Algunas herramientas para su prevención

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Algunas herramientas para su prevención
INFORMACIÓN PARA FAMILIAS Y DOCENTES
ABUSO SEXUAL
DE NIÑOS, NIÑAS
Y ADOLESCENTES
Algunas herramientas para su prevención
INFORMACIÓN PARA FAMILIAS Y DOCENTES
MsC. Ana María Cano López
Edición y diseño: Molinos Trade S.A.
Este material es para distribución gratuita.
Las opiniones expresadas en esta publicación son responsabilidad
de los autores y no reflejan necesariamente la opinión de UNICEF.
Índice
Introducción /5
¿Cómo define la organización mundial de la salud el maltrato o abuso infantil? /6
¿Cuáles son las formas más frecuentes de maltrato infantil? /7
¿Qué es el abuso sexual infantil? /8
¿Qué significa actividades sexuales de cualquier tipo? /8
¿Dónde ocurren los abusos sexuales infantiles? /9
¿Quiénes son los abusadores? /9
¿Cómo son las personas que abusan sexualmente? /9
¿Cómo se conoce que una niña o niño está siendo abusada/o sexualmente? /10
¿Cuáles son los cambios de comportamientos que pueden presentar niños y niñas víctimas de abuso sexual? /10
¿Qué hacer si una niña, niño o adolescente te cuenta que está siendo abusada/o sexualmente? /11
¿Cómo prevenir que niñas, niños y adolescentes sean abusadas/os sexualmente? /13
Bibliografía /15
Introducción
La Convención sobre los Derechos del Niño fue adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989, 30 años
después de aprobarse la Declaración de los Derechos del Niño de 1959.
En este documento se perfilan las normas universales relativas a la atención,
el tratamiento y la protección de todas las personas menores de 18 años.
La Convención plantea la visión de un mundo en el que todos los niños y
niñas sobreviven, progresan y gozan de protección, respeto y aliento para
participar en las decisiones que les afectan. Esta visión promueve la paz, la
equidad, el respeto por los derechos humanos y la responsabilidad compartida. En resumen, un mundo apropiado para la infancia.
Desde el año 1959, el gobierno y el Estado cubanos se encargan de velar y
proteger a la infancia y la adolescencia con programas que apoyan su desarrollo integral. La educación básica universal y gratuita, el acceso a la salud
pública, así como el disfrute de una vida digna para el desarrollo armónico
de la personalidad, son ejemplos de esto.
Los derechos de la niñez y la adolescencia han constituido un objetivo
priorizado del Estado y de toda la sociedad. Nuestro país firmó la Convención sobre los Derechos del Niño el 26 de enero de 1990 y la ratificó en 1991.
Su actuación está en correspondencia con el principio de que “No hay nada
más importante que un niño/niña”.
En el artículo 34 de la Convención sobre los Derechos del Niño, se plantea:
Los estados participantes se comprometen a proteger al niño contra todas
las formas de explotación y abusos sexuales. Con este fin, los Estados to-
marán en particular todas las medidas de carácter nacional, bilateral y multilateral que sean necesarias para impedir:
• Que los niños sean incitados o forzados a tener actividad sexual ilegal.
• Que los niños sean explotados con la prostitución u otras prácticas
sexuales ilegales.
• Que los niños sean explotados con fines de la producción de espectáculos
o de materiales pornográficos.
Por su importancia el tema merece la mayor atención. Por eso deseamos
hacer una pequeña contribución brindando información al respecto.
Con el reconocimiento de los derechos de la infancia, las agresiones y
abusos que sufren niñas, niños y adolescentes, han pasado del ámbito
familiar o privado a ser tipificados legalmente, con sanciones altas en
nuestro Código Penal.
La Organización Mundial de la Salud estima que 40 millones de niños sufren violencia en el mundo y en la región de las Américas y el Caribe. Esta
se presenta en todas las formas. La mayoría de los niños y niñas sometidos
a castigos corporales se encuentran entre los dos y los siete años, aunque
las edades más afectadas comprenden entre los tres y los cinco años de
edad. Un 85% de las muertes por maltrato son clasificadas como accidentales o indeterminadas, y por cada muerte se estiman nueve incapacitados, 71 niños/as con lesiones graves e innumerables víctimas con secuelas
psicológicas (Organización Panamericana de la Salud).
¿Cómo define la Organización Mundial de la Salud el maltrato o abuso infantil?
Para esta Organización, el abuso o maltrato infantil abarca toda forma de
maltrato físico y/o emocional, abuso sexual, abandono o trato negligente,
explotación comercial o de otro tipo, de la que resulte un daño real o potencial para la salud, la supervivencia, el desarrollo o la dignidad del niño
en el contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder.
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Las personas, las instituciones y en ocasiones la sociedad, son responsables de los hechos relacionados con el maltrato dirigido a niños, niñas
y adolescentes, así como también de la privación del ejercicio de sus
derechos.
¿Cuáles son las formas más frecuentes de maltrato infantil?
Entre las formas más frecuentes se encuentran: el maltrato físico, la negligencia y abandono, el maltrato y abandono emocional y el abuso sexual.
La explotación, la esclavitud y la trata de niños y niñas, son también formas
graves de abuso infantil.
Veamos algunos ejemplos:
Lucía tiene siete años de edad y olvidó su mochila en el patio de la escuela
una vez concluido el turno de educación física. Cuando le explica a su mamá
la posible pérdida de sus útiles escolares, la mamá la golpea produciéndole
hematomas en los muslos.
En el caso de Lucía se ha producido maltrato físico, debido a que la acción
de la madre ha ocasionado un daño corporal, aunque las consecuencias de
este puedan no ser graves. El golpe no enseña. El castigo reiterado, aunque
sea leve, produce secuelas emocionales en quien lo padece.
Javier tiene siete meses de edad y sus padres de 17 y 20 años viven separados,
por lo que él pasa gran parte del tiempo solo. Sus padres aprovechan para
estar juntos cada vez que tienen tiempo. Recientemente, por presentar un estado febril, fue hospitalizado. La enfermera de sala conversó con sus padres
sobre los cuidados que requiere Javier, ya que el niño pasaba mucho tiempo
sin la observación de un familiar acompañante.
La negligencia y abandono físico se produce por la ausencia de vigilancia de los padres en situaciones potencialmente peligrosas como es un
cuadro febril en un lactante, aun cuando se produzca en el ámbito hospitalario. El desinterés, falta de higiene, incumplimiento de las prescripciones médicas, la violación de los horarios de alimentación y otras, son
algunas de las variantes en las que se expresa este tipo de maltrato.
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¿Qué es el abuso sexual infantil?
Es una forma de maltrato infantil donde se involucra a un niño, niña o
adolescente en actividades sexuales de cualquier tipo utilizando para
esto la seducción, la manipulación, el engaño, el chantaje, la amenaza o
la fuerza.
Estas prácticas se realizan desde una posición de poder. El agresor tiene
más edad, más habilidades sociales, más fuerza, más estatura, o mayor
poder para convencer, por eso es que manipula, engaña, chantajea y
seduce.
¿Qué significa actividades sexuales de cualquier tipo?
Abarca diversos comportamientos. Por ejemplo:
1. Exhibirse desnudo delante de niños y niñas con el fin de
excitarse sexualmente.
2. Observar a niños, niñas o adolescentes vestirse o desvestirse,
cuando están en el baño.
3. Tocar, besar y acariciar con fines sexuales a niños, niñas y
adolescentes.
4. Forzarle a ver imágenes o películas pornográficas.
5. Propiciar o facilitar la presencia o participación de niños,
niñas y adolescentes en actividades sexuales.
6. Propiciar u obligar a niños, niñas y adolescentes a participar de prácticas sexuales orales, vaginales o anales.
7. Utilizar a niños, niñas o adolescentes en la comercialización
o explotación sexual, prostitución infantil o pornografía.
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¿Dónde ocurren los abusos sexuales infantiles?
Generalmente ocurren en el hogar de la víctima o del agresor. También es
común que estos hechos ocurran en lugares cercanos o que frecuenten los
infantes abusados.
¿Quiénes son los abusadores?
Un niño o niña puede ser abusado por: padre, padrastro, vecino, amigo cercano de la familia, o cualquier pariente que tiene relación afectiva con la
víctima. Aunque también pueden ser abusados por extraños.
Se debe conocer que los abusos sexuales no son sucesos aislados. Por lo
general se prolongan en el tiempo (meses o años) y contrariamente a lo que
suponen muchas personas, no guardan relación con el color de la piel, el
nivel cultural, la posición económica de la familia de origen del niño o niña
ni del agresor.
¿Cómo son las personas que abusan sexualmente?
Son personas consideradas “normales” desde todos los puntos de vista.
Muchas veces son personas respetadas, queridas, amables, trabajadoras y
hasta padres de familia. Generalmente son adultos, en su mayoría hombres,
que tienen algún tipo de vínculo con la víctima, aunque también pueden
ser adolescentes mayores. La mayoría de estas niegan el abuso con vehemencia. Sólo bajo evidencias legales y presión, pueden llegar a aceptar los
hechos parcialmente, aunque suelen afirmar que:
“no fue nada grave, nada de importancia”
“no le hice daño”
“la culpa fue suya”
“No era mi intención dañarla”
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Cuando se ven descubiertas refieren que lo sienten muchísimo y que nunca
lo volverán a hacer. Los agresores sexuales suelen ser muy convincentes,
hasta quizás nos hagan dudar seriamente del niño, niña o adolescente. Es
muy importante conocer que niñas y niños no suelen mentir sobre una
cuestión como esta y que en ningún caso son responsables de las conductas de los adultos.
¿Cómo se conoce que una niña o niño está siendo abusada/o sexualmente?
La mayoría de las niñas y los niños que están siendo abusados no lo cuentan
a nadie, por miedo al agresor, al castigo, y a generar conflictos en la familia.
Muchos piensan que no les van a creer. Aunque no expresan verbalmente
la situación de abuso, sí pueden manifestar cambios en su comportamiento
habitual.
¿Cuáles son los cambios de comportamientos que pueden presentar niños y niñas víctimas
de abuso sexual?
Son muchos y variados. Entre ellos:
• Se resisten a ir a cierto lugar o a quedarse con cierta persona.
• Tienen trastornos del sueño (pesadillas, miedo a dormir
sola/o, miedo a la oscuridad, necesidad de una luz encendida para poder dormir, dificultades para conciliar el
sueño).
• Comienzan a orinarse nuevamente en la cama (enuresis).
• Padecen trastornos en la alimentación (no tienen apetito o
tiene mucho apetito de pronto).
• Asumen comportamientos asociados a etapas anteriores
superadas.
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• Rechazan a las figuras parentales (madre y padre) de forma
repentina.
• Desarrollan comportamientos autodestructivos y de riesgo para su integridad física. En casos graves, hasta intentos suicidas.
• Bajan su rendimiento escolar y cambian su comportamiento social.
• Manifiestan tendencia al aislamiento.
• Cambian bruscamente de estados de ánimo.
• Asean exageradamente su cuerpo o se resisten a hacerlo.
• Representan actos sexuales en sus dibujos y en sus juegos.
• Intentan que otros niños lleven a cabo actos sexuales.
• Muestran un terror irracional a los exámenes físicos.
• Sufren lesiones en los genitales y dan respuestas falsas
respecto a dichas lesiones.
La manifestación de varios de estos síntomas puede indicar que un niño,
niña o adolescente sufre un abuso sexual. Por tanto requiere atención.
¿Qué hacer si una niña, niño o adolescente cuenta que está siendo abusada/o sexualmente?
El descubrir que han abusado de una niña o un niño, resulta algo demasiado angustioso para cualquier persona. Sin embargo, la primera reacción es
muy importante para la víctima, ya que muchas veces no lo cuentan porque
piensan que no les van a creer.
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En estos casos se recomienda:
• Creer a un niño o niña que nos hable de una situación de
este tipo. Rara vez mienten sobre ese tema.
• Estimular al niño o la niña para que cuente toda la verdad
acerca de lo ocurrido.
• Brindarle apoyo.
• Escuchar con atención y agradecer su confianza.
• Aclararle que la acción del agresor es incorrecta. Explicarle
que cometió un abuso que debe ser castigado por la ley y al
mismo tiempo darle seguridad.
• Evitar hacer responsable a la niña o al niño del abuso.
Aclararle que no tiene la culpa de lo ocurrido.
• No indagar haciendo preguntas inadecuadas o incitando a
que cuente lo ocurrido una y otra vez.
• Explicarle que no está solo/a. La ley protege a niños, niñas y
adolescentes y castiga al agresor.
• Demostrar serenidad. Evitar manifestar su horror, gritar,
amenazar, hacer del problema una tragedia. Cuanto más revuelo hagamos, más se afectará el niño o la niña.
• Procurar no difundir la situación entre familiares o amistades.
Cuidar la intimidad del niño, niña o adolescente, respetar
sus sentimientos y secretos, es fundamental.
• Solicitar ayuda profesional especializada para poder tratar
el problema.
• Denunciar el hecho para ayudar a que situaciones como estas no vuelvan a ocurrir.
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¿Cómo prevenir que niñas, niños y adolescentes sean abusadas/os sexualmente?
• Dedicar tiempo todos los días para escucharlos y observarlos.
• Animarlos a que compartan sus ansiedades y problemas.
• Estimularlos a hablar de sus experiencias cotidianas, de sus
amistades y de los adultos que los rodean.
• Crear un clima en la familia que permita hablar acerca de la
sexualidad con seguridad y confianza.
• Advertirles que no confíen en personas que les pidan guardar secretos a sus padres. Reiterarles que nunca deben
guardar este tipo de secretos, aunque reciban peticiones o
amenazas.
• Explicarles las formas en que los agresores tratan de intimidar para que guarden el abuso en secreto.
• No dejarlos solos. Si es inevitable, pedirles que no abran la
puerta y asegurarse de que tengan manera de llamar a un
adulto en caso de necesitarlo.
• Entrenarlos para recurrir a personas en quienes confíen
cuando se sientan incómodos o amenazados por alguien.
• Procurar que estén acompañados para evitar cualquier
tipo de abuso y tener quien los auxilie en caso de algún
problema.
• Hablarles de la existencia de abusos sexuales y de cómo se
producen.
• Enseñarles que tienen derecho a la privacidad de su cuerpo.
Nadie debe tocarlo o mirarlo si no lo desean o no les gusta.
Pueden negarse a ello.
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• Educarlos para que cuenten si alguien los mira o los toca en
una forma que no les guste.
•Hacerles saber que pueden confiar en usted, que va a
creerle y protegerlo/a.
•Prepararlos para que sean capaces de decir NO y aprendan
a evitar situaciones de sumisión.
Ante la ocurrencia de un hecho de este tipo, es recomendable:
• Poner el hecho en conocimiento de la policía (PNR), cuidando siempre resguardar la intimidad de la niña, niño o adolescente.
• Buscar ayuda especializada para la atención de niñas, niños
y adolescentes afectados (MINSAP).
• Buscar apoyo en las Casas de Orientación a la Mujer y la Familia (FMC).
• Buscar asesoría en los Centros de Referencia para la Divulgación de los Derechos de niñas, niños y adolescentes, de
las Direcciones Provinciales de Justicia (MINJUS).
• Solicitar ayuda especializada en las Comisiones de Educación
de la Sexualidad de cada territorio.
• Solicitar ayuda en los Centros de Protección de niños, niñas
y adolescentes del Ministerio del Interior (MININT).
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Bibliografía
Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Estado Mundial de
la Infancia. Edición Especial. Conmemoración de los 20 años de la
Convención sobre los Derechos del Niño. Noviembre de 2009.
OMS. Informe de la reunión consultiva sobre el maltrato de menores. Ginebra. 2000.
OPS. Maltrato infantil y abuso sexual en la niñez. AIEPI. (S.A)
OPS/OMS. Guías para la vigilancia epidemiológica de violencia y lesiones.
Febrero 2001.
OPS/OMS. Pan American Journal of Public Health. Factores de riesgo de
trastornos conductuales y emocionales en la niñez. Vol. 9, No. 4. Abril
2001.
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