Orac. vocacional abril 08

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Ambientación :
Descalzos y sobrecogidos, con la certeza que toda la realidad está habitada por tu
presencia, te suplicamos Señor, en esta mañana que nos concedas ojos de fe para
poder descubrirte en la tierra que pisamos cada día, y una actitud de respeto
profundo ante todo lo que nos rodea.
Queremos llevar a cabo la misión que nos encomiendas, de servicio y entrega , de
acogida y evangelización. Que en nuestra tarea pastoral con los jóvenes, sepamos
descalzarnos y reconocer que pisamos tierra sagrada.
CANTO:
Descálzate, descálzate,
bajo tus pies la tierra es sagrada, descálzate. (bis)
Como cada día sales buscando los mejores pastos,
un poco de agua, una brisa suave, no esperas nada más;
Atrás quedaron los tiempos de ideales y utopías,
Ahora sólo deseas poder vivir en paz.
Pero sin buscar encuentras; cuando callas hay respuesta,
Él te quema con su fuego si te dejas abrasar.
Descálzate—
Una zarza que arde con un fuego que no se consume, una voz que te llama y te invita
a descansar.
Descálzate, descálzate,
bajo tus pies la tierra es sagrada,
Descálzate.
Descálzate, descálzate,
quítate las sandalias, desnuda tus pies, descálzate.
Power Point: “Descalzos”
¿Me he descalzado al acercarme a la vida de los jóvenes?
¿Cuáles son las actitudes que prevalecen cuando me acerco a ellos?Al descalzarnos
desaparecen los prejuicio, estoy atento a sus necesidades, desprendido de
respuesta alguna…. ¿lo he podido experimentar ?
- SILENCIO -
Salmo recitado a dos coros:
Ant: Muéveme mi Dios hacia Ti, que no me muevan los hilos de este mundo, no.
Muéveme, atráeme hacia Ti, desde lo profundo.
Tú que eres el camino, la verdad y la vida,
aduéñate de mis pasos,
seduce mi libertad
y ven a mi encuentro
para que siempre pueda elegirte
compañero.
Sal al paso de quienes van por los caminos
de este mundo
sin saber que tú caminas a su lado
y haz que, al descubrirte junto a ellos,
se dejen alcanzar por ti
y te acojan como al Señor
que se ha hecho hermano.
Ant: Muéveme mi Dios hacia Ti, que no me muevan los hilos de este mundo, no.
Muéveme, atráeme hacia Ti, desde lo profundo.
Mira a los jóvenes de nuestra comunidad,
llama y escoge a los que quieras,
disipa sus dudas y sus miedos,
para que se atrevan a seguirte
y te acepten como amigo.
Fortalece a los que has llamados
para que, en tu cercanía,
anuncien a todos los hombres,
sus compañeros, hermanos y amigos
quién eres tú.
Quédate con nosotros, a través de ellos,
en la anochecida de este tiempo;
repártenos tu Palabra y tu Evangelio
y pon en ascuas nuestro corazón;
con tu pan y con tu vino
andaremos el camino cada amanecer
para gritar que es verdad,
que estás en medio de nosotros.
Ant: Muéveme mi Dios hacia Ti, que no me muevan los hilos de este mundo, no.
Muéveme, atráeme hacia Ti, desde lo profundo.
ÉL NOS HABLA: Lc 24, 13—35
Reflexión:
Jesús nos alcanza, se pone a nuestra altura y empieza a conversar con nosotros:
¿De qué habláis por el camino?
¿Qué os ocupa y preocupa?
¿De qué están llenas vuestras conversaciones?
¿Me reconocéis a vuestro lado? ¿ Habláis de ello a los jóvenes?
(Quien guíe la oración animará a los participantes que tomen una frase de los
cestos y pongan su huella junto al poster de JMV como gesto de querer estar
caminando junto a los jóvenes , quien lo desee de forma breve puede compartir
lo orado en esta oración de la mañana.)
- Música ambiental - Le reconocieron al Partir el Pan.
- Iba con ellos
- Quédate con nosotros”
- ¿No ardía acaso nuestro corazón?
- Se pusieron en camino.
Oración recitada por una salmista
Este camino, senda de luz, tesoro escondido
Imposible es resistirse después de haberlo conocido .
Será por eso que estamos juntos en este camino.
Este camino se hace paso a paso, despacio y tranquilo
piedra sobre piedra, pero seguros y decididos
y nadie ya podrá movernos: Dios es roca firme,
así lo hemos vivido
Este camino te hace una eterna peregrina
la vista hacia adelante, mirar para atrás es tiempo perdido,
la mano puesta está en el arado, es tiempo de siembra.
Este camino nos da una razón y a la vida un sentido
LO PONEMOS EN TUS MANOS
A Dios, de quien tenemos la seguridad que siempre nos escucha, nos dirigimos en
oración sabiendo que lo que le pidamos no va a quedar sin respuesta:
• Para que el Señor siga llamando en su Iglesia a personas que quieran dedicar su vida al
servicio de la gente, para mostrar el verdadero rostro de Dios. Roguemos al Señor.
• Por todos nosotros que nos encontramos juntos en oración, para que el Señor nos
muestre qué pide de nosotros. Roguemos al Señor.
• Por aquellos que, a pesar de sentir la llamada de Dios, no dan el paso definitivo, bien
por miedo, por no estar seguros, o por otros motivos. Roguemos al Señor.
• Por todos aquellos que han dedicado su vida al servicio del evangelio, para que Dios
les dé ilusión y fuerza en todo momento. Roguemos al Señor.
• Por los misioneros que están trabajando, e incluso entregando la propia vida, en otros
países lejanos a su patria. Roguemos al Señor.
Unidas a quien camina a nuestro lado digamos: Padre Nuestro.
Oración:
«Manda y ordena lo que quieras»
Señor, tú que nos diste el que te encontráramos
y el ánimo para seguir buscándote,
no nos abandones al cansancio ni a la desesperanza.
Haznos buscarte siempre y cada vez con más ardor.
Y danos fuerzas para adelantar en la búsqueda.
Manda y ordena lo que quieras,
pero limpia mis oídos para que escuchen tu voz.
Sana y abre mis ojos
para que descubran tus indicaciones.
Aparta de mí toda ignorancia
para que reconozca tus caminos.
Dime a dónde debo dirigir la mirada para verte a ti,
y así poder cumplir lo que te agrada
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