amparo en revisión 900/2015 quejoso y recurrente

Anuncio
AMPARO EN REVISIÓN 900/2015
QUEJOSO
Y
RECURRENTE:
**********
PONENTE: MINISTRO JOSÉ FERNANDO FRANCO GONZÁLEZ SALAS
SECRETARIA: NORMA PAOLA CERÓN FERNÁNDEZ
Vo.Bo.
MINISTRO:
México, Distrito Federal. Acuerdo de la Segunda Sala de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, correspondiente al __de______
de dos mil quince.
Cotejado:
V I S T O S; y
R E S U L T A N D O:
PRIMERO. Presentación de la demanda de amparo. Por
escrito presentado el seis de febrero de dos mil quince en la Oficina de
Correspondencia Común de los Juzgados de Distrito en el Estado de
Puebla, **********, por su propio derecho, solicitó el amparo y protección
de la Justicia de la Unión en contra de la interlocutoria de quince de
enero de dos mil quince, dictada por el Tribunal de Conciliación y
Arbitraje del Municipio de Puebla, en los autos del juicio laboral
**********, mediante el cual se declaró fundado el incidente de nulidad
de actuaciones promovido por los demandados, en contra de la
notificación de fecha doce de noviembre de dos mil trece, respecto del
laudo emitido el dieciséis de octubre del referido año.
La parte quejosa señaló como violados en su perjuicio los
derechos contenidos en los artículos 14, 16 y 17 de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, relató los antecedentes de
los actos reclamados y expresó los conceptos de violación que estimó
pertinentes.
SEGUNDO. Trámite del juicio de amparo. Correspondió
conocer de la demanda de amparo al Juzgado Segundo de Distrito en
AMPARO EN REVISIÓN 900/2015
el Estado de Puebla, cuyo titular, mediante acuerdo de diez de febrero
de dos mil quince, la admitió a trámite y ordenó su registro bajo el
expediente **********.
Una vez integrado el expediente, celebró audiencia
constitucional el seis de abril de dos mil quince y remitió los autos al
Juzgado Cuarto de Distrito del Centro Auxiliar de la Segunda Región,
para que en su auxilio, dictara la sentencia correspondiente.
TERCERO. Resolución del juicio de amparo. Seguidos los
trámites de ley, el juez auxiliar del referencia pronunció sentencia el
veintidós de abril de dos mil quince, en la que determinó sobreseer en
el amparo en términos de lo establecido en el artículo 63, fracción V,
de la Ley de Amparo, al considerar actualizada la causal de
improcedencia prevista por el artículo 61, fracción XXII, del mismo
ordenamiento legal.
CUARTO. Interposición del recurso de revisión. Inconforme
con la anterior resolución, el quejoso interpuso recurso de revisión
mediante escrito presentado el catorce de mayo de dos mil quince en
la Oficina de Correspondencia Común de los Juzgados de Distrito en
el Estado de Puebla.
QUINTO. Trámite del recurso de revisión. Correspondió
conocer del asunto al Segundo Tribunal Colegiado en Materia de
Trabajo del Sexto Circuito, donde por auto de presidencia de tres de
junio de dos mil quince, lo admitió a trámite y lo registró bajo el
expediente **********.
SEXTO. Reserva de jurisdicción a la Suprema Corte de
Justicia de la Nación. El veintiséis de junio de dos mil quince, el
tribunal colegiado del conocimiento dictó sentencia en la que, en lo
que fue materia de su competencia, confirmó la sentencia recurrida
respecto de las cuestiones de legalidad y, por otro lado, se declaró
incompetente para conocer del planteamiento de inconstitucionalidad
supuestamente formulado por el quejoso, respecto del artículo 61,
fracción XXII, de la Ley de Amparo, motivo por el que reservó
jurisdicción a esta Suprema Corte de Justicia de la Nación.
2
AMPARO EN REVISIÓN 900/2015
SÉPTIMO. Trámite ante esta Suprema Corte de Justicia de la
Nación. Recibidos los autos del recurso de revisión, el Presidente de
esta Suprema Corte de Justicia de la Nación, por acuerdo de quince de
julio de dos mil quince, asumió la competencia originaria para conocer
del asunto, ordenó su registró bajo el expediente 900/2015 y lo turnó al
Ministro José Fernando Franco González Salas, para la elaboración del
proyecto de resolución respectivo.
OCTAVO. Avocamiento. Por acuerdo de diecinueve de agosto
de dos mil quince, el Presidente de esta Segunda Sala de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación tuvo por recibidos los autos de la
revisión y ordenó que dicha Sala se avocara al conocimiento del
asunto.
NOVENO. Publicación del proyecto. Con fundamento en los
artículos 73 y 184 de la Ley de Amparo vigente, se publicó el proyecto
de esta resolución.
C O N S I D E R A N D O:
PRIMERO. Competencia. Esta Segunda Sala de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación es competente para conocer de este
recurso de revisión.1
SEGUNDO. Oportunidad y legitimación. El tribunal colegiado
que previno en el conocimiento del asunto se pronunció sobre la
oportunidad del recurso y la legitimación de quien lo interpuso2, por lo
que no es necesario abordar tales tópicos.
1
En términos de lo dispuesto en los artículos 107, fracción VIII, inciso a), de la Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos; 81, fracción I, inciso e), de la Ley de Amparo; y 21, fracción XI,
de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, en relación con lo previsto en los puntos
Primero y Tercero del Acuerdo General Plenario 5/2013, publicado en el Diario Oficial de la
Federación de trece de mayo de dos mil trece, ya que se trata de un recurso de revisión
interpuesto en contra de la resolución dictada en la audiencia constitucional de un juicio de amparo
indirecto en materia laboral, especialidad exclusiva de esta Sala y en él se planteó la
inconstitucionalidad de una norma general, en este caso, de la Ley de Amparo, tema sobre el cual
se considera que debe resolver esta Segunda Sala, sin que se considere necesaria la intervención
del Pleno de este Alto Tribunal.
2
Fojas 25 y 26 del toca de revisión.
3
AMPARO EN REVISIÓN 900/2015
TERCERO. Antecedentes. Los antecedentes más relevantes
del caso son los siguientes:
1. Por escrito presentado el once de mayo de dos mil cinco en la
Junta Local de Conciliación y Arbitraje del Estado de Puebla, **********
promovió juicio laboral en contra del Ayuntamiento del Municipio de
Puebla, por el despido injustificado del que afirmó haber sido objeto,
reclamándole también la reinstalación y el pago de salarios caídos.
2. El asunto se turnó, en un primer momento, a la Junta Especial
Número Tres de la Local de Conciliación y Arbitraje del Estado, la cual,
mediante proveído de cuatro de julio de dos mil cinco, lo radicó bajo el
expediente ********** y declinó la competencia en favor del Tribunal de
Conciliación y de Arbitraje del Municipio de Puebla.
3. En consecuencia, las constancias respectivas se remitieron al
referido tribunal de arbitraje, el cual, mediante acuerdo de uno de
septiembre de dos mil nueve admitió la demanda y ordenó que se
registrara bajo el expediente **********.
4. Seguida la secuela procesal correspondiente, el Tribunal de
Conciliación y Arbitraje del Municipio de Puebla dictó un primer laudo
el dieciséis de octubre de dos mil trece, en el que resolvió absolver a
la parte demandada.
5. En contra de dicha determinación, ********** promovió juicio de
amparo directo, del cual correspondió conocer al Segundo Tribunal
Colegiado en Materia de Trabajo del Sexto Circuito, quien lo admitió y
registró bajo el expediente ********** y, agotados los trámites de ley, el
tribunal colegiado del conocimiento dictó sentencia el diecinueve de
mayo de dos mil catorce, en la que determinó conceder el amparo
solicitado para los efectos siguientes:
1. Deje insubsistente el laudo reclamado de dieciséis de octubre de
dos mil trece.
2. Dicte uno nuevo en el que resuelva que las objeciones a la
personalidad de quienes comparecieron por el demandado,
formuladas por el actor, son fundadas, en consecuencia, debe tener
por contestada la demanda en sentido afirmativo, debe omitir tomar
en cuenta las excepciones y defensas opuestas por el demandado y
4
AMPARO EN REVISIÓN 900/2015
también debe omitir considerar las pruebas ofrecidas a favor del
demandado.
3. Resuelva que el actor tiene derecho a la indemnización
constitucional consistente en el importe de tres meses de salario, así
como al pago de veinte días de salario por cada año de servicios
prestados.
4. Resuelva que el salario se integra con los conceptos que señaló el
trabajador en su demanda laboral.
5. Emita las condenas correspondientes.
6. En cumplimiento a tal fallo protector, el tribunal responsable
dictó un nuevo laudo en el que, por una parte, condenó al
ayuntamiento demandado y por la otra, lo absolvió del pago de
algunas prestaciones que le fueron reclamadas.
7. En resolución de nueve de julio de dos mil catorce, el pleno
del Segundo Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Sexto
Circuito determinó que la sentencia de amparo no había sido
cumplida, al observarse defectos en su cumplimiento.
8. Derivado de lo anterior, el treinta y uno de julio de dos mil
catorce, el tribunal responsable dictó un tercer laudo en el que
condenó al ayuntamiento demandado al pago de las prestaciones que
le fueron reclamadas.
9. Mediante escrito de diez de junio de dos mil catorce, **********,
apoderado del Ayuntamiento del Municipio de Puebla, promovió
incidente de nulidad de actuaciones, en el que reclamó la nulidad de la
notificación practicada el doce de noviembre de dos mil trece, respecto
del primer laudo dictado el dieciséis de octubre de dos mil trece.
10. El Tribunal de Conciliación y Arbitraje del Municipio de
Puebla, mediante interlocutoria de quince de enero de dos mil quince,
resolvió declarar fundado el incidente de nulidad de actuaciones
promovido por el demandada.
11. En contra de dicha interlocutoria, ********** promovió juicio de
amparo indirecto mediante escrito presentado el seis de febrero de
dos mil quince, en la Oficina de Correspondencia Común de los
Juzgados de Distrito en el Estado de Puebla.
5
AMPARO EN REVISIÓN 900/2015
12. Por cuestión de turno, correspondió conocer de la demanda
de mérito al Juzgado Segundo de Distrito en el Estado de Puebla,
cuyo titular, mediante acuerdo de diez de febrero de dos mil quince, la
admitió a trámite y ordenó su registro bajo el expediente **********.
Una vez integrado el expediente, celebró audiencia
constitucional el seis de abril de dos mil quince y remitió los autos al
Juzgado Cuarto de Distrito del Centro Auxiliar de la Segunda Región,
para que en su auxilio, dictara la sentencia correspondiente.
13. Seguidos los trámites de ley, el juez auxiliar de referencia
pronunció sentencia el veintidós de abril de dos mil quince, en la que
determinó sobreseer en el juicio en términos de lo establecido en el
artículo 63, fracción V, de la Ley de Amparo, al considerar actualizada
la causal de improcedencia prevista por el artículo 61, fracción XXII,
del mismo ordenamiento legal.
CUARTO. Consideraciones de la sentencia de amparo. La
sentencia dictada por el juez del conocimiento se fundamentó en los
siguientes razonamientos.
“[…]
III. Procedencia:
Las causales de improcedencia son de orden público y estudio
preferente, aun cuando las partes sean omisas en invocarlas, cuyo
análisis debe ser anterior al relativo a la constitucionalidad o
inconstitucionalidad de los actos reclamados, porque de actualizarse
alguna causal de inejercitabilidad de la acción constitucional, se
obstaculiza el examen de fondo de los actos reclamados.
En el caso, se advierte de oficio, la actualización de la causal de
improcedencia prevista en la fracción XXII del artículo 61 de la Ley
de Amparo, pues a pesar de subsistir el acto reclamado, no puede
surtir efecto legal o material alguno, por haber dejado de existir el
objeto o la materia del mismo, en atención a lo siguiente:
El juicio de amparo es un medio de control constitucional cuyo objeto
es reparar las violaciones de los derechos humanos que un
determinado acto de autoridad genera sobre la esfera jurídica del
gobernado que lo promueva, con el fin de restituirlo en el pleno goce
de tales derechos fundamentales que le hayan sido violados, así, el
legislador ordinario ha establecido como principio que rige su
6
AMPARO EN REVISIÓN 900/2015
procedencia, la circunstancia de que el fallo protector que en su caso
llegare a emitirse pueda concretarse y trascender a la esfera jurídica
del gobernado que lo haya promovido
En esa virtud, aunque subsista el acto reclamado, en nada puede
surtir efecto legal o material alguno por haber dejado de existir el
objeto o materia del mismo, pues los efectos del acto de autoridad
impugnado soslayan concretarse en la esfera jurídica del quejoso, ni
se concretarán, en virtud de la modificación del entorno en el cual se
emitió, por lo que en caso de concluirse que el mismo resultaría
inconstitucional, de manera jurídica se tornaría imposible restituir al
quejoso en el goce de la garantía que se estime violada, o bien,
ningún efecto jurídico tendría la respectiva sentencia concesoria, lo
que en forma general sucede cuando la situación jurídica que surge
con motivo del respectivo acto de autoridad, aun cuando éste
subsiste, se modifica sin dejar alguna huella en la esfera jurídica del
gobernado, susceptible de reparación, lo que impide que ese preciso
acto y sus efectos trasciendan y el fallo protector cumpla con su
finalidad.
Dichas consideraciones han sido plasmadas en la tesis de
jurisprudencia 2a./J. 181/2006, Segunda Sala de la Suprema Corte
de Justicia de la Nación, Novena Época, Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta, Tomo XXIV, diciembre de 2006, visible en la
página 189, de rubro: “ACTO RECLAMADO QUE FORMALMENTE
SUBSISTE PERO CUYO OBJETO O MATERIA DEJÓ DE EXISTIR.
LA CAUSA DE IMPROCEDENCIA ESTABLECIDA EN LA
FRACCIÓN XVII DEL ARTÍCULO 73 DE LA LEY DE AMPARO SE
ACTUALIZA CUANDO LOS EFECTOS DE AQUÉL NO HAN
AFECTADO LA ESFERA JURÍDICA DEL QUEJOSO Y SE
MODIFICA EL ENTORNO EN EL CUAL FUE EMITIDO, DE MODO
QUE LA PROTECCIÓN QUE EN SU CASO SE CONCEDIERA
CARECERÍA DE EFECTOS”.
Ahora, en el caso, la resolución interlocutoria reclamada declaró nula
la notificación de doce de noviembre de dos mil trece practicada al
ayuntamiento demandado respecto del laudo de dieciséis de octubre
de dos mil trece (foja 146 vuelta); de tal suerte, dicho acto tiene como
objeto que se notifique de nueva cuenta a dicho tercero interesado
ese laudo.
Sin embargo, el laudo de dieciséis de octubre de dos mil trece fue
sustituido de manera procesal por otros, de tal manera que aun y
cuando subsista el incidente de nulidad de actuaciones, su objeto
legal ha dejado de existir, pues carece de relevancia jurídica dicho
laudo en el juicio laboral de origen; por tanto, la modificación del
entorno en el cual se emitió ese incidente de nulidad de actuaciones,
en caso de resultar inconstitucional, sería intrascendente restituir al
quejoso en el goce de su derecho humano violado, pues ningún
efecto jurídico tendría la respectiva sentencia concesoria, pues al
caso, dicho laudo fue sustituido por otro.
7
AMPARO EN REVISIÓN 900/2015
Lo anterior resulta así, pues de las constancias que acompañó la
autoridad responsable, obra copia certificada de la resolución de
catorce de octubre de dos mil catorce, dictada en el amparo directo
**********, del índice del Segundo Tribunal Colegiado en Materia del
Trabajo del Sexto Circuito, a través de la cual se pronunció en
relación al cumplimiento de la ejecutoria de amparo, deducido del
juicio laboral ********** del índice de la responsable, donde refiere que
se dejaron insubsistentes los laudos de dieciséis de octubre de dos
mil trece y treinta de mayo de dos mil catorce; y dictó uno nuevo el
treinta y uno de julio de dos mil catorce, en el que entre otras
cuestiones, declaró fundadas las objeciones de personalidad de los
comparecientes por la parte demandada; señaló que el actor trabajó
en un puesto de confianza, por tanto carecía del derecho a la
reinstalación, pero sí al pago de la indemnización constitucional,
entre otras cuestiones (fojas 221 a 222 del tomo de pruebas.
Bajo este contexto, resulta de manera jurídica irrelevante una
sentencia concesoria del amparo, pues ningún efecto jurídico tendría,
al haber sido sustituido el laudo de dieciséis de octubre de dos mil
trece, por el diverso de treinta y uno de julio de dos mil catorce a
través del cual el citado tribunal colegiado se pronunció sobre el
cumplimiento de su ejecutoria.
Encuentra también ilustración la tesis del Primer Tribunal Colegiado
en Materia Administrativa del Primer Circuito, Semanario Judicial de
la Federación, Tomo XII, octubre de 1993, publicada en la página
435, de rubro: “IMPROCEDENCIA DEL AMPARO, CUANDO
SUBSISTIENDO EL ACTO RECLAMADO, ESTE NO PUEDE
SURTIR EFECTO MATERIAL ALGUNO”.
En consecuencia, se actualiza la causal de improcedencia invocada y
con fundamento en el artículo 63, fracción V, de la Ley de Amparo,
se impone sobreseer en el presente juicio de amparo respecto de los
actos reclamados.
Sirve de sustento a lo anterior, la jurisprudencia, de rubro:
“SOBRESEIMIENTO DEL AMPARO, POR APARECER MOTIVOS
DE IMPROCEDENCIA”.
En virtud de lo anterior, resulta innecesario abordar el estudio de la
diversa causal de improcedencia invocada por la responsable al
rendir su informe justificado.
Asimismo, se hace innecesario examinar los conceptos de violación
expresados por la parte quejosa concernientes a los actos
reclamados por los cuales se sobresee en el presente apartado, ello,
en términos de la tesis de jurisprudencia II.3o. J/58, de rubro:
“SOBRESEIMIENTO. IMPIDE ENTRAR A ANALIZAR EL ESTUDIO
DE LAS CUESTIONES DE FONDO”
8
AMPARO EN REVISIÓN 900/2015
Sin que obste a la conclusión alcanzada, lo dispuesto por el artículo
64, párrafo segundo, de la ley de la materia en donde se dispone que
cuando un órgano jurisdiccional de amparo advierta de oficio una
causal de improcedencia sin alegarse por alguna de las partes ni
analizada por un órgano jurisdiccional inferior, se dará vista a la parte
quejosa para que en el plazo de tres días, manifieste lo que
convenga a su derecho.
Empero, en términos del Acuerdo General del Pleno del Consejo de
la Judicatura Federal 10/2008 y el oficio STCCNO/1796/2013, de
veintinueve de abril de dos mil trece, signado por el Secretario
Técnico de la Comisión de Creación de Nuevos Órganos del Consejo
de la Judicatura Federal, este juzgado federal auxiliar sólo está en
aptitud jurídica de apoyar al Juzgado Segundo de Distrito en el
Estado de Puebla, para la emisión de la sentencia que corresponda,
no así para realizar el trámite respectivo concerniente a dar vista con
una causal de improcedencia advertida -en su caso- de oficio y
relativa al acto reclamado. Máxime que en este juzgado auxiliar se
carece de actuarios.
En congruencia con lo anterior, tampoco escapa a la vista lo
dispuesto por el diverso 62 de la ley de la materia, en donde se prevé
que las causas de improcedencia se analizarán de oficio por el
órgano jurisdiccional que conozca del juicio de amparo, como
acontece en la especie.
Es así, pues dichas causales son de orden público y estudio
preferente.
IV. Devolución del presente juicio de amparo al juzgado de
distrito auxiliado:
En acatamiento a lo dispuesto por el Acuerdo General 10/2008 del
Pleno del Consejo de la Judicatura Federal, se ordena devolver el
expediente al juzgado de origen y remitir la sentencia a través del
archivo electrónico respectivo, por medio de la Oficina de
Correspondencia Común del Centro Auxiliar de la Segunda Región
con residencia en San Andrés Cholula, Puebla, para los efectos
legales procedentes.
Por lo antes expuesto y con fundamento en los artículos 103 y 107
de la constitución; 73, 74, 75 y 124 de la Ley de Amparo; así como
48 de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, se
decidió:
V.1. Que a pesar de subsistir el acto reclamado, no puede surtir
efecto legal o material alguno, por haber dejado de existir el objeto o
la materia del mismo.
V.2. En consecuencia, se decretó el sobreseimiento del juicio de
amparo promovido por ********** contra el acto reclamado al Tribunal
de Conciliación y Arbitraje del Municipio de Puebla respecto de la
9
AMPARO EN REVISIÓN 900/2015
interlocutoria de quince de enero de dos mil quince, dictada en el
juicio laboral ********** que declaró fundado el incidente de nulidad de
la notificación al ayuntamiento demandado respecto del laudo de
dieciséis de octubre de dos mil trece.
V.3. De conformidad con el último fundamento jurídico se devuelve el
expediente al juzgado de origen y se remite la sentencia a través del
archivo electrónico respectivo, por medio de la Oficina de
Correspondencia Común del Centro Auxiliar de la Segunda Región
con residencia en San Andrés Cholula, Puebla, para los efectos
legales procedentes.
QUINTO. Agravios. En contra de la resolución anterior, la
recurrente formuló, medularmente, los siguientes agravios:
 En el primer motivo de disenso manifestó que la sentencia
recurrida le agravia dado que no existe medio legal alguno
que pueda revocar o modificar la resolución materia del acto
reclamado.
 Aduce que los razonamientos expuestos en el fallo
impugnado son parcialmente ciertos y válidos; sin embargo,
considera que no resuelven la violación a sus garantías
alegadas en la demanda de amparo y dejan las cosas en el
mismo estado anterior a su interposición.
 Precisa que el artículo 101 de la Ley de los Trabajadores al
Servicio del Municipio de Puebla, establece que las
sentencias del tribunal de arbitraje son inapelables, lo cual
evidencia la ausencia de un recurso ordinario susceptible de
modificar o revocar las resoluciones que emitan.
 Adicionalmente, indica que los artículos 849 y 686 de la Ley
Federal del Trabajo únicamente prevén la revisión para
actos del actuario o del presidente en el procedimiento de
ejecución, que no es la etapa procesal en cuestión, o la
regularización del procedimiento en caso de omisión o
cualquier irregularidad, sin que se puedan revocar sus
propias determinaciones.
10
AMPARO EN REVISIÓN 900/2015
 Considera que la existencia de la resolución impugnada, al
no poder modificarse, produce un resultado material y una
afectación jurídica, pues impide que la responsable declare
el inicio de la ejecución del aludo que ya está firme.
 Agrega que el tecnicismo de improcedencia que sustenta el
fallo recurrido, al considerarse que la resolución
interlocutoria reclamada no surte efectos, no toma en cuenta
que el tribunal responsable no tiene medio legal alguno para
modificar o revocar esa resolución y dar continuidad al
procedimiento, lo que de haber entrado al estudio del fondo,
hubiese advertido en suplencia de la queja.
 Por lo tanto, esgrime que la resolución del juez en la que
determinó sobreseer en el juicio le negó el acceso real,
material y jurídico a la impartición de justicia.
 En su segundo agravio, el recurrente expone que la norma
de la Ley de Amparo que actualiza el juzgador, le depara un
agravio personal y directo, ya que se aplicó de manera
contraria al espíritu con que el constituyente creo el juicio de
amparo.
 Señala que en el caso en concreto, la resolución
interlocutoria reclamada sí surte efectos, los cuales se
traducen en la parálisis indefinida del proceso por impedir la
ejecución del laudo.
 Señala que la tesis invocada por el juez de distrito de rubro
“IMPROCEDENCIA
DEL
AMPARO,
CUANDO
SUBSISTIENDO EL ACTO RECLAMADO, ESTE NO
PUEDE SURTIR EFECTO MATERIAL ALGUNO”, debe ser
motivo de reflexión jurídica para poder devolverle el goce de
sus derechos violados, por no satisfacer el espíritu del juicio
de amparo e impedirle el acceso a la justicia; aunado a que
ese criterio se refiere a un precepto de la Ley de Amparo
anterior a la reforma de dos mil once.
11
AMPARO EN REVISIÓN 900/2015
 Añade que la disposición de la Ley de Amparo que estimó
actualizada el juez de distrito en su perjuicio, anulan sus
garantías de forma permanente al impedir el estudio de
fondo, aunado a que lo deja sin protección a sus derechos
humanos y, por ende, su texto y aplicación son contrarias a
la constitución, por lo que en esta instancia se debe decidir
si su aplicación resultó respetuosa o violatoria de sus
derechos humanos, con base en la jurisprudencia de la
Segunda Sala de rubro “REVISIÓN EN AMPARO
INDIRECTO.
PROCEDE
ANALIZAR
LOS
PLANTEAMIENTOS
SOBRE
LA
INCONSTITUCIONALIDAD DE LAS DISPOSICIONES DE
LA LEY DE AMPARO APLICADAS POR EL JUEZ DE
DISTRITO EN LA SENTENCIA RECURRIDA.”
 Asimismo, menciona que debe tenerse en cuenta que en un
orden de control constitucional, la tutela de los derechos
debe estar por encima de ciertas formalidades legales, como
en el caso de la aplicación del artículo 61, fracción XXII, de
la Ley de Amparo, el cual impide la garantía efectiva de los
derechos, por lo que lo procedente es decretar su
inaplicabilidad, pues de lo contrario el acceso a la justicia le
sería impedido.
 En su tercer agravio, el recurrente aduce que el artículo 61,
fracción XXII, de la Ley de Amparo, no es aplicable al caso
en concreto, ya que, por una parte, el legislador previó que
para que se actualizara tal causal de improcedencia, era
necesario que el acto reclamado subsistiera pero que no
surtiera efectos porque su materia había dejado de existir.
 En sentido contrario, afirma, que si el acto subsiste y surte
efectos, no puede determinarse la improcedencia del juicio
y, por ende, debe entrarse al estudio de fondo del asunto.
 Por lo tanto, estima que el criterio y aplicación de la norma y
la causa de improcedencia base de sobreseimiento son
erróneas, pues si bien la hipótesis se refiere a que haya
12
AMPARO EN REVISIÓN 900/2015
dejado de existir el objeto o materia del acto reclamado, lo
cierto es también que el objeto del incidente de nulidad y en
consecuencia, de la resolución con que termina, lo es la
notificación de doce de noviembre de dos mil trece y no la
existencia o no del laudo de dieciséis de octubre de dos mil
trece, resultado de ello que la materia u objeto del acto
reclamado no han dejado de existir, porque no se ha dejado
insubsistente la notificación, aun cuando el laudo
hipotéticamente se debiera volver a notificar, subsista o no.
SEXTO. Consideraciones de la sentencia del amparo en
revisión. La sentencia dictada por el tribunal colegiado del
conocimiento se basó en los siguientes razonamientos substanciales:
“ […]
Los agravios que anteceden son infundados.
El recurrente esencialmente afirma que el fallo impugnado le
perjudica al haberse decretado el sobreseimiento con base en la
causa de improcedencia consistente en que el acto reclamado no
puede surtir efecto legal o material alguno por haber dejado de existir
el objeto o materia del mismo.
Consideración que estima incorrecta pues dice que contrario a lo
sostenido por el juez de Distrito, dicha resolución interlocutoria al
subsistir sí provoca un resultado material y afectación jurídica, pues
deja firme el derecho declarado en esa resolución e impide a la
autoridad responsable declarar el inicio de la ejecución de un laudo
que ya está firme.
Al respecto debe decirse que no asiste razón jurídica al recurrente
pues aun cuando subsista la resolución interlocutoria reclamada que
declaró fundado el incidente de nulidad promovido por el
ayuntamiento demandado en el juicio natural contra la notificación del
laudo de trece de octubre de dos mil trece; lo cierto es que su
existencia no afecta en modo alguno la ejecución del laudo en el
juicio natural como lo aduce el recurrente.
Es así, pues el resolutivo de esa sentencia interlocutoria es:
“UNICO.- Se declara fundado el incidente de nulidad de actuaciones
promovido por los demandados en lo principal y en los términos anteriormente
expuestos en los considerando segundo, tercero y cuarto de la presente
resolución declarándose nula la notificación de fecha doce de noviembre de
dos mil trece hecha a la parte demandada en lo principal por este Tribunal de
Conciliación y Arbitraje del Municipio de Puebla del laudo de fecha dieciséis de
octubre de dos mil trece. Túrnense los autos al C. Actuario para que se
13
AMPARO EN REVISIÓN 900/2015
traslade y constituya en los domicilios señalados en autos y proceda a notificar
a la parte demandada en lo principal debiéndole correr traslado del laudo de
fecha dieciséis de octubre de dos mil trece, siguiendo los lineamientos
establecidos en el capítulo VII de la ley Federal del Trabajo correspondiente al
de las notificaciones, lo anterior con fundamento en el artículo 685, 686, 742,
743 y demás relativos aplicables de la Ley Federal del Trabajo…”
Como se advierte de la transcripción que antecede, dichos efectos
son: 1) declarar nula la notificación practicada el doce de noviembre
de dos mil trece, a la parte demandada en lo principal, y 2) ordenar al
actuario notificarle el laudo de dieciséis de octubre de dos mil trece.
Conforme a lo anterior se obtiene que la materia de la resolución
interlocutoria reclamada consiste en la notificación practicada el doce
de noviembre de dos mil trece, cuya nulidad se adujo mediante el
incidente respectivo.
En cambio, el objeto de esa resolución es notificar nuevamente el
laudo de dieciséis de octubre de dos mil trece, al Ayuntamiento del
Municipio de Puebla (demandado en lo principal).
El artículo 61, fracción XXII, de la Ley de Amparo vigente, establece:
(se transcribe)
De la atenta lectura del precepto en cuestión se advierte que se
refiere a la hipótesis de que cuando el acto reclamado subsista pero
no pueda surtir efecto legal o material por haber dejado de existir el
objeto o la materia del mismo; es decir, contiene una conjunción
disyuntiva “o” que indica alternancia exclusiva o excluyente
(diferencia de las conjunciones copulativas que sirven para unir en
una sola unidad funcional dos o más elementos que indican su
adición), lo que indica alternancia entre las diferentes hipótesis
enunciadas, es decir, que la razón por la que la resolución no pueda
surtir efecto legal o material puede obedecer a que dejó de existir ya
sea su objeto, o bien, la materia del mismo, de lo que se sigue que
tales supuestos, si bien pueden coincidir, son independientes entre
sí, pues no significa que deban actualizarse ambas hipótesis, sino
que basta que se dé alguna para que se actualice la causa de
improcedencia.
El propósito de esta causa de improcedencia se encuentra orientado
hacia la imposibilidad de cristalizar el fin que justifica la existencia e
importancia del juicio de garantías que es restituir al quejoso en el
pleno goce de sus derechos transgredidos.
Por tanto, no existe motivo legal alguno para la promoción y
resolución del juicio de amparo si no puede alcanzarse su objetivo
protector, cuando el acto reclamado no puede surtir efecto material
alguno en la esfera jurídica del quejoso por haber dejado de existir el
objeto o materia del mismo y sus efectos no puedan concretarse, en
virtud de la modificación del entorno en donde tuvo su origen.
14
AMPARO EN REVISIÓN 900/2015
Ello es así, porque de concluirse que el acto reclamado es
inconstitucional se tornaría legalmente imposible restituir al
promovente en el goce de la garantía vulnerada, o bien, ningún
efecto jurídico tendría la sentencia concesoria del amparo.
Ahora bien, en el caso concreto, este tribunal considera que sí se
actualiza la causa de improcedencia aludida, pues como
acertadamente lo sostuvo el juez federal, aun cuando subsiste la
resolución interlocutoria reclamada, su objeto (notificar a la parte
demandada en lo principal el laudo de trece de octubre de dos
mil trece) dejó de existir debido a que ese laudo que se pretende
notificar quedó insubsistente por virtud de la ejecutoria de amparo
********** del índice de este propio tribunal, en cumplimiento a la cual
se dictaron sendos laudos que lo sustituyeron procesalmente, siendo
el último de fecha treinta y uno de julio de dos mil catorce, mismo que
es favorable al aquí recurrente.
Entonces, si la resolución combatida tiene por objeto notificar al
tercero interesado un laudo que dejó de surtir efecto legal o material
por virtud del amparo promovido en su contra, es indudable que
dicho acto no puede ser objeto de análisis en cuanto al fondo, porque
sus efectos no se concretan ni podrán concretarse en perjuicio de la
esfera jurídica del quejoso.
En ese contexto, si como se ha visto, el objeto de la resolución
interlocutoria reclamada ya no existe, aun cuando aquélla
permanezca no trasciende en la esfera jurídica del recurrente, ya que
no tiene aparejada ninguna consecuencia que impida la ejecución del
nuevo laudo de treinta y uno de julio de dos mil catorce.
Finalmente, aun cuando el juez en el fallo recurrido invocó la tesis:
“IMPROCEDENCIA DEL AMPARO, CUANDO SUBSISTIENDO EL ACTO
RECLAMADO, ESTE NO PUEDE SURTIR EFECTO MATERIAL
ALGUNO.” [Transcribe]; la cual analiza el artículo 73, fracción XVII, de
la Ley de Amparo anterior a la reforma publicada en el Diario Oficial
de la Federal el dos de abril de dos mil trece, la misma se considera
que sigue siendo aplicable al no oponerse a los principio contenidos
en la nueva Ley de Amparo, la cual prevé esa misma causa de
improcedencia en el precepto 61, fracción XXII.
En mérito de lo expuesto, resulta procedente confirmar el fallo
recurrido y sobreseer en el juicio conforme a lo ordenado en el
artículo 63, fracción V, de la Ley de Amparo, por actualizarse la
causal de improcedencia prevista en el artículo 61, fracción XXII, de
la propia legislación.
SÉPTIMO.
ARGUMENTOS
RELATIVOS
A
LA
INCONSTITUCIONALIDAD DE LA LEY DE AMPARO. En una parte
del escrito de agravios se aduce que en un adecuado control
constitucional, la tutela de los derechos debe estar por encima de
15
AMPARO EN REVISIÓN 900/2015
ciertas formalidades legales, y que si en el caso el artículo 61,
fracción XXII impide la tutela efectiva, debe privilegiarse salvaguardar
las garantías y decretarse la inaplicabilidad del referido precepto al
causarle un agravio personal y directo.
Asimismo señala que el texto del criterio invocado por el juez de
rubro y texto: “IMPROCEDENCIA DEL AMPARO, CUANDO
SUBSISTIENDO EL ACTO RECLAMADO, ESTE NO PUEDE SURTIR
EFECTO MATERIAL ALGUNO.” [Transcribe], en su texto es contrario a
la constitución y se debe decidir si su aplicación es respetuosa o por
el contrario violatoria de derechos. Invoca en apoyo a su argumento
el criterio de rubro: “REVISIÓN EN AMPARO INDIRECTO. PROCEDE
ANALIZAR LOS PLANTEAMIENTOS SOBRE INCONSTITUCIONALIDAD
DE LAS DISPOSICIONES DE LA LEY DE AMPARO APLICADAS POR EL
JUEZ DE DISTRITO EN LA SENTENCIA RECURRIDA.”
Ahora bien de lo expuesto, se aprecia que el recurrente estima que el
artículo 61, fracción XXII, de la Ley de Amparo, es inconstitucional, al
prever requisitos de procedencia del juicio de amparo; precepto legal
que prevé el supuesto de improcedencia del citado medio de control
constitucional que se actualizó en la especie, por lo anterior, como no
existen causas de improcedencia pendientes de estudio, ajenas a la
analizada por el juez de Distrito en la sentencia recurrida, o que este
tribunal advierta de oficio, resulta que este órgano jurisdiccional
carece de competencia legal para conocer del examen de
constitucionalidad de los preceptos de la Ley de Amparo, porque de
conformidad con los artículos 83, de la Ley de Amparo y 10, fracción
II, inciso a), de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación,
tal cuestión es competencia exclusiva de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación.
Si bien, conforme a la nueva esfera de competencia que establece el
punto Cuarto, fracción I, inciso A), del Acuerdo General número
5/2013 del Tribunal Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación, relativo a la determinación de los asuntos que conservará
para su resolución y el envío de los de su competencia originaria a
las salas y los tribunales colegiados de circuito, se delegaron
facultades a los tribunales colegiados para que conocieran asuntos
de constitucionalidad de leyes, resulta que este tribunal se encuentra
impedido para resolver el problema de fondo que subsiste en cuanto
a la constitucionalidad del citado precepto, porque el tema del asunto
no se encuentra comprendido en las hipótesis que dicho acuerdo
prevé en el punto Cuarto, fracción I, incisos B), C) y D), según se
expone a continuación:
a) La norma combatida no corresponde a un ordenamiento local o un
reglamento;
b) Tampoco existe jurisprudencia sobre el tema debatido; y
c) Sobre el tema controvertido no existen tres precedentes del Pleno
o de las Salas indistintamente, en forma ininterrumpida y en el mismo
16
AMPARO EN REVISIÓN 900/2015
sentido, aun cuando no hubieran alcanzado la votación idónea para
ser jurisprudencia.
En consecuencia, con fundamento en lo dispuesto en el punto
décimo segundo del Acuerdo General 5/2013, del Pleno de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, notifíquese esta decisión
personalmente al quejoso y por oficio a la autoridad responsable, y
hecho lo anterior, remítanse los autos a la Suprema Corte de Justicia
de la Nación, para los efectos legales procedentes.
[…].”
SÉPTIMO. Estudio. El Pleno de esta Suprema Corte de Justicia
de la Nación, al resolver el recurso de reclamación 130/2011 el
veintiséis de enero de dos mil doce, emitió criterio en el sentido de que
es susceptible de actualizarse la procedencia del recurso de revisión
en el juicio de amparo cuando se cuestione la inconstitucionalidad de
algún precepto de la Ley de Amparo. En aquella ocasión, se determinó
que a partir de la reforma al artículo 1º constitucional se desvaneció el
obstáculo técnico para conocer en los recursos de revisión sobre la
regularidad constitucional de las normas aplicadas por los jueces de
amparo.
El Tribunal Pleno estableció al respecto, que si bien el quejoso
no puede señalar como acto reclamado destacado la Ley de Amparo,
lo cierto es que el juzgador federal, en ejercicio de sus facultades
rectoras del procedimiento, puede emitir actos de aplicación de las
normas reguladoras del juicio de amparo, actos que pueden
combatirse en el recurso de revisión, pues es hasta ese momento
procesal cuando dicho cuerpo legal puede generar un perjuicio al
particular y, por tanto, estar en aptitud de oponerse a él.
Así, en dicha categoría de casos, el órgano revisor tiene la
facultad de dejar de aplicar la norma, vía control constitucional, cuando
sea violatoria de algún derecho humano o, bien, el órgano revisor de
evaluar la aplicabilidad de la norma en cuestión.
La premisa normativa de este criterio se hizo consistir en que si
bien la Ley de Amparo es reglamentaria de la Constitución, lo
relevante es que no son normas equivalentes, por lo cual, al tratarse
de una norma subordinada a los criterios de validez de la norma
fundante del ordenamiento jurídico, no debe escapar al control
constitucional.
17
AMPARO EN REVISIÓN 900/2015
No obstante, el Tribunal Pleno determinó que para proceder al
examen de las referidas normas, debían satisfacerse tres requisitos
para impugnar la Ley de Amparo en alguno de los recursos previstos
en el juicio de amparo:
a) La existencia de un acto de aplicación de la norma impugnada
al interior del juicio de amparo.
b) La impugnación de las normas de dicha Ley de Amparo, cuyo
acto de aplicación trascienda al sentido de la decisión adoptada.
c) La existencia de un recurso contra tal acto, en donde se
pueda analizar tanto la regularidad del acto de aplicación, como
la regularidad constitucional de la norma aplicada.
Al respecto, es aplicable la tesis de esta Segunda Sala de rubro:
“REVISIÓN EN AMPARO INDIRECTO. PROCEDE ANALIZAR LOS
PLANTEAMIENTOS SOBRE LA INCONSTITUCIONALIDAD DE LAS
DISPOSICIONES DE LA LEY DE AMPARO APLICADAS POR EL
JUEZ DE DISTRITO EN LA SENTENCIA RECURRIDA.”3
En el caso, el Tribunal Colegiado consideró que el recurrente en
sus agravios planteó la inconstitucionalidad del artículo 61, fracción
3
“El Tribunal en Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, al resolver el recurso de
reclamación 130/2011, en sesión de 26 de enero de 2012, consideró que, con motivo de la reforma
al artículo 1o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, publicada en el Diario
Oficial de la Federación el 10 de junio de 2011, ha sido removido, en parte, el obstáculo técnico
para analizar en la revisión la constitucionalidad de las disposiciones aplicadas en las sentencias
dictadas por los Jueces de Distrito. Al respecto se precisó, entre otras cuestiones, que cuando un
órgano jurisdiccional competente para conocer del juicio de amparo actualice algún supuesto
normativo de la Ley de Amparo, se abre la posibilidad de enjuiciar la disposición legal que lo faculte
para actuar en el sentido que lo hizo, cuando se actualicen las condiciones siguientes: a) La
emisión de autos o resoluciones concretas de los órganos que conozcan del juicio de amparo; b)
La impugnación de normas de la ley citada cuya aplicación se concrete efectivamente dentro de los
asuntos de la competencia de los órganos jurisdiccionales que conocen del juicio de amparo, y que
trasciendan al sentido de la decisión adoptada; y, c) La existencia de un recurso procedente contra
el acto de aplicación de las normas de la ley referida tildadas de inconstitucionales, en el cual
pueda analizarse tanto la legalidad de su acto de aplicación como la regularidad constitucional de
esas normas, en su caso. Por otra parte, esta Segunda Sala ha sostenido que al impugnar las
disposiciones de la ley de la materia a través del recurso de revisión interpuesto contra la sentencia
dictada en un juicio de amparo indirecto, el recurrente debe exponer en sus agravios argumentos
mínimos de impugnación de la norma legal cuestionada. Así, en el recurso de revisión que se
interponga contra la sentencia dictada por un Juez de Distrito en el juicio de amparo indirecto,
procede analizar los planteamientos sobre la inconstitucionalidad de las disposiciones de la Ley de
Amparo aplicadas en dicha sentencia, a condición de que se satisfagan los requisitos
mencionados.” Época: Décima Época. Registro: 2006545. Instancia: Segunda Sala. Tipo de Tesis:
Jurisprudencia. Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación. Libro 6, Mayo de 2014,
Tomo II. Materia(s): Común. Tesis: 2a./J. 39/2014 (10a.). Página: 984
18
AMPARO EN REVISIÓN 900/2015
XXII, de la Ley de Amparo, en cuyo precepto se sustentó el resolutor
federal para decretar el sobreseimiento en el juicio de amparo, al
considerar que, como acertadamente lo sostuvo el juez federal, aun
cuando subsistía la resolución interlocutoria reclamada, su objeto
(notificar a la parte demandada en lo principal el laudo de trece de
octubre de dos mil trece) dejó de existir debido a que ese laudo -que
se pretendía notificar- quedó insubsistente por virtud de la ejecutoria
dictada en el amparo ********** del índice de ese propio tribunal, en
cumplimiento a la cual se dictaron sendos laudos que lo sustituyeron
procesalmente, siendo el último de fecha treinta y uno de julio de dos
mil catorce, el cual resultó favorable al recurrente.
Al respecto sostuvo que el impetrante se dolió del texto del
artículo 61, fracción XXII, de la Ley de Amparo por ser inconstitucional,
al prever requisitos de procedencia del juicio de amparo, aunado a que
señaló que el criterio invocado por el juez de rubro:
“IMPROCEDENCIA DEL AMPARO, CUANDO SUBSISTIENDO EL
ACTO RECLAMADO, ESTE NO PUEDE SURTIR EFECTO
MATERIAL ALGUNO”, era contrario a la constitución y debía
decidirse si su aplicación respetaba o por el contrario resultaba
violatoria de derechos.
Ahora bien, atendiendo a que del análisis íntegro de los agravios
formulados por el recurrente, si bien, en su mayoría, se enderezaron a
controvertir la indebida “aplicación” del precepto impugnado –lo que
ya fue examinado por el Tribunal del conocimiento-; esta Segunda
Sala advierte que existe causa de pedir suficiente para emprender el
estudio de la regularidad constitucional del artículo 61, fracción XXII,
de la Ley de Amparo, sobre la base de lo señalado por el impetrante
en el sentido de que tal precepto legal impide la garantía efectiva de
sus derechos, por lo que lo procedente es decretar su inaplicabilidad,
aunado a que señala que su texto es contrario a la Constitucional
Federal, lo que se traduce –se insiste, atendiendo a la causa de pediren que el peticionario pretenden su desaplicación por considerar que
viola el derecho fundamental de acceso a la justicia –a una tutela
efectiva- reconocido en el artículo 17 de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, así como en el diverso 25 de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos.
19
AMPARO EN REVISIÓN 900/2015
Sirve de apoyo a lo anterior la tesis P./J. 69/2000, de rubro:
AGRAVIOS EN RECURSOS INTERPUESTOS DENTRO DEL JUICIO
DE AMPARO. PARA QUE SE ESTUDIEN BASTA CON EXPRESAR
EN
EL
ESCRITO
RELATIVO,
RESPECTO
DE
LAS
CONSIDERACIONES QUE SE CONTROVIERTEN DE LA
RESOLUCIÓN IMPUGNADA, LA CAUSA DE PEDIR.”4
A efecto de abordar el estudio anterior, se estima pertinente
destacar que el derecho de acceso a la justicia encuentra su
fundamento en el artículo 17 constitucional, segundo párrafo, que
señala lo siguiente:
“17.
(…)
Toda persona tiene derecho a que se le administre justicia por
tribunales que estarán expeditos para impartirla en los plazos y
términos que fijen las leyes, emitiendo sus resoluciones de
manera pronta, completa e imparcial. Su servicio será gratuito,
quedando, en consecuencia, prohibidas las costas judiciales.”
El precepto anterior, en la parte transcrita, establece el derecho
de acceso a la justicia según el cual cuando alguna persona vea
conculcado alguno de sus derechos puede acudir ante los tribunales a
fin de que se le administre justicia conforme a los términos y plazos
que establezcan las leyes, la cual deberá ser pronta, completa,
imparcial y gratuita.
4
Cuyo texto es. “Tomando en cuenta lo dispuesto en la tesis jurisprudencial 2a./J. 63/98, visible en
el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo VIII, septiembre de 1998, página 323,
cuyo rubro es "CONCEPTOS DE VIOLACIÓN. PARA QUE SE ESTUDIEN, BASTA CON
EXPRESAR CLARAMENTE EN LA DEMANDA DE GARANTÍAS LA CAUSA DE PEDIR.", esta
Suprema Corte de Justicia arriba a la conclusión de que los agravios que se hagan valer dentro de
los recursos que prevé la Ley de Amparo no necesitan cumplir con formalidades rígidas y
solemnes, ya que, por una parte, los diversos preceptos de este ordenamiento que regulan los
referidos medios de defensa no exigen requisitos para su formulación y, por otra, el escrito a través
del cual se hagan valer éstos debe examinarse en su conjunto, por lo que será suficiente que en
alguna parte de éste se exprese con claridad la causa de pedir, señalándose cuál es la lesión o
agravio que las respectivas consideraciones le provocan, así como los motivos que generan esta
afectación, para que el órgano revisor deba analizarlos; debiendo precisarse que esta conclusión
únicamente exime al recurrente de seguir determinado formalismo al plantear los agravios
correspondientes, mas no de controvertir el cúmulo de consideraciones que por su estructura
lógica sustentan la resolución recurrida, o, en su caso, las circunstancias de hecho que afectan la
validez de esta última.” Época: Novena Época. Registro: 191383. Instancia: Pleno. Tipo de Tesis:
Jurisprudencia. Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta. Tomo XII, Agosto de
2000. Materia(s): Común. Página: 5
20
AMPARO EN REVISIÓN 900/2015
Por su parte, el artículo 25 de la Convención Americana de
Derechos Humanos dice:
“Artículo 25. Protección Judicial.
1. Toda persona tiene derecho a un recurso sencillo y rápido o
a cualquier otro recurso efectivo ante los jueces o tribunales
competentes, que la ampare contra actos que violen sus
derechos fundamentales reconocidos por la Constitución, la ley
o la presente Convención, aun cuando tal violación sea
cometida por personas que actúen en ejercicio de sus funciones
oficiales.
2. Los Estados Partes se comprometen:
a) a garantizar que la autoridad competente prevista por el
sistema legal del Estado decidirá sobre los derechos de toda
persona que interponga tal recurso;
b) a desarrollar las posibilidades de recurso judicial, y
c) a garantizar el cumplimiento, por las autoridades
competentes, de toda decisión en que se haya estimado
procedente el recurso.”
De lo anterior se obtiene que el derecho de acceso a la justicia
se satisface no por el mero hecho de que algún recurso jurisdiccional
esté previsto en la legislación del Estado, sino que ese recurso debe
ser efectivo en la medida en que el justiciable, de cumplir con los
requisitos justificados constitucional y legalmente, pueda obtener una
resolución en la que, mediante la aplicación de la ley al caso concreto,
se resuelva si le asiste o no la razón sobre los derechos cuya tutela
jurisdiccional ha solicitado.
Cabe señalar que la impartición de justicia debe sujetarse a los
plazos y términos que fijen las leyes, es decir, la regulación de los
respectivos procedimientos jurisdiccionales debe garantizar a los
gobernados un efectivo acceso a la justicia, por lo que los requisitos o
presupuestos que condicionan la obtención de una resolución sobre el
fondo de lo pedido deben encontrarse justificados constitucionalmente,
lo que sucede, entre otros casos, cuando tienden a generar seguridad
jurídica a los gobernados que acudan como partes a la contienda, o
cuando permiten la emisión de resoluciones prontas y expeditas,
21
AMPARO EN REVISIÓN 900/2015
siempre y cuando no lleguen al extremo de hacer nugatorio el derecho
cuya tutela se pretende.5
En ese sentido, las leyes procesales determinan cuál es la vía en
que debe intentarse cada acción, por lo cual, la prosecución de un
juicio en la forma establecida por aquéllas tiene el carácter de
presupuesto procesal que debe atenderse previamente a la decisión
de fondo, porque el análisis de las acciones sólo debe hacerse si el
juicio, en la vía escogida por el actor, es procedente, pues de no serlo,
el Juez estaría impedido para resolver sobre las acciones planteadas.
Por tanto, es el legislador ordinario el que debe establecer las
reglas del procedimiento dentro de las que se encuentran los llamados
presupuestos procesales, entendidos como aquellos “…requisitos o
condiciones que deben cumplirse para la iniciación o el desarrollo
válido de un proceso, o en su caso, para que pueda pronunciase la
resolución de fondo.”6
Tales consideraciones se desprenden de las tesis de rubros
siguientes: “DERECHO DE ACCESO A LA IMPARTICIÓN DE
5
En este sentido se ha pronunciado el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en la
jurisprudencia P./J. 113/2001, publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta,
Novena Época, tomo XIV, Septiembre de 2001, página 5, que dice: “JUSTICIA, ACCESO A LA. LA
POTESTAD QUE SE OTORGA AL LEGISLADOR EN EL ARTÍCULO 17 DE LA CONSTITUCIÓN
GENERAL DE LA REPÚBLICA, PARA FIJAR LOS PLAZOS Y TÉRMINOS CONFORME A LOS
CUALES AQUÉLLA SE ADMINISTRARÁ NO ES ILIMITADA, POR LO QUE LOS
PRESUPUESTOS O REQUISITOS LEGALES QUE SE ESTABLEZCAN PARA OBTENER ANTE
UN TRIBUNAL UNA RESOLUCIÓN SOBRE EL FONDO DE LO PEDIDO DEBEN ENCONTRAR
JUSTIFICACIÓN CONSTITUCIONAL. De la interpretación de lo dispuesto en el artículo 17, párrafo
segundo, de la Constitución General de la República se advierte que en ese numeral se garantiza a
favor de los gobernados el acceso efectivo a la justicia, derecho fundamental que consiste en la
posibilidad de ser parte dentro de un proceso y a promover la actividad jurisdiccional que, una vez
cumplidos los respectivos requisitos procesales, permita obtener una decisión en la que se
resuelva sobre las pretensiones deducidas, y si bien en ese precepto se deja a la voluntad del
legislador establecer los plazos y términos conforme a los cuales se administrará la justicia, debe
estimarse que en la regulación respectiva puede limitarse esa prerrogativa fundamental, con el fin
de lograr que las instancias de justicia constituyan el mecanismo expedito, eficaz y confiable al que
los gobernados acudan para dirimir cualquiera de los conflictos que deriven de las relaciones
jurídicas que entablan, siempre y cuando las condiciones o presupuestos procesales que se
establezcan encuentren sustento en los diversos principios o derechos consagrados en la propia
Constitución General de la República; por ende, para determinar si en un caso concreto la
condición o presupuesto procesal establecidos por el legislador ordinario se apegan a lo dispuesto
en la Norma Fundamental deberá tomarse en cuenta, entre otras circunstancias, la naturaleza de la
relación jurídica de la que derivan las prerrogativas cuya tutela se solicita y el contexto
constitucional en el que ésta se da.”
6
FIX-ZAMUDIO, Héctor, “PRESUPUESTOS PROCESALES” en Enciclopedia Jurídica Mexicana,
Instituto de Investigaciones Jurídicas, Segunda Edición, tomo V, Editorial Porrúa-UNAM, México,
2007, página 747.
22
AMPARO EN REVISIÓN 900/2015
JUSTICIA. SU APLICACIÓN RESPECTO DE LOS PRESUPUESTOS
PROCESALES QUE RIGEN LA FUNCIÓN JURISDICCIONAL” y
“GARANTÍA A LA TUTELA JURISDICCIONAL PREVISTA EN EL
ARTÍCULO 17 DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS
ESTADOS UNIDOS MEXICANOS. SUS ALCANCES.”7
Ahora, tratándose del juicio de amparo, éste se constituye como
un medio de control extraordinario de la Constitución Federal, que
sirve para impugnar los actos de autoridad que sean contrarios a la
misma en lo relativo a los derechos fundamentales de los gobernados,
lo que implica que el objeto del amparo se traduce en hacer respetar
los imperativos constitucionales en beneficio del gobernado, con la
finalidad de controlar el orden constitucional y cuyo alcance será lograr
que se restituya al quejoso en el pleno goce de sus derechos
fundamentales violados.
7
De textos: “Si bien los artículos 1o. y 17 de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, así como el diverso 25 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos,
reconocen el derecho de acceso a la impartición de justicia -acceso a una tutela judicial efectiva-, lo
cierto es que tal circunstancia no tiene el alcance de soslayar los presupuestos procesales
necesarios para la procedencia de las vías jurisdiccionales que los gobernados tengan a su
alcance, pues tal proceder equivaldría a que los Tribunales dejaran de observar los demás
principios constitucionales y legales que rigen su función jurisdiccional, provocando con ello un
estado de incertidumbre en los destinatarios de esa función, pues se desconocería la forma de
proceder de esos órganos, además de trastocarse las condiciones procesales de las partes en el
juicio”. Época: Décima Época. Registro: 2007621. Instancia: Segunda Sala. Tipo de Tesis:
Jurisprudencia. Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación. Libro 11, Octubre de
2014, Tomo I. Materia(s): Constitucional. Tesis: 2a./J. 98/2014 (10a.). Página: 909
“La garantía a la tutela jurisdiccional puede definirse como el derecho público subjetivo que toda
persona tiene, dentro de los plazos y términos que fijen las leyes, para acceder de manera expedita
a tribunales independientes e imparciales, a plantear una pretensión o a defenderse de ella, con el
fin de que a través de un proceso en el que se respeten ciertas formalidades, se decida sobre la
pretensión o la defensa y, en su caso, se ejecute esa decisión. Ahora bien, si se atiende a que la
prevención de que los órganos jurisdiccionales estén expeditos -desembarazados, libres de todo
estorbo- para impartir justicia en los plazos y términos que fijen las leyes, significa que el poder
público -en cualquiera de sus manifestaciones: Ejecutivo, Legislativo o Judicial- no puede supeditar
el acceso a los tribunales a condición alguna, pues de establecer cualquiera, ésta constituiría un
obstáculo entre los gobernados y los tribunales, por lo que es indudable que el derecho a la tutela
judicial puede conculcarse por normas que impongan requisitos impeditivos u obstaculizadores del
acceso a la jurisdicción, si tales trabas resultan innecesarias, excesivas y carentes de razonabilidad
o proporcionalidad respecto de los fines que lícitamente puede perseguir el legislador. Sin
embargo, no todos los requisitos para el acceso al proceso pueden considerarse inconstitucionales,
como ocurre con aquellos que, respetando el contenido de ese derecho fundamental, están
enderezados a preservar otros derechos, bienes o intereses constitucionalmente protegidos y
guardan la adecuada proporcionalidad con la finalidad perseguida, como es el caso del
cumplimiento de los plazos legales, el de agotar los recursos ordinarios previos antes de ejercer
cierto tipo de acciones o el de la previa consignación de fianzas o depósitos”. Jurisprudencia 1a./J.
42/2007. Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Visible en la página ciento
veinticuatro del Tomo XXV de abril de dos mil siete del Semanario Judicial de la Federación y su
Gaceta.
23
AMPARO EN REVISIÓN 900/2015
No obstante, para garantizar su eficacia, de acuerdo a su
naturaleza y objetivo, la procedencia de la acción de amparo no es
irrestricta, antes bien, está determinada en el orden constitucional
federal, en los artículos 103 y 107 de la Constitución General y en la
Ley de Amparo y es sobre esa base constitucional y legal que el
amparo judicial se rige bajo determinadas normas, como en el caso
sucede con las causales de improcedencia que se enuncian en el
artículo 61 de la Ley de la materia.
En tal precepto legal, en sus diversas fracciones, se prevé un
catálogo de causas de inerjecitabilidad del juicio de amparo indirecto
de naturaleza enunciativa mas no limitativa conforme se deduce de la
fracción XXIII, pues ésta al prever la improcedencia del amparo en
casos diversos a los especificados en las fracciones que le preceden,
debe interpretarse en el sentido de que la causa de improcedencia que
en forma enunciativa prevé, debe derivar necesariamente de cualquier
mandamiento de la propia Ley de Amparo o de la Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos, lo que de suyo implica que las
veintidós primeras fracciones del artículo 61 sólo ejemplifican algunos
de los supuestos de improcedencia del juicio de amparo, pero esos
supuestos no son los únicos en que dicho juicio puede estimarse
improcedente, pues existen otras causas claramente previstas en
algunos de los preceptos de la Constitución y de la propia Ley de
Amparo.
Incluso, en el ámbito convencional, debe destacarse que las
causas de admisibilidad son connaturales al juicio de amparo, lo que
así ha sido considerado por la Corte Interamericana de Derechos
Humanos, quien las ha reconocido como compatibles con el texto de
la Convención Americana sobre Derechos Humanos, tal como se
advierte del siguiente criterio: “RECURSO JUDICIAL EFECTIVO. EL
JUICIO DE AMPARO CUMPLE CON LAS CARACTERÍSTICAS DE
EFICACIA E IDONEIDAD A LA LUZ DEL ARTÍCULO 25 DE LA
CONVENCIÓN AMERICANA SOBRE DERECHOS HUMANOS.”8
8
De texto: “De conformidad con el precepto citado, un recurso judicial efectivo es aquel capaz de producir el
resultado para el que ha sido concebido, es decir, debe ser un medio de defensa que puede conducir a un
análisis por parte de un tribunal competente para determinar si ha habido o no una violación a los derechos
humanos y, en su caso, proporcionar una reparación. En este sentido, el juicio de amparo constituye un
recurso judicial efectivo para impugnar la inconstitucionalidad, o incluso la inconvencionalidad, de una
24
AMPARO EN REVISIÓN 900/2015
Ahora bien, en el caso, el artículo tildado de inconstitucional,
establece:
“Artículo 61. El juicio de amparo es improcedente:
…
XXII. Cuando subsista el acto reclamado pero no pueda surtir efecto
legal o material alguno por haber dejado de existir el objeto o la
materia del mismo; y…”.
De la porción normativa en estudio, deriva que el juicio de
amparo indirecto es improcedente cuando subsistiendo el acto
reclamado no pueda surtir efecto legal o material alguno por haber
dejado de existir el objeto o materia del mismo.
Dicha hipótesis jurídica se actualiza cuando el juzgador de
garantías advierta que los efectos del acto de autoridad impugnado no
se han concretado en la esfera jurídica del quejoso, ni se concretarán,
en virtud de la modificación del entorno en el cual éste se emitió, por lo
que en caso de concluirse que el mismo es inconstitucional,
jurídicamente se tornaría imposible restituir al quejoso en el goce de la
garantía que se estime violada o bien, ningún efecto jurídico tendría la
respectiva sentencia concesoria, lo que generalmente sucede cuando
la situación jurídica que surgió con motivo del respectivo acto de
autoridad, aun cuando éste subsiste, se modifica sin dejar alguna
huella en la esfera jurídica del gobernado, susceptible de reparación,
disposición de observancia general, pues permite al órgano jurisdiccional de amparo emprender un análisis
para establecer si ha habido o no una violación a los derechos humanos de los solicitantes y, en su caso,
proporcionar una reparación, lo que se advierte de los artículos 1o., fracción I, 5o., fracción I, párrafo primero,
77 y 107, fracción I, de la Ley de Amparo. Ahora bien, en cuanto a la idoneidad y la razonabilidad del juicio
de amparo, la Corte Interamericana reconoció que la existencia y aplicación de causas de admisibilidad de un
recurso o un medio de impugnación resultan perfectamente compatibles con el texto de la Convención
Americana sobre Derechos Humanos, en el entendido de que la efectividad del recurso intentado, se predica
cuando una vez cumplidos los requisitos de procedibilidad, el órgano judicial evalúa sus méritos y entonces
analiza el fondo de la cuestión efectivamente planteada. En esa misma tesitura, esta Suprema Corte de Justicia
de la Nación ha señalado que la circunstancia de que en el orden jurídico interno se fijen requisitos formales o
presupuestos necesarios para que las autoridades de amparo analicen el fondo de los planteamientos
propuestos por las partes no constituye, en sí misma, una violación al derecho fundamental a un recurso
judicial efectivo; pues dichos requisitos son indispensables y obligatorios para la prosecución y respeto de los
derechos de seguridad jurídica y funcionalidad que garantizan el acceso al recurso judicial efectivo”. Época:
Décima Época. Registro: 2008436. Instancia: Segunda Sala. Tipo de Tesis: Aislada. Fuente: Gaceta del
Semanario Judicial de la Federación. Libro 15, Febrero de 2015, Tomo II. Materia(s): Constitucional. Tesis:
2a. IX/2015 (10a.). Página: 1771.
25
AMPARO EN REVISIÓN 900/2015
lo que impide que ese preciso acto y sus efectos trasciendan a este
último y que, por ende, el fallo protector cumpla con su finalidad.
Es decir, si bien la emisión de un determinado acto de autoridad
conlleva el reconocimiento o el establecimiento de una nueva situación
jurídica, la cual se distingue por llevar aparejada determinados efectos
materiales y jurídicos que deben concretarse, en alguna medida, en la
esfera jurídica del gobernado y que lo legitiman para acudir al juicio de
amparo con el fin de obtener una sentencia que declare la invalidez
del acto relativo, por estimarlo violatorio de los derechos
fundamentales tutelados en la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos.
No menos cierto lo es que, el legislador ordinario estableció
diversos requisitos de procedencia del juicio de garantías que
condicionan ésta a la circunstancia de que el fallo protector que en su
caso llegue a emitirse pueda concretarse y trascender a la esfera
jurídica del que obtenga la protección constitucional, lo cual se recoge
en artículo 77 de la Ley de Amparo que dispone “… Los efectos de la
concesión del amparo serán: I. Cuando el acto reclamado sea de
carácter positivo se restituirá al quejoso en el pleno goce del derecho
violado, restableciendo las cosas al estado que guardaban antes de la
violación; y II. Cuando el acto reclamado sea de carácter negativo o
implique una omisión, obligar a la autoridad responsable a respetar el
derecho de que se trate y a cumplir lo que el mismo exija…”, pues de
no ser así, no se cumpliría la finalidad para la que fue instituido dicho
medio extraordinario de defensa.
Un ejemplo de tal principio, es la causal de improcedencia
prevista en la fracción XXII, ya transcrita, con la cual se pretende evitar
que una eventual concesión de la protección federal se torne imposible
jurídicamente de cumplir, es decir, que no sea factible restituir al
quejoso en el goce de la garantía que se estime violada, por virtud de
alguna modificación del entorno dentro del cual se emitió el acto
reclamado. De actualizarse tal supuesto, existiría imposibilidad jurídica
y material para resolver el fondo del asunto, pues si el acto reclamado
no es inconstitucional en sí mismo, entonces los conceptos de
violación alegados por el quejoso no podrían por sí mismos acreditar
26
AMPARO EN REVISIÓN 900/2015
la inconstitucionalidad alegada, en cuyo caso el amparo resultará
improcedente y procederá sobreseer en el juicio, pues a nada práctico
llevaría estudiar la constitucionalidad de un acto que aun subsistiendo
en el mundo fáctico, no podría surtir efecto legal o material alguno por
haber dejado de existir el objeto o la materia del mismo.
Ahora bien, a partir del desarrollo que previamente se hizo del
derecho de acceso a la justicia y de la génesis de la causal de
improcedencia en examen, esta Segunda Sala advierte, contrario a lo
sostenido por el recurrente, que el numeral 61, fracción XXII, de la Ley
de Amparo, no impide la garantía efectiva de sus derechos y su texto
no es contrario a la Constitución Federal.
Ello es así, pues el derecho a la jurisdicción no puede
interpretarse en el sentido que pretende el inconforme, esto es, que
necesariamente tenga que estimarse procedente el juicio de amparo,
toda vez que, tal como quedó precisado, la procedencia de la acción
constitucional no es irrestricta, sino que está determinada en el orden
constitucional federal, en los artículos 103 y 107 de la Constitución
General y en la Ley de Amparo, bajo cuyas normas debe regirse.
De ahí que el derecho a la jurisdicción se cumple en la medida
en que el gobernado puede exigir a los órganos jurisdiccionales del
Estado, la tramitación y resolución de los conflictos jurídicos en que
sea parte, ello siempre que satisfaga los requisitos fijados por la propia
Constitución y las leyes secundarias, cuya situación por sí sola, de
ninguna manera puede estimarse violatoria de los principios previstos
por el artículo 17 de la Constitución Federal, ya que el legislador
únicamente está acatando la voluntad del poder constituyente
plasmada en los artículos constitucionales en cita.
Por tanto, siendo el juicio de amparo un medio de control de la
constitucionalidad cuyo objeto es reparar las violaciones de garantías
que un determinado acto de autoridad genera sobre la esfera jurídica
del gobernado que acuda a él, con el fin de restituirlo en el goce pleno
de las prerrogativas que le hayan sido violadas, tal como lo estatuye el
numeral 77 de la Ley de Amparo.
27
AMPARO EN REVISIÓN 900/2015
Entonces, es claro que, de no satisfacerse dicha finalidad, el
establecimiento de las causas de improcedencia y en particular de la
prevista en el artículo 61, fracción XXII, de la ley la materia, encuentra
plena justificación, pues los requisitos de procedencia que el legislador
ordinario ha establecido y la jurisprudencia de este Alto Tribunal ha
interpretado, condicionan la procedencia del amparo a la circunstancia
de que el fallo protector que en su caso llegue a emitirse pueda
concretarse y trascender a la esfera jurídica del que obtenga la
protección constitucional, lo cual no podría acontecer cuando
subsistiendo el acto reclamado no pueda surtir efecto legal o material
alguno por haber dejado de existir el objeto o la materia del mismo,
pues en dicho supuesto, aun de concederse el amparo, sus efectos no
se concretarían ni trascenderían a la esfera jurídica del quejoso, lo que
evidentemente actualiza la causal de improcedencia cuya regularidad
constitucional controvierte el recurrente y justifica la omisión del
estudio de fondo del asunto.
Por tales motivos, como se dijo, resulta infundado el agravio
hecho valer por la parte recurrente en el sentido de que el artículo 61,
fracción XXII, de la Ley de Amparo, transgrede el derecho de acceso a
la justicia que reconocen los artículos 17 de la Constitución Política de
los Estados Unidos Mexicanos y 25 de la Convención Americana
sobre Derechos Humanos, pues la existencia de las causas de
inejercitablidad previstas en la Ley de Amparo que limitan la
procedencia de dicho medio extraordinario de defensa, per se, no son
violatorias de tales derechos humanos, sino por el contrario, son
compatibles con la Convención Americana, ya que para la correcta y
funcional administración de justicia y la efectiva protección de los
derechos de las personas, se pueden y se deben establecer
presupuestos y criterios de admisibilidad y procedencia de los
recursos, ello aún bajo la tutela del artículo 1° constitucional y del
principio pro persona que ahí se contempla.
Ilustra la anterior conclusión, la tesis de la Primera Sala de este
Alto Tribunal, de rubro: “PRINCIPIO PRO PERSONA. NO ES
28
AMPARO EN REVISIÓN 900/2015
FUNDAMENTO PARA OMITIR EL ESTUDIO DE LOS ASPECTOS
TÉCNICOS LEGALES EN EL JUICIO DE AMPARO.”9
En ese orden de ideas, ante lo infundado del agravio en estudio,
lo procedente es confirmar la sentencia en lo que es competencia de
esta Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Sin que sea dable analizar la cuestión relativa a la aplicación de
la tesis invocada por el juez de amparo, de rubro: “IMPROCEDENCIA
DEL AMPARO, CUANDO SUBSISTIENDO EL ACTO RECLAMADO,
ESTE NO PUEDE SURTIR EFECTO MATERIAL ALGUNO”.
Ello, pues ha sido criterio reiterado de esta Segunda Sala que,
por regla general, lo relativo a la aplicación de una jurisprudencia
constituye un tema de legalidad, que únicamente se convertirá en
tema de constitucionalidad como excepción, en el supuesto de que la
aplicación de criterios jurisprudenciales implique directamente o por
analogía, la declaratoria de inconstitucionalidad del precepto que se
cuestiona en conceptos de violación.
No obstante, en el caso no se surte el supuesto de excepción
mencionado, pues las tesis en cita no implica la declaratoria de
inconstitucionalidad del precepto legal cuestionado y por tanto, al
constituir un aspecto de legalidad, debe reservarse jurisdicción al
9
Su contenido es el siguiente: “Si bien es cierto que el artículo 1o., párrafo segundo, de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos exige que los derechos humanos se
interpreten conforme a la propia Constitución y a los tratados internacionales, de forma que se
favorezca de la manera más amplia a las personas, también lo es que la aplicación de este
principio no puede servir como fundamento para omitir el estudio de los aspectos técnicos legales
que puedan actualizarse en el juicio de amparo. Lo anterior es así, toda vez que la interpretación
pro persona se traduce en la obligación de analizar el contenido y alcance de los derechos
humanos ante la existencia de dos normas que regulan o restringen el derecho de manera diversa,
a efecto de elegir cuál será la aplicable al caso concreto, lo que, por un lado, permite definir la
plataforma de interpretación de los derechos humanos y, por otro, otorga un sentido protector a
favor de la persona humana, pues la existencia de varias posibles soluciones a un mismo
problema, obliga a optar por aquella que protege en términos más amplios, lo que implica acudir a
la norma jurídica que consagre el derecho de la manera más extensiva y, por el contrario, al
precepto legal más restrictivo, si se trata de conocer las limitaciones legítimas que pueden
establecerse a su ejercicio. En consecuencia, la utilización de este principio, en sí mismo, no puede
ser invocado como fundamento para ignorar el cumplimiento de los requisitos de procedencia en el
juicio de amparo.” Época: Décima Época. Registro: 2002359. Instancia: Primera Sala. Tipo de
Tesis: Aislada. Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta. Libro XV, Diciembre de
2012, Tomo 1. Materia(s): Constitucional. Tesis: 1a. CCLXXVI/2012 (10a.). Página: 530
29
AMPARO EN REVISIÓN 900/2015
Tribunal Colegiado de origen para que se pronuncie respecto a su
aplicación.
Por lo expuesto y fundado, se resuelve:
PRIMERO. En la materia de la revisión, competencia de esta
Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, se
confirma la sentencia recurrida.
SEGUNDO. Se sobresee en el juicio de amparo **********,
promovido por **********, en términos del fallo recurrido.
TERCERO. Remítanse los autos al Segundo Tribunal Colegiado
en Materia de Trabajo del Sexto Circuito, para que en el ejercicio de
sus facultades, analice las cuestiones de legalidad pendientes de
resolver.
Notifíquese; con testimonio de esta resolución, vuelvan los
autos al lugar de su origen y, en su oportunidad, archívese el toca
como asunto concluido.
En términos de lo dispuesto en los artículos 3, fracción XXI, 73, fracción II,
111, 113, 116, Octavo y Duodécimo Transitorios de la Ley General de
Trasparencia y Acceso a la Información Pública, así como en el segundo párrafo
del artículo 9º del Reglamento de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y del
Consejo de la Judicatura Federal para la aplicación de la Ley Federal de
Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, en esta versión
pública se testa la información considerada legalmente como reservada o
confidencial que encuadra en esos supuestos normativos.
30
Descargar