Costumbres de Irlanda

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Costumbres de Irlanda
La isla verde, de casas con techos de paja, pubs, historia, música, poesía y tradición, tiene una población cercana a los
5,7 millones de habitantes, de los que aproximadamente 4 millones viven en la República. La diversidad de su cultura se
remonta a la civilización celta, la cual abrazó el cristianismo tras la llegada de San Patricio en el año 432. Más tarde, la
invasión de los vikingos y, posteriormente, el asentamiento inglés con su influencia protestante, han otorgado a estas
tierras una rica herencia patrimonial y sociocultural. El predominio de una población joven en la sociedad irlandesa hace
de esta isla un lugar donde la alegría, la esperanza, la sociabilidad y la unión de su gente, combina muy bien con su
folclore.
Cultura y Festividades
Las tradiciones de sus gentes son muy variadas. Por esas tierras, la música se entona con flautas, arpas (instrumento de
origen nacional), gaitas, silbatos celtas y violín. La literatura desde hace más de 2.000 años es una de las artes en las
que han sobresalido los irlandeses, aunque hasta el siglo VIII no se recogieron por escrito sus antiguas leyendas y mitos.
Hechos heroicos, guerreros intrépidos de la mitología, hadas, gnomos, ánimas y otros seres sobrenaturales, son los
protagonistas de la herencia narrativa. La existencia de espíritus y especialmente de “seres menudos” juega un
importante papel en el folclore irlandés. Hasta hace unos pocos siglos se creía que las hadas vivían bajo un montículo de
tierra a los que denominaban “fairy raths” y que tocarlas traía mala suerte. El más famoso de estos seres de la
mitología es el duende, un personaje muy codiciado en la cultura irlandesa ya que según la leyenda quien atrapase uno,
conseguiría que aquel ser menudo le guiara hasta una olla llena de oro. A pesar de que la mayoría de los condados
continúan contando las leyendas e historias a los niños, el más popular de todos por mantener la tradición es el condado
de Louth. El “Pan Celtic Festival”, celebrado en el mes de abril, recuerda a toda Irlanda la mitología celta, con su música,
baile y cuentos. Las tradiciones y curiosidades de esta isla del norte de Europa son muy amplias. Desde las musicales
hasta las deportivas pasando por las gastronómicas y religiosas.
De la Irlanda prehistórica, se conserva el trabajo en orfebrería de plata, oro, esmalte y cerámica, de modo artesanal o
industrial en prácticamente toda su geografía, pero sobre todo es famosa en el ala occidental de la isla y más
concretamente en su capital. Muchos artesanos contemporáneos se siguen inspirando en los modelos celtas. El anillo de
Claddagh, que lleva grabado dos manos unidas con una corona sobre ellas simbolizando el amor, es la joya más famosa
y comprada por los turistas. También llegan hasta nuestros tiempos de las incursiones y asentamientos vikingos, los
métodos de cultivo y acuñación. En la región de Westmeath, no se extrañe si ve a un conjunto de campesinos trabajando
la tierra y recogiendo la turba a mano como método más seguro y fiable para la recaudación de una de sus principales
fuentes de energía. Las turbas son el resultado de la putrefacción y carbonización parcial de la vegetación en el agua
ácida de las turberas.
La Edad Media aporta a las tradiciones irlandesas el desarrollo de la artesanía. El condado de Kilkenny es conocido por
los azulejos inspirados en las catedrales medievales. Cork y Kerry trabajan el mármol y en algunos lugares el metal, el
hierro y la carpintería. Al Sureste de la zona se desarrolla la tapicería y la alfombra. Uno de los talleres de cerámica más
reconocidos e importantes del país es el Charléis Bridge, ubicado en el condado de Wexford. De esta época feudal
también se adquiere la costumbre del mercado y mercadillo. Prácticamente por toda la geografía de Irlanda, se
encuentran mercados de comida, sobre todo de frutas y verduras, y mercadillos de los más variados artículos,
antigüedades, prendas de vestir e incluso utensilios ecuestres.
La sociedad La sociedad irlandesa es conocida por su jovialidad, la alegría y amabilidad de sus gentes. Cada rincón del
país posee un encanto propio que lo distingue del resto de los condados. Por ejemplo, lugares como Kilkenny está
repleto de calles medievales compuestas por barras, cafés, restaurantes y tiendas. Adquiera productos tan típicos del
país como sus jerséis a base de lana virgen, broches de inspiración celta, tallas de madera, libros de poesía y mitología,
lino, porcelana y paños irlandeses. Esta ciudad medieval es tradicional en la pesca con caña, el canotaje y la artesanía.
Conocida como “la región de los gatos”, haciendo alusión a su equipo de hurling, es una de las regiones con más
reputación y victorias en este juego. En cuanto a los deportes, otro de las competiciones famosas del país es el llamado
Gaelic Football. Es un tipo de balompié que se practica fundamentalmente en Irlanda. Este deporte nació en el siglo XVI
y se ha convertido en uno de los deportes de más aceptación entre la población. La colonización británica traslada hasta
la isla las centenarias gigas, reels y bornpipes, un conjunto de bailes típicos adaptados en Irlanda durante el
asentamiento inglés. De su música llega el banjo, un instrumento de origen estadounidense, aunque años más tarde fue
adecuado en Inglaterra y finalmente en Irlanda. Un país con tal diversidad como Irlanda cuenta con un gran legado
relacionado con tradiciones y actividades propias del país que deben ser motivo de visita para los turistas. Con un
apretón de manos, la Irlanda moderna da su bienvenida al paraíso de la historia, los verdes campos, la variedad
gastronómica y el pub. Gran parte de la vida social irlandesa está centrada en el pub o bar, donde las personas se
reúnen para charlar y degustar su bebida típica por excelencia: la cerveza. La cultura irlandesa no corre peligro de
deterioro, la gente profesa auténtica devoción por sus tradiciones que no dejan de celebrarse puntualmente cada año en
todas sus festividades.
Actividades
De Grecia y la Antigua Roma nacen las carreras de caballos, y desde aquellas épocas hasta hoy en día el lugar donde ha
tenido un mayor desarrollo el deporte ecuestre es en Irlanda. Los caballos irlandeses son robustos pura sangre
apropiados para el salto, el adiestramiento o la carrera. De este último deporte equino, nace la afición del pueblo
irlandés por las apuestas, una tradición ligada a la suerte que además se extiende a los encuentros de rugby y fútbol
gaélico o «hurling» (mezcla de fútbol tradicional y rugby). En cuanto a los deportes y hobbies de mayor tradición se
encuentran la vela, que surgió en Europa durante la Edad Media y que llegó a la isla durante el período anglonormando,
el golf (adaptado de los escoceses durante el siglo XIV) y la caza de zorros y ciervos. No tenga reparo en compartir un
rato de cordialidad con sus gentes. Intégrese disfrutando de sus costumbres y actividades para los más diversos públicos,
practique deportes acuáticos, el tranquilo golf o incluso atrévase con sus pasatiempos más dinámicos como, el rugby y
el gaelíco (mezcla de fútbol tradicional y rugby). Acérquese a un pub y pruebe la bebida inconfundible del país: la
cerveza. Deje que compartan algunas de sus leyendas célticas o, simplemente, escuche sus fabulosas canciones
mientras se deleita con algunos de sus platos típicos. La cálida y estrecha comunidad irlandesa le hará sentirse como en
casa.
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