unidad 3. toma de decisiones factores de desorientación e

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UNIDAD 3. TOMA DE DECISIONES
Ser responsable es asumir las consecuencias (favorables o desfavorables) de los actos, conductas y
decisiones propias, aunque para llegar a ello se requiere tiempo, paciencia, interés y esfuerzo. Recuerda
que ser responsable no se contrapone con ser libre; por el contrario, ser libre es actuar con
responsabilidad en todas las áreas de tu vida. Las personas responsables (Cázares, 2007):
a)
b)
c)
d)
e)
f)
Piensan con anticipación
Se marcan metas razonables
Controlan su temperamento
Siempre hacen todo lo mejor que pueden
Son perseverantes, no se dan por vencido fácilmente
Asumen las consecuencias de sus actos; no culpan a otros de sus errores.
FACTORES DE DESORIENTACIÓN E INFLUENCIA
Tal vez no lo sepas o no seas consciente de eso ahora, pero existen factores que pueden repercutir de una
manera negativa en tu elección de carrera. Estos los constituyen los llamados mitos de carrera o creencias
que al respecto de ciertas profesiones se han ido formando a lo largo del tiempo. A estas percepciones se les
denomina factores de desorientación. Resulta muy difícil sustraerse de ese tipo de mitos, debido
principalmente a que algunos de ellos están tan arraigados en nuestra sociedad o parecen tan lógicos que
pueden llegar a considerarse como ciertos. Lo importante aquí es que identifiques y analices los más
recurrentes, que verifiques su impacto real en tu manera de pensar y que contemples las salidas o
soluciones que te permitan salvar esas “barreras mentales”. Así mismo es importante que reconozcas los
factores de influencia más comunes. A continuación tendrás la oportunidad de reconocer y analizar todo
esto:
FAMILIA
Por lo general los miembros de una familia externan sus opiniones respecto a la carrera que un joven
debería estudiar. Es cierto que existen los padres, hermanos o tíos que pueden, en un momento dado,
orientar de una manera positiva. Sin embargo, en un buen número de casos estas familias constituyen, por
diversas circunstancias una influencia negativa para el joven que desea ejercer su libertad de expresión al
intentar manipularlo, exigirle, presionarlo, engañarlo, o peor aún, imponerle ciertos criterios.
AMIGOS/ PAREJA
La amistad y la relación de pareja son valores que no deben ignorarse, sino cultivarse día con día. Sin
embargo, es lamentable que un buen número de jóvenes elijan una carrera solo por no dejar de frecuentar a
sus amigos o a su pareja. Algunos actúan de esta manera por temor a no volverlos a ver y otros porque son
presionados de alguna forma por éstos. En ocasiones los amigos o la pareja prometen una ayuda que, en la
práctica nada vale cuando la carrera elegida no es acorde con las características y expectativas personales
del otro.
MEDIOS MASIVOS DE COMUNICACIÓN
En la actualidad, resulta prácticamente imposible sustraerse a la influencia de los medios masivos de
comunicación. Los valores (o supuestos valores) que por lo general ponderan o destacan más son el aspecto
físico, la atracción sexual, la suerte, la posición económica, el triufo fácil y rápido, etc. Es frecuente que
muchos jóvenes después de ver distintas películas o programas quieran ser un día el médico guapo,
simpático y exitoso. No todo lo que ofrecen estos medios de comunicación es fantasioso o superficial, pero
es muy importante distinguir todo aquello que presenta aspectos reales como: la problemática particular de
las profesiones proyectadas; el valor de la organización, la honestidad, la inteligencia, la tenacidad, la
perseverancia, la capacidad, el compromiso, el conocimiento, etc; las características, circunstancias,
condiciones, necesidades y oportunidades del medio circundante, entre otros.
FIGURAS PÚBLICAS
Es muy frecuente que la juventud se sienta impresionada o influida por ciertas figuras prominentes del
ámbito social, político, científico, deportivo, o artístico. Esto se debe a que sólo aprecian el prestigio de
dichas personalidades sin considerar todo el trabajo que han llevado a cabo, sus relaciones o contactos
personales, las circunstancias que han rodeado su existencia, bajo qué condiciones se han devuelto, las
etapas que han tenido que cubrir para aportar algo significativo, entre otros importantes aspectos.
MAESTROS Y PROFESIONALES CERCANOS
En ocasiones los jóvenes sienten cierta admiración por algunos maestros y profesionistas cercanos a ellos.
Esto se debe fundamentalmente a la identificación afectiva que puede surgir con las figuras que consideran
que representan (o tienen) los atributos y valores que en un momento dado les gustaría poseer. Por
ejemplo, un maestro hábil y desenvuelto; un periodista audaz y carismático; un abogado comprometido con
la sociedad o un artista plástico muy creativo cercano a los jóvenes puede convertirse en una influencia muy
significativa para los mismos. Aquí también es importante considerar, por un lado, las características y
trayectoria personal y profesional de este tipo de figuras, y por el otro, las condiciones particulares en las
que normalmente desarrollan su trabajo.
MITOS QUE INFLUYEN EN LA ELECCIÓN DE CARRERA
1. EXISTEN CARRERAS MÁSIMPORTANTES QUE OTRAS
Esta es una creencia muy generalizada debido, en gran medida, al arraigo que en nuestra sociedad tienen las
llamadas “carreras tradicionales”: medicina, derecho, arquitectura, ingeniería civil, administración de
empresas, contaduría, entre otras. Por ejemplo, algunas personas consideran que la medicina, con la
“capacidad de curación” que se puede obtener con su estudio, es más importante que la filosofía o la
música, sin tomar en cuenta que en las circunstancias actuales cada profesión cubre necesidades por demás
trascendentes, y que la importancia de cada profesión radica principalmente en las cualidades, compromiso
y nivel de desempeño de quien la ejerce. En síntesis, cada profesión tiene en la actualidad una utilidad
específica. No existen, por lo tanto, profesiones más importantes que otras, sino buenos y malos
profesionistas.
2. EXISTEN CARRERAS PARA HOMBRES Y OTRAS PARA MUJERES
Este es uno de los mitos más infundados que existen, debido principalmente a los roles que culturalmente
nos han sido asignados a hombres y mujeres a lo largo del tiempo. Por ejemplo, hay personas que tienen la
creencia de que una mujer no puede estudiar carreras científico/ tecnológicas o que un hombre, tal vez no
parezca tanto, si estudia enfermería o trabajo social. Entre un hombre y una mujer existen diferencias pro
demás evidentes, sin embargo, se ha demostrado, repetidamente que existen personas lo suficientemente
capaces y valiosas en ambos sexos y que la habilidad e interés nada tienen que ver con eso. En síntesis, la
profesión más adecuada es aquella que resulta más acorde al verdadero nivel de capacidad, interés y
disposición de cada persona y no a su condición de hombre o mujer.
3. EXISTEN CARRERAS MÁS FÁCILES QUE OTRAS
Esto es una creencia infundada que proviene generalmente de percepciones equivocadas durante la
trayectoria escolar. Por ejemplo, algunas personas que han tenido alguna experiencia desafortunada o un
bajo desempeño en matemáticas, llegan a afirmar que las ingenierías son las carreras más difíciles que
existen, y que por el contrario, como les ha ido bien en historia y literatura, las carreras humanísticas son las
más fáciles de estudiar. Este tipo de razonamientos resultan demasiado absurdos, y a que no existe (ni
existirá) un parámetro que indique cuáles son las carreras más fáciles de estudiar o cuáles las más difíciles.
Por otro lado, esta manera de pensar es quizá, una de las más perjudiciales debido a que una carrera no se
estudia porque sea más fácil que otra, sino por lo que con ella se puede lograr, tanto en el ámbito personal
como en el social. En síntesis, todas las carreras tienen aspectos que en ocasiones pueden hacerlas parecer
más sencillas o más difíciles, sin embargo, todas son complejas, sin que esto sea tampoco un impedimento
para su estudio y ejercicio satisfactorio.
4. EXISTEN CARRERA QUE DAN MÁS DINERO QUE OTRAS
Este es uno de los mitos más difundidos y falsos que existen, ya que ninguna carrera da dinero por sí misma
sólo con estudiarla. El nivel de ingresos de un profesional no depende de su título, sino de la utilidad real
que puede tener para la sociedad: su nivel de conocimientos y experiencia, la habilidad y disposición que
muestre en su ejercicio cotidiano, la calidad de sus ideas y servicios, etc. En síntesis a pesar de que el dinero
es un elemento indispensable para la satisfacción de muchas necesidades, lo más importante seguirá siendo
la actividad que realiza en sí para conseguirlo. Por ejemplo, es imposible pensar en un buen médico que
deja morir a un paciente que no puede cubrir sus honorarios o en un buen maestro que niegue sus
conocimientos a un alumno que no puede pagar por sus servicios.
5. EXISTEN CARRERAS QUE DAN MÁS PRESTIGIO
Esta es una creencia muy relacionada con los mitos 1 y 4, debido a que la mayoría de las personas confieren
un prestigio (o reconocimiento social) exagerado a ciertas profesiones.
La necesidad de reconocimiento es una necesidad inherente al ser humano. Sin embargo, el prestigio es, por
llamarlo de alguna manera, la recompensa que sólo reciben en cualquier ámbito o profesión, aquellos que
poseyendo una sólida formación, mostrando un verdadero compromiso consigo mismos y con la sociedad,
aportan cotidianamente algo que resulta verdaderamente significativo para los demás.
En síntesis, no es malo anhelar el prestigio o el reconocimiento de los demás, lo malo es pensar que sólo
estudiando determinadas carreras se puede lograr. Cualquier persona verdaderamente comprometida con
su profesión podrá inspirar admiración y el respeto de sus semejantes.
6. SI NUNCA ME INTERESÉ EN X DISCIPLINA, JAMÁS PODRÉ HALLARLE GUSTO
Este es un mito que se genera principalmente por la poca estimación que puede llegar a sentirse por ciertas
materias o profesiones. Por ejemplo, hay personas que debido a que no han sentido hasta ahora una
inclinación manifiesta por las humanidades, nunca podrán interesarse o desenvolverse adecuadamente en
alguna actividad relacionada con las mismas Todo esto sin considerar que los intereses, como parte de
nuestra personalidad, cambian a lo largo del tiempo, que algunos se descubren, se reafirman o evolucionan,
y otros simplemente disminuyen o desaparecen.
7. SI NACÍ PARA SER X PROFESIONISTA ES ABSURDO QUE INTENTE SER OTRA
COSA
Esta es una creencia muy relacionada con la anterior, con la particularidad de que en ésta se considera que
las personas nacieron para llevar a cabo sólo determinadas actividades o profesiones. Es decir que la
vocación es más un designio divino que el conocimiento y el desarrollo e integración de intereses, de
circunstancias, capacidades, valores y metas. Por ejemplo, es frecuente escuchar a personas que aseguran
que no nacieron o son incapaces de estudiar o ejercer cierta disciplina, que si nacieron para ser ingenieros,
jamás podrán escribir un poema. Este tipo de reflexiones lejos de ser útiles para los jóvenes que buscan una
profesión adecuada solo acortan el horizonte o los límites de sus verdaderas posibilidades.
8. SI NO LOGRO ESTUDIAR X CARRERA SERÉ UNA PERSONA FRUSTRADA Y
AMARGADA TODA MI VIDA
Este mito se debe principalmente a la obstinación o encaprichamiento que se puede llegar a manifestar por
ciertas profesiones. Por ejemplo, algunas personas afirman que si no logran ingresar a X universidad o
estudiar determinada carrera no podrán hallar sentido a su vida, o que si no pueden desarrollar X actividad,
entonces ninguna otra podrá resultarles satisfactoria. Aquí lo más importante es considerar la realidad
circundante, ya que no siempre es posible, incluso por circunstancias ajenas, seguir la carrera que nos
resulta más significativa. Sin embargo, siempre existen alternativas viables, no para suplir la aspiración
original, pero sí para acercarse más a ésta. Por ejemplo, si un joven se siente frustrado por no haber sido
aceptado en la carrera de arqueología, pero sí puede ingresar a la de historia en otra universidad, es muy
factible que esa frustración desaparezca, en primer lugar, porque tendrá la oportunidad de estudiar una
carrera muy relacionada con la que originalmente eligió, y en segundo lugar, porque en ciertas
circunstancias es preferible ser lo que podemos ser que obstinarnos en lo que podemos ser.
9. UNA PERSONA PUEDE RENUNCIAR A LO QUE AMA, SI GANA MÁS DINERO QUE
PRESTIGIO
Es una idea muy arraigada en medios donde se ponderan más tanto el dinero como el prestigio y los bienes
materiales. No obstante que estos constituyen un aspecto muy necesario para cualquier ser humano, sin
duda alguna, su consecución requiere no sólo de un título en específico, sino de un desempeño
sobresaliente que es más fácil obtener cuando el trabajo le apasiona. Por otra parte, quien renuncia a su
vocación también renuncia a sí mismo.
10. LO MÁS IMPORTANTE ES HACER LO QUE A UNO LE GUSTA; LO ECONÓMICO NO
CUENTA
Esta creencia es todo lo contrario a la anterior y es igualmente errónea, ya que un ingreso económico
suficiente y oportuno constituye un aspecto por demás importante porque representa el acceso a una
buena cantidad de satisfactores básicos para cualquier ser humano.
11. SE DEBE ELEGIR SOLAMENTE UNA VEZ, EQUIVO CARSE ES LO PEOR DEL MUNDO
Este es uno de los mitos más infundados y perjudiciales que existen, ya que con este tipo de premisas se
pretende que los jóvenes elijan a la primera y de una manera certera alguna profesión. Sin embargo, esto no
siempre es posible, debido a que pueden influir factores tales como: la falta de recursos económicos, la
influencia que otros ejercen en la elección de carrera, la falta de información suficiente al elegir, etc. Ahora
bien, nunca es tarde para rectificar el camino. Siempre será mejor cambiar de carrera que intentar concluir
una por la cual no se siente la menor capacidad o inclinación.
12. LAS PERSONAS QUE ESTUDIAN DISCIPLINAS CIENTÍFICO-TECNOLÓGICAS SON
FRÍAS Y CALCULADORAS; LAS QUE ESTUDIAN CARRERAS HUMANÍSTICAS SON
MÁS SENCILLAS Y HUMANAS
Esta es una creencia por demás absurda, existen personas abiertas y alegres en profesiones consideradas
como abstractas o frías e individuos con ideas y comportamientos egoístas, retraídos o agresivos en
disciplinas sociales y humanísticas. La carrera en este caso, influye pero no determina el comportamiento de
las personas. Todo se limita a la manera particular que cada quien tiene de ser, pensar, sentir y actuar en lo
cotidiano (con o sin estudios profesionales).
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