INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE... 3° DE LA LEY FEDERAL ...

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INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE REFORMA EL ARTÍCULO 2° Y
3° DE LA LEY FEDERAL DE SANIDAD ANIMAL, PARA ESTABLECER Y AMPLIAR LA
INSPECCIÓN SANITARIA TIPO INSPECCIÓN FEDERAL EN LOS RASTROS DE LOS
ESTADOS Y MUNICIPIOS Y DEL D.F. QUE NO CUENTAN CON ESTE, Y PERMITA
GARANTIZAR QUE LA CARNE QUE CONSUME LA POBLACIÓN NO AFECTE LA SALUD DE
LAS FAMILIAS MEXICANAS, PRESENTADA POR EL DIPUTADO JAVIER LÓPEZ ZAVALA
DEL GRUPO PARLAMENTARIO DEL PRI.
El diputado Javier López Zavala, integrante del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario
Institucional, de la LXII Legislatura del honorable Congreso de la Unión, con fundamento en lo
dispuesto en el artículo 71, fracción II, y 72 de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, y en el artículo 6, fracción I, y 77 del Reglamento de la Cámara de Diputados, somete a
consideración de esta asamblea iniciativa con proyecto de decreto por el que se reforman
los artículos 2° y 3° de la Ley Federal de Sanidad Animal, para establecer los métodos y los
procedimientos de inspección sanitarios Tipo Inspección Federal en los rastros o establecimientos
de los tres niveles de gobierno, con el fin de garantizar que la carne que consume la población no
afecte la salud de las familias del país, de conformidad con la siguiente:
Exposición de Motivos
1. Antecedentes
La legislación mexicana vigente aborda desde diferente perspectiva la sanidad; el bienestar de los
animales y consecuentemente la salud de las personas. En efecto, la vida de los animales y el
sacrificio de los mismos no están aislados de la acción del hombre, más bien es el resultado de su
faena en los centros de sacrificio, en donde lo más importante es velar por la salud de la población,
quienes consumen la carne que procede de los rastros de los tres niveles de gobierno.
En México, como en el resto del mundo, es imposible concebir el abasto de alimentos de origen
animal para consumo humano, sin la existencia de la importante labor que desempeñan los
establecimientos dedicados al faenado y al sacrificio de animales mejor conocidos como “rastros”.
Los legisladores en esta materia hemos realizado importantes reformas en el Congreso de la
Unión, con la visión de establecer los procedimientos adecuados para la operación de inspección
en los rastros tanto federales como de los estados, municipios y del Distrito Federal; como es la
publicada en Diario Oficial de la Federación del 7 de junio de 2012, por el que se reforman y
adicionan diversas disposiciones de la Ley Federal de Sanidad Animal y de la Ley General de
Salud.
Sin embargo, se requiere seguir fortaleciendo el proceso de inspección de los servicios de los
rastros federales y locales hasta lograr la cobertura total de todos los espacios en el país, para
certificar la inocuidad de la carne destinada al consumo humano, que nunca más se vuelva a
utilizar insumos prohibidos para la engorda del ganado, y se garantice que la carne se maneje en
condiciones de sanidad adecuados.
En el primer perÍodo ordinario del primer año de ejercicio de la LXII Legislatura, con fecha de 18 de
diciembre de 2012, se presentó al Pleno de la Cámara de Diputados una iniciativa con proyecto de
decreto que reforma los artículos 2o. y 3o. de la Ley Federal de Sanidad Animal, para que la
Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), certificara
los establecimientos o rastros dedicados al sacrificio de animales y procesamiento de origen
animal, aun cuando fueran de competencia Municipal, Estatal o del Distrito Federal, habiendo
cumplido el tiempo para su dictaminación, se retiro de la Comisión encargada de su dictamen, por
parte del proponente el 2 de abril de 2013.
En la iniciativa mencionada se formulan una serie de planteamientos que considero relevante para
ampliar y mejorar la inspección en los rastros del país, permitiendo una mejor producción de la
carne sin sustancias prohibidas como el clembuterol y de la sanidad en general. Situación por la
que la retomamos el problema de fondo social de garantizar la alimentación adecuada de los
mexicanos, de proteger su salud, y de considerar mejores procedimientos de calidad que permita
una mejor competitividad de todos los rastros del país.
a) Clembuterol y salud
En el país se encontraron varios casos en los que se encotro el uso de sustancias prohibidas para
la engorda del ganado; todavía está en nuestras mentes la situación que se presentó en el año de
2007 en el Estado de Aguascalientes, con más de un centenar de personas encamadas por la
ingesta de carne con el fármaco agonistas clembuterol, que se distribuia en el mercado de esa
entidad, sustancia que es un potente broncodilatador, anabólico y agente lipolítico. Medicamento
ilegal para su uso como promotor de la producción en el ganado. Sin embargo, y como
consecuencia que se obtienen importantes ganancias en el rendimiento en canal, se sabe de su
uso clandestino en el ganado de engorda.
Aún cuando se han tomado las acciones para inspeccionar que el ganado que ingresa a los rastros
o establecimientos en el país no se encuentre contaminados, todavía se encuentran cabezas de
ganado alimentadas con clembuterol en varias entidades, como en Yucatán, en el 2012 resultaron
afectadas ciento veinte personas con carne que contenía esta sustancia anabólica, o en Colima
donde determinaron que la carne contaminada con clembuterol, fue causante de la intoxicación de,
por lo menos, 53 personas en la capital del Estado.
Las previsiones que se establezcan no son demasiadas, ya que las consecuencias para la salud
pública del consumo de clenbuterol en productos de origen animal (POA) se centra mayormente en
los riesgos que representa para el consumidor de productos de origen animal contaminados con
este fármaco.
Se han documentado los siguientes efectos en el organismo humano derivados de la ingesta de
carne de animales tratados con elevadas cantidades de clembuterol puede causar problemas de
taquicardia, nauseas, incremento de la presión sanguínea e intoxicación, adormecimiento de las
manos, temblores musculares, nerviosismo, dolor de cabeza y dolores musculares, lesiones
hepáticas, cáncer estomacal, de alteraciones de tiroides, disfunciones metabólicas, entre otras
enfermedades de difícil tratamiento, que constituyen un riesgo a la salud.
Para la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) de la Secretaría
de Salud, el problema de salud pública se ha detectado principalmente en Aguascalientes,
Zacatecas, Chihuahua, Durango, Colima, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Querétaro,
Estado de México, Guerrero, Oaxaca, Puebla, Tlaxcala, Morelos e Hidalgo. El uso de clembuterol
en ganado para consumo humano, es "una de las conductas más antisociales que se pueden
presentar, que es utilizar una sustancia prohibida para un producto de salud que va a consumir la
población."[1]
b) Alimentación Sana
Conforme a lo establecido en el Decreto por el que se establece el Sistema Nacional para la
Cruzada Contra el Hambre, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 22 de enero de 2013,
el Gobierno de la República se plantea dar resultados en el corto plazo para garantizar a la
población el derecho a una alimentación nutritiva, suficiente y de calidad, a través de acciones
coordinadas, eficaces, eficientes, y transparentes con un alto contenido de participación social, por
lo que las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal realizarán las acciones
necesarias para el cumplimiento del citado Decreto conforme a las disposiciones jurídicas
aplicables.
Tal intención esta contemplada en diversas formas en el espíritu de distintas disposiciones de
nuestra Constitución Política. El artículo 4° en su párrafo cuarto dice: “Toda persona tiene
derecho a la prótéción de la salud. La Ley definirá las bases y modalidades para el acceso a los
servicios de salud y establecerá la concurrencia de la Federación y las entidades federativas en
materia de salubridad general, conforme a lo que dispone la fracción XVI del artículo 73 de esta
Constitución”.
A la luz de esta disposición, el derecho a la salud que tenemos los mexicanos, sería irrespetado si
no se prevén y evitan enfermedades de tipo zoonótico y epizoóticas, que muchas veces se originan
en la falta de controles veterinarios sobre diversos especies animales y a la disposición sanitaria de
cadáveres animales, sobre todo si en vida se alimentaron con clembuterol.
En México, la NOM-061-ZOO-1999 prohibió su empleo en el mismo año, pero se siguen
presentando casos de intoxicaciones en humanos debido a que existe poco control o vigilancia de
las autoridades correspondientes, ya que no se cuenta con un programa efectivo debidamente
supervisado por veterinarios oficiales, siendo que en nuestra legislación solo está considerado en
las Leyes Federal de Sanidad Animal, y General de Salud.
La carne es un componente básico de la alimentación diaria de cualquier persona, que permite un
alto valor nutritivo. El 20 por ciento de la carne es pura proteína acompañada de aminoácidos
esenciales necesarios para la nutrición humana. En cuanto a su contenido de grasa, en su mayoría
saturada, oscila entre un 10 a 20 por ciento del total de la canal, el resto es agua. Esta contiene
vitaminas B, sobre todo la B12, excelente para combatir la anemia, y minerales como el zinc, el
yodo, el selenio y el fósforo. Por este motivo, se les considera uno de los pilares fundamentales de
la nutrición en muchos de los países desarrollados. La importancia viene dada no sólo por la
cantidad de proteínas que contienen, sino también por la alta calidad de éstas.
La raíz del grueso de las enfermedades proviene de una mala alimentación humana, es por eso
que este es un problema de salud pública que requiere de una inmediata atención, la matanza de
traspatio como comúnmente se le conoce a la matanza clandestina, se hace sin ningún tipo de
condiciones de sanidad.
Regulaciones de este tipo de control, se contemplan en forma especifica en la Ley Federal de
Sanidad Animal como en la presente propuesta de decreto que al promover la inspección animal
en los rastros del país se promueve la alimentación sana de las personas.
c) Tipos de Rastros
Los rastros se clasifican de acuerdo al tipo de actividades que realizan, por el equipamiento y la
finalidad para los que fueron creados. En este sentido, existen los rastros Tipo Inspección Federal
(TIF) y los rastros Tipo Inspección de la Secretaría de Salud (TSS).
Rastros TIF
Estos rastros son aquéllos que además de prestar servicios básicos que proporcionan los rastros
TSS, permiten una industrialización de los productos derivados de la carne. Este tipo de rastro
opera fundamentalmente para que sus productos se destinen a la comercialización de grandes
centros urbanos y a la exportación.
La ventaja de los rastros TIF, es que el animal es mejor aprovechado favoreciendo con ello un
mayor rendimiento y abaratamiento de la carne en beneficio de la economía familiar. Sin embargo,
su operación requiere necesariamente de instalaciones y maquinaria especializada cuyos costos
son bastante elevados.
Rastros TSS
Estos rastros son los que se conocen comúnmente como rastros municipales. Se caracterizan por
el equipamiento y servicios que proporcionan, así como por el tipo de inspección que lleva a cabo
la Secretaría de Salud consistente en el control sanitario de la carne.
Como un primer paso sería oportuno que las autoridades municipales promuevan el
establecimiento de este tipo de rastros para evitar la matanza clandestina de animales, vigilar su
operación y funcionamiento en coordinación con las autoridades sanitarias y asegurar que los
habitantes del municipio consuman carne sana a precios bajos.
La administración del rastro municipal comprende una serie de actividades básicas que desarrolla
el órgano responsable de la prestación de este servicio público, con objeto de asegurar el consumo
de carnes sanas para la población. Son aquellas actividades que se realizan desde que ingresa el
ganado al rastro hasta que se entregan los canales para su distribución, como son: la recepción,
matanza, inspección y distribución.
La distribución de la carne es un servicio opcional del rastro, en virtud de que no todos los
municipios pueden contar con transporte refrigerado para un adecuado manejo de la carne. Sin
duda, una buena operación del rastro origina grandes beneficios al municipio, al servir como fuente
de ingresos propios y como instrumento para normar y regular el abasto de carne en la localidad,
fortaleciendo con ello la imagen institucional del ayuntamiento.
Administración Directa.
Este tipo de administración consiste en la prestación del servicio de rastros de manera directa a
través del órgano responsable de la organización, operación y funcionamiento de los servicios
públicos municipales.
Por Colaboración.
Con esta forma de administración, la prestación del servicio de rastro se hace de manera conjunta
entre las autoridades municipales y los usuarios a través de una empresa paramunicipal, en donde
el socio mayoritario es el ayuntamiento y los minoritarios son los propios usuarios.
Por Concesión.
Esta es una forma de administrar el rastro y consiste en la autorización que hace el ayuntamiento
para que los particulares, en su caso, los usuarios, administren y exploten los recursos derivados
de la prestación del servicio público de rastros. Esta forma de administración se adopta en
aquellos municipios que ante la escasez de recursos se ven imposibilitados para cubrir los costos
de operación y mantenimiento del mismo.
Existen rastros que además de contar con la concesión por parte del municipio, están acreditados
ante la SAGARPA como establecimiento Tipo Inspección Federal (TIF), estos establecimientos
pueden estar administrados por particulares o bien por asociaciones de productores y que cumplen
con las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) y los Procedimientos Operacionales Estándares
de Sanitización (POES), de acuerdo con lo establecido en el Servicio Nacional de Sanidad,
Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA).
En estos casos, la unión ganadera, interviene en la prestación del servicio público de rastros en
colaboración con las autoridades municipales. Asimismo, participan administrativamente
nombrando un representante en el rastro y éste interviene en la clasificación de la carne.
Por ello, los rastros TSS podrán localizarse en poblaciones no menores de 5,000 habitantes y los
rastros TIF en poblaciones con más de un millón de habitantes, variando en este caso los
siguientes elementos: la superficie construida, el rango de población atendida, la matanza diaria y
el promedio generado de kilos de carne para su consumo por día.
Usuarios
En virtud de que el rastro es un servicio público, cualquier persona que lo solicite puede introducir y
sacrificar ganado de cualquier especie en sus instalaciones, de acuerdo a las normas que
establezca el reglamento de rastros y la propia administración. Para la utilización del rastro, estas
personas deben observar la legislación vigente en la entidad y cubrir los derechos establecidos por
la utilización del servicio público.
2. Planteamiento del problema
En la iniciativa que propongo a este pleno de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión,
se pretende dar certeza a la población sobre los productos que consume, en este caso, de la carne
del ganado que se sacrifica en los rastros del país, para asegurar el buen estado de salud, como
un medio para eliminar uno de los factores de pobreza multidimensional de la población, porque
“más vale prevenir que curar” como lo establece la estrategia la Unión Europea 2013.[2]
En Europa han iniciado una estrategia encaminada a resolver: “Los fragmentarios planteamientos
nacionales han sido sustituidos paulatinamente gracias a una armonización progresiva de las
medidas de salud animal y los sistemas de vigilancia, diagnóstico y control de enfermedades”.
La salud animal preocupa a todos los ciudadanos europeos. Esa preocupación radica en los
aspectos de salud pública y seguridad alimentaria de la salud animal, pero también en los posibles
costes económicos de los brotes de enfermedades animales y las consideraciones de bienestar de
los animales, incluidas las consecuencias del control de enfermedades.
En México, en años anteriores recientes se presentó un fenómeno de alimentación al ganado con
sustancias prohibidas por las normas internacionales, que ocasionaron algunas muertes de
mexicanos en varios estados de la República, sobre todo en Aguascalientes, que originó se
presentaran algunos puntos de acuerdo en las cámaras del Congreso de la Unión. El clembuterol
cobró notoriedad en 2002 en el estado de Jalisco, cuando aparecieron más de 100 personas
enfermas por comer hígado de res. Desde entonces y hasta 2010 se contabilizaron 807
casos. Afortunadamente se ha ido modificando el consumo de sustancias en el ganado bovino,
pero no se tienen datos exactos sobre su observancia.
a) Problemática general
Se tiene conocimiento de que ganaderos e introductores de ganado, carniceros y hasta
vendedores de productos cárnicos, son los principales promotores del uso sin control de sustancias
tóxicas prohibidas como el clembuterol. Estados Unidos y Gran Bretaña lo prohibieron para uso
humano por sus efectos sobre el corazón y los pulmones.
De ello resulta impostergable que fortalezcamos nuestra legislación para la regulación sanitaria de
la reproducción, cría, engorda, movilidad de ganado, de productos y subproductos cárnicos para
consumo humano. Para evitar casos como fue el de junio de 2011 cuando deportistas mexicanos,
cinco seleccionados nacionales que disputaban la Copa de Oro en los Estados Unidos, dieron
positivo por clembuterol en una prueba antidopaje.
De los 985 rastros de carne bovina que hay en el país, sólo 65 están certificados bajo reglas
estrictas de calidad en el producto. Los 920 restantes son mataderos municipales que no
cumplen con estándares internacionales de calidad e inocuidad como las Plantas de Tipo de
Inspección Federal (TIF) de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y
Alimentación (Sagarpa). El 100% de la carne que proviene de las reses sacrificadas en los
rastros TIF es para exportación, mientras que el producto de los establecimientos que carecen de
inspección se destina al consumo nacional.[3]
b) Problemática en el D.F.
El cierre del único rastro que tenía el Distrito Federal, en Milpa Alta, ocasionó la aparición de
rastros clandestinos donde se lleva a cabo la matanza de reses, cerdos, borregos y pollos;
alrededor de 3 mil animales a la semana. Todo ello sucede sin medidas de higiene. “Esos
animales se matan en casas, bodegas, terrenos e incluso a bordo de tráileres: en cualquier parte
se mata para su venta al público. Vamos a los domicilios a comprar los animales de traspatio para
vender la carne, y al no haber dónde matarlos se sacrifican en otro lugar”.[4]
“No hay control de la carne que sale al mercado: es una cosa espantosa, pues los animales
pueden estar enfermos, contagiados”, causando algunas enfermedades que pueden contraer las
personas que ingieren la carne como son diarreas y salmonelosis.
Imposible cuantificar los rastros clandestinos, la existencia de estos rastros recorre todo el DF, pero
principalmente las delegaciones rurales: Tláhuac, Xochimilco, Magdalena Contreras, Tlalpan,
Cuajimalpa y Milpa Alta.[5] Tan grave es que Enrique Rojas no duda en hacer una comparación:
“la calle está completamente libre, igual que el narco, todo se hace afuera y nadie se da cuenta de
ello”.
Hay rastros clandestinos en los que se vende carne de ganado engordado con clembuterol,
sustancia que se concentra en las vísceras de los animales, y puede ser peligroso para quienes
padecen problemas cardiovasculares.[6]
c) La problemática en las entidades
En las entidades y municipios se repite el mismo problema de insalubridad en los rastros, por falta
de recursos para hacerlos funcionar y, en otros casos, en donde se invirtieron recursos para contar
con toda su tecnología, tampoco no funcionan, y su inspección sanitaria es deficiente, por lo que
ahora cada vez más la gente sufre de problemas intestinales por consumir carne en condiciones
insalubres.
En el Estado de Puebla hay por lo menos 100 rastros clandestinos que en nada garantizan la
sanidad de la carne que consumen los ciudadanos, lo que sin duda ha ocasionado que la actividad
en el rastro oficial disminuya 50 por ciento, lo que ocasiona que día con día incrementan los
mataderos clandestinos en la región, los cuales carecen de las medidas de seguridad y de
salud.[7]
El estado de Puebla es la quinta Entidad Federativa más poblada del país con más de 5 millones
de habitantes repartidos en 217 Municipios, 15 municipales, 1 intermunicipales, y hay solo 4
Rastros TIF, que obligan a que se haga crítica la matanza de ganado por fuera de estos lugares y
que no cuentan con ningún control. Cabe recordar que fue el pasado 17 de marzo de 2012
cuando la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), suspendió
temporalmente la matanza de bovinos en los rastros de Puebla y Texmelucan tras detectar la
sustancia tóxica de clenbuterol en la orina de una res. Resulta innecesaria una mayor explicación
del rezago que vive nuestro Estado en esta materia.
Por otra parte, durante el mismo año, la Procuraduría General de la República (PGR), y la
Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) cerraron el rastro
municipal de Texmelucan, Tlaxcala, ante la presencia de clembuterol.[8]
El 13 de marzo del 2006 clausuraron el rastro municipal de Nezahualcóyotl, Estado de México, por
no contar con las medidas de higiene necesarias y por maltratar en demasía a los animales ¿Qué
podemos esperar de los que operan en forma ilegal?
En otras entidades se han encontrado situaciones en donde el sistema de Verificación locales han
informado de sitios que no cuentan con las medidas de higiene requeridas, además se maneja el
sacrificio de carne de equinos y asnos, que se comercializa a nivel internacional, pero que todavía
no existe una certeza de que sea apta para el consumo humano.
Los legisladores debemos actuar sobre esta situación, no dejar pasar más tiempo para adecuar el
marco legal que contribuya a mitigar esta problemática, por ello planteo y adelanto que la única
forma de resolverla es con la participación de autoridades municipales para elaborar un plan de
trabajo para terminar con el clandestinaje de este servicio de matanza, y el establecimiento de la
certificación sanitaria en los rastros del que operan en los estados y los municipios del país.
En este sentido sería adecuado buscar impulsar proyectos para construir nuevos rastros
regionales que cuente con certificación oficial TIF (Tipo de Inspección Federal) que cumpla con
todas las condiciones de sanidad, con lo que se evitaría la proliferación de rastros
clandestinos. Además, llevar a cabo la revisión sanitaria de manera permanente y periódica a los
rastros, que garantice la salud a todos los mexicanos.
La raíz del grueso de las enfermedades proviene de una mala alimentación, por eso el problema
de sanidad en los rastros es un problema de salud pública que requiere de una inmediata
atención. La matanza de traspatio como comúnmente se le conoce a la matanza clandestina, se
hace sin ningún tipo de condiciones de sanidad y aunque sea difícil reconocerlo este es un mal
necesario, pues si se erradicara habría un desabasto total de productos cárnicos pues los rastros
con que contamos serían insuficientes.
d) Datos estadísticos generales
En la actualidad hay 361 establecimientos TIF distribuidos en 26 entidades federativas.[9]
Los estados que no cuentan con este tipo de rastros son Baja California Sur, Colima,
Morelos, Oaxaca y Quintana Roo. Sin embargo se tiene noticia de que estas entidades
federativas son usuarias de los servicios de los rastros TIF situados en los territorios estatales
contiguos. También, existen otros 215 establecimientos que se dedican únicamente al
procesamiento de carne de las diferentes especies pecuarias: el corte, deshuese, enlatado,
ensamblado de alimentos, clasificadora de intestinos, mantequera, marinado, elaboración de
embutidos, deshidratadora, almacenaje, cocción y frigorífico.[10]
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en 2011 en el país se produjeron 1
millón 25 mil 540 toneladas de carne, tras el sacrificio en los rastros del país de 7.8 millones de
cabezas de ganado. De ellas 68.1 por ciento correspondió a carne bovina, 31.3 a porcina, 0.4 a
ovina y el restante 0.2 a caprina.
De acuerdo con el sexto informe de trabajo de la Sagarpa, en 2011 sólo fueron certificadas por
esta dependencia federal 552 mil 404 cabezas de bovino, y se otorgaron 276 oficios de hato libre
que representan 382 mil 979 cabezas de ganado.
Es decir, las 552 mil 404 cabezas de ganado bovino certificado que reporta el sexto informe de la
Sagarpa representan apenas 7.08 por ciento de cabezas producidas en el país, sin saber qué pasa
con el restante 92.92 de esa cifra oficial.
De los mil 151 rastros que hay en el país, solo hay uno en el DF, pero está clausurado desde el
6 de julio de 2011. El Estado de México cuenta con 41 rastros municipales, 18 privados y tres de
los llamados TIF: Toluca, Ayapango y Ecatepec. De estos puntos llega la carne al DF, pero
también de los rastros clandestinos, llenos de insalubridad y a pesar de las quejas para que se
inspeccionen, las autoridades nunca han hecho caso.
En México existen 934 rastros municipales en los cuales se sacrifican anualmente 2.8 millones
de cabezas de ganado bovino, 4.4 de ganado porcino, 160 mil de ovinos y 100 mil de caprinos y la
autoridad que los inspecciona y verifica la encabeza la Secretaría de Salud a través de la Comisión
Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), en coordinación con las
autoridades sanitarias estatales y, en su caso, autoridades sanitarias municipales.
Se estima que aproximadamente el 90 por ciento del total de los sacrificios del ganado en México
se llevan a cabo en rastros municipales y en rastros clandestinos, en lugar de rastros tipo
inspección federal
“Ha sido muy difícil erradicar este esteroide por su forma de ingresar al país, que es por medio del
contrabando, además se suma la falta de normas en los rastros municipales para ejercer mayor
control sobre el ganado que ingresa para su sacrificio, sin contar que existen rastros clandestinos
que operan sin ninguna vigilancia y el que México no tiene capacidad para que el sacrificio de los
animales se realice exclusivamente en rastros TIF, que garantizaría la limpieza del ganado”.[11]
Según el último dato de 2003 de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la
Agricultura (FAO), los rastros clandestinos en México representan 30 por ciento del total
nacional. Pero no hay quien los clausure. Dependencias federales o locales, como Sagarpa,
Cofepris o la Agencia de Protección Sanitaria de la Secretaría de Salud del DF, alegan falta de
personal para la verificación o que simplemente no es de su competencia.
El 60% de la carne producida en México se comercializa en forma de canal caliente (sin congelar),
lo que afecta la calidad e inocuidad para el consumidor. El resto se realiza por otros canales donde
la calidad es superior. La distribución de la carne de origen nacional se realiza principalmente por
intermediarios que adquieren su mercancía en rastros municipales o clandestinos y en menor
proporción, a través de las cadenas de tiendas de autoservicio, que son abastecidas por plantas
con certificación de tipo de Inspección Federal.
A pesar de la falta de mecanismos eficientes México aplica un proceso de supervisión y verificación
oficial que permitió la exportación, el año pasado, de 225 mil toneladas de carne mexicana a 36
países del mundo. En 2012 se vendieron a Rusia alrededor de 28 mil toneladas de cárnicos,
equivalentes al 9.8 por ciento del volumen total.
e) Estadística de rastros municipales[12]
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) la producción de carne en
canal y del sacrificio para cuatro especies de ganado: bovino, porcino, ovino y caprino, el número
de cabezas sacrificadas durante 2012 fue de 7.6 millones en México, generando una producción
de carne en canal de 981,603 toneladas, la cual se distribuyó de la siguiente manera: 66.7% de
carne bovina, 32.8% porcina, 0.3% ovina y el restante 0.2% de caprina. En el mismo año, la
producción de carne en canal decreció 4.3 % comparada con el 2011, debido a la disminución en
la de carne ovina, caprina y bovina de 12%, 10.1% y 6.3%, respectivamente, mientras que la carne
porcina se incrementó 0.3%. En el año 2012, el precio medio por tonelada de carne en canal se
situó en los 35,608 pesos, lo que significó un crecimiento anual de 13.1 por ciento.
Durante 2012, se produjeron 654,530 toneladas de carne en canal de ganado bovino, de las cuales
Jalisco generó el 19.9%, Michoacán de Ocampo 9.4%, Guanajuato 6.9%, Veracruz de Ignacio de
la Llave 6%, Coahuila de Zaragoza 5.6%, Estado de México 5.2%, Chihuahua 4.2%, San Luis
Potosí y Chiapas 3.2% cada una y Puebla con 3.1 por ciento. Estas entidades contribuyeron de
manera conjunta con el 66.7% de la producción nacional de carne de esta especie, de acuerdo a
datos del INEGI.
3. Fundamento legal
La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de
afecciones o enfermedades. Esta declaración es parte del Preámbulo de la Constitución de la
Organización Mundial de la Salud, adoptada por la Conferencia Sanitaria Internacional, realizada
en Nueva York en Junio de 1946, por los representantes de 61 Estados.
Al mismo tiempo, la Organización Mundial de Sanidad Animal promueve el concepto de “Una
Salud”, que comprende de forma integral e interdependiente a la Sanidad Animal, la Salud Pública
y el Medio Ambiente. En este ámbito cabe resaltar la Iniciativa de Una Salud elaborada por la
Asociación Americana de Medicina Veterinaria. La misma enfatiza lo siguiente: “Garantizar mejor
Educación Sanitaria y Zoosanitaria, con el fin de salvaguardar la Salud Pública, la Sanidad Animal
y el Medio Ambiente, pensando en la presente y futuras generaciones”.[13]
En nuestra Constitución Política a partir de los conceptos de sanidad animal, existen fundamentos
para hacer de la sanidad animal materia de la actividad legislativa, que si bien, no expresa de
manera tacita, sí queda implícita como facultad subyacente en la fracción XXIX-G del artículo 73 de
la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que nos dice que el Congreso tiene
facultad “Para expedir leyes que establezcan la concurrencia del Gobierno Federal, de los
gobiernos de los Estados y de los Municipios, en el ámbito de su respectivas competencias.
La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en el Artículo 115, fracción III, Segundo
Párrafo determina que: “Sin perjuicio de su competencia constitucional, en el desempeño de las
funciones o la prestación de los servicios a su cargo, los municipios observarán lo dispuesto por las
leyes federales y estatales.
De esta manera contiene de forma implícita y subyacente al considerar como objeto de la actividad
legislativa, dos ámbitos en los que la protección y preservación de la vida animal es central y
sustantiva no solo para la manutención de la calidad de vida de los animales, sino también del
hombre mismo. Los alcances de la reforma a la Ley, serán los que resulten de la concurrencia en
la materia de los tres órdenes de gobierno en el territorio nacional y el Distrito Federal que cuentan
con su propia legislación en la materia.
A la concurrencia, la Suprema Corte de la Nación la explica como una distribución de atribuciones
entre los tres órdenes de gobierno: “En el sistema jurídico mexicano las facultades concurrentes
implican que las entidades federativas, incluso el Distrito Federal, los Municipios y la Federación,
pueden actuar respecto de una misma materia, pero será el Congreso de la Unión el que
determine la forma y los términos de la participación de dichos entes a través de una Ley
General”.[14]
Del ámbito federal recupera principios de la actual Ley Federal de Sanidad Animal, que señala en
su artículo 2° “Las actividades de sanidad animal tienen como finalidad: diagnosticar y prevenir la
introducción, permanencia y diseminación de enfermedades y plagas que afecten la salud o la vida
de los animales; procurar el bienestar animal; así como establecer las buenas prácticas pecuarias
en la producción primaria y en los establecimientos Tipo Inspección Federal (TIF) dedicados al
sacrificio de animales y procesamiento de los bienes de origen animal para consumo humanos”.
a) Bases Jurídicas del Servicio Público de Rastros
México garantiza la inocuidad de sus productos, el no uso de sustancias restringidas, así como el
cumplimiento a los límites establecidos de productos aprobados y regulados para la producción
animal, tanto para los consumidores nacionales como para sus mercados de exportación, a través
de sus Establecimientos Tipo Inspección Federal (TIF). De esta manera México ratificó la solidez
de su sistema de sanidad e inocuidad, pues cumple con los criterios que establecen el Codex
Alimentarius (Código de Alimentos) de la Organización de las Naciones Unidas para la
Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE, por sus
siglas en francés). Seguirá exportando carne de res y de caballo a la Federación Rusa, a través de
nueve plantas autorizadas que deberán permanecer apegadas en su totalidad a los protocolos
acordados bilateralmente por las autoridades sanitarias de nuestro país y Rusia.
Sin embargo queda pendiente la inspección de los rastros locales como un mecanismo que
garantice una alimentación sana para la población mexicana. Necesitamos avanzar en este
rubro, intercambiando apoyo técnico para homologar los métodos de análisis de sustancias
presentes en la carne.
La operación y funcionamiento del servicio público del rastro está respaldado jurídicamente por
algunas disposiciones legales que tienen vigencia en los niveles federal, estatal y municipal.
• Nivel Federal
La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en el artículo 115, fracción III,
establece los servicios públicos que están a cargo del municipio, entre los cuales se
encuentra el del rastro. Asimismo, prevé que los municipios de un mismo Estado, previo acuerdo
con sus ayuntamientos, podrán coordinarse y asociarse para la mejor prestación de los servicios
públicos.
La Ley General de Salud, en el título decimotercero, capítulo primero, faculta a la Secretaría
de Salud para llevar el control sanitario del proceso de importación y exportación de alimentos,
bebidas, medicinas, tabaco y productos de perfumería entre otros. En virtud de ello, los rastros
como establecimientos donde se procesan alimentos, deben ser supervisados por la
Secretaría de Salud y los operadores de los mismos requieren contar con una licencia
sanitaria.
• Nivel Estatal
Las disposiciones legales que regulan la operación de los rastros en el ámbito estatal son la
Constitución Política del Estado y la Ley Orgánica Municipal, las cuales en su contenido
retoman lo establecido en el artículo 115 constitucional, señalando al servicio público de
rastros como una atribución del municipio.
Por otra parte, la Ley de Ganadería regula la actividad ganadera en el estado, y en ella
establece las formas para acreditar la propiedad del ganado que se va a sacrificar. Respecto
al sacrificio del ganado, esta ley determina que solamente deberá realizarse en los lugares
destinados por las autoridades municipales; para tal fin, señala algunas bases que deberán
observarse para la operación de los rastros municipales.
La Ley de Salud Pública del Estado también contiene algunas disposiciones en esta materia; en
ella se establece que el control de los rastros en el municipio está a cargo del ayuntamiento,
facultándolo para revisar los animales en pie y en canal, y señalando la carne que puede ser
destinada a la venta pública. Esta ley prohíbe la matanza de animales en casas o domicilios
particulares cuando las carnes sean destinadas al consumo público. Por esta razón, es
recomendable que las autoridades hagan suya esta disposición y obliguen a los particulares
a realizar la matanza en el rastro municipal.
• Nivel Municipal
En este ordenamiento se enuncian los servicios públicos a cargo del ayuntamiento, entre
ellos el de rastros, reglamentando su organización, funcionamiento, administración,
conservación y explotación de los mismos, con el fin de asegurar que su prestación se
realice de manera continua, equitativa y general para toda la población del municipio.
El Reglamento de Rastro Municipal regula todo lo relacionado con la operación de este
servicio público; en él se norma lo referente a los procedimientos para el sacrificio de
ganado; establece los requisitos que deberán cumplir los usuarios del rastro, así como los
servicios que se prestan al interior del mismo; determina las sanciones a que serán objeto las
personas que infrinjan el reglamento.
4. Propuesta
En este sentido, en el marco de respeto del federalismo, se plantea una verificación Tipo
Inspección Federal (TIF), en los rastros del país que aún carecen de este mecanismo, y en la
medida de lo posible ir integrándolos con dos propósitos fundamentales; primero, que los
derechos humanos de salud de los mexicanos sean respetados con la amplitud que requerimos en
el país; segundo, continuar exportando productos mexicanos con la calidad necesaria para
fortalecer las empresas en la materia. En el marco de estos dos factores, fortalecer la ganadería
en el país, que permita darle sustentabilidad económica a las regiones del país y, mantener el
bienestar de la población en las entidades y municipios, que contribuyan al desarrollo de México.
El mejoramiento de la prestación del servicio de inspección en los rastros estatales y municipales
permitiría varios beneficios, entre otros, lo siguientes:
• Proporcionar a la población carne que reúna las condiciones higiénicas y sanitarias necesarias
para su consumo.
• Realizar una adecuada comercialización y suministro de carne para consumo humano.
• Evitar la matanza clandestina en casas y domicilios particulares.
• Generar más ingresos derivados del cobro de cuotas por el sacrificio de animales.
Por el tipo de inspección y control sanitario de la carne, el rastro municipal en algunos casos, es
TSS (Tipo Inspección de la Secretaría de Salud). La operación de este tipo de rastros se llevan a
cabo mediante procedimientos muy simples, porque el equipamiento con el que cuenta para su
funcionamiento es muy elemental, teniendo la ventaja de que con pocos recursos y mediante
procedimiento sencillos se asegura la prestación del servicio, sin asegurar de manera total que
llegue la carne en condiciones favorables a los tablajeros para su venta al público en general, para
evitar problemas de Salud Pública.
Los animales de consumo que se sacrifican en Establecimientos Tipo Inspección Federal (TIF) son
supervisados por personal autorizado por el gobierno federal en todo el proceso, por lo cual se
conoce de dónde vienen los animales, con qué fueron alimentados, cómo y cuándo se sacrifican,
su empaque y a qué mercado se destinan.
Por ello con la presente iniciativa se pretende fortalecer los lineamientos e instrumentos actuales,
tanto federales, estatales como municipales para:
1. Establecer en la Ley de manera específica y concreta la definición obligatoria para los rastros de
recibir el apoyo de los sistemas de sanidad animal federal, que permita integrar a las zonas rurales
y las zonas alejadas en una estructura más amplia de atención sanitaria veterinaria.
2. Situar en los programas y procesos de inspección de sanidad animal Tipo Inspección Federal
(TIF) a los rastros municipales en el contexto de la política de sanidad animal nacional y estatal.
3. Aplicar los criterios generales de la inspección sanitaria TIF con los cuales se establezca en los
rastros municipales un sistema nacional de sanidad animal.
4. Realizar actos de inspección en los rastros y cualquier lugar donde se sacrifiquen animales, para
verificar el estricto apego a las normas de la materia y en su caso imponer las sanciones que
correspondan, con la finalidad de que se cumplan con lo dispuesto en la Ley;
5. Realizar las acciones necesarias para lograr el control y operación y mantenimiento de rastros,
evitando la venta clandestina de productos o subproductos pecuarios que garanticen la salud de la
población;
6. La Secretaría, en coordinación con los Municipios, deberá realizar un programa de trabajo de
inspección, para el cumplimiento de lo establecido en las diversas normas aplicables tanto
federales como locales, en lo relativo al establecimiento de rastros o centros de sacrificio de
animales, de tal forma que no existan mataderos clandestinos.
Es necesario destacar la importancia que para los estados tienen los rastros municipales; sin
embargo, no todos los Municipios cuentan con las condiciones adecuadas de operación lo cual
implica serios riesgos para la salud de los ciudadanos, en algunos de los casos el problema es
cultural; la gente se arraiga a sus usos y costumbres y se resiste a hacer uso de los rastros
autorizados por otra parte la falta de inversión en ellos genera que muchos rastros cierren sus
puertas y en ocasiones trabajen de manera irregular.
Más recientemente se ha dado una serie de situaciones en la salud de los mexicanos, que nos
hace pensar que no debemos dejar u omitir la reforma a la Ley, para dejar establecido de manera
regular y permanente la certificación de sanidad a los rastros del país. En este momento se lleva
a cabo la inspección en muchos rastros que no contemplan el procedimiento TIF, y se hace a
petición de parte, y no dudamos que, el ganadero más interesado y responsables lo soliciten, y en
su caso, eviten la distribución de la misma.
A pesar de ello, sería adecuado, que se realice la inspección a iniciativa propia de la Secretaria,
de manera regular y permanente por parte de las mismas autoridades federales o estatales,
quienes acudan a los rastros para certificar la calidad de la carne antes de que se distribuya entre
la población del país.
Con ello fortaleceríamos el federalismo económico, y aseguraríamos en el ámbito de facultades de
la federación la participación de las dependencias del gobierno federal en coordinación con los
responsables estatales y municipales, la realización de la inspección sanitaria tan necesaria para
lograr los objetivos nacionales de salud de la población.
a) Beneficios del Sistema TIF
El Sistema TIF es un importante activo del Gobierno federal para garantizar la inocuidad de los
productos cárnicos al mercado interno y un mecanismo de reconocimiento internacional para los
empresarios e industriales mexicanos interesados en exportar sus productos.
La Certificación TIF trae consigo una serie de beneficios para el consumidor, quien cuenta con la
garantía de calidad sanitaria con la que fue elaborado el producto; se establece que el alimento
que adquiere está libre de contaminantes o sustancias que pudieran dañar la salud humana.
Para las empresas que procesan cárnicos bajo los lineamientos TIF es más fácil movilizar su
producción de una zona a otra del país; sus productos son mejor cotizados en el mercado interno,
además de que tienen la posibilidad de acceder al mercado internacional, ya que los
establecimientos TIF son los únicos elegibles para exportar productos y subproductos cárnicos
mexicanos.
El sistema TIF es el único reconocido por autoridades sanitarias de otros países, porque cumple
con estándares internacionales en materia de inspección veterinaria sobre los procesos de
obtención y transformación de productos y subproductos derivados de la carne.
Para otorgar la Certificación TIF a un producto, el SENASICA vigila el proceso en su totalidad,
desde las instalaciones, la construcción del establecimiento, la maquinaria, equipo, indumentaria y
enseres que se utilizan en el proceso.
Los legisladores requerimos fortalecer las normas mexicanas para regular las acciones a nivel
general para garantizar una sociedad homogénea, que evite tener mexicanos de primera y de
segunda clase, peor aún población pobre y enferma, para ello requerimos ampliar los sistemas
creados a nivel federal para apoyar los mecanismos locales, en este caso, la certificación de la
sanidad en establecimientos de competencia municipal, estatal o del Distrito Federal dedicados al
sacrificio de animales y procesamiento de bienes de origen animal.
Tenemos en este momento un marco de trabajo aprobado por todos los partidos políticos, y sus
legisladores, para contribuir con lo que se establece en la Cruzada Contra el Hambre en una de
sus estrategia de inclusión y bienestar social que se implementará a partir de un proceso
participativo de amplio alcance cuyo propósito es conjuntar esfuerzos y recursos de la Federación,
las entidades federativas y los municipios, así como de los sectores público, social y privado y de
organismos e instituciones internacionales.
En este sentido los integrantes de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas
(CNOG) en este año de 2013, expresaron ya su respaldo al Gobierno de la República y aseguraron
que se sumarán a la Cruzada Nacional Contra el Hambre que impulsa el Presidente Enrique Peña
Nieto, con el fin de fortalecer y garantizar la seguridad alimentaria.
Requerimos instrumentar las acciones previas que se irán fortaleciendo en la medida que se
sustituyan las instalaciones de los Centros de Sacrificio de administración municipal para que se
incorporen al modelo de Tipo Inspección Federal, mediante el apoyo complementario en
infraestructura y/o equipamiento, que se vaya contemplando en los presupuestos
correspondientes.
b) Denominación del proyecto decreto
Por lo anterior se propone la iniciativa con proyecto de decreto por el que se reforma el artículo 2° y
3° de la Ley de Sanidad Animal.
c) Ordenamiento a modificar
Artículo 2.- Las actividades de sanidad animal tienen como finalidad: diagnosticar y prevenir la
introducción, permanencia y diseminación de enfermedades y plagas que afecten la salud o la vida
de los animales; procurar el bienestar animal; así como establecer las buenas prácticas pecuarias
en la producción primaria y en los establecimientos Tipo Inspección Federal dedicados al sacrificio
de animales y procesamiento de los bienes de origen animal para consumo humano; así como en
los rastros, en las unidades de sacrificio y en los demás establecimientos dedicados al
procesamiento de origen animal para consumo humano.
…
La inspección, verificación y supervisión del debido cumplimiento de las disposiciones aplicables
en establecimientos, dedicados al sacrificio de animales y procesamiento de bienes de origen
animal de competencia municipal, estatal o del Distrito Federal, se realizará a través de la
Secretaría o la Secretaría de Salud, de acuerdo a su ámbito de competencia.
La certificación de establecimientos, dedicados al sacrificio de animales y procesamiento de bienes
de origen animal de competencia municipal, estatal o del Distrito Federal, se realizará a través de
la Secretaría, a petición de los ayuntamientos, de los gobiernos de los estados y del gobierno del
Distrito Federal, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 108 de la presente ley.
Artículo 3.- La Secretaría es la autoridad responsable de tutelar la sanidad y el bienestar animal,
así como de las buenas prácticas pecuarias en la producción primaria; y establecimientos Tipo
Inspección Federal, y en los demás establecimientos dedicados al sacrificio de animales y
procesamiento de bienes de origen animal.
d) Texto normativo propuesto
Primero. Se reforma el artículo 2, párrafo último, de la Ley Federal de Sanidad Animal, para
quedar de la siguiente manera:
Artículo 2. ...
…
…
La certificación de establecimientos, dedicados al sacrificio de animales y procesamiento de bienes
de origen animal de competencia municipal, estatal y del Distrito Federal o concesionados se
realizará a través de la secretaría de manera regular, permanente y coordinada con la
secretaría de Salud y, en su caso, a petición de los ayuntamientos, de los gobiernos de los
estados y del gobierno del Distrito Federal, con servicios Tipo Inspección Federal, o con
plantas y unidades aprobadas y certificadas por la Secretaria de conformidad con lo dispuesto
en el artículo 108 de la presente ley.
Segundo. Se reforma el artículo 3 de la Ley Federal de Sanidad Animal, para quedar de la
siguiente manera:
Artículo 3. La secretaría es la autoridad responsable de tutelar la sanidad y el bienestar animal, así
como de las buenas prácticas pecuarias en la producción primaria; y establecimientos Tipo
Inspección Federal, y de conformidad en los acuerdos de coordinación respectivos con la
Secretaría de Salud, en establecimientos de competencia municipal, estatal y del Distrito
Federal dedicados al sacrificio de animales y procesamiento de bienes de origen animal.
Transitorios
Primero. El presente decreto entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el Diario
Oficial de la Federación.
Segundo. El Ejecutivo federal implantará las modificaciones reglamentarias necesarias en no más
de 60 días hábiles, contados a partir del día siguiente de la publicación del presente decreto.
Recinto de la Comisión Permanente, a 28 de abril de 2013.
Diputado Javier López Zavala
[1] Mikel Arriola, Titular de Cofepris; PGR consigna caso por clembuterol en carne; sigue 19
denuncias. Con Denise Maerker 29 de Abril, 2013
[2] Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Economice y Social
Europeo y al Comité de las Regiones COM 539 (2007); Una nueva Estrategia de Salud Animal
para la Unión Europea (2007-2013) en la que “más vale prevenir que curar”
[3] Álvaro Ley López, presidente de la Asociación Mexicana de Engordadores de Ganado Bovino
(AMEG). 13 de abril de 2012.
[4] Milenio; Proliferan los rastros clandestinos en el DF, Francisco Mejía; presidente del Consejo
de Vigilancia y Administración del Rastro Agropecuario de Milpa Alta, Enrique Rojas Moreno, 23
Marzo 2013.
[5] Ibídem; Roberto Duarte, médico veterinario de la UNAM,
[6] Agencias, México, D.F.- El secretario de Salud; José Ángel Córdova, 13 Junio, 2011.
[7] El Sol de Puebla 2 de octubre de 2012; la administradora del Rastro Municipal, Alma Delia
Ramírez.
[8] Acento Veintiuno; 19 marzo, 2013
[9] Dato extraído del Directorio de Establecimientos Tipo Inspección Federal, integrado por la
Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, a través del Servicio
Nacional de Sanidad Inocuidad y Calidad Agropecuaria. Actualizado al 28 de febrero de 2011.
URL: http://www.senasica.gob.mx/?id=743
[10] Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), abril de 2013.
[11] Francisco Javier Mayorga, Secretario de la SAGARPA, Aguascalientes, Ags., 09 de agosto de
2011.
[12] México: En 2012 se produjo menos carne de canal: INEGI; Mayo de 2013.
[13] Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal; Asunción, Paraguay, 8-9 de abril de 2013
[14] Registro No. 187982; Localización: Nueva Época; Instancia; Pleno; Fuente: Seminario Judicial
de la Federación y su Gaceta, Enero de 2002; Página: 1042; Tesis: P. /J. 142/2001;
Jurisprudencia; Material(s); Constitucional, FACULTADES CONCURRENTES EN EL SISTEMA
JURÍDICO MEXICANO. SUS CARACTERÍSTICAS GENERALES.
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