¿A dónde van los GRUPOS DE AHORRO? Aspiraciones y retos. Nota 3 de la serie Grupos de Ahorro en América Latina y el Caribe. 1 AGOSTO DE 2014 www.pro-ahorros.org [email protected] AUTOR XAVIER MARTÍN COORDINADORA DEL PROGRAMA ANDREA REYES DIRECCIÓN FERMÍN VIVANCO EDICIÓN AVRIL PÉREZ FONDO MULTILATERAL DE INVERSIONES BANCO INTERAMERICANO DE DESARROLLO, 2014 TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS 1300 NEW YORK AVE, N.W. WASHINGTON, D.C. 20577 www.fomin.org FOTOS DE PORTADA: IED Vital/ COLOMBIA. IED Vital / COLOMBIA. FOTO PÁGINA LEGAL: BID / Fomin. 2 Notas de la serie Grupos de Ahorro en América Latina y el Caribe: Nota 1 ¿Qué son los grupos de ahorro? Evolución de los mecanismos grupales de ahorro y crédito. Nota 2 ¿Cómo operan los grupos de ahorro? Experiencias destacadas en América Latina y el Caribe. Nota 3 ¿A dónde van los grupos de ahorro? Aspiraciones y retos. Este documento fue escrito por el consultor Xavier Martin para el Programa ProAhorros, bajo la supervisión de Andrea Reyes y Avril Pérez y la dirección de Fermin Vivanco. El Programa ProAhorros, liderado por el Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN) del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), apoya a entidades financieras en el desarrollo de estrategias de negocio para ofrecer servicios de ahorro líquido y ahorro programado, adaptados a las necesidades y características de las personas de escasos recursos, receptoras de pagos de gobierno, en América Latina y el Caribe. ProAhorros cuenta con la experiencia y el financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo, la Fundación Citi, el programa de ayuda del Gobierno de Australia (Australian Aid) y el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC). Un agradecimiento especial por sus ideas y reflexiones a Salomón Raydán, Presidente de Fundefir (Venezuela), Alfonso Castillo, Gerente de la Cooperativa Cosechando Juntos lo Sembrado (México), Jack Burga, Director del Programa Misión en CRS (Perú), Edgardo Chevez, Coordinador General de OCDIH (Honduras), Jaime Villaraga, Socio-Fundador de IED-Vital (Colombia), Anthony O. Mang’eni, Asesor de Microfinanzas Basadas en el Ahorro en CRS (Zambia) y Milagro Maravilla Responsable de Finanzas Comunitarias en Oxfam (El Salvador). El documento se ha beneficiado en gran medida de las opiniones de estos expertos, sin embargo, las opiniones expresadas comprometen únicamente a su autor. Asimismo, las opiniones expresadas en este documento no reflejan la postura oficial del Fondo Multilateral de Inversiones, su Directorio, ni de los socios del Programa ProAhorros. Queda permitido reproducir este documento, parcial o totalmente, siempre y cuando se atribuya al autor y al Programa ProAhorros. En América Latina y el Caribe, las experiencias de promoción de grupos de ahorro y crédito con altos niveles de autogestión son numerosas, ricas y diversas. Tal y como se ha expuesto en las dos notas anteriores, hay una gran variedad de instituciones que promueven la formación de grupos de ahorro y crédito como instrumento para lograr diversos objetivos de desarrollo social y económico. Ante tal riqueza y diversidad de enfoques parece conveniente abrir un debate sobre el recorrido potencial de este tipo de iniciativas. Con este objetivo, se busca reflexionar sobre el potencial de los grupos de ahorro y sobre algunos de sus más inminentes retos. La presente nota cierra la serie Grupos de Ahorro en América Latina y el Caribe y para su elaboración se ha entrevistado a varios expertos vinculados con organizaciones que están promoviendo grupos de ahorro en la región. INT ROD UCCI ÓN Nota 3 de la serie GRUPOS DE AHORRO EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE. 3 CONTENIDOS PR IM ER A La primera parte trata sobre lo que ofrecen los S E CC I Ó N grupos de ahorro en América Latina y el Caribe y sus aspiraciones. Reconociendo y apreciando la diversidad de enfoques existentes en la región, esta sección busca entender mejor las lecciones que se pueden extraer de más de tres décadas de proyectos de ahorro y crédito comunitario basados en formación y consolidación de grupos. Aunque todavía es mucho lo que nos falta por conocer sobre el impacto de muchas de estas iniciativas, en este apartado se busca entender mejor qué es lo que se puede esperar de la promoción de grupos de ahorro. Páginas 5 a 11. S E GU NDA La segunda parte de la nota analiza algunos S E CC I Ó N de los principales retos, debates y cuestiones a los que se enfrentan las organizaciones promotoras de grupos de ahorro. Páginas 12 a 16. TE RC ER A Conclusión S E CC I Ó N Página 17. 4 PR I M E R A SE CC I Ó N ASPIRACIONES ¿Qué podemos esperar de la promoción de grupos de ahorro y crédito? Actualmente no existen en la región abundantes experiencias de modelos de negocio viables y sostenibles basados en la promoción de grupos de ahorro y crédito. Se trata, mayoritariamente, de intervenciones sociales financiadas con dinero de donantes públicos o privados interesados en la obtención de determinados impactos sociales. El hecho de que no exista un modelo de negocio viable que permita obtener una rentabilidad económica clara al invertir en la promoción de grupos de ahorro y crédito, no significa que la promoción de grupos no sea una herramienta válida y adecuada para conseguir determinados objetivos sociales. Sin embargo, la dependencia de dinero de los donantes sí pone presión en las entidades promotoras de grupos de ahorro y crédito para demostrar resultados que justifiquen el dinero invertido. Los donantes necesitan entender el valor social de estas intervenciones y asegurarse que no se pueden conseguir los mismos resultados con intervenciones de menor costo. En este sentido, tras más de tres décadas de experiencias de promoción de iniciativas autogestionadas de ahorro y crédito, la región acumula un amplio conocimiento sobre este tipo de proyectos que puede ayudar a entender mejor el potencial de este tipo de intervenciones. Fruto de estas experiencias, es posible extraer ciertas lecciones e identificar los principales impactos y beneficios derivados de la promoción de grupos de ahorro y crédito. Algunas lecciones y aprendizajes Es común imaginar a las comunidades más pobres como lugares en los que la población no tiene absolutamente nada y es incapaz de generar ningún tipo de ingreso. Consecuentemente, se tiende a pensar que en estas situaciones las personas no utilizan ni necesitan servicios financieros, sin embargo, en la mayoría de casos esta imagen no corresponde con la realidad. Como se expuso en la Nota 11, existe una amplia gama de sistemas informales de ahorro y crédito que la población de menos ingresos utiliza de forma habitual. La mayoría de personas tienen algún tipo de recurso económico. Muchas veces estos recursos no son suficientes para cubrir todas las necesidades o aspiraciones vitales pero, en general, la mayoría de personas tienen un cierto margen de decisión que les permite ahorrar o endeudarse según sus prioridades. Incluso los sectores más pobres de la población pueden ahorrar cierto porcentaje de sus ingresos2. La utilización de distintas metodologías de formación de grupos de ahorro y crédito evidencia que existen ahorros locales suficientes para organizar programas de autofinanciamiento dentro de comunidades y regiones con altas tasas de pobreza. En Haití, las mutuelles de solidarité y los bancos comunitarios son un ejemplo claro de que incluso en entornos muy vulnerables, es posible organizar comunidades para movilizar ahorro local que sirva para cubrir parte de sus necesidades de financiamiento. 1 Martin, Xavier. 2014 “Nota 1. ¿Qué son los grupos de ahorro? Evolución de los mecanismos grupales de ahorro y crédito,” Grupos de Ahorro en América Latina y el Caribe. Programa ProAhorros. Fondo Multilateral de Inversiones. 2 Numerosos ejemplos claramente ilustrativos en este sentido pueden encontrarse en Collins, Daryl, et al, (2009). Portfolios of the poor: how the world’s poor live on $2 a day. Princeton University Press. PRI ME R A SE CCI ÓN a. En las comunidades hay un ahorro local que puede utilizarse para cubrir la demanda de crédito 5 b. Los grupos de ahorro y crédito son una forma alternativa de organización comunitaria En muchos proyectos de desarrollo se busca involucrar a la comunidad y establecer intervenciones en las que exista una participación activa de los beneficiarios. Sin embargo, no siempre es sencillo organizar a la comunidad y generar elevados niveles de participación. El tiempo es un bien escaso y si no se logra atraer el interés de los participantes es difícil mantener un nivel de motivación suficiente para que el grupo sujeto de intervención se reúna de forma periódica. En este sentido, uno de los hallazgos más significativos de las experiencias de promoción de grupos de ahorro y crédito es su capacidad para atraer y mantener altos niveles de participación. Los grupos de ahorro y crédito actúan como una forma alternativa de organización comunitaria que ofrece un argumento fuerte para atraer el interés de los participantes. Los incentivos para participar en una reunión son más fuertes cuando lo que está en juego es el propio ahorro y la posibilidad de acceder a una fuente de financiamiento. Quizás uno de los hallazgos más significativos de las experiencias de grupos de ahorro y crédito, es su capacidad para organizar a la comunidad y mantener su interés mediante mecanismos de autogestión. Se trata de un logro importante para las organizaciones que buscan trabajar en programas de desarrollo en esas áreas puesto que los grupos pueden actuar como plataformas para otras intervenciones sociales o como espacios de desarrollo e intercambio de experiencias. c. Los grupos de ahorro y crédito son una potente herramienta de educación financiera Los grupos de ahorro y crédito son más que una metodología para posibilitar el ahorro regular y facilitar el acceso a pequeños préstamos. Los grupos proporcionan un espacio ideal para aprender a manejar las finanzas personales y familiarizarse con el uso de préstamos y ahorros. Al ser una metodología habitualmente muy participativa, los miembros del grupo aprenden mientras se registran y discuten sus transacciones. La propia autogestión del grupo facilita el aprendizaje - aprender haciendo. Algunas organizaciones complementan este aprendizaje natural que suele darse en los grupos a través de la práctica con módulos específicos de educación financiera. Las experiencias existentes en la región avalan el potencial de los grupos como espacios privilegiados para mejorar las capacidades financieras de la población. El potencial de los grupos de ahorro y crédito como herramienta de educación financiera es probablemente uno de los elementos más relevantes en este tipo de intervenciones. P RIM ER A S E CC IÓ N BID / Fomin. “El crédito y el ahorro son elementos demasiado atractivos para usarlos sólo como dispositivos económicos. A través del ahorro y el crédito se puede articular un proceso educativo que va más allá de lo estrictamente financiero” Salmón Raydán, Presidente de Fundefir. 6 IED Vital / COLOMBIA. d. No hay una única manera de promover con éxito intervenciones con grupos de ahorro y crédito Las realidades y objetivos que se persiguen con la promoción de grupos de ahorro y crédito son muy diversos y dependen en gran medida del contexto en el que se aplican. En este sentido, uno de los aprendizajes que podemos extraer de las experiencias aplicadas en la región es que no hay una fórmula específica o metodología válida aplicable a cualquier realidad o proyecto. Algunos autores resaltan la importancia de estandarizar y homogenizar la metodología de grupos de ahorro y crédito, poniendo especial énfasis en determinados aspectos como el número de participantes, el reparto periódico de utilidades o la ausencia de fondos externos3. Sin duda, esta rigidez no es caprichosa y se basa en experiencias prácticas de los autores y de sus organizaciones en otras regiones. Sin embargo, como se menciona en la Nota 24, la realidad de las experiencias de América Latina y el Caribe muestra que hay un amplio abanico de metodologías válidas. Incluso dentro de un mismo proyecto es frecuente encontrar grupos con funcionamientos muy distintos que evolucionan siguiendo procesos propios. Organizaciones como Fundefir que han exportado su metodología de trabajo a varios países de América Latina han tenido que adaptar sus procesos a las distintas realidades locales de cada país. Del mismo modo, la propia evolución de los grupos a lo largo del tiempo hace que, muchas veces, se generen procesos propios que incluso en ocasiones dan lugar a nuevas formas organizativas. Pretender que los grupos de ahorro sigan una única forma de organización y funcionamiento, sin considerar los objetivos perseguidos con la intervención o la realidad en la que se aplica el proyecto, choca con la diversidad de enfoques existentes en la región 3 Allen, Hugh, y David Panetta (2010). Savings Groups: What Are They?. Washington DC: SEEP Network. P RIM ER A SE CCI ÓN 4 Martin, Xavier. 2014 “Nota 2. ¿Cómo operan los grupos de ahorro? Experiencias destacadas en América Latina y el Caribe,” Grupos de Ahorro en América Latina y el Caribe. Programa ProAhorros. Fondo Multilateral de Inversiones. 7 e. El ahorro interno del grupo debe tener un papel relevante como fuente de financiamiento Un elemento clave para el éxito de los grupos de ahorro y crédito es que exista una clara voluntad por parte de los miembros del grupo de utilizar ahorros propios como fuente de financiación de los préstamos. Esta voluntad de arriesgar el propio dinero parece clave para incentivar una buena autoselección de los miembros del grupo y garantizar un buen manejo de los fondos. Existen varios proyectos de formación de grupos capitalizados inicialmente con fondos externos que han fracasado. Para que exista una buena selección de los miembros del grupo y un seguimiento adecuado es necesario que existan incentivos adecuados. Cuando la principal motivación para la formación de grupos es acceder a fondos externos, los incentivos para ejercer un buen control de esos fondos se reducen. Murray y Rosenberg (2006) revisaron 20 proyectos de formación de grupos financiados con fondos externos y encontraron que la tasa de devolución de los préstamos no era suficientemente alta como para mantener el fondo activo más allá de unos pocos años5. Experiencias como la promovida a finales de los años 90 en México por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, muestran que el éxito de los programas de promoción de grupos puede darse sin utilizar capital semilla externo para su formación inicial6. Varias organizaciones que operan actualmente programas de promoción de grupos de ahorro iniciaron con una metodología basada en la inyección inicial de capital externo para la conformación de grupos. Sin embargo, tras el fracaso inicial de estas experiencias varias organizaciones llegaron a la misma conclusión: es importante que la capitalización inicial de los grupos se realice con ahorro de los propios miembros7. Basar la formación de grupos en la disponibilidad de fondos externos para su capitalización parece ser una receta segura para el fracaso. Sin embargo, una vez consolidado el grupo y creada una cierta institucionalidad, es posible establecer vínculos con otras entidades financieras que sean mutuamente beneficiosos tanto para los grupos como para las entidades financieras. Tal y como se discutió en la Nota 2, existen varias experiencias en la región cuyos grupos mantienen desde hace años relaciones estables y provechosas con entidades financieras formales8. 5 Murray, Jessica y Richard Rosenberg (2006) Fondos de Préstamos Gestionados por la Comunidad: ¿Cuál de ellos Funciona? CGAP, Enfoques, nº 36, Mayo, 2006. 6 Zapata Álvarez, G. (2003). Fondos comunitarios de ahorro: Servicios financieros básicos en las Zonas rurales marginadas de México. Subsecretaría de Desarrollo Rural, Dirección General de Programas Regionales y Organización Rural, Dirección de Fomento de Organizaciones Financieras. 7 Torcat Rivas, Maribel; Jean-Claude Rodríguez-Ferrera Masson y Salomón Raydán Rivas (2011). La Otra microfinanza. Ediciones Fundefir. P RIM ER A S E CC IÓ N BID / Fomin. 8 The SEEP network está actualmente trabajando junto a CARE y la Fundación Master Card en la elaboración de un manual con herramientas y consejos sobre cómo vincular los grupos de ahorro y crédito con instituciones financieras formales. www.seepnetwork.org 8 BID / Fomin. Principales impactos esperados a través de la promoción de grupos Dado el elevado costo de promover y acompañar la formación de grupos de ahorro y la falta de un modelo de negocio claro que permita su sostenibilidad sin un permanente apoyo de donantes, parece necesario entender bien el impacto de este tipo de intervenciones. ¿Funcionan los grupos de ahorro? ¿En qué contextos? ¿Para lograr qué objetivos? ¿A través de qué mecanismos? A pesar de las numerosas experiencias de promoción de grupos de ahorro en la región, existe todavía poca información clara y sistemática sobre el impacto de estas intervenciones. Hay varias razones que pueden explicar, al menos parcialmente, la falta de información y evidencias sobre los méritos de la promoción de grupos de ahorro, entre ellas: t La diversidad de organizaciones, proyectos y contextos en las que se promueven estas iniciativas que impide sacar conclusiones generalizables y aplicables a todas las intervenciones de promoción de grupos de ahorro. t La propia lógica de proyectos por la que se tiende a documentar las experiencias exitosas y olvidar rápidamente los proyectos más problemáticos. t La falta de estudios rigurosos e independientes que evalúen de manera objetiva las virtudes de este tipo de intervenciones. t Las expectativas creadas sobre el potencial de los grupos de ahorro y crédito para generar todo tipo de impactos positivos en el bienestar de sus miembros. P RIM ER A SE CCI ÓN En la región existen experiencias de grupos que llevan más de 10 años funcionando, experiencias de grupos que evolucionan y se integran en redes, y grupos que actúan como plataforma para otras intervenciones sociales. Cada experiencia es distinta y es difícil generalizar, pero en opinión de varios expertos que están actualmente involucrados en la promoción de grupos de ahorro, suelen existir unos efectos positivos comunes que pueden lograrse a través de la participación en grupos de ahorros. Entre los efectos positivos más habituales que suelen atribuirse a las experiencias de grupos de ahorro y crédito se encuentran la promoción de hábitos de ahorro, el desarrollo de capacidades financieras, la creación de liderazgos, el acceso a pequeños préstamos y el apoyo mutuo brindado por los miembros del grupo. 9 a. Fomento de la disciplina de ahorro Una de las características de la mayoría de iniciativas de promoción de grupos de ahorro y crédito es el requisito de que los participantes ahorren de manera periódica. Este ahorro o inversión genera una disciplina de ahorro ya que en muchos casos hay un compromiso de aportar un determinado monto en cada reunión. Cabe resaltar que el fondo acumulado con los ahorros o inversiones del grupo suele utilizarse en préstamos para los miembros del propio grupo o personas externas, por lo cual no siempre el ahorro está disponible. A pesar de esta cierta iliquidez, la posibilidad de ahorrar de manera periódica parece ser una característica en general apreciada por los miembros del grupo. La presión grupal parece ayudar a crear una cierta autodisciplina que facilita el ahorro. En general, se tiende a pensar que este mayor ahorro es una consecuencia positiva de participar en grupos de ahorro y crédito. Sin embargo, sería necesario un análisis más detallado para entender mejor el origen de este ahorro. Si el ahorro se produce como consecuencia de una reducción de gastos superfluos, esta mayor disciplina para ahorrar de manera periódica en el grupo supondría probablemente un impacto positivo. Por el contrario si el ahorro en el grupo sustituye simplemente otra forma de ahorro (en una ROSCA, en la casa o en una institución financiera), probablemente este impacto es más neutro. Es incluso posible pensar en escenarios en los que el ahorro en el grupo proviene de un mayor endeudamiento externo o de la reducción de gastos básicos de alimentación o salud. En este último escenario la acumulación de ahorro en el grupo no sería necesariamente un impacto positivo. Es necesario entender mejor las dinámicas y el origen del ahorro acumulado en el grupo pero, en general, parece razonable pensar que la participación en grupos de ahorro favorece una mayor disciplina de ahorro que resulta beneficiosa para los participantes. b. Herramienta de educación financiera Tal y como se ha comentado, uno de los aprendizajes que parece desprenderse de varias de las iniciativas de promoción de grupos de ahorro es el potencial de los grupos como herramienta de educación financiera. Junto con la falta de acceso a servicios financieros, una de las mayores limitantes para mejorar el nivel de inclusión financiera es mejorar las capacidades y habilidades financieras de la población. Cada vez más países de América Latina y el Caribe están llevando a cabo estrategias y planes específicos para mejorar el nivel de educación financiera de la población. En este contexto, los grupos de ahorro y crédito podrían jugar un rol importante. Los grupos de ahorro y crédito pueden ser una herramienta de educación financiera que permita a los participantes entender conceptos económicos y reflexionar sobre las posibilidades del dinero como instrumento financiero. En América Latina y el Caribe, existen varias experiencias de promoción de grupos de ahorro diseñadas especialmente para favorecer un mejor manejo del dinero. Varios proyectos incluyen la formación de grupos con niños y niñas con la clara vocación de inculcar hábitos de ahorro, como es el caso de Plan Internacional que ha trabajado en varios países en la promoción de grupos de ahorro con niños. De manera similar, Catholic Relief Services en El Salvador ha formado numerosos grupos de niños y jóvenes con un claro enfoque de educación financiera y promoción de hábitos de ahorro. El proceso educativo que se logra con la promoción del ahorro es también uno de los elementos destacados por Salomón Raydan, gerente de Fundefir, como uno de los principales valores obtenidos mediante la promoción de grupos de ahorro y crédito. BID / Fomin. 10 c. Creación de liderazgos La permanencia de los grupos a lo largo del tiempo conlleva a generar liderazgos que además de facilitar el desarrollo personal individual pueden beneficiar el desarrollo de otros programas en la comunidad. Alfonso Castillo, gerente de la cooperativa mexicana Cosechando Juntos lo Sembrado, destaca cómo varias de las mujeres que ejercen como cajeras en los grupos de ahorro de la cooperativa, han desarrollado unas habilidades y un reconocimiento social que ha podido ser aprovechado cuando se han implementado otros programas de salud o educación en la comunidad. Participar en el comité de crédito, ejercer de cajera o tesorero son espacios de aprendizaje que pueden tener un impacto significativo en el desarrollo personal de personas que quizás tengan pocas oportunidades de ejercer roles de liderazgo en otras actividades propias de la comunidad. El funcionamiento interno de los grupos, la toma de decisiones, la transparencia de las cuentas, la imposición de sanciones o el uso de los fondos de emergencia, generan un componente social y unas interacciones que posibilitan el crecimiento personal y la formación de capital social. “La permanencia de los grupos a lo largo del tiempo permite generar liderazgos que traspasan al propio grupo y benefician a otros programas de salud o educación. Para entender el valor de los grupos hay que ir más allá de lo estrictamente financiero.” Alfonso Castillo, Gerente de Cosechando Juntos lo Sembrado. d. Acceso a servicios financieros Los grupos de ahorro ofrecen la posibilidad de ahorrar de forma periódica y la posibilidad de acceder a pequeños préstamos que buscan cubrir diversos tipos de necesidades no necesariamente ligadas a actividades microempresariales. A través de la participación en grupos de ahorro y crédito es posible obtener préstamos para pagar deudas, para comprar ropa, medicinas u organizar alguna pequeña celebración. A diferencia de muchos de los productos crediticios ofrecidos por entidades financieras formales, en los grupos de ahorro y crédito es muy común financiar actividades que no son generadoras de ingresos. PRI ME R A SE CC IÓ N BID / Fomin. El enfoque en el ahorro y la posibilidad de obtener una rentabilidad atractiva a través de los intereses obtenidos de los créditos desembolsados, es también característico de los mecanismos grupales de ahorro y crédito. El ámbito local en el que actúan los grupos de ahorro y la cercanía entre sus miembros facilita, simplifica y reduce costos. De igual forma, los miembros se conocen entre ellos e incluso es habitual que en un mismo grupo participen varios miembros de una misma familia. Este conocimiento facilita las transacciones financieras y es un valor difícil de capturar por las instituciones financieras formales que no están muy arraigadas en el territorio. 11 S EG UN DA SE CC I Ó N RETOS Los retos a los que se enfrentan los grupos de ahorro y crédito probablemente son tan diversos y variados como los programas, organizaciones y proyectos que los promueven. A pesar de la diversidad de enfoques existentes, hay determinados desafíos que parecen estar presentes en muchas de las organizaciones que promueven grupos de ahorro y crédito. Entre estos retos, se destacan cuatro: 1. Establecer con mayor precisión el valor agregado esperado y realmente obtenido en cada una de las intervenciones que utilizan como instrumento de desarrollo la formación de grupos de ahorro y crédito, 2. Identificar modelos de crecimiento que permitan expandir y/o profundizar el alcance de las iniciativas, 3. Determinar si los grupos de ahorro y crédito pueden llegar a ser un vehículo estable de inclusión financiera que facilite el acceso a servicios financieros formales, 4. Desarrollar mecanismos de control que reduzcan la posibilidad de que los participantes en grupos de ahorro y crédito puedan llegar a perder sus ahorros. a. Determinar con mayor precisión el valor agregado esperado S EG UNDA S E CC IÓ N De la misma manera que no todos los productos ofrecidos por las instituciones financieras formales tienen el mismo nivel de impacto en el bienestar de sus clientes, es lógico pensar que el beneficio de participar en un grupo de ahorro y crédito dependerá en gran medida de las características de cada grupo y entidad promotora de los mismos. Del mismo modo que no hay un valor intrínseco positivo ligado al otorgamiento de un crédito, formar parte de un grupo de ahorro y crédito tampoco garantiza necesariamente por si sólo impactos positivos generalizados. Es necesario entender mejor en cada contexto cuál es el valor agregado esperado de una determinada intervención que incluya como instrumento la conformación de grupos de ahorro y crédito. En este sentido, parece adecuado entender los grupos de ahorro y crédito no como un fin en sí mismo, sino como un instrumento para obtener determinados resultados ligados a contextos y situaciones específicas. 12 Bajo esta óptica, uno de los retos principales de las intervenciones de promoción de grupos de ahorro y crédito, es entender mejor en qué circunstancias y a través de qué mecanismos determinadas poblaciones pueden beneficiarse de este tipo de iniciativas. En este sentido, tener un conocimiento más preciso del perfil de los participantes en los grupos de ahorro debería ayudar a entender mejor el tipo de impacto previsto. Probablemente, los resultados esperados de grupos en los que la mayoría de sus miembros utilizan servicios financieros formales, serán distintos a los de grupos en los que participan principalmente personas que no tienen ninguna experiencia previa en el uso de servicios financieros formales. Del mismo modo, el impacto de los grupos de ahorro en el aumento del nivel de ingresos de sus miembros seguramente no será igual en proyectos con componentes específicos dirigidos al desarrollo de actividades generadoras de ingresos, que en proyectos que carezcan de este tipo de elementos. La generación de capital social, el empoderamiento, los efectos en la mejora de salud, de educación o cualquier otro efecto BID / Fomin. esperado dependerá en gran medida del tipo de intervención que se realice y no serán probablemente efectos que se produzcan de manera espontánea con la conformación de un nuevo grupo. En los últimos años, han aumentado los esfuerzos para entender mejor el impacto de los grupos de ahorro y se han realizado varios estudios con pruebas aleatorias controladas sobre el impacto de los grupos de ahorro, especialmente en África9. Los resultados de estos estudios pueden ayudar a entender mejor los impactos a través de este tipo de intervenciones. Sin embargo, la evidencia generada hasta ahora a través de estos estudios, especialmente en América Latina y el Caribe, todavía no permite afirmar con suficiente claridad todos los impactos positivos que a menudo se atribuyen a los grupos de ahorro y crédito. Este tipo de estudios con pruebas aleatorias controladas son costosos en tiempo, esfuerzo y dinero y dada la diversidad de enfoques y metodologías existentes en América Latina y el Caribe, no está claro que los resultados de un estudio específico sean fácilmente trasladables a la experiencia de otros grupos y organizaciones. Sin embargo, las pruebas aleatorias controladas no son la única metodología válida para entender mejor el impacto de una determinada intervención. Más allá del método de evaluación utilizado es importante que exista una conexión clara entre los objetivos que se persiguen con la promoción de grupos de ahorro, en una determinada área o población, y los procesos que se prevé desarrollar para que generen esos resultados. La simplicidad en los procesos de los grupos de ahorro y crédito puede ser un requisito importante para el buen funcionamiento de los grupos. Sin embargo, esta simplicidad, que a menudo va ligada a la búsqueda de una estandarización metodológica que sea aplicable a cualquier contexto, no debería interferir con una clara identificación sobre el valor agregado específico que una intervención de promoción de grupos de ahorro puede tener en un determinado contexto. Los mecanismos informales espontáneos de formación de grupos de ahorro son muy comunes en la región por lo que los grupos de ahorro y crédito promovidos desde una determinada organización, tienen sentido en la medida que exista un claro valor añadido sobre las iniciativas ya existentes que se generan de manera espontánea. Otro de los retos a los que se enfrentan las organizaciones que están promoviendo la formación de grupos de ahorro en América Latina y el Caribe es cómo sostener y aumentar el alcance y profundidad de sus programas. Las organizaciones que llevan más años trabajando de forma continua en la formación y consolidación de grupos autogestionados de ahorro y crédito, han experimentado un crecimiento orgánico lento con tendencia a estabilizarse una vez alcanzado unos pocos miles de personas organizadas en grupos. Organizaciones como Fundefir en Venezuela, FINCA en Costa Rica, CEPESIU en Ecuador o Cosechando Juntos lo Sembrado en México, tras muchos años de trabajo continuo promoviendo la creación de grupos autogestionados de ahorro y crédito, llegan a entre 10 9 Gash, Megan y Odell Kathleen (2013). The Evidence-Based Story of Savings Groups: A Synthesis of Seven Randomized Control Trials. The SEEP Network. S EG UNDA S E CC IÓ N b. Encontrar un modelo de crecimiento adecuado 13 mil y 30 mil personas. Varias de estas organizaciones después de una etapa centrada en la expansión y crecimiento en el número de grupos, han optado por una estrategia más orientada a ampliar y consolidar el trabajo con los grupos ya existentes. Parece existir una cierta tensión entre el crecimiento en número de grupos y la profundidad del valor social generado. Varias organizaciones como Cosechando Juntos lo Sembrado en México o Fundefir en Venezuela, han hecho una apuesta consciente para moderar o incluso frenar el crecimiento en número de grupos y orientar los esfuerzos en explorar el potencial organizativo de los grupos existentes, buscando iniciativas y alianzas con otras organizaciones para agregar valor a los grupos ya creados. Otras organizaciones apuestan por un menor nivel de intervención en los grupos e incluso es frecuente que algunas organizaciones limiten el contacto con los grupos a unas pocas visitas cada vez más espaciadas en el tiempo, llegando éstas a desaparecer tras un año de formado el grupo. La permanencia o no de los grupos a lo largo del tiempo es evaluada de manera distinta en función de cada organización. Algunas entidades apuestan claramente por la consolidación de los grupos y estructuras de base promovidas. En estos casos, se aspira a que los grupos permanezcan unidos, crezcan y evolucionen, por lo que se genera una cierta sensación de fracaso cuando los grupos se disuelven. Otras organizaciones creen que el hecho que los grupos se disuelvan no compromete su propósito ya que los aprendizajes generados por la participación en el grupo quedan en sus miembros. El debate sobre la mayor o menor institucionalidad que debe buscarse en la promoción de grupos es otro de los elementos que diferencia varias de las metodologías existentes. De nuevo, probablemente la respuesta esté muy ligada al resultado que se busque con la promoción de grupos de ahorro y crédito. Para las organizaciones que entienden la formación de grupos principalmente como educación financiera y transferencia de una metodología simple de organización comunitaria basada en el ahorro, probablemente la permanencia y consolidación de los grupos puede no ser necesariamente una prioridad. Por otro lado, las entidades que conciben los grupos de ahorro como pequeñas organizaciones comunitarias de base para construir distintos tipos de intervenciones, probablemente necesitan invertir un mayor esfuerzo en la consolidación de estos grupos. 14 CUADRO 1 Puddle: grupos de ahorro y crédito virtuales. En 2012, Jean Claude Rodríguez, quien adaptó la metodología utilizada en Venezuela por Fundefir para su utilización como herramienta de cohesión social entre grupos de inmigrantes en España, creó junto con Matt Flannery y Skylar Woodward dos de los fundadores de Kiva, Puddle, una plataforma online para crear grupos de ahorro y crédito de manera virtual. Aunque es difícil imaginar que esta sea una solución accesible para todo tipo de poblaciones y contextos, es un buen ejemplo de una manera alternativa de difundir y organizar grupos de ahorro y crédito. www.puddle.com SE GUN DA SE CCI ÓN SE GUN DA SE CCI ÓN Las entidades más centradas en mantener metodologías muy simples y un bajo nivel de intervención limitado principalmente a una serie de visitas por parte de un facilitador que asegura la correcta transferencia de conocimientos, tienen probablemente uno de sus mayores retos en la búsqueda de alternativas para poder transmitir estos conocimientos de manera más masiva. Incluir esos conocimientos en currículos escolares, en programas de radio o en otras iniciativas de educación financiera existentes podrían ser vías para que estos conocimientos pudieran distribuirse de manera más masiva. Por otro lado, las entidades más centradas en la consolidación de organizaciones comunitarias tienen el reto de atraer servicios financieros y sociales adicionales que aumenten el impacto de las intervenciones. ¿Llegar a más personas con menos o llegar a menos personas con más? De nuevo, la respuesta probablemente dependa del contexto, la problemática y el tipo de intervención buscado (ver Cuadro 1). c. Establecer vínculos con entidades financieras formales Los grupos de ahorro y crédito ofrecen un lugar para ahorrar y permiten acceder a pequeños préstamos. Sin embargo, es difícil pensar que los grupos de ahorro pueden por si solos cubrir todas las necesidades de servicios financieros de sus miembros. Por el lado del ahorro, los grupos ofrecen disciplina y regularidad, pero a costa de una cierta iliquidez ya que la disponibilidad de los ahorros está necesariamente ligada a que los fondos del grupo no estén prestados en ese momento a otros miembros. El acceso a los ahorros está asimismo ligado a las reuniones del grupo y es un sistema de ahorro que exige participar e invertir tiempo en discusiones, comités e incluso organización de rifas y eventos. La rentabilidad obtenida por los ahorros puede ser elevada pero no está exenta de riesgo, ya que los ahorros de los miembros son prestados a otros miembros existiendo así la posibilidad de que la rentabilidad de los ahorros pueda llegar a ser negativa. Por el lado del crédito, el acceso está condicionado a la disponibilidad suficiente de fondos. No necesariamente existen suficientes fondos disponibles en el momento que surja la necesidad u oportunidad de inversión. En general, la capacidad de otorgamiento de préstamos, especialmente en los grupos con pocos miembros y bajo nivel de ahorro, se limita a préstamos de bajo monto y de muy corto plazo. En las metodologías que exigen una distribución periódica de los ahorros y las ganancias del grupo, el acceso a préstamos disminuye a medida que se acerca la fecha establecida para devolver el ahorro a los miembros. SE GUN DA SE CCI ÓN Visión Mundial / BRASIL. Para aumentar la calidad, diversidad y disponibilidad de los servicios financieros a los que se puede acceder mediante la participación de un grupo de ahorro y crédito, es necesario que exista una vinculación con instituciones financieras de mayor tamaño que permitan acceder de manera continuada a una mayor gama de productos y servicios. Un ejemplo de este tipo de alianzas es la que ha establecido Visión Mundial en Brasil con Ande, o la relación existente entre el banco Codesarrollo y las estructuras financieras locales promovidas por el FEPP en Ecuador. Sin duda, los grupos de ahorro y crédito tienen un papel como proveedores informales de ahorro y crédito pero no ofrecen por si solos una solución completa al reto de incrementar el acceso a servicios financieros, ni son un substituto para los esfuerzos que las entidades financieras formales deben seguir realizando para llegar a poblaciones con menor acceso. 15 BID / Fomin. d. Desarrollar mecanismos de control que reduzcan el riesgo para los ahorradores SEG UN DA SE CC IÓ N Desarrollar mecanismos de control que reduzcan la posibilidad de que los participantes en grupos de ahorro y crédito puedan llegar a perder sus ahorros es también un reto importante. Este riesgo probablemente no es mayor al que existe en otros mecanismos informales de ahorro como las tandas o el ahorro en casa. Sin embargo, dado que los grupos de ahorro y crédito normalmente son promovidos por una organización externa, existe una responsabilidad mayor por parte de estas organizaciones en establecer mecanismos y procesos que reduzcan al máximo posibles situaciones de abuso. Dado que se trata de intervenciones no de mercado, que carecen por tanto de mecanismos de protección al cliente, es necesario que exista un esfuerzo de las organizaciones promotoras de estas iniciativas para velar por la seguridad de los ahorros. Especialmente cuando estas iniciativas son promovidas con dinero público, hay una clara necesidad de limitar y explicitar claramente los riesgos que asumen los miembros que participan en este tipo de esquemas. 16 En este sentido, varias de las organizaciones se refieren a los aportes realizados por los miembros del grupo como inversiones y no como ahorro para dejar claro el riesgo y la estrecha vinculación existente entre la rentabilidad de los aportes y la diligencia a la hora de otorgar créditos. Del mismo modo, las entidades tienen el reto de desarrollar mecanismos de supervisión y control mínimo de los grupos creados. En octubre de 2002 el robo de un cajero en uno de los grupos creado por Fundefir llevó a esta organización a establecer más controles y realizar auditorías periódicas asumiendo un mayor rol de supervisión. Otras organizaciones han tomado medidas similares. Dada la propia naturaleza informal en la que funcionan los grupos de ahorro, es difícil obtener cifras sobre cuán habitual es que miembros de un grupo acaben perdiendo sus ahorros. De nuevo, en este punto, probablemente exista una gran variabilidad en función de la calidad del programa que se evalúe. Paul Rippey, una persona con amplia experiencia de trabajo con grupos de ahorro en África, cita recientemente un estudio con una amplia muestra de grupos de ahorro en el que el 5% de los miembros manifestaban que su dinero se había perdido o había sido robado10. Que una intervención de carácter social cuyo objetivo último es mejorar las condiciones sociales, económicas y financieras de los participantes pueda conllevar a que un porcentaje de los beneficiarios acabe perdiendo sus ahorros, es un riesgo difícil de asimilar por lo que cualquier entidad que trabaje con grupos de ahorro debería hacer un esfuerzo por intentar minimizar este riesgo. 10 http://savings-revolution.org/blog/2014/1/18/excellence-part-1.html T ERC E R A SE CC I Ó N Reflexiones SOBRE A DÓNDE VAN LOS GRUPOS DE AHORRO En América Latina y el Caribe existen numerosas experiencias e iniciativas de conformación de grupos autogestionados centrados en el ahorro y varias de ellas llevan muchos años funcionando. Sin embargo, todavía no hay evidencia suficiente que nos permitan afirmar de manera contundente y generalizable que la promoción de grupos de ahorro y crédito es una intervención eficiente y recomendable en cualquier circunstancia, región y comunidad. Es necesario entender mejor las circunstancias y mecanismos en las que determinadas poblaciones pueden beneficiarse de la participación en un grupo de ahorro y crédito. TE RCE R A SE CC IÓ N A diferencia de otras regiones, en América Latina y el Caribe son todavía pocas las organizaciones que han conseguido consolidar programas de alcance masivo. Sin embargo, la variedad de organizaciones y proyectos dedicados a la promoción de grupos de ahorro, permite vislumbrar ciertos impactos positivos en los participantes de muchas de estas iniciativas que van más allá de lo estrictamente financiero. Los grupos de ahorro y crédito pueden ayudar a disciplinar el ahorro y facilitar el acceso a pequeños préstamos pero sobretodo pueden ser una potente herramienta de educación financiera. Mediante el desarrollo de alianzas con instituciones financieras y organizaciones sociales los grupos de ahorro pueden aumentar y diversificar los servicios financieros y sociales ofrecidos y aumentar así el impacto de este tipo de intervenciones. 17 N OTAS Notas 18 N OTAS Notas 19 www.pro-ahorros.org [email protected] FONDO MULTILATERAL DE INVERSIONES BANCO INTERAMERICANO DE DESARROLLO, 2014 TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS 1300 NEW YORK AVE, N.W. WASHINGTON, D.C. 20577 www.fomin.org FOTO CONTRAPORTADA: BID / Fomin. 20