De las notas del libreto
del LP de Miles Davis
Kind of Blue (1959)
Bill Evans
Existe un arte visual japonés1 en el que el artista está obligado a
ser espontáneo. Tiene que pintar en un pergamino delgado extendido
con un pincel especial y pintura negra de acuarela, de tal manera que
un brochazo forzado o ininterrumpido destruirá la lı́nea o atravesará el
pergamino. No son posibles los borrones ni los cambios. Esos artistas
deben practicar una disciplina especı́fica, la de permitir que la idea se
exprese a si misma en comunicación con sus manos de forma directa
que no puede interferir la deliberación. Las pinturas resultantes carecen
de la composición compleja y las texturas de la pintura convencional,
pero se dice que aquellos que saben ver encontrarán algo capturado que
escapa a cualquier explicación. Esta convicción de que la acción directa
es la reflexión más llena de significado, en mi opinión, ha inducido a la
evolución de disciplinas extremadamente severas y especiales como son
las del músico de jazz o improvisador.
1
Suibokuga: Pintura japonesa con tinta, que llegó inicialmente a Japón desde China
a través de monjes budistas Zen a finales del siglo XVI.