OSCAR VELASCO-CASTREI~N, M.C., M. EN C.,(') BENITO SALVATIERRA-IZABA, M.C., M. EN C.,(') JOSÉ LUISVALDESPINO, M.C., M. EN C.,(') M.C.,(l) SONIA GALINDO-VIRGEN, M.C.,(l) ANAMA. SEDANO-LARA, CLEMEN'IINA MAGOS,M.C.,(') ALEJANDRO LLAUSAS, M.C., M.S .P.,(Z) ROBERTO TAPIA-CONYER, M.C., M.S.P., M. EN C.,(') GONZALO Gu'ITÉRREz,M.C., M.S .P.,(3) JAIME S E P ~ ~ V EM.C., D A ,M.S.P., DR. EN C.(4) Velasco-CastrejónO, Salvatierra-Izaba B, ValdespinoJL,Sedano-Lara AM, Galindo-VirgentS,Magos C, Llausás A, Tapia-Conyer R, Gutiérrez G, Sepúlveda J. Semepidemiología de la toxoplasmosis en México. Salud Publica Mex 1992;34:222-229. Velasco-Castrejón O, Salvatierra-Izaba B, Valdespino JL, Sedano-Lara AM, Galindo-Virgen S, Magos C, Llausás A, Tapia-Conyer R, Gutiérez G, Sepúlveda J. Semepidemiology of toxoplasmosis in Mexica Salud Publica Mex 1992;34:222-229, RESUMEN: ABSTRACT: Este artículo muestra los resultados de la Encuesta Nacional Seroepidemiológica (ENSE) en relación con la. toxoplasmosisen la República Mexicana. Menciona algunos aspectos teóricos del padecimiento y la prevalencia encontrada en estudiosprevios. La muestra del estudio abarcó 29 2_79sueros de individuos mexicanos de todo elpaís, de ambos sexos, de uno a 98 años de edad y de todos los grupos socioeconómicos, analizados con la técnica de inmunofluorescencia indirecta a títulos de 1:16 y 1:128. Para obtener la prevalencia, se cruzaron las variables de edad, sexo, nivel socioeconómico, lugar de residencia, escolaridad, nivel de hacinamiento, entidad federativa y seguridad social, con la variable dependiente de presencia o ausencia de anticuerpos espec$cos. Los resultados obtenidos registran mayor prevalencia en la región costera, en el nivel socioeconómico bajo, y This articlepresents to the results of theNationalSeroepidemiology Survey with regard to the prevalence of toxoplasmosis in Mexico. Some theoretical aspects of the disease are discussed, and the prevalences found in eartler reports arepresented. The study measured 29 279 bloodsamplesfrompersons in al1 32 states ofMexico,for both sexes, al1 ages, and socio-economic groups. The samples were processed by indirect immunoflorescence for antibody titers of Ir16 and 1:128. Positivis, levels were stratifíed by age, sex, socioeconomic level,place of residence, educatwn level, number of persons in the farnily, state, and with or without rights to cure in the social securis, medical institutions. The resultspointed to greater prevalences in the costal areas, in lower socioeconomic levels, and a high incidence in women of reproductive age. Also included are a discussion of (1) Instituto Nacional de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos,Secretaría de Salud (SSA), México. (2) Dirección General de Epidemiología, SSA. (3) Dirección General de Asuntos Estatales, SSA. (4) Subsecretaría de Coordinación y Desarrollo, SSA. Fecha de recibido: 4 de noviembre de 1991 Fecha de aprobado: 11 de diciembre de 1991 SALUD PÚBLICADE MÉXICO un alto fndicede infección en la etapa reproductiva de la mujer. Se discuten como factores de riesgo los aspectos geográficos y socioeconómicos, así como la presencia e importancia de los gatos. socio-economic aspects and the potential role of the domestic cat. Palabras clave: Encuesta Nacional Seroepidemiológica, Toxoplasma gondii, seroprevalencia Kty wordr: National Seroepidemiology Suwey, Toxopksma gondii, seroprevalence Solicitud de sobretiros: Dr. Osar Velasco Castrejón, Departamento de Parasitología, INDRE, Carpio 470, colonia Santo Tomás, 11340 México, D.F. una zoonosis parasitaria causada por el Toxoplasma gondii, un parásito intracelular obligado capaz de afectar las células de todos los tejidos de los vertebrados (con excepción de los entrocitos) e incluso de algunos invertebrados, como la lombriz de tierra, que actúa como huésped paraténico. Toxoplasma gondii es liberado de sus huéspedes definitivos, los felinos (particularmente el gato doméstico), en las materias fecales en forma de ooquiste, después de realizar su esporogonia en el epitelio intestinal. En las materias fecales, los ooquistes, que contienen dos esporoquistes, maduran y se vuelven infectantes, pudiendo permanecer viables en el suelo entre 12 y 18 meses, de acuerdo con las condiciones ambientale~.'.~ El gato enfermo elimina alrededor de un millón de ooquistes durante cerca de 15 días y, si no muere, desde ese momento aparentemente desarrollará inmunidad con~omitante.~ La distribución geográfica de esta parasitosis, aunque cosmopolita, difiere de acuerdo con las variaciones climatológicas, culturales y la presencia o no del gato doméstico. La infección humana es muy común, como lo indica la elevada prevalencia de anticuerpos específicos detectados en encuestas seroepidemiológicas en el mundo, pero sólo algunos individuos desarrollan enfermedad sintomática, al infectarse con una cepa virulenta y/o con una dosis suficiente de parásitos, por lo que es raro encontrar la enfem~edad.~ La infección es más frecuente en las regiones cálidas y húmedas que en las frías y secas. El cuadro clínico es muy proteiforme; la coriorretinitis es la única manifestación específica. L A TOXOPLASMOSIS ES MARZO-ABRIL DE 1992, VOL. 34, NO.2 Diversas encuestas seroepidemiológicas describen prevalencias de anticuerpos antitoxoplasma muy diversas: desde menos de 1por ciento en Alaska hasta 70 en Tahití y 90 por ciento en parisinas j ó v e n e ~ . ~ ? ~ La prevalencia de infecciones subclínicas es mayor en América Latina que en Estados Unidos y Europa. Es importante distinguir entre toxoplasmosis activa y enfermedad pasada con anticuerpos a veces a títulos altos, resultantes de una infección ~ u p e r a d a . ~ , ~ En América Central se describen prevalencias de 50 a 60 por c i e n t ~ . En ~ , ~El Salvador existen datos sobre seroconversión del 3 al 6 por ciento anual durante la primera década de la ida.^^^ Asimismo, se describe un incremento de la seropositividad similar en ambos sexos en relación directa con la edad. En México, Roch y Varela, en 1966," utilizando la técnica de Sabin y Feldman" a la dilución 1:16, describieron una seropositividad general de 30 por ciento al estudiar 14 869 muestras serológicas procedentes de diversas regiones. La mayor prevalencia la encontraron en Acapulco, 47 por ciento, y la menor en la ciudad de Oaxaca, 17 por ciento. En otro trabajo, realizado por Roch y Bravo-Becherella, se describió una prevalencia de 18.2 por ciento en mujeres g e s t a n t e ~ ? ~ Resano y colaboradores,13por su parte, en una encuesta seroepidemiológica nacional realizada en 1976 por el Instituto Mexicano del Seguro Social en 51 localidades urbanas de México, en que se utilizó inmunofluorescencia indirecta (IFI) a dilución 1:8, informaron una seropositividad de 26 por ciento, que se incrementó con la edad y alcanzó una meseta entre los 15 y 24 años. Encontraron la seropositividad más elevada en las zonas costeras de ambos litorales. / Hasta la fecha, la prueba serológica más utilizada ha sido la tintoreal, que Sabin y Feldman desarrollaron en 194811y que a títulos 1:128 se consideraba indicadora de toxoplasmosis activa. Esta prueba, que utili~abaparásitos vivos y un factor sérico (que nunca fue bien conocido) al que se llamó factor accesorio, fue ventajosamente sustituida por la inmunofluorescencia indirecta (m), diseñada por Goldman en 1962 y modificada por Hetcher en 1965;14la IFI además de poseer idéntica sensibilidad y especificidad, al no utilizar factor accesorio ni parásitos vivos, es menos peligrosa y más accesible. Asimismo, en virtud de la coloración resultante del efecto fluorescente, su lectura es menos subjetiva que la de Sabin y Feldman. Otra técnica ampliamente usada es la de ELISA,que reúne características similares a la de IFI,aunque con la desventaja de no detectar los títulos por debajo de 1:16, muy comunes en la coriorretinitis toxoplasmósica, a los que frecuentemente engloba en el rango de seronegatividad. En la actualidad se sabe que en esta parasitosis los títulos de anticuerpos no se correlacionan con la gravedad de la enfermedad; frecuentemente, los bajos hasta de 1:2 son comunes en coriorretinitis toxoplasmósica,3 mientras que títulos hasta de 1:32 000 se encuentran en individuos no enfermos, que se hiperinmunizan frecuentemente al ingerir carne cruda. Por ello, el terapeuta debe relacionar adecuadamente la seropositjvidad w n la clínica. los artículos iniciales de este número de Salud Pública de México. El estudio incluye una muestra de 29 935 sueros de individuos de la población mexicana de uno a 98 años de edad, representativa de todas las entidades federativas del país, de los distintos estratos socioewnómicos y de los asentamientos urbanos y rurales. Respecto del territorio estudiado de acuerdo con características ecológicas y socioeconómicas, se dividió arbitrariamente al país en tres regiones: norte, centro y costera (figura 1).La norte, de mayor desarrollo económico por un lado, y a la vez la de los suelos más áridos y de clima extremoso, quedó separada de las otras por estar atravesada o situada al norte del Trópico de Cáncer, mientras que la costera y la del centro, situadas al sur de éste, fueron separadas entre sí por poseer o carecer de costas, en cualquiera de los dos océanos. Para la detección de anticuerpos específicos se utilizó la técnica de inmunoflorescencia indirecta con títulos de corte de 1:16 y 1:128, elegidos para tener un patrón MATERIAL Y MÉTODOS El estudio se realizó con base en el diseño metodológico y operativo del Sistema de Encuestas Nacionales de Salud (SENS), establecido por la Dirección General de Epidemiología a partir de 1985. Para ello, se integró un Marco Muestra1 Maestro (MMM)de viviendas, en colaboración con el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática y conlos gobiernos de los estados.15J6 Por otro lado, se apoyó el levantamiento, manejo y conservación de sueros y la formación del banco nacional en la experiencia nacional sobre encuestas serológicas, así como en las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud en estas materias.17.18 Los detalles sobre los padecimientos estudiados, el universo de estudio, el marco muestral, el diseño muestral, el tamaño de la muestra, las variables e instrumentos de recolección y la organización operativa se describen ampliamente en m Zona Centro Zona h i e r a FIGURA 1.Regionalización de México para el estudio de la toxoplasmosis comparativo con estudios anteriormente realizados en México y otros países por diversos investigadores en la materia. Antes de iniciar el estudio, se envió un lote de sueros analizados a un laboratorio de referencia canadiense para que se hiciese control de calidad, encontrándose una congruencia de 90 por ciento. Durante la realización del mismo, se hicieron controles internos para conocer su grado de replicación. El procedimiento se realizó en el Departamento de Parasitología del Instituto Nacional de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos. Se estimaron las tasas de seroprevalencia para las dos diluciones de acuerdo con cada variable; posteriormente se compararon los estimadores a través de la prueba de significancia estadísica " Z . En el manejo de los datos, se s las freemplearon los paquetes DB m-plus y s ~ para cuencias y tasas. RESULTADOS Se analizaron 24 435 muestras de las primeras 10 entidades federativas estudiadas, en las que se incluyó muestra total, pero al observarse una elevada prevalencia de seropositividad, se trabajó sobre una submuestra de 5 500 sueros, correspondientes a las 22 entidades federativas restantes. Con el análisis de 29 279 muestras, se encontró una prevalencia nacional para las diluciones 1:16 y 1:128 de 32.0 y 19.5 por ciento, respectivamente (figura 2). El estudio por regiones (cuadro 1y figuras 3 y 4) indicó una clara presencia de la enfermedad en la región costera, y particularmente en los estados del Golfo: Tabasco, Veracruz y Campeche, donde rebasó 65 por ciento a un título de 1:16 y se mantuvo alta, por arriba de 54 por ciento, a la dilución 1:128 en Tabasco y Veracruz. Nayarit y Colima, en el litoral del Pacífico, tuvieron casi la misma seroprevalencia a 1:16 (64%), pero descendieron en la de 1:128, donde se colocaron en un rango que osciló entre 40 y 50 por ciento. En el Golfo, Campeche descendió a 47.4 por ciento a 1:128. En el resto de la península de Yucatán y en Chiapas, las prevalencias a esta dilución oscilaron entre 30 y 40 por ciento, muy similares a las observadas en los restantes estados costeros del Pacífico situados por abajo del MARZO-ABRILDE 1992,VOL.34,NO.2 Diluciones por inmunoflorescencia indirecta FIGURA 2. Seroprevalenciade anticuerpos contra T. gondiien México en 1987 según dos diluciones Trópico de Cáncer, incluyendo a Sinaloa, que se divide en dos porciones por este paralelo. En la región norte, la prevalencia media fue de 11.5 por ciento a la dilución 1:128 e inferior a 10 por ciento en Baja California Sur, Chihuahua, Sonora, Coahuila, Zacatecas, y Durango; sólo estuvo por arriba de estos valores en las entidades costeras de Baja California y Tamaulipas, con 13.5 y 22.1 por ciento, respectivamente. Baja California Sur fue la entidad que resultó con la menor seroprevalencia en todo el país: 17.1 y 7.4 por ciento para 1:16 y 1:128, respectivamente. En el centro del país, los títulos fueron intermedios entre los de la zona costera y los de la región norte. En general, en los estados situados a latitudes mayores se observaron títulos inferiores. Morelos se comportó como costero, con 48.2 y 32.1 por ciento para las mismas diluciones, respectivamente, y el Distrito Federal osciló de 3 1a 21.4 por ciento. En cuanto al sexo, la tasa de seropositividad fue casi idéntica, 19.3 por ciento en el masculino y 19.6 en el femenino. Tampoco hubo diferencia significativa en cuanto a ser o no derechohabiente de alguna institución de seguridad social. En la figura 5 se muestran los hallazgos por grupo de edad. En el de menores de cinco años, se observó una prevalencia de 10.4 por ciento a la dilución de 1:128. En Porcentaje de seroposi tivos Entidad Baja California Sur Chi huahua Sonora Coahuila Zacatecas Durango Aguascalientes San Luis Potosí Baja California Nuevo León Tlaxcala Querétaro Estado de México Guanajuato Hidalgo Distrito Federal Tarnaulipas Puebla Guerrero Michoacán Oaxaca Morelos Sinaloa Jalisco Yucatán Quintana Roo Chiapas Colirna Nayarit Carnpeche Tabasco Veracruz Total Población 2 026 2 182 2 283 2 019 302 323 174 243 1 633 3 813 156 183 264 327 234 2 664 2 013 2 970 183 228 221 140 2 395 403 238 276 196 187 165 249 332 255 29 279 a >60% FIGURA 3. Seroprevalencia de anticuerpos anti-Toxoplasma gondii en México en 1987 por la técnica IFItítulo 1:16 - -Trópiw - - - de- cáncer - - -- -- FIGURA 4. Seroprevalencia de anticuerpos anti-Toxoplasma gondii en México en 1987 por la técnica IFItítulo 1:128 32 O 19.5 las mujeres de cinco a nueve años la prevalencia fue, a la dilución de 1:16, de 26.2 por ciento, y en el grupo de 10 a 14 años de 28 por ciento. En la figura 6 se muestra la gran diferencia que existe a favor de la zona costera. Al realizar el análisis de razón de momios se observó cuatro veces más riesgo de ser seropositivo cuando se habita ahí, en relación con la zona norte y más de tres veces con respecto a la zona centro. Grupo d e edad FIGURA 5. Seroprevalencia a T. gondii por grupo de edad en todo México en 1987 FI1:128 de existe prácticamente una meseta a partir de los 15 años (figuras 5 , 6 y 7). En cuanto al tipo de asentamiento, la seroprevalencia fue mayor en la zona urbana de las tres regiones, particularmente en la zona costera, donde tuvo una razón de momios 1.4 en relación con la zona norte. En cuanto a vivienda, también se observaron diferencias significativas que indican mayor riesgo de infección al habitar'viviendas precarias, excepto en la zona costera. En las zonas norte y centro, la vivienda precaria mostró una razón de momios a favor de 1.20 a ambas diluciones (1.32a título de 1:128 y 1.21 a título 1:16) encomparación con la vivienda buena. En relación con el índice del nivel socioeconómico (MSE), medido por condiciones de vivienda, hacinamiento y escolaridad del jefe de la familia, la seroprevalencia antitoxoplasma predominó en el estrato bajo en las zonas norte y centro, donde la razón de momios favoreció al índice bajo en alrededor de 1.3 para ambas diluciones. En la zona costera, el INSE no mostró ninguna preferencia. Los resultados de la ENSE muestran una seropositividad mayor (32.0%) a la dilución 1:16 que la detectada por Resano (26.2%) a las diluciones 1:8, y por Roch y Varela (30%), realizada con la técnica de Sabin y Feldman a la dilución 1:16. Lo anterior confirma el nivel de la endemia Grupa de edad Norte m Centm m Cmtera FIGURA 6. Seropositividad en las tres zonas por g ~ p de o edad en todo México en 1987 IFI 1:16 En la etapa de mayor fertilidad, es decir de los 15 a los 39 años, el sexo femenino mostró una prevalencia de 33.4 por ciento en promedio, y en la zona costera de entre 50 y 43.3 por ciento a la dilución 1:128. Sin embargo, en razón de la acumulación, la mayor prevalencia se encontró por arriba de los 50 años de edad, alcanzando el pico entre los 75 y 79, para ambas titulaciones. Lo anterior fue fácilmente observable en las regiones norte y centro, pero no en la costera, don- MARZO-ABRIL DE 1992, VOL. 34, No. 2 Grupo de edad 0 Norte m Centro m Costera FIGURA7. Seropositividad en las tres zonas por grupo de edad en todo México en 1987 IFI 1:128 SEROEPIDEMIOLOG~ADE LA TOXOPLASMOSIS en México y la seropositividad más elevada en la zona costera. La prevalencia de seropositividad en México varió con la distribución geográfica; es baja en la zona norte, debido a la aridez y a las altas temperaturas que alcanza el suelo de esa región, por lo que los ooquistes depositados con las materias fecales de los gatos, lejos de madurar, mueren en poco tiempo, comq sucede también con los huevos y quistes de parásitos humano^.'^ En cambio, en algunos estados de la zona costera es tan alta como en Centroamérica, lo que se explica fácilmente por la similitud de las condiciones bioclimatológicas y~socioeconómicasde estas regiones, que además de permitir una mayor viabilidad de los ooquistes, los mantiene en cercanía con el hombre, relación que parece incrementarse en las zonas urbanizadas de esta región. Es muy importante, por la repercusión que suele tener sobre la clínica, recordar que aun títulos tan bajos como 1:2, excluidos de esta investigación, deben ser considerados positivos, ya que son comunes en la enfermedad coriorretiniana. Por lo mismo, FrenkeP afirma que aquéllos que oscilan de 1:2 a 1:8 y que casi siempre se excluyen en los estudios seroepidemiológicos por considerarse negativos o resultantes de un cruce inmunológico, deben ser incluidos y valorados como positivos, ya que además de ser relativamente frecuentes en la patología humana, sólo Hammondia lzamondi (protozoario muy poco común) da reacción cmzada con Toxoplasma gondii. Estos títulos, habitualmente excluidos, corresponden, según el mismo autor, a aproximadamente 3 por ciento de las muestras examinadas en los países centroamericanos, cifra que, extrapolada a México, elevaría en igual forma la prevalencia encontrada. La variable sexo no presentó prácticamente ninguna diferencia, como tampoco la hubo en el índice de hacinamiento. Respecto a la seropositividad en grupos de edad, el mayor porcentaje en cuanto a número se observó en los viejos, como era de esperarse, por la infección acumulada. Los grupos de edad femeninos comprendidos entre los 15 y 39 años, la etapa más fértil de la vida, tuvieron una seropositividad de 33.4 por ciento a la dilución 1:128, oscilando de 17.2 a 24.8 por ciento en las zonas norte y centro, y hasta 43.3 por ciento en la región costera, lo que parece ratificar la importancia que tienen la temperatura y humedad en la viabilidad de los ooquistes parasitarios. Los grupos de edades menores (de uno a 14 años) mostraron también cifras de infección elevadas que oscilaron entre 18 (uno a cinco años) y 31 por ciento (10 a 14 años) a la dilución de 1:128 y casi de 40 por ciento en la zona costera, lo que indica que al alcanzar la edad reproductiva, la mujer se encuentra frecuentemente infectada, lo que en toxoplasmosis significa que prácticamente está inmunizada, ya que sólo será capaz de transmitir la infección al feto aquélla que se infecte durante la gestación. Por otro lado, estas altas tasas de infección en los menores de 14 años ratifican la elevada frecuencia con que los niños se infectan al jugar en suelos contaminados con materia fecal de gato, es decir, por ingestión de ooquiste, debido al gran contacto que tienen con la tierra, así como a sus hábitos de juego y trabajo, y no por la ingestión de carnes crudas, costumbre no arraigada en nuestro país. En los países donde ésta es común, la mayor seroconversión anual se da durante la j ~ v e n t u d . ~ En cuanto a niveles socioeconómicos, el estudio mostró que en el estrato bajo se presentó una mayor seroprevalencia en las diversas zonas, particularmente en la norte y centro, lo que, aunado a la mayor seropositividad detectada entre los moradores de vivienda precaria, parece indicar que, a pesar de no ser la toxoplasmosis una típica enfermedad parasitaria en México, parece seguir el comportamiento de éstas. Es decir, a mayor miseria, mayor índice de infección; sin embargo, en la zona costera esto no ocurrió así, lo que podría explicarse por una mayor persistencia de los ooquistes en los suelos que reúnen condiciones de humedad y temperatura más favorables y, por ende, mayor grado de exposición de la población a ellos. La variable zona de asentamiento urbano-mral mostró diferencias significativas a favor de la población urbana, lo que parece indicar la relevancia del gato en la transmisión. La población de estos felinos, aunque mayor en las zonas rurales, es compensada en las urbanas por la ignorancia e irresponsabilidad humana que acostumbran a los gatos citadinos a defecar en areneros situados dentro de la vivienda y en jardines pequeños, e incluso en areneros de jardines de niños. Además, no existe ninguna medida sanitaria para el manejo de los areneros domésticos ni conciencia del peligro de poseer esos animales en las zonas urbanas. En estas zonas, los ooquistes de toxoplasma se concentran en áreas reducidas al alcance del hombre, en contraste con los gatos SALUD PÚBLICA DE MÉXICO d e áreas rurales, que aunque poseen mayor riesgo de infectarse de toxoplasmosis por devorar ratones y aves silvestres parasitarias, habitualmente defecan lejos de la vivienda humana. Esto parece completarse con los resultados detectados por tipo de vivienda que muestran que los moradores d e habitaciones precarias sonmás susceptibles a lajnfección, posiblemente por carecer de jardines, lo que los obliga a una mayor interrelación con el gato y sus desechos. REFERENCIAS Work K, Hutchinson M. A new cyst of Toxoplasma gondii. Acta Path Microbio1 Scand 1969;75;414-419. Frenkel JK, Dubey JP, Miller NT. Toxoplasma gondii: fecal stages identified as coccidian occysts. Science 1990;167:893. Frenkel JK, Ruiz A. Human toxoplasmosis and cat contact in Costa Rica. Am J Trop Med Hyg 1980;29: 1167-1180. Frenkel JK. La inmunidad en la toxoplasmosis. 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