historia del grupo musical zapatos viejos

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HISTORIA DEL GRUPO MUSICAL ZAPATOS VIEJOS
Beatriz Santos, mi antigua maestra de Viana del Bollo (Orense), suele llamarme a
principios de año para que escriba algo sobre el pueblo en la revista A NOSA
BISBARRA que se publica cada verano. Para mi, resulta fácil escribir cosas, dado el
carácter local e histórico de la revista. Lo difícil es contar algo ajeno a mi persona.
Hasta la fecha, sólo he contado cosas e historias vividas por mí, por lo que vuelvo a
pedir disculpas por ello.
Zapatos Viejos fue probablemente, la tercera formación musical estable que tuvo
Viana en su historia, tras la Banda de Música de Federico Avila y la Banda de
Gaitas de Albino Pérez el Aviador...
Zapatos Viejos fue un conjunto musical del tipo Liverpool
(cuatro músicos, cuatro voces, dos guitarras, un bajo y una
batería) que se creó en Viana en Septiembre de 1971. Sus
componentes iniciales fuimos Manuel Somoza y yo (de Viana)
y Mauricio, Antonio y Manuel (de El Barco de Valdeorras).
En un principio pensamos dedicarnos a actuar en festivales de
rock y grabar algún disco, pero sin promoción alguna y como
nadie nos contrataba, acabamos actuando en prados, plazas y
salas de baile. Por otro lado, teníamos la sutil presión de los
vencimientos de las letras de los instrumentos que habíamos
comprado, que nos empujó a tirarnos a lo fácil, intentando Jesús García Martínez
ganar dinero lo más rápidamente posible para poder (Jesu)
atenderlos.
El conjunto tuvo un año y medio de vida y actuamos fundamentalmente en la zona de
Viana y sus alrededores. También nos contrataron en Ponferrada, El Barco, La Rúa,
Toreno y en otros pueblos de la zona del Bierzo.
La primera guitarra que tuve en mis manos, años atrás, fue la de Pepe Sánchez
(Panchito, el de Zoila), un amigo de la infancia de Viana. Pepe regentaba una zapatería
en los bajos de la esquina del final de la calle Ceferino Armesto, justo entre las calles de
la Gallega y la que sube hasta la Capilla de la Soledad.
El taller de Pepe a principios de los sesenta, se convertía con frecuencia en una especie
de local o club social, para los chicos de nuestra edad, donde pasábamos el rato.
Mi vida, en aquella época, estaba dividida entre Viana y León. En Viana me llamaban
Jesu y en León “el beatle”, porque desde que tuve oídos para la música, los Cuatro
Fabulosos se convirtieron en mis ídolos. Hoy lo siguen siendo y su legado musical
forma parte de mi dieta musical diaria, así como de mi vida en general. Como digo en
otro artículo de esta misma web, la música de los Beatles, constituye la banda sonora de
la película de mi vida
Jesús García, el Beatle
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En Viana pasaba mis mejores momentos –los del periodo vacacional- y en León, con
mis abuelos maternos, el resto. Me sentía mucho mejor en Viana, ya que en León,
inexorablemente, tenía que asistir al colegio, estudiar y respetar horarios, cosa que en
absoluto hacía en Viana.
Tras mi primera experiencia de sostener la guitarra de Pepe intentando tocar algo
sencillo, cuando volví a León me apunté a la rondalla del instituto donde estudiaba; allí
aprendí mis primeras canciones y como muchos jóvenes contemporáneos de los Beatles
y de la era pop, me dejé el pelo muy largo, como lo llevaban ellos y así venía a Viana
con toda normalidad y sin complejo alguno. El problema era para mis padres que
recibían muchos comentarios gratuitos, al ser yo el primer melenudo, con pelos bien
largos, que tuvo Viana ...
En el instituto donde estudiaba, había cursos superiores al mío y con frecuencia, algunos
de sus alumnos que tocaban la guitarra muy bien, en plan académico y ortodoxo, se
pasaban por el aula de la rondalla para darnos un buen repaso.
Algunos de ellos eran alumnos del gran maestro de la guitarra y compositor leonés
Venancio García Velasco nada menos. Su método de guitarra y su obra, tras su
inesperado fallecimiento, alcanzaron fama y reconocimiento mundial.
Me sorprendían cuando entraban y tomando nuestras guitarras interpretaban
perfectamente temas clásicos como Romance Anónimo o el Concierto de Aranjuez y
también, las canciones que se oían por la radio y por la recién nacida y única televisión
que había.
Procuraba aprender de ellos todo lo posible, en aquellos esporádicos e imprevisibles
encuentros.
Cuando volvía a Viana entre 1966 y 1967 en las vacaciones de
Navidad, Semana Santa o Verano, con algunos conocimientos
más de guitarra y con canciones aprendidas, aunque
regularmente tocadas, los encuentros en la zapatería de Pepe,
eran una auténtica fiesta ...
Con José Antonio Perejón (actualmente en Méjico) y Manuel
Somoza, pretendimos organizar una pequeña charanga para
tocar canciones y divertirnos. Perejón tocaba una batería
rudimentaria que el mismo se había construido, Somoza, que
estudiaba en la Universidad Laboral de Zamora, ya sabía
mover bastante bien los dedos por el teclado del piano y del
acordeón y yo tenía una guitarra española con un pick-up,
electrificada por mi, que la enchufaba a la entrada de phono de
una radio de válvulas de mi padre, mi primera guitarra
Jesús García, el Beatle
Jesu en 1967. En aquel
año
los
Beatles
publicaron su Sergeant
Pepper’s Lonely Hearts
Club Band. Su obra
maestra.
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eléctrica ...
Aquel proyecto primero no resultó. No teníamos un maestro detrás, o alguien con
sentido común que nos dijese algo tan sencillo, como que teníamos que poner más
técnica que corazón, para llegar a hacer algo en serio.
Transcurrieron los años y cada uno se fue por su lado buscando trabajos y nuevos
horizontes. Pepe se fue a Barcelona, Somoza a Alemania y Perejón a Méjico. Yo por mi
parte, continué mis estudios en León donde tuve la posibilidad de conectar con otros
chicos que estaban como yo, tras la gran estela de los Beatles, interesados en la música
moderna y con ganas de formar un conjunto músico-vocal, que era como se llamaban en
aquella época a los grupos de música. Así comencé a tocar con uno que se llamaba
Frankenstein. Luego pasé a otro llamado Green Smoke y finalmente un tercero que se
llamaba Kikis Klan hasta que tuve que venir a Viana, para hacer en Orense el servicio
militar.
A la vuelta de la mili, mientras pensaba y decidía mi futuro, tuve la posibilidad de
trabajar durante un tiempo, como tantos vianeses, en la construcción del embalse de Las
Portas. Allí conocí a los hermanos Antonio y Manuel Fernández Cruz, de El Barco de
Valdeorras, que años atrás habían formado el conjunto Los Iris, a los que propuse
formar un grupo con sede en Viana, que se llamaría Zapatos Viejos.
Así pues, el grupo se fundó en Viana y por iniciativa mía. Puede afirmarse que Zapatos
Viejos fue probablemente, la tercera agrupación musical estable que tuvo Viana en su
historia, tras la Banda de Música de Federico Avila y la Banda de Gaitas de Albino
Pérez el Aviador. Yo propuse el nombre y todo el proyecto a los hermanos Fernández
Cruz, que lo aceptaron. Manuel Somoza no disponía entonces de un teclado y no se
incorporó al grupo hasta meses más tarde (lo hizo tocando el bajo) pero hay que
reconocerle una vez más, todo su personal apoyo y trabajo, en el empeño de crear y
echar a andar el grupo musical en Viana.
En Zapatos Viejos, Manuel tocaba la batería y cantaba, su hermano Antonio la guitarra
eléctrica y cantaba también. Yo tocaba la otra guitarra, pero cantaba poco, tan sólo
cuando me dejaban. Manuel Somoza al final se encargó del bajo, sustituyendo a
Mauricio quien se había hecho cargo de él, en los comienzos. En los últimos meses de
vida del grupo, además de la guitarra, toqué también el órgano electrónico.
Para ensayar y salir a actuar por vez primera, tuvimos que comprarnos algunos
instrumentos y todo el equipamiento que nos faltaba. Ese fue nuestro principal y primer
problema. El camino obligado pasaba por visitar a Jolper, en las Galerías Centrales de
Orense; aunque teníamos parte de los instrumentos y del equipamiento necesario de
nuestras actividades musicales anteriores, tuvimos que financiar la compra de otros muy
caros, tremendamente caros.
Jesús García, el Beatle
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Para los entendidos en la materia, un breve flash o ficha técnica de todo el arsenal
técnico que finalmente reunimos: Guitarras Fender Stratocaster, Jomadi Rock Black y
Welson, Bajo Framus, batería Premier, amplificadores Vox y Tenoxy, micrófonos
Shure y AKG, efectos Wem Copycat, Fuzz Marshall, Wha Marshall, amplificador vocal
Musicson 120+120 de válvulas y al final un órgano electrónico GEM Jumbo... Todo un
lujo para la época y sobre todo por sus precios. Hoy está todo muchísimo más barato,
que curioso.
Cuando pasan los años y se rebobina el pasado, a veces uno se sobrecoge porque ha
pasado el tiempo y se ha valorado o agradecido poco, situaciones y detalles
extraordinarios de personas, a los que le dimos poca relevancia en su momento. Por
ejemplo, ahora mismo, no recuerdo haber agradecido personal o expresamente nunca a
nadie, todo aquel apoyo que mayoritariamente nos brindó Viana en la puesta a punto de
aquel proyecto. Lo haré ahora mismo y tarde: Muchas gracias Vianeses, gracias de
verdad, amigos, por toda aquella inolvidable ayuda. Como dice el dicho (dicho una vez
más) más vale hacerlo tarde que nunca ...
Mi tío Teolindo García Rodríguez, avaló personalmente una operación millonaria para
la época; la compra de instrumentos ante el mismísimo gerente de Jolper, José Luis
Pérez, que pagamos cómodamente y en interminables plazos mensuales.
Mi primo Neftalí Prieto Barrios (el alcalde de Viana en aquella época) nos cedió unas
dependencias municipales para los ensayos (las antiguas escuelas en el Cabo da Vila) y
además nos procuró un buen número de contratos.
Las comisiones de fiestas de la Androlla, del Carnaval y de San Cristóbal nos
convirtieron en su grupo favorito o en sus enchufados. En las fiestas de San Mamed,
Morisca, Covelo y otros pueblos cuyos nombres no recuerdo, nos contrataron para sus
fiestas de verano.
La dirección del Casino Cambey nos convocaba para bodas y otras fiestas. Muchas
personas, todas de forma desinteresada, nos ayudaron. Nosotros sentimos perfecta y
gratamente todo aquel gran apoyo en los comienzos y el empuje a aquel modesto y
lúdico proyecto.
Todo el pueblo de Viana, venía a vernos y participaba en nuestras actuaciones. A veces
teníamos complejo de ser su propio equipo de fútbol ... ¡Que gratos recuerdos a pesar
del paso de los años!
Jesús García, el Beatle
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Nuestra primera actuación fue una sesión
vermouth que hicimos en el bar del Casino
Cambey un domingo, a la salida de misa para
presentar el grupo. Hicimos carteles a mano,
con rotuladores de color en formato folio
vertical y los pusimos por los escaparates de
los comercios. El Cambey se abarrotó y hubo
que repetir la presentación durante otros dos
domingos más. En el Casino Cambey fuimos el
grupo titular durante mucho tiempo y no venía
Zapatos Viejos en la Fiesta de la
ninguna otra orquesta.
Androlla de 1972 en el Casino
Cambey. De izquierda a derecha:
Manuel, Jesu y Antonio.
Y es que, como ya he dicho, tan pronto se corrió la noticia de que en Viana se estaba
formando un conjunto musical, todo el pueblo decidió ayudarnos e implicarse en
nuestro proyecto como si fuera suyo o como si estuviésemos engendrando algo
espectacular que obligatoriamente debían de socorrer.
En las sesiones matinales que hicimos los
domingos por la mañana en el Cambey, por
ejemplo, aunque la entrada era gratuita, los
que asistían –sin haberlo preparado nadie
previamente, y por propia iniciativacomenzaron a aportar sus dineros a una
especie de bote, que destinamos al pago de
las primeras letras del equipamiento que
tuvimos que comprar...
Del grupo se pueden contar muchas cosas,
como que soñamos y pretendimos ser en vano unas estrellas del rock, pero las más
importantes (aparte de ese extraordinario apoyo popular ya citado) sería contar, que la
primera vez que salimos a actuar en unas navidades, lo hicimos precipitadamente y para
ganar un dinero que necesitábamos, para atender las primeras letras. Casi sin ensayos ni
repertorio, tocamos pocos temas ensayados y muchas de las canciones que cada uno de
nosotros había tocado en nuestros respectivos grupos anteriores, años atrás. Algunas de
ellas, directamente, sobre la marcha.
Con el tiempo fuimos incorporando más canciones de cierto nivel e intentamos darle al
grupo un giro de calidad, con canciones propias y otras de los Shadows, Santana, Eric
Burdon, Donovan y otros, que si bien a nosotros nos encantaban, lo cierto es que no
conectaban con la audiencia ni con el cliente final, cuando las tocábamos por ejemplo,
en una verbena. Cuando aprendimos la lección, optamos por una línea intermedia y nos
dejamos de historias. Nos centramos en las canciones de los Tamara que todavía
seguían sonando, las del verano y en cosas más asequibles y populares, sumergiéndonos
definitivamente en la comodidad y en la música de consumo.
Jesús García, el Beatle
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En alguna ocasión “falsificamos” nuestro propio nombre de Zapatos Viejos y nos
pusimos el de Los Iris para actuar en la zona de El Barco y La Rúa, ya que como he
indicado, era el nombre del grupo anterior de los hermanos Fernández Cruz,
pretendiendo vender la moto de un revival del grupo.
El grupo ya volaba por los alrededores de Viana con aplomo y con un nivel aceptable.
Los chicos de Viana nos preguntaban donde actuábamos en los fines de semana y allí se
presentaban como si fuesen nuestras fans. En La Rúa, El Barco, Ponferrada, Toreno,
aparecían sin avisar y teníamos que invitarles a cervezas ... ¡que menos!.
El grupo se deshizo a principios de 1973, cuando definitivamente me vine a vivir a
León y me embarqué en otros proyectos musicales.
Jesús García, el Beatle
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