Manual de Primeros Auxilios

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Manual de Primeros Auxilios
I. CONCEPTO DE PRIMEROS AUXILIOS.
Los primeros auxilios son todas aquellas medidas o actuaciones que realiza el auxiliador, en el
mismo lugar donde ha ocurrido el accidente y con material prácticamente improvisado, hasta la
llegada de personal especializado. Los primeros auxilios no son tratamientos médicos. Son acciones
de emergencia para reducir los efectos de las lesiones y estabilizar el estado del accidentado. Y
esto último es lo que le concede la importancia a los primeros auxilios, de esta primera actuación
va a depender en gran medida el estado general y posterior evolución del herido. Así mismo, son
una obligación moral.
Pero, ¿que es una urgencia?. ¿Y una emergencia?.
La American Hospital Association define la urgencia como cualquier situación que en opinión del
enfermo, los parientes u otra persona que asuma la responsabilidad de llevarlo al hospital,
requiere intervención médica inmediata. La situación de urgencia continua hasta que se ha
realizado una evaluación y diagnóstico médico.
En una urgencia, pueden tener que aplicarse uno de estos dos tipos de primeros auxilios:
•
•
primeros auxilios emergentes o emergencias: en los que existe peligro vital para la vida
del accidentado, estas son: una parada cardio-respiratoria, la asfixia, el shock, las
hemorragias importantes y los envenenamientos graves.
primeros auxilios no emergentes: en los que no existe dicho peligro, por ejemplo: una
fractura en un brazo, dolor abdominal, etc.
Por tanto, una emergencia es una urgencia en la que existe una situación de muerte potencial para
el individuo sino se actúa de forma inmediata y adecuada.
Concluyendo, en las urgencias (sean o no emergencias) los primeros auxilios juegan un papel
importante para el estado posterior del individuo.
II. PRINCIPIOS EN LA ACTUACIÓN DE PRIMEROS AUXILIOS.
PRINCIPIOS BÁSICOS.
Todo socorrista en sus actuaciones debe conocer y aplicar siempre en este orden los siguientes
principios básicos:
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1º. PROTEGER, en primer lugar, a él mismo y después a la víctima. Podemos evitar nuevos
accidentes, si señalizamos el lugar del accidente. SÓLO si hay peligro para el accidentado se le
desplazará, manteniendo recto el eje cabeza-cuello-tronco.
2º. AVISAR, es decir dar el SOS, indicando: el número y estado aparente de los heridos, si
existen factores que pueden agravar el accidente (caídas de postes eléctricos) y el lugar exacto
dónde se ha producido el accidente. Saber que de la información que nosotros demos, va a
depender tanto la cantidad como la calidad de medios humanos y materiales, que allí nos lleguen.
3º. SOCORRER. Esta es la finalidad principal de los primeros auxilios, pero para hacerlo
correctamente previamente hace falta realizar la evaluación del herido.
PRINCIPIOS GENERALES
Primero: Estar tranquilo, pero actuar rápidamente.- Con tranquilidad se da confianza a la
víctima y a aquellos que se encuentren cerca. Los testigos suelen tener miedo, con frecuencia
pánico o están sobreexcitados. El auxiliador ha de dar ejemplo mostrando su tranquilidad.
Segundo: Hacer una composición de lugar.- Cuando se llega al lugar del accidente no se debe
comenzar a actuar curando al primer herido que se encuentre. Pueden haber otros heridos más
graves y que, por tanto, necesiten atenderse en primer lugar. Hacer, pues, un rápido examen del
lugar. Debe intentarse saber si existen heridos ocultos. Hay que darse cuenta también de las
posibles fuentes de peligros que aún existan: amenaza de derrumbamiento, ruptura de
canalizaciones de gas o de agua, fuego, etc.
Tercero: Mover al herido con gran precaución.- Jamás se cambiará de sitio al accidentado
antes de cerciorarse de su estado y haberle proporcionado los primeros cuidados. Además, un
herido grave, no debe ser movilizado excepto por estas tres razones: 1) para poderle aplicar los
primeros auxilios; 2) evitar el agravamiento de sus heridas; y 3) protegerle de un nuevo accidente.
Cuarto: Examinar bien al herido.- Investigar si respira, si tiene pulso, si está consciente, si
sangra, si tiene una fractura, si presenta quemaduras, si ha perdido el conocimiento. Estar bien
seguros de no haber dejado escapar nada.
Quinto: No hacer más que lo indispensable.- Si se intentan hacer demasiadas cosas, se
retrasará el traslado de la víctima. El papel del auxiliador no es el de reemplazar a los servicios
sanitarios, sino que se ha de limitar a proporcionar aquellas medidas estrictamente necesarias
para un correcto transporte del herido.
Sexto: Mantener al herido caliente.- Evitar, no obstante, un calor excesivo, manteniéndole a
una agradable temperatura. Si hace frío, todo el cuerpo debe ser calentado; para ello lo mejor
será envolverlo en una manta.
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Séptimo: No dar jamás de beber a una persona inconsciente.- En este estado no podrá tragar
y existirá peligro de ahogarla al penetrar el líquido en las vías aéreas. Si la víctima conserva la
consciencia y no presenta una herida profunda en el vientre, se le puede dar de beber,
lentamente, y solo a pequeños sorbos. No darle alcohol, es preferible café o té caliente, sobre
todo si hace frío.
Octavo: Tranquilizar a la victima.- El accidentado tiene miedo. Hay que hablarle ya que está
angustiado; el curso de su vida se ha visto truncado bruscamente y padece por los que le
acompañan o por su familia. Hay que tranquilizarle, calmar sus temores y levantarle el ánimo. Hay
que decirle que hay gente cerca que se ocupa de él, que los servicios de urgencias han sido
avisados y que vendrán pronto. No se le debe dejar ver su herida.
Noveno: No dejar nunca solo al accidentado.- El estado del mismo puede gravarse en un corto
espacio de tiempo.
III.- TERMINOLOGÍA CLÍNICA.
Antes de estudiar la forma de valorar el estado de un accidentado es necesario revisar una serie
de conceptos que se van a repetir frecuentemente a lo largo de este curso. Estos son: signos,
síntomas, pulso, tensión arterial, respiración y coloración del accidentado.
SIGNOS Y SÍNTOMAS
SÍNTOMA: Manifestación de una alteración orgánica o funcional apreciable solamente por el
paciente. (P.ej., el dolor).
SIGNO: Manifestación de una alteración orgánica o funcional apreciable tanto por el paciente
como por un observador. (P.ej., convulsiones, deformación de un miembro).
Esto es, los síntomas son subjetivos, mientras los signos son objetivos. Ambos nos van a
proporcionar información sobre el estado del herido. Para conocer los síntomas es necesario
recurrir al interrogatorio, mientras que para los signos usaremos la exploración, esto es,
inspección y palpación. La inspección permite apreciar mediante la observación el estado general
del herido, el color de su rostro, la deformidad de un miembro fracturado, la importancia de una
quemadura, etc. Por la palpación podemos apreciar la frecuencia y regularidad del pulso, el dolor
localizado en una contusión, etc. Finalmente, ciertos datos de exploración solamente podremos
obtenerlos mediante el empleo de aparatos auxiliares, tales como el termómetro, para medir la
temperatura, o el esfigmomanómetro, para la presión arterial.
LA RESPIRACIÓN.
La frecuencia respiratoria normal es de 16 a 20 R.P.M. (se cuenta como una respiración la suma de
inspiración y espiración). El aumento de dicha frecuencia, o taquipnea se produce de manera
fisiológica tras el ejercicio o la excitación; igualmente, la permanencia en alturas considerables o
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en grandes profundidades acelera el ritmo respiratorio. La bradipnea, o disminución de la
frecuencia respiratoria, se presenta fisiológicamente durante el sueño. Patológicamente lo hace
en intoxicaciones por opio, barbitúricos, alcohol, ácido carbónico, ácido cianhídrico; el estado de
shock, etc.
La disnea es la dificultad para respirar. Desde el momento en el que la respiración deja de ser un
reflejo inconsciente para convertirse en un acto consciente empieza la disnea.
Dado que la respiración normal depende de muchos factores, son muchas también las posibles
causas de disnea: la falta de oxígeno en el aire, la falta o escasez de hemoglobina en la sangre, la
obstrucción de las vías respiratorias, etc.
PULSO: MANERA DE APRECIARLO Y DATOS QUE SUMINISTRA.
El pulso es la trasmisión a todas las arterias del organismo del impulso cardíaco sistólico, esto es,
durante la contracción del corazón. Por ello, puede ser apreciado en cualquier parte del cuerpo
(Fig. 1) en que exista una arteria cerca de la superficie de la piel y, mejor aún, si descansa sobre
el plano duro de un hueso.
La arteria más utilizada para valorar el pulso es la radial, localizada en la parte externa de la cara
anterior de la muñeca. También puede explorarse en la carótida, a ambos lados de la garganta.
Otros puntos utilizados para valorar el pulso son las arterias temporales, sobre las sienes; la
femoral, sobre las ingles y la poplítea, en el hueco de la cara posterior de la rodilla.
Por la facilidad de su localización y por su importancia, al informarnos sobre la irrigación
sanguínea cerebral, el pulso carotideo es el que debemos valorar en una situación de primeros
auxilios. Éste se debe buscar a la altura de las arterias carótidas situadas superficialmente a
ambos lados de la linea media del cuello. El auxiliador procederá de la siguiente forma:
- Se colocará al lado de la víctima;
- Situará los dedos indice y medio en la linea media del cuello (a la altura de la
laringe), deslizándolos unos dos centímetros a uno de los lados y
- Presionará con los dedos suavemente, intentando localizar el pulso.
Conviene señalar que NO se deben palpar ambas carótidas a la vez, puesto que si se interrumpe o
dificulta el paso de sangre al cerebro, puede ponerse en peligro al herido.
Aunque tres son las características del pulso, a saber, frecuencia, ritmo y amplitud; a nosotros
nos interesa fundamentalmente la primera. La FRECUENCIA normal del pulso es muy variable en
un adulto sano. En reposo suele ser de 60 a 80 pulsaciones por minuto, con variedades de hasta 44
en individuos robustos y entrenados (Miguel Indurain p.Ej.), y de 90 a 100 en sujetos más débiles
o nerviosos, así como en los niños.
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El aumento de frecuencia se denomina taquicardia: de manera fisiológica se presenta tras el
ejercicio, la excitación nerviosa o las comidas abundantes. De forma patológica la fiebre, shock
traumático, hemorragias, infarto de miocardio, entre otras causas desencadenan la taquicardia.
El pulso lento se denomina bradicardia, fisiológico durante el sueño y en atletas en reposo. Si es
muy lento (inferior a 40 lpm) debe hacernos pensar en una lesión cardiaca (sobre todo si el
individuo sufre desvanecimiento o disnea) o cerebral (en los traumatismos craneoencefálicos).
PRESIÓN ARTERIAL: Información que aporta.
La presión arterial, también conocida como tensión arterial, es la presión que ejerce la sangre
contra las paredes de las arterias. Depende de la energía de la actividad del corazón, la
elasticidad de las paredes arteriales y el volumen y viscosidad de la sangre.
La presión máxima se produce cerca del final del latido de expulsión del ventrículo izquierdo del
corazón, y se llama máxima o sistólica. Esta refleja el volumen de sangre circulante. Su descenso
puede deberse a una pérdida de sangre masiva, caso del shock. La presión mínima se produce en la
parte final de la diástole ventricular, y se llama presión mínima o diastólica. Va a reflejar el
diámetro de las arterias, su descenso se debería a la dilatación de las mismas y viceversa.
A la hora de aplicar unos primeros auxilios no nos va a ser posible medir la presión arterial debido
a que se requieren medios materiales de los que se van a carecer. En estas situaciones nos
interesará conocer aquellos signos y síntomas que nos van a indicar su alteración en determinadas
circunstancias.
SIGNOS
SÍNTOMAS
Nauseas
HIPOTENSIÓN
Palidez
Mareo
Vómitos
Somnolencia
Taquicardia
Calambres musculares
Dificultad para hablar
Visión borrosa
Sudoración fría
Sensación de "un vacío en el
estómago"
HIPERTENSIÓN
Dolor de cabeza intenso
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Mareo
COLORACIÓN DEL ROSTRO.
Dentro de la normalidad existe una gran variación, de unos individuos a otros, en la coloración de
la cara y de toda la piel del cuerpo. No obstante, en los estados patológicos, las alteraciones de la
coloración, apreciadas con objetividad, pueden sernos muy útiles para el diagnóstico.
COLOR
PALIDEZ
SOSPECHAR:
Piel y mucosas
- Hemorragia interna (si
presenta de forma súbita)
Solo piel
- Shock, lipotimia, sincope, frío y
emoción.
- Intoxicación por CO, gas del
alumbrado y el ácido cianhídrico.
ENROJECIMIENTO
CIANOSIS, desde
oscuro al amoratado
se
- Insolación
rojo
ICTERICIA,
desde
amarillo al verde oscuro
- Insuficiente oxigenación de la
sangre
el - Alteración del hígado o vías
biliares
IV.- VALORACIÓN DEL ESTADO DEL ACCIDENTADO: VALORACIÓN
PRIMARIA (el ABC) Y VALORACIÓN SECUNDARIA.
VALORACIÓN PRIMARIA
El proceso de valoración consiste en la recogida de datos sobre el paciente que pueden ser de
utilidad para facilitar la correcta actuación del auxiliador. Esta valoración ha de ser sistemática y
precisa. Entendemos dos formas complementarias y consecutivas de valoración: la primaria y la
secundaria.
En una situación de urgencia, a pesar que la reacción instintiva de cualquier persona es emprender
alguna acción, no se ha de caer en este error, pues la valoración primaria requiere pocos minutos y
de su realización puede depender la vida del accidentado.
La valoración primaria se inicia con la primera impresión que el auxiliador tiene al ver al herido,
que se forma a partir de lo que vemos y oímos, seguida de la evaluación primaria propiamente
dicha, que consiste en identificar problemas que amenazan la vida del individuo, resumidos en el
ABC:
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A.- AIRWAY ----------> Permeabilidad de las vías aéreas, necesaria para que el aire llegue a los
pulmones.
B.- BREATHING -----> Existencia de respiración espontánea.
C.- CIRCULATION --> Existencia de latido cardiaco y ausencia de grandes hemorrágias.
La alteración de estos tres puntos se da en la parada cardiorespiratoria, que será tratada
posteriormente.
VALORACIÓN SECUNDARIA
Sólo después de realizar la valoración primaria y las debidas actuaciones (reanimación cardiopulmonar, apertura de vías, etc..), si las hubo, se realiza la valoración secundaria.
Ésta consiste en la valoración del estado del accidentado de pies a cabeza, tanto por delante, por
detrás y por ambos laterales. Se han de buscar:
•
fracturas de miembros o de la columna vertebral,
•
golpes recibidos en la cabeza, tórax, abdomen y/o espalda que puedan producir
hemorragias internas,
•
lesiones, contusiones, quemaduras, dolor, etc.
Durante este proceso se interrogará al enfermo, si está consciente, intentando obtener la mayor
cantidad de información posible por si dejara de estarlo. Se anotaran, y posteriormente se
trasmitirán a los servicios sanitarios, los siguientes datos:
•
nombre y apellidos
•
edad
o
constantes vitales (pulso y respiración)
!
enfermedades que padezca o halla padecido
•
medicación que toma habitualmente (anticoagulantes, insulina,..)
•
alergias a algún medicamento
•
si lleva algún informe médico encima
•
localización del dolor
•
hormigueos, "descargas eléctricas", entorpecimiento de las piernas
7
o
•
actuaciones de primeros auxilios realizadas y respuesta del paciente a ellas,
SI existe hemorragia la cantidad aproximada y el origen,
o
SI se está realizando la Reanimación Cardio-Pulmonar, tiempo desde la parada y
tiempo que se está realizando la maniobra.
!
SI existe intoxicación por fármacos o productos tóxicos, cuándo y qué
cantidad, y si hubo vómitos.
ASPECTOS JURÍDICOS RELACIONADOS CON EL SOCORRISMO.
Las siguientes preguntas podrían resumir las preocupaciones de los socorristas responsables :
•
¿Qué ocurriría si al atender a un accidentado agravo su situación?,
•
¿Qué ocurriría si fallece al trasladarle?,
•
¿Qué responsabilidad asumo si el resultado de mi actuación es desgraciado?,
•
¿Qué pasaría si no atiendo a la víctima?.
Para hallar la respuesta a estas preguntas, el socorrista debe conocer algunos aspectos de la ley
penal.
Según al articulo 1 del código penal, "Son delitos o faltas las acciones u omisiones dolosas o
culposas penadas por la ley".
Vemos que para que exista responsabilidad criminal y por tanto delito, el ser humano debe haber
actuado con dolo o con culpa, o sea, con intención o con imprudencia, respectivamente.
Intención :
deseo expreso de causar un mal, con conciencia y voluntad,
sabiendo lo que se hace y queriendo hacerlo.
el individuo realiza una acción sin intención, pero actuando
Culpa
o
sin la debida diligencia, causando un resultado dañoso,
imprudencia :
previsible y penado por la ley.
Según lo expuesto, para que el socorrista incurra en delito, cuando actúa en funciones propias del
socorrismo, o bien deberá causar un mal con intención de hacerlo, o causará un mal sin intención,
pero omitiendo aquellos pasos, aquellas atenciones indispensables que debe conocer
inexcusablemente.
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Concretando, diríamos que los delitos en que puede incurrir el socorrista serian los siguientes:
1.- Omisión del deber de socorro :
Este delito está previsto y penado en el art. 489 bis, párrafo 30 del código penal, con el siguiente
contenido: "El que no socorriere a una persona que se hallare desamparada y en peligro manifiesto
y grave, cuando pudiere hacerlo sin riesgo propio ni de tercera, será castigado con la pena de
arresto mayor y multa".
En la misma pena incurrirá el impedido de prestar socorro, no demandare con urgencia el auxilio
ajeno. Si la víctima lo fuere por accidente ocasionado por el que omitió el auxilio debido, la pena
será de prisión menor.
Según este artículo, el delito se cometería de tres formas distintas.
1. Cuando el socorrista omita la prestación de socorro a una persona que esta desamparada y
en peligro manifiesto y grave. No hace falta que la persona fallezca a consecuencia de la
situación en que se encuentra, el delito se produce simplemente por no ayudarla.
2. Cuando el socorrista no puede prestar auxilio personalmente, por alguna razón y se queda
de brazos cruzados, sin buscar auxilio ajeno.
3. Cuando la víctima lo es por accidente ocasionado por el que omitió el auxilio debido, el
propio socorrista.
Estos deberes de solidaridad comunes a todas las personas, lo son mas fuertes para aquellos que
voluntariamente o por contrato asumen la función de socorrer a las personas. Del socorrista no
solo se va a demandar la actuación, sino también el intento de evitar el resultado que pueda
producirse, así el socorrista que contempla como una persona se está ahogando y no actúa, por
determinados prejuicios, o por conocer en aquella persona a un enemigo, por ejemplo, incurrirá en
responsabilidad agravada por "comisión, por omisión" reservada para quienes han contraído la
obligación legal de socorrer, o han asumido voluntariamente ciertas obligaciones, o han creado
ellos la fuente del peligro. No solo se exige actuar, sino además, intentar evitar la producción del
resultado lesivo.
2.- Omisión del deber de impedir a denunciar ciertos delitos :
Este es otro delito por omisión que también pretende proteger ese bien que es la solidaridad
humana. Según el artículo 338 bis.: "El que pudiendo con su intervención inmediata y sin riesgo
propio a ajeno impedir un delito contra la vida o que cause grave daño a la integridad, libertad
sexual, libertad o seguridad de las personas, se abstuviese voluntariamente de hacerlo será
castigado con las penas de arresto mayor o multa o con ambas".
En las mismas penas incurrirá el que se abstuviese de poner en conocimiento de la autoridad o de
sus agentes en el plazo mas breve posible. los hechos delictivo a que se refiere el párrafo
anterior. Vemos como en este caso, la ley solo castiga la pasividad; el individuo ante una situación
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delictiva tiene que intervenir para evitarlo y si no puede intervenir, tiene al me nos la obligación
de denunciarlo. La ley exige intervenir, solo cuando no hay riesgo; no es delito abstenerse cuándo
hay riesgo propio o ajeno lo cual es lógico ya que no se puede pedir a una persona ( en nuestro caso
a un socorrista ), que sea un "superman".
3.- Denegación de auxilio:
Esta figura jurídica esta pensada para aquellas personas que ostentan la condición de funcionarios
públicos y por tanto tienen mayor obligación de intervenir que un ciudadano corriente.
El artículo 371 del código penal establece en su párrafo segundo: "..en iguales penas incurrirá el
funcionario publico que requerido por un particular a prestar algún auxilio a que este obligado por
razón de su cargo para evitar un delito u otro mal, se abstuviera de hacerlo sin causa justificada".
Podría darse el caso de que un socorrista fuese funcionario publico, si estuviese incorporado a la
administración por una relación de servicios profesionales y retribuidos como tal.
4.- Delitos imprudentes:
Señalábamos al comienzo de este apartado la diferencia entre intención e imprudencia, y
conveníamos que la imprudencia se produce cuando la acción carecía de intención, pero no se
había puesto en ella la debida diligencia y por eso resultaba un mal.
La imprudencia temeraria es un delito recogido en el art. 565 del código penal y la imprudencia
simple se considera una falta prevista en los artículos 586 bis y 600 del mismo texto legal.
La distinción entre delito o falta no se mide en este caso por la mayor o menor grave dad del
resultado producido, sino por la mayor o menor falta de prevención y diligencia del sujeto.
Un socorrista incurrirá en imprudencia, por ejemplo, al manipular inadecuadamente a un herido
cuyos síntomas indican que pueden sufrir lesión de columna vertebral.
5.- Lesión por accidente:
Si de la actuación de un socorrista, se derivase una situación lesiva para la víctima, sin culpa ni
intención, y habiendo adoptado los medios necesarios para evitar el daño, no existirá
responsabilidad penal.
BLOQUE II
AHOGADOS
Ahogamiento por asfixia o por inmersión, se produce porque un medio líquido obstruye el paso del
aíre al interior de la vías aéreas. Hay dos clases de ahogamientos:
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Ahogamiento seco: Se produce un espasmo de la glotis por Iaringoespasmo, por lo que el agua no
llega al interior del árbol bronquial; también se denomina ahogamiento blanco, por el aspecto
pálido de la víctima.
Ahogamiento húmedo: Hay aspiración de líquido a los pulmones tras la fase inicial de
laringoespasmo, por estímulos de la hipoxia y la hipercapnia en el centro respiratorio de la
Inspiración; se denomina ahogamiento azul y representa el auténtico cuadro de asfixia por
inmersión.
Por otro lado, según el medio en que se produzca, la inmersión puede ser por:
Agua de mar, que es hipertónica, lo que provoca paso de líquido hacía los bronquios y los alvéolos,
dificultando el intercambio gaseoso, llegando a la muerte por asfixia, hipoxia, acidosis y edema
pulmonar.
Agua dulce, que es hipotónica y pasa rápidamente desde el alvéolo al torrente circulatoria,
produciendo hipervolemia y hemólisis, lo que ocasiona la muerte por fibrilación ventricular, hipoxia
y edema pulmonar.
Ahogamiento en piscinas, que es igual al del agua dulce, con el agravante del cloro que produce
acción tóxica en la pared alveolar.
Ahogamiento en aguas contaminadas, que presenta dos problemas añadidos; la contaminación
bacteriana y la química.
En cualquier caso, el principal acontecimiento tras la inmersión es la hipoxemia arterial.
Inicialmente, tras la inmersión total en el agua, la víctima presa del pánico inhibe su respiración
mientras lucha y se agita violentamente. La agitación poco a poco desaparece mientras pequeñas
cantidades de aire salen de los pulmones y de la misma forma grandes cantidades de líquido son
tragadas y aspiradas. Los vómitos están frecuentemente asociados en relación a la ingestión de
gran cantidad de líquido. Finalmente desaparecen todos los reflejos de la vía aérea y el agua
penetra pasivamente en la tráquea, sucumbiendo y produciéndose la parada cardiaca. Pero como
anteriormente hemos descrito, existe el ahogamiento seco, en el que el laringoespasmo no permite
la entrada de líquido y la muerte se produce por ausencia de ventilación e hipoxia.
En todos los ahogados se produce, en mayor o menor intensidad, un cierto grado de hipotermia,
que en cierta forma protege al cerebro de la hipoxia; esto es importante, ya que no se debe
abandonar la reanimación de un ahogado basándose en su frialdad.
En ocasiones, el traumatismo suele ser el acontecimiento principal que precipita la Inmersión; a
menudo coexisten lesiones cervicales y torácicas, que no son advertidas y conducen a
consecuencias desastrosas.
VALORACION, SOPORTE y ESTABILIZACION.
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•
SACAR DEL MEDIO ACUÁTICO
•
PERMEABILIZAR VÍA AÉREA
•
INICIAR VENTILACIÓN/OXIGENACIÓN
•
SI P.C.R., INICIAR R.C.P.
•
MONITORIZACIÓN E.C.G.
•
CONTROL SEGMENTO CERVICAL
•
CUIDAR LA HIPOTERMIA
Lo más importante es extraer a la víctima del lugar del ahogamiento e iniciar prontamente las
medidas de reanimación.
La asfixia es el primer determinante de la mortalidad tanto temprana como tardía. Por tanto, el
primer objetivo en la resucitación es corregir la hipoxemia y establecer la circulación ya en el
lugar del accidente.
Se deben iniciar las medidas tendentes a la ventilación pulmonar, mediante las respiración bocaboca o la administración de altas concentraciones de oxígeno, si se dispone de él, incluso en los
pacientes conscientes y sin aparente dificultad respiratoria.
Si no se aprecia latido cardíaco o pulso carotídeo, se debe pasar a una reanimación cardiopulmonar
básica completa.
Recordar que los vómitos pueden tener lugar en más del 50% de los ahogados durante la
resucitación.
Es primordial la adecuada limpieza de la vía aérea antes de proceder a la ventilación y el manejo
del paciente como si existiera lesión de la columna cervical.
También es muy importante tener en cuenta que en presencia de hipotermia, el tiempo
convencional de límite de resucitación (30 minutos) debe ser ignorado hasta que la temperatura
central supere los 30ºC. En niños los límites con respecto a la resucitación todavía son más
prolongados. Las víctimas de ahogamiento que presentan hipotermia severa deben ser sometidos a
una rápida y continuada reanimación hasta que se logre actividad cardiaca. La hipotermia hace
extremadamente irritable el miocardio, por lo que es necesario en ocasiones, múltiples choques
para revertir la fibirílaci6n hasta que la temperatura alcance los 33-35ºC. Por todo ello, la
monitorización electrocardiográfica es necesaria durante el calentamiento.
Las maniobras para drenar el líquido de los pulmones son ineficaces y potencialmente peligrosas;
deberán ser abandonadas porque pueden provocar el vómito o la aspiración.
OBSTRUCCIÓN DE LA VÍA AÉREA POR UN OBJETO.
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Cuando un objeto compromete la permeabilidad de la vía aérea compromete la vida. En la
reanimación cardiopulmonar veremos la forma de abrir las vías en el caso de una víctima
supuestamente inconsciente, donde será la propia lengua del accidentado la que impedirá el paso
del aire. En este caso, va a ser un objeto el que va a entorpecer el paso del aire hacia los
pulmones, pudiendo la víctima estar consciente o no.
Antes de continuar, recordemos por un momento la anatomía de las vías respiratorias. Estas se
dividen en dos partes: vías respiratorias altas y bajas. La boca, nariz , faringe y laringe
constituyen las vías respiratorias altas. Traquea, bronquios y bronquiolos las vías bajas.
Habitualmente las obstrucciones se localizan en las vías altas con lo que obstrucción es total. Una
vez que el objeto pasa de la traquea, la obstrucción es parcial pues el objeto suele alojarse en el
bronquio derecho, permitiendo la ventilación del izquierdo.
La obstrucción de la vía aérea por un cuerpo extraño suele ir acompañada por el estado de
consciencia de la víctima y la ingestión accidental de un cuerpo, bien comida u otros objetos, causa
de la asfixia. Si estamos presentes observaremos como la víctima lleva sus manos al cuello, signo
universal de atragantamiento y asfixia. Si no estuviéramos presentes en el preciso momento del
atragantamiento la observación del lugar puede darnos una pista de vital importancia (p.ej. un niño
desmayado junto a un bote de canicas). ¿Qué hacer entonces?.
NIÑO < 4 Años
En un niño menor de un año realizaremos la MANIOBRA DE HEIMLICH adecuada a esta edad (Fig.
2). Le colocaremos a horcajadas en el antebrazo del auxiliador, quién le dará cuatro golpes entre
los omóplatos; en caso de fracaso, girar al niño sobre la espalda, con la cabeza baja y efectuar
cuatro apretones sobre la parte anterior del tórax, en mitad del esternón.
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NIÑO > 4 Años y ADULTOS
En un niño grande o en un adulto, realizaremos la MANIOBRA DE HEIMLICH para estas edades.
Esta maniobra pretende desalojar cualquier obstáculo de las vías aéreas mediante un brusco
aumento de presión intratorácica. La maniobra de Heimlich tiene diversas modalidades según esté
la víctima de pie o acostada.
* Si la víctima está DE PIE: el socorrista se colocará detrás de ella, colocando los brazos por
debajo de los de la víctima. Seguidamente cerrará la mano alrededor del dedo pulgar en forma de
puño, lo colocará horizontalmente con el dorso de la mano hacia arriba y el pulgar justo por debajo
del esternón. La otra mano la colocará sobre el otro extremo del puño. En esta posición tirará
bruscamente hacia él comprimiendo el abdomen en sentido ascendente varias veces seguidas.
* Si la víctima está SENTADA: el socorrista se colocará detrás de ella con las rodillas flexionadas
para estar a la altura más correcta, y procederá como en el caso anterior.
* Si la víctima está EN EL SUELO: el auxiliador lo estira boca arriba, colocandose a horcajadas
sobre sus muslos, con la palma de la mano encima del ombligo y la otra mano sobre la primera. De
esta forma comprimirá hacia abajo y hacia la cabeza bruscamente varias veces. El auxiliador ha de
colocar la cabeza de la víctima ladeada para facilitar la salida de objetos.
En todos los casos las maniobras pueden repetirse varias veces seguidas y acompañandose de la
búsqueda y retirada de objetos de la boca.
Si todo esto no fuera suficiente o la víctima permaneciera inconsciente o tomara una coloración
violeta practicaríamos varias insuflaciones con la intención de alojar el posible objeto en las vías
bajas permitiendo una ventilación parcial. Si tras extraer el cuerpo extraño no respirara
practicaríamos la R.C.P. (Que estudiaremos a continuación).
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II. REANIMACIÓN CARDIOPULMONAR (RCP).
La vida se ve comprometida en cualquier situación en la que exista una obstrucción de la difusión
de gases, fracaso de la bomba cardiaca o inadecuado transporte sanguíneo de oxígeno a los
tejidos. En estos casos es necesaria la intervención urgente. El ABC de la asistencia de
emergencia y el objetivo prioritario en la evaluación y tratamiento para evitar la muerte del
sujeto, reside en:
A.- AIRWAY ----------> La permeabilidad de las vías aéreas.
B.- BREATHING -----> La facilitación de la respiración.
C.- CIRCULATION --> La conservación de la circulación.
JUSTIFICACIÓN DE LA NECESIDAD DE APRENDER LA RCP.
En la actualidad, prácticamente el 50% de los fallecimientos se deben a enfermedades
cardiovasculares, mientras que un 30% se deben a traumatismos. En el primer caso afecta a
personas en las edades más productivas de la vida, entre los 35 y 60 años de edad. El traumatismo
supone la primera causa de mortalidad para los menores de 40 años.
El 40% de las muertes producidas por enfermedades cardiovasculares podrían sobrevivir con una
correcta Reanimación Cardio-Pulmonar antes de los 4 minutos.
El 60-70% de los casos de muerte por enfermedad cardiovascular tienen lugar fuera de los
centros sanitarios. En un estudio realizado en Navarra por Seron y Arbeola, la mortalidad por
infarto de miocardio en dicha región se produjo en el 61,1% de los casos en el domicilio y en el
5,4% durante el transporte.
Estos datos avalan la necesidad de enseñar la maniobra de la R. C. P. entre la población general.
BREVE FISIOPATOLOGÍA DE LA PARADA CARDIO-PULMONAR.
Una parada cardio-pulmonar puede estar producida, o bien por una parada cardiaca, o bien por una
pulmonar.
* PARADA CARDIACA. Esta puede estar ocasionada por un FALLO PRIMARIO DEL CORAZÓN,
originado en él mismo, o por un FALLO SECUNDARIO, originado en otro/s órgano/s o sistema/s y
que afecta al corazón como un órgano más.
* PARADA RESPIRATORIA (apnea). Las causas de una parada respiratoria pueden ser de tres
tipos: Neurológicas, Musculares y Mecánicas. De forma desarrollada las causas de Asfixia pueden
ser:
1.- Insuficiencia de oxígeno en el ambiente por humo, gases tóxicos, etc..
2.- Obstrucción de las vías aéreas por:
15
•
Cuerpos extraños
•
Lengua retraída hacia la laringe
•
Edema de las vías respiratorias
•
Laringoespasmo
•
Aspiración de contenido gástrico por vómito
3.- Secreciones en las vías aéreas en los casos de semiahogamiento o edema pulmonar.
4.- Interferencia con la respiración por traumatismo torácico o depresión del centro respiratorio
mediante fármacos o drogas.
5.- Interferencia con la circulación en casos de:
•
Shock eléctrico
•
Infarto de miocardio
•
Envenenamiento por monóxido de carbono
DEFINICIÓN Y DIAGNÓSTICO.
Se define una Parada Cardio-Pulmonar como el cese brusco de la circulación sanguínea con la
consiguiente interrupción del aporte de oxígeno a los tejidos.
Para determinar la existencia de una Parada Cardio-Pulmonar diferenciaremos la parada cardiaca
de la pulmonar.
*Diagnóstico de una parada cardiaca:
•
Pérdida brusca de la consciencia.
•
Ausencia de pulsos en las grandes arterias (carótida, femoral, humeral, etc.)
Son signos adicionales:
•
la presencia de apnea (ausencia de respiración) o patrón respiratorio ineficaz,
•
cianosis (coloración azulada de la piel, sobre todo en labios y zonas distales
•
frialdad en las extremidades y,
•
dilatación pupilar.
16
*Diagnóstico de una parada respiratoria:
A) Completa: - Ausencia de paso de aire
- No se oye flujo
- Dificultad para insuflar aire
- Incapacidad para toser
- Escasa o nula expansión torácica
- Tiraje supraclavicular e intercostal
B) Parcial: - Ausencia de ruidos respiratorios
- Ronquido (hipofaringe)
- Estridor (laringe)
- Sibilancia (bronquial)
- Gorgoteo (cuerpo extraño)
- Si existe, capacidad para toser
ACTUACIÓN: REANIMACIÓN CARDIO-PULMONAR (RCP).
La RCP es el conjunto de maniobras encaminadas a revertir una parada cardio-respiratoria,
evitando que se produzca la muerte biológica por lesión irreversible de los órganos vitales
(cerebro). Pretendemos obtener un flujo sanguíneo suficiente para evitar la muerte cerebral.
El conjunto de maniobra denominadas como RCP pueden dividirse en tres grupos:
1º.- RCP Básica: No requieren medios especiales y puede ser realizada por
cualquier persona debidamente preparada.
A- Permeabilidad de la vía aérea
B- Respiración boca a boca
C- Masaje cardiaco
2º.- RCP Avanzada: Requiere medios especiales y es realizada
exclusivamente por personal sanitario.
17
a) Uso de drogas, líquidos de infusión intravenosa, etc..
b) Monitorización del electrocardiograma.
c) Desfibrilación.
3º.- RCP en cuidados intensivos: Orientada a la recuperación cerebral.
a) Evaluación del paciente y de su función cerebral.
b) Cuidados intensivos.
La RCP Básica.
Como comentamos al principio el ABC de la asistencia de emergencia y objetivo prioritario en la
evaluación y tratamiento reside siempre en:
A.- AIRWAY ----------> La permeabilidad de las vías aéreas.
B.- BREATHING -----> La facilitación de la respiración.
C.- CIRCULATION --> La conservación de la circulación.
Sobre estos tres pilares vamos a explicar la reanimación cardio-pulmonar.
18
Airway) Mantenimiento de la permeabilidad de la vía aérea.
a) Colocación de la cabeza. Si la persona está inconsciente, es probable que la lengua obstruya la
vía aérea impidiendo el paso de aire. Para evitarlo se pueden realizar una de las siguientes
maniobras:
- Hiperextensión Frente-nuca
- Hiperextensión Frente-mentón
- Triple maniobra
Las dos primeras maniobras realizan la hiperextensión del cuello usando la frente y la nuca o el
mentón como puntos de apoyo. La triple maniobra realiza la apertura de la vía aérea, dislocando la
mandíbula inferior. Esta última maniobra se utiliza ante la sospecha de fractura cervical.
b) Limpieza de la boca. La limpieza de la boca se ha de realizar manualmente con el "dedo en
gancho", buscando posibles objetos causa de obstrucción (chicles, caramelos). Así mismo se
retirará la dentadura postiza si existiera. Limpiaremos además, las secreciones que se hallasen en
la boca (vómitos), con la ayuda de gasas, pañuelos, etc.
Si tras la realización de estas actividades no se hubiera obtenido una vía aérea permeable, es
decir, que permita el paso libre de aire, se ha de sospechar la existencia de uno o más objetos en
la garganta. Para solucionarlo se realizará la maniobra de Heimlich.
Si no se consiguió con estas maniobras una respiración espontánea se ha de pasar al siguiente
punto.
19
Breathing) Respiración artificial.
La respiración artificial tiene por objeto hacer llegar aire hasta los pulmones del sujeto que se
encuentra en parada respiratoria. Tres son las técnicas de respiración artificial: "boca a boca"
(Fig. 3), mediante el uso de un ambú y mediante ventilación mecánica.
Se considera que la respiración "boca a boca" es idónea para la actuación de primeros auxilios por:
a) Conseguir un aporte de aire de alrededor de 1000 c.c. en cada insuflación.
b) Permitir apreciar en todo momento la distensión del tórax del accidentado, lo que nos indica
que la inspiración es buena o, en su caso, la existencia de obstáculos a la entrada de aire en los
pulmones.
TÉCNICA
Para realizar la respiración "boca a boca" o "boca a nariz" el accidentado debe estar tendido boca
arriba. Hiperextender el cuello colocando, a ser posible, bajo los hombros una chaqueta o toalla. El
auxiliador, arrodillado a la derecha de la víctima, cierra las fosas nasales (la boca en el caso de la
técnica "boca a nariz") con el pulgar y el índice de su mano izquierda; con estos mismos dedos de
su mano derecha le sujeta la mandíbula, tirando de ella hacia arriba, mientras el codo del brazo
derecho descansa suavemente sobre el pecho del accidentado.
En esta posición el socorrista inspira profundamente, sella con su boca la del accidentado y le
insufla el aire. A continuación, retira su boca para permitir el vaciamiento de los pulmones. Si
existiera agua en los mismos la cabeza de la victima ha de estar lateralizada para facilitar la
salida de la misma. En cada insuflación se comprobará que la ventilación es adecuada por: a) la
elevación y descenso sucesivos de la pared del tórax (de 2 a 3 cm.); b) al oír y sentir como sale el
aire al exhalarlo la víctima pasivamente; y c) al sentir el auxiliador en sus propias vías aéreas la
resistencia de los pulmones de la víctima al expandirse.
Este movimiento completo debe repetirse con una frecuencia de 16 a 20 veces por minuto, es
decir, al mismo ritmo de la respiración normal del socorrista. Si el inicio de este proceso no fuera
20
acompañado de una rápida recuperación de la respiración espontanea, se habrá de valorar la
posibilidad de una parada cardiaca. De confirmarse ésta, se pasaría al punto siguiente.
Circulation) Masaje cardiaco.
El masaje cardíaco debe aplicarse siempre que se observe falta de pulso y del latido cardíaco.
Esta técnica se basa en la posibilidad de comprimir el corazón contra la columna vertebral,
ejerciendo presión sobre el tercio inferior del esternón (Fig.). Con ello obligamos al corazón, que
se encuentra parado y con sangre en su interior, a expulsar la sangre y a llenarse después,
alternativamente, como si se realizara una contracción activa.
Una vez comprobada la ausencia de pulso y de latido cardíaco se tumbará al accidentado boca
arriba, sobre un plano duro. El socorrista, arrodillado a la derecha del accidentado, localizará la
punta del esternón y colocará el talón de una de las manos dos dedos por encima de la misma (Fig.).
Colocará el talón de la otra mano sobre la primera entrecruzando los dedos; las palmas de las
manos no deben tocar el pecho de la víctima, y los codos estarán rígidos, sin doblar. En esta
postura el socorrista deja caer el peso de su propio cuerpo comprimiendo el esternón de 4 a 5 cm.
Haciendo fuerza solo y exclusivamente sobre el talón de la mano. Manteniendo las manos en su
sitio, retirar la compresión para permitir que el corazón se vuelva a llenar. Las compresiones se
realizarán de forma rítmica, contando "y uno, y dos , y tres, y cuatro,..". Se continuará hasta que
aparezca pulso.
Para realizar al mismo tiempo la respiración artificial y el masaje cardiaco se realizarán ciclos de
15 compresiones, dos ventilaciones, hasta un total de cuatro, momento en el que se valorará la
existencia de pulso carotideo. Intentamos obtener de 80 a 100 compresiones por minuto.
Secuencia de actuación
CUANDO NO REALIZAR LA R.C.P.
- Cuando la muerte sea evidente. Por ejemplo: fractura craneal con salida de masa encefálica.
- Evolución terminal del paciente (medio hospitalario).
- Cuando se sepa que han pasado más de diez minutos desde la parada cardiaca, a excepción de
niños, ahogados, electrocutados y accidentados hipotérmicos.
CUANDO SUSPENDER LA R.C.P.
- Cuando se obtenga respiración y circulación espontanea.
- Enfermedad irreversible e incurable confirmada (medio hospitalario).
- Confirmación de haber iniciado la R.C.P. diez minutos después de la parada a excepción de niños,
ahogados, electrocutados y accidentados hipotérmicos.
21
REANIMACIÓN CARDIO-PULMONAR
SECUENCIA COMPLETA
Usted va paseando por la calle, delante suyo un hombre. Tendrá unos cuarenta, trajeado, con el
portafolios en la mano. De improviso se para, pone su mano derecha sobre el corazón y cae al
suelo. ¿Qué haría usted?.
Víctima supuestamente inconsciente.
¿Responde a Estímulos?
•
Si
responde......
•
No
responde......
22
¡¡¡ SOCORRO!!!
Que alguien llame al 091 y diga:
•
Qué ha sucedido
•
Dónde ha ocurrido
•
Qué se esta haciendo en estos momentos
Airway) ¿VIAS AÉREAS PERMEABLES?
Víctima inconsciente. Peligro de oclusión de las vias aéreas. La actuación va a depender de
si:
¿SE SOSPECHA DE TRAUMATISMO CRANEAL O CERVICAL?
TRIPLE MANIOBRA.
23
FRENTE-MENTÓN y limpieza de las vias respiratorias.
Breathing) ¿RESPIRA?
•
SI entonces colocar en la POSICIÓN LATERAL DE SEGURIDAD.
24
•
NO....
Circulation) ¿TIENE PULSO CENTRAL PALPABLE?
•
SI....
¿Retornó la respiración?
¡ SI!..
No... Siga ventilando.
•
NO.... Mire la hora. Inicie MASAJE CARDIACO.
25
1º Localize la zona de compresión y coloque adecuadamente las manos.
2º Inicie las compresiones a un ritmo de 80/100 COMPRESIONES p/m.
•
con UN SOLO REANIMADOR
2 Ventilaciones: 15 Compresiones
26
•
con DOS REANIMADORES
1 Ventilación: 5 Compresiones
CADA 4 CICLOS COMPROBAR SI RETORNÓ EL PULSO
!
!
¡¡TIENE PULSIO!!........¿RETORNÓ LA RESPIRACIÓN?
•
SI, entonces vigilar y esperar la asistencia sanitaria
•
NO,
¡¡SIGUE EN PARADA!!....CONTINUAR MASAJE CARDIACO
27
Bloque III: Procesos patológicos I
I.- LIPOTIMIA O DESMAYO:
Es la pérdida momentánea del conocimiento, que la mayoría de las veces es producida por un
descenso de la tensión arterial. Es decir, la lipotimia se produce porque no le llega suficiente
sangre al cerebro.
Antes del desmayo aparecen signos de: falta de fuerza, sensación de pérdida de conocimiento,
malestar, vértigo, náuseas o vómitos, visión borrosa, zumbidos de oídos, palidez y sudoración fría.
Actuación:
•
acostarle y elevarle las piernas (para favorecer el riego sanguíneo cerebral),
•
aflojarle la ropa: cinturón, corbatas, etc,
•
si está inconsciente: NO darle NADA de beber,
•
si no se recupera: traslado urgente.
II.- ATAQUES DE ANSIEDAD Y DE EPILEPSIA.
ANSIEDAD
La ansiedad es una emoción que surge ante cualquier situación o sensación de amenaza o agresión a
la identidad del yo personal. Puede aparecer en gran variedad de circunstancias, desde la
normalidad a la patología. Según Freud (en 1926), la ansiedad normal sería "la ansiedad en relación
con un peligro conocido".
Los ataques de ansiedad o reacciones ansiosas agudas, son reacciones de gran intensidad que
surgen en relación con circunstancias inusuales y muy traumáticas: catástrofes naturales
(terremotos, inundaciones), incendios, guerras, etc.
Los signos y síntomas que presenta el individuo que sufre el ataque son: temblor generalizado,
sudoración, taquicardia o palpitaciones, disnea, mareo o sensación de inestabilidad.
Actuación:
- comunicarle a la persona que sufre de ansiedad que no está sola y que le vamos a ayudar,
28
- cuando exista hiperventilación (respiración superficial y rápida), es eficaz utilizar una bolsa de
papel para que la persona respire en su interior.
- estimular a la persona a que respire lentamente, que cierre los ojos, durante al menos 15
minutos.
- si no cesa la crisis, convendrá trasladarle a un centro médico.
EPILEPSIA
La epilepsia puede definirse como un trastorno transitorio de la conciencia o de la función motriz,
sensitiva o vegetativa, con o sin pérdida de la consciencia.
El cuadro clínico se caracteriza por la aparición repetida de crisis cerebrales que van
acompañadas de espasmos generalizados (convulsiones) o limitados, o bien cursan sin espasmos.
Estos ataque suelen ir acompañados de amnesia (pérdida de memoria), relajación de esfínteres y
mucha salivación.
Actuación:
•
dejar al paciente donde está, mejor echado,
•
despejar la zona en la que se encuentra el sujeto de objetos con los que pudiera hacerse
daño (mesas, sillas, etc),
•
NO sujetarlo si tiene movimientos convulsivos,
•
si ya tiene la boca cerrada, NO intentar colocar un objeto entre sus dientes,
•
NO darle de beber,
•
NO trasladarle en pleno ataque,
•
NO intentar la respiración artificial y
•
si se trata de un paciente que NUNCA ha padecido ataques epilépticos, trasladarlo a un
centro médico finalizada la crisis.
III.- HERIDAS.
Se pueden presentar dos tipos de heridas: las cerradas o contusiones (cardenal) y las abiertas, en
las que existe rotura de la piel.
Las heridas se van a caracterizar por la aparición de dolor, que dependerá fundamentalmente de
la zona afectada y de la extensión de la herida; o de hemorragia.
29
Actuación:
•
lavarse las manos,
•
cortar la hemorragia (como veremos posteriormente),
•
limpiar la herida con agua y jabón o con agua oxigenada, intentando extraer todos los
cuerpos extraños que puedan hallarse en la herida,
•
vendar la herida, mediante vendas, apósitos, y si no se dispone de ellos, con trozos de
toallas, sábanas, procurando que estén lo más limpios posible,
•
dependiendo de la gravedad de la herida así como del grado de suciedad, se le trasladará o
no al centro médico.
III.I. MORDEDURAS Y PICADURAS.
A. MORDEDURAS.
MORDEDURA DE SERPIENTE
Las mordeduras de serpientes en estas latitudes climáticas no son venenosas, a menos que se
trate de una víbora. Éstas son poco agresivas y no muerden, a menos que se las moleste o pise.
Medidas de prevención y tratamiento
El veneno es inoculado a la herida mediante los colmillos que son huecos, extendiéndose
rápidamente por el organismo. Estos colmillos pueden ser fijos o retráctiles. El veneno que
inoculan puede ser hematotóxico o neurotóxico.
Veneno hematotóxico
Signos y síntomas:
o
Dolor inmediato en la zona afectada.
o
Edema (comienza tempranamente y puede abarcar toda la extremidad)
o
Petequias y equimosis
o
Posibles signos y síntomas sistémicos: debilidad y fiebre, náuseas, vómitos, hormigueos y
entumecimiento peribucal, ergusto metálico y fasciculaciones musculares.
o
Posible hipotensión, hemorragia extensa, choque y edema pulmonar.
30
Veneno neurotóxico
Signos y síntomas:
o
No hay signos ni síntomas locales y el cuadro sistémico tal vez no aparezca inmediatamente
en caso de intoxicación grave.
o
Los signos y síntomas posibles y que aparecen después de varias horas incluyen aprensión,
inquietud, disnea, náuseas, sialorrea, vómitos y debilidad.
o
Parálisis bulbar, que aparece en 4 a 7 horas.
o
Parálisis difusa, que surge en 1 a 2 horas.
o
Los signos y síntomas evolucionan rápidamente y pueden ocasionar parada respiratoria.
Actuación:
•
El colapso es el peligro inmediato, sobre todo en los niños.
•
El sujeto mordido debe evitar todo esfuerzo o movimiento, se le debe tender y evacuar en
posición horizontal.
•
No dar nunca de beber (y menos alcohol).
•
Valore a menudo el estado cardiovascular, respiratorio y neurológico del individuo y mida
sus signos vitales cada 15 minutos. Si entra en parada pulmonar o cardiocirculatoria inicie
la R.C.P.
•
Mida la circunferencia de la herida periódicamente para detectar el edema en aumento.
•
Mida el pulso en todas las extremidades edematosas.
•
Limpie la herida
•
El uso del torniquete presenta grandes riesgos, es mejor no utilizarlo.
•
Si la mordedura está localizada en un miembro, se puede colocar justo por encima de la
herida una ligadura ancha ligeramente apretada.
•
Traslade a la víctima a un centro hospitalario.
El auxiliador no tomará la responsabilidad de poner él mismo una inyección antivenenosa, a menos
que se dé esta doble consición:
•
es imposible recurrir rápidamente a un médico
31
•
la persona mordida, diez minutos después de la mordedura debe ser conducido a un hospital
lo más pronto posible.
MORDEDURAS DE ARAÑA
La mordedura de araña en humanos se produce en el mayor número de ocasiones de forma
accidental y, frecuentemente, pasa desapercibida en un primer momento, ya que el accidentado
suele relacionarla con la picadura de algún insecto u otra causa desconocida.
En nuestro país se estima que existen más de 1700 especies diferentes de arañas, aunque sólo
tres de éstas pueden considerarse peligrosas para el hombre la "araña marrón" (Loxosceles
rufescens), la "viuda negra" (Latrodectus tredecimguttatus) y la "tarántula" (Lycosa tarentula
fasciventris).
Identificación de la lesión
La mordedura suele situarse en extremidades superiores e inferiores e incluso en genitales. Las
señales que la identifican son dos puntos separados menos de 6 mm. Estas dos micropunciones
están enrojecidas, a veces dolorosas y con picor.
Araña marrón
Viuda negra
Tarántula
EFECTOS LOCALES
Araña marrón
Edema
Necrosis local
X
Ulcera local
X
Viuda negra
Tarántula
X
X
X
X
32
Costrosa
X
EFECTOS SISTÉMICOS
Hipermermia
X
Mialgias
X
Hemólisis
Coagulación
Intravascular
Disemminada
X
Dolores en ganglios y
adenopatía
X
Contracturas
musculares
X
Nauseas y vómitos
X
Actuación:
Siempre que sea posible es importante identificar el ejemplar que ha producido la lesión, para
valorar si es venenoso.
•
Tranquilizar a la víctima y acompañantes. Las picaduras tiene tratamiento.
•
Mantener a la víctima en reposo y en una postura cómoda. Evitar movimientos innecesarios.
•
Si es necesario por estados de angustia o nerviosismo inmovilizar la zona afectada en
posición funcional.
•
Ante la tumefacción o edema del miembro afecto, elevarlo
•
Si es posible, lavar la zona con agua y jabón.
•
NO UTILIZAR desinfectantes o antisépticos QUE COLOREEN la zona enmascarándola.
•
Traslado a un centro sanitario.
33
b) MORDEDURAS DE MAMÍFEROS.
Las mordeduras de los animales (ser humano incluido) son peligrosas por el riesgo de trasmitir
enfermedades tales como la rabia, tétanos u otras infecciones. Toda mordedura de animal se debe
mostrar al médico.
Si se sospecha que un animal doméstico (perro, gato, caballo, ganado, etc..) está afectado por la
rabia, hay que esforzarse en capturarlo vivo y llevarlo al veterinario.
Se puede haber cogido la rabia sin haber sido mordido: un simple contacto es suficiente; la lamida
de una animal o la manipulación de su cadaver pueden trasmitirla.
MORDEDURAS DE PERSONAS:
Información general
o
Son las más peligrosas de todas las mordeduras de mamíferos, por las posibles
complicaciones graves que son la consecuencia de infecciones producidas por los
microorganismos infectantes que son habitualmente Staphylococcus y Streptococcus.
o
Más frecuentes en las manos, porque son consecuencia de peleas y luchas, y pueden causar
desgarros profundos que alteran aponeurosis, tendones y articulaciones. Si ocurren cuando
el puño está cerrado la piel desgarrada se retrae y retorna a su posición original, y hace
que la saliva penetre en los planos profundos.
o
Posible retraso a la hora de pedir ayuda sanitaria por vergüenza.
Signos y síntomas
!
Desgarro con cantidades importantes de tejido desvitalizado.
!
Formación de hematoma.
!
Posibles lesión por aplastamiento.
!
Posible amputación.
!
Posible infección, y entre sus signos tempranos están enrojecimiento, calor, dolor al tacto,
hinchazón y un exudado grisáceo fétido.
Actuación.
•
Limpie y lave la herida.
•
Traslade al herido a un centro sanitario.
34
MORDEDURAS DE PERROS
Información general
o
Más comunes en las extremidades, cabeza y cuello.
o
Casi todas las mordeduras son por razas de gran tamaño, de forma que son frecuentes
heridas graves.
o
Por lo regular es bajo el índice de infecciones concomitantes.
Signos y síntomas.
!
Los signos y síntomas varían desde contusiones y desgarros superficiales, hasta lesión
grave por aplastamiento, heridas por punción profunda, y pérdida de tejidos.
Actuación.
•
Cohiba la hemorragia si es necesario.
•
Sostenga e inmovilice las zonas lesionadas.
•
Limpie la herida.
•
Averiguar el estado vacunacional Si se desconoce y se ha inmovilizado al perro llevarlo a la
perrera para observación.
•
Traslado de la persona mordida a un centro sanitario.
MORDEDURAS Y ARAÑAZOS DE GATOS
Información general
o
Por lo general no son tan graves como las mordeduras de perros.
o
Existe un 30% de posibilidades de infección.
Signos y síntomas.
!
En forma típica, heridas pequeñas, penetrantes y profundas que alteran tendones y pueden
llegar a espacios articulares. Los arañazos pueden ser profundos.
Actuación.
•
Limpiar la herida con jabón.
35
•
Trasladar al herido a un centro sanitario.
Hay que estar alerta despues de la aparición de fiebre por arañazo de gato. Su periodo de
incubación es de 3 a 10 días y en la piel de la persona pueden surgir pápulas dolorosas, con
linfadenopatía dolorosa, cefalea, fiebre, malestar y eritema. El cuadro no tiene tratamiento, pero
desaparecerá en unos meses.
B. PICADURAS
PICADURAS DE INSECTOS
Las picaduras de insectos pueden llegar a ser graves debido a la reacción del organismo al veneno,
por la trasmisión de una enfermedad o por infección de la herida, favorecida por haberse rascado.
Es por ello que a las personas alérgicas a los venenos de los insectos les puede ser útil llevar algún
medicamento autoinyectable prescrito por su médico, para evitar el shock.
PICADURAS DE ABEJA O DE AVISPA.
•
•
•
Si el aguijón permanece en la piel (abeja sobre todo), retirarlo con unas pinzas pequeñas
(como las de depilar, por ejemplo) y poner sobre la picadura una compresa con amoníaco
rebajado, hielo o vinagre. Si la región afectada se hicha mucho o está muy dolorida, llevar
al sujeto al médico.
Una picadura en la boca o garganta de una persona alérgica puede dificultar la entrada de
aire en los pulmones como consecuencia del edema. En estos casos puede ser útil el hacer
chupar un cubito de hielo al accidentado durante el traslado urgente al centro hospitalario.
En los casos graves, se deben vigilar las posibles alteraciones que se produzcan en las
constantes vitales.
PICADURAS DE MOSQUITOS.
Los mosquitos deben ser eliminados o alejados mediante los medios individuales (aerosoles,
insecticidas eléctricos, etc.) y colectivos, ya que una de sus especies propaga el paludismo. La
protección colectiva consiste en el secado de todo pequeño charco de agua estancada y en la
desinsectación de charcas. En el interior de la casa se pulveriza el techo con un insecticida
(aproximadamente 3 meses de eficacia).
36
PICADURAS DE PULGAS O DE PIOJOS.
Las picaduras de pulgas y piojos son peligrosas en los grandes desplazamientos de la población, en
donde las condiciones de higiene son malas (guerra, éxodo). Pueden provocar enfermedades
graves. Las pulgas pueden transmitir la peste, y los piojos del cuerpo, el tifus.
Los piojos del cuerpo no viven en la piel, sino en la ropa; pulverizando los vestidos se logra
destruirlos. El frío mata los piojos.
Los piojos de la cabeza son frecuentes en los niños. Es por ello que se aconseja inspeccionar
minuciosamente el cabello de los niños, al menos una vez por semana. Las liendres se ven
fácilmente al utilizar un peine fino para peinar el cabello.
PICADURAS DE PECES VENENOSOS, ERIZOS Y MEDUSAS.
Las picaduras de ciertos animales venenosos, tales como los peces araña, escorpenas, rayas, erizos
o un simple contacto (medusa), son generalmente muy dolorosas y pueden acarrear reacciones
generales.
Los signos y síntomas que la persona puede presentar son: dolor, intenso picor, eritema y edema
de la zona afectada.
Actuación:
•
Si fuera posible, identificar al ejemplar que ha producido la lesión.
•
Tranquilizar al afectado y acompañantes.
•
Se mantendrá al afectado en reposo y en una postura cómoda, evitando movimientos
innecesarios.
•
Intentar retirar la espina, pincho, o restos de medusa (protegiéndose los dedos) que
hubiesen en la piel.
•
Lavar la zona afectada con agua de mar, jamás con agua dulce. Si hubiera oportunidad se
recomienda irrigar la zona con vinagre ( o amoníaco rebajado en agua) o alcohol isopropílico
al 60%. El agua dulce y cualquier otra solución a excepción de las citadas, en caso de
picadura de medusa, puede producir la descarga de los nematocistos clavados en la piel, por
cambios en la osmolaridad .
•
Si fuera posible, aplicar frío, no directamente, durante al menos 15 minutos. Se podrá
repetir la misma operación si no cediese el dolor, otros 15 minutos.
•
No frotar la zona con objetos ni tocarla con las manos.
37
•
•
•
Si el dolor es muy fuerte se puede administrar algún analgésico.
Se debe prestar especial atención a personas con antecedentes alérgicos, con afectaciones
cardio-vasculares o respiratorias, así como a aquellas sensibilizadas anteriormente, debido
a que pueden presentar complicaciones importantes.
Trasladar a un centro sanitario.
PICADURA DE ESCORPIÓN
Los escorpiones pertenecen al subreino de los Metazoos.
En nuestro país existen cuatro especies diferentes de
escorpiones, y de estas tan solo una, el Buthus occitanus (esta
especie se encuentra en las siguientes regiones: norte de
África, sur de España, sur de Francia, Turquía, Grecia y en
algunas islas del Mar Mediterráneo), se debe considerar
peligrosa en caso de picadura. Este escorpión también llamado
escorpión amarillo o alacrán es de coloración pardo-amarillenta,
posee una grandes pinzas y la cola es más larga que el resto del
cuerpo..
En el resto de las especies su picadura tan solo puede producir
una reacción local y no en todos los casos. Los escorpiones
habitan en lugares secos y pedregosos encontrándose en
prácticamente todo el país.
Buthus occitanus
La picadura de escorpión en humanos se produce en el mayor número de ocasiones de forma
accidental en las extremidades superiores al levantar una piedra o tronco caído, lugar donde
suelen dormir durante el día al ser animales de vida nocturna.
Identificación de la lesión
Las picaduras de escorpión se identifican mediante la existencia de una micropunción con mácula o
pápula eritematosa de unos 4 a 6 cm de diámetro aproximadamente, con un punto central rasgado
en el que puede aparecer un foco necrótico con posterior formación de escara.
También aparece dolor de diversa intensidad que suele irradiarse, e incluso se puede llegar a
presentar parestesias (pérdida de sensibilidad). La duración del dolor puede durar desde una
horas a varios días. La inflamación suele acompañarse de edema y tumefacción en el punto de
inoculación y zona adyacente. Algunas reacciones generales que pueden presentarse son:
Sudoración profusa
X
38
Sialorrea (salivación profusa)
X
Hipotensión
X
Taquicardia y/o alteraciones del X
ritmo cardiaco
Vómitos
X
Disnea
X
Anteriores picaduras en un mismo sujeto pueden facilitar reacciones de tipo anafiláctico.
Actuación:
•
Si fuera posible, identificar al ejemplar que ha producido la lesión.
•
Tranquilizar al afectado y acompañantes.
•
Valorar los signos vitales, frecuencia cardíaca, respiratoria, coloración, etc.
•
Se mantendrá al afectado en reposo y en una postura cómoda, evitando movimientos
innecesarios.
•
Mantener la zona afectada en posición funcional, inmovilizándola si existen estado de
angustia o nerviosismo.
•
Lavar la zona afectada con agua y jabón.
•
Es recomendable no utilizar desinfectantes o antisépticos que puedan enmascarar la lesión
con su color.
•
Si fuera posible, aplicar paños con agua caliente a la temperatura máxima que pueda
tolerar el paciente.
•
Si el dolor es muy fuerte se puede administrar algún analgésico.
•
Ante tumefacción o edema, elevar la zona afectada.
•
Trasladar a un centro sanitario.
IV.- HEMORRAGIAS Y SHOCK HIPOVOLÉMICO.
Se habla de hemorragia cuando se produce una salida de sangre fuera de los vasos sanguíneos
como consecuencia de la rotura de los mismos, en cualquier parte del cuerpo.
39
Según sea o no visible la salida de la sangre, las hemorragias pueden ser: externas (vemos salir la
sangre de la herida) o internas (no vemos salir sangre).
Actuación (hemorragia externa):
•
aflojar la ropa,
•
averiguar de dónde sale la sangre, quitando la ropa y limpiando la sangre o suciedad,
•
comprimir directamente la herida con un paño limpio, y elevar el miembro afecto (si la
hemorragia se produce en el brazo o la pierna).
•
si no cesa, buscar y comprimir la arteria de referencia,
•
excepcionalmente, si la vida del paciente está en peligro, debe colocarse un torniquete.
El Shock
La pérdida abundante de sangre (no siempre visible), el frío, el miedo, golpes recibidos durante el
accidente y ciertas enfermedades, en particular las cardiacas, repercutirán en la circulación
sanguínea.
En cualquiera de estas situaciones el herido puede estar pálido, tener frío, sus extremidades se
enfrían (pies, manos, orejas, nariz); está angustiado, tiene sed. La presión sanguínea se reduce en
las arterias, el corazón late más deprisa y con menos fuerza; el pulso radial es débil y rápido (más
de 100 latidos/minuto), imposible o muy difícil de palpar: es el SHOCK (también conocido como
choque o colapso).
Se define el shock como un estado de insuficiencia circulatoria periférica aguda causada por la
alteración de la regulación circulatoria o pérdida de líquido circulante. Los signos y síntomas (ya
comentados) van a ser:
•
la víctima está pálida (observar sobre todo la mucosa del interior de los labios y el interior
del párpado inferior);
•
tiene frío, las extremidades se han enfriado (manos, pies, orejas, nariz) y puede tiritar;
•
el pulso está acelerado y es difícil de localizar a nivel de las pequeñas arterias; si no se
encuentra en la muñeca hay que buscarlo en el cuello (carótida), o en la ingle si la víctima va
poco vestida.
La observación de un solo signo de los mencionados anteriormente debe hacernos actuar.
Actuación:
40
•
tumbar a la víctima en posición horizontal (de espaldas si está consciente, o en PLS si está
inconsciente); en esta posición la sangre circula mejor y puede aportar oxígeno al cerebro;
•
elevar las piernas al herido echado de espaldas;
•
buscar una hemorragia externa (oculta a veces por la ropa, sobre todo en invierno o tiempo
frío) y detenerla;
•
interrogar al herido o a los presentes (un golpe, incluso poco violento, puede provocar una
hemorragia interna); la víctima puede verse afectada por una enfermedad cardíaca y sufrir
dolor torácico;
•
arropar a la víctima y evitar cualquier movimiento;
•
avisar a los servicios sanitarios, pues el tratamiento del shock necesita cuidados médicos
especializados. El transporte debe hacerse bajo vigilancia médica;
•
la colocación del herido en la camilla y el transporte del mismo deberán hacerse siempre
con la víctima en posición horizontal.
Bloque IV: Procesos patológicos II.
I.- INTOXICACIÓN POR GASES.
Una persona puede envenenarse al inhalar algún tipo de gas tóxico de los cuales, existen
diferentes especies provenientes cada una de diferentes fuentes. Pueden citarse, por ejemplo, el
gas de uso general, los refrigerantes (amoníacos, anhídrico sulfuroso), los agentes anestésicos
(éter, cloroformo, óxido nitroso), solventes (tetracloruro de carbono, tricloroetileno), monóxido
de carbono, etc.
El monóxido de carbono es un gas letal que aparece como resultado de la combustión incompleta
de sustancias que contiene carbono, y su peligro está en que no se huele, por lo que no se detecta.
Una concentración peligrosa de monóxido de carbono puede producirse en el interior de una casa
con calefacción sin ventilación adecuada, en una cochera en la que se ha puesto en marcha el
vehículo. También en un edificio en llamas, en el que la concentración de monóxido de carbono llega
a tener un nivel letal en tanto disminuye el oxígeno del aire.
Los síntomas vendrán dados por irritación de mucosas, tos, ronquera, dificultad respiratoria,
intranquilidad, ansiedad, confusión, desorientación, trastornos de la capacidad de juicio,
coloración cutánea azulada, etc.
Actuación:
•
tomar medidas de precaución como, por ejemplo, portar máscaras con aporte de oxígeno,
no llevar cerillas,
•
ventilar la estancia, si es posible, nada más llegar,
41
•
llevar al intoxicado a un ambiente donde pueda respirar aire fresco y desvestirle,
•
acostar al accidentado sobre un lado (decúbito lateral), con el tronco elevado unos 45º, y
mantenerle en reposo absoluto,
•
si se posee equipo de administración de oxígeno, administrarlo al 100% y a alto flujo,
•
taparle con una manta,
•
si parada respiratoria, efectuar respiración artificial,
•
trasladar al accidentado al centro médico más cercano.
II. - QUEMADURAS.
Las quemaduras pueden ser producidas por el fuego, líquidos calientes, productos cáustico,
electricidad y por el sol.
Podemos clasificar las quemaduras según su profundidad, en tres tipos:
1. primer grado: muy superficiales (sólo enrojecimiento),
2. segundo grado: aparecen ampollas en la piel, y
3. tercer grado: existe destrucción de los tejidos y la piel está carbonizada.
Actuación en quemaduras de:
Primer grado
•
refrescar inmediatamente la quemadura con agua a una temperatura de entre 10 y 20
grados centígrados.
•
beber abundantes líquidos si esta es muy extensa, caso de las producidas por el sol durante
el verano.
Segundo grado
Existe peligro de infección si la ampolla revienta al convertirse en una puerta de entrada para los
microorganismos. Siempre se ha de lavar la zona afectada con abundante agua durante al menos 5
minutos, posteriormente, según el estado de las ampollas se actuará de una u otra manera.
Ampolla intacta: poner antiséptico sobre ella y cubrir con paño limpio o compresa estéril.
Ampolla rota: tratar como una herida. Lavarse las manos, aplicar antiséptico, recortar con una
tijera limpia (a ser posible estéril) la piel muerta e impregnar nuevamente con antiséptico. Colocar
una cinta adhesiva o tirita para evitar el dolor y la infección.
42
Tercer grado
•
apagar las llamas al accidentado, con lo que se tenga a mano: mantas, tierra, o tirándose al
suelo y revolcarse,
•
lavar la zona afectada con abundante agua durante al menos 5 minutos,
•
NO retirar los restos de ropa,
•
NO se deben reventar las ampollas que aparezcan,
•
NO dar pomadas de ningún tipo,
•
envolver la parte afectada con un paño limpio, toallas o sábanas, humedecidos en suero,
agua oxigenada o agua,
•
trasladar al paciente con urgencia hasta un centro hospitalario.
La quemadura es el resultado clínico del contacto o exposición del organismo con el calor.
Las quemaduras obedecen a múltiples causas, siendo comúnmente de origen accidental, laboral o
domestico, especialmente en niños.
Los principales orígenes son:
Fuego
Líquidos
Químicos
Eléctricos
Radiaciones
Una rápida y acertada actuación ante un quemado puede salvarle la vida y, en otros casos, mejorar
el pronóstico y tiempo de curación del traumatismo térmico. Conociendo adecuadamente la
etiología y la fisiopatología del quemado podremos estar en capacidad de hacer un tratamiento
preventivo de las múltiples complicaciones y secuelas que pueden presentarse en estos pacientes.
La piel es el órgano más extenso del cuerpo, con un espesor que varía entre 1-3 milímetros y es
una barrera impermeable que también contribuye a la termorregulación. Se compone de dos capas:
epidermis y dermis. La primera es la más externa; la segunda contienen tejido conjuntivo, vasos
sanguíneos que aportan los nutrientes para la epidermis, folículos pilosos, glándulas sebáceas y
sudoríparas y fibras nerviosas periféricas transmisoras del dolor. Precisamente estas fibras son
las que se estimulan en las quemaduras superficiales, transmitiendo al cerebro la sensación
43
dolorosa intensa que se produce y las que se destruyen cuando la quemadura es profunda,
desapareciendo por tanto dicha sensación dolorosa.
Como en el caso de todos los pacientes traumatizados, las prioridades son mantener la
permeabilidad de la vía aérea, asegurar el intercambio de gases y restaurar el volumen
intravascular. Una prioridad adicional en pacientes con lesiones térmicas evidentes es detener el
proceso de la quemadura, representada por la eliminación de los vestidos, en particular los de
fibras sintéticas, que pueden continuar ardiendo durante prolongados períodos de tiempo después
de haberse extinguido las llamas.
VALORACIÓN:
Se realiza en base a dos parámetros:
Extensión de la superficie corporal quemada y
Grado de profundidad de la quemadura.
EXTENSION: Es el primer factor a considerar en la valoración de la severidad de una quemadura.
Para calcularla, se utiliza como método más sencillo la regla de los nueve de Wallace, según la cual
se divide la superficie corporal del adulto en 11 áreas, cada una de las cuales supone el 9%, o un
porcentaje múltiplo de nueve, con relación a la superficie corporal total. De esta forma se estima
que:
Cabeza y cuello: son, aproximadamente, un 9%
Cada extremidad superior: 9%
Cara anterior de tórax y abdomen: 18%
Espalda y nalgas: 18%
Cada extremidad inferior: 18%
Genitales: l%
En el niño la proporción es distinta y sé le otorga a la cabeza un 18% y a cada extremidad inferior
un 13%, siendo el resto igual.
Puede ayudar, en determinados momentos, saber que la palma de la mano supone un 1% de la
superficie corporal total.
44
PROFUNDIDAD: Directamente relacionada con la temperatura del agente y el tiempo de duración
del contacto. Se clasifican generalmente, en primer, segundo o tercer grado, de acuerdo con la
profundidad de tejido destruido.
Primer grado: destruye solamente la epidermis y se expresa, típicamente, por un eritema que
palidece a la presión, es dolorosa y no se asocia con evidencia de desgarro de la piel ni formación
de ampollas.
Segundo grado: destruye la epidermis y un espesor mayor o menor de la dermis; se subdividen en
dos grados, superficial o profundo. Su aspecto es rosado o rojo, con presencia de vesiculación de
contenido plasmático y tienden a una epitelización espontánea. Son dolorosas.
Tercer grado: destruyen todo el espesor de la piel y, salvo que sean muy pequeñas, no tienen
posibilidad de epitelización espontánea. Su aspecto es pálido y se aprecian pequeños vasos
coagulados. Son indoloras y no palidecen por la presión.
En caso de duda entre el 2 y 3 grado, en las primeras existe dolor intenso y en las otras anestesia
local, por destrucción de las fibras sensitivas.
Para la evaluación de una quemadura también entran en juego otros factores como la edad, el
agente causante o zonas especiales, entre ellas la cara, los pliegues, las manos y los genitales.
Dependiendo de la localización, profundidad y extensión se hace el pronóstico:
- Quemadura grave:
45
Hasta 25% de superficie corporal total (SCT) de grados 2 o 3 grado, en edades de 0 a 14 años.
Hasta 35% de SCT de 2 y 3 grado, en adultos.
Quemaduras pequeñas con: lesiones por inhalación, lesiones significativas preexistentes,
enfermedades previas significativas, quemaduras profundas que afecten a cara, ojos, periné, mano
y pie.
- Quemadura moderada:
Entre 15 y 25% de SCT de 2 grado, en edades hasta los 14 años.
Entre 20 y 31% de SCT de 2 y 3 grado, en adultos.
Quemadura pequeña por alto voltaje.
Quemaduras térmicas o químicas limitadas al ojo.
- Quemadura leve:
Hasta 15% de SCT de 2 grado, superficial hasta los 14 años.
Hasta 10% de SCT de 2º grado, profundo y hasta 20% de SCT de 2 grado superficial en adultos.
Una vez calculada la extensión, profundidad, localización, zonas especiales y algunos aspectos
importantes dentro de la localización; como quemaduras circulares de las extremidades,
quemaduras faciales con compromiso de mucosa nasal u oral, se llega al diagnóstico definitivo de la
lesión anotando:
quemadura grado II o grado III.
agente causante.
localización: cara, cuello, tórax, extremidades.
zonas especiales.
riesgo de quemaduras respiratorias.
lesiones asociadas como fracturas, trauma, etc.
El pronóstico vital de un quemado se refiere a la posibilidad de supervivencia y está directamente
relacionado con la extensión y profundidad de la quemadura. El pronóstico de secuelas está
principalmente relacionado con la localización de las quemaduras, por ejemplo, secuelas en cara,
manos y pliegues, son más incapacitantes que retracciones o bridas localizadas en otras zonas
corporales.
46
SOPORTE VITAL
El tratamiento inmediato del quemado es muy similar al que se realiza con el paciente
politraumático, aunque con algunas peculiaridades que es importante conocer ya que son
totalmente específicas de este tipo de pacientes. Lo primero que tenemos que hacer es parar el
proceso de la quemadura, se evacuará al paciente del lugar del siniestro, controlando todos los
restos de llamas que existan en sus ropas, procediendo inmediatamente a desvestirlo. Aplicaremos
agua sobre la superficie quemada, limitándose al empleo de agua fría a pequeñas áreas durante
periodos de tiempo no superiores a 5 o 10 minutos para evitar la hipotermia. A continuación
manejaremos al paciente como cualquier otro politraumatizado, evaluaremos la vía aérea y su
estatus ventilatorio.
Buscaremos signos clínicos de obstrucción de la vía aérea y/o de quemadura inhalatoria, ya que el
retraso en su detección hace que el manejo de la vía aérea sea muy difícil o, a veces, imposible. A
todo paciente con quemaduras extensas o que se asuma que haya inhalado "humos" se le
administrará FiO2 45%. Si el paciente presenta pérdida de vello nasal, quemaduras faciales, de la
úvula, orofaríngeas, de la vía aérea superior y ha sido encontrado en área cerrada se entenderá
que ha sufrido inhalación.
En cualquier persona con quemaduras extensas, que interesen el 30% de su superficie corporal
total, se establecerán inmediatamente medidas de soporte hemodinámico. Se eligirán venas
periféricas de calibre grueso en las extremidades superiores, incluso si están afectados. Una
medida prudente es la colocación de una sonda vesical para medir la diuresis horaria y detectar la
presencia de mioglobina o hemoglobina en la orina.
La fluidoterapia se basa en la administración de solución Ringer-Lactato a ritmo rápido, puesto
que la pérdida de la cubierta cutánea desequilibra el medio interno produciendo una gran pérdida
de plasma, agua y electrolitos.
Otro aspecto fundamental es la analgesia y en ocasiones sedación según la valoración inicial. Se
administra generalmente Meperidira o Morfina siempre por vía parenteral. Xeperidina 1 amp. de
100 mgr diluida hasta alcanzar 10 cc. Aplicar 20-30 mgr I.V. hasta control del dolor, si es
necesario repetir 2 o 3 bolos. También se puede utilizar 1-3 mgr de Morfina I.V, que
generalmente produce analgesia y sedación. Si es necesaria una mayor sedación se puede
administrar Diazepan 2-3 mgr I.V. en pacientes muy ansiosos.
EVACUACION DEL FOCO TERMICO
PARAR EL PROCESO DE LA QUEMADURA
DESVESTIRLO
AGUA FRIA DURANTE 5-10 MIN. (Apósitos húmedos)
RINGER-LACTATO A PERFUSION RÁPIDA
47
OXIGENO 45% SI PRECISA
ANALGESIA / SEDACION SI ES NECESARIO
En quemados con afectación de más del 20% de su extensión corporal debe prevenirse la
presencia del shock.
Una vez estudiada las generalidades del paciente quemado, a continuación se desarrollan las
diferentes etiologias.
QUEMADURA INHALATORIA:
La quemadura inhalatoria representa un dato severo y significativo para el paciente, sus signos
característicos son :
PERDIDA DEL VELLO NASAL
QUEMADURAS INTRANASALES Y HOLLIN EN LA BOCA
QUEMADURAS PERIORALES
CAMBIOS EN LA VOZ
TOS, DISNEA, ESTRIDOR, CIANOSIS
INSUFICIENCIA RESPIRATORIA
SIGNOS DE OBSTRUCCION DE LA VIA AEREA SUPERIOR
CARBOXIHEMOGLOBINA SUPERIOR AL 15%
Se presentan generalmente asociadas con quemaduras en espacio cerrado donde el aire a altas
temperaturas produce lesión respiratoria; también ocasionadas por la degradación de ciertos
elementos sintéticos como plásticos. Este tipo de lesiones, si están asociadas con quemaduras de
pequeña extensión, se catalogan como pronóstico es reservado debido a la alta incidencia de
morbilidad / mortalidad.
En su diagnóstico es importante el antecedente de lesión en espacio cerrado, automóvil, etc.,
encontrándose siempre asociadas con los signos característicos citados anteriormente. Pueden
darse tres modalidades de presentación :
Cuadro típico de intoxicación por monóxido de carbono, el cual debe ser manejado mediante
administración de oxigeno humidificado a altas concentraciones.
48
Lesión directa por aire o alta temperatura que produce un cuadro de inflamación aguda con
posterior desprendimiento de la mucosa respiratoria y posibilidad de infección, atelectasias y
posteriormente focos bronco-neumónicos.
Intoxicación respiratoria ocasionada por productos de degradación de elementos sintéticos
durante el incendio, los cuales ocasionan un cuadro de gran irritación y lesión de las vías
respiratorias.
El manejo de estos pacientes depende del grado de obstrucción y de insuficiencia respiratoria. Se
discute acerca de la utilidad de los corticoides.
QUEMADURAS QUÍMICAS.
Se producen cuando la piel entra en contacto con sustancias químicas, como ácidos y álcalis
fuertes u otros materiales corrosivos. La gravedad de la lesión producida por los productos
químicos depende de : la duración del contacto, de su concentración, y de la cantidad de agente
que entre en contacto con la superficie corporal. El manejo de estas lesiones se basa,
fundamentalmente, en retirar el producto químico del contacto con la piel de la víctima, tan
rápidamente como sea posible.
Las pautas de actuación son:
Iniciar cuanto antes el lavado generoso de la piel, con agua abundante o suero biológico, pero no a
presión.
Deben retirarse todos los objetos en contacto directo con la piel: ropa, zapatos, relojes, pulseras,
anillos y otras joyas.
Hay que tener especial cuidado en no tocar la sustancia química al manejar al lesionado. En este
caso, sería necesario lavar, igualmente, la zona afectada.
Las quemaduras de los ojos deben lavarse al menos durante 20 minutos.
Deben cubrirse las áreas quemadas con apósitos estériles y húmedos.
Algunas sustancias químicas, como el fenol, no son solubles en agua, debiendo utilizarse aceite
como elemento de limpieza.
Posteriormente, deben investigarse los signos y síntomas que puedan expresar lesiones de órganos
vitales, para iniciar las maniobras de soporte inmediatamente.
QUEMADURAS ELÉCTRICAS
49
Se tratan en el apartado IV.- Electrocución.
III.-INSOLACIÓN (GOLPE DE CALOR), TERMOPLEJÍA Y ENFRIAMIENTO GENERALIZADO.
Podemos definir la insolación como, la respuesta del organismo a una agresión producida por el
calor. La causa principal es la acción directa y prolongada del sol sobre el organismo.
Los síntomas que presenta la persona que sufre una insolación podrían ser: dolor de cabeza,
sensación de fatiga, sed intensa, náuseas y vómitos, respiración lenta, calambres musculares.
Actuación:
•
colocarle a la sombra,
•
mantenerle con la cabeza elevada,
•
aplicarle paños mojados con agua fría por todo el cuerpo
•
darle a beber agua en pequeños sorbos, si está consciente.
•
restituir pérdidas con suero oral, que prepararemos añadiendo a un litro de agua una
cucharada de bicarbonato y una de sal.
Definimos la termoplejía como la forma aguda y gravísima de termolesión por hipertermia
exógena, causada por un aporte muy intenso de calor, a la vez que se impide la derivación del
mismo. Esta se puede producir, por ejemplo, en un bombero, durante la extinción de un incendio.
Los signos y síntomas que se suelen presentar son :
•
aumento repentino e intenso de la temperatura corporal, hasta 44ºC (a partir de 41ºC
puede ser letal),
•
ligero aumento de la presión arterial,
•
debilidad respiratoria,
•
descompensación de la secreción de sudor (sólo sirve para derivar el calor),
•
hipercinesia extrapiramidal,
•
parada de centros respiratorios y circulatorios,
•
parada cardiorespiratoria.
Actuación:
50
•
sacar al accidentado de la fuente de calor, lo antes posible,
•
retirarle las prendas de vestir,
•
mantenerle con la cabeza elevada,
•
aplicarle paños mojados con agua fría por todo el cuerpo,
•
darle a beber agua en pequeños sorbos, si está consciente, restituir pérdidas con suero
oral, que prepararemos añadiendo a un litro de agua una cucharada de bicarbonato y una de
sal.
El enfriamiento generalizado se produce cuando la temperatura corporal desciende a 33-34 ºC.
La principal causa es la exposición a temperaturas bajas sin protegerse con suficiente ropa de
abrigo. La persona en estas condiciones presenta: temblor, apatía y obnubilación.
Actuación:
•
abrigarle con mantas, ropa,
•
mantenerle activo,
•
darle a beber bebidas calientes (NO alcohólicas), si está consciente.
IV.- ELECTROCUCIÓN.
La corriente eléctrica doméstica puede quemar y matar. Los accidentes se producen cuando el
cuerpo entra en contacto con:
1. los dos hilos conductores;
2. o más frecuentemente, entre un hilo conductor y un material conductor (tuberías, vigas
metálicas..), o que se ha convertido en conductor por la humedad (suelo, paredes..).
La humedad juega un papel muy importante en los accidentes eléctricos; el peligro es pues mayor
en las cocinas, baños, bodegas y sótanos húmedos. Finalmente la piel del hombre es mucho más
conductora cuando está mojada (agua, sudor).
Los resultados de un accidente eléctrico sobre el organismo pueden desencadenar una parada
cardio-respiratoria, contracciones tetánicas, cambios en el estado psíquico, convulsiones, etc y
producen quemaduras sobre la piel de entrada, salida y por llamaradas. Como en todas las
situaciones de accidentes, la prioridad es el ABC, tras lo cual, se puede trabajar sobre las
quemaduras u otras heridas.
En caso de accidente eléctrico lo que no se debe hacer es:
51
•
tocar a la víctima mientras esté en contacto con la fuente de electricidad;
•
utilizar materiales conductores o húmedos para apartar un cable e;
•
intentar apartar un cable de mediana o alta tensión que haya caído cerca de una casa o
cualquier lugar.
Lo que se debe hacer es:
•
Cortar la corriente, bien desconectando el automático en los domicilios, bien llamando a la
compañía eléctrica.
•
Prever la caída de un sujeto que estuviera pegado a un cable.
•
•
•
En caso de parada cardio-respiratoria iniciar la R.C.P. cuanto antes y mantenerla hasta la
llegada de los servicios sanitarios. En estos casos el golpe precordial, esto es, dar un
fuerte y seco puñetazo sobre el tercio medio del esternón, antes de iniciar la R.C.P. suele
ser efectivo.
Poner sobre las quemaduras un apósito limpio o estéril.
Poner bajo vigilancia médica a todo individuo que hubiere recibido una fuerte descarga
eléctrica, incluso si no presenta trastornos inmediatos o presenta una simple conmoción;
estos pueden aparecer más tarde.
Bloque V: Procesos patológicos III.
I.- ESGUINCES O TORCEDURAS.
Se produce un esguince o torcedura cuando los ligamentos que unen una articulación se rompen o
alargan, debido a un movimiento anormal.
Como consecuencia la articulación se hincha y los movimientos son muy dolorosos.
Actuación:
•
elevar el miembro afecto y aplicar hielo,
•
vendaje para reducir la movilidad de la articulación,
•
acudir a un centro sanitario.
II.- LUXACIÓN O DISLOCACIÓN.
52
Se produce una luxación cuando los huesos que forman una articulación se desplazan de su posición
normal.
Como consecuencia se produce dolor, inflamación y deformación en la parte afectada, quedando la
movilidad de la articulación reducida y anormal.
Actuación:
•
inmovilizar la zona afectada, con ayuda de ramas de árboles, pañuelos, trozos de tela,
•
NUNCA intentar colocar los huesos en su posición normal,
•
traslado urgente a un centro hospitalario.
III.- FRACTURAS.
Una fractura es la rotura de un hueso, pudiendo ser:
•
Abiertas: cuando existe una herida porque el hueso roto ha rasgado la piel, y
•
Cerradas: cuando no existe herida.
Las fracturas se reconocen por presencia de dolor intenso, imposibilidad de mover el miembro
afectado, deformidad de la forma y hematoma en la zona afectada. Cuando se sospecha que puede
haber fractura, debe actuarse como si se tuviera la seguridad de que dicha fractura existe.
Actuación:
•
inmovilizar el miembro afectado (abarcando las articulaciones superior e inferior a la
fractura producida), usando tablillas, cartones, pañuelos, vendas, etc,
•
NO mover la región afectada porque podemos producir complicaciones,
•
NO intentar colocar correctamente los huesos, ya que los fragmentos óseos podrían
provocar desgarros,
•
NO colocar las inmovilizaciones demasiado apretadas,
•
además en fracturas abiertas:
1. si existe hemorragia, intentar cortarla (como se explicó en el apartado referente a las
hemorragias),
2. colocar un apósito sobre la herida, lo más limpio posible, teniendo presente que la herida se
debe manipular lo menos posible,
3. NUNCA se deben aplicar sobre la herida productos desinfectantes, ya que podrían dañar el
hueso.
53
4.
IV- POLITRAUMATIZADO, TRAUMATISMO CRANEOENCEFÁLICO E INCONSCIENCIA.
POLITRAUMATIZADO.
Se define como politraumatizado a todo individuo que sufre traumatismos (golpes) de múltiples
órganos (hígado, bazo, pulmón, etc) y sistemas corporales (circulatorio, nervioso, respiratorio,
etc.), algunos de los cuales comporta, aunque sólo sea potencialmente, un riesgo vital para el
accidentado.
Los riesgos de morbilidad y mortalidad son grandes en los sujetos politraumatizados, porque
fácilmente pueden sufrir un shock. La disminución de oxígeno en sangre (hipoxemia) y las
hemorragias que se suman a la lesión primaria, merman todavía más la función de los órganos
vitales y existe el peligro de insuficiencia de diversos aparatos e infección generalizada. La
insuficiencia respiratoria y la parada cardiorespiratoria son dos complicaciones muy probables.
Su alto porcentaje de complicaciones, anteriormente citadas, determina serias dificultades en
cuanto a la actuación de primeros auxilios, la inmovilización y el transporte del accidentado. Estas
actuaciones dependerán del estado del accidentado, pero siempre con el ABC como actuación
prioritaria.
TRAUMATISMO CRANEOENCEFÁLICO.
El traumatismo craneoencefálico (T.C.E.) es la lesión combinada del cuero cabelludo, del cráneo y
del cerebro. Su importancia radica en que no sólo es la lesión que con mayor frecuencia se produce
en los accidentes de tráfico, sino también la más grave.
En un herido que ha sufrido un T.C.E., es posible observar:
•
•
•
•
LESIONES Y HERIDAS EN LA CABEZA, LA CARA O EL CUELLO, lesiones éstas que se
caracterizan por un abundante sangrado.
HEMORRAGIAS EXTERIORIZADAS, es decir hemorragias que tienen un origen interno,
pero que se manifiestan externamente (la sangre sale al exterior). Pueden aparecer
otorragias (salida de líquido por el oído) y/o epístasis (salida de líquido por la nariz).
INCONSCIENCIA. La actitud correcta del auxiliador ante un herido inconsciente será:
averiguar cuál es su estado respiratorio y circulatorio, valorando así la necesidad de
practicar la maniobra de RCP (el ABC).
HEMATOMA PERIORBITARIO. Hematoma (cardenal) alrededor de uno o ambos ojos.
En un caso de T.C.E. no debemos mover al herido, sobre todo si se encuentra inconsciente, por el
riesgo de lesiones en la columna vertebral cervical. Y se debe sospechar que existe una lesión
54
vertebral-medular si: está inconsciente y tiene señales de golpes en la cabeza, es pasajero o
conductor de una motocicleta o ciclomotor, o manifiesta en algún momento no sentir o poder
mover alguna parte de su cuerpo.
Actuación:
•
inmovilizar la lesión del cuello,
•
si hubiese vómitos, colocarle en posición lateral, siempre con la columna cervical
inmovilizada,
•
si lleva casco, no retirárselo ni permitir que alguien lo haga, salvo que se encuentre en
parada cardiorespiratoria, y siendo imprescindible para reanimarlo (según características
del casco, como posteriormente veremos).
V.- INMOVILIZACIONES Y TRANSPORTE. RAUTEK Y RETIRADA DE CASCO.
INMOVILIZACIONES
La inmovilización tiene como fin evitar movimientos a nivel de la lesión (efecto antiálgico y
relajante muscular) así como corregir el desplazamiento de los fragmentos, de una forma
definitiva o temporal.
Existen dos tipos de inmovilización: interna y externa. Únicamente nos vamos a ocupar de la
segunda, ya que la primera es la que los traumatólogos realizan en el quirófano.
Para realizar una inmovilización externa, en primeros auxilios, podemos utilizar materiales tales
como: mantas, pañuelos, toallas, vendas, tablas de madera, palos, ramas de árboles, etc. Es decir,
todo aquello que tengamos a manos y que creamos que puede sernos útil.
CÓMO INMOVILIZAR:
A. TRAUMATISMO DE COLUMNA (a cualquier nivel):
•
evitar lateralizaciones, rotaciones, y flexoextensiones,
•
colocar la cabeza en posición neutral, manteniendo en todo momento una ligera tracción,
•
colocarle un collarín cervical homologado o de construcción propia (con periódicos, cartón,
cordones, cinturones, etc),
•
moverle en bloque,
•
poner hielo sobre la zona contusionada.
B. TRAUMATISMOS DE HOMBRO , CODO Y BRAZO:
55
•
colocarle un cabestrillo con un pañuelo o similar,
•
inmovilizar el brazo, pegándolo al cuerpo (con otro pañuelo),
•
poner hielo sobre la zona contusionada.
C. TRAUMATISMOS DE ANTEBRAZO, MUÑECA O MANO:
•
poner el brazo en cabestrillo con la mano algo más elevada que el codo,
•
poner hielo sobre la zona contusionada.
D. TRAUMATISMOS DE CADERA Y MIEMBROS INFERIORES:
•
inmovilizar el miembro afecto, uniéndolo al contralateral,
•
a ser posible, transportar el miembro elevado,
•
poner hielo sobre la zona contusionada.
TRANSPORTE
Antes de realizar cualquier maniobra de movilización a un accidentado se han de tener presente
siempre dos consideraciones:
1. Nunca se moverá un herido cuando sólo haya un auxiliador. Al menos se precisarán dos
auxiliadores para mover adecuadamente a un herido.
2. Al herido hay que moverle como si fuese un bloque rígido. Es decir, hay que impedir el
movimiento voluntario de sus articulaciones. Evitar toda flexión o torsión, transportándolo
siempre recto como un poste, a fin de proteger su médula espinal en caso de fractura de la
columna vertebral.
Uno de los mejores métodos para la correcta movilización de un accidentado (en ausencia de
material de movilización especial: camilla de tijera, colchón de vacío, etc), es el denominado de
"auxiliadores alternos", ya que es de los que más seguridad dan. Pueden intervenir tres o más
auxiliadores, precisándose que la víctima esté en decúbito supino (acostado boca arriba).
Los socorristas se colocarán de rodillas a los lados del herido y procederán así:
1. Un auxiliador colocará sus manos debajo de la cabeza-cuello y espalda de la víctima;
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2. Otro colocado al mismo lado del anterior, pondrá sus manos debajo de los glúteos y
rodillas;
3. El tercero, se colocará al lado opuesto y sujetará la espalda y los muslos;
4. Enlazarán sus manos.
En la imagen se muestran dos formas de entrelazar las manos.
5. Y a la vez, levantarán con suavidad a la víctima, cuando uno de ellos lo indique con su voz.
MANIOBRA DE RAUTEK.
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MANIOBRA DE RAUTEK.
Cuando se intenta auxiliar a los ocupantes de un vehículo accidentado pueden plantearse dos tipos
diferentes de situaciones: que el conductor o alguno de los ocupantes se encuentre "prisionero" en
el interior del vehículo por alguna de las partes de éste (volante, salpicadero, etc.), o que la
víctima pueda ser extraída del vehículo teóricamente sin dificultad.
En el primero de los casos, la liberación de éstos debe hacerse siempre por personal
adecuadamente adiestrado, pues actuar sin medios materiales y sin conocimientos ni experiencia,
supondría producir una serie de daños en la víctima, que agravaría aún más su estado físico. El
comportamiento adecuado sería:
1. Pedir ayuda especializada (ambulancia, bomberos, autoridad o sus agentes)
2. Intentar acceder a la proximidad de las víctimas para conocer su estado respiratorio,
circulatorio y nivel de consciencia.
3. Tranquilizarles y permanecer junto a ellos, explicándoles que la ayuda viene en camino.
4. Observar la situación de los heridos y realizar aquellas maniobras prioritarias que sean
factibles.
5. Impedir que alguien, sin medios ni conocimientos intente liberar a estos heridos.
En el segundo caso, la actitud es diferente: no siempre es necesario mover a las víctimas del
interior del vehículo. Como norma general, no se debe mover nunca a los heridos, a no ser, que
resulte imprescindible para su reanimación, que haya sospecha de lesión vertebral o medular (para
inmovilizar al herido), o que el coche se incendie o exista sospecha de ello.
Siempre es preferible esperar a que con ayuda especializada, el ocupante del vehículo pueda ser
extraído sin dificultad, mediante el corte de la chapa, la retirada de las puertas, etc. Sin
embargo, conviene conocer de que manera hay que sujetar y movilizar al sujeto desde el interior
del vehículo, para no provocarle más lesiones, ya que en ciertas situaciones, no se puede esperar a
la llegada de personal especializado (por ejemplo si se incendia el coche o existe sospecha de ello).
La maniobra a utilizar se denomina Maniobra de Rautek y requiere de dos personas para realizarla.
Los pasos a seguir son:
1. El auxiliador 1 se sitúa en la parte posterior del vehículo, comprueba
constantes del accidentado. Observa y se cerciora de que el cuerpo de
la víctima está libre de hierros, volante u otros obstáculos.
2. Inicia la tracción del cuello y cabeza situando las manos de la
siguiente manera: los pulgares en la nuca y el resto de los dedos en la
mandíbula inferior. Una vez iniciada la tracción se inicia la alineación
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del la cabeza, cuello y tronco.
3. El auxiliador 2, desde el exterior del vehículo pasa un brazo por
debajo del brazo y axila del accidentado y sujeta sus brazos (que
previamente le hemos cruzado) con las manos;
4. El otro brazo del auxiliador 2 pasa por debajo de la axila del lado
opuesto, permitiendo sujetar la mandíbula del herido. Para ello el
auxiliador 1 debe facilitar la sujeción levantado sus dedos permitiendo
la colocación de la mano del Auxiliador 2.
5. Una vez sujeta la mandíbula, el auxiliador 2 fijará la columna
cervical del accidentado utilizando como apoyo su hombro, quedando
sujeta la cabeza por delante con la mano y por detrás con el hombro.
Para esta última maniobra el auxiliador 1 habrá tenido que ir dejando
de realizar tracción pasando a hacerla el auxiliador 2.
6. Una vez sujeto el accidentado por el auxiliador 2, el auxiliador 1
saldrá fuera del vehículo, liberando los pies, si fuera necesario y
cargando con las piernas.
7. Realizado todo esto el auxiliador 1 informará al auxiliador 2 de que
está preparado y será éste (pues es quien controla la región cervical)
quien ordene la extracción del accidentado.
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8. Una vez fuera del vehículo depositan al accidentado en posición
semisentado.
9. El auxiliador 1 extiende las piernas del accidentado sobre el suelo.
Seguidamente pasa a realizar tracción de la cabeza para que el
auxiliador 2 la libere y pueda dejar el espacio necesario para tumbar al
accidentado.
10. Para asegurar la columna cervical el auxiliador 2 seguirá el
descenso del tronco del accidentado usando uno de sus brazos como
tabla, pegada a la columna.
11. Una vez en posición horizontal el auxiliador 2 colocará un cojín,
chaqueta, etc.. bajo la cabeza e improvisará (con un periódico, cartón,
etc..) y colocará un collarín cervical.
RETIRADA DEL CASCO.
La gran eficacia preventiva del casco en los accidentes, no resta el peligro que supone su retirada
por personal inexperto. Este peligro es el de producir en los accidentados con lesión en columna
vertebral, una parálisis definitiva. No debe retirarse cuando ello suponga más peligro que el no
quitarlo, es decir:
•
si los socorristas no están entrenados en la técnica,
•
si sólo hay un socorrista,
•
si no se puede retirar por el método que describiremos,
•
si el accidentado está consciente, respira sin dificultad y se sospecha lesión de la columna
vertebral. En este caso, el casco no se retirará hasta la realización de un estudio
radiológico en el hospital.
El casco debe retirarse cuando el accidentado se encuentre en parada cardio-respiratoria, y
siendo imprescindible para reanimarlo (según las características del mismo: integral).
Si el socorrista no retira el casco tiene que:
•
tranquilizar al accidentado,
•
decirle que no mueva el cuello,
•
abrir la visera del casco, para facilitarle la respiración,
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•
colocarle un collarín cervical (homologado o de construcción propia) y
•
colocarle un rodillo de tela debajo del cuello, sin moverlo.
Para iniciar la retirada del casco, es preciso que la víctima esté situada en el suelo en decúbito
supino y con la cabeza, cuello y tronco alineados. Si para lograr esta posición debemos moverle, un
socorrista deberá fijar manualmente la columna cervical.
A continuación se procederá a la retirada del casco.
RETIRADA DEL CASCO
El socorrista A mantiene alineados la cabeza, el cuello y el tronco. Sujeta el casco con sus dos
manos y tira ligeramente de él hacia atrás. Coloca sus dedos en la mandíbula de la víctima para
evitar que el casco se desplace bruscamente. Riesgo que existe porque su correa puede estar
floja.
El socorrista B, corta la correa de fijación o suelta su engache.
El socorrista B fija y tensa suavemente el cuello colocando una mano bajo la nuca y la otra en la
mandíbula. Lo que realizará sin mover el cuello.
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El socorrista A retira el casco. Para ello lo sujetará lateralmente con ambas manos, separando sus
bordes para así facilitar su desplazamiento, mientras tanto tirará suavemente de él. Si el casco
cubre completamente la cara, para poder pasar la nariz es preciso elevar ligeramente, parte
anterior.
El socorrista B mantendrá el cuello fijo mientras A retira el casco.
Tras la retirada del casco, el socorrista A sustituirá al B en la fijación del cuello, manteniendo el
alineamiento de la cabeza, cuello y tronco, tirando ligeramente hacia atrás.
El socorrista B colocará un collarín cervical. Pero al no garantizar la inmovilización absoluta del
cuello, el socorrista A mantendrá la fijación manual, mientras que el B atiende al accidentado.
Bloque VI: El parto de urgencias.
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INTRODUCCION.
Ante un parto de urgencia, los dos peligros principales son:
1. Asfixia del niño.
2. Hemorragia postparto de la madre.
SIGNOS QUE ANUNCIAN EL PARTO.
1. Inicio de contracciones del útero:
1º Débiles y espaciadas.
2º Fuertes,dolorosas y frecuentes.
2. Rotura de la "bolsa de las aguas" y salida del líquido al exterior de la vagina.
3. Sensación de descenso de la cabeza del niño.
4. Eliminación del tapón mucoso.
Ante un parto de urgencia, debemos VALORAR:
1. Espacio físico donde se produce el parto.
2. Situación geográfica, para valorar la distancia que hay hasta un centro asistencial.
3. Estado general de la parturienta tanto físico como psíquico.
4. Material del que disponemos.
5. Momento del parto:
o
Contracciones
o
Feto coronado(se le ve la cabeza)
o
Feto ya nacido.
AUXILIO ANTE UN PARTO DE URGENCIA
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Actuación:
1. Tranquilizar a la parturienta.
2. Instalarla lo más cómodamente posible en un local aislado y limpio.
3. Colocarla de la siguiente manera:
o
Acostada de espaldas.
o
Rodillas flexionadas.
o
Muslos separados.
o
Ponerla en una cama, camilla, banqueta o en su defecto, en el suelo recubierto de
varias mantas o de ropa.
o
Colocar debajo de las nalgas una sábana o toalla limpias. (Si no se dispone,
colocaremos un vestido o un papel limpio).
4. Decirle que respire tranquilamente, con la boca abierta y que no empuje. (Esto se hace para
ganar tiempo si hay que hay que trasladarla al hospital).
5. El socorrista debe dejar actuar a la naturaleza:
o
No tirar del niño.
o
No apretar el abdomen de la madre.
o
Lo que debemos hacer es sostener la cabeza y el cuerpo del niño.
¿QUE HACER CUANDO EL NIÑO ESTA SALIENDO?
•
Las acciones están dirigidas a limpiar las secreciones bucales y nasales del niño cuando
haya salido la cabeza.
•
Si el cordón está enrollado alrededor del cuello del niño, deslizar por encima de la cabeza
para no interrumpir la circulación materno-fetal, ya que hay peligro de estrangulación.
•
Para ayudar a que la madre expulse al niño, colocaremos ambas manos en los lados de la
cabeza de Él, haciendo una ligera flexión hacia abajo y pediremos a la mujer que empuje.
•
Realizamos flexión hacia arriba y liberamos el hombro inferior. El niño sale sin dificultad al
liberar ambos hombros.
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¿QUE HACER CUANDO EL NIÑO YA HA SALIDO?
A. La placenta todavía está dentro del útero.
1. Acostar al niño entre los muslos de la madre para que no pierda calor.
2. Si la boca está obstruida, limpiarla con un dedo recubierto con un trozo de tela limpia.
3. Si no respira, limpiar la boca y practicar "boca-boca y nariz". Labios alrededor de la boca y
nariz del niño y soplar suavemente.
4. Esperar a que deje de latir y hacer una doble ligadura en el cordón de la siguiente manera:
o
A 10cm del ombligo del niño, hacer dos ligaduras con hilo fuerte sumergido en
alcohol 90º.
o
(!OJO¡: Estar seguros de que la ligadura es eficaz). El corte del cordón no es
imprescindible hacerlo en este momento.
5. Esperar a que salga la placenta.
6. No tirar del cordón porque podemos producir roturas o desprendimientos.
B.- La placenta ya ha salido.
La salida de la placenta se produce en unos 30 minutos después de la salida del niño.
Los cuidados estarán dirigidos a la madre.
•
No lavar al niño; Arroparlo con un paño limpio y luego con una manta.
•
Colocar al niño cerca de la madre con el fin de que no pierda calor.
•
Valorar el estado de la madre:
o
cantidad de sangre perdida (posible shock).
o
pulso, etc..
•
Abrigarla, ya que tendrá frío por el esfuerzo y por las condiciones del ambiente.
•
Trasladar a un centro asistencial.(Llevar también la placenta porque puede aportar datos).
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INFORMACION A TRANSMITIR POR LA PERSONA QUE REALIZA UN PARTO DE
URGENCIA.
1. Espacio físico donde se ha producido el parto.
2. Situación psíquica-física de la parturienta.
3. Desarrollo del parto.
4. Situación del niño al nacer.
5. Posibles desgarros producidos.
6. Cantidad de sangre perdida por la madre.
7. Descripción del parto y tiempo empleado.
HEMORRAGIA POSTPARTO.
Se considera hemorragia cuando la pérdida de sangre supera los 600 ml durante las primeras 24h.
Hemos de tener en cuenta que las contracciones del miometrio detienen la pérdida sanguínea.
Posibles causas:
•
Retención de restos placentarios.
•
Atonía (pérdida de tono muscular).
•
Traumatismo uterino.
•
Alteración de la coagulación materna.
Factores de Riesgo que favorecen una hemorragia postparto:
•
Paridad múltiple.
•
Trabajo de parto anormal hipotónico o hipertónico.
•
Traumatismos durante el parto.
•
Complicaciones en la segunda mitad del embarazo.
¿Cómo valoramos el estado y la situación del útero?.
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El útero debe estar debajo del ombligo y contraído de tal manera que al palparlo en el abdomen, se
note una masa dura y redondeada.
ACTUACION:
•
Para palpar el útero.
•
Mujer con piernas flexionadas.
•
Si no está suficientemente contraído, aplicar masaje suave y regular en el fondo uterino
acompañado de ligeras compresiones hacia abajo para eliminar coágulos.
•
Colocar en posición horizontal, envuelta en mantas y con los muslos apretados
•
Masaje en aureola mamaria, para aumentar la producción de oxitocina y facilitar así las
contracciones uterinas.
Bibliografía
•
Curso Director de Ocio y tiempo Libre. Organizado por la Junta de Comunidades de
Castilla- La Mancha. Cuenca 2006.
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