~o caarenta· J doe.
Madrid 18 de Agosto de 1895,
SI
Núm. 2.173
ÉDIO
,
RESUMEN
Boletin de la semana.: Los médicos mi1itar~s en Cuha. - P:l Mon.
tel·fo l'"nrullflLivo. - SaCClan 08 Madrid: Lus herid:\s del fu::..1
de repc:llcl6u l\lannllcher. - R~vislll de Pe·ilnlriu. - Tr¡,lArnitmto
sisteollltlzlHlo ¡le la "lohía veS cRl sc:nil. ... Secclon oractlca.: Li·
#!eros aplllltes pUTll Allall¡';l~ nl)rc.:vladuti de OrJUH.S. = Secctón profeslonal: El Monlf'pio l/acllllolIVO."" Prens8 médlcb: 1\(lciuIJClI:
1. U¡I ca... ,) c1e I;flStrOIJt'Xlfl se:;U1do etc g»strntomil\. = Extl'anjJra:
Il lllnp-ll.Jstlco tio las ~lJrermtl(lItdesriel e~lómflG'0' - Itl. ¡";czerllQ de
108 clflljltnos.= Prescrlpciores y fórmulas =Secctón 06c'al:
Mio Isleno de la Ouerrll. - M inl~L"rlO \1~ l/owento. E> l.:oDsultor1o.
Gacet.8 (le la salua públlCU: ~';slado SRnltartO de Mlidnd.'"
Orón1ca.. - Vacantes = Anuncios.
BOLETIN DE LA SEMANA
Los médicos militares en Cuba. -El Montepío
Facultativo.
No se reciben noticias de hecho de armas importante realizado en Cuba, que no traiga la mención y el elogio especial de algún profesor de Medicina, quien por su heroísmo profesional y su
militar bravul'll. ha llamado la atcnción de sus jefes
y ha merecido juicios por extremo laudittorios.
c El métlico primero D. ~Jarcial Capdc\"ila, del
primer batallón de Isabel la Cntólica, se presentaba
en los puntos de mayor peligro - dicen 10s periódicos relatando detalles de la acción de Peralejo donde era necesaria su asistencia, con una calma
y lIn valor incomparables.
_Á las once de la noche entraha la columua en
Bayamo con 89 heridos, y á las tres do la mallana
estaban todos curados; y ú la sahda del general de
Dayamo sólo habían perecido dos, hall:lndose los
demás en muy buen estado. Se hacen grandes elogios del comi"ario Sr. Cuevas y del DI' D Luis
Rubín por su celo y actividad._
Verdaderamente que.de ninguno de los Cuerpos
auxiliares del ejército hay 1U0li\-os para repetir tan
frecuentemente tales elogios, y ninguno se Ye obligado á los sacrificios y aetos de sublime valor quo
roaliza con verdadera prodigalidad este honrosísimo
Cuerpo de Sanidad militar espallol. Sacerdote de
una religión científica, bennaua de la caridad, que
ha de prestar á todo el que cae herido el auxilio de
sus conocimientos; soldado espauol arnanLísimo de
su patria, que empuua el fusil mortffero y, exponiendo su pecho á las balas y machetazos, Illuere
sembrando también on su derredor la muerte, nadie
se vo obligado á tan opuestas y gravislmas resolu·
ciones y euergías, y nadie tampoco las cumplida
cun mayor heroísmo.
Es de creel' que tan reconocido y celebrado
mérito obtenga la recompensa debida, y que aquellas aspiraciones modestas que tieue el Cuerpo, y
,
que significan, más que otra cosa, verdaderas repa•
raciones á las cuales tiene derecho, les sean al fin
concedidas, pues si el atender :i justas reclamaciones es obligado siempre, lo es mucho más cuando
quien reclalDa puede invocar tantos derechos como
los que hoy abonan al Cuerpo de Sanidad militar.
*
* nuestro número anteLa reproducción que* en
rior hicimos de algunos párrafos tomados de la
Unión Vasco-Navarra acorca del Montepío Facultativo regional, por el cual viene trabajando dicho
colega, ha inducido á nuestro ilustrado amigo el
Dr. D. Manuel Iglesias lÍ enviarnos unas cnantas
líneas, que en otro lugar publicarnos, acerca de las
cuales llamamos la atención de nuestros lectores.No con ánimo de entorpecer propagandas que
otros colegas esLimen conveniente hacer, publicamos estas reflexiones, sino para que las tengan
presentes y sobre ellas mediten los profesores que
trabnjen en la organización de pequetlos Montepíos,
los cuales ha demostrado con sobradas pl"l1ebas la
experieucia de Illuchos afios que, sin llegar á ser
útilos pal'll. 'sus propósitos generosos, sou perjudiciales para esta creación centml, fundada hace
tanto tiempo y mantenida con extraordinarios
honradez y acierto.
•
DECIO C"'BLAII.
MADRID 18 DE AGOSTO DE 1895
Las heridas del fusil de repetición Mannllcher,
SECÚN SE EVIDENC16 EN LA.. RECIENTE GUERRA. C1\'IL
DE CRILE, y
OBseaVACIONES GENI!:B.ALI:3 ACERCA. DII: TODoa 1.01
ruelloES 1I1L~TARES MODER!iOS DE r2QUESO CALIDas (1)
por 0\
Dr. AGUSTíN FERNINDEZ DB (BUBA
(de New·York)
Socio eorrel'lponfillll de 11\ AeArtemia Mé:1ieo·Quirl1l'llir.a Espabo\a, de
MHrlrll\; rt~11 !rculo )Ie oIcu-Argdlltino. ,te UUl:inU::l "'lr~IiI¡ y ne lti ::)<)-
eiedK.lt ,113 l!:Slu.lio::l Cltuicos, Ilu lit H .buoft; dele~l\du
une,... 1 ite
la ~o­
cut 1M lIe Mdlhclllll. L"~.mllte ;-';ew- Yurk en el IJrllOsr CUlll:'rsM \l'dico
<te la Isl. d~ (;ubu: sub.:ltlcret,a1'lu 1'8U81'1\1 eJecullvo en el primor t.:on·
grdso Ml!hhco PUQ· A LDdicano.
a. {en,
o'el't tont i l.
reste, ce n ' •• t rien. - NA"
L's.rme
rOLE:6N l.
El fusil de la Infantería alemana, modelo de 1888,
es un repetidor con depósiLo cenLral que contiene 5
cartucho. preparado>; la longitud del cañón es de 29,1
pulgada>; su calibre, 0,3t1 de pulgada. con 4 rayas ds
0,005 de pulgada de profundidad, y el arma, de por sI,
pem 8 libras y 5 onzas. La uala esta cubierLa de acero;
pesa 226 granos, y es lanzada por 33 granos de pól vora
sin bumo de !'lobel, con una velocidad inioial de 2.050
(1)
V éaee el IllÍmero
'!JllAlr\or.
,
•
•
EL SIGLO MEDIOO
pies por seg un do y un alcance de 2.100 ya rd as . El peso
de 15U ca rtu ca os cargados es de 8 lib ras y 9 onzas.
El fusil ac tua l del ejé rci to ita lia no es el Carca·
no (1892), de un ca lib re de.0,256 de pu lga da (el menor);
pesa 8 lib ras y 5 onzas, y la lon git ud de l cañón. es sólo
de 28,8 pu lga da s. Di sp ara un a ba la con cu bie rta de
acero qu e pesa 170 granos, pro ye cta da po r 34 gra no s de
pó lvo ra sin hu mo , con un a velocirlad ini cia l de 2.320
pies po r seg un do (la m.ayor) y un alc an ce de 2.100
ya rda s. El de pó sit o co nti en e .5 ca rtn ch os cargados, y el
peso de 150 de ellos es ún ica me nte de 7 lib ras y 1 onza
el má s ligero).
El ejé rci to españoL se es tá en la ac tna lid ad proveye nd o de un fusil Ma üs er modificado, cu yo ca lib re es
de 0,295 de pu lga da , tip o de int err up tor ; de pó sit o ce ntra l, co nte nie nd o 5 ca rtu ch os Iiatos; el ca ñó n tie ne 4
ray as de 0,005 de pu lga da de pr of un did ad ; la ba la
pe sa 14 gra mo s, con cu bie rta de acero, niq ue lad a, proye cta da por 38 gra no s de p.§lvora sin hu mo , y tie ne un
alc an ce de 2 000 metrOB. Se ha llegado á diBparar con
est a ar ma 25 tiros en un mi nu to; pero el tér mi no me dio
es de 12 á 15. El ca rtu ch o es me tál ico , de fuego ce ntr al,
de 78 mi Um etr os de lon git ud ; y cargado y listo pa ra
diBparar, pe sa 28,6 gra mo s. Á la dis tan cia de 100 metros, el proyectil atr av ies a un tronco de pin o Beco de 1
me tro de grueso; á 500 me tro s pe ne tra en el tro nc o ha sta
un a pr of un did ad de 38 centímetroB; á 1.000 mEMos, 12
centimetroB, y á 2.UOO metrOB, 6 ce nti me tro s. La bayone ta es mu y co rts , en forma de cuchillo, pudiéndoBe con
fac ili da d po ne rla y qu ita rla del fusil.
Po rtu ga l ha ad op tad o el fUBiI KropatBche~k, con depó sit o tub ula r, un ca lib re de 0,315 de pu lga da ; pesa el
fusil 10 lib ras y 2 onzas y La ba la 245 granoB, lan za da
po r 70 gra no s de ;Jól vora negra, co n un a velocidad inicial de 1.760 pie po r Begundo; el de pó sit o co nti en e 8
ca rtu ch os preparadoB pa ra diBparar.
EI ,ac tua l fUBil de ord en an za del ejército jap on és es
el Mu rat a, tip o de int err up tor , de pó sit o tub ula r, con 8
cartuchoB cargadoB; su cali bre e de 0,315 de pu 19ada;
el fUBil, po r Bi solo, pe sa 9 IihraB, y la ba la 238 gra no s,
sie nd o pro ye cta da po r 36 granoB de pó lvo ra sin hu mo
japoneBa, con un a velocidad ini cia l de 1.850 pies po r
Begundo.
El fusil Lee- Metford ha Bustituido al M art ini .H en ry
como arm a de pelea de laB tro pa s bri tán ica s. Su ca lib re
eB de 0,303 de pu lga da , y su peso 9 lib ras y 4 onzas. La
ba la tie ne un a cu bie rta de cobre niq ue lad o; pesa 214
granoB; es lan za da po r 66 gra no s de pólvora negra Cord'ite, con un a velocidad ini cia l de 1.830 pieB po r seg un ·
do y un alcance de ~.100 ya rda s. El depóBito co nti en e
10 cartuchoB listos pa ra dis pa rar (el ma yo r nú me ro,
eltcepto el Sc hm idt , de todos los fUBileB mo de rno s de
pe qu eñ o ca lib re) , y el peso de 150 de ellos eB igu al al
del fUBil.
El fusil Kr ag .Jo rg en so n eB el qu e está en uso ac tua l·
me nte en 10B ejércitoB de Di na ma rca y de Suecia, y
acaba de Ber ad op tad o como el arm am en to de ord en an ·
za de las tro pa s de los Es tad os UnidoB, con algunaB
modificaciones im po rta nte s ( véaBe fig. 3. a ): SuBtituye
en este últ im o paiB al an tig uo fu il Sp rin gfi eld , con su
ca lih re de 0,45 de pu lga da y BU ba la de plo mo «lO
mi do de 50 0 gra no s de peso. El mo de lo BUIIIlO ;
tie ne un ca lib re de 0,315 de pu lga da ; pesa 9l ib JU
onzaB,' el de pó sit o co nti en e 5 ca rtu ch os lis tos para.
disparo; la ba la tie ne UOa cu bie rta de nlq ue l, pesa 2,
granos, es pr oy ec tad a po r 76 gr an os de pó lvo ra ne gra ,
co n un a vl'locidad ini cia l de 1.7 70 pieBD un alc an ce
dtJ 2.000 ya rd as .
.
•
Fue lL 'OlA G-J OR GES SEN , 1Il0 DEL O OE LOS EST AD OS
U"I D01 5 (189 9)
El dep ósi to, de cin co eal °ht cho s de cap aci dad . e~ de tip
o .6jo ,
hor izo nta l, ijit und o clebn,jo y á la. izq uie rda . del rec ept or.
El cal lón
tien e un int err upt or, y el dep ósi to puo de, por lo tan to,
que dar en
resar...-a cua ndo se tra te de un 801 0 dis par o.
Lo s gra bad os A y B l'epre¡;¡eotnn vista!! 15BccionaJes que mu
e.,
tra n el me can ism o en su con jun to: el pri me ro, des pué s de
un WIIl'
par o y cua ndo el cas co vac io ha sid o exp elid o, y el seg und o.
en diI ·
pos ioió n de hac er fue go.
Gr ac ias á la bo nd ad del ca pit án de Ar til ler ía de l
ejército de los Es tad os UnidoB Mr. ::;tanhope E. Bl un l,
qu e me ha pro po rci on ad o los de tal les , pu ed o de sc rib ir
en este tra ba jo alg un os de 10B pr inc ipa les ca rac ter es de l
modelo (1892) de est e fusil, ad op tad o po r el Go bie rno
de la gr an rep úb lic a am eri ca na . La lon git ud del ca ñó n
es de 3U pu lga da s, 2,9 pu llm da s má s corto qu e el modelo da né s; erca lib re es de 0,300 de pu lga da , en lug ar
de 0,315 de pu lga da ; el nu me ro de ray as de l ca ñó n es
tam bié n me no r, 4 en lug ar de 6, y la pr of un did ad de
las mi sm as es de 0,004 de pu lga da , en vez de 0,006 de
pu lga da ; el peBo del modelo ~mericano es de 8 lib ras y
7 onzas, mientraB qu e el del modelo su ec o y danéB es 9
libraB y 5 onzas. La ha la es 15 gra no s máB ligera; y en
lug ar de Ber lan za da po r 76 gra no s de pó lvo ra ne gra , lo
es por 37 de pól vora sin hu 000 W ett eri n; la velocidad
inicial es de unos 250 pieB ma yo r en e1 mo de lo am eri ·
cano. Su alc an ce ex ac to no ha po did o de ter mi na rse
aú n, pueB pr ob ab lem en te mu y pr on to se adoptarA otr a
clase de pó lvo ra Bin hu mo .
La an tig ua ba yo ne ta lar ga y tri an gu lar qu e ha sta
ah or a ha us ad o el ejé rci to de los Es tad os Unidos, ha sid o
rec ien tem en te BUBtituida po r un cu ch ill o· ba yo ne ta, cu ya
bo ja tie ne 12 pu lga da s de largo. Pu ed e un irs ela ráp ida me nte al cañÓn del nuevo fusil, ó separárBela pa ra 'COr·
tar con ella hie rb a Ó ca va r la tie rra .
Ya qu e he da do un a ide a ge ne ral de todúB los fu siJes militareB mo de rno s de pe qu eñ o ca lib re, y el no mb re
de la- naciones q lIe 10B ha n elegido pa ra su s ejé rci tos ,
pro cu rar é ah or a hacer un ráp ido bosquejo de la reoiel-
•
EL SIGLO MEDICO
te guerra civil de Chile, y terminaré mi estudio con la
descripcióu de las heridas producidas por el fusil de
repetición Mannlicher en esa lucha que incuestionableménte fué la causa principal de la derrota de las tropas
del Gobiemo.
La campaña chilena ha sido excepcional, por el
hecho de que, aunque acasionó el sacrificio de 10.000
vlctimas, ólo en realidad duró ocho días.
El ejército de los congresistas consistía en 10.000
hombres, divididos en tres brigadas ó destacamentos;
el primero, al mando del coronel Frias, se componía de
tres regimientos de [n fantería (Constitución, Iquique y
Antofagasta), una bat' ría rodante y dos regimientos de
Caba,llerla (Libertad y Carabiueros); la segunda brigada, á las órdenes del coronel Salvador, consistente en
cuatro regimientos de Infanteria (Valparalso, Chanarat,
Atacama y Huesco), una batería de campaña y un regimiento de Caballería (Granaderos); el tercer destacamento, al mando del cúronel Canto, constaba también
de cuatro regimientos de Infantería (Tarapacá, Talsac,
Pisagua y Esmeralda), una batería rodante y dos regimientos de Caballería (Gulas y Escuadrones de Lanceros). Ademas, había un pequeño grupo compuesto de
una compañia de Ingenieros, un batallón de Cazadores
ó tiradores diestros y un destamento de Marina con 12
cañones Gardinez, de pequeño calibre y fuego rltpido.
Del número total de hombres, 3.44(; estaban provistos
del fusil de repetición Mannlicher.
515
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batalla quedaron 1.000 muertos y 1.500 heridos. Al re·
tirarse los oartidarios de Balroaceda perdieron 1.500
homb"es, que se unieron a los re\"oluciouarios, compensándose asj, con veutaja, la pérdida de 1.000 bajae
que sufri "on los congresist1's, principalmente al vadear el pequeño río Aconcagua. Este encuentro comen·
zó á las once de la mañana, y á las cuatro y media de
la ta "Je las tropas del Gobierno corrían á la desbanda·
da, huyendo hacia Valparalso y Santiago,
Siete dlas mil.S tarde, el '18 de Agosto, tuvo lugar la
batalla de La Píacilla, á unas 4 ó 5 millas de distancia
de la ciudad de Val paraíso, ocupando el ejército de
Balmaceda una fuerte posición, defendida por 10.000
homi.Jres. La fuerza efectiva de los revoluciOl~arios era
en aquel momento de 11 á 12.000 hombres, inclusos
unos 2000 soldados pasados (lel enemigo yel auxilio
que de de la costa del mar les prestaron algnno bu·
ques de la escuadra insurrecta. La batalla dmó desde
las seis de la mañana hasta las doce del día, muriendo
en ella el general Barbosa, y resultando herido el gene·
ral Alcereca, los dos jefes que mandaban las fuerzas
del Gobierno. En el campo de batalla quedaron 1.000
muertos y 1.500 heridos de los soLdades del Gobiel'Oo,
y 400 muertos y más de 1.000 beridos por parte de los
victoriosos revolucionarios. La caballería de los congreistas hizo cerca de 3.000 prisioneros. A las cuatro de
la tarde de aquel mismo uia, los triunfantes revolucio.
narios entraron en la ciudad de Val paraíso, y el presidente Balmaceda y sus ministros buscaron refugio a
bordo de los buques de guerra alemanes é ingleses ano
ciados en el puerto.
La ml1yoría de los heridos de ambas partes (en suma,
cerca de 3.000) se envió al Hospital de San Agustín, en
Valparaiso.
El presidente Balmaceda tenía 6.000 hombres en
Coquimbo, ciudad marítima al Norte, no muy lejos de
Iquique, que era donde estaban atrincherados los revolucionarios. En Valparaíso tenía de 8 á lU.OOO soldados; en Santiago, capital de la nación, 3.000, y en La
Concepción, ciudad al Snr, otros 3.000 hombres. Total,
de 20 a 22.000 hom bres pertenecientes á las tropas del
Como las tropas del Gobierno no pudieron utilizar
Gobierno.
un solo fusil Mannlicher de los que tenian, por falta
El general en jefe 'del ejército de los congresistas era de las municiones correspondientes, sino que se hallael general Canto, cuyo ayudante mayor era el comanban armadas con los fusiles Winchester, Comblain,
dante Korner, un ofici>ll retirado del ejército aleman y
Remington, Gras, etc., fué fácil distinguir las heridas
director de la Academia Militar de Chile. Los partida. producidas por el nuevo fusil austriaco de repetición,
,iosdel presidente Balmaceda estaban mandados por los de pequeño calibre, que ocasionó el 66 por 100 del togenerales Alcereca y Barbosa, entre los cuales existía, tal de heridos de los soldados de Enlmaceda.
desgraciadamente, una gran rivalidad y enemistad pero
Se había ya probado experimentalmente que la
sonal. Es bien sabido también que la Armada, casi en fuerza de penetración del proyectil ele Bsta nueva arma,
su totalidad, se declaró en favor de los revolucionaries. :\, unas cuanta;, pulgadas de su boca, era suficiente para
El 20 de Agosto de 1891, el grueso del ejército de atravesar un trozo de pino de 1 metro y 16 centímetros
los congresistns desembarcó eu la bahla de Quiutero, a de espesor; y á la distancia ele 1.000 metro, perforar
la distancia de 81t 10 millas al Norte de Valparalso. I'I un tablón de la mislUa madera ele 38 centlmetros ele
desembarco dlll'ó todo el día, desde las ocho de la ma- grueso. Pero tira,' a un madero y tirar á un cuerpo hu.
ñana hasta las ocho de la noche. El día siguiente tuvo mano son dos cosas muy diferentes, y aun mas hacer
lugar el primer encuentro, cerca del pueblecillo de fuego á un cada ver, sea cual fuere la determinada po
Concón, en el que los victoriosos revoluciouarios debie· sición en que se le cul,) ¡ue; y hacer fucgo It un sér huron su éxito á la consternación y gran desmoralización mano vivo, es, como elecimos nosotro gráficamente en
producidas en las tropas del Gobierno á consecuencia español, harina de airo costal. Se nece.itaba la prueba
de los efectos verdaderamente sorpreudentes que pro· practica de ese fusil en una acción de guerra, y esta
dujeron los fusiles de repetición Mannlicher en manos campaña chilena uos la suministró (1). Cesó, pues, eles
de la brigada al mando del coronel Salvador, que ocu(1) Debo hacer COllstar que BOY deudo!' al Dr. Amador
paba el centro de la linea. Los congresistas se apode·
Elgueta de 10B datos que doy fl. eontinuRción, .,v que he to·
raron de 13 cañones, 150 acémilll8 COIJ armas y muni· roado de HU artículo publicado en el Bolotí" dc Medicina, de
ciones, é hicieron 1,500 prisioneros. Sobre el campo de Santiago de Cbile,
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516
EL SIGLO HEDICO
de entonces y para siempre, el juego de las adivinanzas,y el asunto ha pasado á la categoría de cosa juzgada.
Cuando la bala hirió las partes blandas del cuerpo,
la herida present6ba un trayecto cilíndrico casi del diámetro exacto del calibre de la bala, y conocida generalmente con el nombre dJ .herida en sedal>. Apenas
existia difercncia entre el tamaño del orificio de entrada y el de salida, ni tampoco variación apreciable en
el tiempo que i1mbos tardaban en cerrar. Esto no sucede, como lo sabe m ny bien todo cirujano militar de
experiencia, con las herirlas de balas de plomo comn·
nes, en las cuales el orificio de entrada del proyectil
siempre cura con más lentitud. ¿Se deberá esto á la relación directa que hay entre la pérdida de vitalidad
qne sufre la piel alli y en el lugar dc salida de la bala,
• consecuencia de la inversa dirección con que el proyectil la hiere en ambos puntos? ¿Ó no se deberá, con
más probabilidad, á 1a infección séptica que siempre
~ufre el extremo proximal del trayecto practicarlo por
la bala nI penetrar de lado á lado?
La herida hecha en el cuerpo de los huesos largos
con la bala del fusil Mannlicher á toda velocidad, apa·
recía como si se hubiese practicado con una máquina
de taladrar; tan bien cOl'taco, recto y regular en toda su
longitud era el trayecto recorrido. Las heridas de armas
de fuego en los huesos largos, causan, por lo general,
fracturas que rara vez son simples.
Cuando se dió el caso de que la bala del Mannlicher
hiriese una epífisis, casi siempre produjo fisuras; no
obstante, se observó un ejemplo en el cual el proyectil
la atravesó completamente de parte á parte, dejando u~
tra.yecto perfectamente citindrico, sin producir esquirlas
en.el hueso, ni formar fisura alguna, curándose la herida, por primera intención, á la terminación de los diez
días. En algunos C¡jIsos salteados se observaron efectos
ex plosi vos.
En las herid811 penetrantes de bala en el tórax, la
regla es que rara vez vive más de un herido de cada
diez, siendo la muerte debida, por lo común, á la hemo·
rragia que se presenta, ó á las consecuencias de la inflamación secundaria que se desarrolla en los órganos torácicos. Pero en los soldados chilenos que recibieron
heridas penetrantes en el pecho, causadas por el proyectil Mannlicher, fué notable la rareza de complicaciones,
pues ni siquiera se produjo absceso pulmonar ni pleu·
resía purulenta, tan comunes en las heridas de bala penetrante, mas no perforan te, del pecho.
La hemorragia, tanto la primitiva como la secundaria, e5, sin duda, el punto que más requiere la atención
cuidadosa del cirujano militar; con todo, es precisamente en este particular que la bala del fusil moderno,
de muy pequeño calibre y forma cilindro· cónica, ha
realizado un gran adelanto humanitario. El proyectil
del fusil de repetición Mannlicher, modificado, según se
ha evidenciado en la reciente gucrra ci vil d~ Chile, produce poca hemorragia, pues, en verdad, cauteriza la
carne con su alto grado de cnlor, y la superficie de todo
el tra)'ecto de la hcrida se cierra casi espontáneamente
y á continuación del paso de la bala.
Otra mejora humanitaria realizada por \al balas de
los fusiles modernos de pequeño calibre - ~
mente \a niquelada y cubierta de acero del Mannlicluir.
y la de capa cupro-niquelada del Lee-M~tford-,llII Ja-,
relativa inocuidad de las heridas caueadas porellll8, DO
á causa de la limpieza del proyectil al tiempo de dispar:lT (errónea teorla qlle ya ha sido juzgada), SiDO por el
número mucho menor de las complicaciones, sin contar
la de la supuración, que facilita una curación ripida.
Respecto álas operaciones practicadas á los heridos
de amho~ handos, después de 1M dos batallas decisivB,8
de Cancón y L" Placilla, qne dieron In victoria al actual
Gobierno de la República de Chile, mencionaré algunas
de las más importantes, y pido al lector vea los interesantes informes <le Herr Prinz (1), cirujano de la Armada alemana, quien prestó sus servicios en tierra en la
ambulancia an¡(lo·alpmanD durante el conflicto chileno, y del Dr. E. R Stitt, de la Armada de los Estado~
Unidos (2), también testi¡(o presencial de esa lucha.
En el hospital Re pr"cticaron tres desarticulacione~
(le la cadera, con dos muertes, consecutivas á la amputación Becundaria, practicada según el método de Verneuil; el caso feliz fué el de una amputacion primitiva
según el método de Esmarch. Se hicieron cinco resecciones de la cabeza del fémur, una de las cuales se practicó por colgajos periósticos según el procedimiento de
Ollier, tres de ellas con éxito y dos muertes causadas
por gangrena hospitalaria. También cuatro resecciones
de la rodilla, tOllas de resultado fatal, en una de las cua·
les la muerte sobrevino después de la amputación con·
secutiva del fémur, s!endo la gangreua la causa de la
terminncinn fatal de todos estos casos. Se practicaron
dos desarticulaciones del hombro, ambas con buen resultado; catorce resecciones de la cabeza del húmero,
todas seguidas, igualmente, de buen resultado, y dos re
secciones del codo se¡(ún el método de Olli"r, ambas seguidas de completo éxito. En total: cinco desarticulaciones, con dos muertes, y veinticinco resecciones, con
seis muertes.
La gangrena hospitalaria solamente se desarrolló en
la sala núm. 2 del hospital de San Agustln, en la cual
habla entonces 22 soldados heridos, 16 de los cuales'
fueron invadidos por esa terribillsima forma de fagedanismo. Es digno de notarse, sin embargo, el hecho de
que no se presentase ni un solo caso de erisipela ni de
tétanos entre el gran número de heridos re'libidos en
el viejo hospital de Valparalso, cuyo hecho habla muy
alto en pro del servicio médico militar de Chile.
En la batalla de The Woundad Knee Creek, entre
los indios Sionx, de la Dakota del Sur, .Y las tropas del
ejército de los E,tados (J nidos, el 29 de Diciembre
de 1890, los guerreros Sionx estaban armados
con
.
.tres
clases de fusiles, á saber: fusiles Winchester, modelo
de 1886, calibre de 0,45 de pulgada; Winchester, modelo reciente, calibre de 0,38 de pulgada, y la carabinA
Springfield, calibre de 0,45 de pulgadll. Los soldado.
del Gobierno de los E3tados (J nidos estaban armado.
(1)
tracto.
'(2)
Brü¡''' M.dj;al Jou,nal, vol. r,1892, pAgo 13:1, esNtIJJ Yo~¡' Jledioal Boco,.d, Febrero e, 1802.
•
-
•
•
EL SIGLO MEDICO
. ---
517
•
de carabiDa Springfield, calibre de 0,45 de pulgada,
cuya bala pesa 405 graDos, eDteramente de plomo, y
lanzada' por 55 graDos de pól vora negra com UD (véase
figura 4.&).
Figuro. l.·
El número de casos tratados por él desde Marzo de
1S94 con el suero de Aronson, sube á 525; la mortalidad
ha sido el 15 por 100.
Primer grupo: 117 casos ligeros, sin mortalidad,
17 más graves, íd. íd.
con infección general (ca,Segundo grupo: 170
sos ligeros), Id. Id,
192 - graves.
55 fallecidos_ .
30
sépticos.
26
Tercer grupo:
Total. .. , 525 casos.
-SI fallecidos.
Estas estadísticas, que concuerdan con las obtenidas
W'
-
por otros observadores, merecen meditarse, así como el
libro, quo quedará de consulta, por la autoridad del
nombre que lo ha producido.
- La tesis del Dr. Pierre sobre la naturaleza de las
llamadas enfermedades escrofulosas de los ojos, oídos,
'['SIL, CARTUCHO (MEDIO TAMAÑO NATURAL) Y DAYONETA 8PDINGFIELD,
ESTADOS UNIDOS. - CARABINA Y CARTUCHO ()JEDIO T .... :uA~O NATURAL),
SI'RINGFIE:.n,
ES'l'ADOS t:KIDOS
<Las heridas producidas por las anteriores armas
eran sinuosas é irregulares, de bordes lacerad03, y las
aberturas de salida del proyectil eran frecueDtemente
mucho mayores que las de eDtrada. Las balas dejaban
a vecee en las heridas fragmeDtos de vestido, esquirlas
y pedazoe de plomo, los cuales, cuando se les permitla
permanecer en eUas, ocasionaban largas y tenaces supuracioDes (seguD se comprobó en los indios heridos), y
que frecueDtemente requerían se practicaseD operacioDes secundarias.» (Informe oficial del Dr. Caríos Erving,
capitaD y cirujano segundo del ejército de los Estados
Unidos.)
ED resumen y conclusión: el fin teórico de las gue·
rras modernas entre naciones civilizadas, 110 es ma'ar,
sino inutilizar el mayor numero posible de enemigos, y
este humanitario objetn se consigue plenamente con el
fusil de repetición ManDlicher, modificado, cuyas veDtajas sobre los antiguos fusiles son: l.", mayor velocidad iDicial; 2.", trayectoria más plana; 3.", mayor seguridad eD la puntería; 4.", mucha mayor fuerza penetrante;
alcaDce considerablemeDte mayor; 6.", peso
mucho menor del arma eu si y del cartucho cargado;
7.", la pólvora sin humo; 8.", sólo el 6 6 7 por 100 de
fusiles iuutilizados después de una batalla. Pero á todos
estos adelantos debemos agregar el daño relativamente
pfqueño causado por el proyectil, 'Illnque no está probado hasta qué punto convieue que los heridos no vuelvan
demasiado pronto al campo de bataUa.
5."
-
----,---
REVISTA DE PEDIATRfA
por el Dr. RODRIGUEZ l'lNILLA
LIBROS NUEVOS. -
CASOS DE DIFTEnIA. -LA ANTITOXINA.
EN PRO Y EN CO~l1'RA
El ilustre pediatra alemán Baginsky acaba <le publicar un volumen de 300 páginas sobre la «seroterapia
en la difteria >. En él, después de algún capítulo corto
de historia y nosología, aborda la cuestión del trata·
nariz y faringe, y su tratamiento al borde del mar, es
un trabajo importante, porque el autor ha estado de interno en el hospital de Berk-sur·Mer y ha podido hacer de vistL curiosas observaciones.
Su conclusión más importante es que 00 se na..:t: escrofuloso, sino que se hacen así los niños por mala alimentación y nutrición.
.
Añade que para ser efectiva una cura marítima,
hace falta tratar .1 mismo tiempo y tópicamente las
lesiones que con aquel recurso ven favorecida su curación.
•
••
De los múltiples trabajos que sobre el tratamiento
de la difteria con la Elntitoxina se publican en la!::! Revis-
tes de la especialidad, un corto articulo de Caillé, de
New York, merece extracto. Sus observElciones son es-
cas.s - cuarenta diftéricos con bacilo Klebs-Lofler-;
pero, en cambio, están muy estudiadns. Las seis defunciones que tuvo entre esos casos fueron por paresia car";
diaca, bronco-pneumonia, nefritis agudn. y crup. Dos
ya estaban moribundos al tiempo de la inyecci6n, otro
tenía crup, once lDeses de edad y muri6 a.lgunas horas
sepsis y bronco·pneumonía l sin manifestaciones apre 4
ciables de la acción curati"a del remedio. De los 34 casos curados, 82 fueron tratados con el suero de Behring
ó Aronsou, y dos con el del Instituto Gibier, de New
York. En la mayoría de los casos se dió unn sola inyección de Goo unidades, y en un tercio de los casos se dieron dos y tres inyecciones, al mismo tiempo que se em 4
plenba una juiciosa estimulación é irrigaciones nasofaríngeas cou agua sal.da ó con su blimado 1 : 5.000.
Un niño de dieciocho meses que tenía vegetaciones adenoides con grandes amígdalas, fué invadido de
placas eu toda la faringe, cou infiltracióu glnndular,
alta Liebre y estupor. Se administraron dos inyeccionesj
se detuvieron rápidamente los progresos del mal, y el
niüo se puso bien á las cuarenta y ocho horas. Tres semanas después de In. curación, aun se reconocieron en
la faringe bacilos específicos.
Un hijo de un médico (uueve meses de edad), cou
difteria faríngea é infección mixta, curó muy pronto
con una inyección del suero de Behring. Después de
miento, baciendo una concienzuda critica de los aoti4
cinco días de temperatura normal se notó lig-era fiebre
y urticaria, qua persi~tieron algún tiem po. Más tard~
guas, locales y generales, y fijáudose después en la antitoxina. estudiando la acción de este 'agente sobre el
pulso, la t'lll>peratura,.los .ri¡¡&ne~>.?,I si9.wma_n~rvio90,
los exantemas, eto.
se presentó uu absceso retro· faríngeo, que curó con
incisión. Y añade Caillé que, antes del descubrimiento
.
'
del suero, estos casos eraIl fatales.
" .
. . .
.
..
Una niña de cinco años, con escarlata y difteria fa-
•
•
después de la inyeCCión, y los otros tres fallecieron de
1".
"
•
•
EL SIGLO MEDWO
,') I
•
•
Tingea - infección mixta - recibió nna dosis de snero
Behring, no habiendo al día siguiente demostración
práctica de tal dIfteria Snbsiguiente á este estado, se
le presentó nefritis y supuraciones en diversos sitios de
la piel, permaneciendo en cama dos meses seguidos.
Cnró al fin.
Pero los casos má.s convincentes de la acción del
suero son los complicados de crup en niños de dos, tres
y cinco años de edad. En alguno, la estenosis faríngea
parecía pedir la inmediata tl'aqueteomia, y á la doce
horas de la inyección el peligro había desaparecido
Peligros en la antitoxina no los ha visto Caillé. Ha
vibto urticaria, eritema y dolorosas y tumefactas las
articnlaciones; pero todo ello desaparecía á los tres Ó
,elS días después del tratamiento. En varios niños de
las mismas familias de los diftéricos, eu Jos que se hizo
la inyección iumunitiva, no tuvieron novedad. Y otros
en qu.. se limitó tan sólo como profilaxis á los lavados
na,so·faringeos antisépticos, enfermaron de difteria, curando después con la antitoxina.
Como se ve, son curiosas las obsf:'l"vaciones de este
autor, que, como la generalidad de los nOl'te~amel'icanosJ
son partidarios del nuevo remedio .
•••
También la Sociedad Pediátrica Americ.. na-y ¡cómo
no! - e ha ocupado eu su meeting de Mayo de discutir
sobre la antitoxina.
Mr. Fru tnigt presentó unos cuantos casos, de los
que saca la conclusión de que los diftéricos tratados al
comienzo de su en fel'medad obtenían buen resultado del
suerOj pero en aquellos que se ven tarde, opina que lo..,
"ntiguos reculSos de los estimulantes. el hierl'o y las
fUllligacion s de calomelanos, SOD más útiles
Ml'. Osl~r pide que se aclare algo la nomenC'1atul'a de
las anginas, puPs á. veces son má graves aquélla<o SiD
.bacilos Klebs-LoBer que las que lo poseen, y para las
'foe debe reserv se el nombl'e de difteria. La pa,abra
difteroide, iuiciada por algunos alemane , ó la de difteritis, corno Slugiere Welch, no le parece tan bi€'n como
decir angioa de estreptococo Ó de stafilococo. Esta de .
armonía entre la clínica y la bacteriología es grave,
pues hay casos de angina d~ estl'eptococo que produce
pa.l"áli~is posterior
MI' Booker. de Baltimol'e, dice que con uada ha obtenido tan favorable resultados como con la antitoxina ,
y relata.
•
eR.SOS
de difteria y escarlata curados por él de
ese modo.
El Dr. Henry Koplik dice que es un en'o l' llamar
difteria bacteriológica á una gargau ta con bacilo KlebsLoBer: mientras no haya. falsa membrana, eso uo es dif.
teria, ni clínica ni bacteriológicamente, como no es
poeumóoico el que tiene eu su boca el diplococo. Por
U80, cuando SI:' estudie el va.lor profiláctico del suero no
J.ebe creerse que porque existA. el bacilo ~u la boca hay
uiftel'iaj es preciso ver si se produce en un animal en
que se inocuhL
El Dr. Woodll ard dICe que lo grave es que el niño que
tenga en su boca esos bacilos sin que eu él $6 produzca
la enfermedad, pUl:'de, en cambio, llevarla á otros niños
sa.nos.
El Dr. ,rinters se muestra pesimista en todo lo referente á seroterapia. Recuerda la diversidad con que una
evidemia hace, según las épocas, pocos ó muchos estra
gos, y dice tlue no está averiguado si la diferencia está
011 la r.~eptJvidad de loe individuos ó en la actividad del
----
-~-
---
veneno Cita á K ..ssnwitz, qnien vi6 que, de GIl Di!
jetos! la inyección profiláctica, 30 enferm~roD y
rieron, y á Drasche, el cual ha visto recidiv~ en I
cu rados eon .1 suero, lo cual prueb~ su escaso l'od r
inmunizante.
Los abogados de este tratamiento olvidan la bistori..
natural de las epidemias de difteria. En Boston, en 1876,
subió de repente la mortalidad, de 72 qne er.., '420 ..1
año Entre 1881 y 1894, la mortalidad varió, de 200 ..Igu.
nos años, á 800 en otros. La mortalidad por hahitantes
fué en 1893 la mitad que en 1894. Al presente estamos
en el descenso de la curvs, lo cual ayuda al crédito del
tratamiento. Ahora tráenRe á los hospitales gran núme·
1~0 de casos de mediana intensidad, y antes venlan sólo
los graves. Kohts, de Strasburgo, ha dicho: «En nuestra
ciudad la mortalidad no ha descendido con el nuevo tra·
tamiento • Y da las e tadlsticas de los cinco años ante·
riores al descubrimiento, y de cinco meses en 108 que 8e
hizo la nueva terapéutica, siendo los resultados idénti.
coso Kassowiz, de Viena, dice que durante las diez serna..
nas que planteó la serotel'apia en la clientela privad.. y
en el hospital, la mortalidad fué la misma que antes.
Sin embargo, la mortalidad es un guia infiel para
juzgar por las razones antes dichas, y así - añade
Winters -, creo q ne en el Hospital Willard Parkes ha
subido esa mortalidad con el nuevo tratamiento, habida
cuenta de qne han ingl'esado ahol'a djftéricos que en
otra época no hubieran sido hospitalizados.
Se relatan generalmen te los casos curados con est..
terapéutica, y no los muertos; conviene hacer lo opues·
to; algunos, por ejemplo, publicados en el BritiBA
Médical J Oll7'7101 Y en los rela tad~s por Baginsky. AIll
pueden verse numerosos casos fatales tratados desde 10B
primeros días y fallecidos una semana, diez días, dos
semanas, después de las inyecciones, no habiendo duda
de que la enformedad haya sido modificada en su curso
fatal No hay, por lo tanto, tal específico. Yo he visto
numerosos casos fatales tratados desde el comienzo con
la seroterapia, en los que se vió que nada bueno apor.
taban las inyecciones.
El Dr. Jacohi trata de explicar lo que ha dicho
Winters sobl'e las estadísticas de Baginsky, Este aotor
publicó, en efecto, la de un año, incluyendo los casos
que tuvo durante dos meSeS que no tuvo suero. Durante
estos dos meses, la mortalidad subió de 16 por 100 & 88,
Ó, lo que es igual, recobraba la cifra antigua. Y que los
casos eran graves lo muestra el que l desde 1890, en
•
en 2.000 casos de difte";a, hubo 553 operaciones de tra.
queatomía é intllbación. Desde la seroterapia acá ha
disminuido el número de operaciones, porque no hacen
falto. Se traqueotomiza menos y se intnba más. El se·
gundo informe de Baginsky es más favorable al trata·
miento Y respecto á especificidad, recuérdese que la
quinina l·, es de la malaria y no curo. siempre, y lo
mismo puede decirse del mercurio en la sífilis.
Hace después alguGas consideraciones sobre la neo
fritis y la albuminnria eo la difteria: sus conclusiones
son que hay menos caBOS de éstos eu los tratados con la
a.ntitoxina; la nefritis es frecuente y se diferencia de la
escarlatinos&. en que aparece al tercero 6 cuarto dia,
mientras que en la escarlatina hasta la egunda sema.
na. n'J Se ve.
A los que son opuestos á la antitoxina, dice que
Ba~insky bace nota,· que no cÍl'cuDscribe su tratamiuto & las inyecciones, sino que hace aplicaciones autis',ticas tanto como antes.
EL SIGLO MEDICO
Respeeto á la natul'aleza de la difteria, cree Jacobi
que de.pués de haberla conocido desde 1!j58 , no sabe lo
qne es. Anteriormente llamábH.IDos difteria á una enfermedad en qne las fauces y mucosas vecinas se cubrían
de un depó ito de celulas epiteliales modificadas y fibrina"mezclada con leucocitos "S acompañado de fiebre.
Entonces se encoutró el bacilo y e ideutificó el diag·
nóstico. Hubo Bntonces 1 diez ó doce años hace I quien
viendo en las fauces varios microbios, creyó que la difteria era producida por una toxina idéntica, fabricada
por microbios distintos. En esto se vi6 el bacilo más y
más frecuentemente, y se dijo que la difteria era producto de un solo microbio 1"Y los casos en que no se encontraba se llamaron pseudn·difteria ó difteroide. Des·
de entonces se ha dicho que no deben llamarse difteria
los casos en que no se baile el bacilQ. Pero á mi me parece que ésta es una divergencia entre bacteriólogos y
que no debellJos tener como axioma. Por mi parte be
modificado mi ruta hace quince años y he aprendido
mucho¡ pero no sé que haya que excluir del diagn6stico
difteria los casos de origen streptocico. Precisamente
los casos más graves son los de mezclfl. de bacilos.
Como se ve por este extracto, la discu i6n habida fué
muy interesante. POI' último, la Sociedad Pediátrica
Americana acord6 esta conclusión: «que lo evidentes
efectos de la antitoxina sobre la difteria justifican su
ulterior y extenso ensayo _. Sobria y seria conclusi6n,
muy de acuerdo con la indole de esta Sociedad.
La Revista americana Archives of Pediatrics) depués
de dar cuenta de este meeting, anuncia que se ha fundado en New York una Sociedad Rnti- vacuni ta, y añade: _Cuando á fines d. siglo se discute aún la ventaja
de la vacuna de JeDner, ¿c6mo hemos de extrañar que
se discuta la seroterapia?_
--,-----TRATAMIENTO SISTEMATIZADO
DE
LA
ATONiA
VESJCAL
SENIL
En buena clínica, resulta poco meoos que imposible
el sistematizar tratamientos, por ser de todos bien sabido que el médico debe atender preferentemente al sujeto enfermo.
Pero eRtas dificultades se aminoran cuando de enfermedades específicas se trata, ó cuando la dolencia se
nos da en sujetos de idénticas condiciones orgánicas.
En corroboraci6n de esta manera de ver, sab~mos
que con el sulfato de quinina podemos dominar el paludismo en todH.s SUB formas, relegando á segundo término el sujeto enfermo. De otro lado, las dolencias de los
ancianos están en gran parte caracterizadas por degeneraciones múltiples, 6 sea por trastornos tr66.cos j de
aquí el por qué podamos intentar el sistematizar tratamientos.
Pocos aocianos dejan de ser poliuricos; no pueden
vaciar completamente su vejiga, y orinan muchas ve~
ces j el esfínter tampoco sirve para contener la orinaj
sale ésta por rebosamiento, y las lnanchas de sus vestidos delatan su dolencia.
En estas condiciones, una pequeña causa sirve de
ocasional para la retenci6n j el enfriamien ~o que con·
gestiona la próstata, la astricciÓn de vientre que dificulta la. cil'culaci6n, una distensión del reservorio por
no satisfacer la necesidad de orinar tan pronto como
fué sentida, todo esto y algo más, que sería inofensivo
•
419
en nn hombre sano, produce síntomas graves en los vie-,
jos, debido á que las fibras musculares de su vejiga están deg-eneradas y no tienen fuerza. de contracci6n parA.
vencer siquiera sean pequeños obstáculos.
Entonces todavía queda al viejo sensibilidad para
el dolor, quiere librarse de su incomodidad, hace esfuerzos para expulsar el líquido; pero la vejiga no obedece al imperio de la voluntad.
En otras ocasiones, elllquido sale por rebosamiento,
y aun pueden los atónicos) mediante grandes esfuerzos,
vaciar parte de su vejiga, pero quedando siempre reservas que, al acumu19.rse, distienden el reservorio j y sin
que ellos se den cuenta de la causa productora , ven
trastornarse su sl\lud, bien por absorci6n de t.xinas)
por verdaderas auto -il1tox!.caciol1es, por compresi6n de
las iliacas, ó por trastornos renales consecutivos.
Ha llamado la atención del clínico el que esta dolencia se dé casi con exclusi6n en el hombre, y muchos
distioguídos prácticos han visto en ello cierta relación
con éxtasis sanguíneos prostáticos. De cualquier modo
que esto sea, cuando las cosas llegan á tal altura, el
paciente se ve en la necesidad de reclamar los auxilios
de un medico que le libre de sus incomodidades.
Eo los años qne llevamos de prácticA. tuvimos oca·
si6n de tratar muchos a[]cianos con su atonía vesical,
yen verdad que, desde los comienzos de nuestra carrera, miramos con grb.n respeto el introducir sondas en
la vejiga de los viejos, porque era para nosotros axio·
mático qu . . , desde este momento, les condenábamoscomo tan oportunamente dice Erichsen - á la e vida
del cateteri.smo », siempre molesta, pero al fin la menos
mala de los atónicos, porque en la mayoría de los casos producimos con la sonda cistitis incurables que, facilitando descomposiciones amoniacales, son una amenaza constan te de la vida de nuestros enfermos.
Es verdad que después de los descubrimientos de Lis·
ter van 2iendo menos temibles tales accidentes, y que
boy, aseptizando las sondas y haciendo antisepsia por
lavados intravesicales, nos ponemos> á. eubiorto de muo
chas infecciones j pero, después de t.odo, lo mejor es no
tocar la vejiga, sino en casos de absoluta necesidad.
¿Tenemos algún medio para hacer contraerse á una
vejiga atónica y que nos evite en muchas ocasiones
el tener que recurrir á la sonda?
Tal es el objeto principal que nos hemos propuesto.
dilucidar en estas líneas.
La electricidad, tónico general y excitante por excelencia de la contracción muscular, no nos cabe duda que
puede vencer, y vence de hecho esta pseudo - parálisis¡
pero el médico, y especialmente los que ejercemos en pue·
blos rurales, necesitamos medicaciones menos aparatosas, de más fácil aplicación y más constantes en sus
efectos; y en nuestra clientela, en vez de la máquina
eléctrica, recurrimos al masaje, á la hidroterapia y al
cornezuelo de centeno, habiendo conseguido con esta
fácil medicación (por más que sea com pleja) efectos
sorprendentes y tan constantes, que hemos adquirido la
convicci6n de poder sistematb::al' el tratamiento de una
enfermedad sobradamente grave y frecuente para que
merezca toda nuestra atenci6n. Por otra parte, queremo'i hacer constar que el tratamiento hasta hoy seguido por la sonda y lavatorio intravesical, si aliviaba en
algunos casos, precipita el fatal desenlace en la generalidad.
El masaje, sobradameute descnidado por el médico y
abandonado casi especialmente á los curanderos para
•
520
EL SIGLO MEDICO
tratar dislocaciones y fracturas, puede prestarnos gran- . muchos medicamentoS. No por esto bemosde4;.lD
porque es seguro, como ya hicieron cOnstar ....011....
des servicios en las dolencias de los ancianos.
Pidous, que la hidroterapia vuelve al organismo ro
Extrad~re y Metzger, que han rehabilitado en parte
esta preciosa práctica terapéutica, señalan entre sus más sensible á la accióo medicameotosa.
Con esta sistemitica medicación hemos obteaidosorefectos fisiolóKicos elde activar la circulación y nutri·
prendentes resultados que nOS aoiman á continuar usio"
ción, disminuyendo éxtBsis y facilitando absorciones,
cuya sola enumeración es más que suficiente para dar- dola, siquiera sea por 00 recurrir á la sonda sioo en
nos' comprender el gran p,utido que de este recurso contados casos que señalamos eo las historias cUnical
terapéutico puede sacar el clluioo en el tratamieuto de recogidB8 eo ouestra clientel.. particular, y que DO pulas enfermedades de los anciauos, en los que la circula· blicamos por no dar grandes proporciones á on trabajo
ción y nutoición esll\n S:lmamente retardadas, aumenta· con el que perseguimos uo tín práctico que desearíamos
se generalizRse.
dos 101 éxtasis y dificultada la absorción,
Pa ra terminar, acoofeJamos al clinico la mayor reC¡lIéndonol al masaje abdominal, según método de
llerne - qne es el 'lile nos interesa en el tratamiento de serva siempre que se "ea precisado á usar la antiplrina
la dolencia qne epigrafía e.tas lineas - , diremos con en los ancianos, y en todo caso vi~i1ar coo gran soliciRnbenl·Hisschberg que tiene IIna acción marcadamen- tud el estado de las vlas renales, Nos mueven á dar este
te dinrética, y si éste es un factor no despreciable al ob· consejo dos casos ,.bservados en nuestra práctica, y que
jeto que nOS proponemos, nO es menoS digna de tenerse oos sirvieron de provechosa enseñanza. Trntll.base eo el
en cnenta su acción trófica muscular, por los beneficio- primer caso de uo anciano de buena salud habitual, y
que, eotre sus antecedentes morbosos, referia el de telOS resultados que de ella podamos obtener.
La bidroterapia francesa, representada por la ducba ner necesidad de vaciar mucbas veces su vejiga, siéndole dificil la emisión; coo motivo de un traumatismo,
fria, es la única por nosotros usada en los atónicos.
Entre los múltiples efectos que á la ducha fría seña- padeció una iri!is; para calmar el dolor que seotla, crelan Fleury, Duval, Couette y otros distinguidos auto· yó de necesidad uo especiali<ta el administrar fuertes
res, aprovechamos el excitante y tónico, favoreciendo dosis daantipirina; pasados dos dlas, el enfermo sintió
la reaccióu (siempre difícil en los anciauos) por el ma- I\'ran dolor eo el bajo. vientre, reclamó mis auxilio., relIje anterior y posterior á la ducha, empleando duchas firióme lo sucedido, diciendo que desde que tomó aqueo
cortas y de poca presión á la temperatura de 15 á 20·, Ilos polvos no habla orinado; al insreccionarlo, observlr
completando el tratamiento COn el cornezuelo de centeno que su vejiga, distendida, ocupaba grao parte del vieoadmioilltrado al ioterior.
tre, llegando su fondo hasta la región umbilical; habla
Dobooe de Pau elogia los grandes resultados obteui- gran sensibilidad á la presión, y nos pedla con i~sisteD­
doa coo el cornezuelo eo el tratamiento de la fi.b..e ti- cia le extrajésemos orina; Ilcna mos con la sonda aqoefoidea, enfermedad que, eo su concepto, consiGte esen- Ila gran indicacióo; desde aquel momeoto le coodena·
cialmeote en la pérdida de tonicidad vascular, siendo el mos á la «vida del cateterismo., y, {< pesar de tomar
coroezoelo fresco y 00 alterado el tónico por exceleocia gra"des precauciones al soodar, se dió la cistitis, vinieroo descomposiciones amoDiacales é intoxicaciones CODde los vasoa.
Sea de epto lo que quiera, lo que si está puesto foera secutivas. Sncedia esto eo los primeros dlas de Junio
de dolla es que el «;prnezuelo resulta siempre un excelen- del 8G, murieodo el eofermo después de dos meses de
te vaso·constrictor, y, por tanto, muy á propósito para sufrimientos.
combatir éxtasis saogulneos vesicales y prostáticos, tan
El segundo anciano, también de buena salnd, y sin
frecoeotes eo los viejos; y si á esto añadimos su acción antecedentes morbosos ootables, fllé afectn de una neutónica de la fibra muscular lisa, aprovechada por Luton ralgia facial; dlmosle como analgésico la antipirina;
en el tratamiento de la retención de orina de los coma· pasadas veinticuatro horas, el dolol' habla calmado;
tosos, oos explicaremos la maoera de obrar eo la atonla pero, en cambio, su vejiga 00 funcionaba. Expusimos
vesical senil.
á nu familia los incoovenientes del cateterismo y los
Sucede algunas veces que se hace imposible el masa. bupnos resultados que en otros casos habiamos obtenido
por el sistematizado tratamiento anteriormente desje en el vientre, y aun el tocal" la vE'jiga de un anciano
cuaodo está repleta de orina, por ser granrles los dolores cdpto¡ hicimos el masaje por fricciones sua\"es, procuque esto produce; pero &ouu entonces, si las cosas no rando no excitar el dolor; se aplicaron compresas caapremiao, si bay rebosamiento y no "emos peligro en lientes, á continuación ducba fda muy corta y con la
esperar, creemos más conveniente que la sonda pI hacer presión que da una máquina ordinaria de las empleaaplicaciones calientes en la región supravesical, prepa· das para sulfata,' viñas (única de que podlamos disporaodo asl la reacción de la ducha fría que empleamos á neL'). administrando después un papel de cOl'nezuelo ds
continuación; y una vez conseguida aquélla, adminis. 25 centigramos cada veinte minutos, sin que tuviéramos
trAmos cada veinte m ¡nutos un papel de 25 centigramos neoesidad de darle más de 5 para provocar la contrae·
de polvo fresco de cornezuelo, hasta llegar á la dosis do ción. Se continuó ell)1asa,je y la ducha por doce días, al
B á 4 gramos, sin pasar nunca de esta cantidad, y aun cabo de los '1 ue cooside,'amos suficientemeote alh-jado
rara vez necesitRmos más de los 3 gramos para conse· á nuestro enfdrmo.
Si se tienen en cuent" los efectos fisiológicos de la
guir la contracción vesiCAl i se continúa después, por
algunos dla., con el masaje y la ducha, para volver á la autipirina, no es ue extrnñar el qne del:amos mirarla
misma práctica tan pronto como los pacieDteS noten sín- con respeto eo las d'.Jleocias de los ancianos, y mucho
menos el que fuera la causa produetora de las citadal
tomas de aloDla.
Tal vez 00 consigamos el efecto medicamentoso en retenciones.
las primeras veces que usemos el cornezuelo, pues sabi·
F. FaA.llco.
do es que ,en los ancianos, por lo mismo que está retar.
•
•
cl.ada la abeo""ión, 80 dülculta la a.cciÓD terapéutiea de
I
EL SIGLO MEDICO .
521,.,·
....
~--
Composición media de 1(1 o,-ina.dr.! hombre .e.} estado. .
de sa1l1d, según Voget.
'.
•
SECOroN
- ,----,--- -_ .. -._._------_.- --
PRACTICA
Eu veinLicua-tt'J Ea J .000 pl\Jltes.•
búrns.
LIGEROS
..
APUNTES
rAnA
ANÁLISIS
ABREVIADOS
DE
Cant.idades de orina.
Agua. . . . . . . •
Partes sólidas..
1J rea .. • • • • • •
Acido úrico .. •
Cloruro sódico.
Acido fo,fórico ..
sulfúl'icv ..
•
F9sfatos tél'l'eos.
Amoniflco .. •
Acido libre. • • •
ORINAS
POR EL
Dr. D. ANTONIO FERNÁNDEZ SAN MARTIN
Si el padre de la Medicina, el inmortal Hipócrntes,
pudiera, á través ne los siglos, conocel' minuciosamente
los adelantos conquistadas por la Medicina, los podero-868 medios con que las ciencias auxiliares nos han dotado para hacer facilísimo el diagnóst.ico y conocimiento
de enff'.rmedades 6 alteraciones que en ép(,ca remota era.
del todo imposible sospechar, se sorprendería, digo, al
ver, no sólo la seguridad, SiDO la precisión con que, gracias á. la Física y la Química) nos son l'evelada~..i, así la
más pequeña irregularidad en la contracción del Corazón, por meuio del esfigmógrafo, como la más ligera variante eo la composición de nuestras secreciones por
medio del análisis.
.
La. Química moderna, con sus minuciosos y detallados procedimientos, ha puesto en la mano del wedico el
utilísimo tubo de ensayo, á través de cuya8 diáfanas
paredes puede apreciar y sorprender, tanto d criminal
tóxico escondido en las más recónditas células del pa·
rénquima hepático, como la albúmina y abundantes
fosfatos que le ponen en guardia contra la destrucción
del parénquima renal, ó el exagerado desgaste de la
célula. nerviosa.
N o es mi ánimo ocuparme ahora de los mil prodigiosos aparatos con que el médico cuenta para auxiliar sus
investigaciones clínicasj paso por alto hoy el sorprendente laringoscopio j nada diré del termómetro, ni del
maravilloso microscupio, á. través de cuyo óptico instrumento nos ponemos en relación con el mundo celular,
con lo infirlÍtamente pequeño; tampoco me ocuparé del
análisis espect.ral, d~jando todo esto para otra ocasión
ó para plumas mejor cort~das que la mla.
Mi ánimo es hacer un sucinto resumen de las propiedades fisiológicas de la orina, haciendo fijar la a tención de mis ilustrados compañeros en los procedimientos de análisis do sus principales alteraciones, en el reconocimiento de sus componentes, sobre todo aquéllos
que por su aumento 6 ddiciencia son causa de enfermedades.
Todas las obras de Química, e infinidad de tratados
especiales, tl'aeu estos e~tuuíos con un lujo de detalles,
con un&. minuciosidad descriptos, que, por lo mismo, se
necesita dedicar á su cODocinliento y estudio no escusa
ti.empo para enterars~ algo de sus p(ocedilllientos analiticos; pero un cuadro sucinto que 00 ocupe más que
una huja de papel, donde el méuico pueua cousultar á jo.
cabece,.a del enfámo los principales reactivos de que
puede valerse y los procetliwit:ntos más 1 ápiJos y st:nci-.
11.os que exísten paro. el aoálbi:3 abreviado de la. orina,
no rbcuel'do hd.L~do visto, y éste es el objt:to de mi peque'üo trabajo.
Si consigo mi propósito, siquiera sea en parte, quedaré satÍbfecho j y s.i no es así, perdóneume tallos el
tiempo que les-he"h.echo perder COlO su lectura, y la re·
dacción de EL SIGLO el espacio inutilmente ocupado en
8U periódico.
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G'·nmo~.
1.500,00
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2,00
Los caracteres de la orina sou de todos conocidos; y
al hablar de su examen clínico, nos ocuparemcs lig.eramente de ellos.
Abandonada ]0. orjna á. ]a acci6n del aire, experk
menta espontáneamente dos fermentaciones.
1. n. La fermentación dcida. - En. que aumenta 9~
acidez, formándose ligeros copos de moco y aparecte_ndo
un sedimento de ácido úrico y uratos ácidos.
2.& Fermentación alcalina.-La ure~ sedescompo,!,!6
en carbonato am6nico (olor &.monin.cal); desapnre,ee el
ácido úrico y aparecen fosfatos térreos y fosfato a~ó~i­
co-mag-nésico.
Ln. orina puede contener gases, ácido carb6nic;o, ni~
tr6geno y aun ligeros vestigios de oxígeno.
En trece partes dividiremos, con Spillmann, el examen clinico de la orina :
1.' Volumen de la emisión total. .
2' Coloración segun la tabla de Voge!.
3.' Olor del liquido.
4.&
5.1'1
~
.
~
.,
•
Reacción al tornasol.
••
Determinación del peso especifico.
,
6." Fluidez ó viSCOSIdad.
•
7. a Estudio microscópi~o y químico del ácido úrico, .
uratos, fosfatos, oxalabs , mo~o, glóbulos de pus 6 sangre, ácido hipúrico, cistina, etc.
"
,
S a. Determinación .aproximada del residuo ~'!tal por ..
el poso específico "(coeficiente
. .de'Hüsser).
.
.
9.'" Dosificación de la ul'ea. ..' .
~
10.1'1 Investigación de elerr.entDs anormales como lª, .
albúmina, azúcar, materias colorantes bi:iares, helll~'- .',
globina} índigo. hemafeina, fenosulfatoH: etc.
11." Dosificación de la albúmina.
12." Dosificación de la glucosa.
.
.
13.:1. In ve5tip'aci~n de los ~lement.)s anormales de
origen medicn.mcntoso 6 tÓXLCO.
Siendo materialmente imposible dr r ciertas explica~
ciones y detalles en uu cuadro, no p ,demos }J1'6scindir
de apuntar cuatro palabras acerca de cada una de l:)os
trece partes en que divil1lmos 1 exrmen de una orina:
1.1'1 El volumen de la emisLón t ,tnl en veinticuatro ~
horas} es próximamente de 1 ~entí ¡netro cúbll,'o por Jrf- :
logramo dtl peso del cuerpo, 'y por lfora. 1:600 gr'nmos ':
por termino lI1euioj se avengua recogiendo el produ'cto'
de todas las emisiones y pesáu'dole ó midiéndole en' vas'; .
g~~auado:
.
¡
. 2." La coloración de las orinas es debiui llla pre.
sencia en ellas de materias cólo'railtes,'colllO'la uroblli~'
•
•
•
na} hemaftdna, indica,n, SRnf;,l'e, fen?I,. ácillo cr~s~flÍ.nrco··
(que es la substancia color'lute del sen y del l'üibarb?),
bibirumina.
Vogel ha dado una to.bla para al'reciar los colores de.
'.
•
, ,
.
.'.
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'J'-.
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~
•
•
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•
EL SIGLo MEDICO
la orina, cuya tabla tiene tres. grupos de colores, amari·
110, rojizo y moreno-obscuro, cada uno de cuyos grupos
lo subdivide en tres, dando un total Je nue"e números ó
matices, á uno de los cuales retiere todas las coloracioDes que puede presentar una. orina..
tl" El olor de la orina es.generalmente soso, ó ligeramente aromático, á consecuencia. de la. eliminación de
principios balsámicos ó resinosos. Los espárragos, ~as
coles, las cebollas y ciertos medicamentos comunican A.
la orinA un olor especial.
4" La orina normal e" ligeramente ácida, debido al
fosfato ácido de sosa y á los ácidos láctico: úrico é
hipúrico.
Abandonada á si misma, al cabo de algún tiempo se
torna alcalina á consecuencia del carb01lato amónico
producido por fermentación de la urea.
La ingestión de ciertos alimen tos, como los ácidos
veg1ltales, pueden hacer alcalina la orina por la formación de carbonatos alcalinos.
Para investigar la reacción de la. orina se emplean
los papeles reactivos azul y rojo.
El primero se prepara impregnando papel sin cola en
tintura Ó pasta de tornas~l. Esta pasta contiene cuatro
ácidos muy débiles de color rojo, entre Jos que se encuentra como más principal el ácido Iítmico, que, eu estado
de combinacióu con el calcio, forma en dicha pasta el
litmato de calcio de color azul.
Cuando el papel azul se pone en contacto con un
ácido, se vuelve rojo por combinarse el nuevo ácido con
la base, quedando en libertad él ácido Iítmico, que comunica su color j si se traté. por una base el papel de tornasol enrojecido por uu ácido, se formará litmato metálico
de color azul.
Otros papeles reactivos menos importantes son el de
cúrcuma, violeta, dalia, etc.
5" El peso especifico de la orina varia entre 1.011
á 1.020, pudiendo bajar hasta 1.002 y subir hasta 1 040.
Para averiguar éste, se hace uso del areómetro coos·
truido y gradn~o ad hoc, denominado urómetro Ó urinómetro, que lleva en la parte inferior un pequeño ter·
mómetro para ver la temperatura, porque graduado
á + 15°, es preciso descontar una mitad de las indicaciones del urinómetro por cada 3 grados que excede la
temperatura, é inversamente si ésta es inferior á 15°.
6" La fluidez ó viscosidad de la orina es parecida á
la del agUR en estado normalj pero cuando está mezclada con pus aparecen viscosidades en forma de madeja;
también está aumentada cuando tiene sangre 6 fibrina.
7." Los sedimen tos urinarios constituidos por cristales, cilindros uriníferos, epitelios, etc., DO son de investigación rápida y del momento á. la cabecera del enfermo, por necesitar del auxilio del microscopio, ocn.
pándome solameute de. los medios más fáciles de averiguar la presencia del ácido úrico, glóbulos de sangre y
ácido fosfórico, por ser su valor pronóstico de gran importancia.
El procedimiento de análisis del ácido úrico es el microscópico, reconociendo directamente su forma cristalina, y tam bié11 puede hacerse tratando e11 una cápsula
de porcelana un poco de orina que contenga ácido úrico
ó uratos, con algunas gotas de ácido nítrico; calentando
hasta evaporación se obtiene un preclpitado, primero
amarillo, y después rojo, al que, añadiendo una gota de
amoniaco, S6 obtiene un precioso color rojo de purpurato
de amonio ( reacción del muróxido). Cuando se sustituye el amoniaco por la potasa 6 sosa, la coloración es
azul viola (purpurato de potasa ó sosa).
La investigación de los glóbulos 8&11
liq uido urinario es de UDa impnteaJlcia élI:
diendo emplear pa .... su comprob..cióD r'pidi
procedimientos:
1. o El examen microscópico, y mejor el espeo'
cópico por medio de espectrnecnpio de bolsillo, ,
de cuya hendidura se coloca un t ..bn de ensayo nellO
la orina que se desea analiza .. , aparecieDdo las ray...
racteristicas entre la D y E del espectro.
2.° Ensayo de HeUer. - Se hierve la orina fuertemente alcalinizada con lejía de potasa: lns fosfatoe
térreos precipitan al'l'astrando los principios colorantee
de la sangre, que dan un color rojizo á los fosfatos, que
son blancos en caso con trario.
3.· Ensayo del guayaco. - Se añade á la orina.!
centímetro cúbico de tintura reciente de gnayaco, ,
igual cantidad de esencia de t ..ementina antigua y resinificada; se agita la mezcla, que se pone azulada después de algunos minutos cuando existe sangre.
La investigación del ácido fosfórico es de una importancia capital si se tiene en cuenta que su disminución
es un signo casi seguro de la tuberculosis incipiente.
Según los estudios de Chiais :Iviarcet, J. Tissier, en el
extranjero; Valenzuela y Briz, en Madrid, está complet...
mente demostrado que todo sujeto cuya cifra de ácido ,
fosfórico eliminado por la orina no alcanza á la normal,
es ó será muy pronto tuberculoso; más aún: si la cifra
de eliminación en días sucesivos desciende más y más,
la terminación funesta no se hará esperar, entrando,
por el contrario, eu rápida convalecencia si el ácido fosfórico aumenta rápida y progresivamente. La cantidad
normal diaria oscila entre 2,5 á 3,5, 4 centigramos
próximamente por kilo de peso animal.
Para evitar errores I conviene tener presente que
fisiológicamente disminuye y aun desaparece el ácido
fosfórico y fosfatns de la orina en dos circunstancias ó
épocas de la vida: en el estado de gestación y en el de
crecimiento rápido.
El análisis q uimlco del ácido fosfórico se puede
hacer por el moliLdato amónico, y mejor aún con la dilución titulada de acetato de urano, de la signiente
manera:
1.0 Se prepara el liquido reactivn disolviendo (. beneficio del ácido acético) óxido de urano en agu.a, 2
por 100.
2.° Una disolución de acetato de sosa que contenga
10 gramos de acetato, 100 de agua y 0,05 centimetros
cúbicos de ácido acético cristalizable.
,
<l. ° En copa de cristal graduada se toman 50 ceno
tímetros cúbicos de la orina que se va á ensayar, á la
que se agregan 5 ceutímetros de la dilución de acetato
de sosa; después, y con pipeta graduada, se vierte encima el ..eactivo de urano gota á gota hasta que no pro·
duzca p..ecipitado.
Uu centímetro cúbico de este reactivo precipita 6
miligramos de ácido fosfórico, sabiendo lo cual nos es
,umamente fácil averiguar la cantidad total multiplicand~ la cifra de ácido fosfórico obtenido en el análisis
por el número de unidades de 50 centímetros cúbicos
que contenga la cantidad total de orina expelida en
veinticuatro horas.
8." Se ohOiene ap ..oximadamente la cantidad de
elementos sólidos existentes en 1.000 cenl!metros cúbicos de orina, expresado en gramos, multiplicando las
dos últimas cifras del pesn específico por 2,88 (cQlIAoitJlte de Hllsser).
523
EL SIGLO MEDICO
- - - - - - --- --_._.:._--------9," Dosifical' la urea es uno de los datos, más neceo
"arios ti importautes para el médico á. la cabecera del
enfeloU1o.
Varios on los procedimientos lil~t-l "" 1In.11 lJl'opuesto;
pero la mayo" parte largos, detalll1.d.J:S y difíciles fUBra
,1.1 laboratorio, cl'eyeudo el más fá.cil y prá.ctico el de
Iban, que es el que voy á proponer ú. lUis compR.ñeros,
para el que sólo se necesita UD tubo de cristal de 35 centímetros cúbicos, cerrado por un extremo)' graduado
1311 décimas de centímetro cúbico, el reactivo bromado}
uua pipeta
, graduada y la palaugana del agua, qne hará.
las veces de cuba hidrouenmática.
El análisis por este procedimier.to está f'llodado en
que los hipobl'omitos descomponeo la urca en &IJhidrido
carbónico y en nitrógeno, absorbiéndose aquél por la
sosa y reduciéndose la ul'ea por el volumen de Dltrógeno
obtenido.
(Se concluirá.)
======
SECCION
PROFESION A.L
EL MONTEPfo FACULTATIVO
Dígase cuanto se quiera en contrario por persoDa
que, aunque impulsada por nobles sentimientos, no conoce cumplidamente la historia. y las baG8s Lle la institución, ésta es la única. esperanza de la cla.se médicofarmacéutica española, el organismo más sólidamente
establecido por facultativos de la ciencia de curar, yel
lazo más dulce y noble de compañerismo, puesto que se
funda en el amor y en la ca.ridad.
N o sólo no ha fracasado tan benéfica Sociedad eu los
treinta y ocho años que cuenta de existencia, como ae8·
gura el articnlista de T,a Región Médico - Farmacéutica
Vasco - Nava'rl'a, sino que ha resistido la reducción 4e
los dos tercios del interés de sus valores, que decretó el
Estado en 1876 con motivo del arreglo de la Deuda púo
blica, lo cual constituye la mejor pruebü. de su sólida
constitución, puesto que, á. pesar de tau rudo contra·
tiempo, que la Sociedad no pudo prever ni evitar, ha
seguido pagando puntuahoent~, del valor nominal de
l:ls pensiones, una proporción mucho mayor de la que
estaba en r~lación con el queLJranto sufrido.
Pero lo más trallsceudental é importante es que el
Montepío Facultativo posee un capital de consideración
en valO1'es públivos, que, por sí solo, bastará algún día,
cuando las peusiones vayan caducando en la proporción
natural y necesaria, para el pago de las obligaciones
sociales. Y hasta tal punto es lógico este porvenir, que
uno de nuestros médicos más eximios, que fué funuadol'
del Montepio, se preocupaba, hablando de este a.sunto,
de la inversión que se daría con el tiempo á. los ingre·
sos al ot.:urril' la caducidad de las pensiones en la proporción calculada,
Los inconvenientes que se hallan en el Montepío no
son tales, sino garantías de solidez y subsistencia, pues
el profesor tiene sobrado tiempo, hasta los cincuenta
añoA, para pensar en su porvenir y en el de su familia,
y es muy justo el descuento de las pensiones anticipa.
das, á fin de que la representación de cada socio contribuya. en la misma proporción á los fines de la insti'
tución.
i Lo lamentable y sensible es que la mayoría Je las
clases médico- farmacéuticas, y especialmente los favorecidos por la suerte, no formen parte de la Sociedad,
por deco,'o de las profesiones, para cumplir deberes de
•
•
•
compañerismo, y hasta por interés propio, pues nadie
sabe adónde le conducirá. la veleidosa fortuna! A.sí imitatÍaroos él noble ejemplo de nuestros predecesores. que
se apreSlll'UI'íall á engrosar las listas de la SociedC,Lfl1llédi ca general de "O corros .nutuos y de este Montepío en
su cl'eación, y asi emularíamos la A.9'ociación gerteral de
médicos de Francia, similar en sus fines de nuestro
Montepío, que cueota por miles á sus socios y que se
hf\lla en estado floreciente.
Los marqueses de Toca, ¿e Sao Gregario, de Guadalerzas y de Busto: lo~ Alonso Rubio, Santero, Calvo y
Martín, Creux, L6pez Argüeta, Sánchez Quintanar,
Echegaray, Figuel'ola, San Martín (D. Basilio), Auel y
tantos otros, médicos, abogados, ingenieros y de otras
carreras, se honraron y se honran con el título de-so·
cios del Montepio facultativo, y ésta es una garantía de
la respetabilidad de nuestra benéfi~a instituci6n.
Podrá haber deficiencias en la Sociedad de que nos
ocupamos, como las hay en toda obra humanaj pero con
el tiempo y cou el trabajo todo se aquilata y perfecClona.
El MODtepio puede subsistir, sea cual fuere el numerv de us socios, y es sensible en extremo que no
participen de sus beneficios tantos beneméritos profesores que no se fijan como debieran en qua in~titucióD
que, en cambio de atguu desembolso, DO excesivo ni
para los más castigados por la suerte, les ,Jfrece UD pedazo de pan para su vejez, para sus viudas, para sus
huérfanos, y en ciertos casos para sus padres, hermanos
ú otra persona de su familia.
•
MA NUEL 16LESlAS,
PRENSA.
MEDICA.
NACJüNAL: 1. Un caso de ~astropexia seguido de gas·
trotomía = EXTRANJERA: Il, Diagnóstico de las
enfermedades del estómago, - lIT, Eczema de los cirujanos.
1
Eu La Unión Médico·Farmacéutica publica el doctor
D, Leopoldo Pombo la siguiente observacióu, recogida
en la clíuica quirúrgica del DI', D, Alejandro San
Martín:
S. B' I de cnarenta años de edad, temperamento san·
guineo y bnena constitución. Preguntado por el origen
de la lesión que le aqueja, la atribuye á uu vomitivo
que le fué recetado bace cinco años, pues á los pocos
días de haberlo tomado empezó á sentir las primeras
molestias, quo consistieron en dificultad al deglutir, pareciéndole como que se detenía la comida¡ cuando por
el peso de ésta y por los esfuerzos que hacia pasaba los
alimentos, se le presentuba un dolor intensísimo, dolor
cuyo punto de partida era el ombligo y subía hasta el
apéndice xifoides com') si fuera una cinta. El enfermo,
aleccionado por el tiempo, comprendió la necesidad de
dividir los al imenios, ó, mejor dicho, de triturados, para
lo cual masticaba muy seguidamente lo~ alimentos y los
ingería con grandes cantidades de agua¡ pero alguna~
veces, á. pesar de esto, no pasaban y se iban acumulan·
do hasta Ilegal' á.'producirle gran malestar, que no ce·
saba ha,sta proveuirle el vómito, Consultó con varios
médicos de la localidad, y tomó algunos medicamentos
que no consiguieron aliviarle, pues las molestias que
sentía y la. demacración que notab~ iban cada vez en
aumento, por todo lo cual vino á. Madrid é ingl'esó en la
clínica mencíonada Examen: á simple vista gran en-
•
•
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•
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EL SIGLO MEDICO
f1aqnecimiento; ni la palpación ni la percusión dieron
signo alguno para facilitar el diagnóstico; habla di.fagia; los vómitos no existían desde que se alimentaba
con substancias Ilq uidas; el dolor era menos acentuado
al nivel del ombligo; había también pereza ibtestinaI.
Reconocido con la sonda esofágica, se vió que ésta nO
podla penetrar fáCIlmente en el estómago, aun cuando
se eligió de las más delgadas. y auoque se la imprimió
cierta violencia. Por la cantidad de sonda que penetró,
se pudo deducir que el sitio de la estrecbez debla de
estar en el cardías.
Operación.·- Se llevó á cabo el 5 de Marzo del añ"
actual. Comenzó el Dr. San Martín practicando una incisión que, partiendo del nivel dela novena costjlla cerca
de su cartílago, y siguieodo uoa dirección vertical de
arriba á abajo, de longitud de 6 á 7 cen tímetros, com pren.
dló la piel y el tejido celular; esta incisión se fué profnndizando por capas; se separaron las fibras del recto
anterior, quedando al descubierto la fascia transversal,
que se abrió, y se llegó al peritoneo. Uesultando un poco
pequeña la incisión, se agrandó con tijeras rectas y se
practicó la hemostasis. Uca vez que se llegó al perito.
neo, se incindi6 en UDa extensión de 4 6 5 centímetros,
resultando una hernia del epiploón, y procidencia del
lóbulo izquie!'do del hígado. Por la abertura hecha, se
bus.ó el estómago, costando algún t"abajo, pues estaba
reducido de vulumen; se atrajo hacia la herida; y cerciorado el Dr. San Martín de que verdaderamente era
esta vlscera, la sujetó con dos fiadores de seda y suturó
la parte más alta del estómago al peritoneo, y éste á su
vea con la piel, haciendo sólo la gastropexia, por haber
casos en que la simple sutura de la pared del estómago
y el esófago al exterior, tirando en distinta direccióu,
ha curado algunas estrecheces. Se lavó la heridn abundantemente con ácido bórico al 2 por 100, se espolvoreó
con iodoformo, se le colocó cura antiséptIca y el venda·
je apropiado. El diario de observación uo pudo ser mejor
para el enfermo llegando á ingerir grandes cantidades
de leche, cosa que aotes hacía con d!llcultad¡ pero, sin
embargo, la estrechez no permitía el paso de los alimentos sólidos, por lo que se practicó la gastrotomía,
la cual, previa información, se hizó el16 del referido
mes. Se qnitaroll los puntos de sutura, y con la pieza
cultelar d.1 termo.cauterio, puesto al rojo, se fué incio·
diendo el tray..cto fistuloso capa por capa, hasta llegar
á la mucosa del estómago, que se inciodió con bísturí,
se íntrodujo la sonda esofágíca ó dilatadora de Collin
por la fístuia, se llegó á la estrechez, se venció, y pudo
Dotarse que era corta.
Dí""'IO de obsenaciól>. - Dí. 21: Se uotó que tenia
eritema al rededor de la fistula, tnl vez produciuo por el
jugo gástl'Íco. Se le espolvoreó el sitio afectado cou polvos de arroz, desapareciendo el eritema. Día 2~: Se le
recetaton las inyecciones de suero nrtificial fórlllula de
.
'
Cheron. Día 1.0 de Abril: Se iotrodujo la souda por la
fIstula, dirigiéndola hacia la estrechez, que costó poco
trabajo vencer, si Uen fué preciso emplear bastante
fuerza. El enfermo, que al principio se le alimentaba
por la fístula gástrica con substancias reducidns á pa·
pilla, consistentes en pollo asado, jamóu ó pichón, y por
la boca leche, pudo ir usando poco á poco alimentos más
sólidos que paSaban con relativa facilidad al estómago.
En la actualidad pueda considerarse como vencida la
estrechez, puesto que del juego de bolas de marfil que
tiene el dilatador Collin se introduce la del tamaño de
\lna bellota. La fistula gástrica se ha ido cerrandó.
hasta el punto que hoy no ser' mayor lIuUl
el enfermo se alimeuta totalmente por 1& bo
sonda una vez al dla, y de un momento' otro
de alta completamente curado.
n
Le Lyon Médiral ha resumido últimamente lID
bajo de Dujardin·Beaumetz, donde este profeBor híIUii.
algunos medios fáciles de Uegar á fijar el diagnó~ao-lIi
las enfermedades del estómago.
Según él, el desayuno, compuesto de la misma m&Jl~
ra y tomado á la misma hora, pnede suministrar una
prueba excelente. Esta comida se dehe componer de cal'
con leche, ó de té con leche, muy poco azucarada, con
uno ó dos panecillitos, ó dos rebanadns de pan tostado
•
•
sIn manteca. La cantidad de liquido debe siempre ser la
misma y no exceder de 600 gramos.
Cuando el estómago funciona normal y fisiológl.
camente, este primer desayuno, verdadera comida de
prueba, debe pasar inadvertida. En las circunstancias
opuestas, .obrevienen una serie de slntoI1las que permi·
ten establecer cuáles son las funciones especiales de la
digestión que están perturbadas.
Cuando, dos horas después de la ingestión, hay calor
en el estómago, una seusación de acidez exagerada: se
trata entonces de unn dispepsia hiperclorhídrica.
. Cuando, por el contrario, hay abundancia de gas,
sensación de pesadez y de plenitud, lentitud cIara de los
actos digestivos: es la dispepsia hipoclorhldrica que es
la causn de los accidentes.
Cuando, en fin, sólo al cabo de un cuarto de hora em·
piezan á producirse algunos dolores, que aumentan'
medida que se aleja del momento en que se ha tomado
la comida, es probable que haya irritación ó inflama·
ción del duodeno y que exista la gastro.duodenitis.
Finalmente, pueden sobrevenÍl' calambres dolorosos
y hasta. vómitos, que caracterizan los trastornos acaecido.• en el funcionamiento del sistema muscnlar y nervioso del estómago.
Estas reseñas suministran é. menudo indicacioDes
más útiles que los métodos directos de análisis del jugo
gástrico, siempre dolorosas, costosas y difícilmente
aceptadas por el enfermo.
Otro pequeño medio es preguntar al enfermo en qué
momento aparecen los desarreglos del estómago. En la
hiperclorhidria es siempre tres ó cuatro horas después
de las comidas cuando se produce la sensación de dolor
y de quemadura del eotómago, y estei'enómeno adquiere, sobre todo, su máximum durante la noche, entre laB
once y la una de la mañana.
Por el c,ntrario, en las formas dolorosas de la diBpepsia, y en particu1:lr en la gastralgia de las cloroti.
cas, es donde se ven aparecer verdaderas crisis dolorosas
después de la ingestión de los alimentos.
I L. ScolptlJ
III
M. Doyon resume en los Anales de Dermatologi. lUl
artículo del Dr. O. Lassar, publicado sobre este lLs1Ul:
to en el Dermatologísclle Zeit.chrift.
El autor trata de la dermitis que padecen con frecuencia 1:ls manus de los cirujanos, y no la que pueden
provocar en sus enfermos por el empleo del íodoformo
y del ácido fénico. Algunos solamente son atacados.
~recisa, ~n estos casos, admitir una cie.·ta P!edispo....
CIÓO, como, por lo dem."s, sucede en todos loS' 8011810
profesionales. Se ve en hombres de buen aspeet~, 4I1IAI
•
EL SIGLO MEDICO
hasta aquí jamás habían tenido que preocupo.rse con el
estado de su piel, aparecer una dermitis de las manos,
con escozor y prurito, tumefacción, enrojecimiento.
ru!\,osidad de la superficie. El proceso es muy sencillo.
Cada tejido humRno no está dotado de resisteociR más
que en ciertos Jímites. Estos limites, muy variables
según cada persona, SOD la. causa. más 6 menos gra.nde
de tal 6 cual género de manifestaciones patológicas;
pero, en realidau, las diferencias son muy pronunciadas. Podemos' así aumentar más y más nuestro poder
de resistencia contra los agentes químicos. Estas consideraciones se aplican precisamente á los eczemas de los
ciTlljanos, y pueden ser el P'l'0to de partida de las medi-
das profiláctica. Con efecto, es indiscutible que una
susceptibilidad más Ó menos grande para el calor y el
frío, la sequedad y la humedad, así como para. sus variaciones bruscas, una disposición á. las grietas y á la
maceración, son factores ocasionales muy frecuentes
para la producción de las inflamaciones de la pil!l. En
los eczemas B.l't ificial",s, como en las quemaduras, el
tratamiento consiste primeramente en separar toda.
com plicación.
La protección contra los atentados mecánicos y con-
525
•
brea y el vendaje arriba indicado. Se puede usar también, durante la noche, de
UDa
pomada consistente eu
10 por 100 de preeipitado blanco, 10 por 100 de ácido
pirogilico y 80 por 100 de lanolioa.
(Jou,.. do Mid.)
P.
===~=---=
PRESCRIPCIONES Y FORMULA.S
El aristol contra las grietas del pezón.
El DI'. R. Vinay emplea el aristol coutra las grietas
del pezón, habiendo observado que abrevia mnchb su
duración, haciéndolas menos dolorosas Con este objeto
usa la solución siguiente:
Aristol. . . . .
Vaselina liquida
. . . . .. 4 gramos.
, 20
procurando aplicarla CaD un pincel repetidas veces al
día dentro de las mismas grietas. La acc:ón cieatriznn·
te del arista! se hace sentir desde los primeros dias.
desapareciendo los dolores al segundo y siendo raro que
la curación no se haga al cuarto día de tratamiento. Es
útil emplear el pezón de goma, que facilita la cicatri·
zación.
tra 1.. irritación de las vías liofáticas denudadas por los
gérmenes exteriores, constituye su principio eseocin1.
Se alterna en cada operación, evitando en lo posible
Contra el olor del ozena.
(LER"A YEZ)
el ácido fénico y el sublimado, el empleo de las disolu·
[rrigaciones na<o:ales con Jns soluciones olorosas:
ciones desinfectantes. Por otra parte, Lassar cree que
agua salolRdR (una cuchRrada de las de café, de alcohol
salolado á l/~n por litro)¡ agua aromatizada con la tintura de beojoí ó de eucalipto (10 á 15 gotas por litro);
el agua tibia. un buen jabón de tocador, agua de Colonia. ó zumo de limón, bastan par:t tener las mano~ y las
uñas limpias. Los lavados sin cuidado durante CUal"tos
de hora con jabón negro y cepillos duros, la iomersióo
repetida en una disolución caliente de sosa, de creolina,
Ó de sulfato de alúmina, no son tolerados por ninguDa
lavandera, cuanto menos por la epidermis de un ciru·
•
Jano.
Las personas que tienen la piel blanda y elástica, son
las que se lavan con un jabón de buena cualidad y que
en seguida engrasan sus manos, todavía húmedas antes
de enjugarlas. Se
pued~
agua timolada á. I/.n.MO
Se prescribirán además Jas pulverizaciones iotranasaies con la vaselina perfumada.
Vaselina Jíquida
Esencia de garanto
.
.
cantidad de esta pomada pars proteger la epidermis,
limpia de materias grasas por eJ enjabonamiento, contra las resquebrajaduras y contra Ja penetración de
substancias de Javados hasta infecciosas.
Como tratamiento de estos eczemas , eJ autor indica
la brea combinada con el alcobol. Por la noche se extien·
de, sobre la piel atacada de eczema quirúrgico, una capa
de brea; al cabo de una me.dia hora, se le quita con
jabón yagua tibia; despues se aplica, durante la noche,
una capa espesa de pastR salicilada al 2 por 100, ó de
pasta de aceite y de óxido de zinc (óxido de zinc, 51) gramos; aceite de olivas, 40), que se recubre (le un Jigero
vendaje de algodón y de zinc. Bien pronto desaparece el
prurito; en seguida, la infiltración y la hiperhemia.
Se hace aúo más eficaz este método extendiendo sobre
lo. piel, ..u tes de la aplicación de la brea, la pasta siguiente:
Nafto!" . . . . . ..
Azufre sublimado.
Jabón verde
Vaselina amarilla..
..
.
'.
1;;
10 gramos.
40
20
Se reemplaza en seguida esta pasta de diez & quince
ininutos por la vaselina adicionada de 15 por 100 de crisarolina, y después de un euar'o de hora ee aplic.. la
•
Ó tomas del polvo aromátIco:
A7.ÚCRr de lecbe
. 10.00 grRmos.
Raíz ele iris
. 10.00
Mentol..
,
0,25 ó 0,50
-
emplear con este fin una mezcla
de partes iguales de aceite de olivas. g!icf"'rina, lanolina
y vaselina al 2 por 100 de resorciua. Basta una débil
SO !\,rRmos.
tV gotas.
I Prt!S!
•
.\lid.. de porú.)
Tratamiento de la gastro - sucorrea.
(DEBOVEl )
A!\'ua.. . . . . . . . . . . ..
800 gramos.
Jarabe de flor de naraujo..
100
Creta preparada. . . . . . ..
50
Uoa copa de ¡ss de Jerez cadR hora La creta sus·
pendida obra mejor que si la tomarl'O en sellos.
Grieta de ano.
Purgantes ligeros Baños generales, baños de asiento
cuotidiano. Lavativas emolientes. Lavativas con:
Extracto de r3.tania..
Glicerina neutra. . . . . . ..
Cocimiento de malvas . . ..
'2 gramos.
40
200
Antes de ir n.1 retrete, unturas al rededor <1el ano con
la pomada Auval'd.
Emplear maña.na y tarde un supositorio conteniendo:
Clorhidrato de cocaína.
Extl'RClo de belladona..
Manteca de cacao. . . .
Ó:
Clorhidrsto de morfina.
Manteca de cacao. . . .
0,01 á
. ..
. . ..
0.02 gramos.
0,2
4,00
-
. . .. 0.01
. . .. 5,00
-
.
Cauterizar las superficies enfermas CaD. el nitrato
argéntico mitigado, ó con el lápiz de sulfato de cobre y
unturas con lo. pomada:
526
•
Acido bórico.•
tar; 1 en el Colegio ele Maria Cristoi-...
~
1
Cocaina .( b iifrQclor-uro d~).
: d. la Guardia civil; 11 para eve-lltu'aUdadu
3()
...........
Lanoti'na.·, ...' . . . -........ y Guadalajara.i 1 para la. Malllltrall.l!'-l¡leBa
.
Si la curación no se produce, dil~Yi\cíóñ del ano.
la fábrica de pólvora de G.'ana.da ¡ a par... I:af 4de Córdoba, Úbeda y Morón; 4 para los dep611iq
Calambres del embarazo.
--mentales; 1 para la fábrica de pólvora de Mureia¡ 1 pa
Amasamiento de los músculos contraídos. Friccio- la fábrica de armas de Trubia; 1 para la Ubrica
Des con:
armas de Oviedo; 2 para las Jefaturas de Sanidaa
Baleares y Canarias; 1 para Alabarderos; 1 para 1
Cloroformo. . . . . . . . . • .
10 gramos.
Bálsamo de fioraventi. . . .. 50
Brigada obrera y topográfica de E. M.; 2 pi..a la Briga·
Alcohol alcanforado.. .
. . 90
da de Sanidad militar; 1 para la Brigada de Adminis·
Prp.cribir el bromuro do pota_io:
tración; 62 para regimiento. de Infantería; 20 para ba·
taHones de Cazadores; 28 para regimientos de CaballeBromuro de potasio. . . . . .
6 gramo•.
Jarabe de éter. .. . . . . .
40
ría; l4 para regimie'ltos montados de Artillería; 2 para
Jarabe de flores de naranjo..
40
regimientos de Artillería dA montaña; 10 para batallo·
Tintura de musgo. . . . . . .. xx gotas.
nes de Artillería de plaza; 4 para regimientos de ZapaAgua destilada.. . . . . . . .. 60 gramos.
dores mmadores; 1 para el regimiento de Pontoneros;
Tres cucbaradas de las de sopa al dia.
2 para los batallones de Ferrocarriles y Telégrafos, y 8
(Voncktire - Form. dt Oy 6colog)
para ell.o y 14.· tercios de la Guardia civil.
P.
98 médicos segundos. - 1 en la Escuela Central de
- ~~~~~--=========
Til'o; 3 para las Academias de Infantería, Caballería y
:::l J<.:CCION OFICIAL
Artillería; 1 para el Depósito de doma de la Guardia
civil; 1 para la fábrica de pólvora de Murcia; 1 para la
MINISTERIO DE LA GUERRA
fábrica de armas de Trubia; 1 para el fuerte de Isabel II;
1 para eventualidades en Canarias; 2 para los escuadro·
LAS NUEVAS PLANTILLAS DE SANIDAD )IILJTAR
nes de Mallorca y Melilla; 4 para la brigada de Sanidad
Las LDodificaciones introducidas en los servicios y la militar; 62 para regimientos de Infantería; 1 para un
creación de otros nuevos en armonía con las autoriza· regimiento de Artillería de montaña; 4 para regimienciones coutenidas en la vigente ley de Presupuestos, han
tos de Zapadol'es minadores; 2 para los batallones de
determinado modificaciones de importancia en las plan. Canarias; 1 para el diso; plinario de Melilla, y 13 para
tillas orgánicas del Cuerpo en la Península.
bospitales.
Aprobadas por la superioridad, según real orden
Las plantillas de inspectores no han sufrido modicircular de 26 de Julio (D. O., núm. 164), quedan consfic'ación.
-----tituídas en la siguiente forma:
MINISTERIO DE FOMENTO
17 subinspectores médicos de primera clase. - 2 en el
Ministerio de la Guerra; 1 en la Junta Consultiva; 1 en
UNIVERSiDAD LITERARIA Da ZARAGOZA
el Instituto Anatomo·patológico, con cuya base se consEn la Facultad de Medicina de esta UniversÍ'iad se
tituirá la Academía: 1 en la Brigada sani taria; 8 direc·
baila vacante la plaza de profesor clinico, dotada con
tores de hospitaJ,s, y 4 en el Cuadro eventual.
el sueldo anual de 1.500 pesetas, la cual ba de proveerse
• 28 subinspectores médicos de seguIlda clase - 2 en
la Junta Consultiva; 1 en el Real Cuerpo de Alabarde~ por oposición en conformidad á lo dispuesto en la real
ros; 1 director del Parque sanitario; 2 eu la Brigada sao orden de 8 de Septiem bre de 1095.
Para ser admitido á. la oposición es necesario acrenitaria; 1 en el Instituto; 1 en la Academ ia; 4 jefes de
Sanidad de Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla, y 16 di. ditar:
Ser español.
rectores de bospitales, jefes de servicios y de cHnicas de
compro bación.
Haber cumplido veinte años de edad.
No halJarse incapaCitado para ejercer cargos pú·
102 médicos mayores. - ó en el Ministerio ds la Gue~
l'ra y asistencia del personal j 1 eD la Dirección de la
blicos.
Guardia civil; 1 en la 'Dirección de Carabineros; 1 en la
Tener el título de doctol' ó licenciado en la Facultad
Junta Consultiva; 1 en el Cuerpo y Cuartel de Inváli~ de Medicina, ó aprobados los ejercicios de dicbos grados;
dos; 1 en .1 Parq ue de Sanidad militar; 7 secretarios de el opositor que se halle en este caso y obtenga la plaza
las Inspecciones; 3 para la asistencia de generales de deberá presental' el título de licenciado antes de tomar
rua, tel, jefes y uficiales de reemplazo eu Muddd; 6 para posesión de su cal'gu.
las Academias de Infantería, Caballería, Artilleria, In~
rJos ejercicios se verificarán en esta Universidad
genieros, Administración y Sanidad militar; 1 para la ante el Tribunal que se nombre por el Rectorado, y
Escolta Real; 1 para la Brigada de Sanidad militar, y 74 consistirán:
para bospitales militares.
1. o En contestar en un término que no podrá exce·
187 médicos primeros. - 6 en el Ministerio de la Gue- del' de una bora á 10 preguntas sacadas á la sllerte de'
rra y ..sisLencia del personal i 1 en la Junta Consultiva;
entre un número de 20 por cada opositor, referentes
1 en el Cuarto militar de S. M.; 1 en el Parque de Sani~ cinco á Clinica médica y las otras cinco á Clinica quio
•
dad militar; 1 en la Comandancia y Parque de Ar:ille~ rurglca.
ria y dependencias centrales del primer Cuerpo de ejér~
2. o En un caso práctico; para este ejercicio, el Tri·
cito; 1 para las Prisiones militares de Madrid', 3 en el
bonal escogerá seis enfermos de las clínicas, tres de
lnstitoto Anatomo~patológico;1 en la Escuela Superior Medicina y tros tantos de Cirugía. El opositor sacar' á.
de Guerra; 1 en el Depósito de la Guerra; 1 en la fábrica la suerte el número de uno de ellos, lo examinará. aut,
de armas de Toledo; 1 en la Academia de San idad mili. el Tribunal en el término má.ximo de media hora, inco~. "
.
. .
~
•
•
EL 8IGLO MEDIOO
3 gramos.
1
EL ::>IGLO MEDICO
•
municado y sin auxilio de libros ni manuscritos; podrá
ordenar su ideas por espacio de UD cuarto de hora, y hará
seguidamente y sin pasar de una hora la exposicion del
caso.
3. 0 En ejecutar una operación en un cadáver; al
efecto se sorteará en público entre un número de 10
operaciones determinadas pUl' el Tribunal. El opositor,
facilitándole los libros, iustrumeDtos y demás objetos
q na pida y sea posible proporcionarle J estudiará el
asunto en completa incomunicación yen el término de
uoa hora, y acto continuo procederá. á ejecutar en pú·
bUco la operación, explicando previamente la región y
daudo cueD ta de las iDdicaoioDes y de los métodos y
proeedimientoR que pueden emplearse, con las ventajas
é inconvenientes de cada uno.
Para pasar de un ejercicio á otro, será. indispensable
babf\1' sido aprobado en el anterior.
El opositor que obtenga la plaza, no adquirirá. con
ella má.s derechos que los propios y exclusivos del
cargo.
Por tanto, los que reúnan las circunstancias expresadas y deseen aspirar á dicha plaza de profesor clínico,
dirigirán sus instancias documentadas á este Rectorado
y las presentarán en la Secretaria general de esta Universidad en el preciso término de treinta días, contados
desde el siguiente al de la inserción de este anuncie.· en
la Gaceta (le Madrid; eD la iDteligeDcia de que el ~edo·
do hábil para la preseDtación de solicitudes finalizará á
la hora de las dos de la tarde.
Zaragoza, 31 de Julio de 1895. - El vicerrector, Ro-
berto Casajús.
IGace'" del 13 AgostO.)
Se halla vacaDte eD la Facultad• de Medicina de esta
Universidad la plaza de director de Museos anatómicos,
dotada COD el sueldo aDual de 1.500 pesetas, la cnal ha
de proveerse por oposición en conformidad á lo dispuesto eD la real ordeD de e de Septiembre de 1885.
Para ser admitido á la oposición es necesario acredi ta r :
Ser español.
Haber cumplido veiDte años de edad.
No hallarse incapacitado para ejercer cargos públicos.
TeDer el título de doctor ó liceDciado eD la Facll1tad
de VediciDa ó aprobados los ejercicios de dichos grndos;
el opositor que se halle eD este caso y obteDga la plaza
deherá adquirir el tltnlo de liceDciado aDtes de tom"r
posesión de su cargo.
Los ejerci.cios se veri ficarán en esta U ni versida.d
ante el Tribunal que se nombre por el Rectorado, y
consistiran :
1. o En contestar en UD término que no podrá. exceder de una hora á 10 preguDtas sacadas á la suerte de
enire un Dúmero de 20 por cada opositor, referentes
cinco á Anatomía descriptiva, general y patológica, y
las otras cinco sobre el arte de hacer preparaciones de
gabiDete.
2.° En preparar, durante veinticuatro horas, una
leccióD aDatómica, elogida de R sacadas á la suerte de
entre un número 10 veces mayor que el de opositores.
En sesión pública, y en menos de una hora, explicar'"
el ejercitante, así las partes preparadas, como los métodos de preparación.
3. 0 En &jecutar llOn. pieza anatómlCa de gabinete
elegida del mismo modo que la aDlerior Al efecto, seña·
lará el Tribunal el tiempo Decesario para estas opere.·
.._.--527
-----_.----
ciones, debiendo el opositor trabajar la suya con abao·
luto aislamiento, y explicar en acto público las partes
preparadas y el método seguido eD su preparacióD.
Para estos dos ejercicios se facilitará á los opositol'es
UDO Ó dos ayudáDtes de primer año ó que no haYI\D pasado del primer tercio del seguDdo, y se les permitirá
consultar las obras que tengan por conveniente, dando
cuenta al Tribunal de la! que hayan examinado.
4. o En una preparación de Histología, sacada á la
suerte, preparada y explicada en las mismaa condidones
que el ejercicio aDterior.
Para pasar de un ejercicio á otro: será inc1jt:penl:jah~t·
babel' sido aprobado en el aDterior.
El opositor que obtenga la plazn, no adquirirá Cf'll¡
ella más derecbos que los propios y exclusivOS del
cargo .
Por tanto, los que reúnan las circunstancias expresadas y deseen aspirar á. dicha plaza de director de Museos anatómicos. dirigirán sus instaDcias documentadas
á este Rectorado y las preseDtarán en la. Secretaría general de esta Universidad en el preciso término de
treinta días, contados desde el siguiente al de la inser·
ción de este anuDcio en la Gaceta de }'faclrid / en la iD·
teligencia de que el período hábil para la presentación
de solititudes, fiDalizará á la hora de las do de la tarde.
Zaragoza, 1.0 de Agosto de 1895 -El vicerrector, Ro-
•
b.,·to Casajús
(Garata del 14.)
•
RIllCTIFICACJÓN
Habiéndose observado eD la real orden de 5 de Agos·
to corriente sobre adaptación de estudios un error de
copia eD la fecha del real decreto del cual es aclal'ación
dicha real orden, se reproduce rectificada á los efectos
cODsigu ien tes:
REA (. ORDElN
Ilmo. Sr.: Como complemento de la real orden de 17
de Julio último sob ..e adaptacióD de los estudios de segunda enseñanza j
S. M el Rey (q D. g.)' yeD su Dombre la Reina regente del reino, ha teDido á bien dictar las siguientes
reglas:
lo" El real decreto de 12 de Julio último empezará
á regir desde el curso próximo de 1895· U6.
2. lJ, Los alumnos que se matriculen en el cuarto año
deberán cursar en el mismo la Geometría y Trigonometría, si no la tuvieran aprobada.
3. a ED igual caso se hallan los qne se matriculen
en el qninto, respecto de la Lógica y Filosofía moral.
4 l\ Los alumnos que tengan aprobada. llna parte de
las asigDaturas antes dividjdas, deben abonar matl'Ícllla completa al inscribirse en el resto de la asignatura.
5." Con el fin de que los alumnos no empleeD más de
cinco años en sus estudios, se les permitirá. simnltauear
la asignatura que les falte para completar un gru.po con
las del siguiente, aunque resulte incompatibilidad con
alguna, pero guardando en el eXf\rnen el orden de pre.
lación, y siempre que con dlcha simultaneidad no se
a brevie el plazo reglamen tario de cinco o.ños en que debe
estudiarse lo. segunda enseñanza. Fuera de este caso , se
prohibe terminantemente la simultaneidad de asignaturas incompatibles.
6.l\. Los alumnos de enseñanza oficial suspensos 6 no
examinados eD Junio en UDn. parte de la~ asignaturas
que se indican, sólo podrán examinarse en Septiembre
de la parte de asignaturas en que consten matriculados.
De rel'l ori\eD lo digo á V. 1. para su cODocimieuto y
•
•
•
•
'"
EL SIGLO MEDICO
528
demás efel tos. Pios guarde á V. 1. muchos aüos. Ma·
drid, ó de A ~osto de 18n5. - A, Bosrh. - Señor director
.g,elleral de 1 Istrncción pública.
(aoco!o del 14 )
. Por real c rden de 13 de Agosto de 18n5 se declaran
de utilidad pI blica las aguas minero -medicinales de La
8:errería, tér nino de Salvaleón, en la provincia de Ba·
tajaz, cnya t.mporada oficial será desde el 24 de Junio
, 30 de Septiembre.
CONl::\ULTORIO
PREGUNTA
5'18. Mucho agradecería que cualquier compañcro
m~ indicase nl¡¡Úll medio dicaz para combatir el calamb ..( de los escribientes. He usado la. corrientes con.inn, sen el pul~ar é indice, y con ellas notado alivio temI'0r \1, y la biJroterapia bajo distintas formas. - J. P.
<lACETA DE LA SALUD PUBLICA
Estado sanitario de Madrid.
Alt nra barométrica máxima, 70n,30; mínima, 703,25;
tempt ratura máxima, G5°,O; mínima, 12°,5; vientos
domin~ntes, O. y SO.
•
MnV' escasas variaciones se han advertido en los
padecil'1iento8 reinantes en cuanto á su carácter y na·
turalezll, pues siguen presentándose los qua consigna·
mos en llaestros últimos estadosj pero en cambio se han
notado, en su gravedad y en la intensidad de sus IDanifestad 'nes, tendencias favorables en el sentido de
la curacÍl'n. Así ba podido notarse en los catarros febriles gas -ro· intestinales, en las fiebres gástricas por
anto-infec ,ión y ('n las tifoideas y mucosas. Las angi·
nas van de.apareciendo, y la coqueluche y el sarampión
afectan formas de intensidad muy mitigada.
CRONICA
Defunción - Ha fallecido en Reiaosa, punto donde
&16 encontraba provisionalmente con IDot.¡va de su eofermedad;Duestro distin~uiL1o amigo y antiguo suscriptor
D. Luis del Prado y Alonso.
Reciba su f,unilia nuestro más sentido pésame por
tan irrepar.. ble pérdida.
Los médicos para Cuba. - Dice El Memorálldum. que hA. llamado la atención de val ios de DueStros
colegas el gran lIúmero de médicos que piden su separa·
ción hasta sin derecho It. retiro, y no es que entre ellos
haya menos espíritu miJitRr que entre Jos demás Cuer·
pos del ejército, pues bien demostrado tienen lo contra·
trario, sino que la mayor parte de ese personal, espe·
eialmente los médicos prillleros. van hoy so,·teados con
el mJsmo empleo que ya sirvieroll en la campaña de
• Cuba terminada á priacipios de J8i8, y donde les al·
canzó el corte de cuentas j de modo que pl'acisa, si el
GobierDo quiere teuer cubiertos los stsrvicios médiCOS
de dicha i~lat que ya ríe la I'eal orden que dispone el pase
en su empleo y ponga en vigor una disposición ..náloga
á la del tapón en iufanlería, 6 pasen con ascenso, pues
de 10 contrario, siendo le. profesión de médl';o una de
las que en cualquier parte, con menos trabajo y peligro
que en el ejérCIto, se gaaan 3000 pesetas, que es el
sueldo de un médico primero, no conseguirá ni aun
cubrir el número de plazJ.s que saque á. oposición, como
sucedió con las últimas val'ificadas.
Muerte de un sabio. - El 30 de Juoio último ba
falleCIdo en Ea>tbourne el célebre naturalista inglés
M. Thomas Hanry Huxley, á la ed ..d de setenta años.
Fué este sabio, como es Sl<bido, el sucesor más ilustre
dsl gr..n l'arwin, es deei+, el que aportÓ' 1,
la evolución las bases más Rólidas y los argllmsDtJIlI
fuertes. Hombre ds análisis, y al propio tiem"•
grl\ndes síntesis, su obra resulta tan s6lida tall ..
manente como la de su ilustre colega alem'n ErDesto
Haeckel. Al ilustre Huxley dé bese en primer t6rm1DCI
el lugar indiscutible que la teoda evolutiva aleanlla ea
In actualidad, no ya en ciencia. naturales, si que tamo
bién en su aplicación .. la sociol,,~io. eo generl\!. EstD'
dió la Facultad de Medicina en el Hospital de ChariDg
Cross, y después navegó como ayudl\nte médico dl! la
Marin .. rpal in~lesa en el Ratllesnake, por el archipiélago Iudico y el mar Pacífico; á su regreso pllblic6 DUmerosas observaciones de Historia Natural, que le va·
lieron el título de mie'mbro de la Sociedad Real de
Ciencias.
Nombr.ldo suce.ivamente profesor de Histo";a ~a·
tural y Paleontolop;il\ en la Escuela de Minas de J.'lIlyn.
Street y profe.or de Fisiología en el Institnto Rao.l 7
en la Universidad de Landre., acompañó en 1856' sa
ami~o Tyndall eu su primera visita á los Alpes. Ea
1860 dió v.. rias conforencias respecto á .la comparaci6n
del hombre y de los anim .. les infedol·es.; los asnntos
qne trató en esas conferencias provocal'on animadas
polémicas en la LJritish Association, y el resumen de
esas discusiones, pu~licadas bajo el título El lugar del
hombre en la Naluraleza, excit6 general interés entre
los .abios.
En 1862 escribió S11S célebres Lecciones de A.natomía
comparada y su Clasificación de los allima/eB vertebra·
dos. Nombrado en 1870 pre.idente del LOlldon Sehool
lJoard, se distinguió por su ené"gica oposición á la eo·
beñanza. oBcial y por la violencia de sus ataques contra
la I¡¡les;a catóJoca. D~sde lb85, y á consecuencia de nna
grave enfermedad que padeció, se retiró de la vida ..etiva á so casa de Eastbourne, donde ha dejado de e:ltÍs·
ti ... (La Ve/aiuaria E .•pajiola.)
r
Tiosinamina - Esto compuesto se obtiene calentando á 40· durante algunas hor..s una mezcla de 2
partes de esencia de mostaza, 5 partes de alcohol absoluto y 7 pa.·tes de amoniaco.
El DI'. Hebra la emplea con éxito en inyeccioD~'
hipodérmicas en los CllSOS de lupus; se produce UDa
reacción local ,nuy ca ....cterizada, seguida de una me·
jorí .. manifiesta.
La tiosinamina se presenta en pequeños cristales
blancos, que conservan un ligero olor a!iáceo, insohlbl••
en el al;ua, s01ubles en el alcohol y el eter.
Dosis: Solución alcobólica Ó etérea á 15 por 100,
media á una jeringa de Pravaz. (El Memorálldum.)
La slftlis en Inglaterra - Según el informe del
Registro gene"al, ha habido en Inglaterra en 1€94 nna
mo..t .. lidad ¡,i6litica de l 190 homb ..es. En e.ta estadls·
tica se illcluyen H2B defunciones, ó sea el 71,9.por 100
de niños menores de CinCO años. Durante el mismo período fueron víctimas 748, Ósea 71,2 por 100, las cuales
tenían menos de cinco años.
Esas ci fras dan Il na idea a proximada de los estragos
que ocasiona la. sífilis hereditada.
El rayo en los Estados Unidos. - Desde 15!l0 ,
91 ocasionó el "ayo la muerte en los Estallos UnÍllos ,
784 hombres; y desde 1884 á 18n, 3.511; incelldios, que
prol1ujeron una pérdida maten .. 1 de 70 millones. El
rayo parece que tit'Ile preferenci .. s geológicas. I'ues por
cada vez que cae en la creta, cae siete veces en la arci·
lla, nueve en la "rena y veintidós en terrenos de aluvión. Prefiere unos árboles á otros, la encina, por
ejemplo, al pino.
-
y rel. jació,! del ~pjido abdominal.
Se evltl\n .nfallblemente coo el
Estético regulable P. Ram6n. aprobado por la
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primero. Barcelona. Se envian propect08 que dan baso
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Abortos
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