CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012 CONTRADICCIÓN DE

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CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012.
ENTRE LAS SUSTENTADAS POR LOS
TRIBUNALES COLEGIADOS SEGUNDO
EN MATERIA DE TRABAJO DEL TERCER
CIRCUITO
Y
SEXTO
TRIBUNAL
COLEGIADO EN MATERIA DE TRABAJO
DEL
PRIMER
CIRCUITO,
Y
LOS
TRIBUNALES COLEGIADOS PRIMERO Y
TERCERO, AMBOS EN MATERIA DE
TRABAJO DEL TERCER CIRCUITO.
PONENTE: MINISTRO SERGIO SALVADOR
ANGUIANO.
SECRETARIO: ÓSCAR ZAMUDIO PÉREZ.
AGUIRRE
México, Distrito Federal. Acuerdo de la Segunda Sala de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, correspondiente al diez
de octubre de dos mil doce.
VO.BO.
COTEJADO
V I S T O S; y
R E S U L T A N D O:
PRIMERO. Mediante oficio SSGA-VII-23503/2012 suscrito
por el Actuario Judicial de este Alto Tribunal el primero de junio de
dos mil doce, recibido el veintidós siguiente en la Oficina de
Certificación Judicial y Correspondencia, al cual se acompañó
copia certificada del diverso oficio 1/2012-ST de diecisiete de
mayo del propio año, firmado por los Magistrados integrantes del
Tercer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Tercer
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
Circuito, se hizo del conocimiento de la Suprema Corte de Justicia
de la Nación la denuncia de contradicción de tesis formulada por
los Magistrados que integran dicho órgano jurisdiccional al
resolver el amparo directo 266/2012, y lo resuelto por el Primer
Tribunal Colegiado en los mismos materia y circuito en el amparo
directo 654/2003, en contra de los criterios sustentados por el
Segundo Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Tercer
Circuito, que resolvió el amparo directo 706/2007 y por el Sexto
Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Primer Circuito en
las resoluciones recaídas a los amparos directos 1316/91, 106/91,
586/91, 1636/92 y 5066/92.
SEGUNDO. Por proveído de siete de junio de dos mil doce,
el Presidente de este Alto Tribunal admitió la denuncia de posible
contradicción de tesis una vez que ordenó la formación y registro
del expediente con el número 246/2012; en el propio oficio solicitó
a los Presidentes de los Tribunales Colegiados contendientes
copia certificada de las resoluciones mencionadas en el
resultando precedente, ordenando dar a conocer dicho acuerdo,
anexando copia de las constancias que integran el expediente, al
titular de la Procuraduría General de la República para que si lo
estimara pertinente expusiera su parecer. En el proveído indicado
se turnó el expediente al señor Ministro Sergio Salvador Aguirre
Anguiano.
TERCERO. Por diverso acuerdo de veintisiete de junio de
dos mil doce, el Presidente de la Segunda Sala de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación ordenó el avocamiento de dicho
órgano jurisdiccional en el conocimiento del asunto.
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
CUARTO. Una vez recibidas todas las copias certificadas de
las resoluciones solicitadas, el Presidente de la Sala dictó
acuerdo el veintidós de agosto de dos mil doce en el que ordenó
la devolución del expediente al Ministro Sergio Salvador Aguirre
Anguiano, para los efectos legales conducentes.
El Agente del Ministerio Público Federal de la adscripción
formuló el pedimento número DGC/DCC/853/2012, en el sentido
de que se dicte resolución declarando existente la contradicción
de tesis y que se determine que el criterio que debe prevalecer es
el que sostiene que la caducidad del juicio laboral no puede
operar en perjuicio del trabajador, cuando se encuentra pendiente
de celebrarse la audiencia de pruebas, alegatos y resolución.
C O N S I D E R A N D O:
PRIMERO. Esta Segunda Sala de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, es competente para conocer y resolver la
presente denuncia de contradicción de tesis, de conformidad con
lo dispuesto en los artículos 107, fracción XIII, de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos; 197-A, de la Ley de
Amparo y 21, fracción VIII, de la Ley Orgánica del Poder Judicial
de la Federación, en relación con el artículo 37 del Reglamento
Interior de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y con el
punto segundo del Acuerdo General Número 5/2001, del Pleno de
este Alto Tribunal, en virtud de que se trata de la posible
contradicción de tesis
que
sustentan
diversos Tribunales
Colegiados en asuntos en materia de trabajo, que es de la
especialidad de esta Sala.
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
No pasa inadvertido para esta Sala que el cuatro de octubre
de dos mil once entró en vigor el decreto publicado en el Diario
Oficial de la Federación el seis de junio del año en cita, mediante
el cual se reformó, entre otras disposiciones, la fracción XIII, del
artículo 107 de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, cuyo contenido dispone:
“Artículo 107. Las controversias de que habla el artículo
103 de esta Constitución, con excepción de aquellas en
materia electoral, se sujetarán a los procedimientos que
determine la ley reglamentaria, de acuerdo con las bases
siguientes:
…
XIII.- Cuando los Tribunales Colegiados de un mismo
Circuito sustenten tesis contradictorias en los juicios de
amparo de su competencia, el Procurador General de la
República,
los
mencionados
tribunales
y
sus
integrantes, los Jueces de Distrito o las partes en los
asuntos
que
los
motivaron
podrán
denunciar
la
contradicción ante el Pleno del Circuito correspondiente,
a fin de que decida la tesis que debe prevalecer como
jurisprudencia.
Cuando los Plenos de Circuito de distintos Circuitos, los
Plenos de Circuito en materia especializada de un mismo
Circuito o los Tribunales Colegiados de un mismo
Circuito con diferente especialización sustenten tesis
contradictorias al resolver las contradicciones o los
asuntos de su competencia, según corresponda, los
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación,
los mismos Plenos de Circuito, así como los órganos a
que se refiere el párrafo anterior, podrán denunciar la
contradicción ante la Suprema Corte de Justicia, con el
objeto de que el Pleno o la Sala respectiva, decida la
tesis que deberá prevalecer.
Cuando las Salas de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación sustenten tesis contradictorias en los juicios de
amparo cuyo conocimiento les competa, los Ministros,
los Tribunales Colegiados de Circuito y sus integrantes,
los Jueces de Distrito, el Procurador General de la
República o las partes en los asuntos que las motivaron,
podrán denunciar la contradicción ante el Pleno de la
Suprema Corte, conforme a la ley reglamentaria, para
que éste resuelva la contradicción.
Las resoluciones que pronuncien el Pleno o las Salas de
la Suprema Corte de Justicia así como los Plenos de
Circuito conforme a los párrafos anteriores, sólo tendrán
el efecto de fijar la jurisprudencia y no afectarán las
situaciones
jurídicas
concretas
derivadas
de
las
sentencias dictadas en los juicios en que hubiese
ocurrido la contradicción…”
De donde deriva que el Pleno y las Salas de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación tienen facultades para resolver las
contradicciones de tesis que se susciten entre los Plenos de
Circuito de distintos circuitos, los Plenos de Circuito en materia
especializada de un mismo Circuito o los Tribunales Colegiados
de un mismo Circuito con diferente especialización.
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
Sin embargo, esta Segunda Sala considera que mientras no
se promulgue la ley reglamentaria respectiva y no queden
debidamente habilitados y en funcionamiento los Plenos de
Circuito, debe asumir el conocimiento de la presente contradicción
de tesis, a fin de resolver de manera pronta la cuestión planteada,
porque de esa forma se otorga certeza jurídica para la solución de
los
asuntos
competencia
de
los
Tribunales
Colegiados
contendientes; de lo contrario, se prolongaría la solución del
presente asunto.
Sirve de apoyo a lo anterior la tesis del Tribunal Pleno cuyos
rubro, texto y datos de identificación son los siguientes:
“CONTRADICCIÓN
COLEGIADOS
DE
DE
TESIS
ENTRE
TRIBUNALES
DIFERENTE
CIRCUITO.
CORRESPONDE CONOCER DE ELLAS A LA SUPREMA
CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN (INTERPRETACIÓN
DEL
ARTÍCULO
107,
FRACCIÓN
XIII,
PÁRRAFO
SEGUNDO, DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS
ESTADOS
UNIDOS
MEDIANTE
DECRETO
MEXICANOS,
PUBLICADO
REFORMADO
EN
EL
DIARIO
OFICIAL DE LA FEDERACIÓN EL 6 DE JUNIO DE 2011).
De los fines perseguidos por el Poder Reformador de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos,
se advierte que se creó a los Plenos de Circuito para
resolver las contradicciones de tesis surgidas entre
Tribunales Colegiados pertenecientes a un mismo
Circuito, y si bien en el texto constitucional aprobado no
se hace referencia expresa a la atribución de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación para conocer de las
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
contradicciones suscitadas entre Tribunales Colegiados
pertenecientes a diferentes Circuitos, debe estimarse
que se está en presencia de una omisión legislativa que
debe colmarse atendiendo a los fines de la reforma
constitucional citada, así como a la naturaleza de las
contradicciones de tesis cuya resolución se confirió a
este Alto Tribunal, ya que uno de los fines de la reforma
señalada fue proteger el principio de seguridad jurídica
manteniendo a la Suprema Corte como órgano terminal
en materia de interpretación del orden jurídico nacional,
por lo que dada la limitada competencia de los Plenos de
Circuito, de sostenerse que a este Máximo Tribunal no le
corresponde resolver las contradicciones de tesis entre
Tribunales Colegiados de diverso Circuito, se afectaría el
principio de seguridad jurídica, ya que en tanto no se
diera una divergencia de criterios al seno de un mismo
Circuito
sobre
la
interpretación,
por
ejemplo,
de
preceptos constitucionales, de la Ley de Amparo o de
diverso
ordenamiento
federal,
podrían
prevalecer
indefinidamente en los diferentes Circuitos criterios
diversos sobre normas generales de trascendencia
nacional. Incluso, para colmar la omisión en la que se
incurrió, debe considerarse que en el artículo 107,
fracción XIII, párrafo segundo, de la Constitución General
de la República, se confirió competencia expresa a este
Alto Tribunal para conocer de contradicciones de tesis
entre Tribunales Colegiados de un mismo Circuito,
cuando éstos se encuentren especializados en diversa
materia, de donde se deduce, por mayoría de razón, que
también le corresponde resolver las contradicciones de
tesis
entre
Tribunales
Colegiados
de
diferentes
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
Circuitos, especializados o no en la misma materia, pues
de lo contrario el sistema establecido en la referida
reforma constitucional daría lugar a que al seno de un
Circuito, sin participación alguna de los Plenos de
Circuito,
la
Suprema
Corte
pudiera
establecer
jurisprudencia sobre el alcance de una normativa de
trascendencia
nacional
cuando
los
criterios
contradictorios derivaran de Tribunales Colegiados con
diferente especialización, y cuando la contradicción
respectiva proviniera de Tribunales Colegiados de
diferente Circuito, especializados o no, la falta de certeza
sobre la definición de la interpretación de normativa de
esa índole permanecería hasta en tanto no se suscitara
la contradicción entre los respectivos Plenos de Circuito.
Por tanto, atendiendo a los fines de la indicada reforma
constitucional, especialmente a la tutela del principio de
seguridad jurídica que se pretende garantizar mediante
la resolución de las contradicciones de tesis, se
concluye que a este Alto Tribunal le corresponde
conocer de las contradicciones de tesis entre Tribunales
Colegiados de diferente Circuito.” (Registro IUS: 2000331.
Tesis P. I/2012. Semanario Judicial de la Federación y su
Gaceta. Décima Época, Libro VI, Marzo de 2012, Tomo 1,
materia común, página 9).
SEGUNDO. La denuncia de contradicción de tesis proviene
de parte legítima, en términos de lo dispuesto por el artículo 197A, de la Ley de Amparo, toda vez que fue formulada por los
Magistrados integrantes del Tercer Tribunal Colegiado en Materia
de Trabajo del Tercer Circuito.
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
TERCERO. Como cuestión previa y con el propósito de
estar en aptitud de determinar sobre la procedencia, así como
sobre la existencia de la contradicción de tesis denunciada y, en
su caso, resolverla, es preciso tener presentes los criterios
sustentados por los órganos colegiados que la motivaron, por lo
que a continuación se transcriben.
El Tercer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del
Tercer Circuito resolvió el amparo directo 266/2012, por
unanimidad de votos, de la siguiente manera:
“II.
Estudio
del
asunto.
La
lectura
de
los
antecedentes reseñados y acto reclamado, lleva a las
siguientes consideraciones: - - - En primer término
será
analizado
un
inconstitucionalidad
planteamiento
que
podría
ser
de
de
mayor
beneficio para la parte trabajadora, por virtud del
cual, considera que para que pudiera operar la figura
de caducidad en su perjuicio, era menester que la
responsable
le
prosecución
atribuida
supletoria
a
las
previniera
y
sobre
la
atendiera
disposiciones
falta
de
relativas
de
forma
a
la
caducidad de la Ley Federal del Trabajo. - - - Ello,
porque con independencia de si tal argumento es
acertado —aspecto de fondo—, lo cierto es que tiene
como finalidad buscar una tutela más amplia, que el
sólo hecho de constatar si transcurrió el plazo de
caducidad legal. Esto es, por virtud de este
planteamiento, quien acude en amparo considera
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
que al juicio burocrático es aplicable este tipo de
limitantes, condiciones o presupuestos adicionales
de forma supletoria, para que pueda al menos
comenzar a transcurrir algún plazo de caducidad. Por
ende, que de no ocurrir así, entonces la responsable
no podría contabilizar alguna caducidad al respecto,
es decir, para el caso de no observar el mecanismo
previsto en las disposiciones que se alegan de
aplicación supletoria, en materia de caducidad del
procedimiento laboral. - - - De ahí la necesidad de
contestar de forma preferente esta cuestión, para
asegurar un acceso efectivo a la justicia, acorde con
el derecho fundamental contenido en el artículo 17
constitucional. Por lo que se emiten las siguientes
consideraciones: - - - A. Caducidad en juicio
burocrático del Estado de Jalisco, es improcedente
la supletoriedad del artículo 772 de la Ley Federal del
Trabajo (requerimiento previo a la parte trabajadora
de promover en caso de inactividad procesal). En
cuanto este tema, en el primer concepto de violación
la parte quejosa refiere que el acto reclamado que
dio por concluido el juicio laboral instado, mediante
la referida caducidad, es violatorio de los artículos 14
y 16 constitucionales. - - - Lo anterior, porque
después de hacer referencia al contenido del
acuerdo de doce de diciembre de dos mil once, la
parte agraviada señala que la responsable se apoyó
en el artículo 138 de la Ley para los Servidores
Públicos del Estado de Jalisco y sus Municipios, sin
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
llevar a cabo el procedimiento previsto en forma
supletoria en los artículos 771, 772 y 773, de la Ley
Federal del Trabajo, especialmente, subraya el
dispositivo 772, en cuanto a la porción normativa
relativa a que en el caso de que sea necesaria
promoción del trabajador y éste no la hubiere
efectuado en el lapso de tres meses, el Presidente de
la Junta debe ordenar requerirle para que la
presente, apercibiéndole de que, de no hacerlo,
operará la caducidad a que refiere el numeral 773. - - El inconforme añade que el Pleno de la responsable
está integrado por expertos en derecho y que éste no
está sujeto a prueba, por lo que estima que no era
aceptable afectarle en su derecho al debido proceso,
aplicando la referida caducidad sin cumplir con el
procedimiento que indica de forma supletoria,
porque en el expediente de origen no existía
notificación en que la responsable le hubiere
requerido dentro del término de tres meses de
inactividad procesal, que la presentara, con el
apercibimiento de que operaría la caducidad de no
hacerlo. - - - Agrega, que se viola el principio ‘in
dubio pro operario’ que rige en derecho laboral y
burocrático, el cual refiere está contenido en los
artículos 10 y 12 de le legislación burocrática local,
ya que no se aplica la ley supletoria en la materia,
como era la Ley Federal del Trabajo. - - - Dichos
argumentos son infundados. - - - Cierto, estas
manifestaciones son incorrectas porque desatienden
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
que
no
se
cumplen
los
supletoriedad pretendida,
requisitos
ya que
no
para
la
cualquier
ausencia de reglamentación normativa del juicio
burocrático local, exige acudir a las disposiciones de
la Ley Federal del Trabajo, en virtud de que ello
requiere de un estudio cuidadoso de la figura o
institución de que se trate, de los elementos que
permiten la supletoriedad de normas y la respectiva
interpretación jurídica que puede aplicar en cada
caso
concreto,
según
la
naturaleza
de
los
componentes normativos en consulta. - - - En la
especie, no resulta aplicable la supletoriedad de la
Ley Federal del Trabajo, porque tratándose de la Ley
para los Servidores Públicos del Estado de Jalisco y
sus Municipios, existe un régimen jurídico expreso
de regulación de la caducidad del juicio burocrático,
como forma de concluir el procedimiento por
inactividad procesal imputable a las partes. Por ende,
una reglamentación propia de en qué condiciones la
prolongación de esa inactividad puede originar que
caduque la instancia laboral. - - - En relación al tema
de
la
supletoriedad
de
las
normas
de
un
ordenamiento legal respecto de las de otro, así como
de los requisitos necesarios a satisfacer para que
pueda operar dicha figura jurídica, se ha considerado
que sólo aplica cuando, en determinada institución
jurídica prevista por la ley a suplir, existen lagunas u
omisiones, las cuales podrían ser subsanadas con
las disposiciones que la ley supletoria contenga en
12
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
relación a dicha institución jurídica, o bien, cuando la
figura
de
que
se
trate,
aunque
no
estuviere
expresamente contenida en la norma a suplir, fuera
necesaria o indispensable, pero también compatible,
con la naturaleza del ordenamiento que presenta una
deficiencia normativa que requiera ser colmada. - - Así, para que exista supletoriedad de unas normas
respecto de otras, deben satisfacerse los siguientes
requisitos: a) que el ordenamiento que se pretenda
suplir lo admita expresamente, y señale el estatuto
supletorio;
b)
que
el
ordenamiento objeto de
supletoriedad prevea la institución jurídica de que se
trate; c) que no obstante esa previsión, las normas
existentes en tal cuerpo jurídico sean insuficientes
para
su
aplicación
a
la
situación
concreta
presentada, por carencia total o parcial de la
reglamentación
necesaria;
y,
d)
que
las
disposiciones o principios con los que se vaya a
llenar la deficiencia no contraríen, de algún modo, las
bases esenciales del sistema legal de sustentación
de la institución suplida. - - - Por lo que ante la falta
de uno de estos requisitos, no puede operar la
supletoriedad de una legislación en otra. - - - Esta
situación ocurre
en el
caso a
estudio,
pues
tratándose del Estado de Jalisco y sus Municipios no
se satisfacen los puntos ‘c’ (deficiencia normativa a
suplir)
y
‘d’
(compatibilidad
entre
las
reglas
impuestas por la legislación laboral burocrática con
las del ordenamiento que pretende suplir), en lo
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
relativo a las condiciones bajo las que puede iniciar
el cómputo de la caducidad, ya que el legislador local
optó por una configuración normativa de caducidad
ordinaria o simple, no así por un mecanismo
reforzado y restrictivo, como lo hizo el legislador
federal, para los trabajadores del apartado A, del
artículo 123, constitucional, en el numeral 772 de la
legislación federal obrera. - - - Para dar sustento a la
consideración precedente, es oportuno verificar la
diferente forma y matices con las que el legislador
federal y el local, decidieron regular respectivamente,
esta figura al tenor del comparativo siguiente:
CADUCIDAD
Ley para los Servidores
Públicos del Estado de
Jalisco y sus Municipios
‘Artículo 138. La caducidad en el
proceso se producirá, cuando
cualquiera que sea su estado, no
se haya efectuado algún acto
procesal, ni promoción durante
un término mayor de seis meses,
así sea con el fin de pedir que se
dicte el laudo. No operará la
caducidad, aun cuando dicho
término transcurra, por estar
pendiente el desahogo de
diligencias
que
deban
practicarse fuera del local del
Tribunal o de recibirse informes
o copias certificadas que hayan
sido solicitadas. A petición de
parte interesada, o de oficio, el
Tribunal declarará la caducidad
cuando se estime consumada.’
Ley Federal del
Trabajo
‘Artículo 772. Cuando para
continuar el trámite del juicio
en los términos del artículo
que antecede, sea necesaria
promoción del trabajador, y
éste no se haya efectuado
dentro de un lapso de tres
meses; el presidente de la
Junta deberá ordenar se le
requiera para que la presente,
apercibiéndole de que, de no
hacerlo, operará la caducidad
a que se refiere el artículo
siguiente.
Si el trabajador está
patrocinado por un procurador
del Trabajo, la Junta notificará
el acuerdo de que se trata, a
la Procuraduría de la Defensa
del Trabajo, para los efectos
correspondientes.
Si
no
estuviera patrocinado por la
procuraduría, se le hará saber
a ésta el acuerdo, para el
efecto de que intervenga ante
el trabajador y le precise las
consecuencias legales de la
14
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
falta de promoción, así como
para que le brinde asesoría
legal en caso de que el
trabajador se la requiera.’
‘Artículo 773. Se tendrá
por desistida de la acción
intentada a toda persona que
no haga promoción alguna en
el término de seis meses,
siempre que esa promoción
sea
necesaria
para
la
continuación
del
procedimiento. No se tendrá
por transcurrido dicho término
si están desahogadas las
pruebas del actor o está
pendiente
de
dictarse
resolución
sobre
alguna
promoción de las partes o la
práctica de alguna diligencia,
o la recepción de informes o
copias que se hubiesen
solicitado.
Cuando se solicite que se
tenga por desistido al actor de
las acciones intentadas, la
Junta citará a las partes a una
audiencia, en la que después
de oírlas y recibir las pruebas
que ofrezcan, que deberán
referirse exclusivamente a la
procedencia o improcedencia
del
desistimiento
dictará
resolución.’
De acuerdo a lo anterior, en el Estado de Jalisco y
sus Municipios no existe carencia total de la
reglamentación
necesaria
para
determinar
lo
conducente a cuándo puede actualizarse la figura de
la caducidad del juicio burocrático local. - - - Ello
porque existe disposición expresa, como es el
referido numeral 138, en el que el legislador local
optó por diseñar una caducidad ordinaria o simple,
como
ocurre
con
gran
parte
de
las
normas
procesales del país (artículo 373, fracción IV, del
Código Federal de Procedimientos Civiles, artículo
15
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
1076 del Código de Comercio, artículo 29 bis del
Código de Procedimientos Civiles del Estado de
Jalisco, entre otros), en donde únicamente son
señalados los elementos fundamentales o básicos
para
aplicar
dicha
figura,
sin
supeditarlo
a
requerimientos previos, dirigidos a las partes para
que impulsen el proceso. - - - Cierto, en una
caducidad reglamentada en forma
ordinaria el
legislador opta por delimitar los aspectos básicos en
los que podrá aplicar tal figura, como son el precisar
un determinado lapso o plazo legal de caducidad, el
presupuesto de que atiende a la inactividad procesal
de la parte interesada y falta de actuación procesal.
La fijación de determinados parámetros para advertir
en qué contextos procesales puede operar, la forma
de transcurrir y las consecuencias jurídicas que
derivan de dicha figura. - - - Todo ello como
expresión de las facultades del legislador para
establecer límites racionales para el ejercicio de los
derechos de acción y defensa, en congruencia con el
artículo 17 constitucional, que refiere la impartición
de justicia expedita conforme a los plazos y términos
que fijen las leyes. - - - Por ello, la caducidad del
precepto 138 opera cualquiera que sea el estado del
proceso, si en el lapso de seis meses no se efectúa
un acto procesal o promoción alguna. Dicha regla
general tiene como excepciones en la materia
burocrática
laboral
cuando
esté
pendiente
el
desahogo de diligencias que deban practicarse fuera
16
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
del local del Tribunal o de recibirse informes o
copias certificadas que hayan sido solicitados. - - En relación con este punto, están vinculados los
artículos 117 y 128 de la Ley para los Servidores
Públicos del Estado de Jalisco y sus Municipios, que
prevén el principio dispositivo del proceso también
en materia laboral burocrática, conforme al cual la
actividad jurisdiccional se ejerce a petición de los
particulares. - - - Lo anterior, obviamente sin
perjuicio de las atribuciones conferidas a los
tribunales como rectores del procedimiento, de hacer
cumplir
los
procedimiento
términos
para
y
plazos
llegar
(sic)
legales
resolver
del
la
controversia deducida como lo manda el artículo 17
constitucional y realizar las actuaciones que les son
propias a su facultad jurisdiccional. Lo que ha dado
margen a sistemas procesales mixtos, como es el
juicio laboral burocrático. - - - El principio dispositivo
en dichos sistemas procesales mixtos, implica que el
afectado goza de absoluta libertad para excitar la
actividad del órgano jurisdiccional, como también
una vez acaecido ello, hacer cesar la actividad
jurisdiccional. De manera que ante la ausencia de
actividad procesal puede presumirse su falta de
interés en su prosecución, ya que los juicios no
deben
durar
de
manera
indefinida,
pues
ello
constituye un problema para la administración de
justicia y genera afectación del orden social. - - Cierto, una de las razones por la cual las diversas
17
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
legislaciones admiten la caducidad de la instancia,
radica en que el Estado, después de un periodo de
inactividad procesal prolongado, tiende a librar a sus
propios órganos de la necesidad de proveer y
cumplir con todas las obligaciones derivadas de la
existencia de una relación procesal; pero para que
pueda
haber
condiciones
caducidad,
generalmente
se
requieren
aceptadas:
dos
i)
el
transcurso de un periodo determinado de tiempo y ii)
la inactividad consistente en no realizar actos de
procedimiento, que tengan importancia respecto de
la relación procesal, debiendo la inactividad de que
se trata, ser imputable a alguna de las partes. - - Este criterio tiene apoyo en la tesis siguiente de la
otrora Cuarta Sala de la Suprema Corte de Justicia
de la Nación, que dispone: - - - ‘CADUCIDAD DE LA
INSTANCIA.’ (Se transcribe). - - - Esta clase de
caducidad simple u ordinaria no era ajena a la
materia laboral, en específico, a la Ley Federal del
Trabajo, que originariamente en su artículo 479,
derogado, atendía sustancialmente a fijarla a razón
de un plazo legal de ausencia de promoción de las
partes e inactividad procesal. Precepto que fue
considerado constitucional en su momento por el
Tribunal Pleno, analizándose las características de
esta figura y su conformidad con los artículos 17 y
123 constitucionales, precisándose que tiende a
obligar a las partes a que promuevan dentro de breve
tiempo, la terminación de los negocios que hubieran
18
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
intentado.
Obligación que
el
Pleno refirió, es
perfectamente justificada, ya que interesa a ambas
partes, esto es, a trabajadores y patrones, que los
conflictos de trabajo se resuelvan a la mayor
brevedad. - - - La consecuencia del principio
dispositivo es que la parte actora actúe y deba
promover, cuando esto sea necesario, para la
continuación del procedimiento, cumpliendo la carga
procesal de impulso, que la ley le atribuye, so pena
de la sanción de caducidad. - - - De ahí que ese
precepto 479 recogía la institución procesal de la
caducidad, lo que refirió el Tribunal Pleno, es
aceptada casi universalmente por la doctrina jurídica
‘como hecho objetivo, de la inactividad prolongada
del actor, reveladora de su falta de interés jurídico,
para continuar el ejercicio de la acción por él
deducida’, que responde a un principio de interés
público, por su finalidad de que no se acumulen
indefinidamente los negocios en los tribunales, sino
que rápidamente desaparezcan de la atención de los
mismos, para que puedan dedicarla al tratamiento de
los nuevos pleitos que se les sometan y a otra razón,
también de interés público, la de la prontitud en la
expedición de la justicia, ante la que cede todo
interés particular. - - - De esa forma, en el artículo 138
de la Ley para los Servidores Públicos del Estado de
Jalisco y sus Municipios, el legislador local decidió
reglamentar la caducidad de manera ordinaria o
simple, como antes lo hacía la Ley Federal del
19
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
Trabajo en el artículo 479 derogado, desde el instante
en que la configuró normativamente sólo con las
condiciones fundamentales en que puede ocurrir.
Esto es, al precisar únicamente los siguientes
elementos básicos bajo los que puede caducar el
procedimiento, que se desprenden de su sola
literalidad: - - - La fijación de un plazo legal de
caducidad, a razón de una inactividad procesal
mayor a seis meses. - - - Sujetar la figura a requisitos
básicos como es la ausencia de prosecución
procesal, es decir, que no se haya efectuado algún
acto procesal, ni promoción durante el lapso mayor a
seis meses, así sea con el fin de pedir que se dicte el
laudo. - - - Un contexto elemental en que puede
ocurrir la caducidad, que es en cualquier estado del
juicio con el fin de que sea dictado el laudo. - - Dispone limitantes normativas mínimas para que
transcurra la caducidad, es decir, al restringirla
cuando está pendiente el desahogo de diligencias
que deban practicarse fuera del local del Tribunal o
de recibirse informes, o bien, copias certificadas que
hayan sido solicitadas. - - - Declaración de la
caducidad a petición de parte interesada, o de oficio,
una vez consumada. - - - En consecuencia, no
contempla un mecanismo especial o de tutela
reforzado para restringir la figura, ni restringe la
forma en que puede empezar a transcurrir, más allá
de aspectos que son connaturales a la naturaleza de
la caducidad, como es no correr si no exista un
20
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
deber de impulso razonable y exigible. - - - Por lo que
dentro de las prescripciones que regulan dicha
caducidad en el juicio burocrático no aparece
reflejado un mecanismo restrictivo como el que
eligió el creador del texto vigente del numeral 772 de
la Ley Federal del Trabajo, para que inicie el cómputo
del plazo de caducidad (mediante condiciones o
limitantes de mayor intensidad para que transcurra),
cuyo fin es reducir los casos en que esa institución
pueda ocasionar perjuicio a un trabajador, por la sola
falta de impulso procesal. - - - Cierto, los trabajos
legislativos del que derivó esta norma en su texto
vigente (publicada el cuatro de enero de mil
novecientos ochenta), revelan que el legislador
expresamente decidió reformarla para adoptar un
mecanismo que ‘matizara’ la caducidad en beneficio
de los trabajadores a quienes rige la Ley Federal del
Trabajo (los señalados en el apartado A, del artículo
123 constitucional). - - - De la respectiva exposición
de motivos de la iniciativa de reforma y dictámenes
recaídos, se aprecia que en ese caso existió una
voluntad específica del legislador de adecuar la
figura, incorporando requisitos de mayor tutela
obrera, como los señalados en el numeral 772,
porque, se dijo, el principio dispositivo llevado al
extremo limita seriamente la actuación de los
tribunales, de modo que los Presidentes de las
Juntas debían cuidar de que los procedimientos no
quedaran suspendidos salvo en los casos previstos
21
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
en ley. - - - Aunado a ello, que si bien, se conservaba
la figura de la caducidad, se encontraba ‘matizada en
beneficio del trabajador’, ya que la Junta requerirá de
oficio a éste para que active el procedimiento, en el
caso de que haya dejado de promover en los últimos
tres meses; y tal figura comenzaría a contarse a
partir de la notificación que se hiciera al trabajador
de tal requerimiento. - - - Inclusive, al efectuarse la
discusión de la reforma en la cámara de origen
(diputados),
la
intervención
del
diputado
Luis
Velásquez, quien hizo referencia a esta figura, fue
coincidente sobre dicha caducidad matizada, al
precisar: ‘…Solicitamos a la Comisión Dictaminadora en
su reunión de estudio, que para que (sic) figura de la
caducidad esté matizada totalmente en beneficio del
trabajador, es necesario seguir otorgando la garantía de
audiencia que actualmente consagra el Artículo 727 de la
Ley vigente, pidiéndose incorporar al dictamen de esta
iniciativa.’ - - - Luego, la reforma legal de la que derivó
el artículo 772 implicó que el legislador federal optó
por
una
caducidad
matizada,
al
fijar
como
condiciones previas para que pueda empezar a
transcurrir el plazo de caducidad de seis meses, en
juicio laborales de los trabajadores del apartado A,
del artículo 123 constitucional, los siguientes: i)
tratándose de la parte trabajadora cuya promoción
sea necesaria, un requerimiento previo de actuar en
tal sentido, en caso de inactividad procesal por tres
meses, con el apercibimiento que de no hacerlo
22
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
podrá operar la caducidad; ii) para trabajadores
patrocinados por un Procurador del Trabajo, el deber
de la Junta de notificar el citado requerimiento de
impulso procesal, a la Procuraduría de la Defensa del
Trabajo, para los efectos correspondientes; y iii) de
no tener ese patrocinio el obrero, la obligación de
hacerle saber a la Procuraduría la situación de
inactividad procesal, para que intervenga ante el
trabajador, le precise las consecuencias legales de
falta de promoción (tener por desistida de la acción,
según
lo
dispone
el
artículo
773),
así
como
proporcionarle asesoría legal en caso de que se la
requiera. - - - De lo anterior deriva, que la caducidad
reglamentada en la Ley Federal del Trabajo, contiene
porciones normativas en que el legislador dejó
patente la finalidad de restringirla en mayor medida
en pro de los trabajadores regidos por aquella
legislación, es decir, reducir los supuestos en que
ordinariamente podría actualizarse, al condicionar
expresamente a la Junta del conocimiento a que para
poderla declarar, previamente debería cumplir con el
mecanismo de tutela reforzado materia de la reforma,
como el señalado requerimiento previo al obrero,
cuando cae en inactividad. - - - En ese supuesto, el
legislador federal no deja transcurrir la caducidad en
forma simple, como sería en virtud del solo
transcurso de determinado plazo legal en donde
quedara evidenciada la inactividad procesal que
sanciona este tipo de instituciones, como sucede
23
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
normalmente con la mayoría de normas procesales y
atento a que esta figura obedece simplemente al
incumplimiento
del
deber
de
impulsar
el
procedimiento para impedir que se extinga la
instancia, en miras a cumplir con el principio de
administración de justicia pronta y expedita, al igual
que el de seguridad jurídica, tutelados también a
nivel constitucional (artículos 14 y 17 de la Norma
Fundamental). - - - De modo que en el juicio
burocrático del Estado de Jalisco, la manera de
regular la institución en consulta fue con limitantes
simples y mínimas. - - - Por ello es que no se cumple
el citado requisito de deficiencia normativa a suplir,
para que opere la supletoriedad pretendida, porque
el artículo 138 en consulta, sí regula la institución de
la caducidad y lo hace bajo una modalidad ordinaria,
como en similar sentido está previsto en el artículo
140 de la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio
del Estado, contenido en el título séptimo ‘Del
Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje y del
procedimiento ante el mismo’, capítulo III. - - - De ahí
que opuesto a lo que pretende la parte quejosa, la
ausencia de norma en la legislación burocrática
local, sobre el tema de requerimiento previo al
trabajador para que impulse el proceso, no implica
forzosamente que exista una laguna o deficiencia
normativa
a
suplir.
Es
decir,
puede
tratarse
válidamente de una forma distinta de reglamentar
dicha institución de caducidad. Por ende, una
24
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
diversa expresión en que el legislador local optó y
decidió regularla, para efectos del juicio burocrático
en el Estado de Jalisco y sus Municipios, que es en
forma ordinaria o simple.- - - En apoyo a lo anterior
es aplicable por similitud de razón la jurisprudencia
2a./J. 128/2009 de la Segunda Sala de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, que refiere: - - ‘CADUCIDAD EN EL JUICIO LABORAL. EL ARTÍCULO
97 DE LA LEY DEL SERVICIO CIVIL DEL ESTADO Y
LOS MUNICIPIOS DE CHIAPAS LA REGULA EN
FORMA COMPLETA, POR LO QUE NO OPERA LA
APLICACIÓN SUPLETORIA DE LOS ARTÍCULOS 772 Y
773 DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO’. (Se
transcribe). - - - La jurisprudencia en consulta, si bien
se refiere a la legislación burocrática de Chiapas, es
aplicable al caso por similitud de razón, ya que de
forma similar a como lo hace el legislador jalisciense,
el ordenamiento de aquella entidad federativa no
prevé como requisito para decretar la caducidad en
juicio burocrático, el requerimiento previo a la parte
trabajadora para que impulse el proceso, como lo
refiere el artículo 772 de la Ley Federal del Trabajo,
por lo que se concluyó por el Alto Tribunal que no
existe supletoriedad. - - - Así que el artículo 138 en
estudio y el diverso 97 Ley del Servicio Civil del
Estado
y
los
Municipios
de
Chiapas,
son
coincidentes en sólo prever una caducidad del juicio
burocrático en que lo relevante es fijar un plazo legal,
el requisito básico de falta de actuación procesal y la
25
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
posibilidad de decretarse de oficio o petición de
parte, así como algunas limitantes mínimas en que
no puede transcurrir la caducidad (falta de desahogo
de diligencias que deban practicarse fuera del local
del tribunal, o por estar pendientes de recibirse
informes, o copias certificadas que hayan sido
solicitadas). - - - De ahí que existe semejanza
suficiente para aplicar por analogía la jurisprudencia
de la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia
de la Nación. - - - En el entendido que para la referida
supletoriedad tampoco se cumple el requisito de
compatibilidad entre las reglas impuestas por la
legislación
laboral
burocrática
con
las
del
ordenamiento que pretende suplir, en lo que se
refiere al citado requerimiento previo de impulso
procesal a la parte trabajadora, porque habiendo
optado
el
legislador
jalisciense
por
una
reglamentación de caducidad simple u ordinaria,
para
el
juicio
burocrático,
que
atiende
preferentemente al simple transcurso del tiempo e
inactividad procesal, sería contradictorio introducir
condiciones o limitantes restrictivas propias de un
mecanismo de caducidad matizada y restringida. - - Cierto, a diferencia del artículo 772 de la Ley Federal
del Trabajo, el artículo 138 de la legislación
burocrática de Jalisco y sus Municipios, contiene un
mecanismo sencillo, simple y de mínima formalidad
para que el Tribunal de Arbitraje y Escalafón pueda
declararla de oficio o a petición de parte. - - - Esto es,
26
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
sin incluir condiciones o limitantes mayores o de
tutela obrera reforzada, como sería el presupuesto de
que sólo pueda operar si previamente es requerido el
trabajador para que lo impulse, una vez transcurrido
determinado tiempo de ausencia de actuación o
prosecución, o bien, alguna medida de asesoría legal
al respecto por alguna dependencia de defensa del
trabajo, como a diferencia lo hace el citado numeral
772. - - - Por el contrario, el legislador burocrático
local en el Estado de Jalisco y sus Municipios, ha
dejado evidenciado que regula dicha caducidad,
otorgando preferencia al hecho de que transcurra el
plazo legal de inactividad procesal (mayor a seis
meses), así como que ello puede ocurrir en
‘cualquier
estado
del
proceso’.
Incluso,
hace
referencia de que la ausencia de promoción que
puede motivar la caducidad puede derivar aunque
sólo sea con el fin de pedir que se dicte el laudo
(punto del que no se analiza su constitucionalidad
porque no fue esa la hipótesis que agravió a la parte
actora, pues el expediente laboral no estaba turnado
sólo para dictar laudo, cuando se declaró caducado).
- - - Luego, se está ante una forma de regular la
caducidad bajo estándares ordinarios, en que puede
operar en un mayor número de casos, no así con
limitantes mayores como las de un requerimiento
previo a la parte trabajadora, para que impulse el
proceso
que
evidentemente
tendría
como
fin
prevenirle en reactivar lo que se había dejado
27
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
abandonado. - - - Por lo que de aplicar de forma
supletoria el mecanismo de caducidad matizado y
restringido contenido en el artículo 772, sería
incompatible y haría nugatorio lo prescrito en el
artículo 138, de que pudiera operar en cualquier
estado del proceso, por la sola ausencia de algún
acto procesal (necesario) o promoción durante un
término mayor de seis meses, en aras de que se
dicte el laudo, pasaría de una caducidad simple, a
una restringida o excepcional, que no fue la prevista
por el legislador burocrático local. - - - En virtud de lo
explicado previamente, no es verdad que el Tribunal
de Arbitraje y Escalafón viole el artículo 10, fracción
III, de la Ley para los Servidores Públicos del Estado
de Jalisco y sus Municipios, pues si bien contempla
como uno de los ordenamientos legales supletorios
a la Ley Federal del Trabajo (después de los
principios contenidos en el artículo 123, apartado B,
constitucional
y
de
la
Ley
Federal
de
los
Trabajadores al Servicio del Estado), también es
verdad que no puede aplicar tal supletoriedad al
ordenamiento
burocrático
local
si
éste
regula
expresamente la caducidad para los juicios del
trabajo de los servidores públicos en cuanto a sus
elementos
fundamentales
(temporalidad
y
condiciones para que se actualice). Además, porque
no existe la citada compatibilidad con la forma de
regular dicha figura en juicio burocrático local. - - - B.
La caducidad sin requerimiento previo de impulso al
28
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
trabajador no implica infracción al principio in dubio
pro operario. En este sentido, opuesto a lo alegado,
no aplica ese criterio de interpretación de las normas
de trabajo, de que en caso de duda, se aplique la
interpretación más favorable al trabajador (principio
previsto en el artículo 12 de la legislación burocrática
local). - - - Cierto, en la especie no se trata de un
supuesto de duda sobre la manera en que el
legislador del Estado de Jalisco y sus Municipios,
reguló la referida caducidad, porque han quedado
explicadas las razones por las que no hay vacío
legislativo a suplir ni compatibilidad. Luego, no hay
un
contexto
de
incertidumbre
sobre
qué
interpretación jurídica aplicar, en el que deba
acudirse (sic) principio referido. - - - Si la legislación
burocrática en consulta ya cuenta con su propia
reglamentación para que opere la referida caducidad,
no cabría traer para su operatividad, disposiciones
de
otros
ordenamientos,
pues
de
ser
así,
propiamente se estaría legislando en ese sentido,
dado que si no se encuentra previsto en la ley
burocrática aplicable el requerimiento al trabajador
que alude el impetrante, prevista en la Ley Federal
del Trabajo, es porque fue voluntad del legislador
local no plasmarla, al configurarla normativamente
bajo un estándar menos restringido. - - - C.
Inoperante que fueron vulneradas las formalidades
del procedimiento. Asimismo es inoperante que por
el hecho de no haber requerido a la parte actora, en
29
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
términos del artículo 772 de la Ley Federal del
Trabajo, de forma supletoria, la responsable, en
opinión
del
quejoso,
violó
el
artículo
14
constitucional, referente a respetar las formalidades
esenciales del procedimiento. - - - Lo anterior es así
porque ese planteamiento lo apoya en un argumento
anterior ya desestimado, es decir, ya fue precisado
que esa clase de requerimiento previo, no aplica en
el juicio burocrático local ni opera la supletoriedad
pretendida.
Luego,
tampoco
podría
ser
una
formalidad esencial del procedimiento que debiera
cumplir la responsable. Esto es, no puede violarse
una formalidad si no es de las que aplica legalmente
al procedimiento de que se trata. - - - Sirve de apoyo
a lo considerado, la jurisprudencia XVII.1o.C.T. J/4,
del Primer Tribunal Colegiado en Materias Civil y de
Trabajo del Décimo Séptimo Circuito, que se
comparte
y
precisa:
-
-
-
‘CONCEPTOS
DE
VIOLACIÓN. SON INOPERANTES LOS QUE PARTEN
O SE HACEN DESCANSAR SUSTANCIALMENTE EN
LO ARGUMENTADO EN OTROS QUE FUERON
DESESTIMADOS.’
(Se transcribe). - - - D. La
caducidad decretada no viola el derecho de acceso a
la justicia. Por otra parte, la indicada caducidad no
implica
a
priori,
infracción
de
derechos
fundamentales como el de acceso a la justicia,
porque el legislador guarda cierta amplitud de
configuración normativa del proceso y margen para
delimitar la forma en que podrá caducar. - - - De ahí
30
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
que en este sentido es infundado el segundo
concepto de violación. - - - Esto es, opuesto a lo que
alega la parte quejosa, la caducidad decretada no es
violatoria del artículo 17 constitucional, como sería
por no provenir de un requerimiento previo a la parte
trabajadora, para que activara el proceso en caso de
ausencia de promoción por más de tres meses. - - No resulta acertado que la determinación reclamada
implique denegación de justicia dado que como ha
sido explicado, el máximo Tribunal del país ha
señalado que la actividad jurisdiccional implica no
sólo un quehacer del órgano judicial, sino también la
obligación
de
los
particulares
de
impulsar
el
procedimiento, de modo que ante su falta de interés
debe actualizarse la caducidad de la instancia, ya
que, de lo contrario, quedaría al arbitrio de las partes
establecer un juicio o ejercer un derecho y dejarlo
inactivo o postergarlo indefinidamente, con perjuicio
de terceros y de la propia administración de justicia.
- - - En ese sentido es ilustrativa la tesis aislada 2a.
CV/2005, de la Segunda Sala de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, que dispone: - - - ‘CADUCIDAD
DE LA INSTANCIA. EL ARTÍCULO 138 DE LA LEY
PARA LOS SERVIDORES PÚBLICOS DEL ESTADO DE
JALISCO Y SUS MUNICIPIOS QUE LA PREVÉ, NO
VIOLA LA GARANTÍA DE ADMINISTRACIÓN DE
JUSTICIA.’ (Se transcribe). - - - E. La promoción de las
partes en que designan domicilio para oír y recibir
notificaciones a su favor, no es apta para interrumpir
31
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
la caducidad. Igualmente, no puede reprocharse al
Tribunal responsable haber declarado de manera
ilegal, que operó la caducidad prevista por el
invocado artículo 138, a pesar de que la parte actora
presentó promoción sobre designación de domicilio
para oír y recibir notificaciones. - - - En efecto, como
ya se adelantó, la institución de la caducidad del
proceso, constituye una sanción procesal a la
conducta pasiva de los litigantes, que opera por no
agilizar el curso del procedimiento en el estado en
que se encuentra, siempre y cuando esa inactividad
se prolongue por un lapso mayor de seis meses que
fija el citado numeral 138. - - - De esa forma, las
promociones que pueden interrumpir el plazo legal
de caducidad, son las que tienden a impulsarlo,
acorde con la etapa de que se trate, para ponerlo en
estado de resolución. - - - Lo que es así, porque esta
figura
se
encuentra
relacionada
con la
carga
procesal del impulso que compete a las partes para
que el proceso avance y, por ello, evitar que quede
paralizado,
en
virtud
del
principio
dispositivo,
aplicable igualmente al juicio burocrático laboral,
como deriva de los artículos 117 y 128 de la
legislación para los servidores públicos de Jalisco y
sus Municipios. - - - En contrapartida, su inactividad
es
sancionada
con
la
declaración
de
dicha
caducidad, por cuanto tal institución se funda en la
presunción de que al no promover nada en el juicio
que tienda a su activación, o bien, lo que sería
32
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
acorde para hacer cesar dicha inactividad; la
conducta omisa o pasiva de las partes revela la falta
de interés en que el juicio subsista. - - - A lo que no
es ajena la materia laboral, donde también impera el
sistema dispositivo dentro de un sistema procesal
mixto como gran parte de los procedimientos
contemporáneos en que concurre el deber de las
partes de activarlo, así como de los tribunales de
actuar bajo los términos y plazos previstos, para
procurar justicia pronta, imparcial, completa y
gratuita. - - - De esa forma, no sería compatible con
las razones que inspiran generalmente la figura de la
caducidad, incluyendo el procedimiento laboral, si
las promociones que hicieran las partes no fueran de
las que correspondería hacer en materia de impulso,
de manera proporcional, razonable y prudente, a la
etapa o estado procesal en que se encuentre el
asunto, porque de admitirse cualquier tipo de
promoción inclusive, las que no dieran margen a
vincular al tribunal a que active el procedimiento, ahí
donde ha quedado detenido, entonces, subsistiría la
problemática de juicios pendientes por tiempo
indefinido, que es lo que procura evitarse con la
figura de la caducidad. - - - Así las cosas, ante el
cuestionamiento
de
designación
domicilio
de
si
una
para
promoción
oír
y
de
recibir
notificaciones, es una de las que tiende activar el
proceso en la etapa o fase en que está detenido, la
respuesta es que no es así. - - - Ello, porque
33
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
objetivamente lo que podría dar lugar ese tipo de
promoción es a que el tribunal acordara que se tiene
señalado nuevo domicilio, para entregar a la parte
interesada, las comunicaciones que le puedan ser
dirigidas con posterioridad, pero tal situación no
variaría el hecho de que el proceso permanece
inactivo, detenido, parado, inerte o estancado en la
fase en que se encuentre. Luego, esa clase de
promoción no haría que avanzara hacia el objetivo
relevante del proceso que es poner el asunto en
estado de resolución, para que el tribunal proceda a
dictar el laudo que corresponda al caso. - - - Criterio
que es acorde con lo dispuesto por la Primera Sala
de la Suprema Corte de Justicia de la Nación al
resolver la contradicción de tesis 12/95, resuelta el
veintinueve
de
noviembre
de
mil
novecientos
noventa y cinco, de la que derivó la jurisprudencia
tesis 1a./J. 1/96, cuyo rubro es: ‘CADUCIDAD DE LA
INSTANCIA.
SÓLO
ES
SUSCEPTIBLE
DE
INTERRUPCIÓN A TRAVÉS DE PROMOCIONES QUE
TIENDAN A IMPULSAR EL PROCEDIMIENTO Y NO
CON
CUALQUIER
PROCESAL
DEL
ESCRITO
DISTRITO
(LEGISLACIÓN
FEDERAL).’
-
-
-
Naturaleza de las promociones que dijo ese Alto
Tribunal, deriva de los derechos de acción y
contradicción que competen a las partes, esto es, de
las cargas procesales en materia de activar el
procedimiento
para
poder
llevarlo
hasta
su
terminación si quieren conseguir un resultado
34
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
favorable, de tal manera que si no la realizan no
podrán obtener lo que buscan. - - - De entre dichas
cargas está la del impulso procesal a través de las
promociones de las partes, que consiste en la
actividad necesaria para que el proceso siga
adelante a través de los distintos estadios que lo
componen y que es consecuencia del principio
dispositivo que incide en el procedimiento civil —
como también ocurre en materia laboral burocrática,
según quedó evidenciado—, de modo que, concluyó
la Primera Sala, no es cierto que baste la promoción
de cualquier escrito para interrumpir la caducidad de
la instancia y que no importe su contenido siendo
más que suficiente que se dirija al expediente por
cualquiera de las partes. - - - Este criterio lo ha
reiterado la Primera Sala del Alto Tribunal, así como
ha añadido que la promoción debe ser coherente con
la correspondiente secuela procesal, es decir, que la
pretensión contenida sea posible atendiendo al
contexto procesal o etapa en que se presenta. De
modo que las promociones en las que se solicita que
se inicie una etapa procesal o se realice un acto
procesal, cuando ya concluyó, precluyó o ya se
realizó, no son oportunas ni coherentes con la
secuela procesal, por ende, carentes de idoneidad
para interrumpir el plazo de caducidad.- - - Lo
anterior de conformidad con la jurisprudencia 1a./J.
72/2005, de la citada Primera Sala del Alto Tribunal,
que refiere: - - - ‘CADUCIDAD DE LA INSTANCIA. LAS
35
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
PROMOCIONES DE LAS PARTES SON APTAS PARA
INTERRUMPIR
EL
PLAZO
PARA
QUE
OPERE,
CUANDO SON OPORTUNAS Y ACORDES CON LA
ETAPA PROCESAL EN LA QUE SE PRESENTAN’. (Se
transcribe). - - - En congruencia, con lo señalado en la
ejecutoria de la que deriva esta jurisprudencia las
promociones que pueden demostrar el interés de las
partes en la continuación del juicio y su resolución
son, por ejemplo, aquellas por las que se ofrecen
pruebas, se solicita el desahogo de las mismas, se
pide el señalamiento de una fecha de audiencia, o
que se pase de una etapa procesal a otra, en la
medida que sean coherentes con la fase en que esté
el proceso. - - - De ahí que este órgano colegiado,
observa que en materia laboral burocrática, como la
caducidad prevista en el artículo 138 de la Ley para
los Servidores Públicos del Estado de Jalisco y sus
Municipios,
igualmente
obedece
al
principio
dispositivo en cita, el deber de impulsar el proceso
para que no quede inactivo indefinidamente, evitar
los perjuicios que ello ocasionaría para la impartición
de justicia y la seguridad jurídica, contenidos en los
artículos 14 y 17 constitucionales; entonces, es
factible concluir que en dicha rama del derecho de
trabajo, las promociones de las partes que pueden
interrumpir la caducidad son las que satisfacen los
siguientes elementos básicos: - - - i) Constituir una
promoción de impulso procesal cuyo efecto pueda
hacer progresar el procedimiento obrero; - - - ii) Por
36
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
su contenido y naturaleza debe evidenciar el deseo o
voluntad
de
continuarlo,
o
bien,
reflejar
una
presunción razonable y objetiva de un interés real de
avanzar el asunto que se ha mantenido inactivo,
detenido o inerte; - - - iii) También debe ser una
promoción coherente y acorde con el estado o
contexto procesal, que dará lugar a valorar que lo
pedido debe ser proporcional a lo que habría de
promover objetiva, razonable y prudentemente para
que el procedimiento deje de estar estancado (factor
relevante que motiva la caducidad), y así, constituir
un interés real de poner el asunto en estado de
resolución definitiva o emisión de laudo. - - - Ello es
así, porque el objetivo que debe perseguir quien no
desea que opere la caducidad, es verdaderamente
actuar frente a la inactividad procesal que sanciona
la figura en consulta, que es cuando el proceso se
mantiene detenido o estancado, y ello se prolonga
por determinado lapso, pues trata de evitar juicios
que estén indefinidos eternamente, que es lo
contrario a los principios de administración de
justicia y seguridad jurídica. - - - Luego, la promoción
que sólo designa domicilio para oír y recibir
notificaciones en juicio burocrático laboral no es
apta para interrumpir la caducidad, como es el
escrito presentado el diecinueve de enero de dos mil
once (foja 61), porque su contenido no revela un
interés efectivo y real, de continuar el asunto para
hacerlo llegar a que estén en condiciones de
37
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
resolverse. - - - Opuesto a lo que dice la parte actora,
no revela un auténtico interés de asumir la conducta
procesal que era razonable y proporcional a la fase
en que estaba detenido el juicio obrero, es decir, a
impulsarlo en el sentido de que la responsable
proveyera sobre la admisión de pruebas que había
reservado
acordar
en
audiencia
de
tres
de
septiembre de dos mil diez. - - - Si bien pudiera
pensarse que con dichas promociones las partes
quieren evidenciar cierto interés en el procedimiento,
de
igual
manera
podría
sostenerse
que
tales
promociones pudieran presentarse, invariablemente,
una y otra vez, con el único objeto de interrumpir la
caducidad y evitarla, sin tener la intención real de
proseguir el juicio, porque a pesar de que en
múltiples
ocasiones
el
tribunal
tuviera
nuevo
domicilio para oír notificaciones, el procedimiento
seguiría detenido o estancado en (sic) fase en que se
quedó sin prosecución. - - - Luego, lo relevante sería
que la naturaleza de la promoción fuera de las que
impulsan el proceso y sean coherentes con la etapa
o situación en que se encuentre, como es solicitando
que continúe la etapa procesal en donde quedó
inerte, o bien, que avance en las medidas o actos que
resultan
acordes
para
dar
margen
a
que
el
expediente pueda quedar en estado de resolución, es
decir, para dictarse laudo, considerando obviamente
las excepciones previstas para que transcurra dicha
caducidad, que refiere el artículo 138. - - - Por lo que
38
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
este órgano colegiado no coincide con el criterio
emitido por el Segundo Tribunal Colegiado en
Materia de Trabajo del Tercer Circuito, al resolver el
amparo directo 443/2003, en sesión de día doce de
enero de dos mil cuatro, referente a que una
promoción
que
señala
domicilio
para
oír
notificaciones, interrumpe la caducidad que regula el
artículo 138 de la legislación burocrática en consulta.
- - - En dicho amparo, el citado órgano colegiado una
vez que transcribió la promoción del apoderado de la
parte actora sobre designación de domicilio de oír y
recibir notificación, apoyó su conclusión en las
consideraciones siguientes: - - - ‘[…] Pues bien,
contrario a lo aducido por el impetrante del amparo, son
eficaces para interrumpir el plazo de caducidad previsto
en el artículo 138 de la Ley para los Servidores Públicos
del Estado de Jalisco y sus Municipios, los escritos del
actor en que se otorga autorización a una persona para
oír notificaciones, los que contienen el señalamiento de
un nuevo domicilio (como en el presente caso), la
solicitud de copias certificadas y todos aquéllos que
demuestran interés de dicha parte, porque aun cuando
estos escritos no tienden directamente a impulsar el
procedimiento, sí lo mantienen vivo, salvo aquellas
promociones en que sin la menor duda se advierta que
los litigantes han dejado de tener interés en que se falle
el negocio; lo anterior, tomando en consideración que las
normas legales que contienen disposiciones favorables a
las partes en un juicio laboral, deben ser interpretadas
39
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
con amplitud en cuanto al ámbito de su aplicación y a los
supuestos que contemplan y que, por lo contrario,
aquéllas
que
establecen
sobre
ellos
cargas
o
afectaciones (como la caducidad), deben interpretarse
estrictamente. - - - Sin que sea óbice a lo anterior, el
contenido de la jurisprudencia por contradicción de tesis
invocada por el quejoso, intitulada: ‘CADUCIDAD DE LA
INSTANCIA.
SÓLO
ES
SUSCEPTIBLE
DE
INTERRUPCIÓN A TRAVÉS DE PROMOCIONES QUE
TIENDAN A IMPULSAR EL PROCEDIMIENTO Y NO
CON
CUALQUIER
ESCRITO
(LEGISLACIÓN
PROCESAL DEL DISTRITO FEDERAL)’; publicada en
la página 9, Tomo III, enero de mil novecientos
noventa y seis, en el Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta, instancia Primera Sala de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, en atención
a que la legislación legal que fue materia de su
contradicción
de
tesis,
lo
fue
el
Código
de
Procedimientos Civiles para el Distrito Federal,
concretamente su artículo 137 bis; esto es, dicho
criterio, contenido en la aludida jurisprudencia, no
obliga en lo relativo a la materia laboral, de ahí que,
no existiendo principio jurisprudencial que obligue
en contrario, este Tribunal Colegiado comparte el
diverso criterio sostenido por el Pleno de nuestro
Máximo Tribunal de Justicia, en las tesis derivadas
de la ejecutoria emitida por dicho órgano de control
constitucional, con fecha veinte de junio de mil
novecientos noventa y cinco, visibles en las páginas
40
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
162 y 163, respectivamente, del Semanario Judicial
de la Federación y su Gaceta, Tomo III, febrero de mil
novecientos noventa y seis, que dicen: - - ‘CADUCIDAD
DE
LA
INSTANCIA.
EL
ESCRITO
MEDIANTE EL CUAL SE AUTORIZA PARA RECIBIR
NOTIFICACIONES INTERRUMPE EL TÉRMINO PARA
QUE
OPERE
(INTERRUPCIÓN
DE
LA
JURISPRUDENCIA NÚMERO 4a./J. 20/94 PUBLICADA
EN
LA
PÁGINA
25
DE
LA
GACETA
79
DEL
SEMANARIO JUDICIAL DE LA FEDERACIÓN).’ La
actual integración del Pleno de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, se aparta del criterio contenido
en dicha tesis jurisprudencial titulada ‘CADUCIDAD
DE LA INSTANCIA. NO LA INTERRUMPE EL ESCRITO
MEDIANTE EL CUAL SE AUTORIZA PARA RECIBIR
NOTIFICACIONES’ y, con fundamento en los artículos
194 de la Ley de Amparo y décimo quinto transitorio
(en lo aplicable) de la Ley Orgánica del Poder
Judicial de la Federación, la interrumpe, por estimar
que un escrito como el examinado, en que el
recurrente designa personas para oír notificaciones
en su nombre, sí interrumpe la caducidad de la
instancia porque con él evidencia interés en la
continuación del juicio, pues si bien es cierto que tal
ocurso
no
tiende
directamente
a
impulsar
el
procedimiento, sí produce la convicción de que el
promovente
mantiene
específicamente
en
vivo
la
su
interés
subsistencia
en
él,
del
procedimiento y en la decisión de la instancia, pues
41
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
de otra forma no se explicaría el señalamiento de
autorizados para oír notificaciones que tiene por
finalidad, justamente, vigilar el trámite, obtener
informaciones del expediente y seguir con atención
las etapas a que está sujeto. - - - ‘CADUCIDAD DE LA
INSTANCIA EN AMPARO. PROMOCIONES IDÓNEAS
PARA INTERRUMPIRLA.’ - - - [Transcripción] - - - Pues
bien, no obstante que, como se vio, dichas tesis de
jurisprudencia contienen razonamientos dirigidos a la
materia de amparo, este Tribunal Colegiado considera
conveniente la aplicación analógica de los mismos, a la
materia laboral (propia del asunto de que se trata); lo
anterior, en razón de la magnitud de los derechos que se
ventilan en ambos juicios, esto es, mientras en un juicio
de amparo se dilucida si el acto reclamado es o no
violatorio de garantías individuales, en un juicio laboral
se controvierten los derechos fundamentales de los
trabajadores. […]’ - - - Las razones fundamentales por
las que no se comparte el criterio anterior del
Tribunal Colegiado de Circuito homólogo, son: - - Existe inconsistencia o contradicción interna del
argumento relativo a que la promoción que designa
domicilio para oír notificaciones no impulsa el
procedimiento pero lo mantiene vivo. Esto es, a
pesar de que se admite que ese tipo de escrito no
permite avanzar el proceso, como sería en la fase
que está detenido o estancado, se asume que lo
mantiene con vida. - - - La cuestión, es que de asumir
válida esa proposición argumentativa, así podría
42
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
mantenerse indefinidamente el juicio burocrático
laboral, es decir, en ese aparente estado de vida
procesal,
cuando
realmente
sigue
inactivo,
paralizado o detenido en la fase de que se trate y, por
más acuerdos sobre designación de domicilio para
oír notificaciones que dictara el tribunal burocrático,
seguiría igual de inerte el expediente, ante la falta de
un impulso real y efectivo que un momento dado
pudiera dar lugar a que exista celeridad procesal y,
en esa medida se dirija a estar en estado de
resolución, para otorgar certeza y definición a la
controversia de las partes (razones que motivan la
figura de la caducidad). - - - Ese tipo de promociones
tampoco mantienen realmente vivo el proceso sino
sólo prolongan la misma pasividad o inactividad que
ha venido presentando. De continuar prolongándose
esta situación por cuantas promociones de ese
orden
se
presentaran,
generaría
la
misma
problemática que busca solucionar la caducidad
(controversias indefinidas al arbitrio de las partes).
Ello
en
contravención
a
los
principios
constitucionales previstos en los artículos 14 y 17 de
la Norma Fundamental. - - - Permitir que el juicio
laboral burocrático pudiera permanecer en la misma
etapa o fase procesal con esas promociones, resulta
una consecuencia innecesaria, desproporcionada y
carente de razonabilidad, ya que es opuesto a la
naturaleza y fines que persigue la figura de la
caducidad, sin que ello pueda avalarse por el sólo
43
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
hecho de tratarse de juicios obreros, puesto que
también están sujetos al principio dispositivo y el
propio Alto Tribunal ha interpretado que la caducidad
en materia laboral es conforme a la Constitución
(artículos 17 y 123 constitucionales). - - - Tampoco
está a discusión el criterio de que las normas que
contienen disposiciones favorables a las partes en
un juicio laboral, deben ser interpretadas con
amplitud, en su ámbito de aplicación y, las de cargas
o afectaciones (como la caducidad), interpretarse
estrictamente. Lo que es acertado, sin embargo, no
puede llevar a situaciones claramente incompatibles
con lo que trata de evitar la institución de la
caducidad en el juicio laboral. - - - La amplitud de
tutela en materia laboral no puede generar una
situación que niegue la esencia de la propia figura de
caducidad reconocida en la legislación laboral para
la conclusión del proceso, en caso de inactividad, al
admitir que cualquier promoción, aunque no sea de
las que efectivamente lo impulse, pueda interrumpir
la caducidad. - - - Por más amplio que pudiera ser el
concepto de promociones que impulsen el proceso,
lo cierto es que objetivamente deben ser idóneas y
proporcionales a lo que exige el contexto de
ausencia de activación del proceso, para hacer cesar
la situación que sanciona la figura de la caducidad.
Estar dirigidas a evitar que continúe el estado de
paralización
o
estancamiento
del
proceso
por
inactividad, ya que esto es lo que genera la
44
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
presunción de un abandono de las partes de la
contienda que han instado, a pesar de regirles el
principio dispositivo. - - - De ahí que las promociones
de impulso procesal deben ser eso, actos de las
partes dirigidos a darle una genuina continuidad o
prosecución
inactivo,
al
por
proceso
ende,
que
los
ha
permanecido
necesarios
idóneos,
coherentes, proporcionales y razonables con lo que
sería dable para llevarlo a que pueda resolverse la
controversia. - - - Por otra parte, aunque la figura de
caducidad debe ser de interpretación restringida, ello
tampoco permite llegar al extremo de vaciar de
contenido el concepto de promociones de impulso
procesal. Esto es, que no sean de las que pueden
hacer cesar la inactividad procesal que sanciona el
numeral 138 en mención. - - - Si este dispositivo legal
pretende evitar que los juicios burocráticos queden
paralizados
y
sin
resolverse
indefinidamente
mediante la caducidad, lo aceptable es que las
causas de interrupción de tal figura sean realmente
eso, una expresión objetiva de poner en marcha el
proceso detenido para erradicar esa indefinición de
la controversia. - - - Lo que viene correlacionado con
el contenido de la promoción (cuestión pedida) y su
coherencia con la etapa o contexto procesal en que
esté el asunto. Así, lo pedido al tribunal habrá de ser
de tal naturaleza que efectivamente impulse el
proceso
en
miras
de
ponerlo
en
estado
de
resolución, congruente con la etapa o fase de que se
45
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
trate, porque las partes también están obligadas a
promover dentro de breve tiempo, la terminación de
los negocios que hubieran intentado. Lo anterior en
la medida que la situación en que se encuentre el
proceso permita obviamente la promoción de las
partes
para
continuarlo
legalmente.
-
-
-
En
consecuencia, la acepción de promociones de las
partes que pueden ser causa de interrupción de la
caducidad, debe ser compatible con la naturaleza de
esta figura, los objetivos que busca remediar en pro
de la administración de justicia pronta y la seguridad
jurídica, así como principios constitucionales que la
inspiran. - - - Estas consideraciones se ven
corroboradas
igualmente
con
las
justifican
caducidad,
que
enuncia
la
razones
que
Eduardo
Pallares, ante el cuestionamiento de cuáles son los
fundamentos de esta figura en la doctrina, que en su
parte relativa precisa lo siguiente: - - - ‘1. El hecho de
que tanto el actor como el demandado no promuevan
nada en el juicio durante cierto tiempo, establece una
sanción natural de que no es su deseo llevarlo adelante,
de que han perdido todo interés en continuar la
contienda, y de que sólo por desidia o por otros motivos
no han manifestado su voluntad de darla por concluida.
Lo que no hacen ellos, lo lleva a cabo la ley por razones
de orden público que enseguida se exponen; 2. La
sociedad y el Estado tienen interés en que no haya
litigios ni juicios, porque éstos son estados patológicos
del organismo jurídico, perturbaciones más o menos
46
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
graves de la normalidad tanto social como legal. Sería de
desearse que no los hubiese nunca; pero en la
imposibilidad de que tal idea se alcance, cuando es
posible poner fin a un juicio, hay que aprovechar la
ocasión; 3. Los juicios pendientes por tiempo indefinido
producen daños sociales; mantienen en un estado de
inseguridad e incertidumbre a los intereses tanto
económicos como morales que son materia de la
contienda, y a las relaciones jurídicas que son objeto de
la litis, así como a las que de ellas dependen, con
trastornos evidentes en la economía social; 4. Es
irracional que en un juicio en el cual durante años y aun
siglos, no se ha promovido nada, pueda surgir de nuevo
y dar nacimiento a nuevas incertidumbres, gastos,
pérdida de tiempo y de energías, inseguridad jurídica,
etc. La estabilidad y firmeza de las relaciones tanto
económicas como jurídicas y morales, exigen que se dé
muerte a un proceso que debiera estar enterrado mucho
tiempo ha (sic).’ - - - Por lo que sería inexacto que
cualquier promoción presentada a los tribunales
pueda interrumpir el plazo de caducidad, como lo ha
referido la jurisprudencia de la Primera Sala, sino
que es fundamental la naturaleza de la promoción de
impulso procesal. - - - Cualidad que viene dada por
los propios derechos de acción y contradicción que
competen a las partes, de sus respectivas cargas
procesales y principio dispositivo, de activar el
procedimiento
para
poder
llevarlo
hasta
su
terminación si quieren conseguir un resultado
47
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
favorable. Conceptos que son comunes a cualquier
proceso y, por ello, en lo que es materia de análisis,
permite dar similar tratamiento en el juicio laboral. - - De ahí que aplique a la materia laboral lo precisado
por la Primera Sala del Alto Tribunal, en torno a que
los conceptos ‘impulsar’ o ‘proseguir’, gozan de un
mismo significado: necesariamente implican la idea
de continuar, seguir con el procedimiento o llevarlo
adelante, para que se dicte la sentencia o resolución
que defina la controversia planteada ante el órgano
jurisdiccional. - - - La dirección en la cual debe
llevarse ‘la continuación’ del procedimiento es
precisamente hacia el dictado de la sentencia,
resolución o laudo que lo concluya. Esto es más
comprensible si se toma en cuenta que la teleología
de todo procedimiento jurisdiccional es la solución
de una controversia entre dos partes que pretenden,
en posiciones antagónicas, que se les resuelvan sus
pretensiones, lo cual sucede en el momento en que
se dicta la resolución correspondiente. - - - De ahí
que este órgano colegiado, congruente con lo que
constituye la razón de ser de la figura de la
caducidad,
principios
constitucionales
que
la
inspiran y su aplicación en el juicio burocrático
laboral en el Estado de Jalisco y sus Municipios,
estima que no podría segregarse o privar de sus
cualidades fundamentales a las promociones de
impulso procesal, ya que la interpretación estricta de
las normas que regulan la caducidad si bien es
48
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
adecuada para evitar menoscabos innecesarios o
desproporcionados al derecho de pedir justicia,
tampoco
puede
llevar
a
excluir
el
contenido
elemental de una promoción de impulso procesal,
confiriendo a un escrito una calidad que realmente
no contiene, como es la de activar el proceso. - - Esas promociones deben ser genuinamente de
aquellas
que
resulten
aptas,
necesarias,
proporcionales y razonables, para hacer avanzar el
proceso en miras a ponerlo en estado de resolución,
para evitar que siga inmóvil y darle eficacia al interés
de la sociedad de que las controversias sean
resueltas en breve término, no saturar a los
tribunales con juicios indefinidos. - - - Un juicio
laboral detenido o inactivo de forma prolongada es
un asunto que lejos de estar vivo, lentamente va
muriendo, según se prolongue esa situación de
estancamiento o inmovilización, porque esto es
contrario a la naturaleza dinámica del propio proceso
como medio para un fin: el dictado de una resolución
definitiva que dirima la controversia y otorgue
certeza a las partes sobre sus reclamos, en los
términos y plazos legales fijados. - - - Sin que pase
inadvertido para este órgano colegiado que la
argumentación del criterio con el que se disiente,
guarda apoyo en tesis aisladas del Tribunal Pleno, en
materia de amparo, que derivan de una ejecutoria
dictada el veinte de junio de mil novecientos noventa
y cinco, ya que como lo señala el citado Tribunal
49
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
Colegiado de Circuito, no existe jurisprudencia
definida del Alto Tribunal en materia laboral sobre las
cualidades de las promociones de impulso procesal,
como es el orden burocrático local de esta entidad. - - En cambio, existen criterios jurisprudenciales de
la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación, contemporáneos, como los antes citados,
que abordan el estudio de la caducidad, de los
conceptos generales del proceso involucrados, así
como
proporcionan
razones
que
este
órgano
colegiado comparte por guardar similitud de razón,
sobre
las
cualidades
fundamentales
de
las
promociones de las partes que pueden ser aptas
para interrumpir la caducidad. - - - Esto, al estimarse
que se privilegia una interpretación más conforme a
los principios constitucionales mencionados, en
congruencia con el texto vigente del artículo 1º
constitucional,
que
conmina
a
procurar
la
interpretación jurídica conforme a la Constitución y
derechos humanos, aunado a que también atiende la
propia naturaleza y finalidad de la caducidad. - - - Por
lo que si bien, la jurisprudencia de la Primera Sala
abordó normas civiles lo cierto es que ese punto no
es por sí solo, un obstáculo para que aplique la
analogía si se tiene presente que la caducidad es un
concepto
desarrollado
en
las
diferentes
normatividades procesales del país, entre ellas, la
civil y la de trabajo. - - - A diferencia de lo señalado
por
el
órgano
homólogo,
se
estima
que
lo
50
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
trascendente es que sobre el punto materia de
reflexión jurídica, existe coincidencia en el sentido
de que en ambas materias aplica el principio
dispositivo para las partes, sus cargas procesales, el
deber de impulso procesal y que la caducidad puede
surgir ante la falta de promoción y actuación en el
proceso. Por ende, en ambas materias surge como
cuestión común la promoción de las partes para
interrumpir el plazo de caducidad, que puede
concebirse en forma similar. - - - Asimismo, no se
aprecia un criterio de diferenciación relevante en lo
que es objeto de análisis. En cualquier materia
interesa la inactividad del proceso como elemento
definitorio de la caducidad y que éste puede evitarse
mediante promociones de impulso procesal, sin que
dentro de ellas realmente estén en las que se
designa domicilio para oír y recibir notificaciones, de
la propia parte. - - - En el entendido que el hecho de
que el asunto sea de orden laboral no implica que
ello autorice forzosamente a generar un concepto
distinto de promociones de impulso procesal, al que
rige en otras materias como la civil, si el punto
abordado deriva de conceptos aplicables en forma
general a los procesos como son el derecho de
acción y defensa, las cargas procesales, el principio
dispositivo, la caducidad y el referido impulso
procesal, analizados por la Primera Sala, así como
también aplican los principios constitucionales de
acceso a la justicia y seguridad jurídica, que dan
51
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
sustento a la caducidad. - - - Luego, este órgano
colegiado observa que es factible optar por la
interpretación jurídica que resulte más acorde con
dichos conceptos generales del proceso, la razón de
ser de la caducidad y los principios constitucionales
que busca salvaguardar esa figura. - - - En virtud de
tales razonamientos, en su oportunidad procédase a
realizar la respectiva denuncia de contradicción de
tesis, con fundamento en el artículo 197-A de la Ley
de Amparo, en cuanto al tema antes abordado. - - De acuerdo con esos parámetros, la promoción de
diecinueve de enero de dos mil once (foja 61), en que
la parte quejosa designó domicilio para oír y recibir
notificaciones, no interrumpió el plazo de caducidad
de seis meses, que inició después de la audiencia de
tres de septiembre de dos mil diez, al no ser de las
que impulsa el procedimiento. Atento a la fase en
que se mantenía inerte el juicio burocrático de origen
(emisión de acuerdo sobre la admisión de pruebas
que se tuvieron ofrecidas en la citada audiencia), lo
razonable era solicitar al Tribunal de Arbitraje y
Escalafón que proveyera sobre la continuación de la
audiencia trifásica y se pronunciara sobre los medios
de convicción ofrecidos. - - - Sin embargo, la parte
actora no formuló promoción en ese sentido, por lo
que no es acertado que impulsó el procedimiento
acorde con la fase en que había iniciado la
inactividad procesal. - - - Esto es así, porque la
actividad jurisdiccional implica no sólo un quehacer
52
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
de los tribunales, sino también la obligación de los
particulares de manifestar su voluntad de contribuir
al procedimiento, y por su falta de interés e impulso
procesal debe actualizarse la caducidad de la
instancia. - - - Así las cosas, en la especie, el examen
de los autos de la contienda laboral pone de
manifiesto
que
el
procedimiento
de
origen,
permaneció sin avance procesal después de la
audiencia de tres de septiembre de dos mil diez,
hasta al menos el veinticuatro de mayo de dos mil
once, en que la parte actora promovió incidente de
falta de personalidad (fojas 62 a 63), porque queda
excluida (sic) promoción de diecinueve de enero de
dos mil once, relativa a señalar domicilio para oír
notificaciones. - - - Por lo que al veinticuatro de mayo
de dos mil once, ya habían transcurrido más de seis
meses de estar detenido en la misma fase el juicio, a
saber, la relativa a pronunciarse sobre la admisión de
pruebas ofrecidas desde el tres de septiembre del
año anterior (dos mil diez). - - - En relación a dicho
cómputo se justifica por lo siguiente: - - - Si bien, el
ordenamiento burocrático local no refiere la forma de
computar el plazo de caducidad de seis meses, ni
disposiciones normativas sobre cómo transcurren en
general los términos y plazos procesales, lo cierto es
que en relación a ese punto es factible orientarse con
la forma en que en materia laboral se computan los
términos fijados en ‘meses’, que es a razón de treinta
días naturales, como deriva del artículo 736, de la
53
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
Ley Federal del Trabajo, porque en este aspecto sí se
cumplen los requisitos de la supletoriedad a que
alude el artículo 10, de la Ley para los Servidores
Públicos del Estado de Jalisco y sus Municipios. - - Esto es, la supletoriedad en el tema de cómo
computar el plazo de caducidad a razón de meses
compuestos de treinta días naturales, en juicio
burocrático laboral, tiene justificación en que: - - - i)
La figura de la caducidad está prevista en el
ordenamiento a suplir (artículo 138) y dispone un
plazo legal de caducidad, como es la falta de
promoción e inactividad procesal por más de seis
meses, - - - ii) Existe vacío legislativo que requiere
ser regulado, pues la legislación burocrática de
Jalisco, no contiene algún apartado de normas que
señalen la forma de contabilizar los términos y
plazos procesales que prevé, lo que justifica acudir a
la norma supletoria para dar certidumbre de cómo
debe computarse el citado plazo de caducidad fijado
a razón de meses; - - - iii) La primer norma laboral
supletoria tampoco tiene reglas de cómo computar
los términos y plazos procesales (Ley Federal de los
Trabajadores al Servicio del Estado); - - - iv) En
cambio, la Ley Federal del Trabajo, contiene un
apartado de normas que regulan ese tema general
del proceso (artículos 733 a 738); y - - - v) Existe
compatibilidad de la norma supletoria, en particular,
de la regla específica contenida en el artículo 736, de
que para computar los términos los meses se
54
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
regularán a razón de treinta días naturales, en la
medida que es acorde con la caducidad ordinaria o
simple, que previó el legislador burocrático local en
el artículo 138, a suplir. - - - En relación a la
aplicación supletoria del artículo 736 de la Ley
Federal del Trabajo, para contabilizar los tres meses
del plazo de caducidad, este órgano colegiado
comparte el criterio del Segundo Tribunal Colegiado
en Materia de Trabajo del Tercer Circuito, al resolver
el amparo directo 179/2005 en sesión de veinticuatro
de agosto de dos mil cinco. Ello, porque existen
razones para coincidir con similar postura. - - - De ahí
que, opuesto a lo que se alega, es de considerarse
objetivamente correcto lo decidido por el Tribunal
responsable, en cuanto que declaró la caducidad,
porque entre ambas fechas transcurrió el lapso
mayor de seis meses a que hace referencia el citado
numeral 138 de la mencionada ley, lo que hace
ajustada a derecho la resolución impugnada. - - - Así
que ante la falta de acuerdo del Tribunal de Arbitraje
y Escalafón sobre la fase de admisión de pruebas, le
correspondía a la parte actora impulsar el proceso de
forma efectiva y congruente, porque la caducidad
puede operar en cualquier estado del proceso, previo
a que el asunto se turne para dictar laudo. - - - Sin
que fuera dable mantener indefinido el expediente,
ante esa falta de acuerdo sobre las pruebas
ofrecidas.
Luego,
correspondía
promover
lo
conducente para que avanzara el juicio burocrático
55
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
de origen, ahí donde había estado inerte, so pena de
que no hacerlo, podría transcurrir el plazo de
caducidad de seis meses, contenido en el artículo
138 en mención. - - - En dicho sentido, al ser
coincidente con los principios que inspiran la
referida caducidad, se comparte la tesis aislada
XX.1o.100 A, del Primer Tribunal Colegiado del
Vigésimo Circuito, que dispone: - - - ‘CADUCIDAD
PREVISTA EN EL ARTÍCULO 97 DE LA LEY DEL
SERVICIO CIVIL DEL ESTADO Y LOS MUNICIPIOS DE
CHIAPAS.
SE
ACTUALIZA
POR
LA
FALTA
DE
PROMOCIÓN DE LAS PARTES PARA QUE EL
TRIBUNAL DE LA MATERIA ACUERDE CELEBRAR LA
AUDIENCIA
DE
PRUEBAS,
ALEGATOS
Y
RESOLUCIÓN.’ (Se transcribe). - - - F. La caducidad
transcurre ante la falta de acuerdo sobre la admisión
de pruebas ofrecidas y conclusión de dicha fase de
la audiencia. En este sentido no pasa inadvertido
para este órgano colegiado la diversa jurisprudencia
I.6o.T. J/17, del Sexto Tribunal Colegiado en Materia
de
Trabajo
del
‘TRABAJADORES
Primer
AL
Circuito,
SERVICIO
de
DEL
rubro:
ESTADO.
CADUCIDAD, ES INOPERANTE LA DECRETADA, SI
NO SE CELEBRÓ LA AUDIENCIA DE PRUEBAS,
ALEGATOS
Y
BUROCRÁTICA
RESOLUCIÓN
SEÑALA.’,
que
QUE
LA
LEY
invoca
la
parte
quejosa. - - - En virtud de tal criterio, correspondería
al tribunal concluir la audiencia, como es lo relativo a
la admisión de pruebas ofrecidas, sin que fuera
56
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
necesario que la parte actora lo impulsara. Ello,
porque señala que la audiencia del juicio laboral
burocrático la debe llevar a cabo el tribunal, en su
‘integridad’ y en la fecha señalada, con o sin
asistencia de las partes, tomando en consideración
que las pruebas deben ofrecerse con anterioridad a
ella y que ‘no está a cargo del actor impulsar el
procedimiento’, cuando no se hace así. - - - Empero,
una conclusión de ese orden niega la razón directa
de la caducidad que es el deber de las partes de
impulsar el proceso, porque puede operar en
cualquier estado del juicio burocrático y su finalidad
es poner el asunto en estado de resolución (para
dictado de laudo). - - - Asimismo, no se discute que
al tribunal corresponde celebrar la audiencia y
concluir sus fases. El punto es que cuando no
sucede así, surge una paralización del procedimiento
que debe postergarse indefinidamente. Así, debe
recordarse que la caducidad puede provenir tanto de
la falta de promoción de las partes como de la
inactividad del tribunal, ya sea desde el inicio del
proceso y durante su respectiva instrucción, cuando
no
se
provee
lo
necesario
para
ponerlo
en
condiciones de que sea resuelta la controversia. - - Luego, sería contradictorio dar margen a que un
juicio laboral permaneciera detenido indefinidamente
en lo que corresponde al arbitraje, ante la falta de
acuerdo sobre la admisión de pruebas, admitiendo
que no le incumbe a las partes decirle al tribunal que
57
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
concluya la etapa de ofrecimiento y admisión de
pruebas de la audiencia de ley. - - - Ante esa
pasividad del tribunal del conocimiento, las partes
interesadas en su prosecución, mantienen la carga
procesal de solicitarle que decida sobre las pruebas
ofrecidas, para continuar, de ser el caso, con el
desahogo de las admitidas. Esta sería la conducta
que podría evidenciar su interés de que sea decidida
la controversia, pues si no es así, existiría la
presunción
de
su
abandono
que
sanciona
la
caducidad. - - - Por tanto, ese estancamiento del
proceso sobre el no agotamiento de todas las etapas
de la audiencia del juicio burocrático (en la especie,
admisión
de
pruebas),
no
debe
perdurar
eternamente, so pena de acumular juicios inactivos
en su fase instructiva, con la correspondiente
afectación al orden social, a la administración de
justicia y la seguridad jurídica, que ello traería. La
caducidad no puede dejar de transcurrir por el hecho
de que el tribunal no provea sobre alguna fase
procesal o su agotamiento. La razón es que subsiste
la carga de impulsar el procedimiento. Carga que
cesa en ‘definitiva’ hasta que sólo esté pendiente de
dictarse laudo, pero no antes. - - - En efecto, ante el
incumplimiento del órgano jurisdiccional de proveer
sobre las pruebas ofrecidas, en los términos y plazos
legales, por virtud del referido principio dispositivo,
corresponde a las partes pedirle que obre en la forma
que resulte necesario para que se agoten las etapas
58
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
de la audiencia del juicio burocrático y, así cumplir
con la carga procesal de impulsar el asunto hasta
ponerlo en estado de resolución o dictado de laudo,
a pesar de las dilación, demora o inacción de los
tribunales. - - - Como lo ha interpretado el Alto
Tribunal, la caducidad generalmente no puede correr
después de integrado el expediente, porque arribado
a ese punto es cuando ya no deviene necesaria en
definitiva, la actuación de las partes y tampoco
puede caducar el proceso, porque sólo resta el deber
elemental de dictar fallo definitivo a la controversia
planteada, que es obligatorio por el imperativo
contenido en el artículo 17 constitucional. - - - Así
que al analizar las normas que fijan un plazo legal de
caducidad y que éste puede operar bajo expresiones
como
en
‘cualquiera
que
sea
el
estado
del
procedimiento’ sin que exista promoción de las
partes ni actividad procesal, la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, ya ha referido que debe
entenderse al procedimiento antes de que se emita el
auto de citación para oír sentencia, en los juicios en
que ello rige, o bien, trasladado ello a la materia
laboral, cuando sólo esté pendiente de dictarse el
laudo. - - - Una vez que el asunto queda para emitir
sentencia, implica que han quedado agotadas las
etapas previas del proceso, que está debidamente
integrado en lo que respecta a su participación, y
que sólo falta que el juez o tribunal ejerzan su
actividad decisoria, precisamente, con base en el
59
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
material que arroje el sumario respectivo. - - - De esa
forma, dada la figura jurídica en consulta, naturaleza
y principios que la sustentan, es inexacto equiparar
la falta de dictado de laudo en que no puede correr la
caducidad, con la inactividad de los tribunales
laborales burocráticos para desahogar la instrucción
del proceso, como es el arbitraje, en lo que
corresponde a agotar todas las etapas de la
audiencia
del
juicio
laboral,
como
es,
el
pronunciamiento sobre las pruebas ofrecidas. - - - En
ese contexto de instrucción subsiste la carga
procesal de las partes de no abandonar o dejar
expresar su interés para que el procedimiento
avance en miras de ponerlo en estado de resolución.
- - - Así las cosas, aunque la autoridad aquí
responsable
no concluyó la
audiencia
laboral,
respecto a proveer sobre la admisión de pruebas,
ante esa pasividad del tribunal que se estaba
prolongando, le correspondía a las partes, como es
el aquí quejoso, pedir lo conducente para impulsar y
avanzar en la continuación de dicha admisión de
pruebas. - - - De lo contrario, sería nugatorio el
propio artículo 138 en mención, al señalar que la
caducidad de referencia puede operar en cualquier
estado del juicio laboral. Ello, porque esto se
interpreta en el sentido de que la caducidad puede
transcurrir desde cuando se presenta la demanda y
hasta en tanto no ponga el asunto en estado de
resolución (para el simple dictado del fallo) que
60
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
defina la controversia. - - - Similar criterio ha
prevalecido al interpretar disposiciones legales que
regulan un plazo de caducidad que corre de forma
ordinaria o simple, en cualquier estado que se
encuentre el juicio o procedimiento, como es en
materia agraria, civil, o bien, la mercantil. - - - En
apoyo al tema anterior, este órgano colegiado
considera que existen razones para compartir el
criterio del Primer Tribunal Colegiado en Materia de
Trabajo del Tercer Circuito, al resolver el AD
654/2003 de nueve de junio de dos mil cuatro, en que
analizó la caducidad a partir de la falta de acuerdo
sobre
admisión
de
pruebas,
por
el
tribunal
burocrático. - - - En cambio, no se comparte la
conclusión en sentido opuesto que sustenta el
Segundo Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo
del Tercer Circuito, al resolver el amparo directo
706/2007, el día cinco de marzo de dos mil ocho. - - En virtud de tales razonamientos, en su oportunidad
procédase a realizar la respectiva denuncia de
contradicción de tesis, con fundamento en el artículo
197-A de la Ley de Amparo, en cuanto al tema antes
abordado. - - - Finalmente, no es obstáculo a lo
anterior que en el caso específico, después de que
transcurrió el plazo de caducidad de seis meses, la
parte actora hubiere promovido el veinticuatro de
mayo de dos mil once, un incidente de falta
personalidad. - - - Lo que es así, porque esta clase de
promoción no cumple con lo previsto anteriormente
61
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
de ser congruente con la etapa o contexto procesal
en que se había detenido el juicio burocrático local,
pues no son atendibles las promociones que hacen
referencia a temas que eran propios de fases
procesales ya concluidas o agotadas, porque sería
tanto como querer impulsar el proceso, haciéndolo
retroceder a una etapa previa, ya agotada o
precluida. - - - De acuerdo con la jurisprudencia 1a./J.
72/2005, antes citada, la Primera Sala del Alto
Tribunal dejó asentadas las razones siguientes en la
respectiva ejecutoria, que son de especial interés: - - La coherencia de las promociones con la secuela
procesal quiere decir que aquéllas deben contener
pretensiones que sean jurídicamente posibles de
conformidad con el contexto en el que se interponen,
para que con las mismas se pueda impulsar el
procedimiento. - - - De conformidad con el principio
de preclusión determinó que las diversas etapas del
proceso se deben desarrollar en forma sucesiva
mediante la clausura definitiva de cada una de ellas,
impidiéndose el regreso a etapas procesales ya
extinguidas, bien sea porque ya se han ejercido o
porque las partes omitieron hacer uso de los
derechos procesales que en ese momento les
correspondían. - - - Luego, que una promoción por la
que se solicita regresar o reiniciar una etapa
procesal ya cerrada, es incoherente con la secuela
procesal,
preclusión,
porque
la
de
acuerdo
pretensión
al
que
principio
de
contiene
es
62
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
jurídicamente imposible en el momento en que se
manifiesta. Esa falta de conexión lógica entre la
pretensión de las partes y el contexto procesal,
refirió la Primera Sala, no permite considerar que
tales promociones puedan revelar o expresar la
intención de las partes para que el procedimiento
continúe y se resuelva. Que lejos de impulsarlo
tienden a retrasarlo, consecuentemente, tampoco
pueden servir para que se interrumpa el plazo para
que opere la caducidad de la instancia. - - Asimismo, ejemplificó que una promoción por la cual
se solicita que se pase a la etapa de ofrecimiento de
pruebas, cuando ya se encuentra transcurriendo la
etapa de desahogo de éstas, o que se pide que se
señale fecha y hora para el desahogo de la prueba
testimonial cuando ésta ya se desahogó, contiene
una pretensión jurídicamente irrealizable en el
momento procesal en que se interpone, ya que
pretende volver a una etapa que ya transcurrió, es
decir, lejos de pretender impulsar el procedimiento o
que se continúe con él, tiende a retrasarlo al intentar
regresar a una etapa que ya pasó. - - - Razones que
son aplicables al caso particular. - - - Cierto, en
audiencia de tres de septiembre de dos mil diez, la
autoridad responsable desahogó las etapas de
conciliación, demanda y excepciones, así como la de
ofrecimiento de pruebas,
reservándose
acordar
sobre la admisión de estas últimas. - - - Por lo que ya
había concluido la etapa idónea y precluído el
63
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
derecho de cuestionar la falta de personalidad de la
contraparte, pues en la propia audiencia de tres de
septiembre de dos mil diez, compareció el trabajador
y
su
apoderado.
También
el
ayuntamiento
demandado, por conducto de su representante, a
quien se le reconoció personalidad en tal audiencia. - - Es en la etapa de la presentación de la demanda
por
escrito
o
verbalmente
por
medio
de
comparecencia y su respectiva contestación, cuando
se fija la controversia laboral burocrática; por tanto,
el momento procesal oportuno para objetar la
personalidad
de
las
inconforme
tiene
partes,
una
conocimiento
vez
que
cierto
el
del
reconocimiento de la personalidad de su contraria
por parte de la autoridad laboral y sujeto al término
de tres días a que se tenga dicho conocimiento;
cuestiones que deben resolverse de plano, oyendo a
las partes en ese momento, sin tramitación especial
alguna. - - - Preclusión que se corrobora con lo
determinado en el incidente de falta de personalidad
el diecisiete de octubre de dos mil once, por el
Tribunal de Arbitraje y Escalafón, donde concluyó
que ante su extemporaneidad, era improcedente
(fojas 70 a 72). Luego, esa actuación procesal
tampoco sería apta para interrumpir el plazo de
caducidad desde el instante en que no resultó acorde
con la etapa procesal en que estaba el juicio laboral
burocrático. - - - No tuvo como efecto impulsarlo en
la fase en que estaba detenido (falta de acuerdo
64
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
sobre la admisión de pruebas ofrecidas en la
audiencia de tres de septiembre de dos mil diez),
sino estaba pretendiendo hacer regresar a una etapa
procesal anterior y concluida, como era aquélla en la
que podía objetarse la personalidad. - - - Aunado a
que dicho incidente de personalidad también fue
posterior a que concluyó el período de caducidad,
por lo que de acuerdo con la jurisprudencia III.T.
J/18, de rubro: ‘TRABAJADORES AL SERVICIO DEL
ESTADO
DE
JALISCO
Y
SUS
MUNICIPIOS.
CADUCIDAD, LAS PROMOCIONES POSTERIORES AL
TÉRMINO DE LA, NO LA DEJAN SIN EFECTO.’,
invocada por la responsable, tampoco sería apto
para interrumpir una caducidad ya consumada, pues
no puede suspenderse lo que ha concluido y, menos,
si tampoco es acorde con la etapa procesal relativa.”
En términos similares el Primer Tribunal Colegiado en
Materia de Trabajo del Tercer Circuito resolvió, también por
unanimidad de votos, el juicio de amparo 654/2003, en el que
señaló lo siguiente:
“TERCERO.- Son infundados los conceptos de
violación hechos valer. - - - En principio cabe
considerar que la institución de la caducidad del
proceso constituye una sanción procesal a la
conducta pasiva de los litigantes, que opera por no
agilizar el curso del procedimiento en el estado en
que se encuentra, siempre y cuando esa inactividad
65
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
se prolongue por el plazo que al efecto establezca la
ley aplicable al caso concreto, como se infiere del
criterio que sostuvo la entonces Cuarta Sala de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación en la tesis
que se encuentra publicada en la página 12, Tomo
XXIX, Quinta Parte, de la Sexta Época del Semanario
Judicial de la Federación, que establece: - - ‘CADUCIDAD, CONCEPTO DE.’ (Se transcribe). - - Así, se tiene que el artículo 138 de la Ley para los
Servidores Públicos del Estado de Jalisco y sus
Municipios establece que la caducidad en el proceso
se producirá cuando, cualquiera que sea su estado,
no se haya efectuado ningún acto procesal, ni
promoción durante un término mayor de seis meses,
así sea con el fin de pedir que se dicte el laudo; que
no operará dicha figura jurídica, aun cuando dicho
término transcurra, por estar pendiente el desahogo
de diligencias que deban de practicarse fuera del
local del Tribunal o de recibirse informes o copias
certificadas que se hayan solicitado; asimismo, que a
petición de parte interesada, o de oficio, el Tribunal
de Arbitraje y Escalafón declarará la caducidad
cuando la estime consumada. - - - De lo anterior se
llega
al
convencimiento que
los
presupuestos
necesarios para que opere la caducidad en el
proceso ordinario, previsto por la ley burocrática
laboral aludida, son la paralización del proceso por
no efectuarse en él promoción ni acto procesal
alguno tendiente a su agilización por un término
66
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
mayor de seis meses y que esa inactividad no
obedezca a que se encuentre pendiente el desahogo
de diligencias que deban practicarse fuera del local
del tribunal o de recibirse informes y copias
certificadas que hayan sido solicitadas. - - - Ahora
bien, el examen de los autos del juicio laboral pone
de manifiesto que el procedimiento de origen
permaneció inactivo por la falta de promoción de las
partes o de la realización de algún acto procesal
desde el veinte de agosto de dos mil dos, en que se
verificó la continuación de la etapa de demanda y
excepciones y la de ofrecimiento y admisión de
pruebas, en la que se ordenó se dejaran los autos
para que el Tribunal responsable procediera a
resolver sobre la admisión del material probatorio
que ofrecieron los contendientes (fojas 140 a la 142),
hasta el diez de julio de dos mil tres, en que el
servidor público solicitó del instructor se señalara
día y hora para la recepción de la confesional que
ofreció a cargo del titular de la entidad pública
demandada (foja 143). - - - También se encuentran
agregadas al juicio laboral dos promociones más del
demandante, presentadas con posterioridad, o sea,
el seis de agosto (fojas 144 a la 146) y dieciséis de
octubre, ambas de dos mil tres (foja 150), solicitando,
la integración del expediente natural. - - - Igualmente
existe en el justiciable la certificación que el
diecinueve de noviembre de dos mil tres levantó el
Secretario General del Tribunal responsable, en
67
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
cumplimiento de lo que se le ordenó en acuerdo de la
misma fecha, de la que se transcribe, por su
importancia, los siguiente: - - - ‘…Que una vez
revisado
el
libro
correspondiente
al
registro
de
promociones presentadas en la Oficialía de Partes que
se lleva en este órgano jurisdiccional, se advierte que el
día 30 de julio del año 2002, fue la última promoción
registrada en el juicio laboral **********, suscrita por
**********; mas sin embargo (sic), de actuaciones se
advierte que el día 20 de agosto del año 2002,
presentaron sendos escritos de prueba tanto la parte
actora como la parte demandada, en la audiencia
trifásica celebrada en esa misma fecha del 20 de agosto
del año 2002. Asimismo, se hace constar que la
siguiente
promoción
registrada
en
el
libro
correspondiente de registro de promociones presentadas
en la Oficialía de Partes de este Tribunal resulta ser la
presentada con fecha 10 de julio del año 2003, por
**********, sin que exista registro alguno de promoción
presentada por alguna de las partes, entre el día 20
veinte de agosto del año 2002 y el día 10 diez de julio del
año 2003…’ (Foja 154). - - - De lo relatado se sigue
que, opuesto a lo alegado, no puede considerarse
indebida la certificación que levantó el Secretario
General del Tribunal responsable el diecinueve de
noviembre de dos mil tres y la decisión de éste al
declarar la caducidad en el proceso laboral, en la
medida que, como se vio, la última actuación
practicada aconteció el veinte de agosto de dos mil
68
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
dos, en que tuvo su verificativo la continuación de la
etapa de demanda y excepciones y la de ofrecimiento
y admisión de pruebas, en la que se dejaron los
autos para que el Tribunal responsable procediera a
resolver sobre la admisión del material probatorio
que ofrecieron los contendientes; luego, ante ese
evento, es inconcuso que el término de seis meses a
que alude el numeral 138 de la Ley para los
Servidores Públicos del Estado de Jalisco y sus
Municipios para que opere la caducidad en el
proceso, transcurrió de esta época al veinte de
febrero de dos mil tres; y es el caso que las
peticiones que elevó el quejoso para activar el
procedimiento laboral se presentaron materialmente
ante el instructor el diez de julio, seis de agosto y
dieciséis de octubre, todos de dos mil tres, o sea,
una vez que transcurrió el término que para la
procedencia de la caducidad establece la ley
burocrática del Estado de Jalisco; por consiguiente,
adverso a lo pretendido, dichas promociones, no son
eficaces para interrumpir aquel término, en tanto que
no
puede
concluido.
suspenderse
lo
-
que
-
-
Sin
que
se
obste
encuentra
para
las
consideraciones que anteceden, la circunstancia que
con la demanda de garantías se exhibió una copia
fotostática simple de un escrito de veinticuatro de
abril de dos mil tres, suscrito por el propio quejoso,
que ostenta una anotación de recepción ante el
Tribunal responsable el veintiocho de abril siguiente
69
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
(foja 16); en la medida que ese documento, aun
cuando se hubiere exhibido en copia certificada o al
carbón
autentificada,
no
resulta
eficiente
para
estimar que se interrumpió el término que para la
caducidad en el proceso señala el dispositivo 138 de
la Ley para los Servidores Públicos del Estado de
Jalisco y sus Municipios, pues para ese fin su
presentación debe considerarse extemporánea, ya
que, como se recordará, ese lapso se comprendió del
veinte de agosto de dos mil dos al veinte de febrero
de dos mil tres; por ende, no podía interrumpir el
término de la caducidad ya fenecido. - - - Tampoco
interesa lo que se alega en el sentido que el juicio
laboral se encontraba suspendido por causas ajenas
al empleado público ante el extravío del material
probatorio ofrecido por la entidad pública, cuya
búsqueda
dispuso
el
Tribunal
responsable
el
veinticuatro de septiembre de dos mil tres, ya que
esa circunstancia no se encuentra prevista como
regla de excepción para que opere la figura jurídica
de la caducidad en el proceso laboral burocrático,
como se infiere del artículo 138 de la Ley para los
Servidores Públicos del Estado de Jalisco y sus
Municipios. - - - En las relatadas condiciones, cabe
concluir, contrario a lo alegado, que la decisión
reclamada se encuentra ajustada a derecho y por
ende, no resulta violatoria de garantías individuales
en perjuicio del agraviado. - - - Resulta de oportuna
aplicación para las consideraciones que preceden, la
70
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
jurisprudencia que sustentó este Tribunal Colegiado,
entonces único en Materia de Trabajo del Tercer
Circuito, identificada con el número III.T. J/18, que
puede consultarse en la página 640, del Tomo VI,
Diciembre de 1997, de la Novena Época del
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta,
cuyo
contenido
literal
establece:
-
-
-
‘TRABAJADORES AL SERVICIO DEL ESTADO DE
JALISCO Y SUS MUNICIPIOS. CADUCIDAD, LAS
PROMOCIONES POSTERIORES AL TÉRMINO DE LA,
NO LA DEJAN SIN EFECTO.’ (Se transcribe). - - - En
esa tesitura, al resultar infundados los conceptos de
violación analizados, lo que procede es negar la
protección federal que se solicitó.”
Por su parte, el Segundo Tribunal Colegiado en Materia de
Trabajo del Tercer Circuito, al resolver por unanimidad de votos el
amparo directo 706/2007, determinó lo que enseguida se
transcribe:
“CUARTO.-
El
inconformidad
análisis
planteados,
de
los
permite
motivos
de
realizar
las
siguientes consideraciones. - - - Es fundado y
suficiente para otorgar el amparo solicitado, el
concepto de violación que enseguida se analiza. - - El quejoso endereza sus argumentos, esencialmente,
en reclamar la inconstitucionalidad del artículo 138
de la Ley para los Servidores Públicos del Estado de
Jalisco y sus Municipios, precepto en el cual, se
71
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
fundó la resolución que combate en este juicio. - - Es procedente realizar el estudio de tal alegación
vertida por el impetrante de garantías, de acuerdo
con el criterio establecido por el Primer Tribunal
Colegiado del Segundo Circuito, en la tesis que se
localiza en el Tomo XI, del mes de abril de mil
novecientos noventa y tres, Octava Época, del
Semanario Judicial de la Federación, página 263, que
a la letra dice: - - - ‘INCONSTITUCIONALIDAD DE
LEYES.
CUANDO
PROCEDE
SU
ESTUDIO
EN
AMPARO DIRECTO’. (Se transcribe). - - - Por su parte,
el numeral 138 de la Ley para los Servidores Públicos
del Estado de Jalisco y sus Municipios, dispone lo
siguiente: - - - ‘La caducidad en el proceso se producirá
cuando cualquiera que sea su estado, no se haya
efectuado algún acto procesal, ni promoción durante un
término mayor de seis meses, así sea con el fin de pedir
se dicte el laudo. No operará la caducidad, aún cuando
dicho
término
transcurra,
por
estar
pendiente
el
desahogo de diligencias que deban practicarse fuera del
local del tribunal o de recibirse informes o copias
certificadas que hayan sido solicitadas. A petición de
parte interesada, o de oficio, el tribunal declarará la
caducidad cuando se estime consumada.’. - - - El
quejoso arguye que el citado precepto en que se
basó la autoridad responsable para decretar la
caducidad en el juicio de origen, es inconstitucional
en virtud de que contraviene, entre otras, la garantía
consagrada en el artículo 17 constitucional, el cual
72
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
dispone: ‘...Toda persona tiene derecho a que se le
administre justicia por tribunales que estarán expeditos
para impartirla en los plazos y términos que fijen las
leyes, emitiendo sus resoluciones de manera pronta,
completa e imparcial...’; debido a que al aplicar el
citado precepto referente a la caducidad, se le deja
en estado de indefensión, pues se le niega el acceso
a la justicia. - - - Asimismo, el impetrante de garantías
refiere que lo que estaba pendiente de realizar en el
juicio de origen, consistía en que se resolviera sobre
la admisión de las pruebas ofrecidas, así como lo
relativo a la calificación del ofrecimiento de trabajo,
lo que es un acto que corresponde llevarlo a cabo a
la responsable y al haber decretado la caducidad del
procedimiento, la misma resulta ilegal, pues con ello
se violan sus garantías constitucionales. - - - Al
respecto, es importante tener presente que, tal como
lo refiere la parte quejosa, mediante interlocutoria de
veinticinco de abril de dos mil seis, la autoridad
responsable resolvió el incidente de acumulación
promovido por el actor en el natural y ahora quejoso,
declarándolo procedente y en el que se ordenó lo
siguiente (folio 188): - - - ‘Consecuentemente, se
ordena acumular el juicio con número de expediente
********** que es el más reciente, al más antiguo con
número **********, en el cual, se deberá dejar de actuar
hasta en tanto se equipara el más reciente con el estado
procesal que guarda el más antiguo (resolver la admisión
de pruebas) y en el más reciente que es el número
73
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
********** se deberá de continuar en su etapa respectiva
de conciliación, demanda y excepciones, ofrecimiento y
admisión de pruebas’. - - - Ahora bien, tenemos que,
posteriormente,
en
actuación
de
la
autoridad
responsable del veintitrés de octubre de dos mil seis,
se acordó lo que enseguida se transcribe (folio 417: - - ‘...Con lo anterior se ordena cerrar la etapa de
ofrecimiento de pruebas y a efecto de resolver sobre su
admisión o rechazo se ordena turnar los autos a la vista
del pleno de este Tribunal, resolución que les será
notificada de manera personal a las partes. - - Quedando debida y legalmente enteradas y notificadas
las partes de los acuerdos tomados en la presente
audiencia por encontrarse debidamente representadas. - - Con lo anterior y siendo las 10:35 diez horas con
treinta y cinco minutos, se da por terminada la presente
audiencia; firmando los que en ella intervinieron y
quisieron hacerlo en unión del Secretario General de
este Tribunal, quien autoriza y da fe’. - - - Ahora bien, de
lo anterior se desprende que uno de los juicios, el
más antiguo, se encontraba en la etapa de resolver
sobre la admisión de pruebas y, el diverso más
reciente, debía continuar con la audiencia trifásica,
esto, a efecto de, tal como resolvió la responsable,
equiparar ambos juicios a un mismo estado procesal,
lo que no ocurrió, ya que, el dieciocho de mayo de
dos mil siete, la responsable declaró la caducidad del
procedimiento. - - - Ante ello, debe decirse que le
asiste la razón al quejoso, pues el mismo esgrime
74
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
que no puede operar la caducidad decretada, porque
al momento de declararse la misma, se encontraba
pendiente
(sic)
resolver
la
calificación
del
ofrecimiento de trabajo realizado por la demandada,
lo que se desprende de la misma audiencia de
veintitrés de octubre de dos mil seis, en la que se
acordó lo siguiente: - - - ‘...la calificación de
ofrecimiento de trabajo se efectuará al momento de
dictar resolución definitiva en este juicio...’. - - - De lo
anterior transcrito, se evidencia que en el estado en
que se encontraba el juicio de origen, ya no quedaba
actuación alguna por realizar a cargo de las partes,
debido a que se había llegado al momento procesal
de
esperar
que
la
autoridad
responsable
se
pronunciara sobre la admisión o rechazo de las
pruebas ofrecidas tanto por la actora como por la
demandada, así como lo relativo a la calificación del
ofrecimiento de trabajo, hasta en tanto ambos juicios
estuviesen en la misma etapa procesal, lo que
constituye
una
obligación
de
la
autoridad
jurisdiccional y, a su vez, un derecho para las partes
del juicio, consagrado en la Constitución Federal,
pues la caducidad es consecuencia de la inactividad
procesal de las partes, en virtud de que cuando éstas
han dejado de promover, se presume que ya no
tienen interés jurídico en la
continuación del
procedimiento; sin embargo, en el caso no se da este
supuesto, pues la intervención de las partes, hasta
este punto del juicio, ya se había agotado y lo
75
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
subsecuente
relativo
a
la
calificación
del
ofrecimiento de trabajo, así como a la admisión o
rechazo de las pruebas ofrecidas, es obligación de la
autoridad. - - - De lo expuesto se deduce que, tal y
como lo sostiene la quejosa, el pronunciamiento del
acto reclamado en esta vía constitucional, conculca
sus garantías individuales de legalidad y seguridad
jurídica, en la medida en que no obstante haber
transcurrido un término mayor al de seis meses sin
que se efectuara algún acto procesal o promoción
dentro del juicio de origen, lo cierto es que la
autoridad responsable, en la audiencia a la que se ha
hecho alusión, declaró poner los autos a la vista del
Pleno, a efecto de resolver sobre la admisión o
rechazo de las pruebas ofrecidas, una vez que el
juicio que se ordenó se acumulara al más antiguo,
estuviese en la misma etapa procesal, según
interlocutoria de veinticinco de abril de dos mil seis;
sin embargo, omitió pronunciarse sobre ese aspecto
previo a la emisión de la resolución que finalizara
dicho juicio laboral. - - - Así las cosas, como el
precepto
138
aludido
autoriza
a
la
autoridad
responsable a decretar la caducidad incluso cuando
el juicio laboral está en estado de dictarse laudo (lo
que se asemeja al momento procesal del caso que
nos ocupa), desde luego dándose los requisitos
legales correspondientes, resulta entonces que ese
artículo, en este caso, resulta inconstitucional, por
violar el artículo 17 constitucional. - - - Al respecto,
76
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
existe criterio emitido por este Tribunal aplicable al
caso por analogía, localizable en la Novena Época
del Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta,
Tomo XXIII, junio de dos mil seis, página 1137, que
dispone: - - - ‘CADUCIDAD. EL ARTÍCULO 138 DE LA
LEY
PARA
LOS
SERVIDORES
PÚBLICOS
DEL
ESTADO DE JALISCO Y SUS MUNICIPIOS QUE LA
AUTORIZA,
AUN
SUSPENDIDO,
CUANDO
POR
EL
ESTAR
JUICIO
ESTÉ
PENDIENTE
DE
RESOLVERSE EL INCIDENTE DE INCOMPETENCIA
PLANTEADO, ES INCONSTITUCIONAL POR VIOLAR
EL ARTÍCULO 17 DE LA CONSTITUCIÓN FEDERAL.’
(Se transcribe). - - - En virtud de lo anterior, se
concluye que en el caso, resulta inconstitucional el
artículo 138 de la Ley para los Servidores Públicos
del Estado de Jalisco y sus Municipios, en que se
fundó la resolución que decretó la caducidad del
juicio de origen. - - - Consecuentemente, al ser
fundado el concepto de violación que se ha
analizado, se hace innecesario estudiar los demás
argumentos planteados por el quejoso, teniendo
aplicación en lo conducente, el criterio sustentado
por el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Civil
del Tercer Circuito, Tomo VI, Segunda Parte-1, julio a
diciembre de 1990, Octava Época, Semanario Judicial
de la Federación, página 107, del tenor literal
siguiente:
-
CUANDO SU
-
-
‘CONCEPTOS
DE
VIOLACIÓN,
ESTUDIO ES INNECESARIO.’
(Se
transcribe). - - - Por lo anterior, resulta procedente
77
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
conceder el amparo y protección de la Justicia
Federal,
para
el
efecto
de
que
el
Tribunal
responsable deje insubsistente la resolución en que
declaró
la
caducidad
del
procedimiento
y,
prescindiendo de las consideraciones hechas en la
misma en cuanto a la caducidad, continúe con el
procedimiento en la etapa procesal en que se
suspendió, resolviendo con plenitud de jurisdicción,
lo que en derecho proceda.”
Finalmente, el Sexto Tribunal Colegiado en Materia de
Trabajo del Primer Circuito resolvió los amparos directos
1316/1991, 106/1991, 586/1991, 1636/1992 y 5066/1992, por
unanimidad de votos, en los que esencialmente sostuvo el criterio
siguiente (sólo se transcribe lo expuesto en el amparo directo
1316/1991, al haberse resuelto los restantes juicios en términos
similares):
“CUARTO.-
Son
parcialmente
fundados
los
conceptos de violación. Al efecto: - - - Es cierto como
lo sostiene el promovente en su demanda de amparo,
que el artículo 11 de la Ley Federal de los
Trabajadores al Servicio del Estado, en lo no
previsto, permite la aplicación supletoria de la Ley
Federal del Trabajo, pero también lo es, que en el
caso de la caducidad por falta de promoción de
alguna de las partes. Ocasiona el desistimiento de la
acción y la primera Ley citada en el artículo 140 la
reguló;
luego
entonces,
no
hay
ausencia
de
78
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
disposición
expresa
que
permita
la
aplicación
supletoria. Ello es así, porque si conforme al artículo
140 de la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio
del Estado, precisaron los supuestos relativos a la
caducidad, no hay la falta de disposición que como
premisa
es
indispensable
para
aplicar
la
supletoriedad, conforme al artículo 11 de la misma
ley, ni laguna que lo amerite, de ahí lo infundado del
primer concepto de violación, puesto que por la
misma razón, no resultan aplicables los criterios
jurisdiccionales invocados por el quejoso, pues se
refieren a la caducidad prevista por la Ley Federal del
Trabajo. - - - En cambio, asiste razón al promovente
cuando discute que la audiencia de veintidós de
febrero
de
mil
novecientos
noventa,
debió
celebrarse, toda vez que tratándose de trabajadores
al servicio del Estado, la Ley Burocrática en su
artículo 132 dispone: ‘El día y hora de la audiencia se
abrirá el período de recepción de pruebas; el tribunal
calificará las mismas, admitiendo las que estime
pertinentes
y
desechando
aquellas
que
resulten
notoriamente inconducentes o contrarias a la moral o al
derecho o que no tengan relación con la Litis. Acto
continuo se señalará el orden de su desahogo, primero
las del actor y después las del demandado, en la forma y
términos que el Tribunal estime oportuno, tomando en
cuenta la naturaleza de las mismas y procurando la
celeridad en el procedimiento.’. - - - Lo anterior significa
que una vez señalada la fecha para la celebración de
79
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
la audiencia que es únicamente de recepción y
admisión de pruebas, alegatos y resolución, se debe
celebrar en su integridad con o sin asistencia de las
partes, tomando en cuenta además que las pruebas
deben ofrecerse previamente a la audiencia pues
estas son las que se admitirán, en su caso, con la
salvedad
de
las
supervenientes.
-
-
-
En
consecuencia, la caducidad no operó, pues a cargo
del actor no estaba promover para impulsar el
procedimiento, si la Sala responsable tenía a su
cargo la celebración de la audiencia hasta su
terminación. - - - En las apuntadas condiciones, al
ser violatorio de garantías el acuerdo de veintidós de
febrero
de
mil
novecientos
noventa,
se
debe
conceder la protección constitucional solicitada para
el efecto de que lo deje insubsistente y celebre la
audiencia
hasta
su
terminación,
sin
la
comparecencia de las partes.”
CUARTO. En principio, es menester tener en cuenta que la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, al interpretar los artículos
107, fracción XIII, de la Constitución Federal y 197-A de la Ley de
Amparo, ha sostenido que para que exista contradicción de
criterios basta que se hayan examinado hipótesis jurídicas
esencialmente iguales y los Tribunales Colegiados de Circuito
hubiesen llegado a conclusiones opuestas, sin necesidad de que
sean exactamente iguales en cuanto a las cuestiones fácticas que
los rodean, según se desprende de la tesis P./J. 72/2010,
publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta,
80
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
Novena Época, Tomo XXXII, Agosto de 2010, página 7, que dice
lo siguiente:
“CONTRADICCIÓN DE TESIS. EXISTE CUANDO LAS
SALAS DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA
NACIÓN O LOS TRIBUNALES COLEGIADOS DE
CIRCUITO
ADOPTAN
EN
SUS
SENTENCIAS
CRITERIOS JURÍDICOS DISCREPANTES SOBRE UN
MISMO
PUNTO
DE
DERECHO,
INDEPENDIENTEMENTE DE QUE LAS CUESTIONES
FÁCTICAS
QUE
LO
RODEAN
NO
SEAN
EXACTAMENTE IGUALES.- De los artículos 107,
fracción XIII, de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, 197 y 197-A de la Ley de
Amparo,
se
advierte
que
la
existencia
de
la
contradicción de criterios está condicionada a que
las Salas de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación o los Tribunales Colegiados de Circuito en las
sentencias
que
pronuncien
sostengan
‘tesis
contradictorias’, entendiéndose por ‘tesis’ el criterio
adoptado
por
el
juzgador
a
través
de
argumentaciones lógico-jurídicas para justificar su
decisión en una controversia, lo que determina que la
contradicción de tesis se actualiza cuando dos o más
órganos jurisdiccionales terminales adoptan criterios
jurídicos discrepantes sobre un mismo punto de
derecho, independientemente de que las cuestiones
fácticas que lo rodean no sean exactamente iguales,
pues la práctica judicial demuestra la dificultad de
81
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
que existan dos o más asuntos idénticos, tanto en los
problemas de derecho como en los de hecho, de ahí
que considerar que la contradicción se actualiza
únicamente cuando los asuntos son exactamente
iguales constituye un criterio rigorista que impide
resolver la discrepancia de criterios jurídicos, lo que
conlleva a que el esfuerzo judicial se centre en
detectar las diferencias entre los asuntos y no en
solucionar la discrepancia. Además, las cuestiones
fácticas que en ocasiones rodean el problema
jurídico respecto del cual se sostienen criterios
opuestos y, consecuentemente, se denuncian como
contradictorios,
generalmente
son
cuestiones
secundarias o accidentales y, por tanto, no inciden
en la naturaleza de los problemas jurídicos resueltos.
Es por ello que este Alto Tribunal interrumpió la
jurisprudencia
P./J.
‘CONTRADICCIÓN
DE
26/2001
TESIS
DE
de
rubro:
TRIBUNALES
COLEGIADOS DE CIRCUITO. REQUISITOS PARA SU
EXISTENCIA.’, al resolver la contradicción de tesis
36/2007-PL, pues al establecer que la contradicción
se actualiza siempre que ‘al resolver los negocios
jurídicos
se
examinen
cuestiones
jurídicas
esencialmente iguales y se adopten posiciones o
criterios jurídicos discrepantes’ se impedía el estudio
del tema jurídico materia de la contradicción con
base en ‘diferencias’ fácticas que desde el punto de
vista estrictamente jurídico no deberían obstaculizar
el análisis de fondo de la contradicción planteada, lo
82
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
que es contrario a la lógica del sistema de
jurisprudencia establecido en la Ley de Amparo, pues
al sujetarse su existencia al cumplimiento del
indicado
requisito
disminuye
el
número
de
contradicciones que se resuelven en detrimento de la
seguridad jurídica que debe salvaguardarse ante
criterios jurídicos claramente opuestos. De lo anterior
se sigue que la existencia de una contradicción de
tesis deriva de la discrepancia de criterios jurídicos,
es decir, de la oposición en la solución de temas
jurídicos que se extraen de asuntos que pueden
válidamente
ser
diferentes
en
sus
cuestiones
fácticas, lo cual es congruente con la finalidad
establecida tanto en la Constitución General de la
República como en la Ley de Amparo para las
contradicciones de tesis, pues permite que cumplan
el propósito para el que fueron creadas y que no se
desvirtúe buscando las diferencias de detalle que
impiden su resolución.”
Con base en lo expuesto, de la lectura de las resoluciones
transcritas en el considerando anterior, se arriba a la convicción
de que sí existe contradicción de tesis, pero sólo respecto de los
criterios de los Tribunales Colegiados Tercero, Primero y
Segundo, todos en Materia de Trabajo del Tercer Circuito, ya que
en aquéllas se evidencia que se examinaron cuestiones
esencialmente iguales y se adoptaron criterios discrepantes.
En efecto, en lo que a este estudio interesa, el Tercer
Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Tercer Circuito
83
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
consideró esencialmente que la caducidad a que se refiere el
artículo 138 de la Ley de los Servidores Públicos del Estado de
Jalisco y sus Municipios no implica infracción a los derechos
fundamentales como el de acceso a la justicia previsto en el
numeral 17 de la Constitución Federal, en razón de que la
Suprema Corte de Justicia de la Nación ha señalado que la
actividad jurisdiccional implica no sólo un quehacer del órgano
judicial, sino también la obligación de los particulares de impulsar
el procedimiento, de modo que ante su falta de interés debe
actualizarse la caducidad de la instancia, pues de lo contrario
quedaría al arbitrio de las partes establecer un juicio o ejercer un
derecho y dejarlo inactivo o postergarlo indefinidamente, con
perjuicio de terceros y de la propia administración de justicia. Lo
anterior en términos de la tesis 2a. CV/2005, emitida por la
Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, de
rubro: “CADUCIDAD DE LA INSTANCIA. EL ARTÍCULO 138 DE
LA LEY PARA LOS SERVIDORES PÚBLICOS DEL ESTADO DE
JALISCO Y SUS MUNICIPIOS QUE LA PREVÉ, NO VIOLA LA
GARANTÍA DE ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA.”.
Además de lo anterior, estableció que la caducidad
transcurre ante la falta de acuerdo de la autoridad laboral sobre la
admisión de pruebas ofrecidas y sobre la terminación de la fase
con que concluye la audiencia respectiva, pues una conclusión
contraria negaría la razón directa de la caducidad que es el deber
de las partes de impulsar el proceso, porque puede operar en
cualquier estado del juicio burocrático y su finalidad es poner el
asunto en estado de resolución.
84
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
Así,
adujo
que
ante
el
incumplimiento
del
órgano
jurisdiccional de proveer sobre las pruebas ofrecidas, en los
términos y plazos legales, por virtud del referido principio
dispositivo, corresponde a las partes pedirle que obre en la forma
que resulte necesario para que se agoten las etapas de la
audiencia del juicio burocrático y así cumplir con la carga procesal
de impulsar el asunto hasta ponerlo en estado de resolución o
dictado del laudo, a pesar de la dilación, demora o inacción de los
tribunales.
De lo contrario, concluyó, sería nugatorio el propio artículo
138 de la Ley citada, al señalar que la caducidad puede operar en
cualquier estado del juicio laboral; ello, porque esto se interpreta
en el sentido de que dicha institución jurídica puede transcurrir
desde cuando se presenta la demanda y hasta en tanto no se
ponga el asunto en estado de resolución (para el simple dictado
del fallo) que defina la controversia.
A similar conclusión llegó el Primer Tribunal Colegiado en
Materia de Trabajo del Tercer Circuito, aun cuando no haya
realizado
consideración
alguna
relacionada
con
la
constitucionalidad del artículo 138 de la Ley para los Servidores
Públicos del Estado de Jalisco y sus Municipios que no fue
propuesta en los conceptos de violación de la demanda de
amparo directo, pues sí lo hizo en cuanto a que procede decretar
la caducidad cuando el tribunal responsable hace reserva sobre la
admisión
de
las
pruebas
de
las
partes
en
la
etapa
correspondiente del procedimiento laboral.
85
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
Para llegar a tal conclusión, consideró que los presupuestos
necesarios para que opere la caducidad en el proceso ordinario
previsto por la ley burocrática citada, son la paralización del
proceso por no efectuarse en él promoción ni acto procesal
alguno tendiente a su agilización por un término mayor de seis
meses y que esa inactividad no obedezca a que se encuentre
pendiente el desahogo de diligencias que deban practicarse fuera
del local del tribunal o de recibirse informes o copias certificadas
que hayan sido solicitadas.
Por lo anterior, determinó que era correcta la certificación
levantada por el Secretario General del Tribunal responsable y la
decisión que tomó referente a declarar la caducidad en el proceso
laboral si entre la última actuación practicada y aquella en que
tuvo verificativo la continuación de la etapa de demanda y
excepciones y la de ofrecimiento y admisión de pruebas, en la
que se dejaron los autos para que el tribunal responsable
procediera a resolver sobre la admisión del material probatorio
que ofrecieron los contendientes, transcurrió el término previsto
en la legislación en comento, razón por la que si las peticiones
que elevó el quejoso para activar el procedimiento laboral se
presentaron materialmente ante el instructor después de que
transcurrió dicho término, resulta inconcuso que no son eficaces
para
interrumpir
la
caducidad,
en
tanto
que
no
puede
suspenderse lo que se encuentra concluido.
Por su parte, el Segundo Tribunal Colegiado en Materia de
Trabajo del Tercer Circuito, una vez que precisó que el caso se
trataba de dos juicios acumulados, uno de los cuales, el más
86
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
antiguo, se encontraba en la etapa de resolver sobre la admisión
de las pruebas, y el más nuevo debía continuar con la audiencia
trifásica, consideró que no era procedente decretar la caducidad,
porque al momento de hacerlo se encontraba pendiente de
resolver la calificación del ofrecimiento de trabajo realizado por la
demandada que se determinó se realizaría al dictar el laudo, lo
que evidencia que en el estado en que se encontraba el juicio de
origen ya no quedaba actuación alguna por realizar a cargo de las
partes, pues había llegado el momento procesal de esperar que la
autoridad responsable se pronunciara sobre la admisión o
rechazo de las pruebas ofrecidas tanto por la actora como por la
demandada, así como lo relativo a la calificación del señalado
ofrecimiento de trabajo, lo cual constituye una obligación de la
autoridad.
Ante lo anterior, expresó que dicha actuación, por la que se
decretó la caducidad del juicio, era contraria a las garantías de
legalidad y seguridad jurídica, en tanto que aun cuando
transcurrió un término mayor a seis meses sin que se efectuara
algún acto procesal o promoción dentro del juicio, lo cierto es que
la autoridad declaró en la audiencia respectiva que se pondrían
los autos a la vista del Pleno para resolver sobre la admisión o
rechazo de las pruebas ofrecidas; no obstante ello, omitió
pronunciarse sobre ese aspecto previamente a la emisión de la
resolución que finalizara dicho juicio laboral.
Así, expresó que el numeral 138 de la Ley para los
Servidores Públicos del Estado de Jalisco y sus Municipios, si
bien autoriza a la autoridad responsable a decretar la caducidad
87
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
incluso cuando el juicio laboral está en estado de dictarse laudo
(lo que se asemeja al momento procesal del caso), una vez
satisfechos los requisitos legales correspondientes, resulta
contrario al derecho a que se administre justicia previsto en el
artículo 17 de la Constitución Federal.
Como puede concluirse de lo anterior, mientras que para los
Tribunales Colegiados Tercero y Primero, ambos en Materia de
Trabajo del Tercer Circuito, la caducidad en el procedimiento
laboral burocrático a que se refiere el artículo 138 de la Ley para
los Servidores Públicos del Estado de Jalisco y sus Municipios
puede decretarse aun cuando la autoridad laboral haya reservado
en la audiencia correspondiente del juicio la facultad para resolver
sobre la admisión o desechamiento de las pruebas ofrecidas por
las partes del juicio laboral, si entre esa actuación y aquella en
que se decrete tal figura jurídica transcurre el término que en el
propio precepto se establece, sin que exista acto procesal o
promoción alguna, con la consecuente declaración de que el
precepto en cita no contraría lo que dispone el numeral 17 de la
Constitución Federal, como lo concluyó el primero de los órganos
jurisdiccionales, para el Segundo Tribunal Colegiado en Materia
de Trabajo del Tercer Circuito, en el caso señalado, no es posible
que el tribunal laboral responsable pronuncie la caducidad del
juicio, pues en esa etapa la intervención de las partes ya se había
agotado y lo subsecuente, relativo a la calificación del
ofrecimiento de trabajo, así como la admisión o rechazo de las
pruebas ofrecidas es obligación de la autoridad, por lo que en
esos términos el mencionado precepto legal resultaba contrario al
88
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
derecho que se establece en el numeral 17 de la Norma
Fundamental.
De esta forma, lo que tiene que resolverse en este
expediente consiste en determinar si el artículo 138 de la Ley para
los Servidores Públicos del Estado de Jalisco y sus Municipios,
que regula la institución de la caducidad de la instancia en el
procedimiento laboral burocrático, transgrede o no el derecho a
que se administre justicia previsto en el numeral 17 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y si la
reserva que hace la autoridad laboral en dicho juicio en la etapa
correspondiente, respecto a su facultad para resolver sobre la
admisión o desechamiento de las pruebas ofrecidas por las partes
del juicio laboral es apta para decretar la caducidad en cita, si
entre esa actuación y aquella en que se pronuncia no existe acto
procesal o promoción alguna en un término mayor a seis meses.
Cabe hacer la aclaración que en relación con lo expuesto
por el Tercer Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Tercer
Circuito, en el que adujo: “Por lo que este órgano colegiado no
coincide con el criterio emitido por el Segundo Tribunal Colegiado
en Materia de Trabajo del Tercer Circuito, al resolver el amparo
directo 443/2003, en sesión de día doce de enero de dos mil
cuatro, referente a que una promoción que señala domicilio para
oír notificaciones, interrumpe la caducidad que regula el artículo
138 de la legislación burocrática en consulta.”, no será materia de
estudio en el presente asunto, pues en relación con dicho tema,
esta Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación
ya emitió pronunciamiento en el expediente de contradicción de
89
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
tesis 224/2012, en sesión de quince de agosto de dos mil doce,
en el sentido de declarar que no existe la contraposición de
criterios, resolución que se emitió por mayoría de tres votos de los
señores Ministros Luis María Aguilar Morales, Sergio Salvador
Aguirre Anguiano y el Presidente Sergio A. Valls Hernández
(ponente), en contra del emitido por la señora Ministra Margarita
Beatriz Luna Ramos, con la ausencia del señor Ministro José
Fernando Franco González Salas.
Por otro lado, es inexistente la contradicción de tesis
denunciada entre los Tribunales Colegiados Tercero y Primero,
ambos en Materia de Trabajo del Tercer Circuito y el emitido por
el Sexto Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Primer
Circuito.
En efecto, como se aprecia de la transcripción del asunto del
conocimiento del último órgano jurisdiccional mencionado, el
criterio de este último se orienta en el sentido de que conforme a
lo dispuesto en el artículo 132 de la Ley Federal de los
Trabajadores al Servicio del Estado, una vez señalada la fecha
para la celebración de la audiencia, que es únicamente de
recepción y admisión de pruebas, alegatos y resolución, se debe
celebrar en su integridad con o sin asistencia de las partes,
tomando en cuenta además que las pruebas deben ofrecerse
previamente a la audiencia, pues estas son las que se admitirán,
en su caso, con la salvedad de las supervenientes, razón por la
que no es posible decretar la caducidad del juicio, pues a cargo
del quejoso no estaba promover para impulsar el procedimiento,
90
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
si la Sala responsable tenía a su cargo la celebración de la
audiencia hasta su terminación.
Así es, no existe la contradicción denunciada en razón de
que si bien los preceptos que regulan dicha institución jurídica en
el proceso laboral burocrático federal y en el relativo al Estado de
Jalisco son en esencia iguales, no resulta claro cuál fue la última
actuación que se celebró en el juicio en el caso de los asuntos
resueltos por el Sexto Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo
del Primer Circuito, que se tomaron como base para realizar el
cómputo del término para la caducidad, es decir, si fue en cuanto
a la apertura del período de recepción de pruebas, su calificación,
su admisión o desechamiento, o como en el caso de los restantes
Tribunales Colegiados participantes en este expediente, si existió
reserva del tribunal responsable sobre la admisión de tales
pruebas.
Para corroborar lo anterior, se transcribe de nueva cuenta lo
expresado por dicho órgano jurisdiccional:
“… En cambio, asiste razón al promovente cuando
discute que la audiencia de veintidós de febrero de mil
novecientos noventa, debió celebrarse, toda vez que
tratándose de trabajadores al servicio del Estado, la Ley
Burocrática en su artículo 132 dispone: ‘El día y hora de la
audiencia se abrirá el período de recepción de pruebas; el
tribunal calificará las mismas, admitiendo las que estime
pertinentes
y
desechando
aquellas
que
resulten
notoriamente inconducentes o contrarias a la moral o al
derecho o que no tengan relación con la Litis. Acto continuo
91
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
se señalará el orden de su desahogo, primero las del actor y
después las del demandado, en la forma y términos que el
Tribunal estime oportuno, tomando en cuenta la naturaleza
de
las
mismas
y
procurando
la
celeridad
en
el
procedimiento.’. - - - Lo anterior significa que una vez
señalada la fecha para la celebración de la audiencia que
es únicamente de recepción y admisión de pruebas,
alegatos y resolución, se debe celebrar en su integridad
con o sin asistencia de las partes, tomando en cuenta
además que las pruebas deben ofrecerse previamente a
la audiencia pues estas son las que se admitirán, en su
caso, con la salvedad de las supervenientes. - - - En
consecuencia, la caducidad no operó, pues a cargo del
actor
no
estaba
promover
para
impulsar
el
procedimiento, si la Sala responsable tenía a su cargo la
celebración de la audiencia hasta su terminación.”
En esos términos, como se dijo, no existe la contradicción de
tesis denunciada.
QUINTO. En relación con la materia de la contradicción de
tesis que se determinó en el considerando precedente, debe
prevalecer con el carácter de jurisprudencia el criterio de esta
Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que
fue expuesto al resolver el amparo directo en revisión 1222/2005
en sesión de dos de septiembre de dos mil cinco, por unanimidad
de votos de los señores Ministros Margarita Beatriz Luna Ramos,
Genaro David Góngora Pimentel, Sergio Salvador Aguirre
Anguiano, Guillermo I. Ortiz Mayagoitia y Presidente Juan Díaz
Romero, siendo ponente el tercero de los nombrados.
92
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
En
efecto,
en
el
expediente
citado
se
analizó
la
constitucionalidad del artículo 138 de la Ley para los Servidores
Públicos del Estado de Jalisco y sus Municipios en relación con la
garantía (hoy derecho humano) de administración de justicia, que
consagra el numeral 17 de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, en un caso exactamente idéntico al que se
planteó en los juicios del conocimiento de los Tribunales
Colegiados que participan en la contradicción, consistente en que
el Tribunal de Arbitraje y Escalafón responsable se reserve la
facultad para resolver sobre la admisión o desechamiento de las
pruebas ofrecidas por las partes del juicio laboral y ante su
omisión no se haya realizado acto procesal o hecho promoción
alguna por un término mayor a los seis meses que para decretar
la caducidad establece el precepto citado.
Debe hacerse la aclaración que el mencionado artículo 17
constitucional, si bien fue modificado mediante Decreto publicado
en el Diario Oficial de la Federación de dieciocho de junio de dos
mil ocho, en relación con lo que aquí interesa no varió su
redacción, por lo que lo resuelto en el expediente citado cobra
plena vigencia.
En
la
resolución
de
mérito
se
expresaron
las
consideraciones siguientes:
“Se considera necesario insertar el artículo 17 de la
Carta Magna, cuyo texto es:
93
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
‘Art. 17.- Ninguna persona podrá hacerse justicia por sí
misma, ni ejercer violencia para reclamar su derecho.
Toda persona tiene derecho a que se le administre
justicia por tribunales que estarán expeditos para
impartirla en los plazos y términos que fijen las leyes,
emitiendo sus resoluciones de manera pronta, completa
e imparcial. Su servicio será gratuito, quedando, en
consecuencia, prohibidas las costas judiciales.
Las leyes federales y locales establecerán los medios
necesarios para que se garantice la independencia de
los tribunales y la plena ejecución de sus resoluciones.
Nadie puede ser aprisionado por deudas de carácter
puramente civil”.
De la lectura del precepto transcrito se advierte que
prevé las garantías siguientes:
a) La prohibición de la autotutela o hacerse justicia
por propia mano.
b)
El
derecho
a
la
tutela
jurisdiccional
(administración de justicia).
c) La abolición de costas judiciales.
d) La independencia judicial.
94
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
e) La prohibición de la prisión por deudas del orden
civil.
Para la solución del tema de constitucionalidad
planteado en el presente recurso nos interesa la
garantía
relativa
a
la
tutela
jurisdiccional
(administración de justicia), la cual se puede definir
como el derecho público subjetivo que toda persona
tiene, dentro de los plazos y términos que fijen las
leyes, para acceder de manera expedita a tribunales
independientes
e
imparciales
a
plantear
una
pretensión o defenderse de ella, con el fin de que a
través de un proceso en el cual se respeten ciertas
formalidades, se decida sobre la pretensión o
defensa y, en su caso, se ejecute esa decisión.
Las anteriores consideraciones tienen apoyo en la
tesis sustentada por la Primera Sala de este Alto
Tribunal, la cual comparte este órgano jurisdiccional,
cuyo texto es el siguiente:
‘GARANTÍA
A
PREVISTA
EN
LA
EL
TUTELA
JURISDICCIONAL
ARTÍCULO
17
DE
LA
CONSTITUCIÓN FEDERAL. SUS ALCANCES. El citado
precepto constitucional establece cinco garantías, a
saber: 1) la prohibición de la autotutela o ‘hacerse justicia
por propia mano’; 2) el derecho a la tutela jurisdiccional;
3) la abolición de costas judiciales; 4) la independencia
judicial, y 5) la prohibición de la prisión por deudas del
95
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
orden civil. La segunda de dichas garantías puede
definirse como el derecho público subjetivo que toda
persona tiene, dentro de los plazos y términos que fijen
las leyes, para acceder de manera expedita a tribunales
independientes e imparciales, a plantear una pretensión
o defenderse de ella, con el fin de que a través de un
proceso en el que se respeten ciertas formalidades, se
decida sobre la pretensión o la defensa y, en su caso, se
ejecute esa decisión. Ahora bien, si se atiende a que la
prevención de que los órganos jurisdiccionales deben
estar expeditos -adjetivo con que se designa lo
desembarazado, lo que está libre de todo estorbo- para
impartir justicia en los plazos y términos que fijen las
leyes, significa que el poder público -en cualquiera de
sus manifestaciones: Ejecutivo, Legislativo o Judicial- no
puede supeditar el acceso a los tribunales a condición
alguna, pues de establecer cualquiera, ésta constituiría
un obstáculo entre los gobernados y los tribunales, es
indudable que tal derecho a la tutela judicial puede verse
conculcado
por
normas
que
impeditivos
u
obstaculizadores
jurisdicción,
si
tales
trabas
impongan
del
resultan
requisitos
acceso
a
la
innecesarias,
excesivas y carecen de razonabilidad o proporcionalidad
respecto de los fines que lícitamente puede perseguir el
legislador. Sin embargo, no todos los requisitos para el
acceso
al
proceso
pueden
considerarse
inconstitucionales, como ocurre con aquellos que,
respetando el contenido de ese derecho fundamental,
están enderezados a preservar otros derechos, bienes o
96
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
intereses constitucionalmente protegidos y guardan la
adecuada proporcionalidad con la finalidad perseguida,
como es el caso del cumplimiento de los plazos legales,
el de agotar los recursos ordinarios previos antes de
ejercer cierto tipo de acciones o el de la previa
consignación de fianzas o depósitos.’ (Novena Época.
Instancia: Primera Sala. Fuente: Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta. Tomo: XIX, Mayo de 2004.
Tesis 1a. LIII/2004. Página: 513).
Es conveniente advertir que la garantía a la tutela
jurisdiccional (administración de justicia) de no
ejercerse oportunamente en un caso específico
puede caducar, o aun cuando esto se haya hecho
pero dentro del procedimiento o juicio respectivo se
deje de promover para impulsar éste por un período
determinado en la ley respectiva también puede
operar la caducidad.
Esta consideración tiene apoyo, en lo conducente, en
la tesis, cuyo texto y datos de localización son los
siguientes:
‘ACCESO A LA JUSTICIA. SÓLO EL LEGISLADOR
PUEDE IMPONER PLAZOS Y TÉRMINOS PARA EL
EJERCICIO DE LOS DERECHOS DE ACCIÓN Y
DEFENSA ANTE LOS TRIBUNALES. La reserva de ley
establecida en el artículo 17 de la Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos, por la que se previene
97
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
que la impartición de justicia debe darse en los ‘plazos y
términos que fijen las leyes’, responde a la exigencia
razonable de ejercer la acción en lapsos determinados,
de manera que de no ser respetados podría entenderse
caducada, prescrita o precluida la facultad de excitar la
actuación de los tribunales. Esto es, la indicada
prevención
otorga
al
legislador
la
facultad
para
establecer plazos y términos razonables para el ejercicio
de los derechos de acción y defensa, pero sólo a él y no
a alguna otra autoridad.’ (Novena Época. Instancia:
Primera
Sala.
Fuente:
Semanario
Judicial
de
la
Federación y su Gaceta. Tomo XIX, Mayo de 2004. Tesis
1a. LV/2004. Página: 511).
Hechas las precisiones precedentes es oportuno
insertar el artículo 138 de la Ley para los Servidores
Públicos del Estado de Jalisco y sus Municipios,
cuyo texto es:
‘Art. 138.- La caducidad en el proceso se producirá
cuando cualquiera que sea su estado, no se haya
efectuado algún acto procesal, ni promoción durante un
término mayor de seis meses, así sea con el fin de pedir
que se dicte el laudo. No operará la caducidad aun
cuando dicho término transcurra por estar pendiente el
desahogo de diligencias que deban practicarse fuera del
local del Tribunal o de recibirse informes o copias
certificadas que hayan sido solicitadas. A petición de
98
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
parte interesada, o de oficio, el Tribunal declarará la
caducidad cuando se estime consumada’.
De la lectura del precepto transcrito se advierte que
la caducidad operará cualquiera que sea el estado
del proceso laboral, si en el lapso de seis meses no
se efectúa un acto procesal o promoción alguna.
La regla general de mérito tiene las excepciones
siguientes: Cuando esté pendiente el desahogo de
diligencias que deban practicarse fuera del local del
Tribunal o de recibirse informes o copias certificadas
que hayan sido solicitados, no opera la caducidad
aun cuando en el plazo de seis meses haya habido
una inactividad total en el juicio o procedimiento
relativo.
En relación con el precepto en comento están
vinculados los artículos 117 y 128 de la Ley para los
Servidores Públicos del Estado de Jalisco y sus
Municipios, que en lo conducente son del tenor
siguiente:
‘Artículo 117.- El procedimiento será gratuito, inmediato,
y se iniciará a instancia de parte…’.
‘Artículo 128.- El procedimiento ante el Tribunal de
Arbitraje y Escalafón se iniciará con la presentación del
escrito de demanda ante la Oficialía de Partes…’.
99
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
En las disposiciones preinsertas se prevé el principio
dispositivo del proceso, conforme al cual la actividad
jurisdiccional se ejerce a petición de los particulares.
En el principio dispositivo el afectado goza de
absoluta libertad para excitar la actividad del órgano
jurisdiccional, como también una vez acaecido ello,
pueda
igualmente
decidir
(mediante
renuncia,
transacción, allanamiento, desistimiento, deserción,
etcétera), que cese la actividad jurisdiccional.
Por este motivo, se considera que las partes se
encuentran en absoluta libertad de continuar o no
con el proceso, lo que hace presumir su falta de
interés, ante la inexistencia de actividad procesal,
además de que los juicios no deben durar de manera
indefinida, pues ello constituye un problema para la
administración de justicia y la afectación del orden
social.
Por ello, no es temerario, en modo alguno, el que
transcurrido un lapso más que prudente, se presuma
el desinterés del litigante en el proceso que inició.
Ahora bien, del análisis del artículo 138 de la Ley
para los Servidores Públicos del Estado de Jalisco y
sus Municipios impugnado, contrariamente a lo
argüido por la recurrente se considera que no viola la
100
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
garantía de administración de justicia contemplada
en el precepto 17 de la Carta Magna, pues si bien es
cierto
que
instituye
la
figura
procesal
de
la
caducidad, también lo es que no impide la resolución
de los asuntos sometidos a la potestad del Tribunal
de Arbitraje y Escalafón del Estado de Jalisco, pues
el desinterés de las partes y la falta de promoción es
lo que paraliza la jurisdicción, en tanto que la
institución en comento, va en favor de la impartición
de justicia, en el sentido de que la misma debe ser
pronta y expedita, por eso es que se establecen
términos a las partes para ejercer sus acciones o
derechos, de tal forma que por la falta de interés se
da esta institución, ya que los juicios pendientes por
tiempo indefinido producen daños sociales, al
mantener un estado de inseguridad e incertidumbre a
los intereses tanto económicos como morales que
son materia de la contienda, y a las relaciones
jurídicas que son objeto de la litis, por lo que no
puede quedar al arbitrio de las partes el establecer
un juicio o ejercer un derecho y dejarlo inactivo o
postergarlo indefinidamente, pues es de explorado
derecho, que al someterse a una controversia a la
jurisdicción de los tribunales, se deben cumplir con
los términos y plazos que al efecto establezca la ley
que regule la acción que se reclama.
En este orden de ideas, es dable precisar que la
garantía de acceso a la justicia no es un beneficio
101
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
para el particular, es un derecho del gobernado
frente al poder público para que se le administre
justicia dentro de los plazos y términos que fijen las
leyes. Lo que implica que ese derecho es correlativo
de una obligación, consistente en que el gobernado
se sujete a cumplir con los requisitos que exijan las
leyes procesales, ya que la actividad jurisdiccional
implica no sólo un quehacer del órgano judicial sino
también la obligación que tienen los gobernados de
manifestar
su
voluntad
de
contribuir
con
el
procedimiento, ya que la ley presume su falta de
interés, cuando no se expresa esa voluntad.
Por tanto, en el supuesto de que el Tribunal de
Arbitraje y Escalafón responsable se reserve la
facultad
para
resolver
sobre
la
admisión
o
desechamiento de las pruebas ofrecidas por las
partes del juicio laboral, eso no impide a éstas instar
a dicho Tribunal a efecto de que resuelva lo
conducente, pues conservan incólume su derecho a
que se le administre justicia, correlativo a su
obligación de promover lo conducente hasta lograr el
dictado del laudo respectivo, ya que no debe
soslayarse que la actividad o intervención de las
partes provoca la actuación de los tribunales para
decidir los conflictos sometidos a su potestad,
máxime que conforme a los artículos 117 y 128
transcritos
naturaleza
con
del
antelación,
cual
derivó
los
el
juicios
acto
de
la
reclamado
102
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
proceden a petición de la parte interesada; luego, si
se deja de promover en el lapso de seis meses esta
conducta omisa demuestra la falta de interés en la
prosecución del juicio respectivo, conducta que debe
ser sancionada de alguna manera, en el caso con la
caducidad de la instancia.
En otras palabras, la falta de emisión de la resolución
en relación a la admisión o desechamiento de las
pruebas ofrecidas en el juicio laboral no es un
impedimento legal que obstaculice promover ante el
Tribunal de Arbitraje y Escalafón responsable a fin
de que cumpla con la obligación de pronunciar la
resolución
respectiva,
pues
en
ese
supuesto
subsiste el interés de las partes, en virtud de que en
ese estado procesal, aún no se han satisfecho sus
pretensiones, lo cual las legitima para insistir en el
dictado de la resolución correspondiente.
Con apoyo en las consideraciones precedentes se
reitera
que
el
numeral
138
cuestionado
no
contraviene la garantía de administración de justicia
instituida en el artículo 17 constitucional.
Este criterio tiene apoyo en las tesis siguientes:
‘CADUCIDAD DE LA INSTANCIA. Una de las razones
por las que las diversas legislaciones admiten la
caducidad de la instancia, radica en que el Estado,
103
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
después
de
un
periodo
de
inactividad
procesal
prolongado, tiende a librar a sus propios órganos de la
necesidad
de
proveer
y
cumplir
con
todas
las
obligaciones derivadas de la existencia de una relación
procesal; pero para que pueda haber caducidad, se
requieren dos condiciones: el transcurso de un periodo
determinado de tiempo y la inactividad consistente en no
realizar actos de procedimiento, que tengan importancia
respecto de la relación procesal, debiendo la inactividad
de que se trata, ser imputable a alguna de las partes,
pues si la inactividad del Juez por sí sola pudiera
producir la caducidad, se dejaría al arbitrio de los
órganos del Estado la facultad de cesar el proceso, lo
que pugnaría con el artículo 17 de la Constitución
Federal.
Por
tanto,
la
actividad
de
los
órganos
jurisdiccionales, basta para mantener vivo el proceso,
pero su inactividad no basta para hacerlo desaparecer,
cuando durante esa inactividad las partes no pueden
realizar actos de desarrollo del proceso, como sucede en
el intervalo entre la discusión y la sentencia. Así, cuando
ya se ha citado para sentencia, las partes no tienen
diligencia alguna que promover y por lo mismo, su
inactividad no puede producir la caducidad de la
instancia.’ (Quinta Época. Instancia: Cuarta Sala. Fuente:
Semanario Judicial de la Federación. Tomo: LXXVII.
Página: 3650).
‘CADUCIDAD
DE
LA
INSTANCIA,
CONSTITUCIONALIDAD DE LAS LEYES QUE LA
104
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
ESTABLECEN.
No puede reputarse contraria a la
administración de justicia, la ley que establece la
caducidad de la instancia, pues ésta no impide, en
manera alguna que se juzgue de las contiendas entre
partes, sino que sólo se funda en que la abstención por
parte de los interesados, en promover duramente un
periodo determinado, hace presumir el abandono de la
acción. El artículo 17 de la Constitución Federal, al elevar
la
categoría
de
garantía
individual,
la
expedita
administración de justicia, limitó ésta a los términos y
plazos que fijen las leyes procesales correspondientes; lo
que
significa
que
al
expedirse
las
disposiciones
reglamentarias de las funciones jurisdiccionales de los
tribunales, pueden fijarse las normas que regulan la
actividad de las partes en el proceso y la de los Jueces
cuya intervención se pide para que decidan las
cuestiones surgidas entre los particulares. Desde este
punto de vista, la mayor o menor amplitud de acción en
el
tiempo,
concedido
a
los
litigantes,
no
debe
considerarse sino como forma procesal más o menos
técnica o jurídica, pero no contraria a la disposición
constitucional citada, y todo esto, aun cuando la
caducidad se haya operado por falta de promoción,
después de la citación para sentencia.’ (Quinta Época.
Instancia: Tercera Sala. Fuente: Semanario Judicial de la
Federación. Tomo: LXXIV. Página: (sic).
‘CADUCIDAD. EL ARTÍCULO 3o. DEL CÓDIGO DE
PROCEDIMIENTOS CIVILES DEL ESTADO DE NUEVO
105
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
LEÓN, ES CONSTITUCIONAL. El artículo 3o. del Código
de Procedimientos Civiles del Estado de Nuevo León no
viola las garantías de seguridad jurídica previstas en los
artículos
14
y
16
de
la
Constitución
Federal,
principalmente la garantía de audiencia, pues no es
verdad que autorice la privación de los derechos que
adquirió una persona al haber obtenido, en primera
instancia, sentencia favorable a sus pretensiones.
Mientras no se decida a través de una resolución que
tenga autoridad de cosa juzgada, el litigio sometido a la
consideración de los Jueces, los particulares no tienen
derechos derivados de la sentencia, de tal manera, no es
posible admitir que cualquiera de las partes haya sido
privada, sin haber sido ni oída ni vencida en juicio, de
derechos que no tenia. Si una de ellas interpuso recurso
de apelación en contra de la sentencia del Juez de
primera instancia, no ha concluido el juicio mientras no
se dicte sentencia definitiva y ninguna posee todavía
ningún derecho, porque el recurso de apelación tiene por
objeto que se confirme, revoque o modifique la sentencia
impugnada, lo que significa que no se ha resuelto el
problema planteado en forma definitiva, y si una
disposición establece que las partes deben manifestar su
interés en la segunda instancia a través de promociones,
tienen la obligación de expresar su interés a través de la
simple forma de promover. El contenido del artículo 3o.
del código procesal civil de Nuevo León, es una de las
formas en que el Congreso del Estado cumple con el
artículo 17 de la Constitución Federal, ya que aquél
106
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
precepto entraña uno de los términos en que se
administra justicia por los tribunales. En efecto, la
administración de justicia se desarrolla de acuerdo con
las normas previstas en las leyes procesales, entre las
que se comprenden las relativas a la institución de la
caducidad, conforme a la cual si la instancia ha
procedido a petición de parte, cuando ésta demuestra su
falta de interés por su inactividad en el proceso, debe
sobrevenir una sanción. El propósito esencial de esta
institución es que no se acumulen negocios inútiles en
los tribunales y que se resuelvan los nuevos casos que
se someten a su competencia, lo cual obedece a una
razón de interés público. El interés de las partes subsiste
aun cuando esté pendiente de dictarse sentencia en
segunda instancia, considerando que no está satisfecha
todavía la pretensión de los particulares, que tienen
legitimación para pedir el dictado de esa sentencia, con
mayor razón cuando es por su interés e instancia que se
ha iniciado la actividad jurisdiccional, de tal manera que
si el actor o el demandado no lo demuestran por una
simple
promoción,
éste
no
hacer
se
interpreta
jurídicamente como la falta de interés y se sanciona con
la caducidad del juicio.’ (Séptima Época. Instancia:
Pleno. Fuente: Semanario Judicial de la Federación.
Tomo: 61 Primera Parte. Página: 21).
‘CADUCIDAD DE LA INSTANCIA. EL ARTÍCULO 138
DEL CÓDIGO DE PROCEDIMIENTOS CIVILES PARA
EL
ESTADO
DE
BAJA
CALIFORNIA,
QUE
LA
107
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
PREVIENE,
NO
VIOLA
LAS
GARANTÍAS
DE
AUDIENCIA Y ACCESO A LA JUSTICIA, PREVISTAS
EN LOS ARTÍCULOS 14 Y 17 CONSTITUCIONALES.
El artículo 138 del Código de Procedimientos Civiles para
el Estado de Baja California no viola las garantías de
audiencia y acceso a la justicia, previstas en los artículos
14 y 17 de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, pues no es verdad que se autorice la
privación de los derechos que adquirió una persona sin
ser oída previamente a la afectación, en virtud de que el
propio dispositivo, en su fracción XI, establece un
procedimiento que garantiza una adecuada y oportuna
defensa previa al acto de privación. También el
contenido del referido artículo 138 cumple con el artículo
17 constitucional, ya que la administración de justicia es
un derecho del gobernado de que se le imparta ésta en
los términos y plazos que fijan las leyes; sin embargo,
ese derecho es correlativo de una obligación, consistente
en que él se sujete a los requisitos que exijan las leyes
procesales, ya que la actividad jurisdiccional implica no
sólo un quehacer del órgano judicial, sino también la
obligación de los particulares de manifestar su voluntad
de contribuir al procedimiento, y por su falta de interés
que debe actualizarse la caducidad de la instancia, en
virtud de que se crearía un problema para el delicado y
costoso mecanismo de la administración de justicia,
además de que los juicios pendientes por tiempo
indefinido producen una afectación del orden social.’
(Novena Época. Instancia: Pleno. Fuente: Semanario
108
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
Judicial de la Federación y su Gaceta. Tomo: VII, Mayo
de 1998. Tesis: P. XLI/98. Página: 66). …”.
Del anterior asunto derivó la tesis que lleva por datos de
identificación, rubro y texto los siguientes:
“CADUCIDAD DE LA INSTANCIA. EL ARTÍCULO 138
DE LA LEY PARA LOS SERVIDORES PÚBLICOS DEL
ESTADO DE JALISCO Y SUS MUNICIPIOS QUE LA
PREVÉ,
NO
VIOLA
LA
GARANTÍA
DE
ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA.- El citado precepto
legal no viola la garantía de administración de
justicia contenida en el artículo 17 de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, pues si
bien es cierto que aquélla es un derecho del
gobernado para que se le imparta en los términos y
plazos fijados en las leyes, también lo es que es
correlativo a la obligación consistente en que el
justiciable se sujete a los requisitos exigidos en las
leyes procesales, porque la actividad jurisdiccional
implica no sólo un quehacer del órgano judicial, sino
también la obligación de los particulares de impulsar
el procedimiento, de modo que ante su falta de
interés
debe
actualizarse
la
caducidad
de
la
instancia, ya que, de lo contrario, quedaría al arbitrio
de las partes establecer un juicio o ejercer un
derecho
y
dejarlo
inactivo
o
postergarlo
indefinidamente, con perjuicio de terceros y de la
propia administración de justicia.” (Novena Época.
109
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
Segunda Sala. Semanario Judicial de la Federación y su
Gaceta. Tomo XXII, Septiembre de 2005. Tesis 2a.
CV/2005. Página 532)
Como se aprecia de lo anterior, esta Segunda Sala
consideró que la garantía (hoy derecho humano) relativa a la
tutela jurisdiccional (administración de justicia), se puede definir
como el derecho público subjetivo que toda persona tiene, dentro
de los plazos y términos que fijen las leyes, para acceder de
manera expedita a tribunales independientes e imparciales a
plantear una pretensión o defenderse de ella, con el fin de que a
través de un proceso en el cual se respeten ciertas formalidades,
se decida sobre la pretensión o defensa y, en su caso, se ejecute
esa decisión
Sin embargo, advirtió que tal derecho, de no ejercerse
oportunamente en un caso específico, puede caducar, o aun
cuando esto se haya hecho pero dentro del procedimiento o juicio
respectivo se deje de promover para impulsar éste por un período
determinado en la ley respectiva también puede operar la
caducidad.
En ese tenor, consideró que de la lectura del artículo 138 de
la Ley para los Servidores Públicos del Estado de Jalisco y sus
Municipios se advierte que la caducidad operará cualquiera que
sea el estado del proceso laboral, si en el lapso de seis meses no
se efectúa un acto procesal o promoción alguna, con las
excepciones siguientes: a) Cuando esté pendiente el desahogo
de diligencias que deban practicarse fuera del local del Tribunal o
110
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
b) Cuando esté pendiente la recepción de informes o copias
certificadas que hayan sido solicitados.
Lo anterior, porque en relación con el precepto en comento
están vinculados los artículos 117 y 128 de la Ley para los
Servidores Públicos del Estado de Jalisco y sus Municipios, en los
cuales se prevé el principio dispositivo del proceso, conforme al
cual la actividad jurisdiccional se ejerce a petición de los
particulares.
En el principio dispositivo, expresó la Sala, el afectado goza
de absoluta libertad para excitar la actividad del órgano
jurisdiccional, como también una vez acaecido ello, pueda
igualmente decidir (mediante renuncia, transacción, allanamiento,
desistimiento, deserción,
etcétera),
que cese
la
actividad
jurisdiccional. Por este motivo, se considera que las partes se
encuentran en absoluta libertad de continuar o no con el proceso,
lo que hace presumir su falta de interés, ante la inexistencia de
actividad procesal, además de que los juicios no deben durar de
manera indefinida, pues ello constituye un problema para la
administración de justicia y la afectación del orden social.
Por ello, concluyó que no es temerario, en modo alguno, el
que transcurrido un lapso más que prudente, se presuma el
desinterés del litigante en el proceso que inició, por lo que el
análisis del artículo 138 de la Ley para los Servidores Públicos del
Estado de Jalisco y sus Municipios impugnado permite considerar
que no viola el derecho de administración de justicia establecido
en el precepto 17 de la Carta Magna, pues si bien es cierto que
111
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
instituye la figura procesal de la caducidad, también lo es que no
impide la resolución de los asuntos sometidos a la potestad del
Tribunal de Arbitraje y Escalafón del Estado de Jalisco, pues el
desinterés de las partes y la falta de promoción es lo que paraliza
la jurisdicción, en tanto que la institución en comento está en favor
de la impartición de justicia, en el sentido de que la misma debe
ser pronta y expedita; por eso es que se establecen términos a las
partes para ejercer sus acciones o derechos, de tal forma que por
la falta de interés se da esta institución, ya que los juicios
pendientes por tiempo indefinido producen daños sociales, al
mantener un estado de inseguridad e incertidumbre a los
intereses tanto económicos como morales que son materia de la
contienda, y a las relaciones jurídicas que son objeto de la litis,
por lo que no puede quedar al arbitrio de las partes el establecer
un juicio o ejercer un derecho y dejarlo inactivo o postergarlo
indefinidamente, pues es de explorado derecho, que al someterse
a una controversia a la jurisdicción de los tribunales, se deben
cumplir con los términos y plazos que al efecto establezca la ley
que regule la acción que se reclama.
En este orden de ideas, determinó que si bien el derecho de
acceso a la justicia es un derecho del gobernado frente al poder
público para que se le administre justicia dentro de los plazos y
términos que fijen las leyes, ello implica que ese derecho es
correlativo de una obligación, consistente en que el gobernado se
sujete a cumplir con los requisitos que exijan las leyes procesales,
ya que la actividad jurisdiccional implica no sólo un quehacer del
órgano judicial sino también la obligación que tienen los
gobernados de manifestar su voluntad de contribuir con el
112
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
procedimiento, ya que la ley presume su falta de interés, cuando
no se expresa esa voluntad.
Por tanto, en el supuesto de que el Tribunal de Arbitraje y
Escalafón responsable se reserve la facultad para resolver sobre
la admisión o desechamiento de las pruebas ofrecidas por las
partes del juicio laboral, eso no impide a éstas instar a dicho
tribunal a efecto de que resuelva lo conducente, pues conservan
incólume su derecho a que se le administre justicia, correlativo a
su obligación de promover lo conducente hasta lograr el dictado
del laudo respectivo, ya que no debe soslayarse que la actividad o
intervención de las partes provoca la actuación de los tribunales
para decidir los conflictos sometidos a su potestad, máxime que
conforme a los artículos 117 y 128 transcritos con antelación, los
juicios de la naturaleza del cual derivó el acto reclamado
proceden a petición de la parte interesada; luego, si se deja de
promover en el lapso de seis meses esta conducta omisa
demuestra la falta de interés en la prosecución del juicio
respectivo, conducta que debe ser sancionada de alguna manera,
en el caso con la caducidad de la instancia.
En otras palabras, la falta de emisión de la resolución en
relación a la admisión o desechamiento de las pruebas ofrecidas
en el juicio laboral no es un impedimento legal que obstaculice
promover ante el Tribunal de Arbitraje y Escalafón responsable a
fin de que cumpla con la obligación de pronunciar la resolución
respectiva, pues en ese supuesto subsiste el interés de las partes,
en virtud de que en ese estado procesal, aún no se han satisfecho
113
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
sus pretensiones, lo cual las legitima para insistir en el dictado de
la resolución correspondiente.
Bajo esa óptica, en términos de lo dispuesto en los artículos
192, 195 y demás relativos de la Ley de Amparo, deben
prevalecer como jurisprudencia los criterios sustentados por esta
Segunda Sala, los que quedan redactados de la siguiente
manera:
CADUCIDAD EN EL PROCESO LABORAL. EL ARTÍCULO 138
DE LA LEY PARA LOS SERVIDORES PÚBLICOS DEL ESTADO
DE JALISCO Y SUS MUNICIPIOS QUE LA PREVÉ, NO VIOLA
EL DERECHO A LA ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA. El citado
precepto no es contrario al derecho a la administración de justicia
contenido en el artículo 17 de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, pues si bien es cierto que aquél es un
derecho del gobernado para que se le imparta justicia en los
términos y plazos fijados en las leyes, también lo es que es
correlativo a la obligación consistente en que se sujete a los
requisitos exigidos en las leyes procesales, porque la actividad
jurisdiccional implica no sólo un quehacer del órgano judicial, sino
también la obligación de los particulares de impulsar el
procedimiento; de ahí que ante su falta de interés se produzca la
caducidad en el proceso prevista en el citado artículo 138, pues
de lo contrario quedaría al arbitrio de las partes establecer un
juicio o ejercer un derecho y dejarlo inactivo o postergarlo
indefinidamente, con perjuicio de terceros y de la propia
administración de justicia.
114
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
CADUCIDAD EN EL PROCESO LABORAL. SE ACTUALIZA AUN
CUANDO EL TRIBUNAL DE ARBITRAJE Y ESCALAFÓN
RESPONSABLE SE RESERVE LA FACULTAD DE RESOLVER
SOBRE LA ADMISIÓN O DESECHAMIENTO DE LAS PRUEBAS
OFRECIDAS Y HAYA TRANSCURRIDO UN PLAZO MAYOR DE
6 MESES (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE JALISCO). Del
artículo 138 de la Ley para los Servidores Públicos del Estado de
Jalisco y sus Municipios se advierte que la caducidad operará,
cualquiera que sea el estado del proceso laboral, si en el plazo
mayor de 6 meses no se efectúa un acto procesal o promoción
alguna, salvo cuando esté pendiente: a) El desahogo de
diligencias que deban practicarse fuera del local del Tribunal; o, b)
La recepción de informes o copias certificadas solicitados. En ese
tenor, el hecho de que la autoridad se reserve la facultad para
resolver sobre la admisión o desechamiento de las pruebas
ofrecidas en el juicio laboral no es un impedimento legal para que
se actualice la referida caducidad, toda vez que ello no impide
que la parte interesada pueda promover ante el Tribunal de
Arbitraje y Escalafón responsable a fin de que cumpla con la
obligación de pronunciar la resolución respectiva, pues en ese
supuesto subsiste el interés de las partes, en virtud de que en ese
estado procesal aún no se han satisfecho sus pretensiones, lo
cual las legitima para insistir en el dictado de la resolución
correspondiente; además de que dicho supuesto no se encuentra
contemplado dentro de los que establece el precepto citado como
excepciones para que se actualice dicha figura.
Por lo expuesto y fundado, se resuelve:
115
CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
PRIMERO. Sí existe la contradicción de tesis denunciada,
en los términos señalados en el considerando cuarto de esta
resolución.
SEGUNDO. Deben prevalecer como jurisprudencias los
criterios sustentados por esta Segunda Sala, en los términos del
último considerando de esta resolución.
NOTIFÍQUESE; con testimonio de esta resolución a los
Tribunales Colegiados contendientes; envíese las jurisprudencias
que se sustentan al Pleno y a la Primera Sala de la Suprema
Corte, a los Tribunales Colegiados de Circuito y Juzgados de
Distrito, en acatamiento a lo previsto por el artículo 195 de la Ley
de Amparo; remítanse de inmediato las indicadas jurisprudencias y
la parte considerativa de este fallo a la Dirección General de la
Coordinación de Compilación y Sistematización de Tesis para su
publicación en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta;
y, en su oportunidad, archívese el toca como asunto concluido.
Así lo resolvió la Segunda Sala de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, por mayoría de cuatro votos de los Ministros
Sergio Salvador Aguirre Anguiano, Margarita Beatriz Luna
Ramos, José Fernando Franco González Salas y Luis María
Aguilar Morales.
El Ministro Sergio Armando Valls Hernández, Presidente de
esta Segunda Sala, votó en contra.
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
Firman el Ministro Presidente y el Ministro Ponente, con el
Secretario de Acuerdos de la Segunda Sala, que autoriza y da fe.
PRESIDENTE
_____________________________________
MINISTRO SERGIO A. VALLS HERNÁNDEZ.
PONENTE
______________________________________________
MINISTRO SERGIO SALVADOR AGUIRRE ANGUIANO.
SECRETARIO DE ACUERDOS
____________________________________
LIC. MARIO EDUARDO PLATA ÁLVAREZ.
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 246/2012
Contradicción de tesis 246/2012. Entre las Sustentadas por los Tribunales
Colegiados Segundo en Materia de Trabajo del Tercer Circuito y Sexto Tribunal
Colegiado en Materia de Trabajo del Primer Circuito, y los Tribunales Colegiados
Primero y Tercero, ambos en Materia de Trabajo del Tercer Circuito, fallada el diez
de octubre de dos mil doce por mayoría de cuatro votos, en el sentido de:
PRIMERO. Sí existe la contradicción de tesis denunciada, en los términos
señalados en el considerando cuarto de esta resolución. SEGUNDO. Deben
prevalecer como jurisprudencias los criterios sustentados por esta Segunda Sala,
en los términos del último considerando de esta resolución. Conste.
OZP'amlm
En términos de lo determinado por el Pleno de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación en su sesión del veinticuatro
de abril de dos mil siete, y conforme a lo previsto en el
artículo 3, fracción II, de la Ley Federal de Transparencia y
Acceso a la Información Pública Gubernamental, en esta
versión pública se suprime la información considerada
legalmente como reservada o confidencial que encuadra en
esos supuestos normativos.
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