El Agua y el hombre: panorama mundial - unesdoc

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El
Decenio
Hidrológico
Internacional
El agua y el hombre:
panorama mundial
por Raymond
Unesco
L. Nace
Publicado
en 1970 por
la
0r:anización
de las Naciones
Unidas
para la Educación,
la Ciencia
y la Cultura,
Impreso
place de Fontenoy,
por Imprimeries
0
Unesco
1970
75 Paris-7”
Oberthur,
Rennes
COM.69/11.29/S
La Unesco
y su programa
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--..^.
En
esta
colección:
Maestros
por
para la escuela de mañana
Jean
El derecho
por
Louis
Thomas
a la educación
Fransois
Para los niños del mundo
por
Richard
Greenough
Con la juventud
La protección
Cuatro
.
. ..-“<--..^”
del patrimonio
declaraciones
.
cultural
sobre la cuestión
‘..
_.
_,
de la humanidad
racial
Prefacio
El Decenio Hidrológico
Internacional,
patrocinado
por la Unesco,
comenzó el 1.” de enero de 1965, y es el primer intento concertado
que realiza el hombre para inventariar
sus recursos de agua dulce
cada vez más reducidos
y para coordinar
las investigaciones
mundiales
sobre la manera de utilizarlos
mejor.
El Decenio, que comenzó bajo el signo de la penuria mundial
de agua, ha llegado ya a la mitad de su camino. Ha movilizado
hidrólogos
de todo el mundo en una empresa de tanta urgencia
para los países desarrollados
como para los países en vías de
desarrollo.
En realidad,
es una tarea que en un libro de texto
puede citarse como ejemplo
característico
del tipo de problema
científico
que sólo puede resolverse por medio de la cooperación
internacional.
Los antecedentes
históricos
y científicos
del problema
y la
manera
en que se ha puesto en marcha
el mecanismo
de la
cooperaci’ón
internacional
constituyen
el tema de este folleto de
la serie La Unesco y su programa.
El autor, Dr. Raymond
L. Nace,
ocupa el cargo de hidrólogo
investigador
en la División
de
Recursos Hydráulicos
del United
States Geological
Survey. Ha
sido presidente
del Comité Nacional
de los Estados Unidos de
América
para el Decenio Hidrológico
Internacional
y representante de los Estados Unidos
de América
en el Consejo
de
Coordinación
del Decenio.
Se ha ocupado
de problemas
de
hidrología
general en los Estados Unidos de América
y de la
eliminación
de los deshechos radiactivos.
Las ideas expuestas
aquí son las del autor y no reflejan
necesariamente
la opinión
oficial de la Unesco.
I
Indice
El agua
El agua
1
y el medio
9
II
substancia
como
III
de aire
Acondicionamiento
del planeta
IV
terrestre
La noria
ll
15
16
v
El sistema
El hombre
mundial
y el agua
Patrones
El dilema
Una
ojeada
de destilación
VI
a través
de los tiempos
VII
de medida
VIII
del hombre
IX
hacia
Un programa
17
el futuro
X
de actividades
19
30
34
37
40
XI
Resultados
obtenidos
44
-
1
El agua y el medio
Desde los albores de la civilización,
el aumento del número
de
habitantes
del globo y la proliferación
de sus actividades
ha
dependido
de la superación
de las restricciones
naturales
del
medio y, en particular,
de la cantidad
y la distribución
del agua.
El aprovechamiento
y la administración
del agua ha sido siempre
importante,
como se deduce de las numerosas medidas materiales
y administrativas
destinadas
a regular
su distribución
y utilización, que a partir
de los antiguos sumerios de Mesopotamia
se
han ido haciendo cada vez más complejas
en el curso del tiempo.
A pesar de ello, los problemas
relativos al agua están adquiriendo
cada vez más gravedad
en muchas regiones, sin excluir
ciertas
zonas de los países desarrollados
en los que ese elemento
es
relativamente
abundante.
Ello se debe a que, en muchas regiones,
los problemas
se refieren más bien a la calidad del agua que a
su cantidad.
En términos
generales puede decirse que los problemas del agua son pocos pero fundamentales:
la distribución
en el espacio (demasiado
abundante
o demasiado
escasa);
la
distribución
en el tiempo (cantidad
excesiva en ciertas estaciones
química
(demasiado
0 años e insuficiente
en otros) ; la calidad
presencia
de
necesarios;
mineralizada
; pobre
en minerales
minerales
nocivos) ; y la contaminación.
En secciones ulteriores
se examinarán
con más detalle
esos
Aquí
conviene
señalar
que algunas
personas
bien
problemas.
intencionadas
hablan
confiadamente
de la superación
de todos
los problemas
mediante
el dominio
del medio. Este objetivo
es
ilusorio. El hombre debe primero dominarse a sí mismo. El hecho
cierto es que no lo ha hecho y que debido a ello ha perturbado
tan completamente
el medio natural
en el que ha evolucionado
que ya no sabe cuál es su lugar en ese sistema salvo como elemento
de desorden. Sabemos que el agua desempeña una función vital
9
Ii1 agua y el medio
en todos los medios de la Tierra desde las profundidades
del mar
hasta la más alta montaña;
desde el desierto más árido al bosque
lluvioso más húmedo;
y desde los trópicos a los casquetes polares.
Además desempeña
una función
en cada actividad
del hombre
y de los animales.
Hasta ahora, nuestros ensayos de “dominio
del medio”
han
sido simples reformas
del paisaje realizadas
torpe e irreflexivamente, mientras
que otras actividades
humanas han provocado
efectos secundarios
nocivos,
imprevistos
y mal comprendidos.
La actividad
humana ha contaminado
ya todo el océano mundial,
la atmbsfera e incluso los remotos casquetes glaciares de Groenlandia y la Antártida.
La mayor parte de los ríos están más o
menos contaminados
y muchos de ellos son nauseabundas
alcantarillas
abiertas.
Se ha destruido
la vegetación
y la fertilidad
del suelo de vastas zonas. Se han repetido
muchas veces algunas
partes del relato de la expoliación
de la tierra por el hombre,
pero no puede
hacerse el relato completo
porque no se conoce
todo él y no ha terminado
todavía. El problema
no es el dominio
del medio, sino el saber si la naturaleza
puede preservarse
con
cierta apariencia
de orden y si la civilización
puede sobrevivir
a su propio impacto
sobre la naturaleza.
La situación
con que se enfrenta
hoy día la mayor parte de
la humanidad
demuestra
convincentemente
que los problemas
del hombre y de ,su medio no son problemas
de los hombres de
las distintas
naciones sino que afectan a todos los hombres y a
todas las naciones.
Esto se aplica
especialmente
al agua. La
movilidad
del agua es una de sus propiedades
más útiles pero
plantea también graves problemas tanto prácticos como científicos,
internacionales
como nacionales.
Por lo tanto,
es instructivo
considerar
al agua como substancia y en una perspectiva
mundial.
10
II
El agua como substancia
El agua es la única substancia
común que se encuentra
naturalmente y simultáneamente
en tres fases distintas:
gaseosa, líquida
y sólida. Tales de Mileto reconoció y subrayó ese hecho hace unos
2 500 años. Debido a las propiedades
inusitadas
de esta substancia
corriente,
el hombre ha rodeado al agua de misterio durante toda
su historia
y todavía queda mucho de ese halo misterioso.
Cada
propiedad
física o química del agua sorprendió
al ser descubierta
y la verdad es que aún siguen produciéndose
sorpresas. El estudio
del agua ha conducido
a muchos descubrimientos
importantes
sobre el mundo físico y ésta es una de las razones por las que
K. S. Davis y J. A. Day, en su libro sobre el agua, la llaman el
“espejo de la ciencia”.
El nivel medio del mar es la cota normal
de referencia
de la geodesia, la geofísica y otras ciencias
que
necesitan una cota fija. El punto de congelación
del agua es el
cero de la escala centígrada
de temperaturas
y su punto
de
ebullición
es el 100. En la escala de densidades
relativas
de la
materia,
la densidad del agua pura se toma como unidad.
Éstos
son algunos ejemplos
que demuestran
que el agua tiene para la
ciencia, y, por lo tanto, para los negocios humanos, una importancia mayor de la que hace suponer sus aplicaciones
ordinarias
cotidianas.
La historia
del desarrollo
de la civilización
y de la
ciencia
podría
escribirse
en gran parte
en función
de las
relaciones
del hombre con el agua.
Una redoma
de agua
Se dice que una pequeña
redoma
herméticamente
cerrada
existente
en París
(Francia)
contiene
45 gramos
de agua
sintetizada
en 1775 quemando
un gas que después recibió
el
nombre
de hidrógeno.
Cualquier
escolar puede hacer hoy día
ll
El agua como substancia
la misma cosa, pero hace 200 años la química
no se había
separado aún claramente
de la alquimia.
Se ignoraban
la estructura y la composición
verdaderas
de las substancias
químicas.
Incluso el agua, la más corriente
de las substancias palpables,
era
un misterio
químico.
Antoine-Laurent
Lavoisier,
trabajando
en su laboratorio
de
París -la
Meca de los naturalistas
del siglo XVIIIno fue el
primer
hombre
que sintetizó
el agua. Fue precedido
por el
excéntrico
y misántropo
aficionado
inglés a la química,
Henry
Lord Cavendish,
pero Cavendish
fue incapaz de explicar
lo que
había sucedido. Otro aficionado
a la química,
Joseph Priestley,
el disconforme
eclesiástico
y preceptor
inglés, había observado
también
que ciertos tipos de combustión
producían
humedad.
Otros varios experimentadores
hicieron independientemente
observaciones semejantes por ese mismo tiempo. Ninguno
de ellos, sin
embargo, comprendió
la reacción de combustión.
Lavoisier
explicó correctamente
lo que había conseguido,
con
lo que derribó la antigua teoría del flogisto, que había inducido
a error a Priestley,
Cavendish
y otros. Con éste y otros descubrimientos,
Lavoisier
estableció
los fundamentos
de la química
moderna.
A tomos
de agua
La teoría atómica
de la materia
es la hipótesis
científica
más
antigua existente.
El filósofo griego Demócrito
de Abdera (C~FFCI
460-350 a. J.C.) enseñaba una teoría atómica formulada
por su
preceptor,
Leucipo
de Mileto.
Sin embargo,
la teoría atómica
moderna
es un eco lejano
de la sencilla
partícula
invisible
e
indivisible
concebida
por Leucipo.
La constitución
de la materia no se estudió seriamente
hasta
unos 2 100 años después de Leucipo.
A fines del siglo XVII,
Robert Boyle e Isaac Newton resucitaron
el concepto de átomo
pero llamándolo
“corpúsculo”.
Boyle hizo también una distinción
entre elementos
y compuestos
químicos,
que fue confirmada
después por Lavoisier
en sus experimentos
con el agua y sus
componentes.
En 1808, John Dalton publicó
una teoría atómica
que incluía
la “ley de las proporciones
constantes”
entre los
elementos que forman un determinado
compuesto.
Es decir que,
contrariamente
a la creencia tradicional,
el agua tiene las mismas
12
El agua como substancia
proporciones
de hidrógeno
y oxígeno tanto si cae del cielo como
si corre por el Rin o si se hiela en el corazón de la Antártida.
También
concibió
la “ley de las proporciones
múltiples”
entre
determinados
elementos de una serie de compuestos.
Esto quiere
decir que pueden existir los compuestos AB, AB,, AB,, etc., pero
no el AB 1/5. Estableció
asimismo las bases de un sistema de pesos
atómicos relativos,
utilizando
como unidad el peso del elemento
más ligero, el hidrógeno.
Su sistema dio pesos erróneos porque
suponía, lo mismo que Lavoisier,
que el agua era HO. En 1809,
Joseph-Louis
Gay-Lussac dio la pista de la fórmula
correcta con
su observación
de que la combinación
volumétrica
de los gases
se ajusta a las leyes de Dalton para los átomos. De este modo,
dos volúmenes
de hidrógeno
se combinan
con un volumen
de
oxígeno. Sin embargo, Dalton rechazó esa idea y dejó al italiano
Amedeo
Avogadro
el mérito
de enderezar
las cosas con su
hipótesis
de la constitución
molecular
de los gases libres
elementales.
Dicha hipótesis
se publicó
en 1811 pero no fue
aceptada hasta casi cincuenta
años después.
Las leyes de Dalton,
que en realidad
sólo eran conjeturas
astutas, se confirmaron
a los pocos años y la composición
del
agua quedó
firmemente
establecida
como
H,O.
Desde ese
momento,
el progreso de la química fue rápido y el agua siguió
desempeñando
un papel
destacado.
En 1895, después de la
construcción
y confirmación
del cuadro periódico
de los elementos,
ideado por Dimitri
Ivanovich
Mendeleiev
y publicado
en 1869,
el átomo adquirió
carta de naturaleza.
En 1905, Albert
Einstein
desintegró,
al menos en el papel, el átomo indivisible.
Sin embargo,
hasta 1934 no demostró
el químico
norteamericano
Harold Clayton Urey que la fórmula HZ0 no contiene
toda la historia
química
del agua. Urey demostró la existencia
del “hidrógeno
pesado”
(deuterio)
y del agua pesada (D20).
Luego vino el descubrimiento
del “hidrógeno
superpesado”
(tritio)
y del agua todavía más pesada (T-0).
El oxígeno también tiene
tres isótopos. Por lo tanto, en combinación
con los tres isótopos
del hidrógeno
son posibles teóricamente
18 clases de agua.
En cambio, la historia
química del agua en el tubo de ensayo
apenas da idea de su importancia
en la historia de la tierra y de
sus habitantes.
14
III
Acondicionamiento
de aire del planeta
La importancia
del agua es considerablemente
superior
a la
función que desempefía en los procesos orgánicos vitales y en sus
variadas
utilizaciones
por el hombre.
El agua es un factor
fundamental
en el sistema natural
de acondicionamiento
de aire
del planeta
Tierra.
El hombre
ha deplorado
a veces la gran
superficie
y volumen
del océano mundial,
tres veces mayor que
la superficie
de los continentes.
En realidad
es una suerte que
tenga esas proporciones.
Los océanos son el gran depósito de calor del sistema terrestre,
absorben enormes cantidades
de energía solar y la liberan
en la
atmósfera lentamente,
manteniendo
un régimen térmico aceptable
para los seres vivos. Una gran parte del calor se consume en
transformar
el agua en vapor, que se incorpora
a la atmósfera.
Esta absorbe cierta cantidad de radiación
solar directa o reflejada,
pero no lo hace uniformemente.
Esa falta de uniformidad
produce
desequilibrios
en el régimen térmico
de la atmósfera,
que a su
vez ponen a ésta en movimiento.
La energía solar es la fuerza
motriz
y la atmósfera
el vehículo
que transporta
agua y aire
fresco a las zonas continentales.
Una gran parte del agua vuelve
a evaporarse
desde el suelo, pero otra parte se vierte de nuevo
en el mar.
15
IV
La noria terrestre
El ciclo hidrológico
o ciclo del agua consiste en un movimiento
continuo
de ésta por evaporación
desde el mar a la atmósfera,
por precipitación
sobre la tierra y el mar y por el caudal que
los ríos vierten en el océano. Una parte del agua precipitada
sobre
el suelo vuelve a evaporarse
en los lagos, el suelo húmedo y la
otra parte se infiltra
en el subsuelo y se convierte
vegetación;
en agua subterránea;
y sólo otra parte del agua vuelve directamente al mar a través de los ríos.
La atmósfera es un vehículo muy eficaz de transporte
de agua.
Una columna de la atmósfera
contiene, por término medio, una
cantidad
de vapor equivalente
a unos 2,5 cm de agua líquida,
que es el espesor de la capa de agua que se formaría
sobre toda
la tierra
si la totalidad
del agua atmosférica
se precipitase
repentinamente.
Sin embargo,
las masas tormentosas
de aire
pueden contener hasta 8 cm o más. La masa de aire que interviene
en un huracán puede contener de 5 a 10 kilómetros
cúbicos de
agua y transportarla
a distancias
de miles de kilómetros.
Sólo
una parte del vapor de agua contenido
en la atmósfera
llega a
precipitarse.
Por ejemplo, se ha calculado que el transporte
anual
total a través de los Estados IJnidos de América
equivale
a
60 000 km” de agua, de la que sólo se precipita
aproximadamente
la décima parte.
A pesar de la cantidad
relativamente
pequería de vapor de
agua contenlda
en la atmósfera
terrestre
en un momento
dado
iunos 13 000 km3), la tierra firme recibe grandes cantidades
de
precipitación
porque el vapor atmosférico
se renueva continuamente por evaporación.
Cada molécula
de agua sólo permanece
en la atmósfera en forma de vapor unos 8 a 10 días por término
medio.
16
v
El sistema mundial
de destilación
Durante
la última
década, la tecnología
de la desalinización
de
aguas salobres ha progresado
rápidamente
y ha sido ampliamente
aplicada.
La producción
mundial
anual de agua desalinizada
es
actualmente
del orden de 90 millones de metros cúbicos. Esta cifra
puede parecer grande mientras
no la convirtamos
en kilómetros
cúbicos (0,09 km3) y la comparemos
con la producción
natural
de agua dulce a partir del mar.
El sol, el océano mundial
y la atmósfera
mundial
forman un
inmenso sistema natural
de destilación
y distribución
de agua.
El calor solar evapora anualmente
unos 350 000 km3 de agua de
los océanos y unos 70 000 km3 de los continentes,
lo que hace
atmosférica
distribuye
un total de 420 000 km3. La circulación
ese vapor alrededor
del mundo. Una cantidad
igual de agua cae
en forma de precipitación,
de la que unos 1.00 000 km3 sobre
los continentes.
Por lo tanto, la precipitación
anual natural
que
reciben las tierras es más de un millón
de veces mayor que la
producción
actual
de agua artificialmente
desalinizada.
Esta
última
puede tener importancia
local para muchas ciudades
e
industrias
pero es poco probable
que llegue a ser nunca algo más
que una pequeña fracción de la cantidad producida
naturalmente.
El hombre
no puede competir
con los procesos naturales
más
que en escala local.
17
VI
El hombre y el agua
a traués de los tiempos
La extraordinaria
importancia
del agua, o de la falta de ella,
ha hecho que este elemento
constituya
un tema apasionante
de
conversación
y de acción
durante
los tiempos
históricos
y
probablemente
desde mucho antes. El crecimiento
demográfico
esa importancia,
no sólo porque el
en el siglo XX ha acentuado
agua escasea en general, sino también
porque
su utilización
y
conservación
son deficientes.
Durante
los últimos
7 000 años, los
hombres
han intentado
en algún tiempo
y lugar aumentar
el
abastecimiento
de agua dulce, o al menos incrementar
la parte
utilizada
antes de su retorno inevitable
al mar. Durante la mayor
parte de ese tiempo, el ciclo del agua era un misterio.
El hombre antiguo, lo mismo que el moderno,
amaba el sol
y el clima templado
y seco, pero para prosperar
y multiplicarse
en las regiones secas era necesario un cambio más profundo
que
la transición
de la caza y el pastoreo trashumante
a la agricultura
sedentaria.
La agricultura
sin riego es precaria
o imposible
en
las zonas secas. Sin embargo,
el riego intensivo
requiere
un
esfuerzo colectivo
para la captación
del agua, el mantenimiento
de las obras hidráulicas
y la distribución
del agua, lo que sólo
puede conseguirse
mediante
una organización
política
y social
eficaz. Es posible que la civilización
se haya debido a la resistencia
del hombre a aceptar las limitaciones
de la geografía y a la busca
de medios para sortear esas limitaciones.
Después de la época glacial
se establecieron
hace por lo
menos 5 000 años y tal vez 8 000, condiciones
climáticas
idénticas
en todos los aspectos esenciales a las que predominan
hoy día.
El Cercano
Oriente
y el Medio
Oriente
ya eran áridos
o
semiáridos
pero en ellos nacieron
las primeras
civilizaciones.
Esto no fue una simple coincidencia,
por la razón antes indicada.
El clima determinó
el lugar de desarrollo
de la civilización.
19
El hombre
y el agua a través
de los tiempos
El riego
Teniendo
en cuenta la antigüedad
de la ordenación
del agua, es
sorprendente
que el ciclo de ésta haya sido un misterio
para el
hombre durante la mayor parte de su historia. Los conocimientos
hidrológicos
de los sumerios son problemáticos.
Los autores de
sus inscripciones
cuneiformes
se interesaban
más por las hazañas
guerreras
y los asuntos prácticos
que por las disquisiciones
intelectuales.
Sin embargo,
el pueblo debió tener un profundo
conocimiento
práctico
del agua corriente
pues en otro caso no
hubiera
podido explotar
un vasto y complicado
sistema de riego
en la llanura
de Mesopotamia.
Ese sistema se remonta
por lo
menos a 4 000 años a. J. y tal vez a mucho antes. Ese pueblo y
los que le sucedieron
dominaron
una región de unos 20 000 km’,
gran parte de los cuales eran irrigados,
aunque no todos al mismo
tiempo.
El sistema de riego de los sumerios era una maravilla,
no sólo debido a su extensión sino también
a su larga existencia.
La salinización
y el entarquinamiento
fueron en grado variable
dos plagas de los terrenos de regadío desde tiempos muy remotos,
pero los sumerios aprendieron
a combatirlas
con más o menos
eficacia.
Lo mismo hicieron
sus sucesores semitas y el riego
continuó
hasta mediados del siglo XII d. J. Se ha atribuido
a la
invasión
de Hulagu
Kan, en el siglo XIII,
la devastación
de
Mesopotamia,
pero la región había sido prácticamente
abandonada
un centenar de años antes.
A juzgar por la experiencia
de los modernos métodos de riego,
es dudoso que un sistema moderno pueda tener una duración
ni
siquiera
aproximada
a la de Mesopotamia.
En la vasta y fértil
llanura
del Indo
del Paquistán
Occidental
viven
más de
30 millones
de personas. Una enorme red de canales de riego
cubre unos 9 millones
de hectáreas de tierra (90 000 km*). Más
de 2 millones
de hectáreas se han perdido ya por la salinización
y el anegamiento
y cada año se pierden
alrededor
de otras
40 000 hectáreas.
La llanura del Indo no es más que un ejemplo de los problemas
que plantea
el riego. Las regiones secas tienen con frecuencia
suelos y aguas subterráneas
salinos debido a que el ciclo local
del agua no tiene un volumen
suficiente
para arrastrar
las sales.
Un riego satisfactorio
requiere
la aplicación
de una cantidad
suficiente de agua para lixiviar
las sales y de una circulación
de
20
El hombre
y el agua a través
de los tiempos
agua subterránea
o de avenamiento
que permita
evacuar las sales
el avenamiento
es insuficiente,
el
de la zona regada. Cuando
anegamiento
agrava el problema.
Anualmente
se pierden
para
la producción
muchas decenas de miles de hectáreas debido a la
salinización
y al anegamiento,
principalmente
en Asia, Africa
y América
del Norte.
La agricultura
de regadío organizada
en gran escala apareció
en el valle del Nilo hacia 3400 a. J. C., después de un periodo
preparatorio
de pequeños progresos locales. Por diversas razones,
el problema
del riego era aquí más sencillo que en Mesopotamia.
Se aplicó el sencillo sistema de riego por estanques de inundación,
primero
únicamente
en la orilla
izquierda.
‘Más tarde, cuando
el método de inundación
se extendió también a la orilla derecha,
el estrechamiento
del río entre ambas orillas
planteó
graves
problemas
durante
las grandes crecidas. En la XII dinastía
se
ejecutó un ingenioso
plan para mitigar
ese problema:
la obra
de Fayum. Dicho plan consistía en utilizar
la d,epresión de Fayum
como un embalse de derivación
en el que se acumulaban
las aguas
sobrantes
formando
el lago Moeris en el desierto
a 80 km al
suroeste de El Cairo. Durante
los años de crecidas insuficientes,
el agua almacenada
en el lago se devolvía
al valle.
El sistema de riego egipcio era único. Los estanques de riego
se inundaban
abundantemente,
pero sólo una vez al año. La
arena y la grava existentes
en el subsuelo del valle permitían
un buen drenaje subterráneo.
No había necesidad de canales de
riego ni de zanjas de desagüe y la salinización
o el anegamiento
de los suelos no planteaban
ningún problema
general. El depósito
anual de limo suplía la necesidad
de abonos. Será interesante
observar
el futuro
del valle del Nilo con un sistema de riego
moderno
que comprende
un gran embalse en el tramo superior
en el que se depositará una gran parte de los sedimentos contenidos
en el agua almacenada.
Llanuras
aluviales
y ciudades
Los pueblos
modernos
no son los primeros
que han erigido
ciudades en las llanuras
aluviales.
Mohenjo-Daro
y Harappa,
dos
ciudades
arqueológicamente
famosas de una civilización
que
floreció en la llanura
del Indo de 2500 a 1500 a. J. C., sufrieron
dificultades
porque
sus habitantes
no comprendieron
o no
21
El hombre
y el agua a través
de los tiempos
pudieron
dominar
las interacciones
de la tierra,
el agua, la
vegetación
y el hombre
en las condiciones
mesológicas
de una
llanura
aluvial.
La civilización
decayó poco a poco y terminó
Una hipótesis
corriente
es que la civilización
por desaparecer.
harappana
se basaba en la agricultura
de regadío y fue vencida
por la salinización
del suelo. Sin embargo, algunos autores dicen
que no hay pruebas de que hubiese obras de riego en los tiempos
de Harappa.
Según una teoría reciente, las ciudades harappanas
fueron destruidas
por repetidas
inundaciones.
Los gruesos muros
de mampostería
que rodeaban
a Mohenjo-Daro
dejaron
de
protegerla
y la ciudad fue sumergida
y sepultada
por el cieno.
La naturaleza
de esas crecidas debió ser inusitada.
Una llanura aluvial es exactamente
lo que indica su nombre:
un terreno formado
por el río durante las crecidas. Un río está
en crecida
cuando
sobrepasa
las orillas
de su cauce. Este
rebosamiento
es un fenómeno
periódico
normal
en la mayoría
de los ríos y las pequefias crecidas se producen
cada dos o tres
años. Las grandes crecidas son menos frecuentes.
Sin embargo,
las crecidas del Indo en los tiempos de Harappa
parecen haber
sido de distinta
naturaleza.
Según una interpretación,
algún fenómeno geológico desconocido produjo
una obstrucci’ón
del Indo aguas abajo de MohenjoDaro formando
un lago que sumergió la ciudad bajo el agua y el
cieno. Cuando el efluente del lago erosionó el obstáculo y evacuó
el lago, los hombres regresaron
y construyeron
de nuevo encima
de la antigua mampostería.
Esto sucedió por lo menos cinco veces.
Un montículo
existente en el lugar contiene artefactos hasta una
profundidad
de 22,6 metros, 7,3 de los cuales se encuentran
por
debajo del nivel hidrostático
actual y sólo pueden inspeccionarse
por sondeo.
Todo demuestra que la ciudad fue sumergida
por el agua y el
cieno, pero no se sabe si fue por un lago o por una crecida. La
llanura
del Indo es muy plana y una gran crecida puede tener
muchas de las características
de un lago. En todo caso, MohenjoDaro es un antiguo ejemplo
de un problema
que ha adquirido
grandes proporciones
en los tiempos modernos. La intrusión
del
hombre en las llanuras
aluviales
produce daños materiales
cada
vez mayores y, en ciertos casos, pérdidas de vidas humanas.
El
hombre moderno tampoco ha resuelto ese problema,
porque las
grandes crecidas no pueden dominarse.
Sólo pueden combatirse.
22
El hombre
y el agua a través
de los tiempos
Otras obras hidráulicas
antiguas, como las del Irán y China,
no son menos interesantes,
pero los ejemplos presentados
demuestran que muchos siglos antes de que naciera la civilización
griega
clásica, el hombre tenía un gran conocimiento
práctico
del agua
y de la manera de aprovecharla.
Había ya inventado
los principales tipos de obras de regulación:
diques de derivación,
diques
de almacenamiento,
esclusas, canales y zanjas de avenamiento,
y utilizado
canales para el riego, el abastecimiento
urbano
de
agua y la navegación.
Sus conocimientos
eran en gran parte 0
totalmente
empíricos,
pero inmensamente
útiles.
Los pueblos
antiguos también sabían alumbrar
el agua subterránea
y favorecer
la recarga de las capas acuíferas, pero no se sabe con seguridad
cuál es la antigüedad
de ese conocimiento.
Los pueblos
antiguos
también
tropezaron
con los mismos
problemas
que nos preocupan
hoy día: el mantenimiento
de los
canales y las zanjas de avenamiento;
la necesidad de dragar y de
evacuar
los desechos;
el abastecimiento
público
de agua; la
navegación;
la lucha contra las crecidas;
y la contaminación.
La diferencia
es que esos problemas
se han vuelto más urgentes
con el paso del tiempo y con la proliferación
del género humano.
Hidrología
griega
Aparte de los problemas
prácticos del aprovechamiento
del agua,
las primeras nociones coherentes sobre el agua como substancia y
sobre el ciclo del agua en su conjunto
han aparecido
probablemente en la Grecia clásica. Los filósofos de la naturaleza
griegos
eran intelectualmente
metódicos.
Buscaban
causas racionales
de
los efectos observados en vez de invocar el capricho
de los dioses
como causas fundamentales.
Aunque
su pensamiento
estaba muy
influido
por la mitología,
rechazaban
en principio
los mitos, los
sustituían
por deducciones
racionales
y procuraban
reducir
muchos hechos a unos pocos principios.
Por lo común estaban
equivocados,
pero acertados o equivocados,
eran por lo general
1’og1cos.
*
El primero
de los filósofos de la naturaleza
fue Tales de
Mileto (;640?-546 a. J.C.). Conociendo
la ubicuidad
del agua en el
mar, la tierra, el subsuelo y el aire, Tales supuso que todas las
substancias procedían originariamente
del agua y volvían a adquirir
esa forma. Éste puede haber sido el primer intento
del hombre
23
El hombre
y el agua a través
de los tiempos
para reducir
la desconcertante
diversidad
de la materia
a un
común denominador.
Tales creía que los ríos eran alimentados
por el mar y que el viento impulsaba
el agua hacia el interior
de la tierra. Una vez dentro, el peso de las rocas suprayacentes
obligaba al agua a ascender hacia las montanas, de las que surgía
formando
los ríos.
Después de Tales, los filósofos enriquecieron
poco las ideas
sobre el agua hasta la época de Anaxágoras
de Clazomene
(500428 a. J.C.), pensador muy original
que rechazó la idea milesiana
de un elemento
primordial.
Creía que no podían
producirse
transformaciones
de la materia y que todas las substancias existían
desde la eternidad.
Anaxágoras
se formó una idea fundamentalmente correcta del ciclo hidrológico
general: el sol hace ascender
el agua del mar a la atmósfera, de la que cae en forma de lluvia.
El agua de lluvia se acumula
en depósitos subterráneos
de los
que manan los ríos. La tierra no engendra nueva agua, sino que
los depósitos
se llenan
durante
la estación
lluviosa.
Los ríos
perennes proceden
de los grandes depósitos
y los efímeros
de
los pequeños.
(circa
460~circa
370 a. J.C.) desarrolló
la teoría
De;nócrito
de las
atómica
de Leucipo
y enseñó que las propiedades
substancias
dependían
del tamano de sus átomos. El agua, por
ejemplo,
podría estar compuesta
por esferas lisas, lo que explicaría por qué fluye tan fácilmente.
Platón (428 o 427-348 a. J. C.) hizo avanzar considerablemente
el pensamiento
griego. Supuso que el universo había sido creado
por una inteligencia
organizadora
y que, por lo tanto,
era
comprensible.
Sin embargo,
el núcleo del ciclo hidrológico
de
Platón era el Tártaro
mítico. Suponía que una serie de canales
subterráneos
conectados entre sí comunicaban
con su fuente, el
vasto reservorio
del Tártaro.
El flujo y reflujo perpetuos
de las
aguas en el depósito
subterráneo
producían
el caudal
de los
manantiales
y de los ríos. Toda el agua de los ríos y de los mares
terminaba
volviendo
al Tártaro.
Aristóteles
de Estagira
(384-322 a. J. C.), discípulo
de Platón
y preceptor
de Alejandro,
el hijo
de Filipo
de Macedonia,
proyectó
su pensamiento
mucho más lejos que su maestro. Su
vasto y variado intelecto exploró todas las ramas del conocimiento
y de la filosofía e inevitablemente
incluyó el ciclo del agua. Como
ha señalado Will Durant,
ningún
científico
puede trabajar
hoy
26
El hombre
y el agua a través
de los tiempos
día sin apoyarse en Aristóteles.
Las palabras “facultad”,
“media”,
“máxima”,
“categoría”,
“energía”,
“actualidad”,
“motivo”,
“fin”,
términos
abstractos
se
“principio”,
“forma”
y otros muchos
forjaron
en la mente de Aristóteles.
Aristóteles
rechazó perentoriamente
tanto las ideas de Anaxágoras sobre el ciclo del agua como el Tártaro de Platón. Reconoció
que algunos manantiales
eran alimentados
por el agua meteórica,
pero creyó que el principal
caudal
de agua se originaba
en
grandes cavernas subterráneas
donde el frío transformaba
el aire
en la explicación
de los
en agua. T am b ién difería de Anaxágoras
fenómenos
meteorológicos,
por ejemplo,
el granizo.
Como habitante de una región árida, Aristóteles
no podía concebir
que la
lluvia hiciese algo más que una aportación
secundaria
al agua
de los ríos y de los manantiales.
Creía que el agua del mar se
convertía
en aire por el calor del sol y que el aire se volvía de
nuevo agua (por condensación)
en las cavernas bajo la influencia
del frío. Como se ve, Anaxágoras
se aproximó
más que Aristóteles
a las explicaciones
que todos admitimos
hoy día. Sin embargo,
Aristóteles
manejó muchos más datos de observación
que Anaxágoras y algunos de ellos contradecían
las ideas de este último.
Por consiguiente,
los argumentos
de Aristóteles
predominaron
y
no se ínpugnaron
con éxito durante cerca de 2 000 años.
La Roma
imperial
y las obras
públicas
Antes de que los romanos cayeran bajo la influencia
intelectual
de Grecia habían
aprendido
mucho de los etruscos, que eran
maestros
en el arte del riego y del avenamiento
de zonas
pantanosas. Esta herencia permitió
a Roma tener un buen sistema
de alcantarillado
ya en el siglo VI a. J. C. En general, los romanos
aceptaron
la ciencia griega y no la enriquecieron
con conceptos
básicos. Su fuerte era la ingeniería,
como lo demuestran
los
acueductos, los puentes y otras estructuras
que todavía subsisten.
Los ingenieros
romanos inventaron
también e.1 suministro
doméstico de agua mediante
tuberías.
Sin embargo,
es curioso que
fueran incapaces
de medir el caudal de agua de un conducto.
Suponían que dicho caudal dependía únicamente
del tamaño del
orificio
e ignoraban
la influencia
de la carga hidráulica.
27
El hombre
Europa
y el agua a través
de los tiempos
y el autoritarismo
Durante
la edad media prevalecieron
muchas ideas fantásticas
sobre el ciclo del agua. Una de ellas, heredada con modificaciones
de los griegos, era que el agua oceánica se vertía en cavernas
submarinas
que la conducían
a la tierra firme donde sufría una
destilación
y subía a la superficie
para alimentar
los manantiales
de la edad media
tenían
razón en
y los ríos. Los hombres
considerar que el mar es el origen del agua en el ciclo hidrológico,
pero hacían girar a éste en dirección
contraria
y funcionar
al
revés el alambique.
Tales ideas persistieron
porque los hombres
consideraban
a
los griegos y en particular
a Aristóteles,
como autoridades
indiscutibles y porque había un dogma religioso relativo
a un pasaje
del Eclesiastés que se interpretaba
en cl sentido de que las aguas
continentales
procedían
de un caudal subterráneo
del mar. Creer
otra cosa hubiera
sido herejía.
Ni los filósofos de la naturaleza
ni los eclesiásticos
podían comprender
que la lluvia
fuese un
origen suficiente
del agua de la tierra firme.
El renacimiento
de la hidrología
La hidrología,
lo mismo que otras ciencias y otras artes, tenía
que terminar
rompiendo
con el dogmatismo
y el autoritarismo.
La ruptura
se produjo
de un modo curioso. El hugonote
francés
Bernard
Palissy (il514?-1590)
fue un ceramista autodidacta
que
inventó
las obras maestras
de cerámica
esmaltada
de estilo
naturalista,
que llamó “figulinas
rústicas”.
Este invento
le salvó
la vida. Detenido
y enviado a Burdeos para ser juzgado por sus
actividades
en la nueva religión
de la Reforma,
parecía irremisiblemente
condenado.
Sin embargo,
la reina madre, Catalina
de
Médicis,
intervino
nombrándole
“inventor
de figulinas
rústicas
tlel rey” (que era Enrique
III).
Como miembro
de la casa real
escapó a la jurisdicción
del parlamento
de Burdeos.
Palissy se jactaba de no saber el latín ni el griego. Sólo sabía
lo que había visto en sus numerosos viajes como agrimensor
antes
de dedicarse a la cerámica. Sus dotes de observación
eran agudas
y, en el contexto de su época, fue un consumado geólogo, mineralogista y paleontólogo.
Aunque
Palissy rehuía la teoría, se fiaba
de la observación
directa, sabía lo bastante de la doctrina
del
28
El hombre
y el agua a través
de los tiempos
autoritarismo
para darse cuenta de que ésta negaba la suficiencia
de la lluvia como origen de los manantiales
y los ríos. Sin embargo,
lo que veía con ojos de geólogo le convenció
de lo contrario.
En
un libro publicado
en 1580 declaró
que los manantiales
y 10s
ríos procedían
exclusivamente
de la lluvia
y eran alimentados
por ella. ksta es probablemente
la primera
vez que se publicaba
tal afirmación.
Aunque
esto era más importante
para la humanidad que el invento
de su famosa cerámica
esmaltada,
Palissy
no recibió ninguna distinción
científica durante su vida. El mundo
esperó casi un siglo para despertarse.
El catalizador
fue de nuevo
un francés.
En 1668, un francés aficionado
a la ciencia, Pierre Perrault,
convencido
de que la lluvia ara suficiente para originar
el caudal
de las aguas terrestres,
se propuso probarlo.
Durante
tres años
midió la precipitación
en el tramo superior de la cuenca del Sena,
obteniendo
un promedio
de unos 49 cm anuales. Los cálculos
demostraron
que esa cantidad era seis veces mayor que el caudal
estimado del Sena. Perrault
publicó
ésta y otra información
en
1674. Sus mediciones
y sus cálculos podrían
haberse hecho en
cualquier
momento
durante
los 2 000 años precedentes,
pero la
ciencia no había alcanzado
todavía
la fase de comprobar
las
hipótesis mediante
mediciones
y observaciones.
Perrault
fue, por
lo tanto, el iniciador
de la moderna hidrología
científica.
También
explicó correctamente
el destino de los cinco sextos restantes de la
precipitación
(la parte que no corre por el Sena) y que se elimina
en la recarga de las capas acuíferas subterráneas,
en la evaporación
y en la transpiración
de las plantas.
Los descubrimientos
de Perrault
fueron confirmados
por otros
científicos a los pocos años y la hidrología
tomó la orientación
que
ahora tiene. Sin embargo, esta ciencia es interdisciplinaria
y no
pudo hacer grandes progresos en el aspecto cuantitativo
hasta
que las ciencias fundamentales
de la física, la química
y la biología no estuvieron
más avanzadas y hasta que no se establecieron
los principios
básicos de la geología. La trama geológica
de la
tierra constituye
su sistema de cañerías y debe comprenderse
este
sistema para poder entender la hidrología.
El periodo clásico de
la geología no llegó hasta el’ siglo XIX.
29
VII
Patrones de medida
En el trabajo científico
y tecnológico,
una gran parte del tiempo
y de la energía se consumen en el problema
fundamental
de la
medición.
La búsqueda de mejores patrones de medida es incesante. Una de las principales
razones del tardío desarrollo
de las
ciencias exactas fue la falta inicial de medios para hacer medidas
precisas.
Los adelantos
en las ciencias fundamentales
y derivadas
se
aceleraron
durante los siglos XVIII y XIX, junto con el progreso de
la tecnología
de la medición
de los fenómenos naturales. La rama
de la física llamada hidráulica
ha tenido una amplia aplicación
a la hidrología.
Por ejemplo,
Perrault
tuvo que calcular
aproximadamente
el caudal del Sena. Hoy día, la altura de los ríos
se mide y se registra
automáticamente,
mientras
que una calculadora obtiene e imprime
el caudal correspondiente.
La ciencia
de mediciones
cada vez más
del siglo XX depende estrechamente
complejas
y del análisis de éstas mediante
calculadoras.
La hidrología
está limitada
por el empleo
de técnicas e
instrumentos
poco satisfactorios
para medir muchos fenómenos
hidrológicos,
especialmente
a escala muy grande o muy pequería.
iCómo se mide, por ejemplo,
la velocidad
del movimiento
del
agua subterránea
en una capa acuífera? iCómo se mide la evaporación en todo un continente
o en el océano mundial?
Esas magnitudes no pueden medirse
directamente.
Sólo pueden estimarse
midiendo
fenómenos
afines de los que pueden derivarse
valores
calculados.
La evaporación
y la transpiración
son importantes
porque
disipan una gran parte de la precipitación
que recibe la tierra
firme. La evaporación
disminuye
los beneficios de los lagos artificiales. En las zonas áridas, los lagos pueden perder anualmente
por evaporación
una capa de agua igual a su superficie
hasta de
30
Patrones
de medida
3 metros o más de espesor. La suma de la evaporación
y la transpiración suelen calcularse a base de la radiación
solar, la velocidad
del viento, la humedad
del aire, la temperatura
y otros factores.
A fines del siglo XVII, el astrónomo
británico
Edmund
Halley,
a
base de un corto experimento
realizado
en Londres, calculó que
la evaporación
anual en el Mediterráneo,
que es un mar templado,
era de 3 pies (unos 90 cm). Esa cifra era baja y el cálculo actual,
promediado
para todo el océano mundial,
es de unos 100 cm.
Desde hace casi dos siglos se han hecho sistemáticamente
mediciones de la precipitación
sobre una parte cada vez mayor del
mundo. La primera
red meteorológica
europea se estableció
en
1780, con su estación más oriental en Hungría. Europa y una parte
de América
del Norte están relativamente
bien atendidas,
pero
en vastas zonas de Asia, Africa y América
del Sur, en las regiones
polares y en los mares, la precipitación
es prácticamente
desconocida.
Los ríos del mundo que desembocan en el mar vierten en éste
unos 30 000 km” de agua anualmente,
lo que equivale
aproximadamente
al 30% de la precipitación
sobre los continentes.
Sin
embargo, sólo alrededor
del 50% del caudal fluvial se ha medido
directamente,
mientras que el resto se ha calculado.
El Amazonas,
que es el río más grande del mundo, nunca se había medido hasta
1963-1964 en que una expedición
conjunta del Brasil y los Estados
Unidos de América,
a bordo de una corbeta de la marina brasilena, lo midió tres veces, una durante la fase de aguas altas, otra
durante la fase de aguas bajas y otra durante una fase intermedia.
Se encontró
que el caudal medio era de unos 175 000 m3 por
segundo, o de unos 5 540 km” por año. Esto equivale aproximadamente al 18% del caudal de todos los ríos del mundo. Según esas
mediciones,
el Amazonas
es casi dos veces mayor de lo que se
había calculado
anteriormente.
Estas solas mediciones
alteran los
cálculos anteriores
del balance hídrico
mundial
y demuestran
la
importancia
de las mediciones
en gran escala.
La última época glacial terminó
hace unos 10 000 años, pero
una gran parte del mundo está todavía invadida
por el frío. Los
grandes casquetes glaciares
de Groenlandia
y de la Antártida
contienen
cerca del 80% de toda el agua existente
fuera de los
océanos. Abundan
los glaciares alpinos, somontanos
y de valle;
los bancos de hielo y el hielo flotante cubren vastas regiones de
los mares polares, y grandes extensiones
de Siberia, el norte de
31
Patrones
de medida
Europa y la parte septentrional
de Norteamérica
tienen el suelo
permanentemente
helado. El volumen
total de los casquetes de
hielo y de los glaciares de los continentes
es de unos 26 millones
de kilómetros
cúbicos, mientras que todas las demás aguas de los
continentes
sólo ascienden a unos 8 millones de kilómetros
cúbicos.
Es evidente
que una gran parte del mundo está todavía
en la
época glacial,
p ero se sabe relativamente
poco sobre las zonas
heladas. Los grandes casquetes glaciares .parecen estables, pero
hay grandes diferencias
de opinión
sobre si las masas de hielo
están aumentando,
disminuyendo
o simplemente
manteniéndose.
Es importante
precisar este punto porque las zonas glaciares son
grandes fábricas meteorológicas
y su fusión produciría
una elevación del nivel del mar.
32
VIII
El dilema del
hombre
La superficie
total de la tierra firme es de 149 millones
de kilómetros cuadrados. Unos 15 millones de kilómetros
cuadrados están
cubiertos permanentemente
de hielo. Otros 22 millones tienen el
suelo permanentemente
helado y comprenden
el 22% de la superficie total de las tierras del hemisferio
norte. Cerca de 40 millones
de kilómetros
cuadrados son áridos o sumamente
áridos. Grandes
superficies
son zonas montañosas
de gran altitud.
En total, más
de la mitad de la superficie
terrestre
es radicalmente
inhóspita
para el hombre. A pesar de su gran capacidad
de adaptación,
el
hombre ha penetrado
relativamente
poco en las regiones inhospitalarias. Sin embargo, el aumento de la población
ejercerá inevitablemente
un empuje cada vez mayor hacia las partes del mundo
que están todavía relativamente
poco habitadas pero que contienen
,
abundantes
recursos naturales
y, en particular,
agua. Estas son
las fronteras del futuro y su plena utilización
requerirá
ensanchar
los límites
del conocimiento
porque las nuevas zonas son poco
conocidas y se tiene poca experiencia
de su ocupación.
El nivel de vida de todas las sociedades
está íntimamente
relacionado
con el consumo
de agua. Un alto nivel de vida
requiere
un consumo abundante
de agua para la agricultura,
la
industria,
los servicios públicos
y los usos domésticos.
El ritmo
de avance de los países en vías de desarrollo
depende
de su
capacidad
para explotar
sus recursos hidráulicos.
En algunos
países, el consumo de agua por habitante
es sólo de unos 100 litros
diarios.
En ciertos países industrializados,
el consumo de agua
es 60 veces mayor. La disparidad
entre los niveles de vida es
aún más grande. La atenuación
de esa disparidad
requiere, no sólo
mayor consumo
de agua, sino mayor
consumo por habitante.
Dado el aumento previsto
de la población
en los países en vías
de desarrollo,
el problema
es formidable,
Los propios
países
34
El dilema
del hombre
desarrollados
tienen
graves problemas.
La duplicación
de la
población
exigiría
duplicar
el consumo de agua simplemente
para
mantener
el nivel actual. La situación
en los Estados Unidos de
América
es instructiva.
El consumo de agua por habitante
para todos los fines distintos
de la producción
de energía
hidroeléctrica
es en los Estados
Unidos de América
de unos 6 000 litros diarios. Este consumo es
muy alto en comparación
con el de la mayor parte de los demás
países, incluidos los altamente
industrializados.
Sin embargo, sólo
es una pequeña
parte de la disponibilidad
media nacional
de
agua, como se observa en el siguiente cuadro:
Caudal
superficial
y subterráneo
total
Consumo
por habitante
Consumo
total
Consumo
definitivo
total
Porcentaje
de consumo
definitivo
total
Porcentaje
del caudal
total consumido
5,4
6,l
1,2
0,3
25
X
X
X
X
1012
lo3
1Ol2
1Ol2
litros/día
litros/día
litros/día
litros/día
695
El consumo
definitivo
es el que convierte
el agua en vapor
atmosférico
que no es directamente
reutilizable.
El agua no
consumida
definitivamente
puede volver a utilizarse,
aunque a
veces requiere
una purificación.
En realidad,
el consumo total
indicado
en el cuadro incluye la reutilización
de cierta cantidad
muchas veces.
de agua. En algunas zonas, el agua se reutiliza
Sin embargo,
por término
medio, algo más del 90% del caudal
total superficial
y subterráneo
de los Estados LJnidos de América
no es consumido
y se utiliza como vehículo para el transporte
de
desechos al mar.
Aunque
este resumen
prescinde
de la utilización
del agua
para el recreo y la navegación
(empleo que no puede medirse),
permite observar que el problema
fundamental
de la explotación
y regulación
de los recursos de agua es un problema
de calidad
y no de cantidad
del agua.
En escala continental
o regional,
la escasez de agua en una
zona puede aliviarse
mediante
transferencias
de una cuenca a
otra. Sin embargo, esto no alivia necesariamente
la contaminación.
En la cuenca exportadora
de agua, el volumen
que queda para
diluir la contaminación
es menor. En la cuenca receptora
puede
permitir
nuevas utilizaciones
que agravan
el problema
de la
contaminación.
Es evidentemente
necesario
establecer
objetivos
y normas
35
.__-
.._.-...-.-
-.^..--“-
-.-
El dilema
nacionales
y, en ciertos
reducir la contaminación
recursos hidráulicos.
del hombre
casos, internacionales
para prevenir
y no sólo para ordenar y distribuir
36
y
los
IX
Una ojeada hacia
el futuro
Se ha escrito mucho sobre la expansión
demográfica
y sobre la
posible gravedad
de multitud
de problemas
futuros.
En efecto,
la perspectiva
es desalentadora.
Sin embargo, las palabras escritas
o habladas
no pueden por sí solas reducir
los problemas.
Es
necesaria la acción. “Reducir”
es la palabra apropiada,
porque los
problemas
no pueden “resolverse”
de un modo permanente.
Todos
los problemas
afectan a la población,
de manera
que son problemas del agua y del hombre. Tales problemas
no pueden “resolverse” porque
el número
y la concentración
de la población
cambia, el suministro
de agua varía en el tiempo y la intervención
del hombre modifica el régimen hidrológico.
Por lo tanto, reducir
los problemas
del agua requiere una serie incesante de decisiones
y acciones para enfrentarse
con situaciones
variables.
Esto es evidente si se tienen en cuenta la gravedad y la multiplicidad
de los
problemas
existentes.
Los científicos
reconocieron
hace muchos años la necesidad
de una acción concertada,
lo que también se ha reconocido
en el
plano internacional.
Sin embargo,
no había ningún
organismo
intergubernamental
que se ocupase de los problemas
que plantean los recursos hidráulicos,
por lo que el problema
se sometió
a la atención de la Unesco.
Teniendo
en cuenta los graves problemas
relacionados
con el
agua que se observan en muchas partes del mundo y la inquietante
perspectiva
para el futuro, la Conferencia
General de la Unesco
reconoció la absoluta necesidad de mejorar
los principios
en que
se basan la utilización
y ordenación
de los recursos hidráulicos.
Después de varios años de estudios en reuniones
intergubernamentales, la Conferencia,
en su 13.” reunión,
celebrada
en 1964,
estableció
el programa
del Decenio
Hidrológico
Internacional
(DHI), que se inició en enero de 1965.
37
Una ojeada
hacia
el futuro
La finalidad
principal
del DHI es acelerar el estudio científico
de los recursos hidráulicos
y de los regímenes
hidrológicos
con
objeto de mejorar
la conservación,
la ordenación
y la utilización
del agua. Esto es necesario en todos los países, tanto desarrollados
como en vías de desarrollo.
Los hidrólogos
han trabajado
hasta
ahora en gran parte en la sombra. En muchos países, la hidrología
no estaba siquiera
reconocida
como profesión
y los trabajos
necesarios
eran realizados
por ingenieros,
geólogos,
geógrafos,
físicos y otras personas
empujadas
a
meteorólogos,
químicos,
esta esfera por el azar o la necesidad.
Para acelerar el estudio científico
es necesario mejorar
tanto
la propia ciencia del agua (hidrología)
como la ensetíanza de ésta.
Tales mejoras se han subrayado
constantemente
en los programas
del DHI de la Unesco y de los Estados Miembros.
Muchos científicos
están animados en gran parte por el deseo
de conocer, pero el cultivo y la enseñanza de la ciencia no ejercen
ninguna atracción
intrínseca
sobre los contribuyentes
y los administradores
de hacienda,
que están primordialmente
interesados
en fines utilitarios.
Esto no plantea ningún problema
si se reconoce
que, cualesquiera
que sean los motivos específicos de los científicos individuales,
la finalidad
de la ciencia es beneficiar
al hombre.
En consecuencia,
los factores utilitarios
han ocupado siempre un
lugar prominente
en el programa
del DHI. El principal
problema ha sido el conseguir
apoyo y atención
para los estudios
hidrológicos
en gran escala y a largo plazo además de atender a
los problemas
inmediatos
que preocupan
a todas las naciones.
Los fenómenos
hidrológicos
están relacionados
con las circulaciones planetarias
de la atmósfera
y el océano, con la distribución de los continentes
y de los mares y con los principales
rasgos topográficos
de la tierra. Por lo tanto, el estudio de los
fenómenos
hidrológicos
afecta
en muchos
casos a inmensas
regiones. Hacen falta datos obtenidos
en redes de estaciones de
observación
que tengan una densidad adecuada y apliquen
normas comparables
en todos los países. Esto requiere la colaboración
internacional
y la asistencia mutua entre los Estados.
La distribución
global
del agua, su movilidad
y la escala
global del ciclo hidrológico
predisponen
la ciencia del agua a
la cooperación
internacional.
Ni el agua ni la ciencia reconocen
las fronteras nacionales.
La eficacia de la cooperación
internacional, anterior y actual, en oceanografía,
investigaciones
antárticas,
38
Una ojeada
hacia
el futuro
física atmosférica
y otros sectores demuestra
sufimeteorología,
cientemente
los beneficios
de la cooperación
internacional
en la
ciencia. El DHI se está beneficiando
de métodos de reconocida
eficacia para el progreso de la ciencia al servicio
de la humanidad.
39
x
Un programa de
actividades
No todas las actividades
internacionales
requieren
la participación
universal y no todas consisten en estudios regionales, continentales
o globales. Cualquier
actividad
en la que intervengan
dos o más
países es internacional.
Algunas actividades
realizadas
en un sólo
país tienen importancia
internacional
y en ellas colaboran
científicos de varios países. Además, el intercambio
internacional
de
información
y de ideas produce efectos catalíticos
y acelera invariablemente
el conocimiento
cientítico
del mundo físico incluso
sin adquisición
de nuevos datos. También
ayuda a determinar
los nuevos datos que serían más útiles.
El programa del Decenio Hidrológico
comprende los siguientes
componentes
fundamentales
:
1. Evaluación
del estado del conocimiento
en la esfera de la
hidrología
y de los recurses hidráulicos
del mundo e identificación de las principales
lagunas de aquél. Esto servirá de
guía para nuevos estudios o para ampliar los ya emprendidos.
2. Normalización
de los instrumentos,
las observaciones,
las técnicas y las terminologías
para la obtención,
compilación
y
comunicación
de los datos. Esto garantizará
la comparabilidad
de los resultados
de los estudios efectuados
por diferentes
investigadores
en distintos lugares.
de redes básicas y mejoramiento
de las exis3. Establecimiento
tentes para obtener datos fundamentales
sobre sistemas hidrológicos cuyo tamaiio varía desde pequefias cuencas a la totalidad de la tierra.
Tales datos son indispensables
para la
utilización
racional
y la conservación
del agua.
4. Investigaciones
sobre sistemas hidrológicos
en determinados
medios geológicos,
geográficos,
topográficos
y climáticos,
que
constituyen
lo que puede llamarse cuencas representativas.
La
información
así obtenida
tendrá una utilidad
transferible.
Es
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Un programa
de actividades
obtenidas
para una cuenca podrán
decir, las conclusiones
aplicarse a otra semejante
que no se haya estudiado.
5. Investigación
de los problemas
hidrológicos
concretos
cuya
urgencia y especial naturaleza
exigen un considerable
esfuerzo
en el plano internacional.
Puede citarse como ejemplo
la
hidrología
de la cuenca del Chad en Africa
septentrional.
Otro ejemplo
es la dinámica
física de los grandes lagos de
Norteamérica.
6. Enseñanza
y formación
teóricas y prácticas
en hidrología
y
ciencias afines.
í’. Intercambio
sistemático
de información.
La mayor parte del programa
del DHI consiste en actividades
de
los países participantes
en sus propios
territorios,
catalizadas,
coordinadas
y suplementadas
por’ las organizaciones
intergubermentales y las asociaciones científicas internacionales
competentes.
El programa
abarca todo el campo de la hidrología
desde la
obtención
de datos básicos normales
hasta la investigación
fundamental
avanzada. El programa
pone a prueba la capacidad
del
personal de todas las categorías dedicado
a la hidrología.
Todas
las naciones pueden participar
porque todas tienen agua y algún
personal competente.
Un estudio realizado
por la Unesco hace algunos aiios reveló
que en el mundo hay unos 300 000 científicos de alto nivel. Aunque
se trata de una minoría lamentablemente
pequetía desde el punto
de vista numérico
(menos del O,Ols de la población
mundial),
este grupo está guiando la revolución
científica en la vida humana.
Es todavía más significativo
que los dos tercios de las naciones del
mundo, en los que viven los dos tercios de la población
mundial,
no tienen prácticamente
ninguno de esos científicos.
Es decir, que
los dos tercios de la humanidad
son espectadores
de la revolución
científica.
Un importante
objetivo
del DHI es poner a los espectadores
en acción, reconociendo
que ningún país puede ir muy lejos con
personal y asistencia prestados. Cada país debe formar su propio
personal competente
para administrar
sus propios recursos.
Debido a la escasez de científicos
en muchos países, algunos
de éstos han expresado
su preocupación
por el empleo
de la
expresión
“hidrología
científica”
en el programa
del DHI. Temen
que sea un programa
científico
abstruso en el que sólo puedan
participar
unos pocos países avanzados. Ese temor es infundado.
41
un
programa
de actividades
La ciencia consiste en descubrimientos
a lo largo de las fronteras del conocimiento.
Por lo tanto, no es algo nuevo. Es tan
antigua
como la curiosidad
humana.
Sólo es nueva la “gran
ciencia”
(la ciencia pródigamente
financiada).
Las naciones que
están empezando
a salir de sus condiciones
primitivas
pueden
contribuir
a la ciencia lo mismo que contribuyen
a la suma de la
cultura humana. La ciencia no es magia sino principalmente
trabajo duro.
Hoy día cualquier
descubrimiento
secundario
puede anunciarse como una victoria
científica.
Sin embargo,
el progreso
humano se basa no sólo en las hazañas aparentemente
singulares
de unas pocas personas rodeadas de una gran publicidad,
sino
también en el trabajo
abnegado de innumerables
individuos,
que
no reciben honores ni reconocimiento
y que realizan las miríadas
de tareas secundarias
que hacen posibles los progresos espectaculares.
Los resultados y los beneficios de la ciencia son acumulativos
y la ciencia crece continuamente,
Se puede contribuir
a la ciencia
tanto utilizándola
como buscando
nuevos principios.
Cualquier
persona inteligente
y diligente
puede contribuir
a la ciencia, y
en todas las naciones existen esas personas. Por lo tanto, todas las
naciones pueden contribuir
al programa
al mismo tiempo que se
benefician
de él. El agua es el máximo
común denominador
del
medio terrestre
y, en consecuencia,
intrínsicamente
un tema de
preocupación
e interés
internacionales.
El éxito
futuro
del
hombre en este planeta tal vez dependa de la medida en que las
naciones
aúnen sus esfuerzos para cooperar
eficazmente
en la
conservación
y utilización
del agua y de otros recursos.
42
XI
Resultados obtenidos
A juzgar por la información
hidrológica
compilada,
los proyectos
emprendidos,
los nuevos datos recogidos
y otros resultados
tangibles, los primeros frutos del DHI no son impresionantes.
Aunque
son más de cien los Estados Miembros
de la Unesco que se han
adherido
en principio
al DHI,
menos de la mitad
de ellos
han comunicado
actividades
importantes
realmente
nuevas. Sin
embargo,
la verdadera
medida del progreso conseguido
a mediados del Decenio es la actitud mental de la comunidad
mundial
con relación
al agua, la auténtica
cooperación
internacional
que
se está creando y la importancia
de las actividades
que se han
iniciado
o planeado.
No podemos citar aquí más que algunos
ejemplos.
Una de las zonas más interesantes
de América
del Sur es la
cuenca superior
del río Paraguay
(zona llamada
El Pantanal)
que se extiende
a lo largo de las fronteras
del Brasil, Bolivia
y
Paraguay.
Se trata de una vasta planicie
aluvial
que tiene una
superficie
de unos 400 000 km” y una altitud
media de unos
150 metros. Su principales
rasgos físicos son miles de pequeñas
lagunas
separadas
por pequeñas
elevaciones.
La Unesco y el
gobierno
del Brasil han emprendido
un estudio de esa zona con
cargo al Programa
de Desarrollo
de las Naciones
Unidas.
Los
métodos de recuperación
y explotación
de tierras que se preparen
podrán aplicarse también
a las partes boliviana
y paraguaya
de
la cuenca. La inversión
de varios millones
de dólares en estudios
prácticos
y científicos
permitirá
crear riquezas
muchas
veces
mayores. Este estudio es uno de los proyectos hidrológicos
mundiales más importantes
que están en curso. Forma parte de un
programa
plurinacional
a largo plazo de estudios coordinados
de
las cuencas del río Paraná y del río de La Plata.
Una actividad
relacionada
con ese proyecto es la creación, en
44
Resultados
obtenidos
aplicada
virtud del programa
del DHI, d e un centro de hidrología
en Porto Alegre (Brasil).
Para ello se emplean contribuciones
del
gobierno del Brasil, del Banco Nacional
de Desarrollo
Económico
y del PNUD (FE), la última de las cuales es administrada
por la
Unesco.
Los grandes lagos de Norteamérica
constituyen
una de las
mayores acumulaciones
de agua dulce superficial
del mundo. El
Canadá y los Estados Unidos de América han colaborado
durante
muchos años en el estudio de muchos problemas
hidrológicos
internacionales.
Por primera
vez en el marco del DHI, ambos
países están colaborando
en un estudio intensivo
coordinado
de
los lagos como sistema físico integrado.
Tal estudio tendrá grandes
repercusiones
sobre la navegación,
la producción
de energía, el
desarrollo
industrial
y urbano, la pesca y el recreo.
Otra zona notable es la cuenca del Chad en Africa. Esta cuenca
es mucho mayor que el propio lago Chad pues tiene 400 000 km*
y se extiende por cuatro Estados: CamerúnChad,
Níger y Nigeria.
Los estudios en esta zona abarcan los recursos edáficos y los hidro, .
logrcos superficiales
y subterráneos.
Aunque
mucho antes de la
institución
del DHI se habían hecho muchos estudios excelentes
(en particular
con cargo al proyecto
de la Unesco de investigaciones sobre las zonas áridas),
el Decenio ha permitido
cotejar
una gran variedad
de datos disponibles.
Por intermedio
de la
Unesco y de la FAO, una comisión formada por los cuatro Estados
ribereños
obtuvo asistencia del PNUD (FE). En consulta con la
Comisión,
la FAO dirige los estudios de recuperación
de tierras
y la IJnesco el reconocimiento
hidrológico
general. El proyecto
se aprobó en 1965 y se emprendió
en 1966. Este estudio constituye
un ejemplo notable de la intensa y extensa cooperación
práctica
y científica
que puede conseguirse
cuando un programa
como
el del DHI proporciona
estímulos y servicios de coordinación.
Otro ejemplo es el estudio de los recursos de agua subterránea
del Sahara septentrional,
que abarca la zona en la que se encuentran las principales
capas acuíferas
artesianas
de Argelia
y la
región del Sahara de Túnez. El estudio se ha emprendido
bajo
los auspicios de los gobiernos
de ambos países, en virtud
de un
acuerdo
con el PNUD,
en el que la Unesco es el organismo
de las Naciones
Unidas
participante
y de ejecución.
También
aquí se tiene el propósito
de organizar
y ampliar
la información
científica
como preludio
a la utilización
racional
de los recursos.
45
Resultados
obtenidos
Un tipo de proyecto completamente
distinto es la creación de
un centro de hidráulica
e investigaciones
de hidrología
aplicada
en Ezeiza, Argentina,
que recibirá también ayuda del PNUD (FE)
y en el que la Unesco será el organismo
participante
y de ejecución. El objeto
de este proyecto
es crear servicios
estatales y
formar personal para la ejecución
de estudios e investigaciones
hidrológicos
superiores
y aplicar
los resultados
obtenidos
con
fines prácticos.
Un proyecto
semejante
es el instituto
de hidrología
y tecnología de los recursos hidráulicos,
establecido
en Irán por el
gobierno
de este país con la ayuda del PNUD
(FE) y con la
intervención
de la Unesco como organismo
de ejecución.
Cabría citar otras muchas actividades
del mismo o de distinto
tipo, tales como el planeamiento
coordinado
de las actividades
del DHI por el consejo de los cinco países nórdicos;
la investigación del empleo de aguas salinas para el riego en Túnez;
la
investigación
mundial
sobre el empleo de radionúclidos
en hidrología (dirigida
por el OIEA) ; el estudio hidrometeorológico
integrado interestatal
del lago Victoria,
dirigido
por la OMM;
el
establecimiento
de la red hidrometeorológ;ca
centroamericana,
dirigido
por la OMM; el establecimiento
de un sistema de alerta
contra las inundaciones
en la cuenca del río Mekong;
la creación
de un instituto
de recursos naturales
en Irak;
y otras muchas
actividades.
El estudio de los numerosos
documentos
publicados
por el
Consejo de Coordinación
del DHI y sus grupos de trabajo
y de
expertos;
la lectura de los informes
presentados
por los Estados
Miembros
en respuesta a los cuestionarios
enviados por la Secretaría ; y el contacto
directo
con los científicos
de los Estados
Miembros
indican una comprensión
más clara de la importancia
de la hidrología.
Hace pocos años, muchos hidrólogos
y funcionarios oficiales estaban satisfechos del estado de los recursos de
agua y de sus problemas.
El Decenio ha hecho que las naciones
del mundo se den cuenta de que los problemas
hidrológicos
son
grandes y tienden a aumentar.
Las actividades
del Decenio han
puesto de relieve la notoria insuficiencia
de la información
sobre
el agua en muchas partes del mundo y el lamentable
retraso de
algunos aspectos de la hidrología,
única ciencia que puede convertir los datos brutos en información
sobre el agua para orientar
las medidas destinadas
a su conservación
y utilización
racional.
46
Resdados
obtenidos
Los países en vías de desarrollo
tienen comprensibles
deseos
de ver en acción las máquinas
destinadas
a la construcción
de
obras hidráulicas.
Las organizaciones
internacionales
que costean
los proyectos
también
desean ver nubes de polvo. En general,
los estudios de planeamiento
se han orientado
mucho más hacia
la ingeniería
y la viabilidad
económica
que hacia los aspectos
hidrológicos
o ecológicos.
Se ha prestado
poca atención
a los
posibles efectos nocivos inesperados.
En consecuencia,
las especificaciones técnicas de algunos proyectos han sido excesivas, insuficientes 0 erróneas. Las especificaciones
excesivas entrañan
unos
costos de construcción
exagerados.
Las especificaciones
insuficientes impiden
conseguir la utilización
máxima
de los recursos.
Las especificaciones
erróneas pueden producir
uno o los dos de
esos resultados
y provocar
el fracaso del proyecto.
Las circunstancias
están cambiando
y se están autorizando
y
ejecutando
estudios científicos
antes de la cristalización
en planes
y del comienzo
de la construcción.
Un ejemplo
ya mencionado
es el estudio interestatal
de la cuenca del río de La Plata en
América del Sur, que afecta a uno de los mayores ríos del mundo
y en el que participan
cinco naciones. Los estudios previos pueden
ahorrar muchos millones de dólares en los costos de construcción
y mejorar
considerablemente
la relación
entre el beneficio
y el
costo de los proyectos.
Los países industrializados
tienen vastas redes para la obtención de datos hidrológicos
básicos. Las compilaciones
de esos
datos hechas especialmente
para el DHI han revelado un exceso
de ciertos tipos de datos y una grave escasez de otros. Esos países
están modificando
sus programas
de observación
en consecuencia.
Por su parte, los países en vías de desarrollo
han reconocido
la necesidad de aumentar
su personal hidrológico
y de establecer
redes de observación.
Sus pequeñas plantillas
de hidrólogos
han
reconocido
siempre esas necesidades, pero la Conferencia
General
de la Unesco, al establecer
el DHI,
señaló el problema
a la
atención
de los gobiernos
en el nivel ministerial,
incluidos
los
ministros
de hacienda.
Con las naciones, lo mismo que con los individuos,
el primer
paso para cualquier
mejora
es reconocer
las deficiencias.
El
segundo es el deseo de corregirlas.
Este deseo está visiblemente
aumentando
en todo el mundo.
Las actividades
de enseñanza y formación han ocupado siempre
47
Resultados
obtenidos
un lugar prominente
en el programa
del DHI. Durante
dos años
antes del DHI, la Unesco patrocinó
un modesto programa
inicial
de enseñanza
de la hidrología.
Durante
el Decenio,
varios
gobiernos
y universidades,
con la colaboración
y la ayuda de
la Unesco, han organizado
cursos semestrales
superiores
sobre
problemas
de hidrología
y recursos hidráulicos.
Tales cursos se
han organizado
en Checoslovaquia,
España,
Hungría,
Israel,
Italia, Países Bajos, y Venezuela.
Todos ellos son para extranjeros.
Además, la Unesco, la OMM y la FAO, en colaboración
con otras
organizaciones
y universidades,
han patrocinado
muchos cursillos
de hidrología
en forma de seminarios,
principalmente
en países
de América
Latina y del norte de Africa. Por otra parte, varias
universidades
de los países desarrollados
han concedido
becas a
extranjeros
para
que puedan
cursar
estudios
universitarios
regulares
orientados
hacia la hidrología.
No es posible dar aquí detalles I de los progresos realizados
en todas las actividades
del DHI. Estas se expondrán
detenidamente en los informes
que se presentarán
a la Conferencia
Intergubernamental
sobre el DHI,
que se reunirá
en octubre
de 1969. Baste decir que la importancia
del agua en los asuntos
internacionales,
así como en el bienestar
del hombre
y en la
suerte de su medio, se reconoce
ahora más ampliamente
que
nunca. Este reconocimiento
va en aumento y la hidrología
avanza.
De este modo, el DHI está adquiriendo
su función
propia entre
los muchos programas
cooperativos
internacionales
encaminados
a mejorar la condición
de todos los hombres en todos los lugares.
PÉLICULA DE LA UNESCO
Elemento 3. Película producida
por la Oficina Nacional de Cinematografía de Canadá en colaboración con la Unesco, en 1966.
Las necesidades de agua se duplicarán dentro de 20 años. adónde y
de qué manera encontraremos
este elemento vital en cantidades suficientes? Esta película, una contribución
al Decenio Hidrológico Internacional,
pretende despertar
la conciencia del hombre sobre esta
situación y hacerle comprender el verdadero valor que tiene el agua.
Pone además de relieve la necesidad
de una solidaridad
internacional
para obtener un empleo racional de las fuentes disponibles.
Duración: 46’5”. En colores.
48
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