burundi - Escola de Cultura de Pau

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c) Grandes Lagos y África Central
Contexto del conflicto
D
esde su independencia de Bélgica, en 1962, se produjeron varios estallidos
de violencia, en especial en los años 1965, 1972 y 1988, que fueron
reprimidos por las Fuerzas Armadas controladas por la minoría tutsi (13% de la
población). En 1993, por primera vez se escogió un Presidente hutu para el país,
Melchior Ndadaye, pero fue asesinado el mismo año, hecho que desencadenó
un nuevo episodio de violencia entre los grupos armados opositores hutus, las
FDD y las FNL, por un lado, y el Gobierno (controlado por las élites tutsi,
aunque también participaban sectores hutus), por otro. Desde entonces, el país
se vio golpeado por una guerra que ya ha provocado más de 300.000 muertos,
la mitad de los cuales durante el primer año de enfrentamientos. En 1996, un
nuevo golpe de Estado llevó de nuevo a la presidencia a Pierre Buyoya, que ya
había sido Presidente golpista en 1987. En 2008 sólo las Fuerzas Nacionales de
Liberación (FNL), fundadas en 1979 por hutus refugiados en Tanzania, lideradas
por Agathon Rwasa desde el 2001, y con unos efectivos estimados entre 1.500
y 3.000 combatientes, permanecían militarmente activas contra el Gobierno
de coalición, aunque existía una proceso de negociación en fase muy avanzada.
Antecedentes del proceso de paz
E
n 1998 empezaron las conversaciones de paz en Arusha (Tanzania),
facilitadas inicialmente por el Presidente de Tanzania, Julius Nyerere, y más
adelante por el de Sudáfrica, Nelson Mandela. Las conversaciones cristalizaron
en el Acuerdo de Paz de Arusha, en agosto del 2000, que comportó reformas
constitucionales y el establecimiento de un período de transición de 36 meses.
Dos importantes grupos armados de oposición, el CNDD-FDD y las FNL,
rechazaron los acuerdos y siguieron la lucha armada. Ambos grupos sufrieron
escisiones, lo que complicó la negociación con cada uno de ellos. Entre el 2000
y el 2003 tuvieron lugar varias rondas de negociación que culminaron con la
firma de acuerdos de paz entre los diversos grupos armados, principalmente
con el CNDD-FDD y el Gobierno de transición establecido con el Acuerdo de
Arusha. A pesar de ello, quedaron las FNL, que no aceptaron las negociaciones
de paz, pese a los primeros intentos hechos de Gabón. En octubre del 2002,
se mantuvieron unas conversaciones en Tanzania, seguidas de una reunión en
Suiza en junio del 2003, unas conversaciones en Nairobi en diciembre del 2003,
unas primeras conversaciones directas en los Países Bajos, en enero del 2004,
y una reunión en Tanzania, en abril del mismo año, donde las FNL se mostraron
dispuestas a celebrar conversaciones con la facilitación de la ONU, la UE y los
EEUU. En junio del 2004, se celebró una nueva reunión en Sudáfrica, después
de que las FNL celebraran un encuentro con el Vicepresidente de este país.
Los negociadores les ofrecieron tres meses de plazo para iniciar negociaciones
formales, con la amenaza de incluir el grupo en las listas de grupos terroristas.
Hay que mencionar, igualmente, que en abril del 2003, se creó la Misión
Africana en Burundi (AMIB) y que, en mayo del 2004, el Consejo de Seguridad
aprobó el despliegue de la Operación de Naciones Unidas en Burundi (ONUB).
En febrero de 2005, las FNL anunciaron, por una parte, su disposición a
entablar negociaciones sin condiciones previas y, por otro, su rechazo a la
mediación, tanto del Vicepresidente sudafricano y mediador oficial, Jacob
Zuma (a quien acusaba de no ser neutral), como del Presidente ugandés y
líder de la Iniciativa Regional de Paz, Yoweri Museveni. En abril se produjo
un encuentro entre una delegación de este grupo y el ministro de Exteriores
de Tanzania. A pesar de estos contactos y del compromiso de no interferir en
el proceso electoral, las FNL no cesaron en sus ataques contra la población
Población:
8 millones de habitantes
Superficie: 28.000 Km2
PIB: 800 millones de $
Renta por habitante: 100 $
IDH: 167 (de 177)
Muertos por el conflicto:
300.000 personas
Población desplazada:
100.000
Población refugiada: 260.000
Actores armados: FNL
Facilitaciones: Sudáfrica,
Tanzania, ONU, Iniciativa
Regional de Paz para Burundi
Análisis por países | Burundi
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BURUNDI 70
Análisis por países | Burundi
civil ni en los enfrentamientos con las FFAA.
Aún así, el Presidente del Gobierno Nacional de
Transición (GNT) Domitien Ndayizeye y el líder
de las FNL Aghaton Rwasa, acordaron en mayo
cesar las hostilidades y entablar conversaciones de
paz, después de los encuentros en Dar es Salaam
(Tanzania), con la presencia del ministro de
Exteriores de este último país. La Representante
Especial del Secretario General de la ONU en el
país, Caroline McAskie, apoyó estos diálogos y
se comprometió a apoyar el proceso en marcha,
principalmente respecto a las cuestiones de desarme
de las FNL. El Presidente también señaló que una
Comisión Internacional de Paz y Reconciliación
podría ser el mejor espacio para poder superar
la situación del país. A mediados de junio, se
reanudaron las conversaciones en la capital tanzana
sin conseguir avances significativos, ya que se
centraron en las acusaciones mutuas de violación del
alto al fuego acordado a mediados de mayo. Aparte
de Tanzania, participaron en las conversaciones
representantes de EEUU, Países Bajos, Sudáfrica y
Uganda, así como de la Iniciativa Regional para la
Paz en Burundi, la UA y la ONUB.
El GNT aprobó un plan de la ONU para crear una
comisión de verdad y reconciliación, y un tribunal
especial que investigará y juzgará las violaciones
de los derechos humanos cometidas desde la
independencia, del año 1962 al 2000. A pesar
de esto y de las invitaciones del nuevo Gobierno
liderado por el partido hutu CNDD-FDD (surgido
de los varios procesos electorales celebrados
entre junio y septiembre, acabando con la fase de
transición), los intentos por iniciar una negociación
formal no fructificaron de momento. Las FNL
anunciaron que no reconocían al actual ejecutivo
de Pierre Nkurunziza, pues lo consideraban un
Gobierno impuesto por la comunidad internacional,
y reiteraron su exigencia histórica de negociar
directamente con la comunidad tutsi, solicitando
la presencia de la comunidad internacional como
garante del proceso. A mediados de octubre,
las FNL sufrieron una disidencia cuando 260
efectivos de este grupo anunciaron que rechazaban
la autoridad del líder histórico, Agathon Rwasa,
a quien acusaron de numerosas violaciones de
los derechos humanos, y se manifestaron a favor
de un diálogo con el Gobierno. Varios analistas
consideraron que esta facción, liderada por JeanBosco Sindayigaya, estaba siendo instrumentalizada
por el propio Gobierno.
sin embargo, la misión de mantenimiento de la paz
en el país (ONUB) hizo un llamamiento a las FNL
para que depusieran las armas sin condiciones,
ya que no era la primera vez que las FNL hacían
declaraciones de este tipo sin que después se
lograran concretar. Naciones Unidas, además, y
a raíz de la resolución 1653, modificó su discurso
sobre dicho grupo armado, ya que hasta entonces
solicitaba que entablaran negociaciones de paz con
el Gobierno, y ahora exigía que procedieran a su
desarme sin condiciones. A mediados de marzo, la
Representante Especial del Secretario General de
la ONU visitó Tanzania y manifestó su apoyo a los
esfuerzos para lograr unas negociaciones. La visita
coincidió con la estancia en dicho país del líder de
las FNL, quien reiteró de nuevo su disposición a
entablar conversaciones. Días después, el Gobierno
de Burundi envió una delegación a Tanzania para
explorar el inicio de unas posibles conversaciones.
Los intentos de reabrir negociaciones de paz desde
Tanzania sufrieron no obstante varios retrasos al
producirse un cambio de los países facilitadores. A
petición de Tanzania, y ante el temor del Gobierno
burundés de que la mediación tanzana no fuera
imparcial debido a que diversos líderes de las FNL
habían buscado a menudo refugio en este país, las
partes acordaron en mayo solicitar la participación
de Sudáfrica en las tareas de facilitación oficial, que
recayeron en su Ministro de Protección y Seguridad,
Charles Nqakula, que a los pocos días mantuvo
en Dar es Salaam unos primeros contactos con
el Gobierno y con la facción disidente de las FNL
dirigidas por Jean-Bosco Sindayigaya. El Ministro
también visitó Kampala para discutir sobre el
proceso de paz con el Presidente ugandés, y después
se reunió en Dar es Salaam con representantes
del Gobierno burundés y el líder de las FNL,
Agathon Rwasa. A mediados de junio, ambas
partes firmaron en la capital tanzana un acuerdo
de cese de hostilidades por dos semanas, durante
las cuales se negoció un acuerdo de cese al fuego
permanente. El acuerdo de cese de hostilidades
estipulaba la posibilidad de que las FNL pudieran
convertirse en un partido político, la inmunidad
provisional para sus miembros y la liberación de sus
presos políticos. A finales de junio, no obstante, las
FNL interrumpieron las negociaciones, acusando a
Sudáfrica de ponerse de acuerdo con el Gobierno de
Burundi. El portavoz del grupo, Pasteur Habimana,
insistió en que entre los mandos de las FFAA del
país todavía no había una suficiente representación
de la mayoría hutu.
Después de los esfuerzos para impulsar desde
Tanzania un proceso de paz con las FNL dirigidas
por Agathon Rwasa, a principios del 2006 el
Presidente del país anunció que dicho grupo había
manifestado su voluntad de entablar negociaciones
de paz y que se había puesto en contacto de nuevo
con el Gobierno tanzano en este sentido, a través
del embajador de Tanzania en Burundi. En febrero,
El 7 de septiembre de 2006, finalmente, el
Gobierno y las FNL firmaron en la capital tanzana
un Acuerdo General de Alto al fuego. El acuerdo
definitivo, respaldado por la ONU, se basó en el
Acuerdo de Principios hacia una Paz, Seguridad y
Estabilidad Duradera, alcanzado el 18 de junio, que
establecía lo siguiente: 1) corrección de la cuestión
étnica, identificada como una de las principales
Después de alto al fuego firmado en septiembre de
2006 entre el Gobierno de Burundi y las FNL, los
miembros de este grupo que permanecían acantonados
manifestaron a primeros de 2007 su descontento por
las condiciones de vida en el campamento de Randa
y solicitaron ser desmovilizados con mayor celeridad
para poder retornar a la vida civil. El Mecanismo
Conjunto de Verificación y Seguimiento del acuerdo,
encargado de la supervisión del alto el fuego entre el
Gobierno y las FNL de Agathon Rwasa, formado por
representantes de los Gobiernos de Burundi, Sudáfrica,
Tanzania, Uganda, representantes de Naciones Unidas
y de las FNL, empezó sus operaciones en febrero, tras
cinco meses de inactividad, después de que se hubiera
garantizado la amnistía para los excombatientes
y el Gobierno hubiera empezado a liberar a los
combatientes que permanecían encarcelados. Las
FNL deberían designar las zonas de reagrupamiento
de sus miembros y hacer propuestas al Gobierno.
En febrero, Naciones Unidas sustituyó oficialmente
su misión de mantenimiento de la paz en el país
El proceso de paz en 2008
E
l año empezó con acusaciones de violación
del alto al fuego decretado en septiembre de
2006 entre el Gobierno y las FNL de Agathon
Rwasa, que rechazaron de nuevo la mediación
sudafricana. Además se produjo una división en el
partido gubernamental, CND-FDD, ante el tipo de
sanciones que habría que imponer a las FNL para
que no obtuvieran cuotas de poder excesivas en las
elecciones de 2010, posibilidad a la que se negó el
partido opositor FRODEBU, en una auténtica batalla
para ver quién tendría más derechos para obtener
mayores parcelas de poder, y que acusó al Gobierno
de promover a las milicias progubernamentales de
aterrorizar a la población civil para que apoyaran
a las FNL. En las FNL también se produjeron
tensiones entre los que ya se desmovilizaron y los
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(ONUB) por la BINUB. A mediados de mayo el
Gobierno acordó el establecimiento de una comisión
de verdad y reconciliación y un tribunal para juzgar
a los responsables de haber cometido crímenes de
guerra, genocidio, crímenes contra la humanidad y
otras graves violaciones de los derechos humanos. Las
FNL decidieron reintegrarse al equipo de monitoreo
del acuerdo de alto el fuego alcanzado en septiembre
de 2006, lo que en principio supuso un importante
avance hacia la consolidación de la paz en el país.
En junio, el Presidente del país se comprometió a
liberar a todos los prisioneros políticos y de guerra
de las FNL (entre 2.000 y 3.000) mediante una
amnistía general que iría seguida de un proceso de
desmovilización. El Presidente y Agathon Rwasa se
intercambiaron sus números de teléfono móvil para
acelerar la implementación del acuerdo de cese de
hostilidades. Los miembros de las FNL, sin embargo,
abandonaron el equipo de monitoreo del alto al fuego a
finales de julio, argumentando razones de inseguridad
y en medio de rumores sobre un posible rearme de
dicho grupo. En septiembre, las FNL acusaron a
Sudáfrica de no ser parcial y pidieron un cambio en
la mediación. Según algunos medios, una facción de
las FNL favorable a implementar el acuerdo de alto
al fuego estaría intentando expulsar a Agathon Rwasa
del liderazgo del grupo. En octubre, aunque persistía el
cese de hostilidades, las dos partes todavía no habían
acordado el acantonamiento de los combatientes, la
liberación de los presos y el diseño de la hoja de ruta
para la integración de los mandos de las FNL. La
creación tan esperada de una Comisión para la Verdad
y la Reconciliación (TRC por sus siglas en inglés) y del
Tribunal Especial de Burundi, fue objeto de un debate
que ocasionó serias tensiones políticas y sociales. El
portavoz de las FNL, Pasteur Habimana, manifestó
que Agathon Rwasa estaría dispuesto a viajar a Dar
es Salaam (Tanzania) a raíz de la invitación del
Gobierno tanzano. Así, aunque Tanzania trabajaba
conjuntamente con Sudáfrica en la facilitación del
proceso, en paralelo se estaban llevando a cabo
esfuerzos de mediación separados.
Análisis por países | Burundi
causas del conflicto; 2) inmunidad provisional para
los miembros de las FNL y su transformación en
un partido político; 3) repatriación de la población
refugiada y retorno de la población desplazada y
reagrupada; 4) revisión de la composición de las
fuerzas de seguridad y defensa. Semanas después,
los mediadores en el proceso de paz se reunieron
en la capital para concretar cómo y cuándo se
produciría el acantonamiento y el desarme de
las FNL. Representantes de las FNL llegaron a
Bujumbura para preparar el retorno de sus líderes
tras la firma del acuerdo de paz. Centenares de
miembros del grupo empezaron a emerger de sus
refugios como parte del alto al fuego, y se estimó
que unos 3.000 miembros se acantonarían en
diversos campos antes de decidir si se integrarían en
los cuerpos de seguridad o se desmovilizarían. Sin
embargo, el proceso acumuló diversas semanas de
retraso. Días después, el facilitador del proceso de
paz en Burundi, el Ministro surafricano C. Nqakula,
presentó oficialmente el Mecanismo Conjunto
de Observación y Verificación (JVMM, por sus
siglas en inglés), sin contar con la presencia de los
representantes de las FNL, debido a la detención
en Bujumbura de uno de sus representantes en
dicho Comité. También en octubre, el Consejo
de Seguridad de la ONU aprobó por unanimidad
una resolución por la que estableció una Oficina
integrada de Naciones Unidas en el país (BINUB)
por un período inicial de un año, y que relevó a
la misión de mantenimiento de la paz de la ONU
que culminaba su mandato a finales del año.
En noviembre, el Parlamento aprobó la ley que
garantizaba la inmunidad a los miembros de las
FNL, excepto por crímenes por genocidio y de lesa
humanidad. Esta inmunidad permanecerá vigente
a la espera de la puesta en marcha de la comisión
de verdad y reconciliación apoyada por Naciones
Unidas como parte del proceso de paz.
72
Análisis por países | Burundi
que no lo hicieron, pero a pesar de ello, las FNL se
reincorporaron al mecanismo de verificación del ato
al fuego y acordaron con el mediador sudafricano
un plan en dos fases: los primeros seis meses se
centrarían exclusivamente en la finalización de la
desmovilización, desarme y reintegración de los
combatientes de las FNL en los cuerpos y fuerzas de
seguridad. La segunda fase consistirá en la asistencia
con mecanismos con el objetivo de implementar
el acuerdo sobre Principios Militares y Políticos
adoptado el pasado 18 de julio en Dar es Salaam
(Tanzania). La segunda fase también significará el
inicio de la reconstrucción y el desarrollo posconflicto
en el país. En febrero, las dos partes acordaron que
el Mecanismo de Monitoreo y Verificación Conjunto
(JVMM) reanudaría sus actividades tan pronto
se permita el retorno de la cúpula de las FNL a
Burundi. El JVMM será discutido por el Directorio
Político establecido por el mediador Nqakula.
Este Directorio Político, presidido por el Enviado
especial sudafricano y embajador para los Grandes
Lagos, Kingsley Mamabolo, estará formado por
representantes de Naciones Unidas, de la UA, de
la embajada sudafricana en Burundi y su homóloga
tanzana. Nqakula anunció que pretendía ampliar
este Directorio a la UE y a otros actores clave del
Gobierno y de las FNL. A finales de febrero, el
Gobierno de Burundi afirmó que los líderes de las
FNL retomarían las negociaciones en mayo para
finalizar el acuerdo de paz alcanzado en septiembre
de 2006. Las FNL, por su parte, señalaron que
estaban dispuestas a volver a las negociaciones si
su seguridad quedaba garantizada y el parlamento
aprobara una amnistía para todos los miembros
del grupo, ya que sin esta condición no se unirían
al equipo de monitoreo de la tregua. En marzo, no
obstante, las FNL de Agathon Rwasa, acusaron al
Gobierno de haber ejecutado a cinco comandantes del
grupo y haber capturado a otros cinco miembros en
enfrentamientos que podían amenazar con socavar el
frágil proceso de paz. El incidente se produjo después
de que los mediadores anunciaran el retorno de los
líderes de las FNL en mayo para finalizar el acuerdo
de paz firmado en septiembre de 2006.
En el segundo trimestre, y después de meses de
enfrentamientos y de incumplimiento de los acuerdos
firmados en 2006, a mediados de mayo el Gobierno y
las FNL retomaron oficialmente la puesta en marcha
de la aplicación del acuerdo del alto el fuego firmado
el año 2006, por lo que el Mecanismo de Monitoreo
y Verificación Conjunta del alto el fuego reinició sus
actividades, aunque el día anterior todavía se estaban
produciendo combates entre las partes. En paralelo a
la persistencia de combates esporádicos en las colinas
que rodean la capital, una delegación de 12 líderes de
las FNL decidieron acatar el ultimátum del Gobierno
y retornaron al país procedentes de su exilio en
Tanzania, aunque Agathon Rwasa, el líder del grupo,
no lo hizo hasta al cabo de unos días, acompañado del
mediador, el ministro surafricano Charles Nkaqula,
y tras la ratificación del cese de hostilidades.
En junio, el Gobierno y las FNL, reunidos en
Sudáfrica, firmaron un comunicado conjunto en
el que se comprometían a renunciar a la violencia
y a resolver sus diferencias mediante el diálogo.
También se acordó que las FNL serían incluidas
en las instituciones políticas y sus combatientes
se integrarían en los cuerpos de seguridad del
Estado. El grupo reivindicó que estaba formado por
15.000 combatientes, mientras que diversas fuentes
constataron que no superaban los 3.000, incluyendo
centenares de menores, lo que podría implicar
problemas en el momento de la desmovilización. En
lo relativo al reconocimiento como partido político,
desde el lado gubernamental se advirtió que el grupo
debería primero cambiar su nombre, ya que la actual
constitución prohíbe que los partidos tengan una
etiqueta étnica. Las FNL mantuvieron una actitud
negativa hacia esta condición.
Al empezar el tercer trimestre las FNL empezaron
a acantonar a 3.500 combatientes en tres
diferentes campos como primera fase antes de la
desmovilización y desarme, afirmando que contaban
con unos 15.000 combatientes. Al cabo de dos
meses, sin embargo, apenas se habían entregado
armas. El líder del último grupo armado de
oposición del país, Agathon Rwasa, rechazó que
desapareciera la primera parte del nombre del grupo
armado, PALIPEHUTU, como requisito para que
su organización fuera reconocida como un partido
político. Sin embargo, prometió que cambiaría de
idea si el Gobierno organizaba un referéndum sobre
esta cuestión y los burundeses rechazaran esta idea.
Además, propuso ampliar dicho referéndum sobre la
reforma de la Constitución a otros supuestos, como
el trato que recibe la comunidad pigmea del país.
En la segunda quincena de agosto se celebró una
entrevista entre el Presidente Pierre Nkurunziza y
el líder de las FNL, Agathon Rwasa, por primera
vez en un año. Los dos líderes decidieron reunirse
dos veces por semana, martes y jueves, para poner
en marcha una comisión que se reunirá cada vez
que surja un problema. Las FNL exigieron en los
últimos días un reparto de poder al 50% con el
Gobierno en relación a las instituciones políticas
y las Fuerzas Armadas, pero el Gobierno rechazó
categóricamente negociar con las FNL sobre estas
cuestiones. Concretamente, las FNL reclamaron
una vicepresidencia, algunos de los principales
ministerios, el reparto de los altos cargos en las
Fuerzas Armadas y en la policía, el puesto de
procurador general de la República, nueve de los
17 puestos de gobernador de las provincias del
país y la presidencia de una decena de empresas
y bancos públicos. Fuentes diplomáticas tacharon
de totalmente irreales estas propuestas, aunque
supondrían una base para el inicio del diálogo
entre las partes. A finales de agosto, en un nuevo
encuentro entre el Presidente y el líder de las
FNL, ambos acordaron la liberación de un número
En noviembre fracasó nuevamente una reunión
celebrada en Bujumbura entre el Presidente Pierre
Nkurunziza y el líder de las FNL, Agathon Rwasa,
en la que participaron representantes de la Iniciativa
Regional de Paz para Burundi. La razón principal
del estancamiento del debate fue la cuestión del
nombre del grupo armado FNL, que pretendía
transformarse en partido político con su nombre
completo, incluyendo el término Palipehutu. En
cuanto a la consulta sobre la creación de mecanismos
de justicia transicional en Burundi, la previsión era a
finales de año que se podría llevar a cabo a partir de
enero del 2009. Françoise Ngendahayo, portavoz del
Gobierno, informó que en el mecanismo participarían
aproximadamente 4.792 personas y que las consultas
se realizarán en formato de conferencias, grupos
focales y reuniones comunitarias.
A principios de diciembre, el Gobierno burundés
y las FNL alcanzaron un acuerdo de paz como
resultado de la cumbre regional celebrada en
Bujumbura. A la cumbre asistieron, además del
Presidente Pierre Nkurunziza y el líder de las
FNL, Agathon Rwasa, el Presidente ugandés y
líder de la Iniciativa Regional de Paz (que agrupa
a una veintena de países), Yoweri Museveni, y
otros líderes de la región y actores clave en el
proceso de paz, como el Presidente de Zambia,
Rupiah Banda, los primeros ministros de Rwanda y
Tanzania, el Vicepresidente de Kenya y participante
en el proceso mediador, Kalonzo Musyoka, el
Presidente de la Comisión de la UA, Jean Ping, y el
mediador principal surafricano, Charles Nkaqula,
entre otros. Según el comunicado anunciado
tras la cumbre ambas partes se comprometieron
a un alto al fuego definitivo, a la modificación
del nombre del grupo armado para evitar las
connotaciones étnicas, como requisito para que las
FNL puedan registrarse como partido político, tal
y como establece la Constitución, a un reparto del
poder y al desarme del grupo armado. Además,
el comunicado destacó que el Presidente Pierre
Nkurunziza se comprometía a integrar a las FNL,
a ceder 33 cargos en el Gobierno a miembros de
las FNL, y a proceder a la liberación de todos
los prisioneros políticos y a los combatientes que
haya entre ellos, que deberán dirigirse a las áreas
de acantonamiento. El comunicado añadía que la
implementación del acuerdo alcanzado tenía que
ponerse en marcha antes del 31 de diciembre,
Hechos más significativos del año
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Las FNL se reincorporaron al mecanismo
de verificación del ato al fuego y acordaron
con el mediador sudafricano un plan en dos
fases: los primeros seis meses se centrarían
exclusivamente en la finalización de la
desmovilización, desarme y reintegración de
los combatientes de las FNL en los cuerpos y
fuerzas de seguridad.
En lo relativo al reconocimiento como partido
político, desde el lado gubernamental se
advirtió que el grupo debería primero cambiar
su nombre, ya que la actual constitución
prohíbe que los partidos tengan una etiqueta
étnica. Las FNL mantuvieron inicialmente una
actitud negativa hacia esta condición.
Se celebró una entrevista entre el Presidente
Pierre Nkurunziza y el líder de las FNL, Agathon
Rwasa, por primera vez en un año. Los dos
líderes decidieron reunirse dos veces por semana.
A principios de diciembre, el Gobierno
burundés y el las FNL alcanzaron un acuerdo
de paz como resultado de la cumbre regional
celebrada en Bujumbura. Ambas partes se
comprometieron a un alto el fuego definitivo,
a la modificación del nombre del grupo
armado para evitar las connotaciones étnicas,
como requisito para que las FNL puedan
registrarse como partido político, tal y como
establece la Constitución, a un reparto del
poder y al desarme del grupo armado.
Páginas Web
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Alertnet (www.alertnet.org)
All Africa (allafrica.com)
BINUB (binub.turretdev.com)
Burundi Information (www.burundi-info.com)
Burundi Online (www.burundi-online.org)
Gobierno (www.burundi.gov.bi)
ICG (www.crisisgroup.org)
ONU (www.un.org)
ONUB
(www.un.org/Depts/dpko/missions/onub)
Reliefweb (www.reliefweb.int)
73
según remarcaba un calendario previo establecido
por la Iniciativa Regional de Paz para Burundi,
Iniciativa que amenazó con el establecimiento
de sanciones al actor del conflicto que fuera
responsable del bloqueo del proceso.
Análisis por países | Burundi
no especificado de detenidos sospechosos de ser
miembros de las PALIPEHUTU-FNL. Según varias
fuentes, esta liberación supondría la desaparición de
uno de los principales impedimentos al cumplimiento
del alto el fuego entre el grupo y el Gobierno.
Análisis por países | Burundi
74
Principales actores del proceso:
JVMM : Burundi, Sudáfrica, Tanzania,
Uganda, ONU, FNL, gobierno de Burundi
Gobierno
de BURUNDI
Equipo Negociador
(S. Ntacobamaze)
(E. Ndayishimiye)
(P.Nkurunziza)
FNL de J.B.
Sindayigaya
Sudáfrica
(C. Nqakula)
(K. Mamabulo)
FNL
Tanzania
Iniciativa Regional
para la Paz de
Burundi (presidida
por Uganda)
BINUB
RESG
(Youssef
Mahmoud)
ONUB
ONU
El espacio de intermediación
Repres.
(M.Bah)
UA
(Agathon Rwasa)
(J.B. Ndayishimiye)
(Pasteur Habimana)
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