,3 Bruselas, 31 de julio de 2001 /D&RPLVLyQDGRSWDPHGLGDVFRQWUD%pOJLFD,UODQGD (VSDxD \ 3RUWXJDO HQ OR UHODWLYR D OD FRQWDPLQDFLyQ SRUQLWUDWRV /D &RPLVLyQ (XURSHD KD GHFLGLGR HQYLDU XQ HVFULWR GH UHTXHULPLHQWR SULPHUDFDUWDGHDGYHUWHQFLDD(VSDxDSRUQRKDEHUDGRSWDGR\QRWLILFDGRD OD&RPLVLyQVXVSURJUDPDVGHDFFLyQSDUDUHGXFLUODFRQWDPLQDFLyQHQXQD VHULHGH]RQDVYXOQHUDEOHVDODFRQWDPLQDFLyQSRUQLWUDWRV6HSUHVHQWDUiXQ UHFXUVRFRQWUD%pOJLFDH,UODQGDDQWHHO7ULEXQDOGH-XVWLFLDSRULQIUDFFLRQHV VLPLODUHV/DGHVLJQDFLyQSRUSDUWHGH%pOJLFDGHODV]RQDVYXOQHUDEOHV\ORV SURJUDPDV GH DFFLyQ FRQWUD OD FRQWDPLQDFLyQ HODERUDGRV SRU HVH SDtV KDQ UHVXOWDGRLQVXILFLHQWHV,UODQGDHVDFWXDOPHQWHHO~QLFR(VWDGRPLHPEURTXH QR KD GHVLJQDGR QLQJXQD ]RQD YXOQHUDEOH D OD FRQWDPLQDFLyQ SRU QLWUDWRV LQIUDFFLyQ TXH VH DERUGD HQ HO UHFXUVR DQWH HO 7ULEXQDO DVt FRPR OD LQH[LVWHQFLD GH SURJUDPDV GH DFFLyQ HQ HVWH iPELWR 3RUWXJDO UHFLELUi XQ GLFWDPHQ PRWLYDGR VHJXQGD FDUWD GH DGYHUWHQFLD /D GHFLVLyQ FRQWUD 3RUWXJDO WDPELpQ VH UHILHUH DO LQVXILFLHQWH Q~PHUR GH ]RQDV YXOQHUDEOHV GHVLJQDGDVSRUHVHSDtV(VWDVPHGLGDVSRQHQGHPDQLILHVWRHOFRQWLQXDGR HPSHxRGHOD&RPLVLyQSRUUHGXFLUODFRQWDPLQDFLyQGHODVDJXDVSURGXFLGD SRU ORV QLWUDWRV XWLOL]DGRV HQ OD DJULFXOWXUD OD PD\RU SDUWH GH ORV (VWDGRV PLHPEURV \D KD VLGR REMHWR GH DFFLRQHV MXGLFLDOHV (Q UHODFLyQ FRQ ODV GHFLVLRQHV DGRSWDGDV 0DUJRW :DOOVWU|P &RPLVDULD UHVSRQVDEOH GH 0HGLR $PELHQWH KD GHFODUDGR OR VLJXLHQWH 7RGDYtD KD\ GHPDVLDGRV (VWDGRV PLHPEURV TXH VLJXHQ DFWXDQGR FRQ H[FHVLYD OHQWLWXG HQ UHODFLyQ FRQ OD FRQWDPLQDFLyQSRUQLWUDWRVD SHVDU GHORV FRPSURPLVRV TXH DVXPLHURQ HQ YLUWXG GH HVWD 'LUHFWLYD /DPHQWR TXH OD &RPLVLyQ KD\D WHQLGR TXH DGRSWDU PHGLGDVHMHFXWRULDVSDUDOODPDUODDWHQFLyQVREUHHVWDVLQVXILFLHQFLDV La Directiva relativa a los nitratos tiene como objetivo prevenir la penetración de cantidades excesivas de nitratos procedentes de fertilizantes y residuos agrarios en las aguas superficiales y subterráneas. Un nivel excesivo de nitratos provoca cambios ecológicos perjudiciales en las aguas y es un factor de proliferación de algas nocivas. Además, estas sustancias también tienen efectos perjudiciales para la salud pública. Directiva 91/676/CEE relativa a la protección de las aguas contra la contaminación producida por nitratos utilizados en la agricultura. La Directiva obligaba a los Estados miembros a llevar a cabo un control de las aguas superficiales y subterráneas, a determinar las aguas contaminadas por nitratos y a designar zonas vulnerables (es decir, las zonas que vierten en aguas contaminadas por nitratos) antes de diciembre de 1993. Había que elaborar programas de acción para esas zonas antes de diciembre de 1995 con el fin de controlar la contaminación por nitratos de origen agrario. Los Estados miembros tienen la posibilidad de aplicar dichos programas en todo su territorio. Además, la Directiva obligaba a los Estados miembros a elaborar códigos de prácticas agrarias correctas y a presentar a la Comisión informes sobre la aplicación de la Directiva. ,QIRUPDFLyQSRUSDtVHV (VSDxD El 13 de abril de 2000, el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas censuró a España por no haber adoptado programas de acción para las zonas vulnerables que había designado (asunto C-1998/274). Desde entonces, España ha remitido a la Comisión los programas de acción correspondientes a algunas de las nueve regiones afectadas, pero todavía no ha aprobado los programas relativos a Castilla-León, Andalucía, Valencia y las Islas Baleares. El escrito de requerimiento que es el primero que se envía de conformidad con el artículo 228 en relación con la Directiva sobre nitratos - recordará a España su obligación de completar los citados programas. %pOJLFD Las decisiones contra Bélgica se refieren a varias disposiciones de la Directiva. La Comisión considera que las regiones de Flandes y Valonia no han determinado correcta y completamente las aguas contaminadas por nitratos. Por otra parte, tampoco han elaborado programas de acción adecuados. Además, el código de prácticas agrarias correctas de Flandes no cumple los requisitos exigidos por la Directiva. ,UODQGD Irlanda es el único Estado miembro que todavía no ha designado ninguna zona vulnerable a la contaminación por nitratos, pese a la creciente eutrofización observada en numerosas aguas interiores y costeras irlandesas, que debe atribuirse principalmente a la contaminación de origen agrario. Esta tendencia da lugar a un deterioro constante y preocupante de la calidad de las aguas. Resulta obvio que las autoridades irlandesas mantienen desde hace años un planteamiento restrictivo injustificado en materia de determinación de las aguas contaminadas por nitratos. Así, por ejemplo, en una zona del Condado de Waterford en la que está previsto intensificar la cría de ganado porcino, las aguas subterráneas contaminadas por nitratos que se utilizan como pequeñas reservas de agua potable no han sido tenidas en cuenta por las autoridades locales, a pesar de que la Directiva prohíbe este tipo de exclusiones. Al no determinar ni designar las zonas vulnerables, Irlanda ha eludido la preparación de los programas de acción y la Comisión impugna la ausencia de tales programas. 2 3RUWXJDO Hasta la fecha, Portugal sólo ha designado tres pequeñas zonas vulnerables a la contaminación por nitratos. No obstante, los estudios realizados por la Comisión señalan que es necesario designar otras 22 zonas en todo el país, algunas de las cuales son muy extensas. Por ejemplo, la Comisión considera que importantes zonas de regadío del Algarve o de la zona de Setúbal deberían ser designadas como zonas vulnerables a los nitratos. Estas insuficiencias llevaron a la Comisión a enviar un escrito de requerimiento a Portugal el 20 de octubre de 2000. Las autoridades portuguesas han confirmado posteriormente que están realizando estudios complementarios. No obstante, al no haberse designado más zonas, la Comisión ha decidido enviar un dictamen motivado. 3URFHGLPLHQWRMXUtGLFR En su calidad de guardiana del Tratado CE, la Comisión debe velar por el respeto del Tratado y del Derecho derivado en los Estados miembros. El procedimiento aplicado en este caso se basa en el artículo 226 del Tratado, que habilita a la Comisión a emprender acciones judiciales contra el Estado miembro que no cumpla sus obligaciones. Cuando la Comisión considera que puede existir una infracción del Derecho comunitario que justifique la apertura de un procedimiento de infracción, dirige un "escrito de requerimiento" al Estado miembro en cuestión, solicitándole que presente sus observaciones en un plazo fijado, generalmente de dos meses, como ocurre en este caso. En función de la respuesta o falta de respuesta del Estado miembro de que se trate, la Comisión puede decidir enviar un "dictamen motivado" (segunda carta de advertencia) al Estado miembro, estableciendo de forma clara y definitiva las razones por las que considera que ha habido una infracción del Derecho comunitario e instando al Estado miembro a cumplirlo en un plazo determinado (normalmente dos meses). Si el Estado miembro no se atiene al dictamen motivado, la Comisión puede tomar la decisión de recurrir al Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas. El artículo 228 del Tratado faculta a la Comisión para actuar contra un Estado miembro que no haya cumplido una sentencia anterior del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas. Dicho artículo permite también a la Comisión solicitar al Tribunal que imponga sanciones económicas a ese Estado miembro. 3