La previsible muerte de Rogelio Martínez

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“La previsible muerte de Rogelio Martínez”
Maureén Maya Sierra
Investigadora social
El 18 de mayo pasado fue asesinado Rogelio Martínez. En la misma semana
fueron asesinados otros tres líderes sociales en distintas partes del país. Sólo
eso; nada nuevo ni nada extraño en Colombia.
Para la sociedad familiarizada con la muerte, la que acepta pasivamente los
crímenes e intenta descubrir razones en el comportamiento de la víctima para
justificar su prematura muerte violenta, se trata de un número más, un nombre
que no dice mucho y un costo mínimo que no afecta al común de la sociedad.
Se equivocan. Para las víctimas de Sucre, las familias campesinas de la finca
La Alemania que peleaban su derecho legítimo a la tierra, para los movimientos
sociales y para las fuerzas vivas y democrática del país significa mucho; y
quiéranlo o no, este asesinato sí tendrá serias repercusiones para el gobierno
nacional.
Ningún asesinato de un defensor de derechos humanos, de un líder social o de
cualquier ciudadano en razón de su ideología debería pasar desapercibido para
el gobierno, para la sociedad ni para la comunidad internacional. Todo crimen
debería ser condenado con ejemplaridad. No es así. Lamentablemente.
Casi todos los homicidios en Colombia pasan desapercibidos, son sólo cifras,
abstracciones sin rostro ni historia, quizás porque ocurren con tanta frecuencia
que llevar la cuenta es complejo, y si por cada uno de ellos se declarara el
duelo nacional, Colombia viviría en duelo permanente, sumergida en un
doloroso reclamo que jamás cesaría. Lo cierto es que el país no vive en duelo,
ni se percata por completo de los niveles de indolencia alcanzados, menos de
los efectos que tiene la sistematicidad de los crímenes para al presente y futuro
de la sociedad. El Estado no es sancionado por su responsabilidad tanto por
acción como por omisión en estos delitos, ni la sociedad se empodera para
reclamar su derecho a la libertad de expresión, a la vida y a la acción política.
En el caso de Rogelio Martínez, son varios hechos en concreto los que impiden
que su crimen pase desapercibido, aunque no garanticen que a diferencia de
los demás, no quedé en la impunidad. Dos días antes de llevarse a cabo una
reunión con los miembros del G24, grupo de países amigos que hacen
seguimiento a la situación de derechos humanos en Colombia, en la que
Rogelio Martínez participaría, se produce su asesinato, además ocurre el
mismo día en que el presidente Álvaro Uribe se comprometía con la comunidad
europea, a cambio del Tratado de Libre Comercio, a respetar y garantizar la
vida y seguridad de los defensores de derechos humanos. “Es un crimen que
no va a pasar desapercibido ante la comunidad internacional y el cuerpo
diplomático; el hecho de que su muerte se haya producido justo cuando se iba
a reunir con el cuerpo diplomático le asigna una dimensión que trasciende el
plano local al nivel internacional”, declaró el representante a la Cámara por el
PDA y defensor de derechos humanos, Iván Cepeda Castro.
El asesinato de un líder como Rogelio Martínez tiene una connotación política y
social muy clara. La lucha de un líder social -por garantizar la propiedad a los
dueños de la Finca La Alemania, en un proceso de resistencia emprendido por
52 familias campesinas- que había sido amenazado por grupos paramilitares,
que había sostenido altercados públicos con miembros de la fuerza pública y
había sido descalificado ante los medios de comunicación en consejos de
seguridad y consejos comunitarios por parte de las autoridades civiles1,
descarta de plano que su muerte se haya producido como efecto de una
disputa personal y revela claramente quienes eran sus enemigos.
Símbolo de la lucha y resistencia de los campesinos en San Onofre
La Finca “La Alemania” (con una extensión de 556 hectáreas, se ubica en el
caserío Las Pavas, corregimiento Plan Parejo, municipio de San Onofre,
departamento de Sucre), fue adjudicada en 1997 por el INCORA a las 52
familias que conforman la Empresa Comunitaria Alemania, una cooperativa
integrada por todos los parceleros del predio cuyo representante legal era
Rogelio Martínez, con el fin de estimular el desarrollo de varios proyectos
agrícolas y productivos. “Desde entonces- escribió Rogelio en un relato sobre
su lucha- los «paras» cobraban 5 mil pesos por cabeza de ganado a los
campesinos2. Con un crédito la comunidad compró 600 reses que finalmente
fueron robadas por los paramilitares; pero no sólo se robaron el ganado,
también todo que los campesinos producían, sus contados bienes y la
tranquilidad de la región.
A partir del 1998 hasta el 2001 se inició un proceso violento de desplazamiento
forzado de las familias que habitaban la finca. Decenas de crímenes fueron
cometidos por los paramilitares en este predio. Finalmente en el 2001 alias
“Rubén”, un lugarteniente de el jefe paramilitar Rodrigo Mercado Peluffo,
“Cadena” del Bloque Héroes de los Montes de María, dio la orden de desalojar
porque el patrón necesitaba la tierras”3. “Cadena”, se adueñó entonces de la
finca iniciando un proceso de exterminio contra los líderes campesinos que se
oponían a su mando. 15 fueron asesinados.
Con la ocupación de sus tierras, los campesinos impotentes vieron como
aumentaban sus deudas en más de mil millones de pesos4. El INCODER
(Instituto Colombiano de Desarrollo Rural), desconociendo la situación de
amenazas y el desplazamiento forzado de los campesinos solicitó al juez el
1
http://www.eluniversal.com.co/v2/sincelejo/local/responsabilizan-autoridades-del-asesinatode-lider
2
EN El Tiempo; “La finca que le costó la vida a Rogelio Martínez”. Nación 1-5. Mayo 24 de
2010.
3
Ídem;
4
http://www.movimientodevictimas.org/
embargo de la propiedad. El incumplimiento en el pago de la deuda llevó a que
La Alemania entrara en remate. En el 2007 el Banco Agrario le vendió la deuda
a la empresa privada de cobranza Cisa (Central de Inversiones S.A.) quien a su
vez se la dio a Covinoc, otra firma de cobranza. Sin embargo, gracias a varias
acciones legales, el predio fue protegido y tiene medida cautelar, que prohíbe
su transferencia o venta. La Alemania por ser tierra de víctimas, está congelada
con medidas cautelares, pero el riesgo de remate y de que pase a terceras
manos a precios muy bajos sigue siendo una posibilidad latente.
Los pleitos por la propiedad y los reclamos de la empresa comunitaria no
lograron que las autoridades hicieran presencia en la finca. Durante 5 años, sin
que ninguna autoridad civil o militar tratara de impedirlo, la propiedad se
convirtió en centro de operaciones paramilitares con espacios físicos para la
tortura, el asesinato y el enterramiento clandestino en diversos sitios de la
finca. En el 2008, la Fiscalía realizó una exhumación y encontró 5 cadáveres.
Rogelio denunció que en dos pozos artesanales el agua se puso de mal color
“y creemos que ahí hay cuerpos” 5. Este lugar está a 200 metros de donde fue
enterrado el carro en el que desaparecieron dos funcionarios del CTI de
Sincelejo6. En el 2006 el carro fue encontrado sin sus ocupantes, y aún así a
las autoridades no se les ha ocurrido buscar en el pozo.
Durante más de 5 años, Martínez denunció a través de todos los medios
posibles el robo de la finca por alias ‘Cadena’, sus sospechas sobre la
existencia de fosas comunes en la zona, los asesinatos, y reclamó
enérgicamente la devolución de las tierras a pesar de los evidentes riesgos que
ello implicaba para su vida. Fue uno los pocos campesinos que se atrevió a
regresar, tras su desplazamiento en el 2000, para ocupar la tierra que por
derecho le pertenecía junto a varias familias que decidieron acompañarlo. Las
autoridades estaban al tanto de esta situación.
Sin embargo, ello no impidió que a partir de julio de 2008 comenzaran a llegar
fuertes intimidaciones contra Rogelio y las familias de La Alemania. Rogelio lo
denunció de nuevo. En repetidas oportunidades contó que desconocidos le
hacían llamadas a su teléfono móvil pidiéndole información sobre guerrilleros,
que era objeto de seguimientos extraños. Nadie lo escuchó. El 24 de diciembre
de ese mismo año, en San Onofre, Rogelio fue abordado por un desmovilizado
del Bloque Héroes de los Montes de María, conocido como ‘El Garrapata’ o ‘El
15’, quien le dijo que estaba incomodando a los paramilitares con la
información que estaba dando a las autoridades sobre las fosas comunes y el
robo de tierras7. El ex paramilitar en tono de amenaza le dijo que “el gobierno
nos está pagando, pero cuando se acabe la cuota volveremos a las armas”. La
única defensa de Rogelio fue responderle que ellos sólo defendían sus
derechos y reclamaban la tierra que les pertenecía”8.
5
Op Cit; EN El Tiempo; “La finca que le costó la vida a Rogelio Martínez”. Nación 1-5. Mayo 24
de 2010.
6
Op Cit; El Tiempo. Mayo 24 de 2010. Sección Nación
7
http://justiciaypazcolombia.com/Ref-Amenazas-y-hostigamiento-a
8
http://justiciaypazcolombia.com/Ref-Amenazas-y-hostigamiento-a
El 1 de enero de 2009 circularon versiones en San Onofre sobre la presencia
de miembros de las ‘Águilas Negras’ y su inminente entrada a la vereda La
Alemania, donde asesinarían a los campesinos que habían retomado sus
tierras. A los pocos días, el 15 de enero, cinco hombres de civil y armados
interceptaron a Rogelio y de nuevo lo amenazaron. El 9 de febrero, la Comisión
Interclesestial de justicia y paz lanzó una censura ética dirigida al gobierno
nacional Colombia, en la que le exigían tomar medidas preventivas y garantías
para la seguridad de estas familias campesinas9. Nadie les respondió.
Rogelio siguió adelante denunciando las amenazas y acosos de que eran
objeto. Logró que las familias se presentaran ante la Comisión Ética de la
Verdad de Crímenes de Estado y que denunciaran antes diferentes Ongs y la
comunidad internacional los hechos de violencia y el desplazamiento que se
estaba presentando en los departamentos de Sucre y Bolívar. Hace más de un
año presentó el caso de la finca La Alemania a la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos.
La Comisión Intereclesial de Justicia y Paz asumió la defensa y representación
de la comunidad y de la empresa, y aún cuando varios de sus miembros fueron
amenazados y obligados a abandonar la zona, su misión de acompañamiento y
visibilización de estos casos siguió adelante.
Rogelio fue entonces acusado por las estructuras paramilitares y los
desmovilizados (algunos de ellos vinculados a las “Águilas Negras”) de ser el
responsable de los retornos a la propiedad y de ser auxiliador de la guerrilla por
pertenecer al Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado, MOVICE.
La Comisión Intereclesial de Justicia y Paz y el Movimiento Nacional de
Víctimas de Crímenes de Estado (Movice) denunciaron nacional e
internacionalmente las graves amenazas contra Rogelio Martínez y la
comunidad de la finca La Alemania. Pese a los constantes llamados de
protección al gobierno, Rogelio Martínez se sumó a las decenas de muertos
que deja la lucha de los campesinos de La Alemania por su legítimo derecho a
la tierra; un asesinato previsible que pudo haberse evitado.
El asesinato
El pasado 18 de mayo, cuando Rogelio Martínez se dirigía en una mototaxi a
su casa fue asesinado. Varios encapuchados, dotados de armas automáticas,
ubicaron un retén falso en inmediaciones de la finca La Alemania, detuvieron el
vehículo en el que Rogelio se desplazaba, lo bajaron a la fuerza, golpearon al
conductor y asesinaron al líder campesino de tres tiros en la cabeza.
El congresista y defensor de Derechos Humanos, Iván Cepeda Castro, quien
acompañó a la familia del inmolado líder campesino en las honras funebres,
9
Ver el texto completo en: Constancia y Censura Ética 080209. Ref: Amenazas y
hostigamiento a ROGELIO MARTINEZ, integrante del MOVICE, operaciones paramilitares y
beneficiarios de alias “Cadena” propician perdida de la posesión de la propiedad comunitaria
“La Alemania”. San Onofre Sucre. http://justiciaypazcolombia.com/Ref-Amenazas-yhostigamiento-a
declaró que el MOVICE seguirá acompañando a la familia Martínez. “Vamos a
intentar garantizar su seguridad y bienestar; es el mínimo compromiso que
tenemos con todas las víctimas y en este caso con la familia de una de ellas
que se convirtió en un símbolo de la lucha y resistencia de los campesinos en
San Onofre”.
Por su parte, las 52 familias que hacen parte de la empresa La Alemania
deberán decidir ahora qué camino tomar, nombrar un nuevo representante
legal y decidir si continuaran adelante en la defensa de la tierra que les
pertenece o si abandonan su larga y estoica lucha a falta de garantías. La
Comisión Ética de la Verdad ha solicitado a la comunidad internacional que se
asignen todas le medidas necesarias para garantizar su protección.
Nuevas intimidaciones
Durante el sepelio de Rogelio Martínez, el pasado 21 de mayo en San Onofre,
familiares y defensores de derechos humanos denunciaron que desconocidos
los estaban grabando con una cámara de video. Los sujetos, que estaban de
civil y se identificaron supuestamente como miembros de la Policía, fueron
abordados por los campesinos que, cuando se dieron cuenta que los estaban
grabando y tomando fotos, les quitaron una cámara10.
Alrededor de las 9 de la mañana que un vehículo cuatro por cuatro blanco de
plazca JBI 890 con vidrios polarizados, se paseó en repetidas oportunidades
por el sitio donde se realizaban las honras fúnebres. No obstante, y pese a
tener identificado el tipo de vehículo y la placa, las autoridades aún no se han
pronunciado sobre el hecho.
Otro incidente se presentó, cuando el cortejo se dirigía al cementerio al medio
día. Cuatro sujetos armados que se movilizaban en una camioneta Chevrolet
Captiva modelo 2010 pasaron por la casa de la madre del líder asesinado y,
según contaron varios testigos, les enseñaron sus armas en gesto intimidante.
Además, siguieron el cortejo, sin que nadie se atreviera a abordarlos11.
Aún cuando
organizaciones Defensoras de derechos humanos habían
solicitado medidas de seguridad para las honras fúnebres de Martínez, no hubo
presencia de uniformados en el cementerio local de San Onofre.
La toma pacífica del Ministerio
Ese mismo viernes, un grupo de defensores de derechos humanos se tomó la
sede del Ministerio del Interior y Justicia en Bogotá para protestar por el
asesinato de Martínez. Un promedio de 45 activistas miembros de varias
organizaciones sociales exigieron la presencia del titular de la cartera, Fabio
Valencia Cossio.
Cinco horas después de iniciada la toma pacífica, el Ministro hizo presencia en
el lugar y frente a todos los presentes, se comprometió a regresar a la mesa
10
11
http://www.movimientodevictimas.org/
Idem
nacional de negociación de garantías para los defensores de derechos
humanos y a presentar un informe detallado sobre las condiciones que
rodearon el crimen de Rogelio Martínez.
El abogado, Germán Romero, le dijo a El espectador que el Gobierno sigue
equivocándose en la ejecución de medidas de protección para los líderes
comunales y familias desplazadas, pues insiste en reubicarlas en otras zonas,
cuando su propósito y su derecho es poder retornar a los lugares de los cuales
fueron desplazados por los actores violentos12.
El Ministro señaló que las autoridades siempre le insistieron a Martínez que
debía trasladarse a otro territorio, pero él se negó a acatar esa propuesta. El
jurista Romero le recordó al Ministro, que la condición de vulnerabilidad de
Rogelio se debía precisamente al compromiso que él adquirió con su
comunidad de garantizarles el respeto a sus derechos, a la propiedad y el
retorno a la tierra que les pertenecía; por lo cual “su ubicación en otra región no
tenía razón de ser”.
Para los defensores que hicieron parte de la movilización, es evidente que las
autoridades no tuvieron en cuenta la situación de vulnerabilidad de Rogelio
Martínez y de las demás familias, desestimaron el riesgo en que se encontraba
y las graves amenazas que venía recibiendo, y se negaron a brindarle las
urgentes medidas de seguridad que su situación ameritaba.
La muerte de Rogelio Martínez despierta la indignación de varios sectores
La Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación rechazó el asesinato del
líder campesino y recordó que Martínez empezó a reportar amenazas desde
2008, lo cual fue puesto en conocimiento ante el Subcomité de Protección a
Víctimas y Testigos en las reuniones efectuadas en Sincelejo, el 23 de febrero
y 13 de mayo de 2010. Sin embargo, las medidas de protección (medida
cautelar) se encontraban en proceso de estudio cuando se produjo el
asesinato13.
“Esto no es venganza de un vecino, ni un hecho de índole personal, aquí hay
un problema de fondo, y ese problema de fondo es que las familias Benito
Revollo y García, así como otras familias de Sucre, siguen gobernando en el
departamento como si esto fuera su colonia o imperio, y eso lo vamos a seguir
denunciando y lo vamos a minar como poder. Aquí las víctimas tienen que
llegar al poder en Sucre para que se cambien las reglas del juego”, declaró
Iván Cepeda.
En otra referencia a la grave situación de derechos humanos que se vive en
este departamento, Cepeda recordó el caso del líder social y miembro del
MOVICE, Carmelo Agamez, encarcelado arbitrariamente desde hace dos años.
12
http://www.elespectador.com/noticias/judicial/articulo-204325-defensores-de-derechoshumanos-protestan-sede-de-mininterior
13
Op Cit; http://www.eluniversal.com.co/v2/sincelejo/local/responsabilizan-autoridades-delasesinato-de-lider
“Es otra de las injusticias que hay en San Onofre. Este es un caso monstruoso
en el que el líder de víctimas es llevado a la cárcel como si fuese parte de la
estructura de los criminales. Aquí las víctimas terminan siendo criminalizadas,
mientras que la población es gobernada por los criminales”.
El sacerdote, Alberto Franco, secretario Ejecutivo de la Comisión Intereclesial
de Justicia y Paz, declaró que su organización, la Comisión Ética por la Verdad
y varios organismos internacionales han realizado varias visitas a la finca La
Alemania para documentarse sobre las graves violaciones a los derechos
humanos que desde hace años se vienen presentando en esta zona. “Se han
documentado sobre todo lo que ha pasado en la finca con los testimonios de
las personas que vivían allí, han guardado todos esos testimonios, incluso los
de Rogelio Martínez, las historias macabras que ocurrieron y la decisión de los
miembros de la empresa comunitaria de retornar a la finca”14.
El padre también precisó que desde hacía más de un año Martínez recibió
llamadas intimidantes, hubo seguimientos, acosos directos y que a la finca
entraron personas encapuchadas, a quienes Rogelio Martínez identificó como
militares porque ya los conocía.
El gobernador de Sucre, Jorge Barraza Farak indicó que al líder campesino se
le sugirió un cambio de ubicación y un esquema de seguridad, pero él no lo
aceptó. “Es un pesar para nosotros el asesinato de Rogelio Martínez. […]Se le
quiso asignar una protección, pero él no lo quiso y lastimosamente el resultado
fue su muerte”.
“El no quería en ningún caso que la protección significara salir de la finca”,
afirmó el sacerdote, y también recordó que en un consejo de seguridad
realizado el año anterior en la Brigada de Infantería de Marina, las autoridades
descalificaron a Rogelio Martínez y desconocieron las amenazas en su contra.
“Una delegada de la Fiscalía durante un consejo de seguridad realizado el año
pasado en la Primera Brigada de Infantería de Marina dijo que el documento
que remitimos sobre las amenazas era anónimo porque marcaban a un
teléfono que no contestaban, parece que esa persona no sabe que los
teléfonos de otras ciudades se marcan con indicativo”.
Iván Cepeda, exigió la renuncia o destitución del alcalde de esta localidad,
Edgar Benito Revollo, e insistió en que el gobernador de Sucre, Jorge Barraza
Farak también debe renunciar. “Las autoridades tienen un alto grado de
responsabilidad en el asesinato del líder y miembro del Movimiento de Víctimas
en Sucre, Rogelio Martínez, ya sea por negligencia u omisión al no haberle
prestado la seguridad que el líder campesino reclamaba”15.
14
http://www.movimientodevictimas.org/index.php?option=com_content&task=view&id=592&Itemi
d=1
15
http://www.eluniversal.com.co/v2/sincelejo/local/responsabilizan-autoridades-del-asesinatode-lider
Las estructuras paramilitares y sus socios políticos siguen actuando a lo largo y
ancho de San Onofre y Sucre en completa impunidad. “Este es un asesinato
que ha sido cometido desde esas estructuras, en las que está comprometida
buena parte de las autoridades. Creemos que hay una responsabilidad del
alcalde de San Onofre, Edgar Benitorrevollo, lo hemos dicho en reiteradas
oportunidades y que debe renunciar a su cargo o ser destituido, vamos a hacer
todo lo necesario para que se emprendan acciones disciplinarias y si es el caso
penales en esa dirección”.
Comunidad Internacional
La embajadora de Suecia en Colombia, Lena Nordstrom, en el Consejo de
Seguimiento a los Derechos Humanos realizado en este municipio con la
participación de las autoridades locales y miembros del G24, se declaró
consternada por el asesinato del líder campesino y señaló que le preocupaba
los retrocesos que en materia de violación de Derechos Humanos ha tenido el
departamento de Sucre en los últimos tres años.
“Me voy más preocupada que cuando vine en el año 2006 a este municipio del
norte de Sucre para verificar algunas violaciones” dijo la diplomática quien se
encontraba al tanto sobre la situación de amenazas y persecuciones de que
venía siendo objeto el líder de los desplazados, Rogelio Martínez.
Comunicado del PDA
El Comité Ejecutivo Nacional del Polo Democrático Alternativo (PDA), a través
de su presidenta Clara López Obregón, rechazó el homicidio de Rogelio
Martínez, líder del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado.
Este nuevo crimen contra quien se encontraba organizando a las víctimas del
municipio de San Onofre (Sucre), muestra que el Gobierno no está ofreciendo
las garantías necesarias a quienes reivindican la verdad, la restitución y la
reparación de los daños sufridos con motivo de la violencia que utilizaron
grupos paramilitares y sus cómplices para arrebatarles la tierra y obligarlos al
desplazamiento forzado16.
Es este el tercer dirigente asesinado en los últimos ocho días. Exigimos de las
autoridades garantías, respeto y protección a quienes luchan por la justicia en
nuestro país.
Al asesinato de Rogelio Martínez se suman el de Iván de la Rosa en
Barranquilla y el de Rogelio Tonusco en Buga (Valle), sucedido la semana
anterior. También el del periodista Clodomiro Castilla, asesinado en Córdoba el
19 de marzo pasado por grupos paramilitares.
Tres asesinatos, cuatro asesinatos, cinco o diez. Nada ha sucedido. El Ideam,
Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia,
afirma que en un día de mayo llovió más que durante todo el mismo mes el año
pasado. El presidente Uribe es llamado por la Procuraduría para que jure que
16
http://www.polodemocratico.net/Comunicado-del-Polo
él no tuvo nada que ver con las interceptaciones telefónicas ilegales o
“chuzadas”. Se descubre un plan para asesinar a Gustavo Petro e Iván Cepeda
y se rumora sobre otro plan para asestar un golpe de Estado o declarar la
conmoción interior para, entre otras, remover al registrador nacional y aplazar
las elecciones presidenciales. Nada ha pasado, repito, todo sigue igual, la
misma inconstitucionalidad, el deterioro gradual de esenciales principios
democráticos, se posterga la realización humana a la que apunta todo Estado
Social de derecho, los candidatos se pelean la máxima magistratura del país,
todo se vale en la lucha por el poder y todo sigue igual, incluso esta sensación
de hastío político, esta calma tensa que anuncia tempestades sociales y
tragedias; un huracán congelado se mantiene sobre el cielo gris de la ciudad y
de la historia.
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