y la tierra
El auxilio me viene del Señor,
que hizo el cielo y la tierra.
PRIMERA LECTURA
Lectura de la primera carta del Apóstol San Pablo a los Corintios 10, 14-22
Amigos míos: No tengáis que ver con la idolatría.
Os hablo como a gente sensata, formaos vuestro juicio sobre lo que digo.
El cáliz de nuestra Acción de Gracias, ¿no nos une a todos en la sangre de Cristo? Y el pan que partimos,
¿no nos une a todos en el cuerpo de Cristo? El pan es uno, y así nosotros, aunque somos muchos,
formamos un solo cuerpo, porque comemos todos del mismo pan.
Considerad al pueblo de Israel: los que comen de las víctimas se unen al altar.
¿Qué quiero decir? ¿Que las víctimas son algo o que los ídolos son algo? No, sino que los paganos ofrecen
sus sacrificios a los demonios, no a Dios, y no quiero que os unáis a los demonios.
No podéis beber de las dos copas, de la del Señor y de la de los demonios.
No podéis participar de las dos mesas, de la del Señor y de la de los demonios.
¿Vamos a provocar al Señor? ¿Es que somos más fuertes que él?
Palabra de Dios
No caben divisiones en la comunidad, pues nos une el amor de Dios.
La Acción de Gracias (la Eucaristía), es el encuentro en el Señor.
El único protagonista de nuestros encuentros es el Señor; los personalismos sobran.
Salmo responsorial Sal 115, 12-13. 17-18.
Te ofreceré, Señor, un sacrificio de alabanza.
¿Cómo pagaré al Señor
todo el bien que me ha hecho ?
Alzaré el cáliz de la salvación,
invocando su nombre.
Te ofreceré un sacrificio de alabanza,
invocando tu nombre, Señor.
Cumpliré al Señor mis votos
en presencia de todo el pueblo.
EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según San Lucas 6, 43-49
En aquel tiempo, decía Jesús a sus discípulos: No hay árbol sano que dé fruto dañado, ni árbol dañado
que dé fruto sano.
Cada árbol se conoce por su fruto: porque no se cosechan higos de las zarzas, ni se vendimian racimos
de los espinos.
El que es bueno, de la bondad que atesora en su corazón saca el bien, y el que es malo, de la maldad saca
el mal; porque lo que rebosa del corazón, lo habla la boca.
¿Por qué me llamáis "Señor, Señor", y no hacéis lo que digo? El que se acerca a mí, escucha mis palabras
y las pone por obra, os voy a decir a quién se parece: se parece a uno que edificaba una casa: cavó,
ahondó y puso los cimientos sobre roca; vino una crecida, arremetió el río contra aquella casa, y no pudo
tambalearla, porque estaba sólidamente construida.
El que escucha y no pone por obra se parece a uno que edificó una casa sobre tierra, sin cimiento;
arremetió contra ella el río, y enseguida se derrumbó desplomándose.
Palabra del Señor
¿Sobre quién edificamos nuestra vida? ¿Sobre qué?
No construimos nuestras vidas sobre normas, doctrinas, sino sobre una persona: Dios.
Y eso nos lleva a un estilo de vida que se identifica con el del Señor.
El Señor nos da su energía
y transforma nuestras vidas
dándoles alegría, esperanza,
ilusión, cercanía, etc.
ORACIÓN DE LOS FIELES
Queremos pedirte, Padre, que nos des unos ojos como los de Jesús para saber descubrirte en la
historia cotidiana.
DANOS, SEÑOR, UN CORAZÓN LIMPIO.
Acuérdate, Señor, de todas las Iglesias y de todos los que las componen: que tengan lucidez para
guiar y ser guiados en el Espíritu de Dios.
Acuérdate, Señor, de todas las personas que en el mundo tiene responsabilidad social, política y
económica; que den frutos dignos de la justicia, de la prosperidad y de la paz.
Señor, te pedimos que nos ayudes a relacionarnos con los demás con sencillez, sin idealizarlos ni
despreciarlos, y que seamos benévolos con los defectos de los demás.
Te pedimos por los que lo pasan mal, para que les llenes de esperanza y haz que nosotros estemos
cerca de ellos.
Guíanos, Señor, por tus caminos de paz.
CANTO OFERTORIO
Haz de mí, Señor, un instrumento de tu paz.
Donde haya odio que yo ponga el amor.
Donde haya ofensa que yo ponga el perdón.
CANTO DE COMUNIÓN
No podemos caminar
con hambre bajo el sol.
Danos siempre el mismo pan:
tu Cuerpo y Sangre, Señor.
Comamos todos de este pan,
el pan de la unidad.
En un cuerpo nos unió el Señor
por medio del amor.
Señor, yo tengo sed de ti,
sediento estoy de Dios;
pero pronto llegaré a ver
el rostro del Señor.
Por el desierto el pueblo va
cantando su dolor;
en la noche brillará tu luz,
nos guía la verdad.
ORACIÓN
María, has creado en tu corazón
un espacio de libertad para Dios.
Como gaviota libre
Dios ha cruzado los mares de tu ser.
No hay fronteras, ni vallas en tus campos.
Junto a ti, como una espiga,
se ha apiñado el pueblo nuevo.
Junto a ti, como un racimo,
ha nacido hoy la Iglesia.
Ha florecido en tus manos
al impulso del Espíritu.
Has dado alas al pueblo
para que sea en su marcha testigo
de Jesús, Señor resucitado,
Liberador del hombre oprimido.
María, eres la madre de la Iglesia
peregrina, como el pueblo antiguo;
peregrina, en la nueva Pascua
sellada con la sangre de tu Hijo.
CANTO FINAL
Dios te salve, María,
llena eres de gracia,
el Señor es contigo,
bendita tú eres
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre,
Jesús.
Paseo María Agustín, 8. Zaragoza
www.parroquiadelcarmen.es
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