regionalismo yfederalismo

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REGIONALISMO YFEDERALISMO
ASPECTOS HISTÓRICOS Y DESAFÍOS ACTUALES
EN MÉXICO, ALEMANIA Y OTROS PAÍSES EUROPEOS
León E. Bieber
coordinador
EL COLEGIO
DE MÉXICO
SERVICIO ALEMÁN DE INTERCAMBIO
UNIVERSIDAD
NACIONAL AUTÓNOMA
Facultad de Filosofía y Letras
ACADÉMICO
DE MÉXICO
1. REFLEXIONES TEÓRICAS
YASPECTOS GEOGRÁFICOS
REGIÓN Y REGIONALISMO:
SIGNIFICADO Y RELEVANCIA POLÍTICA ACTUAL
Ruth Zimmerling
Como introducción al primer tema del simposio, es decir, el tema del regionalismo, me propongo formular algunas consideraciones teóricas,
más bien generales y esquemáticas, al respecto.
Entiendo que a aquellos colegas que trabajan sobre asuntos prácticos, empíricos, concretos, un abordaje teórico-generalles pueda parecer
meramente como una parte de los preludios tradicionalmente obligatorios, pero no por ello menos prescindibles, de los simposios académicos
-como algo muy alejado de sus preocupaciones específicas, y, por tanto,
como algo inútil. Esta posición es comprensible y, a veces, hasta puede
ser justificada. En lo que sigue, haré lo que puedo para no merecerme este juicio.
El tema del regionalismo es, según lo veo, un tema especialmente necesitado de consideraciones teóricas. Esto se puede comprobar fácilmente, pasando revista a la lista de los títulos de las conferencias que constituyen el presenten simposio. Se notará en seguida que éstos son muy
diversos, que se refieren a unidades o espacios geográficos, políticos, lingúísticos, culturales, literarios, etcétera.
No hay duda de que cada una de estas conferencias nos ofrece muchas intelecciones, muchas ideas nuevas, sobre el respectivo tema particular, sobre problemas y soluciones, desafios y logros, objetivos y estrategias implicados en cada caso concreto.
Pero para que nos sea posible sacar provecho, no sólo de cada conferencia en particular, sino también de su conjunto, para poder aprender
algo sobre "regionalismo" en tanto tal, más allá de los conocimientos sobre las regiones x, y y Z, creo que puede ser útil que nos detengamos unos
momentos para deliberar sobre el significado del regionalismo y de sus
elementos, es decir, las regiones -donde "significado" debe entenderse
en el doble sentido de
• su significado conceptual, por un lado, y de
[21]
22
I. REGIONAUSMO EN MÉXICO YEN ALEMANIA
REFLEXIONES TEÓRICAS YASPECTOS GEOGRÁFICOS
• su significado práctico, su relevancia, en el mundo actual, por el
otro.
Basta pensar en algunos criterios posibles, relativamente frecuentes,
para concebir regiones:
• Criterios geográficos: proximidad (contigiiidad) geográfica ...
• Criterios culturales: relación étnica, lingiiística, religiosa ...
• Criterios económicos: interdependencia, identidad de funciones .
• Criterios políticos: enemigo común, vulnerabilidad compartida .
• Criterios de pura voluntad política: lazos pactados, alianzas estratégicas...
Efectivamente, las definiciones existentes en la literatura sobre regionalismo van desde las más amplias hasta las más restrictas. Una definición amplia es, por ejemplo, la idea que "región" significa nada más que
"parte(s) del mundo geográficamente definible (s) " (Feld 1980: 482). En
cambio, una definición más estrecha, que es relativamente difundida entre politólogos, restringe el término "región" a la designación de un conjunto de estados, posible, pero no necesariamente geográficamente contiguos, que tienen intereses o valores comunes con respecto a ciertos
asuntos políticos, económicos o culturales. Yotra, aún más estrecha es la
definición de Frey-Wouters (1969: 466) cuando dice: "Una conexión geográfica, la impresión de la pertenencia a una comunidad determinable,
interacción, interdependencia e instituciones comunes serán considerados criterios necesarios para una región".
Efectivamente, son tan variadas las definiciones del concepto de región que la única condición definitoria sobre cuya necesidad parece existir un consenso relativamente amplio es la de la delimitabilidad geográfica
-pero este consenso ya no existe con respecto al requisito algo más fuerte de la vecindad, ni mucho menos con respecto al de la contigi1idad geográfica.
Es un tema que, a mi parecer, ya no permite (y, por ello, tampoco
puede exigir) gran originalidad. Con mis siguientes reflexiones, no pretendo decir nada original, aquí me interesa, más bien, proponer un marco sistemático que pueda servir de base conceptual para las presentaciones y discusiones subsiguientes. En este sentido, ni siquiera importa
mucho si aceptan o rechazan mis propuestas (aunque, por supuesto, me
gustaría más que las aceptasen). Lo importante sería que estas consideraciones pudiesen servir como un punto fijo inicial, con referencia al
cual cada uno pueda posteriormente explicarnos su propia posición.
En aras de la brevedad debida, mi método de presentación consistirá en la formulación de algunas tesis que intentaré fundamentar con algunas pocas consideraciones explicativas. Empezaré con los asuntos conceptuales, seguidos por algunas tesis sobre la relevancia práctica actual
de nuestro tema.
SOBRE LOS CONCEPTOS
DE REGIÓN Y REGIONALISMO
(DESDE UNA PERSPECTNA POLITOLÓGICA)
1) El concepto de región:
a) La !dea de región es en cierto sentido parecida a la de sistema, es casi igualmente vacza.
Si por ."sistema" únicamente se entiende una entidad constituida por
una plurahdad de elementos o por miembros interrelacionados entre sí
y, a su vez, por estar delimitada de su entorno justamente por la existencia y la estructura particular de estos lazos, entonces una región es un sistema; pero nótese que, así concebida, casi todo es un sistema. Obviamente, lo que distingue un (tipo de) sistema de otro pueden ser, o bien los
elementos, o bien el tipo de relaciones entre ellas, o ambas cosas a la vez.
Yprácticamente lo mismo vale para las regiones.
b) Sobre todo, no hay regiones "naturales".
La idea de "región" es una construcción puramente intelectual, teórica. Un conjunto de elementos puede ser entendido como región según
los más diversos criterios; depende enteramente del tipo de relaciones
que uno decide considerar relevantes.
Ya en 1973,]oseph Nye, hijo, recordó que las regiones son "relativas"
(Nye 1973: 80): "lo que para un propósito es una región, tal vez para otro
propósito no es una 'región'" (Smithers 1979: 26).
23
c) Una definición adecuada del concepto de región depende, pues, de la relevancia
de ciertos aspectos para los objetivos del hablante.
Por tanto, cada uno posiblemente entienda por "región" cosas diferentes.
Ello no es muy grave cuando nos movemos en un ámbito puramente descriptivo, pero cuando el objetivo es llegar a generalizaciones, o sacar conclusiones teóricas acerca del desarrollo o comportamiento de
(cierto tipo de) regiones, el uso del término "región' , sin más explicaciones, puede dar lugar a confusiones, por lo cual conviene en cada caso especificar explícitamente el concepto subyacente de región.
Esto es algo que a veces se olvida, tal vez porque uno está tan inmerso en el trabajo sobre un tipo particular de regiones, que ya no se ve la variabilidad del universo de "regiones".
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1. REGIONALISMO
EN MÉXICO YEN ALEMANIA
REFLEXIONES
d) Quizá puede ser útil pensar sobre regiones, en los términos más generales, de la
siguiente manera:
t) Están compuestas por entidades que ocupan espacio en el universo.l
it) Tienen una posición intermedia, es decir, están compuestas por
unidades espaciales más chicas, y forman ellas mismas parte de alguna
otra entidad más extensa;
iit) por tanto, se definen "hacia adentro", por la cualidad de sus
"miembros" o por ciertas relaciones existentes entre éstos o se definen
"hacia afuera", por la determinación de "lo que queda excluido".
Así, la "región" de la Unión Europea -si es que se quiere considerarIa una región- está compuesta por los Estados que en algún momento firmaron los correspondientes tratados internacionales; y esta "región" es, a su vez, parte de otra región llamada Europa, que suele ser
definida simplemente en términos geográficos (y también de otras posibles "regiones" más).
e) En el contexto del presente simposio, quizás podemos, por lo pronto, restringir el
universo conceptual de las regiones, estipulando que hablamos de una región sólo
cuando se trata de un sistema cuyos elementos son entidades políticas.
Para una politóloga esta restricción parece bastante natural, pero, tal
vez, veremos luego, en las presentaciones posteriores, que es prematura
y se debe a una miopía profesional de mi parte.
El concepto de regionalización:
j) Por "regionalización " se entiende un proceso de la formación
ésta definida
de una región (sea
como sea), un proceso de "hacerse región".
En la medida en que los rasgos, las cualidades que usamos para definir un tipo de regiones, son genuinos variables, es decir, en la medida en
que pueden darse en menor o mayor grado, la regionalización no es un
asunto de "sí o no", de todo o nada. Por consiguiente, las regiones correspondientes son "región", siempre sólo en cierto grado, hasta que, posiblemente, en algún momento, la regionalización es "completa", es decir,
existe "la región" como el producto final. Empero la existencia de una región, en este sentido fuerte de haber llegado a un máximo que ya no se
puede superar, parece ser, en muchos casos, sólo una imagen ideal a la
que se aspira, que se aproxima, pero a la que nunca se llega totalmente.
Cuando hablamos de la regionalización política, económica, cultural, solemos pensar en la existencia de lazos que se están haciendo cada
1 Los
astrónomos
seguramente
también tienen sus "regiones".
TEÓRICAS
Y ASPECfOS
GEOGRÁFICOS
25
vez más intensos o numerosos. Es concebible también que las características definitorias de una región, aunque cuantitativamente variables, no
se presten a la determinación de un estado máximo que nos permita hablar de una región como producto final de un proceso de regionalización acabado. En este caso habría por lo menos, que ftiar para cada una
de las variables definitorias, cierto "umbral" a partir del cual en el curso
de un proceso de regionalización se pueda empezar a hablar de la existencia de la región correspondiente. El proceso de regionalización tendría, entonces, dos etapas analíticamente bien distintas: una primera,
que opera sobre una pluralidad de entidades que no forman todavía ninguna región, pero que están "en vías de regionalizarse"; y una segunda,
que opera en una región ya existente, y en la que se fortalece y profundiza
el carácter de región.
g) La determinación de tal "umbral", del momento en que las entidades "en vías
de regionalización" efectivamente empiezan a merecer el nombre "región", es (igual
que con respecto a cualquier otro tiPo de proceso gradual, como sea la "democratización" o la "integración") un asunto convencional, una cuestión de decisión
teórica.
Hay que decidir -y defender con razones- cuáles son las condiciones que se consideran necesarias, y cuáles las que se consideran prescindibles, aunque tal vez "contribuyentes" a que un conjunto de entidades
sea una "región" (del tipo en cuestión en cada caso particular).
h) En este contexto conviene no olvidar que, si hay procesos de regionalización,
puede haber también procesos de "desregionalización" o de "reregionalización" (en
el sentido de un reagrupamiento de los elementos de una o varias regiones).
Ello es así, por lo menos, para todas las regiones que no se conciben
exclusivamente a base de características naturales (tales como la ubicación geográfica), sino que son definidas con miras a algún tipo de relaciones sociales.
i) Al menos en ciencia política -sobre todo en la reciente teoría de las
relaciones internacionales-,
el término "regionalización" se usa justamente para designar un proceso (no necesariamente intencionado) del
desarrollo de relaciones políticas o económicas cada vez más estrechas entre
determinado conjunto de entidades políticas (subnacionales, nacional~so hasta internacionales) que resulta en un aumento de la interdependencia interna y posiblemente una reducción de dependencias externas (Roloff
1998: 72).
j) Así definido, el término "regionalización"
es puramente
descriptivo, no imPlica
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I. REGIONALISMO
REFLEXIONES
EN MÉXICO YEN ALEMANIA
nada sobre las posibles causas o razones de la producción de losfenómenos
tión, ni tampoco sobre su deseabilidad o adecuación práctica.
en cues-
La regionalización puede ocurrir de manera espontánea, no intencionada, como una consecuencia "secundaria", tal vez ni siquiera reconocida como tal, de las acciones y, sobre todo, interacciones de numerosos
actores individuales; es decir, una región (según algún criterio dado)
puede emerger sin voluntad ni conocimiento de nadie. Cuando este es el
caso, es, por supuesto, totalmente contingente el que la regionalización
ayude o, por el contrario, obstaculice la realización de los propios fines
de los actores afectados.
Sin embargo, sobre todo cuando se trata de procesos de regionalización política y económica, no suele ser así, sino que la regionalización
frecuentemente se fomenta conscientemente, por voluntad, como un
instrumento en teoría apto para permitir la realización de ciertos beneficios (aunque, por supuesto, no necesariamente la voluntad ni el beneficio, de todos los afectados por un proceso tal).
3) El concepto de regionalismo:
k) "Regionalismo ", se suele definir justamente como el proceso "políticamente intencionado y activamente emprendido "2 en aras de aumentar la cohesión entre un
grupo de entidades políticas sobre todo de un grupo de Estados, y su relevancia en
el ámbito internacional.
Con el regionalismo, pues, nos movemos en el nivel de las estrategias
políticas, de la instrumentalización
de las regiones para fines políticos.
l) Es interesante recordar que hay un tipo de regionalización que es concebible exclusivamente en este sentido, a saber: la formación de una re·
gión cuyos elementos, o miembros, se definen por alguna decisión (casi
siempre de tipo político). Piénsese, por ejemplo, en la formación de
una "región económica" del tipo "zona de libre comercio" o "unión
aduanera".
m) Una cuestión muy interesante con respecto a la diferencia entre la regionalización espontánea y el regionalismo intencionado es la de las posibles relaciones
que se dan, en un caso concreto, entre estos dos tiPos de procesos.
Lógicamente, de dos tipos de procesos, se pueden dar cuatro casos
es decir, es posible que no se presente ninguno, alguno o ambos.
2
Roloff: "politisch gewollte und aktiv betriebene
1998, p. 72.
Verdichtung
und Verflechtung",
TEÓRICAS
Y ASPECTOS
GEOGRÁFlCOS
27
El primer caso lógicamente posible no nos interesa aquí, porque sigtl~ca la ausencia de todo proceso de regionalización. En el caso de que
haya sólo regionalización espontánea, de facto, lo interesante es ver cómo
reaCciona la política una vez que se entera del proceso de regionalizaéión~o cuando se notan las primeras consecuencias de ella (es decir, es
interesante ver si políticamente se intenta frenar o impedir la formación
~elaregión emergente o, si al contrario, se apoya, con la adopción de un
proyecto regionalista correspondiente, o si hasta se intenta "usurparla",
~ptarla a determinados fines políticos; obviamente, en estos dos últimos casos, se daría el paso al último de los cuatro casos).
el caso de que haya sólo regionalismo intencionado, de iure, lo
rnásinteresante, al menos desde el punto de vista politológico, es probablemente observar la eficacia de las medidas regionalistas, tomando en
CUentala suposición de que, en última instancia, la creación de una región "consolidada" presupone no sólo el establecimiento de ciertas institUcioneS"oficiales", sino también cambios de actitud en el "público generaI"y la creación de nuevas instituciones sociales (que, quienes vivimos
érílaUnión Europea sabemos muy bien que no siempre son controlables
potlasautoridades públicas).
En el último caso, finalmente, cuando un proyecto de regionalismo
~mperpone a un proceso de regionalización espontánea, por supuesto,
loJIJásinteresante es la interacción entre los dos procesos paralelos, el de
fa/:t!Jyel de iure (es decir, interesa saber, sobre todo, si estos procesos son
cornplementarios, o tal vez contraproducentes el uno para el otro).
1iJ~viene,
sin embargo, no olvidar que el término "regionalismo" es ambiguo:
sIf;~aa veces también en un sentido bastante diferente, y conviene tener en cuenambigiledad para evitar malentendidos.
.tj~..
~S~\.~tualmente, por ejemplo dentro del marco de la Unión Europea,
~Sonstata la existencia de programas regionalistas de ciertas (a veces,
s6loautoproclamadas) "regiones". Lo que los representantes de estas úl'pretenden no es meramente la regionalización intencionada de
espacios geográficos; su "regionalismo" consiste, más bien, en la
ción de una estrategia política que apunta a reforzar el peso (o
)'político de lo que, según los criterios de los propios representanSon regiones bien definidas. Así, mientras que según la primera
ón del término "regionalismo", el objetivo es crear regiones, porque
sa que esto pueda ser instrumental para otros fines ulteriores, sesegunda acepción, el objetivo del "regionalismo" es la reivindicaeun nuevo ro~ con más peso, para las regiones en las decisiones políticierto nivel.
28
I. REGIONAliSMO EN MÉXICO YEN ALEMANIA
o) Esta distinción es importante porque, entre otras cosas, los regionalismos de uno
y otro tiPo requieren métodos y criterios de evaluación también distintos.
~n am?os casos, los defensores del regionalismo afirman que la existenCia de CI~rtotipo de regiones es algo positivo. Sin embargo, en el primero se les atnbuye sólo un valor instrumental, mientras que en el segundo,
un valor autónomo. Por tanto, losjuicios sobre la fundación o justificación
~e.l~egion~lismo en el primer caso son juicios técnicos; en el segundo caso,
JUZClOS
genuznamente
normativos.
Para el tratamiento y la discusión científica de casos concretos de regiones y regionalismos, pienso, puede ser útil no perder de vista esta
complejidad (que aquí sólo he podido esbozar de manera muy somera)
del ámbito conceptual correspondiente.
n. ASPEGrOS DEL SIGNIFICADO TEÓRICO
Y PRÁCTICO POLÍTICO ACTUAL DE REGIONES Y REGIONALISMOS
Para concluir mi breve revisión de algunos aspectos teóricos básicos del
regionalismo, consideraré a continuación la cuestión de la relevancia de
las regiones y del regionalismo en el mundo actual.
Después de lo dicho anteriormente, debería ser evidente que ésta es
una cuestión que no admite respuestas generales. Me limitaré, por tanto,
a considerar sólo la relevancia política de aquel tipo de regiones compuestas por entidades políticas, suponiendo que éste será el tipo de regiones
relevantes para la mayoría de las demás presentaciones de este simposio.
p) Desde una perspectiva política, el punto de referencia para los diversos tiPos de
regionalismo sigue siendo el Estado (nacional). La insPiración básica de los movimientos regionalistas, casi invariablemente, suele ser la percepción de la incompetencia o incapacidad del Estado individual con respecto a ciertas funciones o tareas que le incumben.
Los regionalismos pueden, entonces, apuntar en dos direcciones di~er.entes, según el diagnóstico expresado, por ejemplo, por Luigi FerraJoh de manera particularmente sencilla y clara cuando dice: "Lo Stato e ormai troppo grande per le cose piccole e troppo piccolo per le cose grandz" (Ferrajoli
1995: 49).
q) Que el Estado es "demasiado chico para las cosas grandes" indudablemente era
la idea rectora de los movimientos regionalistas internacionales de la segunda mitad del siglo xx, hasta el momento en que se inventó (¿o descubrió?) la llamada
"globaliz.ación ", hace ya 10-20 años.
Lo que para nuestros fines importa destacar de este tipo de regiona-
REFLEXIONES TEÓRICAS YASPEGrOS GEOGRÁFICOS
29
lismo es su carácter exclusivamente instrumental: el argumento para la
regionalización en este caso es que a los Estados les conviene agruparse
en regiones en aras de la eficiencia (económica) o la eficacia (política)
de su gestión. Los casos más conocidos y analizados de este tipo de regionalismo son, por supuesto, los de Europa occidental y los de América Latina.
r) En cambio, la idea de que el Estado, y mucho más aún el Estado integrado en
sistemas políticos más grandes, es "demasiado grande para las cosas chicas" está
detrás de muchos movimientos regionalistas actuales que se oponen justamente al
tipo de regionalismo anterior.
Estos nuevos "regionalismos antiregionalistas" no se distinguen básicamente de los regionalismos subnacionales tradicionales que pretendían (o, en algunos casos como el País Vasco o Irlanda del Norte, siguen
pretendiendo por medios violentos), si no directamente la secesión, por
lo menos cierta autonomía política o una representación propia en las
instituciones estatales. En todo caso, lo que tienen en común es, sobre todo, el hecho de que suelen partir no de una concepción puramente instrumental de la región, sino que reclaman para ella ciertos derechos políticos, es decir, trabajan con argumentos normativos o, más precisamente,
con argumentos éticos, dentro del marco de alguna teoría justificatoria
del Estado en general, y del sistema democrático en particular.
s) Hay buenas raz.ones, pienso yo, para desconfiar de la corrección, tanto de muchos argumentos instrumentales aducidos en favor del regionalismo internacional,
como de muchos argumentos normativos en favor del regionalismo subnacional.
Por el lado instrumental, aunque sea cierto que hay cada vez más pro-
blemas que parecen superar las capacidades de decisión y control de los
Estados individuales, ello obviamente no quiere decir que la solución
idónea para lograr un máximo de eficiencia y de eficacia, sea siempre
una solución regional, en un sentido territorialmente delimitado. Y por
el lado normativo o ético, aunque sea cierto que todas las democracias existentes (para no hablar de los sistemas políticos existentes que no son democráticos) tienen deficiencias más o menos graves que afectan sujustificabilidad ética, ello obviamente no quiere decir por fuerza que estas
deficiencias puedan ser corregidas o compensadas a través de la concesión de privilegios políticos a entidades más chicas.
t) Finalmente, con respecto a un posible conflicto de valores entre los dos tiPos
de regionalismos, en el caso de que se pudiese mostrar la validez. de ambos, pienso
que no hay soluciones fáciles, en el sentido de que, entre argumentos instrumentales y argumentos éticos, siempre deben prevalecer estos últimos.
30
I. REGIONALISMO
ENMF:XICO
YENALEMANIA
Ello es así ya por el simple hecho de que también la eficacia política
y la eficiencia económica tienen, ellas mismas, su peso moral, lo cual nos
enfrenta a un problema muy complejo (lo cual sería un tema para otra
conferencia) .
EL CENTRO DE MÉXICO, ¿UNA-REGIÓN?
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Mana Eugenia Negrete Salas
INTRODUCCIÓN
Un fenómeno aparejado con la globalización es la aparición d: ~uevos
regionalismos, tanto en la escala multinacional como en la domesu~a. En
el ámbito mundial el término "región" se refiere a bloques de naClOnes,
socios comerciales entre cuyos territorios nacionales las fronteras se desdibujan. De forma paralela, en el ámbito nacional el territorio se reorganiza, reflejando nuevas formas de interacción social co~o ~espuesta de
adaptación a los cambios en la política comercial y economlca. En efecto, los impactos de la globalización se observan básicamente en la escala
local o regional .....
En México el territorio central del país, consutUldo por el DIStntO
Federal y las seis entidades que lo rodean, Estado de México, Queré~o,
Hidalgo, Tlaxcala, Puebla y Morelos, ha sufrido grandes tr~nsformaclOnes durante la segunda mitad del siglo xx, las cuales se han VIstoacentuadas en las últimas décadasI' (mapa 1). Hoy en día se puede hablar de una
recomposición territorialen la zona c~ntro, que ha aco~~añado los cambios
en diversas esferas de la vida naCIOnal y de la relaclOn con el resto del
mundo para adaptarse a las demandas de una economía abierta y de un
I Existe un reconocimiento, a vecesimplícito y otras explícito, de que la Región Centro existe como una entidad espacial particular, inmersa en una dinámica de desarrollo
ropio impulsado por la presencia de la zona metropolitana de la ciudad de México. De:endiendo del autor se adopta una u otra delimitación regional y se incluyen más o menos
entidades o municipios.
'
A pesar de su importancia son poco numeroso,slos e~tudiosqu~ versan de manera específica sobre esta zona. C. Bataillon (1972) sembro la pnm:ra se~l111a
en este campo ~~n
su libro "Laciudad y el campo en el Méxicocentral". Unos anos mas tarde, con la creaclO~
de la Comisión de Conurbación del Centro del País, el gobierno mexicano retorna esta umdad territorial y se elaboran varios estudios con fines de planificación (CED~U, 1985). Al
igual qu.ela comisión, el interés por la región entra en rece~ por muchos anos hasta que
la inminencia de su dinámica reciente lo hacen despertar. Ejemplos de ello son el Programa de Estudios Metropolitanos de la Universidad Autónoma Metropolitana, el libro de J.
Delgado (1998), el artículo de A.G.Aguilar (1999), Yla tesisdoctoral de la autora (M.E.N egrete, 1999), entre otros.
[31]
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