Politicas_publicas - Universidad de Oviedo

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POLÍTICAS
PÚBLICAS
Y
DESARROLLO
LOCAL
Simón García Fernández 4º Geografía.
ÍNDICE
1.
Nuevos instrumentos de la política pública
1.1. Europa, el interés general y la ciudadanía
1.2. El trabajo al servicio del interés general
1.3. Las dimensiones transversales de la
construcción comunitaria
2. Los nuevos modos de hacer política pública: el
ejemplo americano.
2.1. Potencialidades
2.2. El gobierno empresarial
2.3. Los diez principios de gobernabilidad
3. Nuevas políticas en Asturias: el ejemplo de la ZALIA
3.1. Introducción
3.2. Localización
3.3. Desarrollo previsible y programa de
necesidades
Resumen: se plantea el papel de los ciudadanos en la construcción de una
Europa local, a partir de la utilización de nuevos conceptos e instrumentos para
el servicio general a los ciudadanos en su territorio, haciendo una mención
especial a los nuevos modos de gestión pública que están emergiendo en los
Estados Unidos, y a un ejemplo referido a nuestro territorio asturiano: la ZALIA.
Palabras clave: políticas públicas, desarrollo local, interés general, servicios
públicos, ZALIA.
1. Nuevos instrumentos de la
política pública.
debe quedar cubierta de la siguiente
manera:
1.1. Europa, el interés general y la
ciudadanía: Debemos comenzar
refiriéndonos a todo lo que engloba
el término local, ya que es la llave
por la cual una sociedad se
constituye, se relaciona y se
desarrolla. La colaboración a esta
escala (clave en la construcción de
una democracia local), permite que
se fomente un diálogo social local
así como un apoyo a nuevos
métodos de progreso, lo que en
definitiva es el objetivo y la ambición
que busca la excelencia territorial.
Definición y reconocimiento
de las
diversas funciones de los servicios
públicos.
Se debe tener claro qué
modelo de sociedad se quiere, en el
sentido de qué poderes de decisión
se le otorgarán a la ciudadanía (en
términos
de
derechos)
para
asegurar su pervivencia, o qué
papel se le reservará a los servicios
de interés general así como los
operadores que los mantienen, o
bien preguntarse de que le puede
servir al desarrollo económico y
social la democracia local.
Los productos de bienes y
servicios
de
interés
general
procuran surtir a la población de
necesidades esenciales (educación,
sanidad, energía, comunicaciones,
transportes,...), su cualificación sin
embargo debe quedar como una
opción política cuya responsabilidad
recae en la economía; una
responsabilidad política ésta que
Definición de las prestaciones
de
interés económico general.
Definición de los principios
básicos de
las obligaciones de servicio público.
Mientras el Estado cumpla
con sus funciones, los operadores
de servicios de interés general
pueden
ser
indiferentemente
públicos o privados, en la medida
que la concesión de que se
beneficien tras la salida a concurso
comprenda todos los derechos y
obligaciones específicos definidos
por la autoridad pública. Al fin y al
cabo, la privatización no es más que
un medio que no debe confundirse
con
el
ejercicio
de
la
responsabilidad
política.
La
ubicación
territorial
de
los
operadores de interés general es
indisociable de su misión; cómo se
podría deslocalizar el sistema de
educación, de servicio o de
provisión de energía eléctrica,
desde un territorio hacia un país de
mano de obra barata. Esta
evidencia trivial es a menudo
ignorada, pero está en la base de la
legitimidad y el deber de los
operadores de interés general de
participar y contribuir a la animación
del desarrollo económico y social
del territorio del que tienen la
concesión.
1.2. El trabajo al servicio
del interés general: Dirección de
empresas
y
democracia
participativa.
Las
empresas
distribuidoras de servicios de interés
general han sido las primeras en
experimentar la necesaria evolución
hacia una lógica de mercado. Los
métodos surgidos de las empresas
en situación de competencia de
mercado sirven de referencia en
ciertos casos. De lo que se trata es
de
evolucionar
desde
una
concepción colectiva, abstracta y
algo despreciativa con los usuarios,
hacia
una
visión
individual,
diferenciada y reconocida como
legítima en sus exigencias de
cliente. La búsqueda necesaria de
la reducción de costes, de la
racionalización de servicios y de la
calidad
en
la
administración
territorial
es
un
imperativo
constante.
Para
ello,
la
colaboración pública-privada ha sido
un instrumento eficaz de promoción
de una nueva forma de dirección
pública; ejemplos válidos pueden
ser los de Alemania con la
Fundación Bertelsmann, Francia
con el Movimiento Francés para la
Calidad o el de Gran Bretaña con la
red asociativa Common Purpose.
No debemos obviar que este
proceso de liberalización por parte
del Estado a una economía de
mercado no tiene el éxito
asegurado y la calidad de los
servicios públicos se puede ver
afectada
si
no
se
actúa
correctamente, descuidándose las
verdaderas necesidades. Podemos
poner por ejemplo el análisis de la
liberalización thatcheriana, con el
creciente problema de la regulación
general que ocurrió debido al caso
de los transportes de cercanías: un
aumento de la productividad de las
empresas en contraposición con la
bajada de la calidad del servicio, de
la regularidad y crecimiento de
sustitutos
en
la
circulación
automovilística (unos ferrocarriles
célebres en el mundo por su
excelencia
y puntualidad,
se
convirtieron en los campeones de
los accidentes y dejaron de
detenerse en poblaciones donde el
número de viajeros no era rentable.
La falta de mantenimiento del
material y de inversiones en las
infraestructuras
privatizadas,
lograron
que
los
mejores
ferrocarriles del mundo y modelo de
los de India, Argentina o Sudáfrica,
se fuesen muy atrás en el ranking
de la calidad). El Estado, que se ha
librado así de su mayor cargo
responsable del interés general,
transfiere a los operadores públicos
propios de la economia de mercado
(productores y consumidores) la
tarea
de
administrarlo.
La
transferencia de los métodos de
gestión privada hacia la gestión
pública está condicionada por las
contradicciones entre mercado e
interés general, ya que la gestión
pública está sometida a exigencias
específicas relacionadas con el
hecho de que el cliente y el
ciudadano
no
pueden
ser
disociados, lo que, por supuesto, no
ocurre en las empresas. De ello
resulta una nueva dinámica surgida
de la asociación de los ciudadanos;
otras tantas disposiciones que
renuevan la concepción de la
democracia
haciéndola
más
participativa.
Teniendo en cuenta que para llevar
a cabo la teoría a la práctica debe
haber una
formación y unos
aportes teóricos, en una segunda
parte de este apartado debemos
hacer referencia a la excelencia
territorial y su búsqueda; el objetivo
general a modo de ejemplo se
enuncia así: “El proyecto es, ante
todo, la elaboración de un método
general de desarrollo económico y
social fundado sobre el diálogo
social a nivel local; su puesta en
marcha se apoyará en una red
transnacional
de
talleres
de
búsqueda-formación-acción
concernientes
a
territorios
experimentales cuya finalidad es
permitir una difusión de métodos
desarrollados
experimentalmente
por transferencia. Los ejes de
búsqueda de una Excelencia
Territorial orientarán a la comunidad
hacia la definición de un proyecto
común (comunidad de propósitos),
dentro del respeto a su cultura y a
su historia (comunidad de destino).
La cooperación interregional sobre
la que se apoyará el proyecto
permitirá
la
transferencia
de
métodos, el montaje de medios
comunes y la valorización de la
cultura y del patrimonio europeos.”
Las experiencias que han
servido de referencia en el proyecto
de excelencia territorial comprenden
las Comunity quality councils
puestas en marcha en los EE.UU.,
los Tempi della Cittá desarrollados
en Italia, y las experiencias de
modernización de los colectivos
públicos reunidos en Europa,
concretamente en los Países Bajos,
Dinamarca, Alemania y Francia.
Mientras,
los
principales
interlocutores del proyecto son
miembros del Comité para el
Diálogo Social Europeo: el Instituto
Sindical Europeo de la CES
(Confederación Europea de los
Sindicatos) y la CEEP (Centro
Europeo de las Empresas de
Participación Pública y de interés
económico general). Fruto de todo
ello, nace una Escuela Europea
compuesta por cinco sedes: la
Universidad de Hamburgo, el
Politécnico de Milán, Ciencias
Políticas de París, Universidad de
Limerick y la Universidad de Oviedo.
Esta Escuela tiene como objetivos
operativos los de desarrollar las
formaciones interuniversitarias e
interestatales para estudiantes o
activos en formación continua.
Mientras, los interlocutores tienen la
ambición de promover las iniciativas
locales a través del apoyo a los
proyectos locales que traten de la
organización
de
los
tiempos
sociales o del desarrollo duradero
del territorio, a través del apoyo a
los talleres locales asociados a los
polos universitarios del proyecto.
Así pues, mediante una
sinergia territorial global, es decir,
con la acción de dos o más causas
cuyo efecto es superior a la suma
de los efectos individuales, la
Excelencia Territorial desea sobre
todo hacerse cargo de un territorio,
haciendo que contribuyan todos los
actores de la vida económica y
social de este mismo territorio. Se
trata, por tanto, de que las
empresas,
particularmente
las
empresas encargadas de una
misión de interés general, los
colectivos
territoriales,
los
establecimientos de educación e
investigación y los actores sociales
formen este conjunto con el fin de
conseguir un desarrollo sostenido y
de calidad de las iniciativas locales.
El
proyecto
desarrollado
experimentalmente a partir de
territorios de Alemania, Francia e
Italia es objeto de una extensión a
otros territorios relevantes de
España e Irlanda de Objetivo 1,
realizándose en dos etapas durante
tres años. La primera etapa cuenta
con la financiación de 1 Mécus (los
Fondos estructurales) del FSE
(Fondo Social Europeo), mientras
que la segunda etapa fue asignada
contando con una financiación de 5
Mécus de los que gran parte
proceden de nuevo del FSE.
1.3.
Las
dimensiones
transversales de la construcción
comunitaria: Europa ha surgido en
gran medida de la relación entre
órganos comunitarios y Estados
miembros, pero más allá de esta
subsidiariedad vertical se puede
observar
el
nacimiento
de
dimensiones
transversales
(subsidiariedad
horizontal)
que
ocupan un lugar cada vez más
importante. Sumergiéndonos de
lleno en la Europa del interés
general, hay que decir que el CEEP
(Confederación
Europea
de
Empresas Públicas) ha trabajado a
petición del anterior presidente de la
Comisión, Jacques Delors, y de lo
cual se publicó un informe: “Europa,
competencia y servicio público”. En
él se propone:
1. La modificación del Tratado de
Maastricht con:
–La
afirmación
de
los
principios del servicio público, de
distinto modo al de excepción por
excepción, como actualmente define
el artículo 90.2.
–Reequilibrio de la noción de
servicio de interés general y de la
de mercado, manteniendo la
competencia, pero con explicitación
de los principios de intervención del
servicio público.
2. La Carta Europea de los servicios
de interés económico general, por
debajo del Tratado pero por encima
de la Directiva, la Carta quiere ser
un documento de orientación de
carácter interpretativo; entre las
principales aportaciones que de ella
se desprenden destacan:
–La
clarificación
de
competencias de la UE y de los
Estados miembros con respecto a
los servicos de interés económico
general.
–Aspectos que justifiquen la
intervención
en
términos
de
servicios de interés económico
general:
eficacia
económica,
protección de los consumidores,
cohesión
social,
desarrollo
sostenido.
–Obligaciones
de
los
Servicios de Interés Económico
General (SIEG): igualdad de
oportunidades,
continuidad,
adaptabilidad, calidad y eficacia,
transparencia, apertura de la
gestión a la concertación.
–Principios de orientación:
subsidiariedad;
separación:
del
regulador, operador y controlador;
transparencia de las relaciones
entre
operadores
y
Estados
miembros; cooperación de los
operadores; modernización social;
evaluación pluralista.
3. La creación de una instancia de
evaluación vinculada al Parlamento
Europeo:
–Mediante una encuesta
acerca de 6.000 ciudadanos (400
por Estado miembro) en el verano
de 95.
–El estudio de 16 sectores de
interés económico o social general.
–Los
criterios
más
importantes
según
su
opinión(continuidad, calidad del
servicio, protección del entorno,
actuación económica, transparencia
de los precios, funcionamiento
técnico, igualdad de trato).
–Papel de la autoridad
pública en la provisión de los
servicios a los ciudadanos.
Con todo ello, los principales
resultados de la encuesta son:
Primero, los criterios que han sido
mejor valorados:
–La calidad del servicio.
–El respeto al entorno.
–La comunidad del servicio.
Segundo, la implicación de una
autoridad pública ha sido aprobada
de forma mayoritaria por todos los
sectores encuestados, siendo las
principales razones aducidas:
–La función social de la
autoridad pública, su competencia
natural en el sector, para aquellos
que
son
favorables
a
su
intervención.
–La
dinámica
de
la
competencia y la eficacia del sector
privado, para la minoría que se
opone.
–La ambigüedad entre los
aspectos
orgánicos
(empresa
pública o privada) y los aspectos
funcionales (interés general o
mercado) sigue preocupando a
todos los ciudadanos.
El nuevo Tratado de Ámsterdam
aporta una respuesta parcial, pero
muy significativa, a las demandas
de la CEEP. Se establece una
existencia jurídica a los servicios de
interés económico general, siendo
las
instituciones
europeas
(Comisión, Consejo y Parlamento)
quienes se ocupen de cumplir estas
nuevas disposiciones para darles un
contenido concreto, y sacar de ellas
las bases de la construcción de la
Europa social. Lo que pretende
conseguir el Tratado es definir un
modo de empleo, unas líneas
maestras; incluso si es difícil hacer
de él un órgano exclusivo del
Parlamento, es necesario ir por
delante para que los ciudadanos
puedan opinar y obtener servicios
de calidad. El CEEP junto a otros
hará prueba de flexibilidad al tiempo
que se mantiene firme en su
principios.
Anexionado
al
Tratado
de
Maastricht
este
Tratado
de
Amsterdam, permite a los tres
interlocutores
sociales
entablar
negociaciones a nivel europeo y
alcanzar acuerdos que tras la
aprobación del Consejo de Ministros
tienen rango de ley comunitaria y
han sido incorporados a las
legislaciones de
los
Estados
miembros. Se trata de una
dimensión nueva y transversal de la
construcción comunitaria, es la
Europa del Diálogo Social; aquella
de la negociación colectiva de los
interlocutores sociales europeos,
que actualmente reconoce a tres:
–La UNICE, confederación de
la patronal privada que agrupa a las
federaciones patronales de los
países miembros.
–La CES, Confederación
Europea de Sindicatos.
–El CEEP, Centro Europeo
de las Empresas de Participación
Pública.
Las
ONG
tienen
un
papel
determinante en la solidaridad y la
cohesión social a nivel local y la
creación
de
empleo.
El
establecimiento, confirmación y
aprobación general del diálogo
social europeo y el diálogo social
local en las relaciones que permitan
a los ciudadanos calcular la
importancia de esta construcción
comunitaria transversal se convierte
en una orientación estratégica para
la Unión Europea.
Del texto del Tratado de Ámsterdam
sobresale el apartado dedicado al
empleo, del que se destaca en él
especialmente:
la
necesaria
coherencia
con
las
políticas
económicas
de
los
Estados
miembros; el poder de iniciativa de
la Comunidad para completar la
acción de los Estados miembros; la
toma en consideración del empleo
en la formulación y la puesta en
marcha de las políticas de la Unión,
demanda ya formulada por la
CEEP; la promoción de la
innovación; los intercambios de
información sobre las mejores
prácticas que están en el centro de
la política desarrollada por nuestra
asociación desde 1993 en la CAS y
su grupo Empleo. Y a todas estas
medidas por último resaltar que no
incluyen la armonización de las
leyes y reglamentos en los Estados
miembros.
Y, por otra parte, debemos hacer
referencia del Tratado junto a la
política de empleo, a la política
social,
caracterizada
por:
la
integración del Acuerdo Social en el
texto del Tratado sin modificación;
precauciones
enunciadas
para
evitar efectos negativos en las
medidas
de
los
PME-PMI
(pequeñas y medianas empresas e
industrias); la fundación de una
consulta de Comisión a los
interlocutores sociales europeos y
su libre iniciativa de negociación; y
la cooperación de los Estados
miembros en política social con la
inclusión de una lista indicativa que
no existía en el Tratado de
Maastricht.
El texto aborda resueltamente el
empleo y la política social con
cuidado de no chocar con la
competitividad económica, mientras
que las obligaciones de los Estados
miembros con respecto a los
acuerdos
comunitarios
entre
interlocutores sociales parecen ser
muy relativas.
Como conclusión, el Tratado de
Ámsterdam marca la ascensión de
la coordinación de las políticas
económicas y sociales, mientras
que el papel de los interlocutores
sociales y el nuestro en particular
debe ser el de aprovechar estas
aperturas para hacer avanzar la
Europa social.
2. Los nuevos modos de hacer
política pública: el ejemplo
americano.
La exigencia de la calidad de los
productos y de los servicios
privados que refuerzan la exigencia
en el sector público, el proceso de
mundialización con la valorización
de los territorios locales y la
construcción de los grandes bloques
regionales, el desarrollo de una
cultura de la información y la
comunicación
que
prima
las
relaciones jerárquicas y lineales, y
la demanda de los ciudadanos de
una
reducción
de
impuestos
acompañada de una mejora de la
eficacia pública son causas todas
del proceso de modernización
actual en los gobiernos y el sector
público. Reinventar el arte de
gobernar en el plano local y
nacional, es encontrar un nuevo
equilibrio
entre
participación,
eficacia, equidad y solidaridad.
Desde finales de los años 80 las
colectividades
territoriales
americanas (ciudades y Estados)
así como el Estado federal han
llevado
a
cabo
experiencias
interesantes a observar para los
gobiernos occidentales.
desde los 90 en EE.UU. vienen
definidos por unos principios de la
nueva gobernabilidad, que son diez:
2.1 Potencialidades: El Estado
americano
cuenta
con
3
potencialidades: una fuerte política
interior (y no únicamente en política
exterior) con métodos indirectos
pero
eficaces,
como
la
reglamentación del mercado por los
poderes públicos, que hacen del
país un Estado fuerte; el proceso de
modernización, en el que la
cooperación entre colectividades
territoriales,
grandes
grupos,
Pymes, universidades y centros de
investigación han permitido salir de
la crisis en las dos últimas décadas,
es la cultura del asociacionismo; y el
espíritu comunitario de su sociedad,
en un espacio geográfico muy unido
donde
existe
una
gran
preocupación por asuntos sociales y
políticos.
1. El nuevo papel del gobiernocatálisis: el papel del Estado federal
y el de los Estados no se limita al
rendimiento
de
los
servicios
esperados por los ciudadanos, sino
en definir las poíticas públicas y
establecer las reglas del juego.
Dicho de forma coloquial, “definir el
rumbo en vez de remar”, la misión
del Estado.
2.2.
El
gobierno
empresarial: este término, utilizado
por el gobierno americano desde
principios de los 90, se refiere a
aquel gobierno que busca los
elementos de una gestión pública
basada sobre una mejor escucha
del ciudadano por parte de los
políticos a nivel federal y de Estado,
mientras que a los funcionarios se
les pide implicación en los proyectos
en equipo, y por último una
multiplicación de los miembros
asociados
a
proyectos.
Este
gobierno empresarial tiene un
espíritu de iniciativa y de innovar, de
lo que se trata es de liberar los
servicios públicos sin que ello
suponga reducir el papel de
liderazgo del Estado.
2.3. Los diez principios de
gobernabilidad:
Estos
nuevos
modos de gestión pública utilizados
2. La apropiación del gobierno por la
comunidad: es decir, los servicios
tienen que ser propiedad de
aquellos a los que están destinados,
es la apropiación de los usuarios.
3. El gobierno competitivo: basado
en la competencia (público) y el
monopolio (privado). Una sociedad
competitiva
en
los
servicios
públicos, y una obligación a las
empresas de dar trabajo al personal
público
en
paro
con
unas
condiciones económicas similares.
4. El concepto de gobierno-misión:
se trata de que en las colectividades
locales
proliferen
estructuras
adhocráticas, es decir, con una
ausencia de jerarquía (sería por
tanto lo contrario de burocracia),
donde exista una misión precisa
para los funcionarios, y no tengan
que preocuparse continuamente por
respetar las reglamentaciones de
las agencias gubernamentales.
5. La administración-resultados: las
financiaciones actuales tienden a
estar vinculadas a un proyecto
compartido por los ciudadanos y
evaluado en función de los
resultados obtenidos en relación
con los objetivos. Prima pues el
principio de los resultados sobre los
gastos, al contrario que en las
administraciones tradicionales.
6. El gobierno centrado en el cliente:
es la voluntad de poner al
ciudadano en el corazón de la
modernización,
ya
que
ellos
determinan la calidad de los
servicios públicos.
7. El gobierno-empresa: además de
los impuestos, el gobierno debe
explotar otras vías, como generar
ganancias públicas utilizando los
métodos del mercado; multiplicar las
cuotas, peajes y demás derechos
de utilización que obligan a los
usuarios a pagar los servicios
públicos en función de su consumo
propio; e invertir más en formación,
salud y vivienda, siempre a favor de
las clases más desfavorecidas para
que se puedan integrar en el tejido
económico local.
8. El gobierno prospectivista: se
trata de prevenir antes que curar,
políticas que son destinadas
principalmente a la sanidad y la
protección del medio ambiente.
9. El gobierno descentralizado y
participativo:
adoptar
posturas
descentralizadas dejando la toma
de decisiones al nivel de la base
supone ventajas para el gobierno
como son: la rapidez de respuesta a
los consumidores, la imagen de
eficacia o la mayor capacidad para
la innovación.
10. El gobierno regulador del
mercado: los gobiernos tienen los
medios para dominar los mercados,
para
ello
establecen
normas
(ordenación del territorio, flujos
financieros).
3. Nuevas políticas en Asturias: el
ejemplo de la ZALIA.
3.1. Introducción: En cumplimiento
del punto 1.1.2 “Estrategia Logística
de Aprovisionamiento y Transporte”
del “Acuerdo para el Desarrollo
Económico, la Competitividad y el
Empleo 2004-2007” firmado el 30 de
Diciembre de 2003 por los
representantes de UGT, CCOO y
FADE, y el Presidente del
Principado de Asturias, el 8 de julio
de 2005 se constituyó la sociedad
anónima Zona de Actividades
Logísticas e Industriales de Asturias
(ZALIA S.A.), con participación del
propio Principado de Asturias, de
los Ayuntamientos de Avilés y Gijón
y de las Autoridades Portuarias de
Avilés y Gijón.
ZALIA S.A. se constituyó con
el objetivo principal de generar un
espacio de oportunidad que, como
gran plataforma y centro intermodal
de transportes, posibilite unas
capacidades que conviertan al
Principado de Asturias y, de manera
especial a los Puertos de Gijón y
Avilés, en uno de los nodos
logísticos más importantes de
Europa, conectando España con los
más
relevantes
centros
de
producción y consumo europeos y
transatlánticos.
La
necesaria
intermodalidad supone, además, la
generación
de
las
decisivas
sinergias que en las cadenas
logísticas todos los operadores
necesitan.
El convenio suscrito entre el
Principado
de
Asturias,
Ayuntamiento de Gijón y ZALIA
tiene por objetivo establecer las
medidas adecuadas para agilizar al
máximo la ejecución del proyecto
ZALIA, estableciendo para ello
cauces
de
colaboración
interadministrativa, imprescindibles
dada la implicación en el proyecto
de diferentes administraciones y
organismos.
Dentro
de
este
convenio, se establece que la figura
urbanística que debe ordenar
ZALIA, sea la de Actuación
Concertada.
3.2. Localización: Los estudios
preliminares realizados definieron
cinco áreas potenciales para el
desarrollo de una gran plataforma
logística (Guimarán, Aboño, Roces,
Jove y San Andrés de los Tacones).
No obstante, a partir de un Estudio
de Viabilidad del año 2004,
encargado por el Principado de
Asturias y los Puertos de Avilés y
Gijón, para analizar la posibilidad
real
de
desarrollar
una
infraestructura importante, fruto de
la cual nace la ZALIA y en el que se
definen
las
características,
condiciones y objetivos del proyecto
ZALIA, se analizan estos distintos
emplazamientos posibles, de lo que
se concluye que únicamente dos
áreas de las que eran alternativas
(Guimarán, San Andrés de los
Tacones) podían ser viables, y se
adopta una tercera opción final que
es la Alternativa 0, es decir, no
llevar a cabo la actuación. Se opta
finalmente por la zona en el término
municipal de Gijón en el área de
San Andrés de los Tacones y Serín,
próxima a la factoria gijonesa de
Aceralia y la A-8, ya que era el que
reunía todas las condiciones, tanto
físicas
como
operativas.
La
superficie disponible de la zona
ocupa un área de unas 450
hectáreas, con forma triangular. En
cuanto a la accesibilidad por
carretera, está cercana a la A-8, a la
altura del enlace de ésta carretera
con la A-66; por tren, la línea GijónLeón atraviesa el área, muy cerca
también se encuentra la conexión
con FEVE, en Veriña; y la
conectividad con los puertos es
equidistante de los de Gijón y
Avilés, ya que a pesar de estar
situado en el municipio de Gijón
podemos considerar que está
emplazado en una zona intermedia.
Además, existen zonas industriales
cercanas como son Aceralia y el
Polígono Industrial de Somonte. El
principal factor, y posiblemente el
que decantó la balanza por la
elección de esta zona en detrimento
de otras, es el impacto ambiental y
urbanístico,
ya
que
el
emplazamiento
escogido
se
consideró que debía albergar suelos
de valor ambiental reducido o nulo,
o que no posean elementos que
exijan su conservación, y la
ubicación debía evitar la limitación
de suelos de potencial creciemiento
de núcleos de población o ciudad
cercana, teniéndose en cuenta
asimismo que el emplazamiento
tuviera un impacto mínimo en los
espacios urbanos y usos existentes.
3.3. Desarrollo previsible y
programa de necesidades: Las
necesidades que una plataforma
logística
y
de
actividades
industriales como la que se proyecta
exige son:
–Proximidad a los puertos
–Acceso a infraestructura vial
–Acceso a infraestructura
ferroviaria
–Existencia
de
recursos
humanos
suficientemente
cualificados
–Abastecimiento energético:
gas y electricidad
–Telecomunicaciones
–Área
para
futuras
expansiones
El propósito de los promotores de
ZALIA es la generación de un área
de
actividades
logísticas
e
industriales que contribuya a la
dinamización
económica
del
Principado, ejerciendo como un polo
de atracción que permita generar
inversiones
empresariales
y
diversificar el tipo de carga que
reciben actualmente los puertos de
Avilés y Gijón. Si bien la ZALIA es
un proyecto en construcción, nace
con el objetivo de “ser la plataforma
logística líder del noroeste de
España, posicionando al Principado
de Asturias como eje fundamental
del Arco Atlántico”. En este sentido,
es importante señalar que las
necesidades de ZALIA se derivan
de las oportunidades que el
proyecto ofrece de captar a nuevas
industrias y flujos de mercancías,
flujos que serán atraídos por la
oferta de infraestructura logística
que complementa las instalaciones
portuarias actualmente en proceso
de expansión. Oportunidades que,
de no desarrollarse la ZALIA, serán
aprovechadas por otras plataformas
competidoras,
perdiendo
así
Asturias toda oportunidad de
beneficiarse de los importantes
beneficios socioeconómicos que
una actuación de este tipo implica.
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