La Cabra o ¿quién es Silvia?

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Comedia Nacional
Reposición
La Cabra
o ¿quién es Silvia?
de Edward Albee
dirección Mario Ferreira
del 4 de marzo al 3 de abril
Sala Verdi
Dossier de presentación
Contacto
Comedia Nacional
[email protected]
1950 81 60
1 Dossier realizado por Laura Pouso con la asistencia de Verónica Mato
1
Y entonces me escuché a mí misma
riéndome, y empecé a preguntarme por
qué me estaba riendo...¿Por qué me
estaba riendo? Y así de pronto paré; dejé
de reírme. Me dí cuenta – como me daría
cuenta si me cayera de un edificio“mierda, me caí del edificio y me voy a
morir, me voy a reventar contra la
vereda”; así que no era una broma, en
absoluto, era horrible y absurdo, pero no
era una broma.
La Cabra- II- fragmento
trad. Margarita Musto
de Edward Albee
La Cabra o ¿quién es Silvia?
título original : The Goat or Who is Sylvia?
Traducción Margarita Musto
Reparto
Oscar Serra - Martin
Isabel Legarra - Stevie
Juan Worobiov - Ross
Diego Arbelo - Billy
escenografía Eduardo Cardozo
vestuario Paula Villalba
luces Martín Blanchet
música Alvaro Pérez
traspunte Daniel Pérez
realización Unidad Técnica de Infraestructura Teatral
colaboración en vestuario Johanna Bresque
dirección Mario Ferreira
La Cabra o ¿quién es Silvia?2
Apuntes para una definición de la tragedia
En La Cabra o ¿Quién es Sylvia?, Edward Albee conserva su estilo y presenta nuevas
facetas si comparamos este texto con otros que han quedado en la memoria del teatro
como Historia del Zoo (1959), ¿Quién le teme a Virginia Woolf? (1962) o Delicado
Equilibrio (1996). Estrenada mundialmente el 10 de marzo de 2002 en el Golden Theatre
de Nueva York, La Cabra le valió el Premio de la mejor obra del año. Fue estrenada en
el Almeida en Londres en 2004 y el Theatre de la Madeleine en París en 2005. Se trata,
una vez más, de un drama ambicioso, eficaz y ferozmente divertido a través del que
Albee intenta hacer reflexionar a sus contemporáneos sobre la identidad, sobre los otros
y también sobre las convenciones y sobre los tabúes de una sociedad.
Al tratar el tema de la tolerancia a partir de un argumento simple – el personaje
principal Martin se enamora de Silvia y debe enfrentar a su esposa, a su hijo y a un
amigo de toda la vida- La Cabra no constituye una excepción en el conjunto de la obra
dramática de Albee.
Albee precisa en el subtítulo de la pieza que se trata de “Apuntes para una definición de
la tragedia”. De hecho, las Euménides están ahí, omnipresentes en esta breve tragedia
de lo extraordinario en tres escenas, compuesta de manera muy clásica : transcurre en
un solo lugar – el living de una
pareja burguesa- en un tiempo acotado y hay una
revelación seguida de una venganza. Como en una tragedia antigua, el mensajero trae la
tormenta.
Pocas acotaciones, ninguna descripción de la escenografía o de los
personajes y, como siempre, grandes papeles.
La relación con la estética y la belleza formal son capitales en una obra que usa los
mecanismos dramáticos de la transgresión y de la revelación de un secreto, seguido del
desorden y del caos hasta alcanzar la paz sobre las ruinas.
¿Cómo explicar lo
inexplicable, racionalizar lo irracional? Martin intenta una primera confesión que es
recibida como una broma absurda. Lo vuelve a intentar en la gran escena de la
confesión, intenta mostrar el éxtasis, la sorpresa, la pulsión del estado amoroso. En
vano. La oscura ley del talión se impone, mientras que la sociedad, cristalizada en el
personaje del periodista-judas, dispone de sus normas ritmadas por las trompetas del
éxito y renombre del protagonista. Generalmente, todo está previsto en la vida conyugal
2 Texto extraído de Enciclopedia Universalis on line, trad Laura Pouso
: el deseo, el placer y los duelos, todo está programado en una rutina admitida. Pero,
¿qué es lo inadmisible?
Para Albee
:
“los
límites
de
la
intolerancia
han
retrocedido
pero
no
lo
suficiente...Nuestra sociedad se ha vuelto muy perezosa, preferimos el confort a la
aventura.” Y eso se nota en la reacción del público neoyorkino, bien dispuesto a
aceptar la revelación de la bestialidad o escuchar la sugerencia de un Jesucristo suicida
pero que rechaza, sin embargo, el beso sensual de dos hombres, padre e hijo llevados al
paroxismo de la emoción confusa.
Casi cincuenta años después de Historia del Zoo, drama habitado por la homosexualidad
y la historia de Jerry y el perro, cuarenta años después del recinto cerrado de Delicado
Equilibrio, Albee sigue aportando confusión en Broadway. Transposición teatral de El
hombre
a la oveja de Picasso, La Cabra, tildada por la crítica norteamericana de
“tragicomedia bestial” o de “paradigma del amor romántico”, sorprende por la sabia
mezcla de comedia descacharrante y de tragedia urbana posmoderna, en busca de
catarsis y de purificación.
El manejo teatral, con sus encastres de fragmentos de estilo country a la manera de
Noel Coward – como en el parlamento de los Zoófilos anónimos- confirma el placer
intenso de reencontrar
a un autor que divierte y prueba nuestra capacidad de
generosidad y de imaginación porque La Cabra, con su belleza de diablo bucólico se
adorna con la pregunta ¿Quién es Sylvia?, tomada, colmo de la malicia, de una balada de
Shakespeare.
Who Is Silvia?
Who is Silvia? what is she,
That all our swains commend her?
Holy, fair, and wise is she;
The heaven such grace did lend her,
That she might admirèd be.
Is she kind as she is fair?
For beauty lives with kindness.
Love doth to her eyes repair,
To help him of his blindness,
And, being helped, inhabits there.
Then to Silvia let us sing,
That Silvia is excelling;
She excels each mortal thing
Upon the dull earth dwelling:
To her let us garlands bring.
William Shakespeare -Two gentleman of Verone ,
¿Quién es Silvia?
Dime ¿qué es?, Silvia,
¿Cómo es que los anchos prados te alaban?
Bella y maravillosa te veo, siempre cerca,
Es una señal de los favores del Cielo,
Que se subyugan a ella.
¿Es ella a la vez bello y bueno?
Su encanto refresca con la gentileza de un niño,
Cupido vive en sus ojos,
Allí se cura de su ceguera
Y permanece en una dulce calma.
Entonces, para Silvia resuena una canción,
Para gloria de la preciosa Silvia,
Cada encanto le pertenece hace mucho,
La Tierra nos lo puede decir,
¡Para ella los ramos y coronas de flores!
William Shakespeare – Los dos hidalgos de Verona
El hombre a la oveja de Pablo Picasso
… Quién es Silvia?
Numitor, dictador de la ciudad de Alba Longa, fue destronado por su hermano Amulio,
quien lo expulsó de la ciudad, y procedió a matar a todos sus sobrinos varones excepto a
su única sobrina Rhea Silvia. Como no quería que Rhea Silvia tuviera hijos la obligó a
dedicarse al culto de Vesta asegurándose de esta forma de que no los tuviera. Sigue
narrando la leyenda, que Rhea Silvia se encontraba durmiendo en la orilla de un río y el
dios Marte se quedó prendado de ella, la poseyó y la dejó embarazada. Como
consecuencia de esta unión, Silvia tuvo gemelos a los que posteriormente llamó Rómulo
y Remo. Antes de que el rey Amulio se enterara del suceso, colocó a sus hijos en una
canasta en el río Tíber para que no sufrieran el mismo camino que sus tíos. La cesta
embarrancó. Los pequeños fueron amamantados por una loba, Luperca, y más tarde
recogidos por el pastor Fáustulo y cuidados por su mujer Aca Larentia. Ya adultos,
remplazaron a su abuelo en el trono y decidieron fundar una ciudad en el mismo sitio en
el que la loba los había amamantado. Conocemos el resto : un conflicto estalla entre
Rómulo y Remo. Trazando los límites de “su” ciudad, Rómulo exige a su hermano no
atravesar las fronteras. Habiendo Remo transgredido el orden, Rómulo lo mata. El
imperio más importante del mundo se elevará entonces sobre una tierra bañada en
sangre fratricida. La loba, será desde entonces, el emblema de Roma y adornará sus
monedas y sus monumentos.
Para celebrar el prodigio y sellar, sin duda, la unificación de la ciudad, todos los años en
Roma, quince días después de las calendas de Marzo (15 de febrero) se festejan las
Lupercales. Se sacrifica un chivo, una cabra o un perro en el lugar de donde escapa el
lobo hambriento. Estas ceremonias en honor de Lupercus, pero igualmente de la loba
que amamantó a los niños, debían aportar prosperidad a la ciudad, ya que el lobo y el
chivo son ambos símbolos de fecundidad.
Silvia (Sylvia).- Silvia es importante por ser el primer asteroide conocido en tener más
de una luna asteroidal. Lo descubrió en India Norman Pogson en 1866, quien explicó que
seleccionó el nombre en referencia a Rhea Silvia, madre de Rómulo y Remo.
Silvia es de color muy oscuro y probablemente tiene una composición muy primitiva.
Silvia es orbitado por dos pequeñas lunas asteroidales descubiertas en el siglo XXI,
bautizados Rómulo y Remo.Los astrónomos creen que estas lunas se formaron por un
impacto en el pasado de otro asteroide con Silvia, quedando atrapadas por la gravedad
del asteroide.
Edward Albee y la angustia de todos nosotros
Para el gran público, Edward Albee es sobre todo, el autor de ¿Quién le teme a Virginia
Woollf? Esta pieza fue precedida de otras más breves (Historia del Zoo, La caja de
arena, La Muerte de Bessie Smith y Sueño americano) pero fue la primera en estrenarse
en Broadway, en 1962. Con su éxito, aseguró a su autor la celebridad. Además de
permanecer quince meses en cartel, la obra – con la que se grabó un disco y se hizo una
película- fue presentada en todo el mundo ( en Suecia con dirección de Ingmar Berman,
en París con dirección de Franco Zeffirelli...)
Son varias las razones que podrían explicar el éxito de Albee, la primera y tal vez la más
evidente, es que había un lugar para conquistar que permitiera hacer ingresar a Estados
Unidos lo que llamamos “teatro del absurdo”. El rol de Albee ha sido, de ese punto de
vista, comparable al de Pinter en Inglaterra : enraizar en un contexto nacional
el
cuestionamiento – de Beckett o Ionesco- del realismo sicológico o social. Pinter hizo oir
la poesía de los suburbios londonienses, de los balnearios desiertos o de los modestos
hospedajes de familia un poco inquietantes que ya conocíamos por Agatha Christie. Por
su parte, Albee, incorporará
a sus diálogos, cuidadosamente
extraídos de la
cotidianeidad y atentos a las extrañezas del lenguaje, una serie de tradiciones y de
temas propiamente americanos : el psicoanálisis “salvaje” de las relaciones familiares
-que pone el acento sobre el matriarcado y la
desvirilización solapada del macho
americano-, la discriminación racial contra los negros, las fuerzas mortales de una
civilización que busca liquidar a aquellos que no resultan productivos y a los
inadaptados.
La segunda causa del éxito de Albee quizá corresponde a una cierta preocupación, a un
cierto cuestionamiento del american way of life durante los años sesenta. Es en 1960
precisamente cuando Albee conoce a Alain Schneider, el director americano que estrena
Beckett en Estados Unidos y que va a ser el director de sus obras.
Cuando Albee aparece en la escena americana, está de moda el psicodrama con la lupa
puesta en la célula familiar para mostrar sus insuficiencias, sus mentiras, sus debilidades
y sus crueldades. Todo Estados Unidos estaba listo para mirar por los ojos del “pobre
niño rico” en el reino de las mujeres castradoras.
El tercer factor que contribuiría al éxito de Albee es su historia personal, que le permite
fundar sobre obsesiones una temática que podemos calificar de recurrente.
Hijo
adoptivo (nace en 1928), Albee hace uso de la palabra, como Genet, desde el lugar del
bastardo, del proscripto, del hombre en carne viva, y esta obstinación en el rencor
contra el orden establecido es su fuerte mientras que su familiaridad con el mundo que
describe lo vuelven un testigo creíble. Su mirada sensible sobre la familia americana
sera aún más pertinente, más aguda, porque tiene un pie adentro y otro afuera de ella.
¿Ese contexto social sirve de máscara a Albee para realizar su ajuste de cuentas
personal; la opresión privada remite a otras formas de opresión? Al respecto Albee y
haciendo referencia a Sueño americano, expresa por lo pronto un deseo : “Espero que
mi obra trascienda lo personal y lo privado y tenga algo que decir sobre la angustia de
todos nosotros”
Palabras de autor
Cuando uno lee las entrevistas y las intervenciones de Edward Albee, pareciera que la
personalidad del autor fuera a imagen y semejanza de su escritura : compleja. Su
extremadamente concisa sintaxis, sus fórmulas elípticas y su predilección por la
ambigüedad del vocabulario son tan características que, contribuyen a la riqueza de sus
textos y nos reenvían igualmente al autor, como la concreción de su propia forma de ser
y de pensar.
Sus obras, dotadas de una verdadera polifonía de sentidos, se dejan difícilmente
resumir en un solo tema y el propio Edward Albee asume esta complejidad : “Cuando
uno puede resumir el propósito de una obra en pocas frases, es porque seguramente la
obra no debería ser más larga que esas pocas frases.”
Aparte de los textos que completan este dossier, proponemos una entrevista a Albee
efectuada en marzo de 2002 por Steven Leigh Morris3, en el momento en que La Cabra
estaba en cartel en Broadway :
Estoy en el pallier a las 9h59 de la mañana, pienso en la biografía del autor y en su
dudosa reputación en materia de entrevistas. Toco el timbre dos o tres veces y espero.
Nada. Después percibo un hombre de lentes, con el pelo y los bigotes canosos, el diario
abajo del brazo, que camina rapidamente hacia la puerta de un ascensor del otro lado
del pallier. Cuando ve que me acerco, Albee, me da la mano con firmeza.
En el quinto piso, el ascensor da directamente sobre el loft cavernoso de Albee. La
habitación principal es una gran superficie con piso de madera pulida, paredes con
ladrillos a la vista y en el fondo cocina y escalera caracol. Cuando Albee se escapa a la
cocina para ir a preparar un café, me paseo entre un bosque de esculturas de aspecto
primitivo (entre las que se encuentran obras de su amiga Louise Nevelson) y de pinturas
abstractas. El sol se filtra por la parte de arriba, calienta el interior de ladrillos. Nos
sentamos en torno a una mesa de vidrio. Me habla suavemente y con amabilidad pero
hay un dejo de malicia en sus ojos y para recalcar algunas palabras me apunta con el
dedo.
Steven Leigh Morris : Sobre fines de la década del 70, usted vino a la Universidad de Los
Angeles para dar un curso al que yo asistí. Recuerdo haberle preguntado si usted
pensaba que el lenguaje tenía una capacidad real para transmitir ideas y usted me
tradcontestó que no.
Edward Albee : Hablaba sin duda del hecho de que la gente escucha solo lo que quiere
escuchar.
SLM : Y ahora, casi veinticinco años después, ¿qué contestaría a la misma pregunta?
EA: Diría que la gente escucha solo lo que quiere escuchar (sonríe) Creo que en una obra
seria, la gente debería estar dispuesta a escuchar. El teatro nos llega mucho más por los
oídos que por los ojos. El cine demanda más a los ojos. Una obra de teatro es, en un 90
por ciento, una experiencia auditiva. No pienso que la gente esté tan atenta como
debería para escuchar el lenguaje en el teatro. Entonces esa falta de confianza que
3 Trad. Laura Pouso
tenía en aquella época y que tengo todavía se debe a la reacción de la gente frente a su
responsabilidad respecto del lenguaje.
SLM : En 1962, una semana antes del estreno de ¿Quién le teme a Virginia Woolf?, usted
hizo un comentario en el New York Times sobre la diferencia entre Broadway y el offBroadway. Sus amigos lo felicitaban por haber triunfado finalmente en Broadway, como
si todos sus años de trabajo en el off-Broadway no hubieran sido más que un mero
aprendizaje o incluso una falla. Usted mencionaba también hasta qué punto se asocia
valor con dinero en Broadway. Es una queja que se escucha hasta el día de hoy.
¿Cambiaron las cosas?
EA: Había un sistema de valores de mierda en aquella época, que se mantiene hasta el
día de hoy. Salvo que se manifiesta de otra manera. En un mundo ideal, Beckett y
Chéjov serían más conocidos y el teatro sería financiado correctamente. La única cosa
que cambió, es que, desgraciadamente, el poder del comercio sobre el teatro es mayor.
Los costos son grotescos y eso acobarda a los productores. Cuando montamos Virginia
Woolf en 1962, los costos totales de la producción eran de 42,000 dólares. Off-Broadway
montamos una obra de Beckett e Historia del Zoo por 3000 dólares. Sin embargo,
cuando aumenta el precio de las entradas, eso ahuyenta al tipo de público que
queremos ver en los teatros. No obstante, no le podemos dar la espalda al teatro y
ponernos a escribir para cine porque en el cine no tenemos ningún derecho de controlar
nuestro trabajo. Ninguna protección tampoco si deciden echarnos y contratar a otra
persona en nuestro lugar. En el teatro, el contrato de la Asociación de Autores teatrales
nos protege. No se puede tocar una sola palabra de la obra sin el consentimiento del
autor. Hay que aprender a defenderse desde el inicio de la carrera. El autor no tiene
por qué hacer cambios. No elige este oficio para ser un empelado. Cuando nos negamos
a ser tratados como una propiedad, cuando nos negamos a tener una actitud de
empleado, nos injurian. Pero más vale reírse de eso antes que mostrarse herido o
exasperado porque eso nos vuelve vulnerables. Sin embargo, cuando se aparta la
vulnerabilidad, la cosa se vuelve divertida porque son los otros los que se ponen rojos de
rabia. Pero es una risa amarga, a veces...
SLM: ¿Habla usted de experiencia? ¿Habla de su relación con los críticos?
Albee no contesta
SLM: Le iba a preguntar...no, es una pregunta estúpida.
EA: ¿Si alguna vez dudé de mi talento? (sonríe) Si no se tiene una columna vertebral de
acero, no se sobrevive en el medio artístico en este país.
SLM: ¿Si tuviera otra vez veinte años, sabiendo lo que sabe ahora, volvería a elegir este
oficio?
EA: Esto es lo que les digo a mis alumnos : “Si pueden encontrar cualquier otra cosa en
sus vidas que los haga feliz, háganla. Porque en el medio teatral, el mérito no es
recompensado. Pero, si son infelices si no hacen teatro, si les gusta nadar en aguas
contaminadas e infestadas de tiburones, entonces meten esto.”
SLM: Es hijo único de padres adoptivos y de una madre particularmente autoritaria. En
Tres Mujeres Altas,obra por la que los críticos saludaron su retorno, un muchacho
bastante difícil entra en el segundo acto, hijo de una madre bastante autoritaria. En El
ocupante, el personaje de Louise Nevelson habla largo y tendido de su hijo difícil – no es
exactamente la misma situación- pero se pueden hacer paralelismos..
EA: (con ironía) ¿En serio?
SLM: Asistimos en La Cabra, a un conflicto conyugal muy tenso entre un hombre y una
mujer. Esta crisis se ve subrayada por la presencia de su hijo, que es homosexual. ¿Es
casualidad?
EA: Nunca escribí cosas autobiográficas. Tres Mujeres Altas se inspira en mi madre
adoptiva pero tuve la extraña sensación mientras la escribía que estaba inventando el
personaje. Un amigo me dijo incluso que había sido demasiado tierno con ella.
SLM: ¿Escribe para desligarse de los sentimientos molestos?
EA: No sé. Escribo obras para intentar entender por qué las escribo.
SLM: En este momento usted tiene tres obras suyas en cartel en Broadway, en el OffBroadway en el Off-Off Broadway. Es destacable...
EA: Sí, es verdad.
SLM: Quería decirle simplemente que, después de aquel curso en la Universidad de Los
Angeles es verdaderamente un privilegio para mí encontrarme aquí, en esta situación.
EA: (Albee sonríe, se acaricia el bigote) Lo es, es verdad.
Albee y la Comedia Nacional- Retrospectiva
La Comedia Nacional estrenó por primera vez un texto de Edward Albee en 1972. Con
dirección de Laura Escalante y un reparto encabezado por Alberto Candeau, Estela
Castro, Enrique Guarnero y Maruja Santullo, subió a escena el 25 de julio en la Sala
Verdi, Todo en el jardín. A diez años del
transitaba por primera vez la escritura del
suceso de
Virginia Woolf, la Comedia
autor, aclamado en
Broadway. Desde
entonces, el elenco ha abordado en otras oportunidades textos de Albee. En 1990 y con
dirección de Eduardo Schinca se estrena en el Teatro Solís Todo terminó, interpretada
entre otros por Estela Medina, Gloria Demassi y Juan Worobiov. En 1995, sube en la
antigua Sala Zavala Muniz Delicado equilibrio con puesta en escena de Dumas Lerena y
reparto encabezado por Armando Halty, Jaime Yavitz y Susana Bres.
En 2002, Nelly Goitiño dirigió al elenco en la puesta de Tres Mujeres Altas, espectáculo
estrenado en el Teatro de la Alianza Cultural Uruguay-Estados Unidos y que
protagonizaban Estela Medina, Gloria Demassi y Alejandra Wolff.
El autor
Edward Albee
Edward Albee nació el 12 de marzo de 1928 y empieza a escribir para teatro treinta
años después.
Su obra incluye Historia del Zoo (1958), Sueño americano (1960), ¿Quién le teme a
Virginia Woolf? (1962, Premio Tony), Tiny Alice (1964), Delicado equlibrio (1966, Premio
Pulitzer, Premio Tony), Todo terminó (1971), Seascape (1974, Premio Pulitzer), El
hombre que tenía tres brazos (1981), Buscando el sol (1982), Tres mujeres altas (1991,
Premio Pulitzer) Fragmentos (1993), La Cabra o ¿quién es Silvia? (2002, Premio Tony), El
ocupante (2001) Peter y Jerry (2004)
Es miembro del Dramatists Guild Council y Presidente de la Fundación Edward F. Albee.
Graduado con Medalla de Oro en la Academia americana y el Instituto de Artes y Letras
en 1980, recibe en 1996 la Medalla Nacional de las Artes.
La traductora
Margarita Musto
Reconocida actriz de teatro y cine, Margarita Musto ha desarrollado en forma paralela
una importante labor como traductora de obras teatrales y libros de teoría sobre las
artes de la escena.
Han sido estrenadas sus traducciones de Harold Pinter (Dos obras cortas: Antes de que
me olvide), Hugh Whitmore (Rompiendo códigos, Paquete de mentiras), Joe Orton (El
Botín), Arthur Miller (El último yanqui), Caryl Churchill (Séptimo Cielo), Bryony Lavery
(Frozen), Bernard-Marie Koltès (La soledad de los campos de algodón). Georges Feydeau
(Modisto de señoras), Michel Azama (Vida y muerte de Pier Paolo Pasolini). Ha
publicado en editorial Trilce, sus traducciones de Libro de ejercicios para actores de
Patrick Pezin, Entrevistas con Arianne Mnouchkine y Viento, Volúmenes, Vectores de
Gigi Calciuleanu.
En 2000 escribe la obra En honor al mérito, texto que le valiera el premio de
Dramaturgia de la Intendencia Municipal de Montevideo, el Premio Florencio al Autor
Nacional y el anual del Instituto Internacional de Teatro.
En 2004, recibe el Premio Fraternidad como Artista Teatral, otorgado por la Institución
B´Nai B´rith del Uruguay.
El director
Mario Ferreira (Montevideo, 1966)
Egresado de la Escuela Municipal de Arte Dramático, recibe, en 1990, una beca para
integrar por un año el elenco de la Comedia Nacional. A partir de allí, su actividad
teatral es ininterrumpida, alternando los roles de actor , docente y director.
En su carrera actoral se destaca su participación en : Doña Rosita la soltera de F. García
Lorca, Yepeto de R. Cossa, Gigi de Colette, Madre coraje de B. Brecht, Candida de B.
Shaw, Caricias de S. Belbel, Jardín de otoño de D. Raznovich, Hamlet de W.
Shakespeare, Closer de P. Marber, Tío Vania de A. Chejov , El leon en invierno de J.
Goldman, La vida es sueno de Calderon de la Barca. Ha participado también en ficciones
televisivas y en cine.
Comienza a dirigir teatro en 1992 y desde entonces ha puesto en escena textos de
Shakespeare, Miller, Ionesco, Sánchez, Caryl Churchil, Bryony Livery, David Hare, Jordi
Galcerain, Gérald Sibleyras, Sergi Belbel, entre otros.
Su destacada trayectoria ha recibido varias distinciones (Premios Florencio, Morosoli,
Iris, Fraternidad)
Es, actualmente, Director General y Artístico de la Comedia Nacional.
Reconocimientos
El espectáculo obtuvo el premio Florencio, de la temporada 2010, en los
siguientes rubros;
Mejor Espectáculo (compartido con Agosto de Tracy Letts).
Mejor Actriz, Isabel Legarra.
Mejor Actor, Oscar Serra.
El premio Florencio es el reconocimiento que otorga anualmente la Asociación de críticos del Uruguay (ACTU)
INFORMACIONES ÚTILES
de Edward Albee
La Cabra o ¿quién es Silvia?
traducción Margarita Musto
dirección Mario Ferreira
Reposición
del 4 de marzo al 3 de abril
Sala Verdi
Soriano 914
Localidades numeradas 90 pesos
Mayores de 60 años gratis los domingos
Entradas en venta solo en boletería de la Sala Verdi
horarios de boletería
de martes a jueves de 15h a 20h
viernes y sábados de 15h a 21h
domingos de 15h a 19h
La Sala Verdi no trabaja con sistema de reservas
Por funciones para grupos de estudiantes o empresariales contactar a :
Departamento de Extensión -Estela Mieres / [email protected]
Comedia Nacional-Equipo de Gestión
Director General y Artístico Mario Ferreira
Director de Producción Jorge Navratil
Coordinador de Comunicación Fabio Guerra
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