florencia

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LIVORNO
(FLORENCIA-PISA)
4ª JORNADA (JUEVES)
LLEGADA A LAS 8,00 H. - SALIDA A LAS 20,00 H.
FLORENCIA
A la orilla del Arno, se halla una de las ciudades más importantes de la
humanidad: Florencia.
Con unos 400.000 habitantes, Florencia no es una urbe populosa, no; sino de
una ciudad de arte. Estatuas, plazas, edificios religiosos y civiles, palacios, lonjas y
museos hacen de la ciudad algo único.
La parte más interesante está en el entorno de la Piazza della Signoría. Es la
zona histórica por excelencia.
Si el viajero mira el plano de la urbe puede descubrir el trazado romano. Cardo y
decumanus se cruzaban a la altura de la actual Piazza della República, donde estaba el
foro. La calle que va perpendicularmente desde allí hasta el Arno, era la vieja vía que unía
el sur de Italia con el norte. El lugar surgió como una pequeña población encargada de
controlar el paso del río. El puente romano –ya desaparecido- estaba a la altura
aproximada del actual Ponte Vecchio.
En la capital toscana la circulación es caótica; el ruido infernal. Motocicletas,
ambulancias e incluso pequeños autobuses colectivos hacen dura la vida del peatón en
medio de un espacio oficialmente peatonal.
El ruido es permanente. Las motos aúllan, los vehículos sanitarios atruenan, los
del transporte colectivo llevan un chirrido estridente y constante.
Pero Florencia es eternidad y arte. Dante, Cimabue, Giotto, Fra Angélico,
Ghirlandaio, Leonardo da Vinci, Perugino, Rafael, Ghiberti, Donatello,
Brunelleschi, Juan de Bolonia, Miguel Angel, Cellini... y un sinfín de otros
grandes de la cultura, se hallan en este ambiente donde se unen los mundos
clásicos y modernos, los civiles y religiosos, para generar un espacio único,
irrepetible.
Sólo Roma puede presentar una faceta cercana a la de Florencia. Pero la
diferencia es básica. Si Roma encarnó el protagonismo en los tiempos imperiales de los
césares, Florencia lo hizo en el ámbito cultural, en los días dorados en los que surgió un
nuevo humanismo, capaz de desplazar por todo el universo los nubarrones del medioevo
para abrir un nuevo tiempo más libre y creativo.
Como llegar
En la recepción del barco dan planos, pide uno.
El barco atraca en el puerto un poco lejos del centro, pero Pullmantur pone un
autobús gratuito cada media hora que nos lleva hasta el centro de Livorno, cerca de
Piazza Grande.
En Piazza Grande se coge el autobús 1 hasta la estación Livorno Centrale. El
billete se compra en el quiosco de prensa de la plaza a 0,80 (mejor comprar también el
de vuelta).
En la estación de tren comprar el billete de ida y vuelta a Florencia (andata e
ritorno), que pasa por Pisa, donde nos podemos bajar, para luego seguir a Florencia, o
bien bajarnos en Pisa a la vuelta. Al comprar los billetes pedir los horarios de trenes de
ida y vuelta.
(Ojo, en algunos trayectos Livorno-Florencia hay que hacer transbordo en Pisa).
El tren tarda en llegar a Florencia una hora y media y a Pisa quince minutos. El precio a
Florencia es 6,00 euros en cada trayecto. Si es sólo a Pisa vale 1,70 euros. Los billetes hay que
validarlos en unas maquinitas que hay en el andén.
Bajarse en la estación terminal FIRENZE SANTA MARIA NOVELLA.
En la oficina de información de la estación venden un plano a 0,50.
Visita a la ciudad
El recorrido en Florencia es a pie. Un recorrido posible es el siguiente:
Ir hacia el río, al Ponte Vecchio, cruzarlo y llegar al Palazzo Pitti, regresar al Ponte
Vecchio e ir a la Piazza della Signoria, de aquí ir a la plaza S. Croce, otra vez a la Piazza
della Signoria y de aquí a la Plaza del Duomo. Por una calle lateral al Duomo, via Ricasoli
se llega a la Galeria de la Academia, donde esta el David de Miguel Ángel (imprescindible
verlo). Luego, según el tiempo que se tenga, a callejear.
EL AUTOBUS DEL BARCO DEJA DE DAR SERVICIO DEMASIADO PRONTO Y VALE LA PENA
APURAR ALGO EL TIEMPO. PERO MUCHA ATENCION AL HORARIO DE VUELTA. EL BARCO
ESTA LEJOS DE LA PIAZZA GRANDE Y HAY MUY POCOS TAXIS.
Si tienes tiempo (12 euros por persona) sube a la cúpula (496 escaleras, unos 40
minutos entre subida y bajada). Está bien para hacer fotos de Florencia.
PRIMERO
Salida de: Santa Maria Novella - Firenze
Coger: Piazza Della Stazione durante 350 m
tomar a la derecha: Via Degli Avelli durante 100 m
tomar a la derecha: Via Delle Belle Donne durante 200 m
tomar a la izquierda: Via Della Spada durante 60 m
tomar a la derecha: Via De'Tornabuoni durante 150 m
continuar por: Piazza Di Santa Trinita durante 40 m
tomar a la izquierda: Borgo Santi Apostoli durante 100 m
tomar ala derecha: Ponte Vecchio durante 100 m
Llegada a: Palazzo Pitti
(1,3 Km.)
SEGUNDO
Salida de: Ponte Vecchio
continuar por: Via Por Santa Maria durante 150 m
tomar a la derecha: Via Calimaruzza durante 70 m
Llegada a: Piazza Della Signoria (0,220 Km.)
TERCERO
Salida de: Piazza Della Signoria
Tomar a la izquierda : Via De'Gondi durante 80 m
tomar a la derecha : Borgo De'Greci durante 250 m
Llegada a: Piazza Di Santa Croce (0,330 Km.)
CUARTO (A)
Volver a : Piazza Della Signoria durante 410 m
continuar por: Via Dei Calzaiuoli durante 60 m
tomar a la izquierda: Via De'Lamberti durante 70 m
tomar a la derecha: Via Calimala durante 90 m
continuar por: P. Della Repubblica durante 40 m
continuar por: Via Roma durante 100 m
Llegada a: Piazza Del Duomo (1,030 Km.)
CUARTO (B)
Salida de: Piazza Di Santa Croce
Tomar a la derecha: Via Torta durante 90 m
tomar a la derecha: Via Delle Burella durante 100 m
tomar a la derecha: Via Dell'Acqua durante 70 m
tomar a la izquierda: Via Ghibellina durante 70 m
tomar a la derecha: Via Del Proconsolo durante 200 m
Llegada a: Piazza Del Duomo (0,900 Km.)
QUINTO
Salida de: Piazza Del Duomo
Coger: Via Ricasoli durante 450 m
Llegada a: Galleria dell'Academia
(0,450 Km.)
SEXTO
Salida de: Galleria dell'Academia
Coger: Via Ricasoli durante 80 m
Tomar a la derecha: Via Degli Alfani durante 90 m
Continuar por: Via Guelfa durante 350 m
Tomar a la izquierda: Via Nazionale durante 300 m
Tomar a la dcha.: Largo Fratelli Alinari durante 90 m
Tomar a la dcha: Piazza Della Stazione durante 250 m
Llegada a: Firenze Santa Maria Novella (1,2 Km.)
NOTA: De la Galleria dell'Academia
salen autobuses hasta la estacion
Firenze Santa Maria Novella
(Miralos si vas apurado de tiempo)
1. Estación tren,
2. Iglesia de San Lorenzo y Capilla de los Medici,
3. Duomo y Battisterio,
4. Plaza de la Señoría
5. Galería de los Uffizi,
6. Ponte Vecchio,
7. Fuente del Jabalí,
A. Santa María Novella
B. Self service para comer.
MONUMENTOS DE FLORENCIA
Piazza del Duomo
En medio de la ciudad (la vía Roma, que nace junto al baptisterio era uno
de los ejes de la vieja urbe romana) se alza el conjunto más emblemático de
Florencia: la catedral, el baptisterio y el campanile.
Al lado de ellos está también la loggia del Bigallo, del siglo XVI, con airosos arcos
de medio punto. Es el lugar donde en la antigüedad se exponía a los niños abandonados.
Cuenta con un pequeño museo.
Otro atractivo de la plaza es el museo de la obra del Duomo, junto a la cabecera
de la catedral, que recoge valiosos materiales del baptisterio, catedral y campanile.
El Duomo
La catedral de Florencia es una de las mayores del mundo, junto con las de
San Pedro(Roma), San Pablo(Londres)y la catedral de Sevilla. Tiene 155 metros
de longitud máxima y 107 de altura en la zona de la cúpula.
La antigua catedral románica era mucho más pequeña, abarcaba apenas los dos
últimos tramos de la nave. Según se entra en la catedral, al lado de la columna de la
derecha aparecen unas escaleras por las que se puede acceder a una cripta, donde se ven
restos del viejo edificio.
El nuevo data de 1296. Arnolfo di Cambio, Giotto y Andrea Pisano estuvieron entre
sus maestros.
Santa María del Fiore es una catedral con sello propio. En el interior abundan las
líneas rectas, casi las superficies lisas, con un aire herreriano y austero; escasea
relativamente la luz y la decoración escultórica.
En el exterior asombran las líneas del campanile y sobre todo la poderosa cúpula,
dominado todo con la brillantez del revestimiento de mármol.
Si nos detenemos en el interior, merece la pena contemplar el fresco de Domenico
Michelino, en el que Dante presenta a Florencia la Divina Comedia. En el mismo está el
escritor junto a una vista de Florencia de finales del XV, en la que aparece la propia
catedral. Se halla a la izquierda de la nave, a la altura de la tercera columna.
Más adelante sobresale el magnífico presbiterio, de planta octogonal, rodeado por
tres grandes ábsides. Bajo el altar está el sepulcro de San Zanobi, primer obispo del
lugar; sobre el mismo un crucifijo de madera de Benedetto de Maiano, del XV.
La cúpula es notable. Un inmenso fresco recubre la inmensa superficie. Representa
el Juicio Final y es de Vasari y Zuccari, iniciado en 1572 y finalizado en 1579.
A la altura del cuarto tramo de la nave, a la izquierda, aparece la puerta de acceso
para llegar a la cúpula. Es una visita recomendada sólo para quien esté bien en forma.
Son cerca de 500 escalones que permiten ver desde arriba el interior del edificio, con los
frescos y las vidrieras, realizadas sobre cartones de Ghiberti, Donatello y otros. Más
arriba, desde la orilla de la Linterna se goza de un excelente panorama sobre Florencia.
Si reparamos en los aspectos externos de la catedral, ésta también sorprende. La
cabecera tiene un aire a la vez poderoso y armónico, con sus ábsides poligonales que
quedan aplastados bajo la inmensa cúpula.
Brunelleschi, en los inicios del XV, fue el magnífico arquitecto que resolvió la
cobertura de esta parte del edificio. La obra fue la admiración de la Florencia renacentista,
que vio cómo la inmensa superficie se cubría por una estructura en la que no se veían
otros puntos de apoyo.
Los flancos de la nave son extremadamente simples, sin la complicada estructura
de arbotantes de las obras góticas. Las superficies están recubiertas de mármoles de
distinto color, con adornos geométricos organizados merced a la policromía del
revestimiento. La fachada actual es del siglo XIX.
El Campanille
La catedral, como muchas otras de Italia, tiene el campanario exento. El
edificio se debe básicamente a Giotto, es bello y esbelto, con una altura de 82
metros, el contrapunto vertical a las líneas curvas de la cúpula catedralicia.
Como muchas otras torres toscanas, los vanos van aumentando a medida que se
asciende, lo que da un aire de ligereza a la edificación.
A la muerte de Giotto, sólo estaba hecha la parte baja, decorada con paneles de
Andrea Pisano y su equipo (Arnoldi y della Robbia). Continuaron la obra Andrea Pisano y
Francesco Talenti para terminarla en 1360.
Se puede subir a la terraza del edificio, desde donde se contempla una magnífica
vista de Florencia.
Piazza della Signoria
Si la del Duomo es el centro religioso, la piazza de la Signoría es la Meca
política, al borde de la cual se ubican el Palazzo Vecchio, el de los Uffizi y la
Loggia.
Este enclave, originario del medievo, emociona al viajero sensible. Preside el
espacio una estatua ecuestre de Cosme I de Medici, de Juan de Bolonia, siglo XVI.
Frente al Palazzo Vecchio se alinean una monumental fuente de Neptuno, del siglo
XVI, debida a Bartolomeo Ammannati; un león (símbolo de Florencia) copia de uno de
Donatello (el original está en el Museo del Bargello), y frente a la entrada del palacio se
halla otra copia del David de Miguel Angel, cuyo original fue retirado en el siglo XIX y está
ahora en el museo de la Academia.
Multitud de turistas pasan por esta Meca, que preside la airosa torre del viejo
palacio, en un ir y venir colorista y multilingüe.
Es una Meca cargada de historia, como se comprueba al ver una losa redonda al
lado de la fuente de Neptuno. Ese es el lugar donde se quemó a Savonarola, el fraile
dominico que intentó cambiar la moral de la urbe y acabar con el lujo florentino.
Palazzo Vecchio o della Signoria
Este viejo palacio, llamado también de la Signoría, recibe el nombre de Vecchio
desde el siglo XVI, cuando Cosme I dejó de habitar allí para mudarse al Palazzo Pitti.
Se trata del edificio civil más importante de Florencia; fue sede del gobierno de la
república florentina hasta el siglo XVI, de la Cámara de Diputados del Reino de Italia
desde el año 1865 hasta 1872 y desde 1872, sede del Ayuntamiento. Es uno de los más
significativos palacios públicos medievales de Italia, erigido entre los años 1299 y 1314,
según la tradición por Arnolfo di Cambio en estilo gótico.
Destaca por su verticalidad acentuada por los 94 metros de la famosa Torre
D‘Arnolfo. Tiene tres altos pisos de sillería de piedra forte y una balconada salediza
almenada en la que surge la torre.
Desde el sugestivo patio porticado, renovado en un estilo del primer Renacimiento
por Michelozzo 1470 y decorado en 1565, se sube a los pisos superiores, reorganizados
por Vasari en el Renacimiento tardío en numerosas salas como el Salón dei Cinquecento,
en el que se encuentra la ‘Victoria‘ de Miguel Ángel, el Studio de Francesco I de estilo
mineralista del siglo XVI, el Tesoreto decorado por Vasari, la Sala dei Dugento, obra de
1447, de la que se conserva el techo pintado por Benedetto da Maiano, la Sala dei Gigli
con artesonado traceado de Giuliano da Maiano y la Sala de la Cancilleria en la que
trabajó Maquiavelo y en la que está ubicada la estatua del ‘Niño con delfín‘ de Verrocchio.
Palazzo degli Uffizi y Piazzale degli Uffizi
Al lado del Palazzo, Cosme I encargó en el siglo XVI un edificio de oficinas. Está
sobre el espacio que ocupó una iglesia románica, entre el Palazzo y el río Arno. Es un
edificio en forma de U.
Un pasaje elevado une el palazzo Vecchio con la Galería. La pinacoteca está en el
primer piso. Alberga una magnífica colección de pintura, básicamente italiana, que sitúa al
museo entre los primeros del mundo.
Obra renacentista realizada por Vasari en los años 1560-1580, es la sede de la
Gallería degli Uffizi, uno de los museos más valorados del mundo. En la planta baja se
encuentra el ciclo de frescos de A. Del Castagno que muestra retratos de personajes
ilustres. En la primera planta destaca el Gabinete dei Disegne delle Stampe con grabados
y dibujos.
En el Corredor Vassariano, que une los Uffizi al Palacio Pitti atravesando el Arno
por el puente Veniccio, se puede disfrutar de la Colleccione degli Autoritatti de pintores
italianos y extranjeros que van del siglo XVI hasta nuestros días. Sus galerías, dispuestas
en forma de pasillo, muestran tapices flamencos y florentinos de los siglos XVI-XVII, así
como esculturas antiguas. En la segunda planta se pueden admirar maravillosas obras
destacadas de Cimbaue, Duccio di Buoninsegna, Giotto, Simone Martini, Paolo Uccello,
Veneziano, Piero della Francesca, Botticelli, Leonardo da Vinci, Rafael, Miguel Ángel,
Tiziano y Rembrandt.
Piazza Sta. María novella
Éste es otro punto cargado de historia, aunque aquí el urbanismo no ha sido tan
conservador como en las plazas anteriores. La iglesia y el claustro de Santa María de
Novella ocupan uno de los lados de la plaza. Su decoración geométrica, cargada del
colorido del mármol, invita al goce estético. Enfrente se halla la loggia de San Paolo, otra
magnífica galería renacentista
En la antigüedad éste era un lugar de torneos, fiestas y carreras de carros. Bajo la
arcada de la loggia se ubicaban los grandes dignatarios que presidían las celebraciones.
Ponte Vecchio
Tomado por los joyeros de la ciudad con escaparates dirigidos a turistas con
tarjeta de crédito. Lo mejor está en el centro del puente, junto al busto de Cellini: tres
arcos abiertos al Arno deparan una de las vistas más hermosas de la ciudad y sus
puentes.
En los últimos tiempos es un hervidero de parejas que se juran amor eterno
atando un candado con su nombre a la verja que rodea al Cellini.
El puente que vemos en actualidad fue edificado en 1345 para sustituir el arrasado
por las inundaciones de 1333.
El puente presenta en toda su longitud el famoso Corredor Vassari, que lo
construyo en cinco meses (1561) para que Cosme I Medici pudiera tener un
desplazamiento seguro entre los Uffici y el palacio Pitti.
En la edad media las tiendas estaban ocupadas por pescaderos, carniceros y
artesanos del cuero y piel. Estos comercios, que desprendían olores desagradables, fueron
prohibidos por el duque Fernando que quería tener un agradable paseo desde los Uffici
hasta el palacio Pitti. En 1593, se instalaron aquí joyeros y orfebres que a parte de ofrecer
mejor ambiente pagaban un alquiler mucho más alto.
En la Segunda Guerra Mundial, los alemanes, al retirarse destruyeron todos los puentes
salvo éste. Es uno de los lugares más simbólicos de Florencia.
Palazzo Pitti
Es un edificio renacentista de grandes proporciones, construido para la familia Pitti
que, arruinada, acabó vendiéndolo a sus adversarios, los Medici. Lo compró Leonor de
Toledo, esposa de Cosme I, en 1549.
Construido con piedra rústica de sillería, este es uno de los Palacios florentinos
más grandiosos. Destacan su fachada, de 205 metros de largo y el magnífico patio cortile
del año 1570 obra de Ammannati. Este palacio fue residencia gran ducal y en los años
1865-1871 formó parte de la corte del nuevo Reino de Italia. Hoy en día contiene en su
interior la Galería Pitti o Palatina, que en sus impresionantes salas, con techos pintados,
alberga los bellos frescos y obras de Tiziano y Rafael
Galería de la Academia
un
Se trata de uno de los museos básicos de Florencia, aunque su visita no requiere
tiempo largo. El contenido fundamental es la obra de Miguel Angel.
La primera sala tiene obras de los siglos XV y XVI y, en el centro, la terracota de
Juan de Bolonia, modelo del Rapto de las sabinas que se alberga en la loggia de la
Signoría. En esta terracota se aprecia bien el bello movimiento helicoidal que dio Juan de
Bolonia a esta composición escultórica.
Luego se pasa a la galería de Miguel Angel. Lo primero que se ve son los cuatro
esclavos destinado a una tumba papal que jamás se llegó a hacer. Las obras, sin
terminar, sorprenden al visitante, porque de la piedra pesada parecen intentar salir,
hercúleas, las figuras inacabadas. Un esbozo de San Mateo y una Pietá, también
inacabada (y con obra de algún otro artista también) preceden al gigantesco David.
A sus 25 años de edad, Miguel Angel rompió con los cánones del David clásico
(hasta entonces menudo, con zamarra y zurrón). El David de Miguel Angel es un Dios, un
ser cargado de vida y deseo de victoria, con vigorosa musculatura, que se apoya en una
pierna para impulsar la acción, una acción que se intuye en sus propias manos.
La Accademia presenta también otra serie de pintura toscana.
Santa Croce
En una plaza, en la que ha habido notables torneos, famosas predicaciones y
partidos de calcio(antiguo juego de pelota), se alza la magnífica iglesia de la Santa Croce,
iniciada en el final del siglo XIII por Arnolfo di Cambio.
Es un gran edificio, de 140 metros de longitud por 40 de anchura, gótico austero,
con cubierta de madera.
En el aspecto artístico, el lugar tiene interés. El edificio es poderoso. Es bello el
claustro que está a la derecha del templo, del siglo XIV. También tiene relativo interés
otro más a la derecha, el Claustro Grande, proyectado por Brunelleschi.
Es de valor la capilla de los Pazzi, un pequeño edificio realizado por Brunelleschi
para esta familia noble. Con planta cuadrada, de aire romano, con bellos medallones de
Luca della Robbia, y coronado por una cúpula nervada. Preside el conjunto una sensación
de armonía.
Pero lo más destacado está en el propio templo, verdadero panteón de los
hombres ilustras de Florencia.
Veamos algunos de los hitos más destacados.
Por la izquierda, a la altura de la primera columna, está el sepulcro de Galileo;
enfrente de la cuarta está el de Lorenzo Ghiberti(autor del vitral de la fachada); en el
mismo lado, en el presbiterio, hay una capilla con un crucifijo de Donatello; en el
presbiterio hay frescos de Agnolo Gaddi; a ambos lados del mismo hay diez capillitas. En
la primera de la derecha existen unos frescos de Giotto sobre la vida de San Francisco. La
tercera de estas capillas tiene interés para los conocedores de la historia de España. Allí
reposa una reina casi desconocida: Julie Clary, esposa de José Bonaparte, eventual
monarca durante la época napoleónica.
En el lado derecho de la iglesia, a la altura de la primera columna está enterrado
Miguel Angel, en una tumba que es poca cosa para tan gran artista; enfrente de la
segunda columna hay un monumento mortuorio a Dante, cuyos restos se hallan en
Rávena; enfrente a la tercera columna se halla la tumba de Alfieri; frente a la cuarta
están los restos de Maquiavelo, y un poco más adelante, frente a la quinta columna se
halla una anunciación de Donatello. En el brazo derecho del crucero está la capilla
Baroncelli, con frescos de Gaddi y en la esquina la sacristía, con portada renacentista de
Michelozzo y en el interior una pequeña capilla con frescos de Giovanni da Milano.
El museo de la obra de la Santa Croce tiene alguna obra de interés, entre ellas un
famoso crucifijo de Cimabue.
PISA
Fundada hacia el siglo VII a.C., fue ésta una urbe marinera etrusca y luego
romana. Los limos del Arno fueron ayudando a rellenar una costa llana y poco
profunda, alejando a Pisa de la franja litoral mediterránea, pero aún así las
naves accedían hasta ella por el Arno.
En la Edad Media, compitió en el mar con Venecia y Génova, y extendió su
influencia desde la costa africana a las islas de Córcega, Sicilia y Cerdeña. Luego, en las
luchas entre Papado e Imperio, acabaría siendo dominada por sus vecinas.
Génova le atacó en el mar y Lucca y Florencia por tierra. Acabaría en manos de
Florencia en los inicios del siglo XV.
Privada de su flota y de su independencia, aún tuvo algunas épocas de brillantez
en lo cultural, merced al apoyo de los gobernantes florentinos. Entre sus glorias
intelectuales destaca Galileo, físico y astrónomo nacido en 1564, quien acabaría con
problemas con la Inquisición por discrepar de la doctrina científica “oficial” de la iglesia,
que no aceptaba las teorías de rotación de la tierra.
El Arno, el mismo río que discurre bajo en Ponte Vecchio de Florencia, es
el que fecunda la llanura sobre la que se asienta Pisa y que divide a la ciudad en
dos partes.
Es Pisa un lugar apacible, de edificios de escaso porte, que conserva un aire
señorial y una serie de elementos artísticos que testimonian su pasado esplendor, cuando
era una ciudad marinera que tenía notable peso en el Mediterráneo.
Vencida por sus ciudades competidoras y alejada progresivamente de la franja
litoral (en esto se asemeja también al caso de Brujas, en Bélgica) Pisa acabaría cayendo
en poder de Florencia.
Hoy la ciudad tiene un notable atractivo turístico, que para muchos es
excesivamente superficial, porque hay un turismo “de parque temático” que se entretiene
en la plaza dei Mirácoli, ante la famosa Torre Inclinada, sin ver que Pisa es mucho más.
Visita a la ciudad
Coger el tren para Pisa de las 15.27 horas, y que llega sobre las 16.31 horas.
En el hall de la estación, tal como se sale a la derecha, pero dentro de la
estación, venden los billetes de bus a la Plaza de los Milagros (Duomo y a la Torre
inclinada), pides “biglietti para campanile” (italiano mestizo) a la parada está en frente a
la derecha, a las puertas de un hotel, el bus es un LAM ROSSA.
Mapa con las paradas. ¡No subir en la parada de vuelta! lleva al aeropuerto, “Torre 1”..
El bus nos deja en la misma entrada a la plaza, comprar recuerdos entre las
numerosas tiendas frente al conjunto (precios baratos, de verdad).
MONUMENTOS DE PISA
La Torre Inclinada
Es interesante la ciudad como foco de un estilo románico que se extendió
por toda la Toscana. Tanto Pisa como la cercana Lucca son ciudades magníficas
para conocer esta variedad.
Tiene el estilo pisano un aire influenciado por los estilos lombardo y árabe. Su
manifestación más clara está en las fachadas de las iglesias, dotadas de una rítmica
profusión de los relieves, con esas magníficas arquerías ciegas que otorgan a los edificios
un aire de especial ligereza.
Sobre gráciles columnillas se asientan los arcos de medio punto, en una sucesión
tanto en lo longitudinal como en la altura. Se consiguen así unos magníficos juegos de
luz, realzados con la profusión en la utilización del mármol, a veces de distintos tonos.
Este estilo, que tuvo su máximo apogeo en torno al siglo XIII, precedió a una
admirable pléyade de escultores, cuyas obras no sólo se pueden ver en Pisa sino que
engrandecen las ciudades de Florencia y Siena.
La catedral
Sumamente bella, es obra de los siglos XI y XII. Con cinco naves y planta
de cruz latina, el templo tiene una magnificencia fuera de los común y una
luminosidad inusual en el románico europeo, realzada por sus revestimientos de
mármol blanco.
Las galerías típicas del románico pisano alegran y dan ligereza a este magnífico.
Tanto la vista desde la parte del ábside como la fachada es de alto interés. En esta última
destaca la rítmica sucesión de geometrías y las excelentes puertas de bronce, diseño de
Juan de Bolonia. Otras puertas de interés son las del lado derecho del crucero, obra de
Bonanno Pisano.
El interior es sorprendente. Quien está acostumbrado al románico español o
francés queda anonadado por la multiplicidad de perspectivas y la luminosidad de un
espacio de una inusual. A ese aire de ligereza contribuyen las galerías elevadas y la
abundancia de ventanales.
Llama también la atención el Pantocrator del ábside, del XVI, y –sobre todo- una
pieza absolutamente excepcional, el púlpito, obra maestra de Giovanni Pisano, de
inicios del siglo XIV, prodigio de virtuosismo escultórico.
El Batisterio
Se trata de otro monumento fuera de lo común, circular, de una altura
similar a la de la torre inclinada, y de algo más de cien metros de circunferencia.
Es obra del XII al XIV.
Galerías y arquerías ciegas hacen juego con la estructura de la catedral; sobre
ellas se asienta una excelente cúpula coronada por una estatua de San Juan Bautista.
El interior es también excelente, con sus columnas y su decoración marmórea.
Asombra la armonía y la luminosidad. Otro púlpito reclama la atención del visitante, en
este caso es obra de Nicola Pisano, el padre del autor del púlpito catedralicio.
El Camposanto
El trío Bautisterio, Doumo y Torre Inclinada se complementa con el
Camposanto para integrar un conjunto excepcional en la llamada plaza dei
Mirácoli.
El camposanto ha sido comparado con una catedral al descubierto, con un
rectángulo(sería la nave central) al aire libre que se rodea por un claustro gótico.
Es obra de los siglos XIII al XV. En las galerías hubo una serie de importantísimos
frescos, que resultaron dañados en un incendio habido en el siglo XX, aunque quedan
restos de interés. Entre ellos, el más famoso es el triunfo de la muerte, de Buffamalcco.
También hay en las galerías algunas obras de interés en materia de arte funerario.
Plaza del Cavalieri
En lo que era la vieja ciudad medieval hay una bella plaza, extensa y de
aire estudiantil, transformada en la época del dominio florentino de los Médicci.
Una estatua de Cosme I preside este espacio donde se alza el palacio de los
Cavalieri, con los bustos de los duques de Toscana en la portada. En él se formaban
antaño a los caballeros pisanos y ahora es sede universitaria.
El palacio del Reloj, obra básicamente de Vasari, de inicios del XVII, está cerca
de él. Este edificio es fruto de la remodelación de sendas casas anteriores. De hecho se
aprecia en la fachada la estructura de una vieja torre.
En la misma plaza está la iglesia de Santo Estéfano. Se edificó siguiendo un
proyecto de Giorgio Vasari en 1565-68 . Poco años más tarde se recubrió de mármol su
portada.
Otros lugares de interés
En el entorno del Arno se halla la curiosa Iglesia de Santa María della
Spina. Está bastante reconstruida, pues su cercanía al río le ha causado daño. Es
coqueta y pequeña. Su fachada tiene una doble puerta románica.
Hay más iglesias de interés. En primer lugar la de Santa Catalina, cerca de la
zona más monumental. Con una bella fachada de románico pisano; austera en el interior
y con bellos sepulcros medievales.
Otra iglesia de bella fachada es la de San Paolo a ripa di Arno, de época
románica, que recuerda vívamente a San Michele in Foro de Lucca.
La oferta artística principal de la urbe se complementa con el Museo de las
Sionopias, y –sobre todo- el de la Obra de la Catedral, con interesantes obras
medievales. Ambos centros están en las inmediaciones de la catedral pisana.
Finalmente cabe hacer mención de las murallas que rodeaban la antaño poderosa
ciudad y que son en alguna medida el telón de fondo de la fastuosa plaza dei Mirácoli. De
hecho, se accede a esta placa desde la Porta de Santa María, en una entrada a la urbe
que conmociona porque el viajero se halla de golpe ante un conjunto monumental
universalmente conocido y valorado.
Con mi reconocimiento y gratitud a mis compañeros de infoCruceros,
ya que gracias a su inestimable colaboración, esta guía ha sido posible.
PAQUI2605
AÑO 2007
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